El terremoto en Nepal y el fracaso del Estado burgués – Pronunciamiento del PC (M-L) de Panamá

Nota – Reproducimos a continuación el pronunciamiento del Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Panamá de apoyo y solidaridad con el pueblo de Nepal tras el reciente terremoto en dicho país y que hemos extraído del blog Luminoso Futuro

EL TERREMOTO EN NEPAL Y EL FRACASO DEL ESTADO BURGUES
Con estupefacción y conmoción hemos recibido la información del violento sismo que, en la escala 7.9, el pasado sábado 25 de abril, del corriente, ha golpeado al heroico pueblo nepalés. Cifras, no oficiales, nos hablan de 3,600 muertos y 6,500 heridos, principalmente en los barrios periféricos de la ciudad de Katmandú, capital del país. Edificios derribados o seriamente dañados; colapsados sobre los habitantes y usuarios; avenidas, puentes y transporte han sido totalmente destrozados. Como ocurre siempre, en estos casos de desastres naturales, los sectores trabajadores, pobres y marginados han sido los más y directamente victimados.
Los desastres naturales, en nuestro planeta, son inevitables. Ellos ocurren y causan los daños que ocasionan en la vida humana y en su entorno habitacional, por la furia de los movimientos propios o creados por los desequilibrios en el planeta. Pero, con los adelantos científicos y la vigilancia preventiva de instituciones sismográficas, los terremotos y otros movimientos telúricos –ciclones, huracanes, maremotos, sismos, etc.- pueden con tiempo ser anticipados y prevenidos y salvadas vidas humanas. Pero, eso no ocurre, hasta ahora, porque la división del planeta en países técnico-industriales muy avanzados y países pobres y subdesarrollado económica y científicamente; poderosos países coloniales, imperialistas, y países semicoloniales, neocoloniales y colonizados; por países con sociedades profundamente divididos en clases sociales, por lo regular, antagonizadas y enfrentadas en violenta lucha de clase; lo que hacen imposible enfrentarlos.
Las fuerzas ciegas e incontroladas de la naturaleza se imponen al hombre, lo dominan y destruyen, porque las clases ricas y muy acomodadas, llevadas por la codicia, la búsqueda de ganancias fáciles y rápidas, el egoísmo y el individualismo, han abandonado a su suerte a las clases sociales trabajadoras, a los desheredados y sectores marginalizados, a los nadatenientes, explotados y oprimidos.
La impactante noticia del terremoto en Nepal, los daños en vida humana y materiales, ha conmocionado a todo el mundo burgués. Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros ante la tragedia sufrida por el pueblo nepalés se han movilizado en “ayuda” humanitaria. En realidad, como gallinazos se han apandillado, recordando la tragedia de Haití y las ganancias y ventajas estratégicas arrancadas malévolamente, tras frases falsamente humanistas y derramando lágrimas de cocodrilo.
¿Cuándo los imperialistas, de cualquier color, se han preocupado por la suerte de los pueblos de los países que han esquilmado, asaltado, masacrados, robado, saqueado, oprimidos y explotados?
No sólo ellos. Las clases dominantes en Nepal –estos es comerciantes y terratenientes feudales, capitalistas burocráticos y sectores de las capas pequeñoburguesas burocratizadas- que han visto reducido su poder político, tras una guerra popular revolucionaria, aún inconclusa, han tenido que matizar su dictadura de clase con una escuálida democracia parlamentarista, y; el avance político de las clases trabajadoras que no han querido ceder un mínimo de sus conquistas sociales y libertades democráticas arrancadas en lucha abierta; desde hace una década se han sentido “liberadas” de toda responsabilidad social y política para con el pueblo pobre, con sus políticas erráticas y su despreocupación del bienestar material y espiritual resultan las directas responsables de las nefastas consecuencias del sismo ocurrido. Ahora, pretenden aprovecharse de los acontecimientos del sábado próximo pasado, del dolor y luto del pueblo, para sacar ventajas encaminadas a la recuperación de esas partes del área de poder estatal hoy en manos de los trabajadores.
Pero, no sólo. También las clases gobernantes (monarquistas revanchistas, militaristas, nacionalistas localistas derechistas y los de la izquierda burguesa) cargan con la culpa de este grave daño en contra del pueblo. Ellos, divididos en sectores pro-imperialistas USA, pro-India y pro-socialimperialistas chinos, en sus luchas por la conquista y consolidación de sus propias cuotas de poder gubernamental, para ver quien sirve mejor a sus respectivos amos extranjeros, con sus pugnas, rebatiñas y mutuas zancadillas han conscientemente desarmado educacional, ideológica, política y organizativamente a las fuerzas sociales y políticas más sana de la población trabajadora de todo Nepal. Dejándolas, en fin, inerme ante las eventualidades de las fuerzas brutales, espontáneas y no controladas de la Naturaleza.
¿Cuál es el corolario político a sacar del masacrador terremoto en Nepal? Uno y sólo uno. La salvaguardar de la vida del pueblo nepalí, en su lucha contra las fuerzas espontáneas de la Naturaleza y sus horribles consecuencias para la vida de la población toda, asumir el ligar la lucha de clases a la lucha por la defensa del medio ambiente y la prevención científica ante la realidad de los inevitables desajustes y desastres naturales. Comprender que sin la continuación de la revolución democrática y del coronamiento consecuente de la guerra popular, el pueblo trabajador siempre será sujeto inerme de las fuerzas sociales y políticas y de las fuerzas naturales que le dominan.
Hacer suyo la convicción irrenunciable que sólo la completación de la revolución de nueva democracia con la revolución socialista proletaria, la instauración del sistema de poder de los obreros y campesinos, son las auténticas garantías de establecimiento del necesario y urgente equilibrio entre el hombre social y la Naturaleza.
Desde acá, Panamá, los comunistas (marxistas-leninistas) nos solidarizamos en esta hora difícil por la que pasa el pueblo de Nepal. Exhortándole, como siempre ha hecho en anteriores horas difíciles por la que ha pasado, a convertir el dolor en fuerza revolucionaria centuplicada. A llorar a sus muertos, tan duramente victimados, lavarlos y enterrarlos, para después seguir de pie, apoyándose en sus propias fuerzas, y empuñando la roja bandera de “Por la independencia nacional, la nueva democracia popular al Socialismo”.
Convocamos a nuestros militantes, a la clase obrera, a los sindicatos, organizaciones campesinas y de nacionalidades originarias, los partidos de izquierda, a las fuerzas democráticas y progresistas, a los profesionales e intelectualidad laboriosa a que brinden su apoyo incondicional y solidaridad internacionalista al Pueblo de Nepal, hoy victimado por las consecuencias de este devastador y mortífero desastre natural del pasado sábado. A organizar esta solidaridad internacionalista y revolucionaria con el Pueblo nepalés independientemente de la “ayuda” del gobierno opusdeísta y proimperialista, de los partidos burgueses del área oficial.

Por el Comité Central del Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Panamá
Amilkar Villarreal P.
Secretario General

Rememorando el histórico IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (1-24 de Abril de 1969)

El 24 de abril de 1969, hace ahora 46 años, se clausuró el histórico IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, que desarrolló sus trabajos entre el 1 y el 24 de abril de 1969 en Pekín. En él se adoptaron decisiones históricas que lo señalan como un hito importantísimo no sólo de la larga historia, cuajada de luchas heroicas, del Partido Comunista de China sino también del movimiento comunista internacional. El IX Congreso sancionó la victoria de la línea roja y revolucionaria marxista-leninista-maoísta del camarada Mao Tsetung al igual que de la Gran Revolución Cultural Proletaria sobre la línea negra revisionista y contrarrevolucionaria de Liu Shao-shi y compañía. El IX Congreso alzó firmemente aún más alta la bandera roja de la revolución y el socialismo y significó un golpe demoledor para los revisionistas soviéticos, renegados de la gran causa de Lenin y Stalin.
Fueron las brillantes victorias alcanzadas por la Gran Revolución Cultural Proletaria, desencadenada y dirigida personalmente por el camarada Mao Tsetung, en los planos político, ideológico y de organización, las que prepararon las condiciones necesarias para la realización del IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China.

Los trabajos del Congreso
La sesión de apertura del Congreso, el 1 de abril de 1969, fue presidida por el camarada Mao Tsetung, el gran dirigente del pueblo chino y guía del proletariado internacional, que pronunció un destacado discurso.
Después que el camarada Mao Tsetung declarara abierto el IX Congreso, se procedió a la elección de los 176 miembros del Presidium del Congreso, siendo elegido por unanimidad como presidente del mismo el camarada Mao Tsetung y como vicepresidente el camarada Lin Piao.
El Congreso adoptó como orden del día:
1.- Presentación del informe político por el camarada Lin Piao en nombre del Comité Central del Partido Comunista de China.
2.- Modificación de los Estatutos del Partido Comunista de China;
3.  Elección del Comité Central del Partido.

Participaron en los trabajos del Congreso 1.512 delgados. Entre ellos se encontraban revolucionarios proletarios de la vieja generación del Partido Comunista de China y un gran número de elementos avanzados del Partido que se distinguieron durante la Gran Revolución Cultural Proletaria. El número de obreros procedentes de la producción industrial y de las minas, campesinos pobres y de la capa inferior de los campesinos medios de las comunas populares y mujeres oriundas de diversos frentes de la producción, nunca fue tan importante en los congresos del PC de China. Entre los delegados procedentes del Ejército Popular de Liberación (EPL), que dieron una notable contribución a la Gran Revolución Cultural Proletaria, se encontraban veteranos del Ejército Rojo, templados en los numerosos combates y nuevos combatientes, autores de acciones heroicas en los combates en defensa de las fronteras de la patria socialista. Delegados procedentes de la Guardia Roja participaron por primera vez en un congreso del Partido. Por decisión del Comité Central, todas las organizaciones del Partido en los diversos escalones llevaron a cabo amplias consultas democráticas y escuchado largamente la opinión de las amplias masas. Aguerridos en las batallas de la Gran Revolución Cultural Proletaria se mostraron plenos de dinamismo y de combatividad traduciendo plenamente la unidad en el seno del PC de China unidad establecida sobre la base del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung.

Siguiendo el orden del día, el camarada Lin Piao presentó el Informe ante el IX Congreso Nacional del  Partido Comunista de China. De acuerdo con la doctrina de Mao Tsetung sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, el informe hizo un balance de la rica experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria, un análisis de la situación externa e interna del país y estableció las tareas de combate del PC de China. El informe presentado por el camarada Lin Piao fue calurosamente aclamado por los delegados e intercalado con prolongados aplausos y consignas.
A partir del segundo día de trabajos, el Congreso inició la discusión por grupos, al igual que del proyecto modificado de los Estatutos del Partido.
Desde el 2 de abril de 1969, los delegados comenzaron a discutir y estudiar concienzudamente por grupos el discurso que pronunció el camarada Mao Tsetung en la sesión inaugural y la historia del PC de China. Así, en 1921, al celebrarse su I Congreso, el PC de China no contaba sino con algunos grupos y algunas decenas de miembros. Guiado por la justa línea del camarada Mao, el Partido Comunista de China se desarrolló a lo largo y en medio de impetuosas tempestades hasta convertirse en el dirigente del proletariado y el pueblo chino hasta instaurar la República Popular China en 1949. En opinión de los delegados, la historia confirmó que 48 años de existencia del PC de China fueron coronadas con grandes victorias así como la plena derrota del oportunismo de “izquierda” de Tchen Tu-Siu, Wang Ming y otros, oportunismo que causó un inmenso perjuicio a la revolución china. Sólo comprendiendo la Historia del Partido Comunista de China es posible conocer profundamente cómo el camarada Mao Tsetung salvaguardó y desarrolló el marxismo-leninismo, comprender la grandeza del camarada Mao y la grandeza de la teoría revolucionaria de Mao Tsetung. En su discurso al Congreso, el camarada Mao afirmó: “Esperamos que este Congreso llegue a ser un congreso de unidad, un congreso de victoria, y que después de su clausura, se alcancen victorias aún mayores en todo el país”. Los delegados al Congreso, declararon tras ello: “Una vez que el cuartel general burgués dirigido por Liu Shao-shi fue destruido, nuestro Partido está unido como nunca. Bajo la dirección personal del Presidente Mao, nuestro Congreso se desarrolla de forma más satisfactoria y magnífica en una atmósfera de unidad; es, sin lugar a dudas, un congreso de unidad, un congreso de victoria, un congreso donde nos comprometemos a arrancar victorias cada vez mayores en todo el país”.
Los delegados al Congreso discutieron a conciencia, a lo largo de muchas y repetidas veces, el Informe Político del vicepresidente Lin Piao, párrafo por párrafo, frase por frase. Consideraron que el informe alzaba bien alta la gran bandera roja del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, exponiendo con profundidad la teoría del camarada Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, sistematizando la experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria tal y como se desarrolló en China, analizando la situación en China y en el extranjero y definiendo con precisión las tareas de combate para todo el Partido, el Ejército Popular y del pueblo en su conjunto. El informe constituyó el programa que orientó a la revolución y la edificación socialista para los años venideros. Los delegados elaboraron también en relación con este informe numerosas propuestas para aumentarlo y modificarlo.
También los delegados al Congreso procedieron a una exhaustiva discusión, capítulo por capítulo, artículo por artículo, del proyecto de modificación de los Estatutos del Partido Comunista de China. Los delegados recalcaron cómo el proyecto de Estatutos afirmaba de nuevo que el fundamento teórico por el que se guiaba el Partido es el marxismo, el leninismo y la teoría revolucionaria de Mao Tsetung, estableciendo al mismo tiempo, explícitamente, que el camarada Lin Piao era el sucesor del Presidente Mao. Este hecho significó una gran victoria para el marxismo-leninismo-maoísmo.
En la sesión plenaria del 14 de abril de 1969, presidida por el camarada Mao Tsetung, éste pronunció un importante discurso, interviniendo también los camaradas Lin Piao, Chen Po-ta, Kang Sheng, Huang Yong-Cheng y otros, discursos que fueron frecuentemente interrumpidos con aplausos y consignas entusiastas. El Congreso aprobó por unanimidad el informe presentado por el camarada Lin Piao así como los nuevos Estatutos del PC de China. Al aprobarse por unanimidad ambos documentos, los congresistas prorrumpieron en gritos tales como “¡Viva la victoria de la Gran revolución Cultural Proletaria!, ¡Viva el Partido Comunista de China!, ¡Viva la siempre victoriosa teoría revolucionaria de Mao Tsetung! ¡Viva el presidente Mao!”.

