Portugal: Declaración del Comité Lenin Organo Central del M.R.P.P. el 25 de Abril de 1974

 

Nota: Hoy, 25 de abril, se cumplen 40 años del golpe de estado militar del 25 de abril de 1974 en Portugal –saludado por los revisionistas y oportunistas como una “revolución”- y ante el cual los marxistas-leninistas-maoístas portugueses, agrupados entonces en torno al Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.), llamaron al proletariado y a las masas populares a no dejarse engañar por las ilusiones del régimen político nacido tras dicho golpe e intensificar la lucha contra el imperialismo norteamericano y sus agentes así como contra las maniobras de los revisionistas cunhalistas del P.”C”.P., lacayos del socialimperialismo soviético, que trataban de imponer una dictadura socialfascista en Portugal.
Reproducimos a continuación la “Declaración al Pueblo Portugués Sobre la Situación Política Actual” del Comité Lenin Órgano Central del M.R.P.P. de 25 de abril de 1974, extraída del libro de Viale Mountinho “Un Abril en Portugal”, Ediciones Júcar, Madrid julio de 1974, págs. 228-236 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos transcrito:

AL PUEBLO PORTUGUÉS
DECLARACIÓN SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA ACTUAL

Hace media docena escasa de horas, un golpe de estado, dirigido por un sector de la oficialidad del Ejército colonial-fascista, fue desencadenado contra el gobierno de la camarilla marcelista. En el momento en que escribimos, la lucha entre las dos facciones de la clase dominante continúa en todo el país, teniendo como objetivo inmediato el control exclusivo de los centros vitales del aparato de estado burgués y el dominio de los puntos neurálgicos principales de las fuerzas armadas que lo sustentan. Está lejos de haber llegado a su término, con el éxito garantizado de una u otra de las facciones, la violenta disputa que estalló en el seno del poder reaccionario y despótico que nos oprime, que nos explota y que nos humilla, Sin embargo, cualquiera que sea el resultado concreto de esa lucha reaccionaria intestina, no pueden, ni el Pueblo en general, ni la clase obrera en particular, alimentar, tanto respecto a esta lucha, como a su resultado, ninguna clase de ilusiones.
¡Son los chacales que se pelean, los buitres que conspiran, las hienas que entre sí luchan! ¿Y a propósito de qué acostumbran a luchar las hienas, conspirar los buitres o pelearse los chacales? A propósito de una única cosa: a propósito de la presa, a propósito de la víctima y del “derecho” a descuartizarla a voluntad y empalarla a voluntad. Y la víctima, en este caso, no es otra sino el Pueblo portugués y los Pueblos hermanos de las colonias. Tal es el significado real de los acontecimientos que se están desarrollando desde el comienzo de la madrugada. En consecuencia, de la camada colonial imperialista, ni la clase obrera ni el Pueblo tienen nada que esperar que no sea el aumento de la explotación, el empeoramiento de la opresión, ni pueden esperar de ella otro progreso que no sea el “progreso” del hambre, de la enfermedad y de la miseria. En lo que concierne a los auténticos intereses del proletariado y del pueblo, la camarilla del lacayo Marcelo Caetano y la del lacayo Spínola son cada una de ellas peor que la otra.
Las justas aspiraciones de las grandes masas trabajadoras de Portugal al Pan, la Paz, la Tierra, la Libertad, la Democracia y la Independencia Nacional no pueden ser otorgadas por ninguna camada, por ninguna facción, por ninguna camarilla de la clase dominante, precisamente porque aquella que la caracteriza como clase es vivir de la explotación de quien trabaja. ¿Acaso podrá ocurrir alguna vez que los parásitos concedan y reconozcan a sus víctimas el derecho a dejar de ser chupadas? ¡No! El único derecho que los parásitos reconocen es el derecho de chupar y la única libertad que conceden es la libertad de cabalgar sobre las espaldas de los chupados. Las legítimas aspiraciones del Pueblo, sólo el Pueblo puede otorgárselas a sí mismo. Y sólo las puede obtener por medio de la Revolución Democrática Popular: una revolución popular armada, desencadenada y continuada por el Pueblo, bajo la firme y consecuente dirección de la clase obrera y de su partido revolucionario, un partido comunista marxista-leninista.
