A Nova Democracia (Brasil) – Editorial: Imperialismo = Terrorismo


Nota – Reproducimos a continuación el Editorial «Imperialismo = terrorismo» publicado en el periódico brasileño A Nova Democracia nº 144, segunda quincena de Enero de 2015 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español :

EDITORIAL: IMPERIALISMO = TERRORISMO
Nuevamente el imperialismo se ve ante una situación ideal para ampliar su ofensiva de muerte y destrucción contra las semicolonias, principalmente las naciones cuya mayoría de población expresa la fé islámica.
La matanza de periodistas del semanario Charlie Hebdo es, como por ejemplo la implosión de las Torres Gemelas y del Pentágono en EE.UU. el 11 de septiembre de 2001, un gran engendro para que las máquinas de guerra de las principales potencias imperialistas incrementen las agresiones, invasiones y ocupaciones de otros países como parte de la gran carrera por el reparto del mundo y el intento de conjurar el agravamiento de la aguda crisis en que se ve empantanada la economía capitalista mundial. No se puede comprender la situación sin considerar tal crisis.
El cerco de un musulmán en un mercado kosher, en el cual murieron 4 judíos y el “secuestrador” (no se sabe quien mató a los rehenes), también aumentó el ingrediente “antisemita” al caldo de cultivo de la escalada fascista en Europa.
Independiente de quien pueda haber cometido la matanza (los “sospechosos” muertos ya no pueden hablar), nuevamente ya se produjo el clima de terror pretendido contra los musulmanes, volviendo parte de la opinión pública a apoyar, además de las agresiones a otras naciones, las políticas fascistas contra sus propios ciudadanos con la ampliación del Estado policial.
La extrema derecha francesa y europea vió en esto una gran palanca para ampliar el discurso de odio xenofóbico contra los trabajadores y los emigrantes en general, en especial los musulmanes. Ataques contra mezquitas ya se produjeron en los barrios proletarios, llenos de emigrantes musulmanes de las excolonias francesas en Africa, ya tradicionalmente acorralados por la represión, transformándose cada vez más en guetos.
En los días siguientes, en los cuales sólo se hablaba de los atentados, se preparó una gran manifestación en París donde se reunieron, el día 11 de enero, cerca de setenta jefes de Estado u otros dignatarios de países de todo el mundo, además de más de un millón de personas que marcharon en defensa de la “libertad” y “contra el terrorismo”.
El monopolio de los medios de comunicación ensalzó la manifestación, destacando siempre el hecho de estar juntos en primera línea de la manifestación el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el jefe de la Autoridad Palestina (sin autoridad), Mahmud Abbas. También figuraban entre ellos el presidente “socialista” francés, que invadió Mali, el propio presidente títere de Mali, además de otros tantos criminales.
Los mayores terroristas vivos del mundo se hermanaron para protestar por la “libertad” y “contra el terrorismo”. La cosa fue tan importante para los imperialistas que EE.UU. lamentó no haber enviado alguien más importante al acto. El hecho es que el mundo se sumergerá aún más en la “guerra al terror”. Esa es la única manera que el imperialismo conoce de relegar el resultado de la crisis, su propio fin, para más adelante.
Los imperialistas cometen los más bestiales crímenes contra la Humanidad, torturan a presos políticos en mazmorras de Irak, Afganistán y en Guantánamo. Bombardean Libia, Siria, Ucrania, Kurdistán, Mali, etc. Mantienen miles de bases militares en todo el mundo, financian y adornan sus puntas de lanza contra los pueblos, como es el caso del Estado sionista-fascista de Israel, para promover masacres en una vana tentativa de ahogar en sangre la heroica Resistencia Palestina.
Bandas armadas y paramilitares creadas y entrenadas por la CIA y otras agencias imperialistas, hoy pintadas como “terroristas” por el propio imperialismo, como es el caso actual del llamado Estado Islámico, asesinan y oprimen a los pueblos en Oriente Medio utilizando armas producidas y suministradas por las potencias imperialistas.
Desde hace siglos, los imperialistas invaden y despojan a los pueblos y naciones árabes, saquean sus riquezas naturales, principalmente el petróleo, y, con discursos de “democracia”, cometen crímenes de guerra atroces para mantener su control en esos países.
Es basado en esa comprensión que nosotros, la redacción de A Nova Democracia, en concordancia con algunas organizaciones populares, democráticas y revolucionarias de otros países que ya emitieron sus opiniones, atribuimos la responsabilidad por el ataque a la redacción de Charlie Hebdo al imperialismo francés y al imperialismo de un modo general, que oprime y explota a los pueblos y naciones árabes y en el mundo entero, fomentando guerras, agrediendo e invadiendo países, perpetrando masacres de hombres, mujeres, ancianos y niños en todo el mundo, promoviendo cruzadas de odio contra las masas populares.

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