La elección del Comité Central
A partir del 15 de abril de 1969, el IX Congreso Nacional del PC de China abordó el tercer punto del orden del día: la elección del nuevo Comité Central. Además, los delegados prosiguieron sus discusiones en grupos, para poder llevarlas mejor a cabo, tomando en consideración las condiciones existentes en sus regiones, sectores y unidades respectivas, las diversas tareas avanzadas por el Congreso.
En la tarde del 24 de abril de 1969 se clausuró victoriosamente el IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, tras una sesión plenaria, presidida por el camarada Lin Piao, que eligió el nuevo Comité Central del Partido. La votación se desarrolló en medio de una atmósfera revolucionaria extremadamente entusiasta. Según las disposiciones establecidas por el Presidium del Congreso, las diversas delegaciones propusieron en primer lugar a los candidatos de su elección para miembros del Comité Central; a continuación el Presidium recogió sus opiniones y preparó una lista preliminar de candidatos: Esta fue entregada posteriormente a los delegados. Tras diversas consultas, se estableció la lista de candidatos. En seguida se llevó a cabo una elección preliminar a través de voto secreto. La lista definitiva de los candidatos fue, así pues, establecida tras largas consultas democráticas realizadas, durante varias veces, de la base hacia arriba y de arriba hacia la base. Después fue sometida al Congreso por el Presidium para la elección oficial en escrutinio secreto. Así, el proceso de elección del Comité Central al IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China fue una expresión exacta del centralismo democrático y de la línea de masas practicada por el PC de China.

Para el Comité Central fueron elegidos 170 miembros efectivos y 109 miembros suplentes. El Congreso eligió al camarada Mao Tsetung como presidente del Comité Central y al camarada Lin Piao como vicepresidente. Entre los miembros elegidos para el nuevo Comité Central figuraban revolucionarios proletarios de la vieja generación del Partido y combatientes proletarios surgidos en el transcurso de la Gran Revolución Cultural proletaria. Entre los nuevos miembros figuraban cuadros dirigentes de los diversos frentes, cuadros del Partido, del Gobierno y del Ejército Popular de Liberación, comunistas que se distinguieron en el trabajo de producción en las fábricas y en el campo, héroes del Ejército Popular de Liberación, comunistas que habían trabajado en los frentes cultural y científico y combatientes comunistas de las diversas nacionalidades. La composición del nuevo Comité Central fue un exponente del dinamismo en el seno del PC de China.
El IX Congreso Nacional del PC de China hizo un llamamiento a todo el Partido, al ejército y a la población de todas las nacionalidades, para aplicar resueltamente la línea revolucionaria del camarada Mao, proseguir la consolidación y el reforzamiento de la dictadura del proletariado, conducir hasta el fin la revolución en el dominio de la superestructura, en particular, en el campo de la educación, de la literatura y el arte, de la prensa y la sanidad, y realizar las tareas de lucha-crítica-reforma formuladas por el vicepresidente Lin Piao en su informe político. El Congreso resaltó que era preciso tener confianza en las masas, apoyarse en ellas y respetar el espíritu de iniciativa.
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un llamamiento a los cuadros dirigentes de los diversos escalones del Partido y del ejército, al igual que a las amplias masas revolucionarias, para que tuvieran siempre presente la enseñanza del Presidente Mao de que : “La política y la táctica son la vida propia del Partido”, y para que concretizaran de forma consciente los diversos principios políticos proletarios establecidos por el camarada Mao. “Es necesario, bajo la dirección del proletariado –determinaron los delegados- que conquistemos y nos unamos a todos los que son susceptibles de ser unidos con vistas a la lucha conjunta contra el enemigo”. Y “Es preciso acompañar el desarrollo de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, combatir al puñado de contrarrevolucionarios que intentan en vano llevar a cabo una restauración, luchar contra las tendencias erróneas “de izquierda” o de derecha, y contra las diversas manifestaciones de la concepción burguesa del mundo”.
El IX Congreso Nacional del PC de China invitó a todos los miembros del Partido y a los Comités revolucionarios de todos los escalones a aplicar concienzudamente la línea de masas y a orientarse por el método científico. “Los camaradas dirigentes de todos los escalones –preconizó el Congreso- deben estar al corriente del conjunto de la situación, esforzarse por erigir ejemplos-tipo, hacer el balance de la experiencia adquirida y seguir de cerca los nuevos desarrollos de la situación; en la victoria, los camaradas deben conservar su estilo de vida sencillo y de ardua lucha, continuar modestos y prudentes y no ser ni presumidos ni irresponsables, y estar alerta contra las balas envueltas en azúcar de la burguesía y contra otras tentativas de ésta para corromper y dividir el Partido y las filas revolucionarias.”
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un caluroso saludo revolucionario proletario a los obreros, campesinos pobres y capa inferior de los campesinos medios, guardias rojos, cuadros revolucionarios e intelectuales revolucionarios de toda China que llevaron a cabo grandes acciones durante la Gran Revolución Cultural Proletaria, así como a los comandantes y combatientes del Ejército Popular de Liberación, a los patriotas chinos residentes en el extranjero y a los de Hong Kong y Macao, a los compatriotas de Taiwan (Formosa) y a todos cuantos defendían el socialismo y amaban a la patria socialista y que, desde tiempo atrás, ofrecieron una contribución útil a la revolución y a la edificación del socialismo. El Congreso hizo un llamamiento a la clase obrera, a la capa inferior de los campesinos medios y a las poblaciones de las diversas nacionalidades a fin de que edificaran el socialismo persistiendo en los principios de: independencia y autonomía; apoyarse en las propias fuerzas; desarrollar el máximo esfuerzo; vencer todas las dificultades; cantidad, rapidez, calidad, economía; llamó a que promoviesen la producción y mejorar el trabajo y activar los preparativos en previsión de una guerra (como consecuencia de las agresiones armadas de los socialimperialistas soviéticos contra la República Popular China). Llamó a realizar nuevas proezas en los tres grandes movimientos revolucionarios: la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica.
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un caluroso saludo de combate al Partido del Trabajo de Albania y a otros partidos y agrupaciones hermanos marxistas-leninistas del mundo; a los pueblos revolucionarios de los cinco continentes que estaban luchando contra el imperialismo, contra el revisionismo moderno encabezado por la camarilla de los renegados revisionistas soviéticos y contra la reacción mundial, al igual que al heroico pueblo vietnamita que persistía en aquellos días en su guerra popular contra la agresión yanqui y por el derrocamiento del régimen títere de Saigón.

Declaración solemne del IX Congreso del PC de China
El IX Congreso Nacional del PC de China proclamó solemnemente que: “El Partido Comunista de China, creado y educado por el gran dirigente camarada Mao, será siempre fiel al internacionalismo proletario; el PC de China apoya resueltamente la lucha revolucionaria del proletariado mundial y de los pueblos y naciones oprimidas del mundo entero; el PC de China está determinado a unirse a todos los auténticos marxistas-leninistas de todo el mundo, al proletariado mundial y a todos los pueblos revolucionarios para aplastar completamente la conspiración tramada en conjunto por los Estados Unidos y la Unión Soviética con vistas a una nueva partición del mundo, y para llevar hasta el fin la gran lucha contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción. El imperialismo americano, el revisionismo soviético y todos los reaccionarios son tigres de papel. No escaparán a su ineluctable fin. Las dificultades que los minan no pueden ser torneadas. La causa revolucionaria de los pueblos del mundo triunfará. Sabemos claramente que nos depararemos en nuestra marcha adelante con toda suerte de dificultades y vicisitudes y que los reaccionarios tanto del interior como del exterior, en su agonía, van aún a debatirse desesperadamente. Todo eso, sin embargo, no impedirá que nuestra grandiosa causa socialista avance triunfalmente”.
La celebración del IX Congreso Nacional del PC de China creó por toda China una atmósfera de alegría y efervescencia, como jamás se había visto. Centenares de millones de revolucionarios de las diferentes nacionalidades de China, organizaron importantes manifestaciones y concentraciones al igual que produjo un impetuoso movimiento de masas para el estudio y aplicación vivas de la teoría del presidente Mao Tsetung, para llevar a cabo la revolución y promover la producción y estar preparados ante la eventualidad de una guerra.

Mensajes de saludo y felicitación al IX Congreso
Al IX Congreso Nacional del PC de China llegaron millares de telegramas y mensajes de felicitación por parte de partidos y organizaciones comunistas hermanas de numerosos países, de organizaciones progresistas y de grupos y personalidades amigas del extranjero.
Entre los partidos y grupos políticos que enviaron mensajes de felicitación al IX Congreso podemos citar: el Partido del Trabajo de Albania, el Partido de los Trabajadores de Vietnam, el Partido Comunista de Rumanía, el Partido Comunista de Australia (Marxista-Leninista), el Partido Comunista de Nueva Zelanda, el Partido Comunista de Ceilán, el Partido Comunista de Birmania, el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, el Partido Comunista de Indonesia, el Partido Comunista de Polonia (clandestino), el Partido Marxista-Leninista de Austria, el Partido Comunista de Japón (Izquierda), el Partido Comunista Marxista-Leninista de Francia, el Partido Comunista de Italia (Marxista-Leninista), la Liga de los Marxistas-Leninistas de Holanda, “Línea Roja” (periódico marxista-leninista de Francia), el Movimiento Comunista Marxista-Leninista de San Marino, la Liga de la Juventud Comunista de Japón, el Partido Comunista de Tailandia, el Partido Comunista de Malasia, el Partido Comunista de Bolivia, el Partido Comunista de Brasil, el Partido Comunista Revolucionario de Chile, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Alemania, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Bélgica, la Organización de los Comunistas de Suiza, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de España, la Organización Marxista-Leninista de los Emigrantes Políticos Griegos, la Federación de los Marxistas-Leninistas de Holanda, las Ediciones Oriente de Italia, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Gran Bretaña, el Grupo Marxista-Leninista de Grecia, el Grupo Marxista-Leninista de Guayana, Marxistas-Leninistas de Hungría, la Organización de los Marxistas-Leninistas de Yugoslavia, la Liga de la Juventud Socialista de Noruega, el Consejo Nacional de la Revolución de Congo (B.), Grupo de la Organización Nacional de Guadalupe, Frente Patriótico de Tailandia, Fuerzas de la Juventud para la Liberación Nacional de Jamaica, Liga Comunista de Suecia (Marxista-Leninista), Partido Progresista del Trabajo de EE.UU., Comité ad hoc por un partido marxista-leninista de EE.UU., Asociación de Marxistas-Leninistas de Helsinki, Partido de los Trabajadores de Haití, el periódico indio “Liberación”, Unión Nacional Africana de Zimbabwe, Unión Nacional de Sudoeste Africano, Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA), Congreso Panafricano de Tanzania, Frente de Liberación de Eritrea, Vanguardia Comunista de Argentina, Asociación de Obreros Revolucionarios Austríacos (Marxista-Leninista), Partido Comunista Marxista-Leninista de Ecuador y Comité Marxista-Leninista Portugués.

I Reunión Plenaria del Comité Central elegido en el IX Congreso del PC de China
El Comité Central elegido en el IX Congreso Nacional del PC de China realizó su primera reunión plenaria el 28 de abril de 1969 para la elección del órgano central, el Buró Político. Participaron todos los miembros efectivos y suplentes, que fue presidida por el camarada Mao Tsetung. El Comité Central eligió como presidente al camarada Mao Tsetung y como vicepresidente al camarada Lin Piao.

