¡Viva la obra “Sobre la Nueva Democracia” de Mao Tsetung (en conmemoración del 75º aniversario) y camino de la Revolución de Nueva Democracia! – Por Harsh Thakor

Nota: En Enero de 2015 se cumplieron 75 años de la aparición de la histórica obra de Mao Tsetung Sobre la Nueva Democracia que viera la luz en Enero de 1940.
Es esta una obra capital de Mao Tsetung escrita durante la guerra antijaponesa para establecer si la revolución en China era de naturaleza democrático-burguesa o socialista. “Por revolución de nueva democracia –escribía Mao- se entiende una revolución antiimperialista y antifeudal de las grandes masas populares bajo la dirección del proletariado. Sólo a través de una revolución semejante puede la sociedad china avanzar hasta el socialismo; no hay otro camino”.
Como señalara correctamente en marzo de 1984 la Declaración del hoy desaparecido Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI): “(…) La teoría desarrollada por Mao Tsetung en los largos años de la guerra revolucionaria en China sigue siendo el punto de referencia para elaborar la estrategia y tácticas revolucionarias en los países coloniales, semi (o neo) coloniales.
En países de este tipo, el blanco de la revolución es el imperialismo extranjero y la burguesía burocrática-compradora y los feudales, que son las clases íntimamente ligadas al imperialismo y dependientes de él. En estos países, la revolución debe pasar por dos etapas: primero la revolución de nueva democracia que conduce directamente a la segunda etapa, la revolución socialista. El carácter, el blanco y las tareas de la primera etapa de la revolución le permiten y exigen al proletariado formar un amplio frente unido de todas las clases y capas que puedan ser ganadas para apoyar el programa de nueva democracia.
(…) La clave para realizar una revolución de nueva democracia está en el papel independiente del proletariado y su capacidad, mediante el partido marxista-leninista-maoísta, de establecer su hegemonía en la lucha revolucionaria. (…)”
En la actualidad, partidos maoístas como el Partido Comunista de la India (Maoísta) o el Partido Comunista de Filipinas llevan a cabo revoluciones de nueva democracia en sus respectivos países dadas las condiciones económicas, políticas y sociales que allí prevalecen.
Y hoy, como ocurriera hace años, los revisionistas de todo tipo atacan las grandes contribuciones de Mao Tsetung al marxismo-leninismo y niegan que éstas, en los campos de la filosofía, la economía política y el socialismo científico, hayan permitido al marxismo-leninismo dar un nuevo salto hasta alcanzar una nueva etapa, el marxismo-leninismo-maoísmo. El objetivo de los revisionistas no es otro que tratar de impedir al proletariado, a la juventud revolucionaria y a las masas populares de que asuman y hagan suya la ciencia de la revolución, la ideología marxista-leninista-maoísta, la única ideología liberadora, la única capaz de acabar con el sistema capitalista y llegar al socialismo y al comunismo.
Para que el movimiento revolucionario se desarrolle en una dirección correcta, tanto en los países coloniales, semi (o neo) coloniales así como en los países imperialistas –como es el caso de España- es necesario que los marxistas-leninistas-maoístas continúen y redoblen la lucha contra los revisionistas de todo tipo y defiendan la obra de Mao Tsetung.
En esta labor, es importante la aparición del reciente y muy esclarecedor artículo “¡VIVA LA OBRA “SOBRE LA NUEVA DEMOCRACIA” DE MAO TSETUNG (EN CONMEMORACIÒN DEL 75º ANIVERSARIO) Y CAMINO DE LA REVOLUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA!” de Harsh Thakor, historiador y simpatizante del maoísmo, sobre el carácter semifeudal y semicolonial de la sociedad india y cómo solo con el triunfo de la Revolución de Nueva Democracia la India podrá cambiar. Fue publicado en el blog de los camaradas británicos de Democracy and Class Struggle el cual reproducimos a continuación y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

¡VIVA LA OBRA “SOBRE LA NUEVA DEMOCRACIA” DE MAO TSETUNG (EN CONMEMORACIÒN DEL 75º ANIVERSARIO) Y CAMINO DE LA REVOLUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA!