Nada de esto tiene que ver con cualquier golpe de estado, por más que lo pinten y por grande que sea la demagogia con la que todos los golpes de estado buscan apresuradamente adornarse en el momento en que son paridos. Como su mismo nombre indica, todos y cualquier golpe de estado –desde el que reviste las formas más pacíficas a los que asumen las características más sanguinarias- no son sino ajustes en el interior del propio Poder opresor que en nada alterna la esencia de ese Poder, pero que tratan de explotar y esclavizar más eficazmente y más ampliamente a las clases oprimidas. Ahora, la tarea de la clase proletaria y de todo el Pueblo, cara al estado fascista, no es la de proceder a ajustes en su estructura, sino la de destruirlo hasta la última raíz, sin dejar piedra sobre piedra, y construir sobre sus ruinas un Estado de Democracia Popular en el que la más amplia libertad y democracia para el Pueblo sea la más implacable dictadura sobre los explotadores.
¿Una cosa tan magnífica y tan esencial para las masas podrá por ventura obtenerla el pueblo con la “colaboración” del Ejército colonial-fascista, con el “auxilio” de los verdugos de la policía, con la “ayuda” de los asesinos de la G.N.R., con la dirección de la oficialidad colonialista y con el patrocinio del asesino de Amílcar Cabral?
¡Evidentemente que no! Todas esas fuerzas armadas que hicieron la tentativa abortada del 16 de marzo en las Caldas, así como aquellas que apoyaron el putch esbozado por el nazi Kaúlza de Arriaga, en diciembre pasado, todas ellas son la pilastra fundamental, el alma del Estado reaccionario de la burguesía: ellas no podrán nunca dar nada al pueblo, sino que, por el contrario, existen precisamente para aplastarlo y saquearlo. Esa es la razón simple por la que el Pueblo no quiere nada con ellas: la razón por la que el Pueblo debe armarse, debe constituir el ejército popular revolucionario, el ejército de los obreros y de los campesinos, para aniquilar completa, total y resueltamente a las fuerzas armadas reaccionarias, sea quien fuera el sátrapa que las mande.
Naturalmente que los golpes de estado no ocurren todos los días, aunque éste sea la tercera tentativa en poco más de tres meses. Tanto el acontecimiento en sí como la frecuencia de las tentativas de realización y las características de cada una de ellas son prueba inequívoca y reveladora de la caótica situación política, económica y militar en que se debate la clase dominante y del grado de agudización a que han llegado los antagonismos sociales, la lucha de clases, en nuestro país. El gobierno de la camarilla marcelista ya no puede gobernar; pero tampoco lo podrá hacer el gobierno de la camarilla spinolista o el de cualquier otra camarilla que la burguesía catapulte al Poder. El gobierno que las condiciones objetivas de la sociedad portuguesa exigen no es un gobierno salido de la contrarrevolución con la finalidad única de impedir el camino a la Revolución, sino un gobierno que emerja de la revolución con la finalidad de proseguir el programa político del Pueblo y aplastar la contrarrevolución.
El PAN para los obreros mediante la socialización de los medios e instrumentos de producción acaparados por los capitalistas; la PAZ para todo el Pueblo, a través de la separación y completa independencia para los pueblos hermanos de las colonias con el regreso inmediato de los soldados; la TIERRA para los campesinos, con la confiscación de los latifundistas, grandes terratenientes y los restantes parásitos que viven del sudor y de la sangre de las masas de nuestros campos; la LIBERTAD del pueblo; la DEMOCRACIA para los trabajadores y la dictadura para los explotadores; la INDEPENDENCIA NACIONAL, con la expulsión de los imperialistas extranjeros-, así es la bandera roja que el Pueblo opone a la bandera blanca de la burguesía y a todas sus camarillas gubernamentales. Esa fue la bandera revolucionaria que las masas populares opusieron a la casi difunta camarilla marcelista y es la bandera roja que deben oponer a la aún no del todo nacida camarilla spinolista.
La situación de la Revolución en nuestro país es excelente. La fase que atravesamos es una fase de ascensión impetuosa del movimiento obrero y del movimiento popular revolucionarios. Las luchas de la clase obrera, de los campesinos, de los soldados y marineros, de los estudiantes y de los intelectuales progresistas crecen en firmeza, en amplitud, en combatividad y en organización, y la dirección del proletariado, consecuencia del progreso político-ideológico de nuestro Movimiento, comienza a imprimirse en la generalidad de las luchas que se producen de norte a sur de Portugal. Por otro lado, la justa lucha arada de liberación nacional de los heroicos Pueblos de Angola, de Mozambique y de la República de Guinea-Cabo Verde obtiene victorias magníficas en todos los campos, y el ejército colonial fascista colecciona derrotas demoledoras. La burguesía portuguesa sabe que se le cava su tumba inapelablemente. De ahí, la lucha exacerbada de las diversas camadas de la clase dominante en busca de la hegemonía. De ahí, los programas y las tácticas propias de cada una de esas camadas, para conseguir aquello que cualquiera siempre apellidará de “salvación nacional”.
