El extraordinario impacto de la Declaración Conjunta del 1º de Mayo 2014 (Maoist Road – La Vía Maoísta)

EL EXTRAORDINARIO IMPACTO DE LA DECLARACIÓN CONJUNTA DEL 1º DE MAYO 2014
Las condiciones de los trabajadores y las luchas de los trabajadores en el mundo en la Declaración Conjunta del 1º de Mayo 2014 afirma un nuevo papel en el mundo del maoísmo y los partidos maoístas – ¡La firma del Partido Comunista de la India (maoísta) con nuevos partidos maoístas en los países imperialistas liga al movimiento obrero a la guerra popular más grande e importante en el mundo! – ¡Viva el Internacionalismo Proletario!
¡El extraordinario impacto de la Declaración Conjunta 2014 difundida en millones de copias en el mundo!
Maoist Road (La Vía Maoísta) http://maoistroad.blogspot.com.es/

LLEGA OTRO 1º DE MAYO…
Llega otro 1º de Mayo, en un mundo donde la miseria y la depravación sufridas por miles de millones de personas se ven agravadas enormemente por la prolongada crisis del sistema imperialista. Millones han sido despedidos de sus trabajos. La seguridad social se recorta. El creciente aumento de los precios reduce aún más los niveles de vida. Los cuidados médicos y la educación superior se han convertido en atrozmente caros. Mientras tanto, los responsables de este cruel sistema diseñan medidas antipopulares más sanguinarias, mientras a la vez hacen una odiosa ostentación de sus abultadas riquezas y presumen de las listas de multimillonarios.
Otro 1º de Mayo, donde los trabajadores inmigrantes son forzados a trabajar como esclavos, donde el tráfico de mujeres y niños continúa y aumenta en proporciones asombrosas; donde las mujeres continúan sufriendo la brutalidad de las violaciones y asesinatos, no importa que sea en el “atrasado” Afganistán o en el “avanzado” EE.UU.; donde las minorías son aisladas y reprimidas; donde la juventud es cazada y perseguida; donde la demanda por algo tan mínimo como salarios y condiciones de vida dignas se recorta con balas y encarcelamientos.
Otro 1º de Mayo, en medio de las devastaciones medioambientales causadas por el ciego afán de lucro, en medio del rápido y creciente abismo en las desigualdades dentro de cada sociedad y entre los países imperialistas y los países oprimidos.
La opresión y explotación generan resistencia. Y esta resistencia crece. Este mundo es testigo de la creciente ola de lucha de clases y rebeliones populares en país tras país. Este es un mundo en agitación. Un amplio espectro de fuerzas están siendo impulsadas a la lucha contra el sistema. La ocupación de las calles sin duda es insuficiente para una ruptura radical, para la construcción de una nueva sociedad. Pero abre tremendas oportunidades para conectar con toda una nueva generación y ganarla para la misión revolucionaria del comunismo. Abre el camino a la revolución. Esto es lo principal. Debe ser aprovechado con firmeza.
Hace apenas una década, aproximadamente, la existencia del propio proletariado era cuestionado. La lucha de clases era declarada superflua y considerada ser reemplazada por movimientos de “multitudes”. Hoy el mundo está marcado por repetidas ocasiones de combativas luchas obreras, no sólo en países como India o China, pero aún más en las ciudadelas del imperialismo. Existen todas las razones para ello. Pues, pese a la grandilocuente verborrea sobre las maravillas técnicas del siglo XXI, ya sea en los campos de exterminio de la industria de la confección en Bangladesh, los campos de trabajo esclavo de Qatar, los barracones de trabajo en China o los talleres clandestinos en los países imperialistas, las condiciones en que la inmensa mayoría de los proletarios trabajan son tan atroces como aquellas del siglo XVIII. Mientras tanto, los explícitamente métodos opresivos de control y los cada vez mayores volúmenes de trabajo en los modernos centros de esclavitud salarial, ahogan de manera incesante a los proletarios.
En una dimensión distinta, los estragos de la globalización han marcado profundamente a los países oprimidos. La privatización y liberalización han borrado a sectores enteros de trabajo y pequeños negocios. Las condiciones laborales, ya de por sí malas, se han hecho insoportables. Esto se ha agravado con la crisis mundial. En proporción inversa al empeoramiento de las condiciones de vida de la gran mayoría, la corrupción y el lucro entre los gobernantes ha alcanzado cotas astronómicas. Mientras que la miseria del pueblo se multiplica, los gobernantes se embarcan ostensiblemente en grandiosos proyectos oteando los suculentos beneficios que obtendrán.
Todo esto está en la base de los repetidos estallidos de rebelión que tienen lugar en el mundo. No se puede continuar así. En cierto sentido esto vale tanto para los imperialistas como para sus lacayos. Sus crecientes disputas lo demuestran con creces.
Llega otro 1º de Mayo, en un mundo que pide a voces la revolución, el comunismo; una jornada para que el proletariado con conciencia de clase y su vanguardia, los maoístas, hagan balance de la misión transformadora del proletariado y las grandes tradiciones del internacionalismo proletario.
Hoy no existe ningún país socialista. Ni siquiera un Gobierno que pueda ser ampliamente calificado como progresista, o que se coloque del lado del pueblo. Hay mucho, mucho, que hacer. Pero existen también factores que dan fuerza y confianza por insistir en la misión emancipadora del mundo del proletariado –la claridad del marxismo-leninismo-maoísmo y la profundización de la lucha contra el revisionismo de todo tipo incluidos aquellos de la camarilla Prachanda-Bhattarai y el avakianismo, la oleada de luchas a las que asistimos por todo el mundo, las guerras populares en la India y Filipinas y su reorganización o preparación en varios otros países, el fortalecimiento de lazos y actividades internacionalistas entre partidos y organizaciones maoístas.
Aprovechando estos puntos fuertes, los maoístas deben desarrollar de manera creativa formas de organización adecuadas para orientar la energía rebelde de las calles hacia la revolución, con la construcción y fortalecimiento de partidos maoístas como centro. Deben asumir la tarea de construir una organización internacional de los partidos y organizaciones maoístas. Esto debe ser el núcleo de un frente organizado internacional antiimperialista de los proletarios y pueblos oprimidos. Así, los maoístas serán capaces de establecer y desarrollar el marxismo-leninismo-maoísmo, forjar una nueva unidad del movimiento comunista internacional, colocarla a la cabeza de las luchas populares en todo el mundo para desatar y llevar a cabo plenamente el potencial revolucionario.

¡El imperialismo no tiene futuro! ¡El futuro pertenece al comunismo!
¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!
¡Abajo el imperialismo y todos sus guardianes!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva la revolución proletaria mundial!

Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galicia – Estado español
Democracia y Lucha de Clases – Estado británico
Gran Desorden PRSG – Gales, Estado británico
Gran Marcha Hacia el Comunismo (España)
Grupo Comunista Maoísta – EE.UU.
Liga Maoísta Revolucionaria – Sri Lanka
Movimiento Comunista Maoísta de Túnez
Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán
Partido Comunista de la India (Maoísta)
Partido Comunista maoísta Francia
Partido Comunista maoísta Italia
Partido Comunista Maoísta – Turquía Kurdistán Norte
Partido Comunista Revolucionario (PCR-RCP Canadá)
Praxis Revolucionaria – Reino Unido
Servir al Pueblo – Liga Comunista de Noruega
Servir al Pueblo – Sheisau – Sorelh – Occitania – Estado francés
Voz Obrera – Malasia

 

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