Por Harsh Thakor
Este mes conmemoramos los 75 años desde que el Camarada Mao Tsetung innovó y escribió su tesis sobre la Nueva Democracia.
Es uno de los análisis más significativos e importantes en la historia del Movimiento Comunista y una obligación de leer para los cuadros revolucionarios.
Debemos aprender cómo Mao obtuvo sus formulaciones y cómo él y el Partido Comunista comunicaron la formula a las masas. Fue un testimonio al genio creativo del Camarada Mao y una maestría de las condiciones prevalecientes durante la Guerra Antijaponesa.
Dos de las partes más importantes son como refuta a aquellos recalcitrantes y `practicantes de la fraseología de “izquierda” ´ que le critican por, según ellos, traicionar el camino socialista.
Este ensayo plantó las semillas de la línea revolucionaria para los países semicoloniales. Mao rehusó iniciar ciegamente el camino ruso de la Revolución Socialista.
Hoy en el mundo varios cuadros se ven barridos con la ola regresiva de la ideología de la Nueva Izquierda, el trotskismo, el guevarismo, el revisionismo avakianista de la Nueva Síntesis , el Nuevo Socialismo o el tercermundismo.
Las gloriosas últimas luchas maoístas dirigidas por el Partido Comunista del Perú desde 1980 a 1992, por el Partido Comunista de Filipinas a lo largo de los últimos 45 años y la del Partido Comunista de la India (Maoísta) en la India actual o la anterior lucha de Telangana previamente se basan en los fundamentos de las tesis de Mao.
La reciente capitulación en Nepal se ha debido a la incapacidad de comprender adecuadamente el concepto de la Nueva Democracia.
Esta misma tesis fue elaborada dentro de la Línea General del Partido Comunista de China en 1963. Hace 75 años, en Diciembre de 1939, Mao difundió por vez primera el concepto de la Revolución de Nueva Democracia que desarrolló apropiadamente en Enero de 1940.
La histórica lucha armada de Telangana de 1946-1951 y la lucha armada de Naxalbari se basaron en la línea de la Revolución de Nueva Democracia. La lucha de Telangana identificó correctamente a los campesinos ricos y medios como posibles aliados y a la burguesía nacional como una amiga a diferencia de Charu Mazumdar en la lucha de Naxalbari.
Todos los grupos en el campo revolucionario en la India dominaron la polémica de la Nueva Democracia, en particular el PCI (M-L) Grupo Guerra Popular, el Centro Comunista Maoísta y el PCI (M-L) Unidad del Partido.
Este concepto mismo fue apoyado por legendarios camaradas mártires como Charu Mazumdar, Kanhai Chaterjee, Kondappali Seethamiah, Chandra Pull a Reddy, T. Naga Reddy, DV Rao, Harbhajan Sohi, Azad o Kishenji. La tesis de Mao sobre la Revolución de Nueva Democracia ya no la consideran válidas fuerzas como el sector dirigido por el camarada Ramnath denominado Liga Comunista de la India que llama al camino socialista como la línea para la Revolución india calificando al conjunto de la burguesía india como compradora.
El auténtico capitalismo se ha desarrollado enormemente y los tentáculos de la globalización han incrementado la involucración del imperialismo pero las relaciones semifeudales aún prevalecen en la agricultura.
Incluso intelectuales progresistas como Bernard d´Mellow están influidos por la tesis de la India transformándose en capitalista y rechazan la alianza de los cuatro bloques.
Es cierto que no tenemos el mismo modelo que la China prerrevolucionaria pero la formulación de la Nueva Democracia de Mao sigue siendo la columna vertebral para las revoluciones en los países del tercer mundo y una espina en la carne de revisionistas y trotskistas. Por supuesto, como el Camarada Mao, no debemos ser nunca mecánicos.
