Irak: Una red enmarañada de conflictos – Artículo de “People´s March”

Nota: Los compañeros del blog Cuestionatelotodo http://cuestionatelotodo.blogspot.com.es/ nos escriben comunicándonos que han traducido al español el interesante artículo “Iraq: una red enmarañada de conflictos”, publicado recientemente en la revista maoísta india “People´s March” (La Marcha del Pueblo), Junio 2014, y que reproducimos a continuación:

Iraq: una red enmarañada de conflictos (traducción del artículo sobre Iraq publicado por los naxalitas indios en People March)
Ha aparecido un nuevo número de la revista “People´s March” (La Marcha del Pueblo), medio de expresión de los revolucionarios naxalitas, y prohibida por el régimen fascista de la India. En ella, en la página 25, se publica un interesante artículo sobre el actual conflicto iraquí, Iraq: A Tangled Web Of Conflicts, que hemos traducido para su difusión en lengua española, y que publicamos a continuación:

IRAQ: UNA RED ENMARAÑADA DE CONFLICTOS
Tan sólo dos meses atrás, los medios de comunicación estaban saturados de noticias sobre Siria. Después fue Ucrania, y ahora es el turno de Iraq. Aunque diferentes en su origen y en su naturaleza, todos ellos están interrelacionados. Sus causas más inmediatas están en el conflicto entre diferentes potencias imperialistas y la resistencia a la opresión.
La ocupación norteamericana de Iraq avivó el fuego de las luchas sectarias. El derrocamiento del régimen de Sadam Hussein abrió el camino del poder a la gran burguesía compradora chií. Sin embargo, cuando se trataba de apaciguar a la resistencia, EEUU tenía que confiar en los jefes tribales sunníes para sofocar a la militancia chií. En cierto modo, mientras mostraba una apariencia de “vuelta a la normalidad” se batía en apresurada retirada. Pero el terrible resultado de los tejemanejes pronto apareció. La desgarradora guerra civil en Irak que enfrenta al sunní Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) con el gobierno títere de Nur Maliki dominado por los chiíes, es una continuación de ello. El ISIS es una criatura de Al-Qaeda. Surgió con fuerza de la guerra civil siria, con el respaldo de Arabia Saudí.
Esa guerra fue otra de las intervenciones criminales de EEUU con el objetivo de sustituir el régimen de El-Assad por uno más manejable. El-Assad ha aguantado con el apoyo de Rusia. Curiosamente, informes recientes dicen que el ISIS consiguió financiación para la guerra esencialmente mediante la venta del petróleo que ahora controla en Siria ¡al propio gobierno sirio! Para complicar la maraña aún más, asistimos a la intervención de Irán, predominantemente chií, en la guerra civil iraquí en apoyo del gobierno de Maliki. Incluso ha declarado su disposición a colaborar con los EEUU para luchar contra el ISIS ¡En Siria ambos están en bandos opuestos! Sin embargo, la participación de Irán, o cualquier acuerdo con él, es difícil de aceptar por el régimen saudí, en la actualidad el más importante pilar de la dominación de EEUU en el mundo árabe.
Mientras los EEUU tratan desesperadamente de controlar la situación en Irak, sin ser arrastrados de nuevo al conflicto directo, Rusia mantiene silencio por el momento, aparentemente. La intensificación del conflicto en Iraq es muy beneficiosa para Rusia. Significaría mantener a los EEUU extremadamente ocupados en Iraq. Una consecuencia del conflicto iraquí puede observarse en el giro repentino del régimen ucraniano al declarar una ofensiva total contra los rebeldes rusos en sus regiones de la frontera oriental. Evidentemente, Ucrania no consiguió el apoyo dado anteriormente por las potencias imperialistas occidentales, principalmente los EEUU. El avance del ISIS ha trastocado muchos planes. Con independencia del resultado inmediato, va a ser un componente importante en la escena internacional, con implicaciones mucho más allá de Oriente Medio.
Hay varias contradicciones y niveles en estos conflictos de Siria, Ucrania e Iraq. A diferencia de los levantamientos populares de numerosos países, los de Siria, Ucrania e Iraq están directamente relacionados con el enfrentamiento –global y regional- entre las potencias imperialistas y los regímenes compradores reaccionarios. Sin embargo, sería simplista y erróneo reducirlos a meras manifestaciones de tales enfrentamientos. De analizar así, se eliminarían las contradicciones internas subyacentes, que constituyen la base material. Dichos enfrentamientos no tienen por qué expresarse explícitamente en términos de clase. Sin embargo, todos ellos tienen sus raíces en las relaciones de opresión y explotación sostenidas por el sistema imperialista. Reconocer esto es sumamente importante, en tanto que posición ventajosa para la intervención revolucionaria.
La guerra civil en Iraq ha infligido pérdidas a la India en forma de ciudadanos atrapados allí o secuestrados. Lo cual revela también la presencia de la India en regiones del mundo desagarradas por los conflictos. Gran parte del trabajo manual de los campamentos militares de EEUU en estos lugares lo realizan trabajadores mal pagados de la India y de otros países. Ese reclutamiento se realiza con el conocimiento del gobierno de la India, que sólo está interesado en los dólares que envían a casa. Modi ha afirmado que va a hacer todo lo posible para traer a casa de nuevo a los ciudadanos indios. Puede que lo haga. Pero lo que debe ser abordado principalmente son las razones fundamentales que impulsan a los indios a buscar desesperadamente empleo en zonas de peligro, a pesar de conocer los riesgos que implica.

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