La experiencia revolucionaria en desarrollo en la India: Tribunales Populares y Estado de Nuevo Tipo (3ª parte)

Nota: Este texto, cuya tercera parte publicamos ahora y la cuarta parte lo haremos próximamente, ha sido extraído del artículo A experiência revolucionária em curso na Índia: tribunais populares e estado de novo tipo, escrito por Roniery Rodrigues Machado y publicado en la revista electrónica brasileña  Revista Crítica do Direito, nº 2, Volumen 45, Febrero 2013. http://www.criticadodireito.com.br/ La traducción al español es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Febrero 2013.

3. EL ESTADO: INSTRUMENTO PARA LA OPRESIÓN DE CLASE

“El gobierno moderno no es si no una comité para gestionar los negocios comunes de toda la clase burguesa” (Marx, 1982)

La doctrina marxista se basa en la lucha de clases, rechaza la concepción burguesa del mundo llevada a las alturas por Kant y Hegel del Estado como producto máximo de la “razón humana”. El Estado es un instrumento de opresión de una clase por otra. Con él la burguesía disimula sus verdaderos intereses y los hace pasar como de un supuesto bien común, usando esta forma para oprimir y explotar al proletariado.

Según Marx, el Estado es el instrumento idóneo para mantener el status quo. En la medida en que el Estado aparece como ente separado de la sociedad, le es atribuido un rostro de imparcialidad. En Derecho se habla de miembro equidistante capaz de resolver de manera justa los conflictos. El Estado, según la concepción que la burguesía impone, es el moderador del conflicto. La teoría marxista echa por tierra esa concepción demostrando que el Estado es la creación que legaliza y consolida la explotación.

Realmente existe un “orden”, una “moderación” bajo el yugo del Estado, ¡el orden y la ley que defienden la burguesía! El Estado no extingue las contradicciones de clase, las controla. Esto, incluso en la más avanzada “democracia” capitalista, Lenin, citando a Engels, hace casi un siglo apuntaba que “la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero con más seguridad, a saber: en primer lugar, por medio de la corrupción directa de los funcionarios (América), en segundo lugar por medio de la alianza de Gobierno y Bolsa (Francia y América”). (LENIN, 1980, P. 230)

Como se entiende, las palabras de Engels son hoy aún más verídicas.

El Estado tiene  esa función opresora. Esto ya lo demostramos. Pero existe en el marxismo una cuestión crucial en lo que se refiere respecto al Estado, la dictadura del proletariado. Marx apunta en Crítica del Programa de Gotha que el Estado, después de la revolución, aún serviría al proletariado en la lucha contra la burguesía. Habría un proceso de transición entre el capitalismo y el comunismo, en el cual el Estado burgués existiría, pero sin burguesía. El proletariado usará al Estado para ejercer la dictadura, imponer su ideología y emancipar a la humanidad.

“Entre la sociedad capitalista y la comunista existe un periodo de transición política cuyo Estado no puede ser otra cosa que la dictadura revolucionaria del proletariado”. (MARX, 1875. Subrayado del autor).

La esencia de ese periodo es la de la más amplia democracia para las masas de trabajadores y de represión de las antiguas libertades burguesas y su cultura e ideología degeneradas. La democracia, como todo, es una contradicción. No es un ente absoluto. No existe la democracia, existe una democracia de la clase burguesa que es al mismo tiempo la dictadura burguesa. La dictadura del proletariado es, de esa forma, al mismo tiempo, su democracia.

“Pero la dictadura del proletariado, esto es, la organización de vanguardia de los oprimidos como clase dominante para la represión de los opresores, no puede conducir a un simple ensanchamiento de la democracia. Juntamente con una inmensa ampliación de democratización, que se transforma por primera vez en democratización para los pobres, en democratización para el pueblo, y no en democratización para los ricos, la dictadura del proletariado impone una serie de excepciones a la libertad en relación a los opresores, a los explotadores, a los capitalistas. Los tenemos que reprimir para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada. Es preciso quebrar su resistencia por la fuerza; está claro que, donde hay represión, hay violencia, no hay libertad, no hay democracia”. (LENIN, 1980, p. 282. Subrayados del autor)

Discutir las cuestiones concernientes al Estado naturalmente nos lleva a discutir el Derecho, dado que están umbilicalmente ligados (MASCARO, 2007). Bajo el capitalismo, la burguesía ejerce su dominio por medio del Derecho que es impuesto por el Estado. En la fase que media entre el capitalismo y el comunismo, el socialismo, el Derecho es usado por el proletariado a su favor, pero, solamente eso, no significa la verdadera justicia. En Crítica del Programa de Gotha Marx elabora la cuestión del Derecho en esa fase de transición. Lenin vuelve sobre este mismo punto en El Estado y la Revolución, justamente para explicar algunas características de la dictadura del proletariado.

“De esta forma, en la primera fase de la sociedad comunista (la que habitualmente se llama socialismo), el “derecho burgués” es abolido no completamente si no en parte; apenas en la medida de la revolución económica ya alcanzada, esto es, apenas en relación a los medios de producción. El “derecho burgués” reconoce su producción. El “derecho burgués” reconoce sui propiedad privada por individuos. El socialismo hace de las propiedades común. Y en esta medida –y sólo en esta medida- es que el “derecho burgués” caduca.