Para los camaradas indios la lucha armada de Telangana es el mejor ejemplo.
En los años 90 organizaciones de masas como la Unión de Estudiantes Radicales de Andhra Pradesh o la Liga de la Juventud Radical llevaron a cabo seminarios sobre cómo la Revolución de Nueva Democracia era todavía aplicable.
El trabajo más valioso para promover abiertamente la ideología de la Nueva Democracia lo realizaron grupos como la Asociación de Escritores Revolucionarios (R.W.A.), Jana Natya Manali Unión de Estudiantes Revolucionarios, Krantikari Budhijibi Sangh, Krantikari Sanskritik Sangh, etc.
Debemos mucho a los escritores de Virasam (R.W.A.) como el poeta Sri Sri por desarrollar escritos culturales de Nueva Democracia, y las compañías culturales de Jana Natya Mandail dirigida por el Camarada Gaddar que creó artes y canciones de `Nueva Democracia´ . Los grupos que abandonaron el auténtico campo revolucionario en la India abrazando el parlamentarismo fracasaron en comprender la tesis de la “Nueva Democracia” definiendo a la India como una neocolonia.
Recomiendo a todos los lectores que lean los trabajos de PS Sundaraya y Chandra Pulla Reddy sobre la lucha armada de Telangana de 1946-1951 que explica magníficamente la alianza de los cuatro bloques. En el 75º aniversario de este histórico escrito, celebremos al Camarada Mao.
En la actualidad existe un fuerte grupo de presión que afirma o bien que la India es un país capitalista o una neocolonia. El PCI (ML) Bandera Roja rechaza la tesis de Mao de la Guerra Popular Prolongada y lo mismo hacen las facciones de la Liga Comunista de la India.
Debemos elogiar a intelectuales como el reciente R.S. Rao que defendió la caracterización de la India como semifeudal y semicolonial. Cualquier salto importante que ha realizado el Movimiento Comunista indio se debe a su comprensión de que la India no es una sociedad capitalista plenamente desarrollada.
El autor ha visitado el Punjab recientemente y descubierto el monopolio de los prestamistas respecto de los trabajadores agrícolas pobres y la expropiación de tierras en los tribunales a los campesinos pobres que venden sus tierras diez veces menos que la tasa de su valor actual. Lamentablemente carecemos de un frente de intelectuales que puedan combatir esta tesis propugnada por los intelectuales que califican a la India como capitalista. En la reciente movilización de los obreros de Maruti Suzuki, los obreros necesitaron el apoyo del campesinado para apoyar sus acciones.
Demostraron sus lazos culturales con el campesinado en las aldeas. No hay duda que ha habido un desarrollo capitalista significativo, pero, tras perder sus empleos, los obreros de Maruti volvieron a sus tierras en las aldeas (el autor agradece a GN Saibaba por esta información).
Es verdad que disponemos de mucha más maquinaria que en China en los años 40 y una infraestructura urbana mucho más desarrollada, pero son todavía los grandes terratenientes quienes tienen el poder negociador y el dictado del precio de los productos en el mercado. Existe un gran nexo políticos-terratenientes con muchos de los grandes terratenientes que aún existen. En una sociedad capitalista plenamente desarrollada, la apropiación de tierras por las empresas tal y como viene ocurriendo en la India, no ocurriría ni tendría un impacto tan cruel el de los comisionistas en el Punjab. No hay duda de que ha habido cambios significativos con la globalización y una mayor embestida del imperialismo que ha combinado como nunca anteriormente un ataque unido con el feudalismo.
Irónicamente cuántos obreros industriales han sido despedidos de sus empleos y regresado a las aldeas para cultivar sus tierras.
