Contra el Avakianismo – Informe del PC de la India (M-L) NAXALBARI “Sobre la Situación Actual del MRI y el Desafío de Agrupar a los Partidos Maoístas a Nivel Internacional” (Agosto 2010)

Nota – El siguiente informe del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) NAXALBARI titulado “Sobre la Situación Actual del Movimiento Revolucionario Internacionalista y el Desafío de Reagrupar a los Partidos Maoístas a Nivel Internacional” fue presentado al Seminario Internacional celebrado en 2010 y figura como Apéndice 2 al artículo “Contra el Avakianismo” del camarada Ajith, Secretario del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) NAXALBARI, publicado en “Naxalbari”, revista teórica del Partido, nº 4, Julio 2013. http://thenaxalbari.blogspot.com/2013/07/naxalbari-issue-no-4.html.
El nº 4 de “Naxalbari” contiene un exhaustivo rechazo del avakianismo, la desviación promovida por el PCR, EEUU como una “Nueva Síntesis”.
Índice de la revista:
-Editorial. Los Desafíos ante los Maoístas https://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/2013/07/18/los-desafios-ante-los-maoistas-editorial-del-no-4-de-naxalbari-revista-teorica-del-pc-de-la-india-m-l-naxalbari-julio-2013/
-Contra el Avakianismo
Apéndice 1 – Carta del Comité de Organización Central del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) NAXALBARI al Comité del MRI (CoMRI) y participantes del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI)
https://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/2013/08/06/contra-el-avakianismo-carta-del-pc-de-la-india-m-l-naxalbari-al-comite-del-mri-y-participantes-del-mri-5-abril-2009/
-La Situación en Nepal
La traducción al español de este informe es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, agosto 2013.

Apéndice 2
SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO INTERNACIONALISTA Y EL DESAFÍO DE REAGRUPAR A LOS PARTIDOS MAOÍSTAS A NIVEL INTERNACIONAL

Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) NAXALBARI
Agosto 2010

El Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) se encuentra actualmente extinto a todo efecto práctico. La única señal que permanece de su presencia es el “Servicio de Noticias de Un Mundo que Ganar”. Incluso éste está reducido a un mero simbolismo, incapaz de proporcionar dirección y a veces mal utilizado como portavoz de puntos de vista sectarios. Esta situación es tanto grave como desafiante.
El MRI solía presentarse a sí mismo como “el centro embrionario de las fuerzas maoístas del mundo”. Su proceso de formación y práctica justificó esto. Ante todo, entre éstas, es su inicio a partir de una rebelión a escala mundial que emergió entre partidos y organizaciones maoístas contra el golpe y restauración capitalista en China. Aunque una pequeña minoría y en su mayor parte aisladas, estas fuerzas maoístas se atrevieron a nadar contra la corriente revisionista y centrista. La mayoría de ellas formaron parte de un proceso internacional de reagrupamiento que condujo finalmente a la formación del MRI en 1984. Desde entonces este movimiento ha sido un instrumento en promover la causa proletaria revolucionaria con una consistencia ideológica. Pudo extraer una inmensa energía y mayor claridad por la presencia en sus filas de partidos dirigiendo dos gloriosas guerras populares iniciadas a finales del siglo pasado. Pudo ofrecer la voz auténtica y unida del maoísmo sobre importantes acontecimientos internacionales. Inició y dirigió varias campañas internacionales de solidaridad y resistencia. La revista “Un Mundo que Ganar” inspirada por el MRI adquirió una prestigiosa posición. Lo más importante de todo, avanzó a la cumbre de adoptar el marxismo-leninismo-maoísmo y jugó un papel clave en ganar una adhesión más extensa a esta posición ideológica dentro del movimiento maoísta internacional.
Es por tanto extremadamente grave que el proletariado internacional y los pueblos oprimidos hayan sido privados de su arma internacional justo en este momento de crisis global imperialista. Las fuerzas maoístas se enfrentan nuevamente a la tarea desafiante de buscar entre ellas la unidad en los principios e ideológicamente y reagruparse a nivel internacional. Esto, de manera amplia, presenta dos opciones: reorganizar el MRI o construir una nueva organización internacional. En ambos casos, es necesario un balance de la experiencia del MRI, aunque sea de forma inicial. Esto no debe limitarse a los partidos participantes del MRI. Debe esforzarse por atraer e incorporar aportaciones del mayor número de partidos maoístas existentes.
Cualesquiera que sean las limitaciones o incluso errores del MRI, es un hecho incuestionable que fue la más avanzada entre las diversas iniciativas internacionales de las fuerzas marxistas-leninistas. Esto es particularmente cierto en materia de ideología. Por tanto, independientemente de si uno opta por reorganizar el MRI o prefiere construir desde cero, su experiencia debe ser debatida y sintetizada. En vista de la posición avanzada lograda por el MRI, mantenemos que es apropiado reorganizar el MRI, más que esforzarse por construir algo desde cero. Pero tal reorganización debe ir más allá de un reagrupamiento de los partidos y organizaciones participantes del MRI. No podemos reactivar simplemente el MRI y continuar como antes, incluso con un nuevo CoMRI. Existen dos razones. En primer lugar, la actual difícil situación del MRI proviene, al menos en alguna medida, de sus mismos conceptos y métodos de funcionamiento. Deben ser abordados y una resolución que intente alcanzar una reorganización significativa. Aparte de esto, un número de partidos maoístas, algunos dirigiendo guerras populares, se encuentran fuera del MRI. La reorganización será incompleta sin reunir sus puntos de vista y experiencias.
Ningún partido se puede arrogar a sí mismo la tarea de hacer una evaluación del MRI. Debe hacerse colectivamente. Pero debe realizarse un inicio, empezar el debate y la lucha. Las siguientes posiciones son un avance en este espíritu. Son preliminares en su naturaleza y abiertas a revisión. Nos centramos en las deficiencias, dado que los rasgos positivos son ampliamente conocidos e igualmente mencionados brevemente. Además, la necesidad apremiante es identificar y resolver aquellos factores negativos que han conducido al MRI a su actual estancamiento.
La capacidad del MRI de funcionar como un cuerpo cohesionado se fundó en su insistencia en la unidad ideológica. Esto hizo posible proceder más allá de la coordinación y lograr la formación de un comité que lo dirigiera y su funcionamiento centralizado. El comité se concibió como un centro político embrionario. Esto se ajustó al objetivo declarado de trabajar hacia la formación de una Internacional de nuevo tipo. La denominación “nuevo tipo” fue incorporada precisamente para distanciar esta futura Internacional de la concepción del Comintern de ser “el partido del proletariado mundial”. Dado el funcionamiento centralizado del comité, el CoMRI, debía estar guiado por el reconocimiento, mencionado explícitamente en la Declaración del MRI, que la formación de una nueva Internacional exigía una forma apropiada de centralismo democrático, aparte de una nueva Línea General. El CoMRI recibió la responsabilidad de llevar a cabo diversas tareas ideológicas, políticas y organizativas. Debía tomar orientación para ello de las posiciones generales adoptadas por los partidos y organizaciones participantes. Además, se le permitía un papel activo en el proceso de generalizar y sintetizar las experiencias de los partidos individuales trayendo éstas a la atención de todos los participantes, a través de sus circulares e informes. Así, la unidad ideológica, situada en la base del Movimiento, se buscó que se transformara en una fuerza material manifestándola en una forma organizativa y método de funcionamiento apropiados. Este fue un rasgo distintivo del MRI. Los logros positivos alcanzados por el proletariado internacional y los pueblos oprimidos a través de este Movimiento están estrechamente vinculados con este rasgo. Pero, la actual situación de estancamiento también se ubica precisamente en esto, en la parálisis del CoMRI.