El IX Congreso abrió una nueva etapa de la Revolución china…
Tras la celebración del IX Congreso Nacional del PC de China, por todo el país se desencadenó una entusiástica campaña de estudio de sus documentos, para la aplicación del espíritu del Congreso y la concretización de los principios políticos y las tareas de combate allí formuladas, impulsando la grandiosa causa de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado.
El IX Congreso Nacional del PC de China abrió una nueva etapa de desarrollo de la revolución y de la edificación del socialismo en China y, aún más, de la lucha por el triunfo del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung sobre el revisionismo, sobre el capitalismo y de la revolución sobre la contrarrevolución en todo el mundo. Sus decisiones y proclamaciones inspiraron a los comunistas y revolucionarios del mundo entero, transmitiéndoles fuerza y coraje en su lucha contra el imperialismo, contra el revisionismo moderno y contra todos los reaccionarios.

…pero la lucha de clases no concluyó
La lucha de clases en China no se detuvo con este Congreso y el combate se agudizó en los meses siguientes entre quienes deseaban avanzar y continuar la Gran Revolución Cultural Proletaria (liderados por el camarada Lin Piao y el camarada Chen Po-ta) y los revisionistas agazapados que querían frenarla y paralizarla (liderados por Chou En-lai). Esta lucha acabó, primero, con la eliminación de Lin Piao y sus partidarios en 1971 y, finalmente, tras la muerte de Mao Tsetung en 1976, con el golpe de estado contrarrevolucionario liderado por los revisionistas Hua Kuo-feng, Teng Hsiao-ping y compañía, restaurándose el capitalismo en China y convirtiéndola en un país socialimperialista.
El IX Congreso Nacional del PC de China quedará como un hito en la historia del PC de China y del movimiento comunista internacional, colofón de la lucha desarrollada durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China, y sus documentos deben ser estudiados por los comunistas y revolucionarios del siglo XXI.
Pero como señalara con gran acierto el propio camarada Mao Tsetung un mes después de clausurado el IX Congreso del PC de China:
“Hemos obtenido una gran victoria. Pero la clase derrotada continuará la lucha. Estas personas están aún alrededor y ésta clase aún existe. Por tanto, no podemos hablar de victoria final. Ni siquiera en décadas. No debemos perder nuestra vigilancia. Según el punto de vista leninista, la victoria final de un país socialista no sólo requiere los esfuerzos del proletariado y las amplias masas populares en el país, sino que también implica la victoria de la revolución mundial y la abolición del sistema de explotación del hombre por el hombre en el mundo entero, sobre cuya base toda la humanidad se emancipará. Por tanto, es erróneo hablar a la ligera de la victoria final de la revolución en nuestro país; va en contra del leninismo y no se ajusta a los hechos”.
(Mao Tsetung, 23 de Mayo de 1969)

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: “A propósito del porvenir” (1969)

*Prestar atención a los métodos de trabajo – Editorial de “Renmin Ribao” (Diario del Pueblo) – 5 de Noviembre 1969

*Sobre la acumulación de experiencias- Editorial de “Hongqi”, nº 3-4 (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero

Servir al Pueblo – Artículo de “Vanguardia Obrera” (Noviembre 1967)

 

Nota – El Partido Comunista de España (marxista-leninista) se constituyó en la conferencia celebrada los días 3 y 4 de octubre de 1964 por delegados de los grupos marxistas-leninistas que habían surgido en España y en la emigración tras romper con la política revisionista y de reconciliación nacional propugnada por la dirección del P“C”E encabezada por el equipo de los renegados Carrillo-Ibárruri. La Conferencia acordó que “Vanguardia Obrera” sería su órgano de expresión.
En el punto 99 de su Línea Política el PCE (m-l) señalaba que: “Enarbolando la gran bandera roja de la revolución popular, (bajo la dirección del proletariado), armado con el pensamiento de Mao Tse-tung, marxismo leninismo de nuestra época, y uniendo a las amplias masas de obreros, campesinos y demás trabajadores en la lucha contra la dictadura fascista de Franco, testaferro del imperialismo yanqui y de la oligarquía, el Partido Comunista de España (m-l) sabrá cumplir con las históricas tareas que le corresponden para liberar al pueblo de toda opresión y explotación, y junto con los trabajadores de todo el mundo, marchar hacia la construcción del brillante futuro de la humanidad: la sociedad comunista”.
Durante más de una década, el PCE (m-l) fue capaz de agrupar a un importante sector del proletariado y de las masas populares españolas en diversas organizaciones de masas (como la O.S.O., F.U.D.E., J.C.E. (m-l), U.P.C., U.P.M., U.P.A., F.E.D.E.M., CO.B., C.A.I., etc.) y aglutinar a todas ellas dentro del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (F.R.A.P.), osando empuñar las armas para hacer frente, por medio de la violencia revolucionaria, a la criminal dictadura yanqui-franquista.
En las filas del PCE (m-l) militaron comunistas inolvidables como José Delgado “Acero”, Cipriano Martos, José Luis Sánchez Bravo, Xosé Humberto Baena Alonso y Ramón García Sanz, quienes dieron la vida por el Partido y la Revolución.
Pero el P.C.E. (m-l), al no lograr encarnar el maoísmo, no se consolidó como partido de vanguardia del proletariado español y fue engullido por el dogmato-revisionismo hoxhista en 1978, acabando siendo liquidado por sus dirigentes en 1992 (un grupúsculo surgido posteriormente y que se arroga el nombre de P.C.E. (m-l) nada tiene que ver –ni en lo político, ni en lo ideológico, ni en lo organizativo- con el partido creado con estas mismas siglas en el año 1964).
En la tan necesaria tarea de construir el Partido Comunista marxista-leninista-maoísta para llevar a cabo la revolución socialista en España, los comunistas y revolucionarios debemos extraer las lecciones y experiencias -tanto positivas como negativas- del PCE (m-l) durante la etapa que defendió el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung (hoy marxismo-leninismo-maoísmo) para no caer en los errores que cometió, al igual que aprovechar sus diversos aciertos.
Reproducimos a continuación el artículo “Servir al Pueblo” de Eladio Zújar, publicado en el órgano del Comité Central del PCE (m-l) ”Vanguardia Obrera”, nº 30, Noviembre de 1967, pág. 3, y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos transcrito para nuestro blog:

SERVIR AL PUEBLO
Por Eladio Zújar
El camarada Mao Tse-tung nos enseña: “Como tenemos la mente puesta en los intereses del pueblo y en los sufrimientos de la gran mayoría del mismo, morir por él es dar a nuestra muerte todo su significado”. Esto quiere decir que los comunistas marxistas-leninistas debemos fijar nuestra atención en las penalidades que tienen que soportar las amplias masas trabajadoras en su vida cotidiana y que debemos encontrar ahí la más importante fuente de inspiración para el sacrificio revolucionario constante, para la abnegación y el heroísmo comunistas.
No siempre se aplica esta grandiosa enseñanza del camarada Mao Tse-tung. Algunos camaradas condenan al régimen capitalista en abstracto, pero no fijan su atención en la espantosa situación de pobreza y penalidades que sufren en España millones de jornaleros del campo, obreros industriales y campesinos. Otros camarada, pertenecientes a estratos del proletariado urbano menos duramente explotados, o procedentes de capas pequeño-burguesas relativamente acomodadas, se preocupan más por los intereses y los problemas de los sectores sociales que ellos conocen de cerca, por vivir en su seno, que por los problemas mucho más angustiosos de las capas bajas del proletariado y del campesinado trabajador. Esto encierra una tendencia peligrosa que debemos corregir. Y no porque nuestro Partido no deba preocuparse por los problemas de estos sectores del pueblo; no: nuestro Partido debe velar por los intereses de todo el pueblo, es decir, los de la totalidad de la población española, a excepción de unas pocas decenas de oligarcas financieros y terratenientes, vendidos al imperialismo yanqui. Sólo siendo el adalid de las justas aspiraciones de todas las capas oprimidas y lesionadas por la dictadura yanqui-franquista, nuestro Partido podrá ser el forjador del Frente Democrático Nacional Revolucionario, que es preciso crear para llevar la revolución popular en nuestro país hasta la victoria.
Pero eso no significa que nuestro Partido defienda por igual, en la misma medida, los intereses de todos esos sectores. Nuestro Partido es el Partido de la clase obrera. Debe preocuparse por los intereses específicos y peculiares de la pequeña y mediana burguesía sólo en cuanto se trata de clases que interesa ganar como aliados estratégicos del proletariado en esta etapa de la revolución. Y debe dedicar particular atención a los problemas del semiproletariado y de la pequeña burguesía rural y urbana que tienen más intereses comunes con la clase obrera (campesinos pobres y pequeños, artesanos, ciertas capas de empleados modestos).
Ahora bien, en quienes debemos concentrar sobre todo nuestra atención (y también nuestra labor de educación, organización y movilización) es en las masas trabajadoras, proletarias y no proletarias, que encierran potencialmente un mayor espíritu de rebeldía revolucionaria, aquellas que sufren más duramente el yugo de la dictadura yanqui-franquista: los obreros agrícolas, los campesinos pobres, los obreros de la construcción, los mineros, los peones industriales, etc. Sólo apoyándonos resueltamente en esas capas laboriosas, que son las que no tienen prácticamente nada que perder (porque su situación es desesperada bajo el régimen fascista) nuestro Partido podrá desarrollarse como un Partido verdaderamente proletario e intrépidamente revolucionario, como un Partido de nuevo tipo, como la auténtica vanguardia obrera de la revolución popular.

E.Z.

Sobre el Partido Comunista de España (marxista-leninista) y el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (F.R.A.P.) ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Línea Política del Partido Comunista de España (m-l) – La Guerra Popular (1967)

*Mensaje de felicitación del Comité Ejecutivo del PCE (m-l) al Presidente Mao Tsetung con ocasión del Noveno Congreso del PC de China (5 Abril 1969)

*Las imperecederas enseñanzas del camarada Mao Tsetung para nuestro pueblo y para nuestra lucha (I)

*Las imperecederas enseñanzas del camarada Mao Tsetung para nuestro pueblo y para nuestra lucha (II)  

*Un artículo de “Vanguardia Obrera” sobre el oportunismo y en defensa de Mao Tsetung

*En el 50º aniversario de la creación del PCE (m-l): Extraer las lecciones y experiencias positivas y negativas de su historia

*Con ocasión del 50º aniversario del Primer Pleno Ampliado del Comité Central del PCE (m-l)

*Rememorando al periódico “Vanguardia Obrera” con ocasión de la aparición de su número 1

*1º de Mayo de 1973 en Madrid – Aquel día… – Testimonio

*La clase obrera y el pueblo jamás olvidarán a los mártires antifascistas del 27 de Septiembre de 1975

*El ejemplo y sacrificio de los mártires antifascistas asesinados el 27 de Septiembre de 1975 por la dictadura fascista permanecerán imborrables en nuestra memoria

*Con ocasión del 41º aniversario del asesinato de Cipriano Martos, militante del PCE (m-l) y del FRAP

*Ni olvidamos ni perdonamos ¡Juicio y castigo para “Billy el Niño” y demás torturadores y asesinos represores bajo la dictadura fascista de Franco! (I)

*Ni olvidamos, ni perdonamos ¡Juicio y castigo para “Billy el Niño” y demás torturadores y asesinos represores bajo la dictadura fascista de Franco! (II)

*“D´un Temps…” Crónica de un tiempo de lucha 1971-1978. Nuevo libro de memorias de Pasqual Moreno Torregrosa

 

Mao Tse-tung: La amistad más grande (9 de marzo 1953)

Nota – El artículo de Mao Tse-tung “La amistad más grande”, escrito con ocasión del fallecimiento del gran dirigente y maestro del proletariado soviético y del proletariado internacional José Stalin, fue publicado en el “Diario del Pueblo” el 9 de marzo de 1953 y apareció posteriomente en “Pravda” el 10 de Marzo de 1953, habiendo sido extraído del Marxists Internet Archive y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