Citando al Profesor R.S. Rao: “En el contexto indio, no es sólo la falta de un proceso democrático y las correspondientes instituciones sino el uso del capital de los procesos e instituciones precapitalistas como la religión, casta, región, jerarquía, los que merecen se preste atención…No es cuestión que sea necesario la designación de inspectores de fábrica sino que deben estar por encima de las consideraciones de casta… El capital, cuando libera trabajo, concede anonimato al trabajo. Pero el capital en el contexto indio arrebata el anonimato y coloca las etiquetas de religión, casta y credo. El proceso resultante es la división entre la clase obrera y la división entre los campesinos pobres y trabajadores agrícolas, sobre una base económica adicional… El capital existe sin su correspondiente superestructura. Por tanto tenemos capital sin capitalismo.” (Ibid, p. 89).
Tras un extenso estudio de los datos generados por las Encuestas de Gestión Agraria y revisando los debates entre economistas sobre la extensión y naturaleza del desarrollo capitalista en la agricultura india, R.S. Rao ha llegado a la conclusión que había un amplio sector no capitalista en el que la productividad y la inversión parecían tener una relación inversa al tamaño del holding –así cuanto más grande el holding más pequeño su eficacia y acumulación.
Esto él lo atribuyó a la relación agraria feudal.
Por otro lado el sector capitalista identificado, no sobre el tamaño del holding sino a través del criterio del alquiler de trabajo, rompió esta relación inversa entre el tamaño del holding y la productividad capitalista. “Dado un alto nivel de producción de mercancías que conduce a una posición dominante del capitalismo en la agricultura, la relación inversa abre camino a una relación positiva. Además se observó que en una aldea así el proceso de diferenciación alcanza un alto nivel. Lo anterior sugiere claramente la existencia y más aún el rendimiento explotador del capitalismo en la agricultura india.” (Ibid, p. 54).
Citando a Jaswantha Rao del T.N. Reddy Memorial Trust:
“1. El camarada T. Nagi Reddy explicó en su declaración “India Hipotecada”, que el Gobierno de la burguesía y los terratenientes ha tomado el camino de la transformación gradual de los latifundios de los terratenientes en economía burguesa, con todos sus planes para el suministro de semillas, fertilizantes, uso de pesticidas, mecanización de la agricultura, extensa canalización de préstamos estatales a la economía terrateniente con la ayuda de inmensas ayudas por parte del sector financiero internacional.. Como Lenin ha explicado, ésta evolución a la economía burguesa-junker-terrateniente…. condena a los campesinos a décadas de la más terrible expropiación y esclavitud.”
Explicó además que “esto es de lo que estamos siendo testigos en nuestro país hoy. El dolor insoportable que sufre actualmente la economía rural –la expulsión forzosa de los pequeños campesinos y arrendatarios, el crecimiento de la concentración de tierras, el aumento en el número del trabajo agrícola, la creciente hegemonía de las castas superiores sobre las castas inferiores –son todos síntomas de esta creciente enfermedad”. Llamó a los comunistas revolucionarios a oponerse firmemente a esta transformación del latifundismo feudal apoyando al campesinado combatiente para la liquidación completa del latifundismo feudal.
Los acontecimientos de décadas posteriores demostraron que el camarada TN estaba en lo cierto.
Durante este periodo, la base industrial de la sociedad india se había ampliado a través de la adopción del sector público como el líder. Tal y como observó claramente Marx en sus escritos , una vez que las relaciones capitalistas fueron introducidas en un país que cuenta con todo el potencial para desarrollarse como un país capitalista, nada puede impedir la reproducción de estas relaciones capitalistas. Esto dio lugar a la burguesía nacional principalmente en la forma de una industria a pequeña escala. Pero el imperialismo con su dominio estrangulador sobre el Estado indio había, o bien destruido estas crecientes relaciones capitalistas por medio de la competencia desigual, o adoptándolas para servir a sus intereses monopolistas.
Se pueden citar aquí numerosas instancias de cómo el imperialismo amalgamó las industrias autóctonas o las destruyó. Es suficiente decir que, como resultado, la burguesía nacional india no logró crecer por encima de determinadas etapas y hacerlo valer en términos de sus intereses de clase. De esta forma, las emergentes relaciones capitalistas en el sector industrial siempre se mantuvieron en una profunda crisis, viviendo a merced de la gran burguesía india y del imperialismo.
