Introducción al libro “El peligro de derecha y la desviación de derecha” de J. Stalin de Editora Vento de Leste (Lisboa 1975)


Nota – El siguiente texto es un amplio extracto de la introducción al libro en lengua portuguesa “El peligro de derecha y la desviación de derecha” del gran maestro del proletariado internacional José Stalin, editado en Portugal por Editora Vento de Leste, Cadernos “Vento de Leste” nº 6, Lisboa, julio 1975, págs. 7 – 10 y que el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español.
Se trata de un interesante texto escrito cuando en Portugal en aquellos momentos -igual que ahora en España-, no existía el “guía político de la clase obrera”, el Partido Comunista, y los marxistas-leninistas-maoístas portugueses del Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.) trabajaban por su construcción aprendiendo de las enseñanzas de Stalin:

STALIN
EL PELIGRO DE DERECHA Y LA DESVIACIÓN DE DERECHA
INTRODUCCIÓN

Transcurridos más de veinte años después de su muerte, el gran dirigente y educador del proletariado que fue Stalin continúa siendo una bandera de proletariado de todo el mundo en su lucha contra todos los traidores y oportunistas.
Ciertamente que no es por casualidad que cada vez que se agudiza la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, cada vez que se reaviva la lucha entre las dos líneas en el seno de los comunistas, en seguida se definen dos posiciones perfectamente distintas frente a Stalin: por un lado, la de aquellos que defienden intransigentemente su vida y obra como ejemplos de fidelidad insuperable a los principios del marxismo-leninismo; por otro lado, la de aquellos que abierta o de forma disfrazada la calumnian intentando apagarla de la memoria de los pueblos. Si así sucede es porque Stalin se tornó en símbolo de la idea más querida de los explotados y más odiada por toda suerte de opresores: la dictadura del proletariado.
Y, siendo la dictadura del proletariado “la forma más aguda de la lucha de clases” (Stalin), en ella se contiene de forma condensada los principios científicos que permiten a la clase obrera trabar victoriosamente la lucha contra la burguesía, su enemiga irreductible. Muchos falsos amigos del proletariado dicen de palabra aceptar el marxismo, hablando como si fueran doctores sobre la lucha de clases y el socialismo. Pero, al hacerlo, tienen cuidado de escoger de la teoría marxista apenas aquello que en determinado momento es aceptable para la burguesía. Por eso, Lenin decía que sólo es comunista quien extiende el reconocimiento de la lucha de clases hasta la necesidad de la dictadura del proletariado, esto es, hasta la necesidad de la clase oprimida de ejercer su justa violencia revolucionaria sobre la burguesía, sirviéndose para tal efecto del Estado proletario edificado después de la Revolución.
Esta idea de que el proletariado no sólo puede, como quiera que debe, utilizar la violencia organizada como único medio de quebrar la resistencia de la burguesía que se encuentra centuplicada como consecuencia de la pérdida del poder político, es osa que muy naturalmente deja horrorizado a cualquier burgués. Para ellos la violencia contrarrevolucionaria utilizada por la burguesía cotidianamente contra la clase obrera es cosa de menor importancia que se acepta o que, cuando mucho, se critica desde un punto de vista “humanista” y liberal cuando se torna demasiado escandalosa. Pero si acaso la clase obrera, comprendiendo correctamente las leyes implacables que rigen la lucha de clases, se apercibe de que su enemigo jamás prescindirá de buena voluntad en el recurso de la violencia y se dispone en consecuencia a pagarle con la misma moneda, luego surgirán esos burgueses en intentar disuadirla, o sea, en intentar convencerla de aceptar pasivamente el juego de la esclavización asalariada.
(…)
En los escritos incluidos en este libro, Stalin aplica y desarrolla de forma notable, la lucha contra la desviación de derecha bujarinista, la teoría leninista del Partido del proletariado de vanguardia.
Al abordar las divergencias existentes en el seno del Partido bolchevique, Stalin, alerta enseguida del inicio sobre el peligro que consiste en centrar la lucha en desacuerdos de ciertas personalidades, y explica que ellos deben ser analizados en el terreno de la lucha de clases y comprendidos como reflejos en el interior del Partido de la agudización de esa misma lucha: “los desacuerdos en nuestro Partido surgieron en el terreno de las modificaciones verificadas en las relaciones de clases, en el terreno del agravamiento que se produce en estos últimos tiempos en la lucha de clases y que trae consigo un cambio en el desarrollo”.
Así, la base de la lucha trabada contra los bujarinistas era el combate entre el proletariado y la burguesía que se traducía en la existencia en el Partido de dos líneas opuestas: “entre nosotros existen, de hecho, dos líneas. La primera es la línea general el Partido, la línea leninista revolucionaria de nuestro Partido. La otra, es la línea del grupo de Bujarin”. Después de haber determinado con precisión la esencia de las dos líneas en presencia y de haber resaltado que la línea de derecha buscaba atenuar la vigilancia de la clase obrera contra sus enemigos de clase, y de esa forma debilitar la dictadura del proletariado bajo el pretexto de la llamada “extinción de la lucha de clases” y de la “integración de los capitalistas en el socialismo”, Stalin indica cómo la correcta resolución de esa cuestión se encuentra en la intensificación de la lucha ideológica y en el refuerzo de la lucha de masas: “…es imposible mejorar nuestras organizaciones económicas, sindicales y del Partido, imposible hacer progresar la obra de construcción del socialismo e intensificar la represión del sabotaje burgués, sin desarrollar a fondo la crítica y la autocrítica, sin someter al control de las masas el trabajo de nuestras organizaciones”.
Estos principios expuestos por Stalin contienen ya en germen las teorías sobre el Partido posteriormente desarrolladas y sistematizadas por Mao Tsetung, concretamente en relación a la lucha entre las dos líneas, la línea de masas y la crítica y autocrítica, teorías esas que se relacionan directamente con la cuestión fundamental del movimiento comunista internacional en nuestra época: la cuestión de saber cómo impedir a un partido proletario de cambiar de naturaleza y a un Estado proletario de cambiar de color.
Cabe a todos los comunistas estudiar concienzudamente las enseñanzas de Stalin con vistas a contribuir a la fundación por primera vez en la historia, de un Partido Comunista marxista-leninista-maoísta del proletariado portugués.