¡Viva Pedro Pomar, el gran dirigente comunista brasileño! – Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Brasil)


Nota – Con ocasión de cumplirse hoy día 23 de septiembre de 2013 el centenario del nacimiento del gran dirigente comunista brasileño Pedro Pomar -asesinado por la dictadura militar fascista brasileña en diciembre de 1976- reproducimos a continuación el artículo « ¡Viva Pedro Pomar, el gran dirigente comunista brasileño! » del Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo de Brasil y publicado en el periódico «A Nova Democracia» http://www.anovademocracia.com.br/ nº 96, 2ª quincena de septiembre de 2012. La traducción al español es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, septiembre 2013.

¡VIVA PEDRO POMAR, EL GRAN DIRIGENTE COMUNISTA BRASILEÑO !

Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo – Brasil

El camarada Pedro Pomar fue el principal y más alta expresión de la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, de la historia del Partido Comunista de Brasil y así debe ser reconocido por todos los verdaderos comunistas brasileños y de la misma forma reverenciada su memoria.
Pedro Ventura Fellipe de Araújo Pomar, el camarada Pomar, nació en la ciudad de Óbidos, en Pará, el día 23 de septiembre de 1913. Muy tempranamente tomó el camino de la lucha revolucionaria y después, en 1932, ingresó en el Partido Comunista de Brasil, habiendo vivido ya en sus filas la efervescencia de los preparativos y combates de Levantamiento Popular de 1935. Se educó en el fuego de los combates de la lucha de clases, en las peripecias del complicado camino del movimiento revolucionario y comunista de nuestro país y en la tenaz lucha ideológica en medio de la cual el movimiento comunista internacional atravesó el siglo XX. Así se forjó el mayor dirigente, auténticamente comunista, particularmente de la tercera etapa de la historia del Partido Comunista de Brasil en su primera fase (de 1962 hasta finales de los años 70). Una vida entera dedicada al Partido de la Clase, las masas y la revolución comunista mundial.
Las luchas a las que entregó su vida de forma tan desinteresada le forjaron la solidez marxista inquebrantable y modelaron su estatura de gran comunista y jefe revolucionario.
Abnegado militante comunista, aún jóven asumió el desafío de reorganizar en todo el país el Partido destrozado por la acción represiva del Estado Nuevo, siendo uno de los integrantes de la CNOP (Comisión Nacional de Organización Provisional).
En el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando la democracia ganó fuerzas en todo el mundo con la avasalladora victoria de los pueblos sobre la fuera bestia nazifascista, a la cual contribuyeron los esfuerzos y sacrificios de los pueblos de todo el mundo, destacando el sacrificio y el heroísmo supremos del gran pueblo soviético bajo la dirección del gran Stalin, el PCB pudo ganar la legalidad por vez primera. Contando con el creciente apoyo y entusiasmo de la clase obrera y de las masas populares, el Partido creció y al mismo tiempo se enredó en las redes de las ilusiones constitucionales. Aún así, supo el camarada Pomar demostrar su devoción al Partido, desempeñando múltiples tareas, sea como tribuno comunista en el parlamento burgués, en la prensa popular y partidaria, sea en el trabajo organizativo interno, en el movimiento de masas y en la articulación de las fuerzas democráticas y patrióticas para la construcción del frente único.
Disconforme con el rumbo reformista que tomaba la dirección del Partido, ya a fines de los años cincuenta, se alzó con otros camaradas para conformar la fracción roja en defensa de la línea revolucionaria y del carácter de clase proletario del Partido Comunista, lo que conduciría, en los años siguientes, a la escisión con el oportunismo revisionista.
Convicto militante internacionalista, cuando en el Movimiento Comunista Internacional se abría el escenario de extrema tensión en que se desencadenaría las más agudas y tormentosas luchas de líneas, Pomar se enfrentó abiertamente con el jefe del nuevo revisionismo que despuntaba. Interviniendo en el Congreso del Partido Comunista de Rumanía, Jruschov de forma traicionera atacó al Partido del Trabajo de Albania, acusando de dogmatismo y aventurerismo sus posiciones marxistas-leninistas. En el momento que le correspondía hablar para saludar en nombre de los comunistas brasileños, el camarada Pomar afirmó que como comunista internacionalista no se hurtaría en responder a los ataques del secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética. Contra la corriente, el camarada Pomar rechazó enérgicamente los rastreros ataques de Jrsuchov y se solidarizó con el Comité Central del Partido del Trabajo de Albania y el Gobierno de aquél país.