LA AMISTAD MÁS GRANDE
Mao Tse-tung
El camarada José Vissarionovich Stalin, el genio más grande de la época actual, el gran maestro del movimiento comunista internacional, y el camarada en armas del inmortal Lenin, partió del mundo.
La contribución de Stalin a nuestra época a través de sus actividades teóricas y prácticas es incalculable. El camarada Stalin representó nuestra completa nueva época. Sus actividades han permitido al pueblo soviético y al pueblo trabajador de todos los países darle la vuelta completamente a la situación de todo el mundo. Es decir, la causa de la justicia y de la Democracia Popular y el socialismo ha alcanzado una victoria en una inmensa región del mundo, una región que agrupa a más de 800 millones de personas –un tercio de la población de la Tierra. Además, la influencia de esta victoria se extiende diariamente a cada rincón del mundo.
La muerte del Camarada Stalin ha causado al pueblo trabajador del mundo entero el sentir una profunda pena inigualable; ha removido los corazones del pueblo justo del mundo. Esto demuestra que la causa del Camarada Stalin y su pensamiento han sobrecogido a las amplias masas del pueblo en todo el mundo y ya se han convertido en una fuerza invencible, una fuerza que guiará a aquellos pueblos que ya han alcanzado la victoria en la conquista de victorias aún más frescas, una tras otra, y, al mismo tiempo, guiará a todos aquellos pueblos que están gimiendo aún bajo la opresión del malvado viejo mundo del capitalismo, con el fin de que puedan golpear con valor a los enemigos del pueblo.
Tras la muerte de Lenin, el Camarada Stalin dirigió al pueblo soviético en construir una magnífica sociedad socialista, el primer Estado socialista en el mundo, que él, junto con el gran Lenin, creó en la época de la Revolución de Octubre. La victoria de la construcción socialista de la Unión Soviética no sólo fue una victoria del pueblo de la Unión Soviética, sino también una victoria común para los pueblos del mundo entero. En primer lugar, ésta victoria demostró en los términos más auténticos y vivos la infinita exactitud del marxismo-leninismo y educó de manera concreta al pueblo trabajador del mundo en cómo deben avanzar hacia una buena vida. En segundo lugar, esta victoria aseguró que durante la Segunda Guerra Mundial la humanidad tendría la fuerza para derrotar a la bestia fascista. El logro de la victoria en la guerra antifascista, y la gloria por estas victorias deben ser atribuidas a nuestro gran camarada Stalin.
El camarada Stalin desarrolló la teoría marxista-leninista de un modo integral y trascendental e impulsó el desarrollo del marxismo hasta una nueva etapa. El Camarada Stalin desarrolló de manera creativa la teoría de Lenin relativa a la ley del desarrollo desigual del capitalismo y la teoría de que es posible para el socialismo alcanzar primero la victoria en un país; el Camarada Stalin contribuyó de manera creativa a la teoría de la crisis general del sistema capitalista; contribuyó a la teoría relativa a la construcción del comunismo en la Unión Soviética; contribuyó a la teoría de las leyes económicas fundamentales del capitalismo y el socialismo en la actualidad; contribuyó a la teoría de la revolución en las colonias y las semicolonias. El Camarada Stalin también desarrolló creativamente la teoría de Lenin de la construcción del partido. Todas estas teorías creativas del Camarada Stalin unieron todavía más a los trabajadores del mundo, unieron aún más a las clases oprimidas y pueblos oprimidos del mundo entero, permitiendo así la lucha de la clase obrera mundial y de todos los pueblos oprimidos por la liberación y bienestar y las victorias en esta lucha alcanzando proporciones sin precedentes.
Todos los escritos del Camarada Stalin son documentos inmortales del marxismo. Sus obras, Los Fundamentos del Leninismo, Historia del Partido Comunista [Bolchevique] de la URSS, y su última gran obra, Problemas Económicos del Socialismo en la URSS, constituyen una enciclopedia de marxismo-leninismo, una síntesis de la experiencia del movimiento comunista internacional de los últimos cien años. Su discurso al XIX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética es un precioso último testamento legado a los comunistas de todos los países del mundo. Nosotros, los comunistas chinos, como los comunistas de todos los países, buscamos nuestro propio camino hacia la victoria en las grandes obras del Camarada Stalin.
Desde la muerte de Lenin, el Camarada Stalin ha sido siempre la figura central en el movimiento comunista internacional. Nos agrupamos en torno suyo, le pedimos sus consejos, y constantemente extrajimos fuerza ideológica de sus obras. El camarada Stalin estaba pleno de calidez hacia los pueblos oprimidos de Oriente. “No olvidar a Oriente”. Este fue el gran llamamiento del Camarada Stalin después de la Revolución de Octubre. Todos saben que el Camarada Stalin amaba afectuosamente al pueblo chino y calificaba la fuerza de la revolución china como incalculable. Sobre la cuestión de la revolución china, contribuyó con su sublime sabiduría. Fue siguiendo las enseñanzas de Lenin y Stalin, junto con gozar del apoyo del gran Estado soviético y de todas las fuerzas revolucionarias de otros países, que el Partido Comunista de China y el pueblo chino lograron su histórica victoria hace unos pocos años.
Ahora hemos perdido a nuestro gran maestro y más sincero amigo, el Camarada Stalin. ¡Qué desgracia tan grande! El pesar que esta desgracia nos ha traído no se puede describir con palabras.
Nuestra tarea es transformar el dolor en fuerza. En memoria de nuestro gran maestro Stalin, la gran amistad entre el Partido Comunista de China y el pueblo chino [de un lado] y del Partido Comunista de la Unión Soviética y del pueblo soviético [de otro] conformada en nombre de Stalin, nunca cesará de fortalecerse. Los comunistas chinos y el pueblo chino intensificarán aún más el estudio de las enseñanzas de Stalin y el estudio de la ciencia y tecnologías soviéticas a fin de construir nuestro país.
El Partido Comunista de la Unión Soviética es un partido nutrido personalmente por Lenin y Stalin; es el partido más avanzado, más experimentado y el más teóricamente cultivado del mundo. Este partido se ha convertido en nuestro modelo en el pasado, es nuestro modelo en el presente y será nuestro modelo en el futuro. Creemos plenamente que el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética y el Gobierno de la Unión Soviética dirigido por el Camarada Malenkov será capaz de desarrollar definitivamente el trabajo inacabado del Camarada Stalin y empujar adelante la gran causa del Comunismo y llevarlo a un desarrollo más grande y más glorioso.
No existe la menor duda que el campo de la paz, la democracia y el socialismo a escala mundial estará aún más unido y más poderoso.
En los últimos treinta y cinco años, las enseñanzas del Camarada Stalin y el modelo de construcción del socialismo en la Unión Soviética han facilitado un gran avance para el mundo. Ahora que la Unión Soviética se ha hecho tan poderosa, que la revolución del pueblo chino ha alcanzado victorias tan grandes, que la construcción en las diversas democracias populares ha logrado éxitos tan grandes, que el movimiento de los diversos países del mundo contra la opresión y agresión ha alcanzado tales cimas, y que nuestro frente de amistad y solidaridad está tan consolidado, podemos decir con completa certeza que no tenemos miedo de ninguna agresión imperialista. Aplastaremos cualquier agresión imperialista, y todas sus odiosas provocaciones serán en vano.
La razón de que la gran amistad entre los pueblos de los dos países, China y la Unión Soviética, es inquebrantable se debe a que la amistad se ha construido sobre los grandes principios del internacionalismo de Marx, Engels, Lenin y Stalin. La amistad entre los pueblos de los dos países, China y la Unión Soviética, y los pueblos de las diversas democracias populares, al igual que con todos los pueblos que aman la paz, la democracia y la justicia en todos los países del mundo está también construida sobre estos grandes principios del internacionalismo y, consecuentemente, es también inquebrantable.
Claramente, la fortaleza creada por este tipo de amistad nuestra es inagotable y verdaderamente invencible.
¡Que todos los agresores y belicistas imperialistas tiemblen ante nuestra gran amistad!
¡Viva las enseñanzas de Marx, Lenin y Stalin!
¡Gloria inmortal al heroico nombre del gran Stalin!

(Diario del Pueblo, 9 de marzo de 1953)

Otros escritos de Mao Tse-tung en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Comunismo y Dictadura (Noviembre 1920, Enero 1921)

*Quitarse de encima los fardos y poner la máquina en marcha (12 Abril 1944)

*Prólogo a “La Victoria de la Nueva Democracia en China”  (14 Octubre 1949)

*Los partidos políticos proletarios en la actualidad son indispensables (25 Abril 1956)

* Rojo y experto (31 Enero 1958)

*Balance de diez años (18 Junio 1960)

*La cuestión racial es una cuestión de clase (1963)

*Notas sobre el informe del Camarada Ch´enheng-jen sobre su “puesto de ocupación” (29 Enero 1965)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

 

La influencia de la Revolución China en el Movimiento Comunista de Grecia (2006) – Documento de la Organización Comunista de Grecia (KOE)


Nota – La Organización Comunista de Grecia (Kommounistiki Organosi Elladas – KOE) fue una organización que se definía a sí misma como “popular, militante y democrática. Nuestras raíces están en el movimiento comunista de Grecia, que está unido con el Pueblo griego a través de lazos indestructibles por la sangre vertida en innumerables décadas de luchas por la Liberación Nacional y Social. Nuestra base teórica es el marxismo revolucionario, fundado por Marx y Engels y enriquecido por el leninismo y las obras de Mao Tsetung, continuamente enriquecido por los esfuerzos colectivos por producir las necesarias nuevas respuestas a los nuevos problemas que surgen en la época moderna”.
En julio de 2013, diez días antes del I Congreso de SYRIZA, KOE anunció su “decisión de suspender su presencia pública autónoma como un paso necesario para el fortalecimiento de SYRIZA y de su expresión unificada”.
Con anterioridad, en el año 2006, KOE elaboró un extenso documento titulado “La influencia de la revolución china en el movimiento comunista de Grecia”.
Gran Marcha Hacia el Comunismo comparte la inmensa mayoría de las posiciones políticas que KOE mantiene en este documento (en cuanto a la defensa de Mao Tsetung y sus enseñanzas, la Gran Revolución Cultural Proletaria, etc.), aunque discrepamos en algunas de sus afirmaciones (como, por ejemplo, cuando escribe que “en las décadas siguientes [a la de los años 70 del siglo XX], una serie de fuerzas mostraron una tendencia por reducir el maoísmo a la estrategia de la Guerra Popular y aclamaron la Guerra Popular como la línea general del movimiento comunista. Esta postura obstaculizó a esa corriente de estudiar en profundidad los cambios que se estaban produciendo en el mundo en ese momento” o también cuando señala que el último intento serio de elaborar una línea general del movimiento comunista internacional fuese el realizado por el Partido Comunista de China en los años 60 del siglo pasado, omitiendo la importancia que supuso la creación del hoy desaparecido Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) y su  Declaración fundacional de Marzo de 1984 al igual que la histórica declaración del MRI ¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo! de 26 de Diciembre de 1993).
Sin embargo consideramos que se trata de un documento de gran interés, tanto por ser ilustrativo de la historia del movimiento comunista y maoísta en Grecia, como por su análisis crítico y autocrítico, estando alejado de posturas dogmáticas y por plantear además cuestiones de vital importancia sobre la lucha contra el revisionismo contemporáneo y muy útil para que los comunistas no olvidemos las enseñanzas del gran maestro del proletariado Mao Tsetung y la necesaria tarea de la unidad de los comunistas del mundo con una línea general que, en la actualidad, en opinión de Gran Marcha Hacia el Comunismo, no puede ser otra que el dar pasos en la construcción de una nueva organización internacional basada en el marxismo-leninismo-maoísmo para poder avanzar con éxito por el camino hacia la nueva gran ola de la Revolución Proletaria Mundial.
Reproducimos a continuación el documento de KOE “La influencia de la revolución china en el movimiento comunista de Grecia” que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español.

LA INFLUENCIA DE LA REVOLUCIÓN CHINA EN EL MOVIMIENTO COMUNISTA DE GRECIA (2006)
Contribución al proyecto del Camarada Bao Yu Ching
Introducción
Sin lugar a dudas, la lucha de los comunistas chinos ha influido, y hasta cierto grado definido el desarrollo del movimiento comunista internacional. No podemos saber cuál sería el alcance de la resistencia contra el revisionismo y la restauración capitalista si no hubiese tenido lugar la contribución esencial del Partido Comunista de China (PCCh), de los comunistas chinos y de Mao Tsetung.
Sin embargo, la verdadera cuestión que nos debe importar y apunta hacia una evaluación crítica es la siguiente: ¿se ha hecho todo lo máximo posible para oponerse al revisionismo y a la restauración capitalista? Los acontecimientos internos en China y a nivel internacional durante los años 60 y70 no son fáciles de “descifrar”, ni sería correcto de una forma metodológica juzgar a través del “resultado”. Por un lado, existe el hecho de que el “cuartel general” que condujo la lucha contra el revisionismo soviético durante los años 60 (y parecía unido en ese momento), se dividiría posteriormente, durante la Revolución Cultural. De otro lado, el cambio en la política exterior china caracterizado por el acercamiento chino-norteamericano y la aplicación de la “Teoría de los Tres Mundos”, plantea muchas cuestiones que deben ser analizadas, porque no debemos limitarnos a un canto de alabanza ceremonial. Somos conscientes de la seriedad y dificultad de un esfuerzo así, pero no podemos pretender, 50 años después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y 40 años después del inicio de la Revolución Cultural, que no existan dichos asuntos.
Nuestra contribución puede alcanzar el punto de formular una opinión (abierta al debate) y compartir la experiencia de una pequeña sección del proletariado internacional, el movimiento comunista griego.

