Honor al camarada Alexandrino de Sousa en el 39º aniversario de su asesinato

Nota – Se cumplen 39 años del asesinato el 9 de Octubre de 1975 en Lisboa (Portugal) del camarada Alexandrino de Sousa (António), joven marxista-leninista-maoísta portugués de 21 años de edad, militante de la Federación de Estudiantes Marxistas-Leninistas (FEM-L), organización para la juventud estudiantil del Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.) y Director del periódico “Guarda Vermelha” (Guardia Roja), órgano central de la F.E.M.L.
Con este motivo, y a fin de honrar la memoria del camarada Alexandrino de Sousa, reproducimos a continuación el Editorial del periódico “Luta Popular” órgano central del M.R.P.P., nº 113 de 10 de Octubre de 1975 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

“LUTA POPULAR” – nº 113, 10 Octubre 1975
EDITORIAL
¡CERRAR FILAS Y RESPONDER GOLPE A GOLPE!
Nuestro Partido y las masas populares van a depositar hoy, en el cementerio de Ajuda, al lado de la tumba donde reposa Ribeiro Santos, el cuerpo de otro abnegado servidor del pueblo, de otro mártir y héroe salido del seno de la masa y de la revolución, el cuerpo de nuestro querido José Alexandrino Gonçalves de Sousa, bárbara y cobardemente asesinado por una banda armada del grupito terrorista y provocador que lleva el nombre de U”DP” – ORP”C”.
En las filas de nuestro Partido, cuando alguno cae en su puesto de combate al servicio del pueblo y de la revolución, todos los organismos celebran su memoria, con una ceremonia política sencilla, pero rica de contenido y significado, donde, aunque expresando el dolor que nos produce, es el espíritu del camarada caído el que busca asimilarse, con el fin que todo el Partido se eduque y se una al pueblo como los labios a los dientes.
En cierta manera es eso también lo que pretendemos hacer con el editorial de hoy.
El asesinato, salvaje y repugnante, de nuestro joven camarada, sacudió profundamente la conciencia del pueblo de norte a sur del país y le hizo comprender muchas cosas que antes podría no entender aún: la verdadera naturaleza política de clase de los grupitos neorrevisionistas; la verdadera función que desempeñan en la explotación y opresión de las masas populares; el papel de auténticos lacayos del capital y perros de presa de la contrarrevolución que se arma y se prepara afanosamente para abatirse sobre los trabajadores.
El camarada Alexandrino de Sousa era un joven de veintiún años de edad, militante de la gloriosa Federación de Estudiantes Marxistas-Leninistas, la organización de nuestro Partido para la juventud comunista estudiantil.
Educado en la ideología del marxismo-leninismo-maoísmo, esclarecido por la línea roja proletaria de nuestro Movimiento, instruido en el espíritu de servir al pueblo y en el ejemplo puro y luminoso de Ribeiro Santos, fue un firme militante revolucionario quien la organización bajo cuya bandera luchaba confió importantes tareas políticas y a quien la juventud designó encargos de gran responsabilidad.
Estudiante de los más combativos y resueltos, concitó sobre sí el odio de los enemigos del pueblo. Aún antes del golpe de Estado del 25 de abril, el camarada Alexandrino de Sousa fue brutalmente golpeado por los pides-gorilas (1) en los sótanos de la Facultad de Derecho de Lisboa, en un momento álgido de lucha de los estudiantes de aquella facultad.
Encarcelado por la PIDE, sometido a las peores torturas en la cárcel de Caxias, en un momento en que algunos de los que lo asesinaron entonces lamian las botas a los verdugos carcelarios y traicionaban en toda línea, el camarada Alexandrino de Sousa mantuvo erguida la bandera roja de nuestro Partido y su divisa “no hablar, no traicionar, no pactar con el enemigo”.
En los acontecimientos del 4 de Noviembre en Lisboa, siempre se mantuvo a la cabeza de las masas populares en el asalto que efectuaron al mitin del CDS fascista, donde resultó herido de alguna gravedad en la lucha trabada contra la policía de choque. Durante semanas, la nueva PIDE le persiguió, intentando volver a encarcelarle en Caxias.
Fue este el valiente y honrado comunista bolchevique que los socialfascistas de la U”DP” – ORP”C” asesinaron ayer en Cais das Colunas, junto al Terreiro do Paço.
¿Cómo fueron los últimos momentos de la vida de nuestro camarada?
Dirigiendo una brigada de la FEM-L integrada por otros cinco camaradas suyos (dos muchachos y tres muchachas), procedían a colocar carteles con la convocatoria del Mitin de Homenaje a Ribeiro santos, asesinado el 12 de Octubre de 1962 por esbirros de la PIDE confabulados con dos estafadores del P”C”P.
Fue entonces que, desembarcando de una furgoneta, de un Citroën “boca de sapo” y de otros vehículos, una banda de sesenta rufianes de la U”DP” – ORP”C” , armados de porras, pistolas y G-3, atacó a la brigada de Alexandrino de Sousa y, amenazando con las armas de fuego y la superioridad numérica, pretendieron obligar a nuestros jóvenes camaradas a arrancar de las paredes los carteles de Ribeiro santos.
Bajo la dirección del camarada Alexandrino de Sousa, y animado por el resuelto espíritu de Partido que él les supo infundir, la brigada de la FEM-L resistió firmemente a la cobarde agresión, defendiendo los carteles y enfrentándose desarmada a la banda de rufianes socialfascistas de la U”DP”.