Unidas en lo esencial (que es el interés común en la explotación de la clase obrera y del Pueblo), las diversas facciones de la burguesía en el poder tienen también contradicciones entre sí –y, a veces, contradicciones que asumen un carácter extremadamente agudo, llegando a las manos como acaba de ocurrir esta mañana- en cuanto a la forma de perpetuar e intensificar la explotación y de combatir la revolución del Pueblo portugués y de los Pueblos hermanos. Por otro lado, la burguesía portuguesa no pasa de ser un peón del imperialismo, al cual vende, y vende al por mayor, nuestra patria, transformándola en una neocolonia al servicio del extranjero. Ocurre que la dominación imperialista en nuestro país se revista de una característica capital: no es sólo un imperialismo (un solo país imperialista), sino varios imperialismos y varios grupos de intereses imperialistas que nos explotan y oprimen.
Se entabla entre ellos una lucha muy aguda por el dominio y control exclusivo de esta parcela del banquete donde cada uno de los grandes grupos e intereses imperialistas extranjeros asocia a sus planes de dominio del país a una facción de la burguesía local, en calidad de socio menor; se asegura una clientela propia a nivel del aparato del estado, organiza su camarilla entre la oficialidad de las fuerzas armadas y se infiltra en todos los puntos clave adecuados a la estrategia del saqueo. Cuando la tempestad revolucionaria empieza a rondar y la nave del capital amenaza ir a pique, cada uno de estos grandes y complejos manojos de intereses se constituye en “junta de salvación nacional” –o, mejor, en junta de socorros o náufragos-, y el golpe de estado puede sobrevivir. Sin embargo, el golpe jamás logrará salvar del naufragio; al contrario: si el Pueblo, que es el que hace la historia, puede ver que lo que se encuentra detrás del golpe no es la fuerza del Poder, sino su debilidad intrínseca, entonces el naufragio se precipitará más rápidamente aún.
Y no cabe duda que el Pueblo puede y está viéndolo. Aprovechar la situación política actual para intensificar y profundizar todas las luchas revolucionarias, confiriéndoles un carácter de grandes masas; multiplicar los mítines, los debates y las reuniones políticas; abandonar sus domicilios, donde la nueva camarilla gubernativa pretende que el Pueblo se encierre a sí mismo, y ocupar las calles; comunicar un impulso renovado al movimiento huelguista, siguiendo el correcto ejemplo de la MAGUE (Alverca), que tuvieron la valentía de desencadenar la huelga con ocupación de fábrica justo a los primeros murmullos de la nueva camarilla; abandonar los cuarteles y boicotear las guardias, confraternizando con el Pueblo; desertar en masa y con armas, poniéndolas al servicio de los obreros y de los campesinos; organizar manifestaciones callejeras; preparar activamente una gran jornada roja para el 1º de Mayo; levantar bien alto las reivindicaciones políticas del proletariado y del Pueblo –tales son nuestras tareas concretas e inmediatas.
Tal como el gobierno de la camarilla marcelista es aún al imperialismo, al colonialismo, al capitalismo, a la represión y a la reacción a lo que la nueva camarilla sirve, si por casualidad se consolida en el poder. ¿Qué partidos políticos apoyarán al nuevo cónsul de la contrarrevolución? A la cabeza, los “liberales” de la SEDES (su sector más importante) y la totalidad del “EXPRESO”, su órgano oficioso. Más que de apoyo, el objetivo de la SEDES será el de constituirse en el partido gubernamental, de lo que, además, tiene ya alguna experiencia adquirida durante el Consulado de Caetano… ¡Vale! Lo apoyarán también los sociales de la plañidera Mario Soares (P.S.P.) y todos sus simpatizantes en la “República” y otros órganos informativos. Es lo que se deduce de su programa y lo que siempre habría de deducirse de su falsa virgen con la que comenta el libro del asesino Spínola en la prensa francesa. ¡Vale! Le apoyará el P.”C”.P., porque conocidos militantes suyos anduvieron intentando vender “Portugal y el Futuro” del colonialista Spínola en dos fábricas, a obreros (¡?); porque ese es el programa del partido del pícaro Barreirinhas Cunhal y por otras cosas más: porque el partido revisionista es una ramera que se entrega al que mejor le paga. ¡Vale! Le apoyará la C.”D”. E. (que se nos perdone el fallo de haber separado la C.”D”.E. del P.”C”.P.) porque, siguiendo las instrucciones del “Avante”, defendió el llamado “Movimiento de las Fuerzas Armadas” cuando no existía aún, es decir, cuando aún se llamaba “movimiento de oficiales”… ¡Vale!
Pero COMBATIRAN implacablemente a ésta y a todas las camarillas reaccionarias y durante todo el tiempo en que existan, el Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.), la clase obrera y el Pueblo portugués. ¡Sí vale!