Los comunistas griegos y la Revolución China
“Nuestros países tienen dos cosas en común: nuestra antigua civilización, y dos números funestos, 6 y 7. Vosotros estáis en el paralelo 36 y nosotros en el 37. Vosotros tenéis la 6ª Flota estadounidense y nosotros la 7ª”.
(De un discurso del Presidente Mao durante un encuentro con representantes de la Liga de Amistad Grecia-China en 1965).
Es de interés exponer la opinión dada por el gran comunista griego que fue pionero en la lucha antirrevisionista en Grecia. Es la del camarada Yannis Hontzeas quien, en la siguiente nota, nos ofrece un testimonio de lo que era la percepción de los comunistas griegos sobre el PCCh, y cuáles eran sus expectativas, antes de iniciarse el conflicto con los revisionistas rusos:
“Cuando I.V. Stalin murió, muchos comunistas en nuestro país, la mayoría miembros del veterano EAM [Frente de Liberación Nacional] que permaneció fiel al PCG [Partido Comunista de Grecia o KKE) y a las tradiciones del EAM durante tiempos difíciles, esperaban que el Presidente Mao fuese invitado a Moscú a fin de asesorar, dirigir, y organizar las cosas. No importa lo que uno pueda decir hoy, Mao era entonces, tras la muerte de Stalin, calificado como el dirigente del proletariado mundial, el guía del movimiento comunista internacional. Si se trataba de una fe simplista, este es un asunto de distinta naturaleza. Mao visitó Moscú en dos ocasiones separadas. La primera vez en 1950 a fin de firmar el tratado con Stalin, y la segunda en 1957 con objeto de asistir a la Conferencia de Partidos Comunistas. Tras los acontecimientos de ese periodo, el nombre de Mao fue transformado de la leyenda a la blasfemia –para convertirse en leyenda nuevamente en los años 60 y 70, ganándose las mentes tanto de la juventud como del pueblo trabajador, obteniendo incluso mayor gloria tras años de calumnias. ¿Pero cómo se conoció en Grecia a Mao y a la Revolución china?
La generación que creció en los años 30 tenía una percepción “mítica” de lo que estaba ocurriendo en China. Por supuesto los comunistas y simpatizantes leían en los periódicos comunistas sobre el heroísmo y victorias del Ejército Rojo chino, del Gobierno soviético chino, etc. Los viejos comunistas recordaban entonces a los jóvenes que la Revolución china no era un juego. Les recordaban la sangrienta invasión japonesa, orgullosos de haber participado en las protestas durante los años 20 bajo la consigna de “¡Fuera las manos de China!”, etc. Instintivamente, esa auténticamente magnífica y legendaria revolución tocaba de tal manera los corazones y las mentes de nuestro pueblo, que incluso la prensa burguesa se interesó en ella para aumentar sus ventas, y así contribuyó enormemente a la información general sobre China y su revolución, no importa cuán precisa fuera de hecho esta información.
El nombre de Mao Tsetung comenzó a ser mencionado relativamente tarde. Los nombres de otros líderes del Ejército Rojo fueron inicialmente mencionados con mayor frecuencia –pero siempre de un modo confuso. No obstante, las campañas y contracampañas del Ejército Rojo llenaron de sorpresa a la burguesía y a nuestro pueblo de admiración.
A mediados de los años 30 el nombre de Mao comenzó a ser mencionado en la prensa burguesa como el de un general comunista satánico –especialmente porque nuestros periodistas burgueses informaban una y otra vez que había resultado muerto y luego siempre reaparecía vivo. Mientras tanto, desde 1936, Grecia vivía bajo otra dictadura fascista. La Guerra Civil española, pese a su lugar dominante en las noticias internacionales, aún dejaba espacio para la Revolución China, el Frente Unido, etc. Brotó una convicción entre los comunistas y simpatizantes griegos que el Ejército Rojo era invencible. Durante la ocupación [alemana de Grecia 1941-1944] y posteriormente, el PCCh, su Ejército, al igual que Mao, se hicieron incluso más populares. Durante el verano de 1946 hasta principios de 1947, cuando el Terror Blanco [en Grecia] estaba en su apogeo, Rizospastis [el entonces órgano del PC de Grecia aún legal] publicó los famosos principios de la guerra de guerrillas que fueron formulados por Mao en su trabajo “Una sola chispa puede encender la pradera” (“cuando el enemigo avanza, nosotros retrocedemos, etc.). Tras su publicación, el régimen reaccionario prohibió prácticamente la venta del Rizospastis.
Los comunistas, el pueblo de Grecia, seguían la marcha triunfal de la Guerra Revolucionaria del pueblo chino y saludaron calurosamente su victoria. La victoria en China se convirtió en un factor de gran ayuda, dado que se produjo simultáneamente (1949) a la “victoria” de las fuerzas reaccionarias del monarcofascismo en Grecia dirigidas por EE.UU.
Demos un ejemplo: en Makronisos [una pequeña isla griega transformada en el más feroz campo de concentración y tortura], un militante fue salvajemente torturado, pero rehusó denunciar sus convicciones. Los torturadores entonces trataron de convencerle con el “super argumento” siguiente: ¿por qué no te unes a la mayoría? (se referían a los militantes que se habían rendido por las insoportables torturas). Y les respondió: “¿Qué decís? ¡Soy yo quien pertenezco a la mayoría! ¿No son los 900 millones de chinos (exagerando el número de la población china dado el estado psicológico en que se encontraba) la mayoría? ¡Torturarnos, asesinarnos, pero un día seréis castigados, tanto vosotros como vuestros amos!” Este no es un caso aislado. La victoria de la Revolución china estimuló enormemente a los presos comunistas griegos en estos difíciles años.
Durante los años 1950-1956 comenzaron las traducciones de las obras de Mao, originalmente escritas a mano, que eran difundidas de mano en mano en las prisiones y campos de concentración, y más tarde a través de editoriales. La Guerra de Corea y el papel de China allí cosecharon nuevamente la admiración del pueblo griego.
Durante un breve periodo después de la “VI Conferencia” [la “VI Conferencia”, organizada con la violenta intervención de los revisionistas soviéticos en 1956 fue para el PCG lo que el XX Congreso para el PCUS] los nuevos dirigentes revisionistas del PCG desplegaron de todas las formas posibles su admiración y apoyo por el Presidente Mao, alabando la combinación de su “sabiduría occidental” con su marxismo-leninismo “antidogmático”.
Sin embargo, esta admiración cambió rabiosamente en el verano de 1957, cuando la Conferencia de Partidos Comunistas en Moscú declaró que el revisionismo era la principal amenaza para el movimiento comunista internacional. “Bien informados”, como siempre, los revisionistas griegos lo atribuyeron a Mao. Desde 1959 se incrementaron los ataques calumniosos contra Mao al igual que el veneno antiinternacionalista, anticomunista y antichino.”
Posteriormente, cuando nuestra organización examinó el periodo posterior a 1956, llegó a las siguientes conclusiones:
1. Durante los años 1953-1957 hubo muchos giros y cambios en la URSS y en muchos partidos comunistas. Los revisionistas en la camarilla dirigente del PCUS permanecieron tranquilos para promover todas sus decisiones y poderse estabilizar. Aquí reside una cierta responsabilidad en cuanto a cuándo y qué tipo de crítica en contra del revisionismo se realizó, o incluso como las posiciones revisionistas fueron inicialmente favorecidas (incluyendo por parte del PCCh). [Cualquiera que lea los artículos “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado” y “Más sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado” de 1956 podrá ver claramente nuestro punto de vista.].
Del mismo modo, aunque las declaraciones de las conferencias internacionales de 1957 y 1960 calificaban al revisionismo como la principal amenaza, no bloquearon realmente el predominio del revisionismo moderno. Cuanto ocurrió a nivel internacional hasta el comienzo de la polémica pública entre el PCUS y el PCCh, fue en realidad muy insuficiente, ofreciendo así al revisionismo moderno un tiempo precioso para estabilizarse, calumniar a sus oponentes y aislar a las fuerzas comunistas coherentes.
2. La X Conferencia del PCCh a finales de 1962 es la primera vez en que se adoptaron directrices relativas a la lucha de clases bajo el socialismo, los “dos caminos”, el peligro de restauración capitalista y la crítica de la construcción socialista en la URSS. Todas estas conclusiones se expresarían a través de la polémica pública durante el conflicto abierto con la URSS en 1963-1964. De hecho, muchas cosas ya habían ocurrido tales como el Gran Salto Adelante, la retirada de los expertos soviéticos y la ruptura de relaciones entre la URSS y China, la histeria antichina y antialbanesa en la prensa y los congresos de los partidos revisionistas.
Pese al hecho que las mencionadas conclusiones constituyeron un avance histórico y fomentaron y armaron la lucha de los comunistas coherentes de todo el mundo, la mayor parte del Partido chino se encontraba bajo el control de Liu Shao-chi y Teng Xiao-ping, que no hicieron sino minar la lucha antirrevisionista. Esta cuestión es importante, porque cuando en 1964 surge el problema de la separación organizativa de los partidos revisionistas, ésta camarilla domina el PCCh con todas las consecuencias que esto tuvo. No obstante, existen muchas cuestiones en este periodo en China que parecían ser o eran realmente controvertidas.
3. El estallido de la Revolución Cultural muestra en la práctica lo inadecuado de la respuesta inicial, al igual que la necesidad de una más profunda crítica y revolucionarización del programa, así como de la acción de las masas. A diferencia del documento “secreto” de N. Jruschov sobre Stalin (que fue suministrado deliberadamente a la CIA y publicado por ésta, tratándose del primer gran intento de cooperación soviético-norteamericano), que supuso un gran golpe para los comunistas del mundo entero, la consigna de la Revolución Cultural de “¡Bombardear el Cuartel General!” fue un grito de batalla para la rebelión, para la creación de una nueva generación de comunistas que crearían un nuevo programa, enriquecido con todas las conclusiones sobre las características de las sociedades socialistas, la necesidad de profundizar la dictadura del proletariado y el impulso de la lucha contra el imperialismo a escala internacional. Además, estuvo ligado al surgimiento de una nueva ola revolucionaria por todo el mundo. Surge una pregunta: habiendo de enfrentarse a enemigos unidos y bien organizados (el imperialismo, el socialimperialismo, el revisionismo moderno, etc.), ¿acaso avanzó la reestructuración y reagrupamiento a escala internacional del movimiento comunista de una forma suficientemente organizada? ¿Con qué programa?
4. En el contexto anterior, existe un asunto que es la actitud del PCCh relativo a la situación en Europa (y no nos referimos a la “teoría de los tres mundos”, que vendría después). En lo que respecta a Europa, hubo una desconcertante declaración: “debemos unirnos al revisionismo secundario para oponernos al revisionismo principal”. Tanto el “flirteo” del PCCh con el eurocomunismo y sus relaciones con el Partido Comunista de Rumanía y el Partido Comunista de España de Santiago Carrillo constituyen el resultado de determinadas valoraciones. De manera simultánea, reflejan un modo estatista de pensar por parte del PCCh, al menos en lo que concierne a Europa. Muchas cosas pueden ser explicadas por la compleja situación interna y las luchas en China, pero permanece el hecho que todo lo anterior no resultó ser de ayuda para las fuerzas antirrevisionistas a nivel internacional, y especialmente en Europa. Por el contrario, crearon dificultades. El análisis que puede residir tras esto es que no se esperaban grandes movimientos revolucionarios en Europa. En combinación con el análisis de que se debía dar prioridad a las zonas revolucionarias, el resultado fue “descuidar” el deber de proporcionar ayuda y análisis y dirección específicos a los comunistas de Europa. El otro campo (el revisionismo soviético) no descuidó este deber en absoluto. Esto fue un error, especialmente tras la “tormenta” provocada por el “Mayo del 68” y el alejamiento a gran escala por parte de las masas de la influencia burguesa y revisionista. El error fue mayor cuando las posiciones y opiniones informales de los chinos se expresaron en Europa a través de …. intelectuales, y cuando se permitieron e incluso se fomentaron que aparecieran ejemplos denigrantes de partidos “prochinos” .
5. ¿Cuál fue la razón por el hecho de que, en la lucha contra el revisionismo, una gran parte del movimiento comunista internacional fracasó en agruparse y grupos que se crearon sobre la base de esta lucha con frecuencia fracasaron en lograr una base mayor y más masiva? Existen razones a nivel objetivo y subjetivo.
Entre las primeras podemos reconocer el hecho que, en contraste con el viejo revisionismo, el revisionismo moderno contó con el apoyo de Estados. Esto es muy significativo. Aunque el apoyo por parte de Estados hacia los partidos revisionistas tuvo muchas caras y fue continuo, lo mismo no puede aplicarse respecto del PCCh y del PTA (Partido del Trabajo de Albania) hacia el movimiento comunista antirrevisionista internacional. El revisionismo, pese a sus contradicciones, actuó de un modo organizado mientras el marxista-leninista actuó dividido en muchos pedazos, no sólo a nivel de coordinación sino también a nivel de clarificar los asuntos básicos teóricos, políticos, etc. Esto en lo referente al nivel objetivo.
A nivel subjetivo, y este aspecto no es, por supuesto, independiente del objetivo, existieron varias corrientes entre las fuerzas que se oponían al revisionismo. Había quienes creían que una cierta “mala suerte” golpeó al movimiento comunista en cierto “momento”, alterando su curso y que las cosas se corregirían “automáticamente” algún día. Otros estaban más unidos a expresiones de discusión general de las creencias básicas. Y otros, según sus experiencias específicas, vieron que muchos asuntos deberían ser reexaminados en profundidad, etc. Finalmente, había una tendencia mayoritaria, según la cual los problemas debían ser solventados por “alguien distinto”.
Los conflictos entre estas tendencias se intensificaron debido a la forma en que se interpretó la Revolución Cultural, al igual que por algunos análisis semiformales que circularon en Europa y afectaban al pasado del movimiento comunista. La incapacidad de las fuerzas organizadas en Europa en países como Francia e Italia para elaborar un análisis correcto e intervenir –en grado suficiente- en acontecimientos como Mayo de 1968, pese al hecho de que en ambos casos hubo un gran interés por parte de ambos partidos (PCCh-PTA), convirtieron el problema en mayor, porque en ese periodo amplias masas estaban desenganchándose del revisionismo, creando formaciones temporales o más estables de organizaciones políticas. Podríamos mencionar un extenso número de ejemplos que muestran las diferencias que existían (ya antes de la ruptura entre China y Albania) entre las fuerzas que combatían al revisionismo, y sus consecuencias.
Faltaban dos cosas en un período donde nuevos fenómenos y tendencias se estaban desarrollando en el mundo moderno: un proceso de discusión de todos los problemas a los que se enfrentaban los movimientos y organizaciones marxistas-leninistas, y una base común “central” ideológico-política.
Finalmente, tal como se esperaba, la “teoría de los tres mundos” jugó un negativo e importante papel especialmente en Europa. La crisis y división de los partidos marxistas-leninistas en Europa durante los años 70 y 80 no son irrelevantes a estos asuntos.