Hombre de Partido, Pomar estaba siempre por una posición de principios y partidario de la lucha interna, aún pese contra la corriente. Como en otros momentos, en 1960, delegado al V Congreso del PCB, sustentó una titánica lucha contra las posiciones derechistas lideradas por Prestes. Estas posiciones habían sido lanzadas por la Declaración de Marzo de 1958 con la cual se sepultó la línea revolucionaria del IV Congreso y buscaba consolidar en el Partido el camino reformista-revisionista del XX Congreso del PCUS de 1956. La tesis central de Prestes en aquel Congreso, al caracterizar la sociedad brasileña, afirmaba, como principal tarea revolucionaria, promover el desarrollo del capitalismo en Brasil. Fue contra estas tesis reformistas y antimarxistas como ésta que Pomar se colocó en la primera trinchera en defensa del marxismo-leninismo. Con la separación del camarada Mauricio Grabois del Comité Central, motivado por sus duros ataques a dicha « Declaración de Marzo del 58 », a la cual acertadamente caracterizó como expresión del revisionismo jruchovista en el Partido, el camarada Pomar adoptó la línea de frente de lucha desenmascarando y desmontando las tesis oportunistas de Prestes, expresadas en el camino de la « democratización » del viejo Estado brasileño de grandes burgueses y latifundistas al servicio del imperialismo y en la consigna de «Unión Nacional». Frente a la victoria del oportunismo reformista y liquidacionismo del Partido en el V Congreso de 1960, el camarada Pomar nuevamente se presentó como destacado militante de la Reconstrucción del Partido, llevada a cabo en 1962.
Antirrevisonista intransigente, rápidamente identificó en el pensamiento Mao Tsetung la fuerza robustecida del marxismo-leninismo y pasó a batirse decididamente por su asimilación como guía ideológica-política por todo el Partido. En 1968, cuando aún era tormentoso el curso de la Gran Revolución Cultural Proletaria desencadenada en China bajo la dirección del Presidente Mao, el camarada Pomar, como gran marxista que era, manifestó comprender que aquellos acontecimientos elevan la revolución proletaria mundial a un nuevo y más alto nivel. En su artículo « Grandes éxitos en la Revolución Cultural », publicado en el órgano central del Partido Comunista « A Classe Operária », afirmó que ella representaba « una contundente derrota para la coalición mundial contrarrevolucionaria del imperialismo, de la reacción y del revisionismo contemporáneo ». Y que : « Al movilizar masas de centenares de millones, en un movimiento de envergadura sin precedente, la Revolución Cultural Proletaria, en menos de dos años, ya se extendió a toda China y desbarató la trama revisionista burguesa, que buscaba la restauración del capitalismo ».
Mostrando comprender y ser partidario de una de las grandes cuestiones el marxismo suscitada enérgicamente por el Presidente Mao, la de la continuación de la luchas de clases en el socialismo y eje de la revolución cultural, destacaba que : « Ella es el resultado inevitable de la exacerbación de la lucha de clases en China y en todo el mundo ». Expresando su alta comprensión del marxismo, al igual que en los límites estrechos impuestos en el Partido por el dogmatismo en él superviviente, supo hacer la defensa del significado del maoísmo para la continuación de la revolución proletaria mundial, anunciando que « la Revolución Cultural Proletaria vino a demostrar la importancia histórico-mundial del pensamiento de Mao Tsetung, como el marxismo-leninismo de nuestro época ».
Cogiendo el maoísmo como la esencia de este poderoso acontecimiento de la historia universal, desafió a liberarlo y aplicarlo para impulsar la revolución brasileña y resaltó que « los comunistas brasileños, que han recibido con entusiasmo los grandes éxitos de la Revolución Cultural Proletaria, procuran estudiar sus enseñanzas y divulgar sus experiencias. Al mismo tiempo alzan, cada vez más alto, la bandera roja del pensamiento de Mao Tsetung, que descubre para nuestro pueblo el camino de la revolución y de la guerra revolucionaria de liberación ».
¿Por qué le cupo al camarada Pomar la tarea de viajar a la República Popular China en 1972, para comunicar a la dirección del Partido Comunista de China, la decisión histórica de iniciar la lucha armada como guerra popular en Brasil? Porque Pomar era el más convencido de la línea revolucionaria de la guerra popular, por la que se batía por su correcta comprensión y asimilación por toda la dirección del Partido y toda la militancia.