¡VIVA LA REVOLUCION DEMOCRATICA Y POPULAR!
¡PAN-PAZ-TIERRA-DEMOCRACIA E INDEPENDENCIA NACIONAL!
¡GUERRA DEL PUEBLO A LA GUERRA COLONIAL IMPERIALISTA!
¡LA SEPARACION E INDEPENDENCIA COMPLETA PARA LOS PUEBLOS DE LAS COLONIAS ES EL CAMINO PARA CONQUISTAR LA PAZ!
¡EL PODER A LOS OBREROS Y CAMPESINOS!
¡EL 1º DE MAYO ES ROJO! ¡ES DIA DE HUELGA! ¡ES DIA DE LUCHA EN LA CALLE!
¡VIVA EL M.R.P.P.!

25 de abril de 1974
COMITÉ LENIN – ORGANO CENTRAL DEL M.R.P.P.

¡TODOS A LAS MANIFESTACIONES DEL 1º DE MAYO ROJO!

LISBOA – ROSSIO 19H 30m
OPORTO – PRAÇA 19H 30m
VILA FRANCA DE XIRA – Lgº da ESTAÇAO 19H 30m
MARINHA GRANDE – Pr. STEPHENS 19H 30m
COIMBRA – Lg. PORTAGEM 19h

¡Lee, discute y difunde!

¡LUCHEMOS POR LA MOVILIZACIÓN DE TODAS LAS FUERZAS PARA LA FUNDACIÓN DEL PARTIDO!

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