Volviendo a nuestra propia historia
En 1955, en Tashkent, capital del Kazajistán soviético (y base de los refugiados políticos comunistas griegos tras la derrota del Ejército Democrático de Grecia en 1949), comenzó una cruel intervención de los revisionistas soviéticos contra el Partido Comunista de Grecia. Los problemas se prolongaron durante meses, alcanzando su cima con el establecimiento de una “comisión internacional especial de partidos hermanos” con el objetivo de “resolver la crisis” –que los propios revisionistas habían provocado en el seno del PCG. El resultado fue la expulsión de miles de comunistas en todas las organizaciones de los refugiados políticos, al igual que el exilio de centenares de ellos a Siberia, incluido el del propio secretario general, Nikos Zachariadis. La razón fue la no conformidad y desacuerdo de los comunistas griegos con el “nuevo espíritu” de los revisionistas soviéticos, y, en última instancia, su oposición a las directrices del XX Congreso del PCUS.
Desde 1956 hasta 1964, tuvo lugar un gran enfrentamiento dentro del movimiento comunista griego, implicando a miles de comunistas griegos que vivían como refugiados políticos en la URSS y los países socialistas, al igual que en la propia Grecia, en las organizaciones clandestinas, en el exilio y en las prisiones. Desde comienzos de los años 60, las obras de Mao y los documentos del PCCh comenzaron a ser distribuidos entre los comunistas griegos. Como resultado de este enfrentamiento, la primera expresión pública de los marxistas-leninistas griegos, la revista Anagennisi (Renacimiento) fue publicada en Octubre de 1964. Muchos documentos del PCCh fueron reeditados en esta revista, y la Gran Revolución Cultural Proletaria fue apoyada públicamente –hecho que provocó la furia de los revisionistas griegos.
En este momento, es necesaria una clarificación histórica: históricamente, el PCG, el movimiento comunista griego, se formó y desarrolló con la decisiva contribución del PC de la URSS y de la Internacional Comunista. Esta realidad se expresó en todos los aspectos de sus actividades, en su política organizativa y en sus métodos de dirección y educación. Estas relaciones especiales entre el PCG y el PC de la URSS, al igual que la aguda y ruda lucha de clases en Grecia (legislación anticomunista, dictaduras fascistas, complots de la policía secreta, la guerra civil, los castigos especiales anticomunistas en las islas de la tortura y exilio, etc.) se reflejaron inevitablemente en la realidad del movimiento comunista griego –y sus reflejos no fueron exclusivamente positivos, dado que también adoptamos los aspectos negativos del “modelo” soviético. Por tanto, se creó un “sistema”, teniendo como consecuencia que el movimiento comunista griego no ha experimentado ninguna campaña de rectificación tales como las realizadas por el PCCh en 1941-1942. Esto puede explicar muchas cosas.
Lo que denominamos dirección revolucionaria del movimiento marxista-leninista en Grecia no fue algo que tuvo un único color o monolítico, y no fue algo unificado desde su inicio en cuanto a lo que declaraba o combatía. Esto constituyó un cierto tipo de fortaleza y debilidad a la vez. Su fortaleza residió en que no fue la causa de un grupo minoritario de personas, sino que expresó una reivindicación profundamente enraizada en una extensa masa de militantes. Los aspectos débiles se superarían si aquellos en puestos de dirección en este movimiento cumplieran sus deberes en momentos decisivos y determinantes.
Los militantes que se rebelaron contra el revisionismo dentro y fuera de Grecia, fueron los más disciplinados y fieles al Partido soviético de antes de 1956, comparados con otros miembros que no se rebelaron. Esta “paradoja” es una peculiaridad aún más importante del movimiento marxista-leninista griego en comparación con otros países. La lucha antirrevisionista en Grecia no fue una cuestión de mecanismos o estudiantes; por el contrario, lo que propulsó la lucha antirrevisionista fue la rebelión de los militantes de base del movimiento comunista griego. Por tanto, la historia de la lucha antirrevisionista en Grecia es mucho más antigua que lo que mucha gente piensa, y definitivamente no se originó sólo como una rebelión juvenil, tal y como ocurrió en diversos países europeos. Por el contrario, la juventud griega de aquella época conoció la corriente antirrevisionista a través de un ritmo lento y tortuoso.
Durante los años 1956-58, cuando el “nuevo espíritu” (XX Congreso) ya había iniciado una gran masacre contra los comunistas griegos viviendo en la URSS y otros países socialistas, y expulsado a la mayoría de los comunistas de Tashkent, dentro de Grecia el equilibrio de fuerzas era el siguiente: las organizaciones clandestinas (especialmente tras la postura de la dirección favoreciendo la autodisolución de las organizaciones clandestinas, tal y como fue ordenado por los jruchovistas), la mayoría de los comunistas en el campo de exiliados de Ai-Stratis (el principal campo de exiliados en Grecia), un extenso número de los militantes detenidos y la mayoría de los cuadros medios e inferiores de las organizaciones legales allí, en diverso grado, se opusieron a la “nueva situación” provocada por la intervención jruchovista en el PCG. Este equilibrio de fuerzas, junto con los 7.000 comunistas expulsados de Tashkent, ofreció una abrumadora ventaja positiva para la corriente antirrevisionista. Este equilibrio de fuerzas no fue utilizado adecuadamente y finalmente las luchas que se desarrollaron en ese periodo tuvieron lugar de un modo que permitió a los dirigentes revisionistas extender la confusión y aprovecharse de la deserción o inacción de un gran número de antiguos altos cuadros –de los que se esperaba dirigieran la lucha antirrevisionista. En conclusión, en el caso griego tuvimos una rebelión masiva de los comunistas contra el revisionismo, a pesar de la imperfección de las declaraciones o la influencia de determinados cuadros “antirrevisionistas” que no adoptaron una postura correcta.
Entre los comunistas griegos que resistieron al revisionismo moderno, coexistieron dos situaciones. La primera, la dominante, fue el vano deseo y esperanza de la restauración de la soberanía de las normas del Partido y el regreso a un pasado reciente que se caracterizó por la lucha revolucionaria de los comunistas. La segunda, concerniente a una minoría, fue la comprensión de que el pasado no podía volver, que las condiciones habían cambiado y que nos encontrábamos en una nueva época.
La gran masa de comunistas, debido a la forma en que fueron educados, no podían aceptar la idea de una separación organizativa del Partido, pese a su simpatía por los marxistas-leninistas. Por esta razón, no les siguieron cuando aparecieron públicamente. La mayor responsabilidad por este hecho radica en los cuadros superiores del Partido, quienes, pese a su desacuerdo con el XX Congreso del PCUS, consideraron que cualquier corrección sólo era posible “desde dentro”. Pero incluso entre aquellos que se atrevieron y asumieron la responsabilidad de una separación organizativa del viejo Partido, hubo un sector que lo que tenía en mente era “el regreso al grandioso pasado”. Por tanto, este sector estaba desarmado frente a las grandes conmociones que sacudirían China posteriormente; recurrieron fácilmente a una posición irreflexiva de sumisión prochina y finalmente alabaron la “teoría de los tres mundos” y se volvieron en contra de la llamada “Banda de los Cuatro” y la Revolución Cultural.
El movimiento marxista-leninista necesariamente entró en contacto con sectores de la juventud rebelde que se encontraba presente en los grandes estallidos antiimperialistas de los años 1963-1965 en Grecia. Esta juventud fue más receptiva a las ideas radicales que surgieron durante la Revolución Cultural, pero era más inestable y con menos experiencia en la lucha de clases en comparación con los comunistas veteranos. Posteriormente, y debido a los duros golpes bajo la dictadura fascista en 1967-74 (gran cantidad de detenciones, incluyendo la dirección central), la dirección pasó a manos de jóvenes. Durante estos años difíciles hubo cuadros que “descubrieron” fácilmente el revisionismo entre nuestras propias filas y avanzaron –con igual facilidad- hacia nuevas escisiones. Dado que “uno se divide de forma determinista en dos, y la lucha de dos líneas es inevitable”, todo fue aplaudido “de forma determinista” como justificación para nuevas escisiones. Así, la corriente marxista-leninista quedó registrada como una corriente de continuas escisiones y pareció estar alejada de la realidad griega y sus acontecimientos, particularmente en los convulsos años 70.
Un documento de nuestra organización, KOE, contiene la siguiente evaluación de este periodo:
No fue accidental que la separación organizativa del movimiento marxista-leninista griego respecto del revisionista PCG (iniciada con la publicación de la revista Anagennisi en 1964) fuese el resultado de la lucha e iniciativa de los cuadros medios del viejo PCG, y no de cuadros dirigentes superiores. Pese a la rebelión de los militantes de base en contra del XX Congreso del PCUS y la denominada VI Conferencia del PCG, no se originó como resultado de una lucha de dos líneas o una división en los organismos dirigentes del PCG. La razón de ello reside en la composición peculiar de los organismos dirigentes del PCG (bajo la orientación directa del PCUS) y en percepciones específicas que dominaron al PCG durante décadas.
Pero incluso tras la publicación de Anagennisi y posteriormente, en todo el curso de este movimiento, nunca se constituyó un núcleo dirigente marxista-leninista con una planificación y puntos de vista clarificados y comunes. Esta fue la principal fuente de los problemas de la inestabilidad, de los retrocesos que se expresaron en el seno de la corriente marxista-leninista griega y que condujeron finalmente a su disolución.
Sin embargo, el movimiento marxista-leninista en Grecia superó las escalas de un pequeño grupo que editó una revista, gozó de una base de masas, obtuvo la adhesión de una extensa cantidad de militantes y creó un elevado número de cuadros. Esto se debió principalmente al hecho que demostró ser capaz, en gran medida, de analizar y conformar estimaciones y evaluaciones programáticas.
Apoyamos el punto de vista que Anagennisi formuló importantes elementos programáticos, confirmados por los acontecimientos. Tales elementos fueron: la posición de Grecia y el papel especial de la lucha antiimperialista en nuestro país; la evaluación del papel del revisionismo y la necesidad del reagrupamiento del movimiento de izquierda; el apoyo al movimiento comunista internacional y una posición bastante clara de la confrontación que se estaba produciendo en ese momento; la formulación de criterios sobre asuntos críticos (como el de lograr enraizarse en las masas, cultivar un espíritu “independiente” en lugar de depender de centros internacionales); la evaluación de cuestiones críticas del movimiento comunista griego del pasado y, simultáneamente, la confrontación con otras corrientes y “modas” de aquella época, así como la insistencia en el elección de la lucha de masas popular.
Pese al hecho que al principio se intentó la consolidación y profundización de estos elementos críticos, finalmente este objetivo no se logró. Los resultados de esta debilidad se expresaron a través de una vacilación permanente, de retrocesos y cambios de relaciones coherentes, de crisis permanente en la dirección, en el momento mismo cuando la extensión e influencia de este movimiento entre las masas exigía un curso diferente. Esta crisis se intensificó a finales de los años 70, cuando el horizonte internacional se oscureció, cuando cesaron de existir las “certezas” y las “bases” internacionales, y cuando se desarrollaron diversos “círculos” y “personalidades”, conformando un entorno que ya era irreversible.
La segunda peculiaridad del movimiento marxista-leninista griego es el hecho que su organización política nunca obtuvo una acción política que pudiera enfrentarse a problemas como los descritos, o problemas de desarrollo. Este asunto adquiere mayor importancia porque ésta no fue una debilidad que se comprendiese al final del transcurso de este movimiento, sino ya desde su inicio. De hecho, nunca se intentó realmente superar esta debilidad. Un intento así hubiese requerido la adopción de las necesarias medidas políticas y organizativas, y principalmente involucrarse con actividades que condujeran a un cambio en cuanto a la base de clases de este movimiento, a fin de obtener unas profundas relaciones y raíces con las masas populares.
Por el contrario, lo que prevaleció fue la lógica de un “fuerte activismo” y “hacer ruido” sin preocuparse por las líneas políticas e ideológicas del movimiento, es decir, los elementos políticos e ideológicos del movimiento, es decir, los elementos programáticos que necesitaban ser redefinidos en un periodo de grandes cambios y realineamientos en el conjunto mundial. En vez de una forma organizativa pesada y complicada con un contenido muy insuficiente de la discusión interna, lo que era necesario era una actividad política que armara al conjunto de la organización para las necesidades particulares de un fortalecimiento ideológico, político y organizativo. Al mismo tiempo, debían haberse adoptado medidas contra la creación de “reinos independientes” dentro de la organización en varias ciudades griegas, contra el estrangulamiento del deseo por estudiar e investigar, contra el dogmatismo y la autoconfianza ciega y contra el cultivo de diversas “mitologías”.
En los años en que un nuevo curso era posible, en particular después de 1974 y la caída de la junta militar fascista, se produjo una reversión de los elementos políticos programáticos básicos, se manifestaron cambios en las posiciones previas y se produjo una desorientación de las tareas principales y básicas. Dominaron entonces el “fare política” (término negativo del movimiento italiano), el economicismo y la copia ciega de otras experiencias, al igual que un seguidismo respecto del PCCh.
Yiannis Hontzeas, la mente más brillante y fresca de esta corriente, que jugó un importante papel en la configuración política e ideológica inicial del movimiento marxista-leninista griego (fue detenido durante la junta fascista en lo que se demostró fue el golpe más duro contra los marxistas-leninistas griegos) pero también, posteriormente, de nuestra organización, KOE, escribió en una nota:
“El “comienzo” y el “resultado” no ofrecen nada sustancial como conclusión si se ignora el “desarrollo”. El “desarrollo” es siempre una historia molesta para las conciencias en “calma” ”.
(Notas para El Movimiento Obrero y el Leninismo, página 55, A/synechia 1996).
KOE está en desacuerdo con aquellos que, sólo ahora, apoyan que el “mal comienzo” fue el útero de la crisis final y disolución a principios de los años 80. Pues, el “mal comienzo” no impidió en ciertos momentos a este movimiento que agrupase a miles de militantes, que jugara un papel importante en actos de masas, que concentrara las necesaria masa de fuerzas para desarrollar raíces entre las masas populares y convertirse en un polo de atracción para amplios sectores de militantes. Hubo ciertas posibilidades que no se utilizaron en la forma en que debieron hacerse. En conclusión, el “resultado”, es decir, la disolución a comienzos de los años 80, no permite la adopción de argumentos pragmáticos, del tipo de “dado que este fue el resultado, entonces esto o aquello en el inicio conduciría inevitablemente a ese resultado”, etc., sin examinar los verdaderos términos y causas del resultado, es decir, el “desarrollo”.