De otro lado, la gran burguesía continúa siendo compradora en su naturaleza por medio de innumerables acuerdos en la forma de operaciones empresariales conjuntas y colaboraciones técnicas y financieras. Incluso aunque el valor de los activos e inversiones por parte de la gran burguesía creció espectacularmente, su dependencia del imperialismo también creció proporcionalmente.
En la primera mitad de la década de los 80, la economía india tuvo que enfrentarse a una grave crisis general y las clases dominantes indias recurrieron al imperialismo para superar la crisis. Las instituciones financieras imperialistas –el Banco Mundial y el FMI-.comenzaron dictando la reestructuración de la economía india a fin de aumentar enormemente el saqueo imperialista. El préstamo obtenido del FMI fue devuelto por el Gobierno de Indira Ghandi no porque la economía india hubiese cambiado sino gracias a las remesas efectuadas por los trabajadores indios trabajando en los países del Golfo. Mientras que esto fue presentado a bombo y platillo como el éxito de las políticas que fueron implementadas, la crisis forzó al Gobierno indio a postrarse ante los amos imperialistas y el Gobierno de PV Narasimha Rao se embarcó en nuevas políticas económicas diseñadas y dictadas por el imperialismo.
Las Nuevas Políticas Económicas convirtieron a la agricultura en una actividad económicamente inviable para los campesinos pobres y medios. Algunas de estas medidas están incrementando las tarifas de electricidad, fertilizantes y agua para riego. El efecto de este paquete de políticas fue sentido inmediatamente por las amplias masas campesinas. El profundo malestar se expresó en forma de suicidios por parte de los campesinos. La profundidad y extensión de la crisis se pueden apreciar por el hecho mismo de que el número total de suicidios por parte de campesinos sobrepasó los 150.000 en el espacio de ocho años.
Pese a ello, las clases dominantes indias y sus representantes políticos no se desanimaron en promover las políticas dictadas por el imperialismo y comenzaron a exhortar las virtudes de la implementación de la segunda fase de las reformas económicas, particularmente en la agricultura, segunda fase de la revolución verde. Esto demuestra que fue una política deliberada y no una aberración. El objetivo de esta estrategia era implementar una política establecida que convierta la agricultura india en un apéndice de la economía imperialista.
La agricultura india producirá para satisfacer las necesidades comerciales de las compañías multinacionales agroindustriales y no para satisfacer las necesidades del pueblo indio. Pauperizando a los campesinos pobres y medios a través de los instrumentos económicos, las clases dominantes tratan de empujar a los campesinos a contactar y/o a la agricultura empresarial que en la práctica degrada al campesino a ser un productor atado o a la supervisión de los cultivos agrarios por parte de las empresas multinacionales.
La consigna de cultivo intensivo y mecanización de la agricultura que condujo a la revolución verde y al país a una crisis insoluble, continúa estando presente en el campo a lo que hay que añadir las semillas genéticamente modificadas que están diseñadas para perpetuar la dependencia de la producción agrícola respecto de las compañías multinacionales para el uso inevitable de materias. Así la penetración del capital imperialista en la agricultura se producirá con toda la fuerza.
El efecto de estas políticas ha conducido a la concentración de la tierra en manos de sectores de nuevos ricos que han amasado riqueza con la captación de fondos públicos. Esta concentración no es propia de la naturaleza de las relaciones capitalistas. La tierra está cada vez más siendo arrendada a los campesinos con un alquiler exorbitante, que no es más que una coerción económica añadida porque, de lo contrario, la tierra no está disponible al campesino que no tenía otro modo de empleo. El creciente número de arrendamientos agropecuarios indica esto.