La escoria neorrevisionista, por virtud de la manifiesta desigualdad numérica, logró maniatar a nuestros camaradas, golpearles las cabezas contra las paredes y, aturdidos, lanzarlos al río. En seguida y vibrando las porras sobre nuestros camaradas, los pillos de la U”DP” – ORP”C” les impidieron alcanzar la orilla. Algunos motoristas de taxi y un marinero que pasaban por el lugar y, sobre todo, la determinación e intrepidez de nuestros camaradas, impidieron el asesinato de toda la brigada.
Así cayó a la cabeza de sus compañeros, defendiendo al Partido y luchando por el Pueblo, el heroico camarada Jose Alexandrino Gonçalves de Sousa.
“Todos los hombres tienen que morir un día, pero no todas las muertes tienen el mismo significado”.
El Pueblo portugués ve aumentados sus sufrimientos, el desempleo, el hambre, la enfermedad y la miseria. Nuestro país es escenario de la más dura disputa entre las dos superpotencias, que intentan despedazarlo. Los sucesivos gobiernos provisionales, del mismo modo que las camarillas fascistas anteriores, venden el país al por menor, preparan nuevas guerras coloniales y organizan nuevos instrumentos de opresión sobre las masas.
Morir por el pueblo, por la liberación de los explotados y oprimidos, por el Partido de los proletarios, como murió el heroico camarada Alexandrino de Sousa tiene un inmenso significado: el significado de morir por una causa inmortal.
Sin embargo, sus asesinos morirán, sin duda, pero en las manos del pueblo que combaten, ejecutados por el país que hipotecan, como lacayos del socialimperialismo, como estafadores socialimperialistas, como vendeobreros y vendeparias. Su muerte es la muerte de los renegados y traidores.
El asesinato del camarada Alexandrino de Sousa ocurre en un momento en que la lucha de clases en nuestro país se agudiza en extremo, en un momento en que la contrarrevolución fascista y socialfascista se reorganiza y la revolución popular comprendió que solo puede avanzar por nuevas formas y por nuevos medios, dado que ella colocó en el orden del día, como cuestión central, la cuestión de la toma del poder político.
En un momento así debemos saber mirar confiados el futuro radiante que la lucha dura, en que estamos empeñados, indiscutiblemente prepara y posibilita.
Por otro lado, el asesinato del camarada Alexandrino de Sousa ocurre en un momento en que la línea roja de nuestro Movimiento, del que él era un intrépido portaestandarte, obtiene importantes victorias contra la línea negra anti-Partido, expulsando al renegado Sanches, su cabecilla.
Cuando este carrerista, agente encubierto del enemigo infiltrado en nuestro Comité Central, venía a defender que la contrarrevolución portuguesa no tiene dos centros, que el revisionismo y el socialfascismo no deben ser atacados, ¿no es acaso lo que es y lo que él pretendía, de hecho, sino desarmar ideológicamente a nuestro Partido, a la clase obrera y al pueblo y entregarlos atados de pies y manos a los asesinos socialfascistas? ¿No fueron socialfascistas los verdugos de Alexandrino de Sousa?
Algunos meses atrás, cuando nuestro Movimiento desenmascaró y puso al desnudo un golpe fascista en preparación, a continuación toda la prensa vendida, todos los partidos políticos, el Gobierno de las fuerzas de represión desencadenaron una demagógica e histérica campaña contra nuestro Movimiento, calumniándolo, injuriándolo y vilipendiándolo.
Porque aplicásemos un ligero correctivo a un insignificante provocador infiltrado en nuestra delegación de Coimbra; porque pensásemos que era justo usar la violencia revolucionaria contra todos los reaccionarios fascistas del tipo Coelho da Silva y Marcelino de Mata, luego toda la máquina de propaganda burguesa, abriendo el camino a su máquina represiva, nos pretendió presentar a los ojos del pueblo como los más bárbaros de los “terroristas”, pintándonos con los colores más sombríos y sin la más pequeña virtud.
Por tanto, el asesinato del camarada Alexandino de Sousa es, para esa prensa vendida, para esos partidos vendepatrias, para ese gobierno opresor del pueblo, un asunto enteramente despreciable.
Es por eso que la muerte de nuestro camarada constituye, para el pueblo que sirvió y por quien murió, un libro abierto y franco, sencillo y claro, todo explotado y oprimido puede leer y ver cuál es la verdadera naturaleza de clase de los gobiernos provisionales, de los partidos burgueses, de los órganos de represión, de la prensa, de la televisión y de la radio; cual es el fondo farisaico, hipócrita y reaccionario de los que traen en la boca la democracia y el socialismo y en las manos la muerte y el fascismo.
El ejemplo de José Alexandrino Gonçalves de Sousa es una poderosa fuerza material, cuando está completamente asimilado por el Partido, por el proletariado y por el pueblo.
En su tumba, al lado de Ribeiro santos cuyo espíritu de firme luchador del pueblo supo defender y legarnos, pueden grabarse, para educación de la juventud, de la clase obrera y del Partido, las siguientes pocas palabras, como resumen de una vida de lucha y de victoria:
GOLPEADO POR LOS GORILAS MARCELISTAS; TORTURADO POR LA PIDE; HERIDO POR LA POLICÍA DE CHOQUE; BUSCADO POR LA NUEVA PIDE – ASESINADO POR LA U”DP”. ¡LA LUCHA FUE DURA, PERO NUNCA SE DOBLEGÓ!

¡VENGAREMOS A ALEXANDRINO DE SOUSA!
¡VIVA LA LINEA ROJA!
¡VIVA EL PARTIDO!

(1) Se les conocía como “pides” a los criminales miembros de la PIDE, la política política del régimen fascista portugués.

Sobre el camarada Alexandrino de Sousa ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo Honrar la memoria del camarada Alexandrino de Sousa

Luta Popular O povo vingará Alexandrino de Sousa

 

 

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