El maoísmo como corriente política e ideológica en los años 60 y 70

“Los próximos 50 a 100 años más o menos, a partir de hoy, serán una gran época de cambio radical del sistema social en el mundo, una época que estremecerá la Tierra, una época con la que ninguna época anterior pueda compararse. Viviendo en tal era, debemos estar listos para librar una gran lucha cuyas formas tendrán muchas características diferentes de las épocas pasadas”.
(Mao, 1970)

Igual que el bolchevismo fue una corriente política e ideológica diferenciada del movimiento revolucionario en el marco nacional de Rusia, el maoísmo se desarrolló y se formó en el marco de China.
Tras la victoria de la Revolución de Octubre, el bolchevismo adquiere gloria mundial y forma una corriente política internacional dentro del movimiento internacional del proletariado. La Tercera Internacional es, en cierta medida, la expresión de esta formación.
Respectivamente, el maoísmo adquiere dimensiones internacionales, es decir, se conforma como una corriente política e ideológica internacional a mediados de los años 60, pero con ciertas particularidades:
1. No deriva directamente de la victoria de una revolución, como fuera la Revolución de Octubre, sino de la necesidad de enfrentarse al estancamiento de la revolución y del peligro de restauración capitalista.
2. Entra en contacto con todos los procesos de las tormentas de los años 60 y las afecta en gran medida. No consiste sólo en un proceso de polémicas en el movimiento comunista, sino que agrupa en torno suyo a numerosas y distintas fuerzas que, de una u otra manera, combaten contra el sistema uniforme de relaciones sociales en Oriente y Occidente: los movimientos y frentes de liberación nacional, los movimientos juveniles de todo el mundo, el movimiento de la Revolución Cultural en China, el movimiento negro en EE.UU., los movimientos anticapitalistas en las metrópolis capitalistas, etc.
3. Está principalmente relacionado con los procesos de formación de una corriente a nivel internacional tras una conmoción revolucionaria. Existieron varias razones para ello. Básicamente, porque el movimiento de restauración y la lucha de clases en China estaban desatándose violentamente en China y la cuestión de quien derrotaría a quien aún no se había resuelto.
4. Existía heterogeneidad y objetivos divergentes incluso en el seno del frente de las fuerzas antirrevisionistas y en la propia China.
5. Este movimiento tampoco escapó a la influencia negativa del estatismo (adoración del Estado y predominio de los intereses estatales sobre los intereses del movimiento) que inevitablemente existieron y alteraron muchos elementos.
Estas particularidades no rebaten ni invalidan el balance en cuanto a que esta corriente político-ideológica ha sido la más importante nacida de la tormenta de los años 60 por las razones siguientes:

1. La extensión, profundidad y agrupamiento de fuerzas que consiguió e influencia que ejerció
En primer lugar, se debe sopesar a la Izquierda en China y los movimientos que impulsó, especialmente la Gran Revolución Cultural Proletaria.
En segundo lugar, se deben tener en cuenta todos los movimientos de liberación nacional en el mundo y el hecho de que adoptaron las consignas y políticas de la Línea General “china” en esa época. Muchas organizaciones guerrilleras y otros movimientos se basaron en la teoría de la Guerra Popular que estudiaron y se educaron a través de los escritos militares de Mao.
Se debe estimar la influencia e impacto que el maoísmo ejerció en la juventud del mundo, por todo el planeta.
Además, se debe tener en cuenta la influencia que ejerció en los movimientos rebeldes, como el movimiento de los Panteras Negras en EE.UU., los movimientos anticapitalistas como el de Mayo del 68, etc.
Finalmente, no debemos olvidar mencionar su influencia sobre intelectuales de todo el mundo (Jean Paul Sartre, Charles Bettelheim, Robert Linhart, Benjamin Coriat, William Hinton, Edgar Snow, Thompson, Samir Amin, La Grassa, Rossana Rossada, Luis Althusser, etc.)

2. Ha sido la única corriente ideológica y política internacional que ha llamado a una lucha firme contra el imperialismo.
Miles de luchadores emergieron de entre sus filas y se enfrentaron a la reacción y al imperialismo con heroísmo y abnegación. La militancia y heroísmo de esta corriente, su capacidad de unirse con los pobres y oprimidos, ayudó a echar raíces en el terreno de la realidad y en la vida de diversos países y regiones, y de abrir nuevos senderos de lucha.
Se desarrolló particularmente en la “zona de las tempestades”, en los llamados países del Tercer Mundo, donde actuaron importantes movimientos de liberación nacional y en donde estallaron insurrecciones y rebeliones. En estas zonas hay múltiples ejemplos de dirigentes y cuadros de este movimiento que sacrificaron sus vidas por la causa del pueblo y encontraron una muerte trágica a manos de las fuerzas contrarrevolucionarias.

3. Sus posiciones y teoría se confirmaron en importantes asuntos de carácter histórico
Fue el único sector del entonces movimiento comunista “oficial” que saludó, participó y jugó un papel en la tormenta de los años 60. Este es un elemento extremadamente importante en sí mismo.
Fue el único sector que dio un paso al frente para poner al descubierto y denunciar al revisionismo moderno y llamó a los comunistas a rebelarse contra él.
Fue el único sector que previno y advirtió sobre la restauración capitalista, que arrojó luz sobre las contradicciones de clase en el socialismo, que impulsó y apoyó a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China.
En resumen,
A diferencia de otras corrientes existentes, como el guevarismo-foquismo y el trotskismo [que no comprendió el carácter del periodo, lo que estaba en juego a nivel internacional y tenía además otras posiciones básicas falsas que le condujeron a errores políticos –principalmente de subjetivismo de izquierda para el primero y de subjetivismo de derecha para el segundo, que a veces llevó a los trotskistas incluso a la adopción de posiciones proimperialistas], el maoísmo estaba mejor enraizado en los problemas reales, agrupó en sus filas a fuerzas amplias y probablemente heterogéneas, fue un frente que el imperialismo y la reacción tuvieron que tomar en consideración, y en gran medida determinó la correlación de poder a nivel mundial.
No fue accidental que la derrota de la Izquierda en China en 1976 fuera un acontecimiento para un contraataque frontal generalizado de la burguesía, el imperialismo y el revisionismo. El contraataque reaccionario dio como resultado la restauración capitalista, el “Nuevo Pensamiento Político” de la perestroika e, inmediatamente, el Nuevo Orden Mundial.

Una breve referencia sobre las debilidades y carencias de esta corriente:
1. La “parcialidad” (el modo unilateral de pensar y actuar), la espontaneidad, el voluntarismo son fenómenos bastante explicables durante los primeros pasos de esta corriente ideológico-política, cuando la revolución parece próxima y en unas circunstancias en que fuerzas heterogéneas se agruparon. Tenemos el precedente histórico de la intervención de Lenin contra las “parcialidades” a través de su obra “La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo”, que fue dirigida a los animados miembros de la izquierda proletaria en esa época, y les invitó a crear partidos comunistas importantes y ganarse a la mayoría de la clase obrera. Las particularidades de la lucha de clases en China no permitieron intervenciones necesarias parecidas.
2. Formas en que se expresan la parcialidad y la espontaneidad.
Arrastrar al límite la posición correcta que la línea ideológica y política es lo decisivo para todo. Esto ha conducido a una serie de divisiones y prestar poca atención a la cuestión de la unidad, al margen de procesos de maduración y la creación de lazos con las masas populares. También condujo, en algunos casos, al autoaislamiento en un microcosmos que tenía poco contacto con la realidad.
La posición de que todo estaba en juego en la zona de las tempestades (el denominado Tercer Mundo) condujo a una serie de fuerzas en los países capitalistas a rebajar la necesidad de un esfuerzo sistemático por abrir una nueva vía en sus propios países, y, como consecuencia, convertirse en simples defensores y partidarios de movimientos de otros países.
La mecanicista y a veces exagerada contradicción de Stalin frente a Mao.
3. El curso de la lucha de clases en China, la política exterior que siguió y la implicación del estatismo que emergió a comienzos de los años 70 con la errónea “teoría de los tres mundos”, condujo al maoísmo como corriente internacional a grandes aventuras y dio origen a un seguidismo en su seno que, no difería, desde un aspecto cualitativo, del revisionismo. Todo esto prácticamente denigró la obra de Mao y el maoísmo.
4. En esa época, al igual que en las décadas siguientes, una serie de fuerzas mostraron una tendencia por reducir el maoísmo a la estrategia de la Guerra Popular y aclamaron la Guerra Popular como la línea general del movimiento comunista. Esta postura obstaculizó a esta corriente de estudiar en profundidad los cambios que se estaban produciendo en el mundo en ese momento.

