Brasil: ¡El espectro del boicot ronda la farsa electoral! – Artículo de “A Nova Democracia”

Nota – Reproducimos a continuación el artículo de Hugo R C Souza “¡El espectro del boicot ronda la farsa electoral!” publicado en el periódico brasileño “A Nova Democracia” http://www.anovademocracia.com.br/, nº 137, primera quincena de septiembre de 2014 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

¡EL ESPECTRO DEL BOICOT RONDA LA FARSA ELECTORAL!
Hugo R C Souza

Las recientes elecciones al Parlamento Europeo registraron la mayor tasa de abstenciones de la historia del sufragismo supranacional de la Unión Europea. El último 25 de mayo, apenas el 42,54% de los ciudadanos de los 28 Estados-miembros de la UE respondieron a la llamada de los jefes de la Europa del capital monopolista para ir a las urnas.
En naciones en donde aquella Europa, la del capital, viene imponiendo un ataque inclemente a la Europa del mundo del trabajo, la tasa de abstención fue aún mayor. Entre los portugueses, por ejemplo, apenas el 33,76% se tomaron la molestia de tomar partido entre los postulantes al Parlamento Europeo, siendo grande la conciencia de la irrelevancia del voto en este o aquel candidato –este o aquel comprometido sólo con los proyectos y las política antipopulares, no obstante las diferencias de matices entre la derecha a pecho descubierto y el oportunismo más acostumbrado a hablar y actuar en nombre del pueblo.
Entretanto, los mayores rechazos a las elecciones al Parlamento Europeo provinieron justamente de los miembros más nuevos de la UE: Eslovaquia (un mísero 13,05 de participación), la República Checa (18,20%), Polonia (23,83%), Eslovenia (24,55%) y Croacia (25,24%). En vez de animarse con la cacareada posibilidad por parte de Bruselas de participar de las decisiones de la UE que les harán incidir, eslovacos, checos, polacos, eslovenos y croatas parecen conscientes de que nada en su beneficio podrá salir del resultado de las urnas europeas, sea cual fuere.
El record de abstenciones en la más reciente elección quinquenal al Parlamento Europeo no sorprende, dado que en Europa la ilusión en la Democracia Parlamentaria es una dolencia política en claro proceso de cura: en 1979 la tasa de participación en las elecciones europeas fue del 69,2%, y desde entonces, a lo largo de un total de ocho elecciones consecutivas, esa tasa jamás aumentó, o se mantuvo siquiera en el mismo nivel; siempre descendió, con derecho a una caída espectacular registrada entre los sufragios de 1994 y 1999: del 56,6% al 49,5%.
A ejemplo de lo que las masas del continente europeo vienen haciendo con el sufragismo supranacional, las farsas electoreras nacionales también están resultando desmoralizadoras año tras año en la mayoría de los países europeos. En Francia, el índice de abstenciones viene creciendo elección tras elección desde 1977. El último record se batió en marzo de este año, cuando el 35,91% de los aptos para votar optaron por no hacerlo en la primera ronda de las elecciones municipales.
El propio pueblo de Portugal, que acabó por rechazar la convocatoria a las urnas para decidir la composición del Parlamento Europeo, rechazó también las últimas elecciones organizadas para la composición de la gestión del Estado portugués con una abstención de un retumbante 66% del “electorado”.
Ese mismo 25 de mayo en que mucho más de la mitad de los europeos llamados a avalar la farsa electoral de la UE rehusaron a hacerlo, nada menos que el 60% de los electores colombianos, registrados para escoger entre Oscar Iván Zuluaga, Juan Manuel Santos y un puñado más de candidatos a gestionar Colombia para el imperialismo yanqui, no se presentaron a votar. Fue la tasa de abstención más alta registrada en el país en los últimos 20 años, y casi diez puntos porcentuales por encima de la abstención registrada en las elecciones de 2010.
Acosados por la desmoralización del sufragismo burgués en todos los rincones del mundo y por la posibilidad real de un sonoro record de abstenciones y de votos en blanco y nulos en la farsa electoral que se avecina en Brasil, las fuerzas reaccionarias de esta semicolonia ya se movilizan para intentar evitar el boicot popular a la “fiesta de la democracia” fijada para octubre, comenzando por el propio viejo estado. El TSE [Tribunal Supremo Electoral] colocó en la plaza una campaña de contrapropaganda titulada “Ven a la urna”, en alusión a la convocatoria “Ven a la calle”, que estuvo entre las consignas de las jornadas de junio de 2013 en todo el país.
Una vez más se intenta hacer creer que “la urna es el arma del ciudadano”, o patrañas de este género que buscan desmovilizar a las masas de las luchas más urgentes, las clasistas y las radicalizadas, intentando circunscribir el ámbito de la política a la política electorera e institucional, justamente donde ella es más podrida e irrelevante.
Entretanto, el tiro tiende a salir por la culata, una vez que las masas populares –a juzgar por la amplitud de las campañas, acciones por el no votar y de ojeriza a las elecciones de norte a sur del país- están cada vez más conscientes de que los que se disputan pidiendo sus votos están al servicio del imperialismo, o de los militares, o de las empresas, o el sistema financiero internacional o del “agronegocio” o con cualquier otra la fuerza antipopular que se pueda imaginar. O con todos juntos –como es el caso de los candidatos a “presidente” de la semicolonia Brasil- menos con los anhelos del pueblo.

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