Esta parálisis está relacionada con las agudas diferencias ideológicas y políticas entre los partidos en el CoMRI sobre la cuestión de Nepal. No hay duda que estas diferencias están extensamente presentes dentro del propio Movimiento. Pero recalcamos aquellos en el CoMRI porque es el responsable principalmente para el actual estancamiento. Sin embargo, el problema de la actual situación no está enraizado en tales diferencias tanto más como en los métodos adoptados para abordarla y alcanzar una resolución. Esta no es la primera vez que han surgido agudas diferencias. El MRI y su Comité han estado marcados por el “discusionismo” desde su inicio. Pero, en el pasado, fue manejado de manera general de forma que asegurase la participación colectiva. Esto permitió al MRI identificar puntos de unidad y avance sobre esa base, sin encubrir las diferencias. Cuando tuvieron lugar desviaciones de este correcto método, la lucha ideológica tendió a ser desviada hacia asuntos secundarios y métodos poco escrupulosos. Necesitó la intervención colectiva del Movimiento controlar esto. Se pueden recordar las agudas diferencias sobre el asunto de Perú, los problemas de manejo asociados con esto y el alcanzar un nivel de unidad en el 2000, a través de la lucha colectiva. Pero en el presente caso, el CoRIM fracasó en desempeñar su responsabilidad de consultar e involucrar al conjunto del Movimiento. Las razones para esto deben buscarse en la actual visión de los partidos correspondientes, no sólo en el asunto específico de la diferencia, Nepal, sino en todo el conjunto de posiciones ideológicas, políticas y organizativas. Un análisis de estos asuntos queda fuera del alcance de esta nota. Lo que se debe observar es que la actual parálisis del CoMRI conduciendo al MRI a su extinción no es una consecuencia “inevitable” de su estructura que le concedió el papel de un centro político embrionario al CoMRI. Es un producto inevitable de desviaciones de los puntos de unidad en la comprensión que condujeron a la formación del MRI.
Pero esto no absuelve al concepto de centro embrionario de toda culpa. Una tendencia a promover el papel central del CoMRI a expensas de relaciones bilaterales entre partidos, incluso hasta el grado de disuadir tales lazos directos, existieron dentro del CoMRI y del Movimiento desde el mismo inicio. Esta tendencia emergió del fracaso de pensar nuevamente el asunto de una organización internacional a la luz de las críticas iniciales hechas al concepto de “partido mundial” en la Declaración. Más y más, intercambios y contactos políticos se canalizaron a través del CoMRI. Esto condujo a la situación en que los contactos bilaterales entre los partidos participantes se debilitaron, y a veces abandonaron. Como resultado nos encontramos en la actual difícil situación donde la inmovilización del CoMRI ha causado el inmovilismo del conjunto del Movimiento. Esto es más que un problema organizativo y estructural. Recordemos que los contactos iniciales de finales de los años setenta y comienzos de los ochenta se concretaron a través de diversas iniciativas de partidos individuales, en circunstancias mucho más adversas que las existentes actualmente. El estancamiento actual es principalmente un problema ideológico, no de visión. La extensión de cuanto está enraizado en el concepto de “centro político embrionario” queda aún por ser evaluado, pero su papel es innegable.
La tendencia a “absolutizar” el papel central del comité fue opuesta y criticada por algunos partidos precisamente sobre la base que tendía a ir más allá de los puntos de unidad que condujeron a la formación del MRI y el CoMRI. Incluso se señaló que esto refleja una visión de recrear la centralización contemplada durante el periodo de la Comintern, de una u otra forma. En cada instancia, estos partidos exigieron que debían promoverse lazos bilaterales y que la tendencia dentro del CoMRI que se oponía a esto debía ser rectificada. Pero esto no se asumió con la importancia que realmente demandaba. Y no tuvo el debido reconocimiento. Frecuentemente, tales asuntos se plantearon y abordaron como asuntos que sólo concernían al estilo de funcionamiento del CoMRI o a desviaciones de los métodos maoístas de dirección. Dadas las diferencias de visión sobre una nueva Internacional, era inevitable que el concepto mismo de “centro político embrionario” fuera un escenario de unidad y lucha desde el comienzo. Pero esto no fue explícitamente reconocido y abordado como tal.
Esta es una importante lección que debe abordarse y aplicar en la iniciativa actual. Debemos, por tanto, evaluar la posición sobre el “centro político embrionario” y tratar de forma adecuada la forma estructural de dirección. La Declaración del MRI observó correctamente: “Hay que evaluar el concepto de partido mundial y la subsiguiente sobrecentralización durante la época de la Comintern para sacar el balance de ese período tanto como de los éxitos positivos de la Primera, Segunda y Tercera Internacionales. También hay que aprender de la reacción exagerada del Partido Comunista de China frente a los aspectos negativos de la Comintern, que lo llevó a rehusar jugar el papel dirigente necesario en la construcción de la unidad organizativa de las fuerzas marxista-leninista-maoístas a nivel internacional”. Estos dos aspectos deben ser abordados en cualquier intento de construir una organización internacional del proletariado, incluso en sus formas y etapas preliminares.
Desde la adopción de la Declaración, el pensamiento y práctica de los partidos maoístas, dentro y fuera el MRI, ha cambiado significativamente. Se han fundado nuevos partidos. En esta situación, la Declaración, aunque aún correcta y relevante en muchos aspectos, ya no puede ser la base, incluso para la reorganización del MRI. Es por tanto necesario iniciar el proceso de un debate en diversos asuntos ideológicos, políticos y organizativos. Esto debe necesariamente ser lo suficientemente amplio, en cuanto a los asuntos seleccionados al igual que en la participación, a fin de que la realidad presente del movimiento maoísta internacional esté adecuadamente representado. A través de este proceso los puntos de unidad y diferencias pueden ser identificados y se pueda alcanzar una plataforma relativamente avanzada, para convertirse en la base de la reorganización. Clarificamos una vez más: tal reorganización debe ir más allá de un reagrupamiento organizativo de los partidos y organizaciones participantes del MRI. No podemos simplemente reactivar el MRI y continuar como antes, incluso con un nuevo CoMRI. En este sentido, será una nueva iniciativa. Pero esta nueva iniciativa debe construirse a partir de las posiciones alcanzadas por el MRI, extrayendo lecciones de sus experiencias, tanto positivas como negativas.

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