Brasil: “¡Ni Copa ni Farsa Electoral!” – Artículo de “A Nova Democracia”


Nota – Reproducimos a continuación el artículo “¡Ni Copa, ni Farsa Electoral!” del periódico brasileño “A Nova Democracia” http://www.anovademocracia.com.br/, nº 132, junio de 2014 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

¡NI COPA, NI FARSA ELECTORAL!
Mário Lúcio de Paula

De nada sirvió la propaganda ufanista sobre “Copa y Copas”, de nada valió la reedición del jingle del régimen militar fascista del tipo “Brasil, ámalo o abandónalo” por parte del revisionista PCdoB desde su “poderoso” Ministerio de Deporte.
“¡No va a haber Copa!”
La consigna acuñada por las masas en las jornadas de protesta de junio y julio del año pasado es una verdad perturbadora e incuestionable.
“Analistas políticos”, electoreros y comentaristas de fútbol realizan debates interminables intentando relativizar lo que las masas afirman como su justa protesta. Reclaman el hecho de que las protestas no han “comenzado antes”, cuando “escogieron Brasil como sede de la Copa”. Entonces, señores, si las protestas hubiesen comenzado antes, ¿estarían esas voces de acuerdo?
Nada anticiparon las toneladas de bombas, munición de goma y letal, sprays de pimienta. Millares de detenciones no detuvieron las protestas, sino que las hicieron aumentar.
Los sabuesos de la FIFA abrieron sus serviciales capachos. Edson Arantes “Pelé” afirmo ser “normal” la muerte de un obrero en una obra de la Copa y se indignó por el atraso en las obras de los aeropuertos. Ronaldo Nazário, que engordo sus beneficios aún mas durante la juerga de la FIFA posando de crítico, gritó que se “descargue la porra” contra los manifestantes.
El monopolio de las comunicaciones, relegado de las protestas por los manifestantes hartos de sus mentiras y ataques, es obligado a hacer sus coberturas desde lo alto de los helicópteros. Descargan todo su odio contra los “vándalos”, “bandidos” y “alborotadores”. Piden sangre.
Pero las protestas continuaron, alcanzaron las zonas remotas, las autopistas. No hubo un sólo día en los últimos meses en que los neumáticos no ardiesen en llamas en los barrios empobrecidos, sólo recordados por los políticos profesionales durante la farsa electoral. Y el pueblo aprendió instintivamente, que el fuego cambia también la temperatura de la lucha de clases. Luego, después de los neumáticos, el fuego consume los autobuses. Respuesta de las masas a los pésimos y caros transportes.
En pleno carnaval, los barrenderos de Río de Janeiro barrieron a la dirección vendida del sindicato y realizaron la huelga histórica que abrió camino a que otros sectores pasasen por encima de las direcciones oportunistas y se lanzaran a la lucha. Y en cada una de esas batallas se escuchó: “¡No va a haber Copa!”
Propagandas de las transnacionales y del Gobierno bombardearon diariamente en los periódicos, revistas, radio, internet y TV de los monopolios un Brasil de mentira, como si hubiese una gran fiesta en las calles y un clamor popular por esa Copa.
Pero el pueblo determinó “¡No va a haber Copa!”
No tiene la calle pintada, no tiene banderolas, no tiene vuvuzelas, no tiene cachirolas.
El pueblo está sublevado contra toda la podredumbre, contra los billones de gastos en los estadios, los hoteles de lujo, con los desalojos de las favelas y con las obras que no sirven de nada al pueblo y se traducirán en despidos, como en BRT, que ha dado como resultado en los despidos de millares de cobradores de autobús en todo el país.
El pueblo está harto de ver todo como todo en nuestro país se entrega servido en bandeja por parte de los gobiernos antipopulares y vendepatria al imperialismo. Está harto de aumentos abusivos de impuestos, de los precios de todo. El pueblo se rebeló y se enfrentó. Perdió, hace mucho, aquel respeto temeroso a las fuerzas de represión y se lanzó a las protestas.
Los electoreros, ávidos por arrancar votos con la juerga de la FIFA, ven como se desmoronan sus atriles.
Ya no tienen Copa, esa es la realidad. No aquella Copa que soñaban la FIFA, los monopolios, los electoreros y todos los oportunistas.
Ahora, los “analistas” se revuelven para dar explicaciones sobre si las protestas se producirán en la Copa con la misma fuerza que en las jornadas del año pasado. Los gerentes de turno del viejo Estado se esfuerzan para afirmar que las protestas “desembocarán” por culpa de los “vándalos”. El monopolio de las comunicaciones, desesperado, fabrica hechos sobre la “unión de los Black Blocs y el PCC”.
“¡No va a haber Copa!”
Y en las protestas, surge la posición que aterroriza aún más a los oportunistas y que cuenta com la adhesión creciente entre los sectores más combativos: “¡No va a haber Copa ni elección, 2014 el pueblo quiere la Revolución!”




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