De temple inquebrantable, cuando los duros golpes del cerco represivo de la contrarrevolución alcanzaron profundamente la estructura de la organización del Partido, principalmente con los reveses de la guerra en Araguaia, haciendo precipitar la crisis que se hallaba incubada en su dirección, el camarada Pomar no se asombró. Dando pruebas de tenacidad de gran dirigente comunista en luchar en condiciones adversas y, principalmente, de saber como se debe llevar la lucha en el interior del Partido en esas circunstancias tan especiales. En su pelea por un balance profundo y crítico de la experiencia en Araguaia, mostró la sagacidad y paciencia necesarias para buscar las causas de la derrota y de como salir adelante, uniendo el Partido al máximo. En su magistral balance de la experiencia de Araguaia, enfocando la centralidad de la cuestión de la lucha armada para la revolución brasileña, afirmó que : « En Brasil el problema del camino revolucionario para librar al pueblo de la explotación y de la opresión ha sido dificilísimo. Es la determinación de plantearlo que se tonó la piedra de toque de las diferentes fuerzas revolucionarias, en especial de las marxistas-leninistas. En torno del camino, de la concepción y método de la lucha armada, siempre surgirán grandes divergencias».
En su análisis el camarada Pomar se negó a todas y cualesquiera explicaciones fáciles y simples justificativas. Combatiendo el subjetivismo y la unilateralidad de las posiciones capitaneadas por Joao Amazonas y las falsas críticas sobre « aventurerismo » de camuflados tránsfugas que no tardaron en renegar, ambas en verdad derechistas y capitulacionistas, procuró en todo ir al fondo de los problemas, sin conciliación alguna con los errores y desviaciones cometidos. Partiendo del hecho concreto, en su análisis buscó identificar las causas, además de las inmediatas como los defectos en las esferas política, militar y de organización, tomando la práctica del Partido en su conjunto desde sus raíces e históricamente desarrollada. Llamó a todo el Partido a sacar correctamente las lecciones de la experiencia y a apoyarse en los aciertos para seguir adelante, haciendo la defensa incondicional de la guerra popular prolongada y de su carácter científico y de la teoría militar del proletariado, como camino de liberación de las masas populares en nuestro país.
El camarada Pomar, como uno de los principales estudiosos del problema de la guerra popular y de su aplicación en las condiciones de nuestro país, fue, sin duda, el principal formulador del documento partidario « Guerra Popular, camino de la lucha armada en Brasil » , elaborado en 1969 para orientar y guiar el desencadenamiento de la lucha armada revolucionaria en Brasil, instrumento con que se combatió de manera inconciliable las concepciones militares revisionistas, burguesas y pequeñoburguesas tan en boga en la izquierda latinoamericana en aquella época y de la influencia principalmente de la revolución cubana. Con su brillante balance, el camarada Pomar mostró como la conducción de la experiencia de Araguaia se había alejado de las orientaciones de este documento.
Evocando el sacrifico heroico y supremo de los combatientes de Araguaia, Pomar defendió la justeza de la guerra popular, la necesidad de comprender las lecciones de esta experiencia y asimilar, ideológica, política y militarmente lo más profundamente posible, la justa concepción para retomar y proseguir la lucha armada revolucionaria y llevarla a su triunfo en el país. Con el optimismo que solamente los verdaderos revolucionarios y convencidos comunistas pueden desprender, afirmó de forma perentoria : « La bandera de la lucha armada, que empuñaron tan heroicamente y por la cual se sacrificaron los camaradas de Araguaia, debe ser levantada aún más alto. Si conseguimos de hecho ligarnos a las grandes masas del campo y de la ciudad y ganarlas para la orientación del Partido, no importa cual sea la ferocidad del enemigo, con toda certeza la victoria será nuestra ».
Al cumplirse noventa y nueve años de su nacimiento, el Núcleo de Estudios de Marxismo-Leninismo-Maoísmo rinde su más ardiente homenaje al camarada Pedro Pomar, a través de nuestro más profundo y convencido reconocimiento de su alta condición de Comunista marxista-leninista-maoísta, dirigente proletario ejemplar y gran jefe revolucionario. Aprovechamos la oportunidad llamando a todos los verdaderos marxistas-leninistas-maoístas, revolucionarios y demócratas consecuentes a preparar para todo el año 2013 las celebraciones del Centenario de su nacimiento.
¡Gloria eterna al Gran Camarada Pedro Pomar !
¡Viva el camarada Pedro Pomar, estandarte rojo de la Revolución Brasileña !

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