Sí, la forma de explotación feudal cambió, pero no el contenido. Las amplias masas de campesinos (incluyendo jornaleros sin tierra y campesinos pobres y medios) fueron forzados a someterse a la explotación siendo privados del medio de producción, es decir, la tierra. Durante las últimas cuatro décadas, con la penetración del capital imperialista, las masas campesinas sufren el peso de la tarea adicional de calmar la sed de los tiburones imperialistas.
Por tanto, el sector agrícola ha sido testigo de muchos cambios, pero sigue padeciendo las formas feudales de explotación y saqueo imperialista. La intensidad de la explotación aumentó ampliamente frenando cualquier progreso de parte de la sociedad india hacia un capitalismo independiente y las clases dominantes indias, junto con el imperialismo, están manteniendo el status quo para salvaguardar su dominio. Así pues, la sociedad india continúa siendo semifeudal en su naturaleza
Las nuevas políticas económicas que están siendo implementadas como parte de la estrategia de globalización del imperialismo han provocado grandes cambios en el sector industrial. Buscando los máximos beneficios, el imperialismo engulló al sector industrial en la India remplazando frecuentemente a la gran burguesía india. Los sectores básicos, como el siderúrgico, carbón, metales no férreos y generación de energía fueron a parar a manos de capitalistas monopolistas extranjeros.
Incluso el sector de servicios de telecomunicaciones fue adquirido por empresas multinacionales de telecomunicaciones y la BSNL [empresa india de servicios de telefonía móvil] está en venta. Los proyectos de infraestructura más publicitados que se están llevando a cabo están todos en manos de empresas extranjeras bajo el nombre de empresas conjuntas. El capital extranjero ha ocupado una posición dominante en la economía india. La India se ha convertido en un alegre terreno de caza para todos los imperialistas para saquear sus recursos naturales, el trabajo humano y los recursos financieros a cualquier precio. Todos los países imperialistas están compitiendo entre sí para incrementar su dominio de nuestra economía.
La gran burguesía india ha crecido; sus bienes aumentaron en cifras astronómicas; sus industrias crecieron en número. Cuando hacemos una disección de todas y cada una de las inversiones efectuadas por la gran burguesía, encontramos que están ligadas al capital extranjero por medio de innumerables hilos, como por ejemplo colaboraciones financieras, técnicas y empresariales. Y el capital extranjero ha tenido la última palabra para dirigir la industria. La gran burguesía se presenta a sí misma como una entidad corporativa, pero de hecho casi todas las empresas burguesas funcionan como compañías privadas limitadas en la forma de la familia unánime hindú; y de esta forma no son responsables en modo alguno ante la sociedad, incluso no se les pide que hagan públicos sus beneficios.
Pese al aparente crecimiento, el crecimiento de la gran burguesía india se encuentra atrofiado debido a su naturaleza compradora y su dependencia del imperialismo para su supervivencia.
El aumento del dominio imperialista sobre la sociedad india denota que continúa siendo semicolonial en su naturaleza.
Los aparentes cambios de los que hemos sido testigos durante las últimas cuatro décadas han entrado en vigor para satisfacer las necesidades explotadoras cambiantes del imperialismo y la gran burguesía india. Y de esta manera no han pretendido cambiar su status como semicolonia.
Por tanto, la India continúa siendo una sociedad semifeudal y semicolonial.
A menos que, y hasta que no se implemente la Redistribución Revolucionaria de la Tierra sobre la base de LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA, las relaciones feudales y su existencia no desaparecerán.
A menos que, y hasta que no sea expulsado el capital imperialista del país junto con sus aliados, la sociedad india no progresará un milímetro. El imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático comprador son impedimentos decisivos para el progreso de la sociedad india hacia una sociedad democrática, independiente y autosuficiente.
Sólo el éxito de la Revolución de Nueva Democracia garantizará dicha transformación. Es el deber de los comunistas revolucionarios empeñarse en construir el partido unificado que dote de dirección a las luchas revolucionarias del pueblo indio.

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