Subsiste, sin embargo, en su otra parte, subsiste en la calidad de regulador (definidor) de la distribución de los productos y de la distribución del trabajo entre miembros de la sociedad. “Quien no trabaja no debe comer” –este principio ya está realizado; “para igual cantidad de trabajo, igual cantidad de productos” –también este otro principio ya  está realizado. Todavía, esto aún no es el comunismo y esto aún no elimina el “derecho burgués” que, a hombres desiguales y por una cantidad desigual (desigual de hecho) de trabajo, da una cantidad igual de productos” (LENIN,1980, p. 286)

Volviendo al PC de la India (Maoísta), su experiencia apunta justamente en el sentido de construir un nuevo tipo de Estado con preceptos que favorecen a los campesinos y obreros, construyendo una nueva política, nueva economía y nueva cultura. No podemos decir que ya se trate de un nuevo Estado, sino de formas embrionarias. Aun teniendo actuación en una extensa faja de la India, el PC de la India (Maoísta) nunca comunicó que tenía un área totalmente liberada (BHATTACHARYYA, 2012), esto es, en que ejerce control político y militar total a pesar de que esto parece próximo.

El PC de la India (Maoísta) avanza para consolidar una nueva democracia para las masas trabajadoras que es al mismo tiempo la dictadura para los explotadores. La dictadura del proletariado es un camino necesario para la victoria final del proletariado. Aún hay un largo camino que seguir y debido a las condiciones atrasadísimas de la India la primera etapa de la Revolución india se dará, como ocurrió en China, en una Revolución de Nueva Democracia que seguirá ininterrumpidamente al socialismo.

“Esta primera etapa de la revolución china (que, a su vez está dividida en muchas subetapas), de acuerdo con su carácter social, es una nueva revolución democrático burguesa y no la revolución socialista-proletaria, aunque de hace mucho ella se hubiese vuelto parte de ésta última y una considerable parte, una importante aliada. La primera fase o etapa de esta revolución no busca ciertamente, y de hecho no puede buscar, establecer una sociedad capitalista dirigida por la burguesía, si no establecer una Nueva Democracia gobernada por la alianza de clases revolucionarias. Después del cumplimiento de esta primera etapa, ella se desarrollará hacia la segunda etapa, a fin de establecerse la sociedad socialista en China”. (MAO TSETUNG, 1940)

La Revolución de Nueva Democracia dirigida por el Partido Comunista de China (PCCh) tuvo cuatro etapas históricas: la Primera Guerra Civil Revolucionaria, la Guerra Revolucionaria Agraria, la Guerra de Resistencia contra el Japón y la Guerra de Liberación Popular. La Revolución de Nueva Democracia cumple las tareas que la burguesía cumplió en sus revoluciones, como, por ejemplo, el reparto de la tierra, independencia nacional, división de riquezas, protección de los pequeños propietarios y de la industria nacional. Las diferencias cruciales de la Revolución de Nueva Democracia para las Revoluciones burguesas son: a) su vanguardia, dado que en el periodo del imperialismo la burguesía de los países oprimidos no es capaz de llevar adelante las tareas democráticas, incumbe, por tanto, al proletariado estar al frente del proceso; b) La dirección inevitable de la revolución democrática y el socialismo. (PCCh, 1971)

Vemos que las cuatro etapas históricas de la Revolución de Nueva Democracia china tuvieron lugar durante el periodo de la lucha armada hasta la toma del poder. Esto puesto que el PCCh, al liberar las áreas revolucionarias, empuña su poder a través de las Asambleas del Poder Popular, es decir, constituían un Estado dirigido por las masas campesinas y obreras. Después de la toma del poder en 1949, el poder popular fue llevado a todo el país y se inició el periodo de la Revolución Socialista (PCCH, 1971).

Podemos decir que los maoístas indios –salvando las debidas dimensiones y circunstancias de espacio, tiempo, cultura y condiciones,- atraviesan los mismos caminos del PCCh.

Varios motivos llevan al PC de la India (Maoísta) a no declarar áreas liberadas en que ejercen el control de Estado. De todas formas podemos afirmar que algunas experiencias siguen el camino del poder popular de las masas.

Referencias

BHATTACHARYYA, Amit. Índia: dominação imperialista e Revolução. Rio de Janeiro, Conferencia pronunciada en  UERJ, UFRJ, UFMG UFAL y UFPE Octubre 2012.

LENIN, V.I. En: Obras Escolhidas, Tomo 2. O Estado e a Revolução. São Paulo. Editora Alfa-Ômega,1980, pp. 219-305.

MAO TSETUNG. Citações do Presidente Mao Tsetung. Lisboa, Editorial Minerva,1967.

MARX, Karl. En: Obras Escolhidas, Tomo 1. Manifesto do Partido Comunista. São Paulo, Editora Alfa-Ômega, 1982.

MARX En: Crítica do Programa de Gotha. Arquivo Marxista na Internet. 1875. Disponible en: <http://www.marxists.org/portugues/marx/1875/gotha/index.htm> 9 Octubre 2012.

PARTIDO COMUNISTA DE CHINA En: Breve historia del Partido Comunista de China, Colección Bandera Roja. Editorial Nativa Libros.Montevideo, Uruguay, 1971

 

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