A Lina Odena – Un poema de Pedro Garfias

Nota –Paulina (Lina) Odena García nació en Barcelona el 22 de enero de 1911. Sus padres regentaban una modesta sastrería en el barrio barcelonés del Eixample. Siendo una adolescente, Lina ayudó en el negocio familiar, primero como aprendiza y posteriormente como sastresa. En julio de 1931 viaja a la URSS, cursando estudios en la Escuela Marxista-Leninista de Moscú. Tras catorce meses en la URSS, regresa a España uniéndose a las Juventudes Comunistas de Cataluña, siendo nombrada en febrero de 1933 Secretaria General de las mismas. Lina participa en los sucesos revolucionarios de Octubre de 1934, siendo protagonista activa en los combates armados. Al fracasar el movimiento revolucionario, Lina Odena pasa a la clandestinidad, y trabajando para el Socorro Rojo Internacional, en agosto de 1935, es detenida por la policía. Una vez en libertad, viaja a Copenhague con la delegación española para participar en el IV Congreso de la Internacional Juvenil Comunista. De regreso a España, el PCE reclama su presencia en Madrid. Dirigente de las recién creadas Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) -tras la fusión de la Unión de Juventudes Comunistas de España y la Federación de Juventudes Socialistas de España en marzo de 1936 – y Secretaria General del Comité Nacional de Mujeres Antifascistas. Al producirse el estallido de la sublevación militar fascista del 18 de julio de 1936, Lina Odena se encuentra en Almería, donde participa en los combates contra los fascistas y en la toma de Guadix y Motril. Tras un breve viaje a Madrid y Barcelona, regresa a Andalucía. El 14 de septiembre de 1936, junto al Pantano de Cubillas (Granada), el chófer del vehículo en que viaja Lina Odena se interna por error en un control de los fascistas. Para evitar caer en manos del enemigo, Lina Odena saca su pistola y se suicida.
El poema “A Lina Odena” de Pedro Garfias (1901-1967) fue originalmente publicado en el libro “Héroes del Sur. (Poesías de la Guerra)”, Editorial Nuestro Pueblo, Madrid-Barcelona 1938, pág. 19, y posteriormente reeditado por Editorial Renacimiento, Sevilla 2001, del cual ha sido extraído y transcrito por Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, septiembre 2013.

A LINA ODENA
Ni un terror en sus ojos
ni un temblor en su cuerpo.
Ante la muerte, tranquila,
tranquila y seria ante el misterio.
Bala tras bala volcó su pistola
sobre el fascismo siniestro.
Sólo una bala dejó en la pistola
para su pecho.
¡Ay , Lina Odena, tan tierna, tan niña,
y ya compañera del pueblo!
Porque eras espiga en el campo,
porque eras suspiro en el viento,
porque eras espuma en el mar
y rayo de luz en el cielo
¡ay, Lina Odena, se quejan y lloran
la tierra y el agua y el aire y el fuego!
Lina Odena, tan tierna, tan niña,
¡y ya compañera del pueblo!

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