La necesidad de reagrupamiento de los comunistas sobre la base de una Línea General
Es verdad que han pasado muchos años sin ningún debate serio relativo a la Línea General del movimiento comunista en las condiciones contemporáneas. El último intento serio que planteó asuntos relativos a la Línea General en el movimiento comunista internacional tuvo lugar a comienzos de los años 60 por parte del Partido Comunista de China. Sin embargo, desde entonces han transcurrido muchos años. El panorama actual del mundo es muy distinto del panorama de comienzos de los años 60. Se han producido muchas transformaciones, cambios en la correlación de poder, retrocesos, hasta llegar a la situación actual. Se han combatido muchas batallas de significación histórica, tales como la tempestad incompleta de las luchas revolucionarias de los años 60, con su cima, la Gran Revolución Cultural Proletaria en China. La cuestión histórica que se ha planteado y necesita ser respondida es si el curso del movimiento revolucionario hubiese sido diferente, es decir, si las diversas batallas hubiesen podido ser realizadas desde posiciones mejores, si se llevaron a cabo intentos serios para una confrontación común y general con la línea burguesa y revisionista.
Esta pregunta exacta va ligada y se conecta con toda la cuestión de la Línea General. La falta de reconocimiento del significado que la cuestión de la Línea General tuvo siempre y aún tiene, tuvo efectos desastrosos para el movimiento marxista-leninista, especialmente en los años 80. El movimiento marxista-leninista atravesó una gran prueba y desintegración en esa década. Pese a honrosas excepciones por parte de partidos y movimientos que enarbolaron la bandera roja de la revolución baja unas extremadamente difíciles condiciones, la mayoría de los partidos y organizaciones experimentaron grandes crisis y su fuerza declinó de manera significativa.
El proceso de apartarse de la problemática de la Línea General, al igual que la evidente crisis del movimiento marxista-leninista (que había emergido previamente, también, a través de las aventuras, la “línea” y la posición de los dos “centros”, China y Albania) condujo o bien a unos sustitutos insuficientes de la Línea General (y este fue el “mejor” caso) o a un importante distanciamiento de las posiciones antirrevisionistas, o incluso posiciones prosocialimperialistas, y a una negación silenciosa de todos los asuntos que la obra de Mao Tsetung sacara a la superficie.
Sin embargo, incluso con posterioridad a los difíciles años 80, durante los años 90 y a comienzos del siglo XXI, en las condiciones de gradual reagrupamiento del movimiento revolucionario y de un cada vez más intenso surgimiento del descontento popular a nivel global, se observa que diversas iniciativas y reuniones de partidos y organizaciones comunistas no se enfocan en la discusión sobre el asunto vital de la Línea General. El grado de coordinación es muy bajo y otras prioridades parecen motivar las diversas iniciativas, en lugar de fomentar de forma estable y resuelta el debate y la discusión de la Línea General. Todo esto ocurre en unas circunstancias en que tienen lugar grandes cambios alrededor nuestro, en que existe un gran conmoción causada por el curso de la reestructuración capitalista/imperialista y el arsenal ideológico y político de la burguesía logra plantear asuntos y tomar la iniciativa escala mundial.
Las exigencias de la nueva etapa del movimiento revolucionario imponen la existencia de partidos y organizaciones que tengan los pies en tierra y se valgan por sí mismos y piensen con su propia cabeza, que sean capaces de analizar las condiciones específicas de las situaciones específicas y tengan la habilidad de innovar, de abrir nuevos senderos. Estas exigencias no se pueden cumplir si no hacemos frente con la autocrítica al hecho de que se ha hecho un gran daño por: (a) el seguidismo, (b) la falta de opinión sobre una serie de asuntos importantes y cruciales, (c) la pobreza en cuestiones de Línea General, y (d) “fácil” ideologización de todos los asuntos.
En nuestra opinión, el revisionismo moderno en todas sus variantes, incluyendo la neorrevisionista, tiene que ser denunciado en el movimiento comunista internacional. Las características esenciales y específicas del revisionismo deben ser estudiadas y generalizadas, a fin de rastrear el óxido revisionista, localizar la influencia revisionista y aislar a los revisionistas (no importa cómo se denominen a sí mismos, como revolucionarios, marxistas-leninistas, internacionalistas, etc., etc.). Pensamos que los principales rasgos del revisionismo moderno son los siguientes:
El revisionismo moderno se opone a la profundización de la lucha de clases. Consecuentemente, conduce a la cooperación con la burguesía; persigue una concertación con el estado de cosas burguesas. En los países capitalistas-imperialistas, el revisionismo moderno apoya los “intereses nacionales” y las “instituciones democráticas”. Participa o trata de participar en las formaciones gubernamentales junto con la burguesía y se inspira por el gubernamentalismo, ofreciendo la absolución a la antipopular política burguesa y, aún más, ayudando directamente a su realización. Atenta contra la bandera de la lucha antiimperialista y promueve una “postura responsable y realista” de cumplir con las condiciones del Nuevo Orden Mundial imperialista. El revisionismo moderno rehúsa luchar contra las integraciones imperialistas y los resultados de la reestructuración capitalista. No combate las políticas de división entre las masas y la clase obrera. No combate el racismo y la xenofobia y continuamente descubre “vías nacionales al socialismo”.
El revisionismo moderno apoya la teoría de las fuerzas productivas y adopta el productivismo. Limita el papel de las masas al “deber” de acelerar un supuesto proceso automático a través del “progreso científico y técnico”. Adora la “revolución científico-técnica” y la considera un proceso objetivamente progresista, positivo y neutral. El revisionismo moderno admiró los “éxitos” del capitalismo e intentó “importarlos” en las sociedades de transición, con el objetivo de “acelerar el desarrollo y creciente productividad”. El resultado fue por supuesto distinto de lo que esperaba, porque es exactamente así como se restauró el capitalismo. Incluso en la actualidad, el revisionismo alaba el “socialismo de mercado”.
El revisionismo moderno está impregnado de estatismo. Reproduce la superstición de adorar al Estado, lo que no tiene nada en común con el punto de vista marxista-leninista del poder proletario. Teme a la movilización y espontaneidad de las masas; no confía ni en las masas ni en la clase obrera. Se apoya en los métodos burocráticos y administrativos y aumenta la distancia entre los mecanismos y las masas. Arrastra estos puntos de vista incluso en las relaciones entre partidos comunistas, manteniendo una postura y práctica arrogantes, que nada tienen en común con las ideas comunistas. Juega un papel activo en calumniar las luchas, organizaciones, individuos y círculos de la izquierda revolucionaria. Coopera con las fuerzas represivas o asume el propio papel de represor en movilizaciones específicas. Al llegar al poder, adopta la política socialimperialista.
Negación de la lucha de clases; promoción de la cooperación de clases, el productivismo y el estatismo son las características esenciales del revisionismo en nuestra época. Las declaraciones, palabras, etc., pueden esclarecer su esencia sólo un poco. Las altisonantes declaraciones y juramentos grandilocuentes de lealtad al marxismo-leninismo sólo pueden engañar a aquellos que quieren ser engañados, o que quieren unirse estrechamente con el revisionismo. La Gran Revolución Cultural Proletaria profundizó en estos asuntos, enriqueció el programa comunista, ofrece un rico material e inspira a aquellos que se empeñan en abrir nuevos senderos para la revolución proletaria en el siglo XXI.

Subrayada y codificada, la Línea General del movimiento comunista contemporáneo se podría formular de la forma siguiente:
“¡Resistir el Nuevo Orden Mundial, el mayor enemigo de la humanidad! ¡Aplastar el holocausto que está siendo preparado por la dirección imperialista y sus siervos!
¡Cambiar a nivel global, a través de las luchas y los movimientos, la correlación de poder a favor de las fuerzas del progreso, promoviendo la Comunidad Internacional de los Pueblos, que es el frente amplio de las clases y capas que luchan contra el Nuevo Orden Mundial y la sociedad dual!
¡Reconstruir, paso a paso, el movimiento comunista, la fuerza necesaria y decisiva que puede unir y ofrecer perspectiva a las luchas!
¡Construir el programa comunista, desechando cualquier cosa oxidada y anacrónica resultante de la dominación del revisionismo durante más de 30 años!
¡Difundir la posición de la actualidad del socialismo y el comunismo como la única salida positiva a la barbarie capitalista!”.

¡Promoviendo y, principalmente, verificando esta Línea General, pensamos que el movimiento comunista de nuestra época abrirá nuevos caminos, conduciendo a la Revolución Proletaria del siglo XXI!

Epílogo
En este pequeño rincón del mundo, Grecia, los comunistas han mejorado y refundado continuamente su ideología de forma revolucionaria. La obra de Mao Tsetung será una gran arma y lección en su camino. La Organización Comunista de Grecia (KOE), continuará estudiando, absorbiendo, tomando ejemplo de Mao y de la Gran Revolución Cultural Proletaria. KOE prestará atención para completar los puntos más esenciales del maoísmo y de la Gran Revolución Cultural Proletaria, la necesaria elaboración del programa comunista moderno y la Línea General del nuevo movimiento comunista. En la actualidad, no puede existir marxismo revolucionario sin el maoísmo y la Gran Revolución Cultural Proletaria.
Honramos la lucha de Mao Tsetung y de los comunistas chinos. Honramos la Gran Revolución Cultural Proletaria conquistando, o reconquistando si es necesario, simples verdades marxistas, y profundizando nuestro conocimiento en el curso de la evolución social. Hemos vivido revoluciones, pero ahora vivimos la dominación de contrarrevoluciones y nos preparamos para una nueva esperanzadora fase revolucionaria de luchas en todo el mundo.

Los comunistas griegos nunca olvidan las grandes verdades formuladas por Mao:
Debemos depender de nuestras propias fuerzas. Cuando los comunistas se desviaron de este principio, la victoria se alejó y nuevas adversidades golpearon a nuestros pueblos.
Debemos atrevernos a luchar, debemos atrevernos a vencer. Los comunistas deben estar preparados para la victoria, no deben sentirse como si fueran los últimos. Deben ser capaces de resolver problemas, de dirigir grandes batallas y grandes experimentos sociales.
Es justo rebelarse. Es correcto ir contra la corriente. Rebelarse contra la injusticia, la opresión y el revisionismo; ignorar las modas y las “soluciones” fáciles.
Debemos conquistar la dialéctica. Sin el materialismo dialéctico no es posible una refundación de nuestra ideología en una dirección militante.
El Partido dirige, no monopoliza. Contra el estrangulamiento de la iniciativa popular, contra las “soluciones sencillas”, contra los métodos administrativos.
Decimos no al “marxismo” de invernadero. Los marxistas no temen confrontarse a ideas erróneas. Sólo a través de la confrontación puede forjarse el marxismo, vigorizarlo e impedir que la revolución se “congele”.
La lucha de clases, las masas y su movilización, en última instancia, el ser humano, son los factores decisivos –no los técnicos, ni las armas, ni los expertos, etc. Las fuerzas productivas no son independientes de la lucha de clases y su desarrollo se ve afectado de forma decisiva por el rumbo de la lucha de clases.
Debemos servir al pueblo de todo corazón y con todo nuestro pensamiento. Debemos ser modestos y cuidadosos. Debemos protegernos de la arrogancia y la petulancia.
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Debemos despreciarlos estratégicamente, pero tener tácticamente en cuenta al oponente ¡especialmente en la actualidad en la lucha desarrollada por los pueblos contra el Nuevo Orden Mundial imperialista y el imperialismo norteamericano!

Organización Comunista de Grecia (KOE)

El proletariado mexicano en la actualidad

Nota – En relación con la convocatoria al VIIº Coloquio Nacional “La Obra de Marx frente al Siglo XXI” para los días 28 y 29 de Marzo de 2015 en la Universidad de Guerrero (México) ofrecemos a continuación la propuesta de participación titulada “El proletariado mexicano en la actualidad” del Lic. Luis Alfonso Calderón y elaborada para el segundo eje temático de dicho coloquio denominado “Complejidad de la revolución en el Siglo XXI: Del sujeto histórico clásico a los nuevos sujetos históricos, la cuestión del Estado, los partidos políticos, las experiencias históricas, los procesos electorales, la democracia burguesa, las reformas, las estrategias y las tácticas”:

EL PROLETARIADO MEXICANO EN LA ACTUALIDAD.
Por el Lic. Luis Alfonso Calderón Arriaga.

LA NECESIDAD DE ORGANIZAR EL PARTIDO DEL PROLETARIADO

Sin un partido revolucionario, el pueblo mexicano no podrá conseguir sus sueños de liberación. Los comunistas debemos organizar y construir el Partido del proletariado que sea capaz de constituirse en vanguardia organizada del pueblo para hacer la revolución. Ésa es la tarea más urgente en este momento. Sin esa concepción no puede haber partido revolucionario.
La lucha permanente de las masas nos señala la urgente necesidad de construir la vanguardia revolucionaria del pueblo. El pueblo mexicano tiene una rica experiencia de enfrentamiento contra las clases dominantes, pero ha carecido de una dirección proletaria para hacer la revolución.
En estos años de formación y desarrollo del capitalismo burocrático en el país, los comunistas no han podido cumplir su papel por no ver con claridad a los enemigos del pueblo creen que los mismos comunistas son sus enemigos, por la gran diversidad de corrientes de interpretación de marxismo y esto ha llevado a las organizaciones marxistas a una desarticulación y una confortación de la dirección de los movimientos y a consecuencia de los mismos a graves derrotas. Los intentos de crear el campo popular y construir el camino de la revolución, que significa crear los tres instrumentos para hacer la revolución (el Partido, el Ejército y el Frente), han sido desviados por direcciones revisionistas que han traicionado de mil maneras a las masas y devinieron en organizaciones electoreras o frentistas para eludir el camino de la violencia revolucionaria.
Pero la crisis del capitalismo burocrático se agudiza sin pausa. Los procesos de reestructuración estatal son cada vez de menos aliento y es por eso que la única salida que tienen los explotados en México es hacer la Revolución Proletaria, proceso que implica la fundamental tarea de la construcción del Partido Proletario.
Concebimos que esta construcción tiene características particulares, de acuerdo a las luchas del pueblo mexicano, guiado por el marxismo-leninismo con una aplicación a las condiciones concretas de nuestro país, a sus leyes particulares y a su tradición de lucha.
El Partido de la clase no es para participar en elecciones o para conseguir ciertas mejoras a las difíciles condiciones de vida de las masas, tiene que ser un Partido para hacer la revolución mediante la Revolución Socialista, y marchar al Comunismo a través de Revoluciones Culturales; por ello, la construcción del Partido es la tarea estratégica de los marxistas mexicanos.
Con el nacimiento del régimen de la “Revolución Mexicana” y de la dictadura perfecta del PRI, el corporativismo vivió los mejores años cuando líderes sindicales eran impuestos desde Palacio Nacional o la residencia del Presidente en turno, para imponer medidas que se decían que eran “por el bien de patria” (o mejor dicho para el bien de sus bolsillos); así mismo exaltando un fervor nacional que solo era y sigue siendo el engaño más frecuente cuando la clase obrera han venido utilizando político tanta del partido oficial, como la izquierda, para confundir a la clase obrera en no salir a la calle a demandar sus justos derechos.
Entre esas diversas organizaciones sindicalistas en México, la CTM constituye uno de los núcleos más importantes, organizados y de mayor influencia política en el país, y es a la vez donde se desarrolla principalmente “el charrismo”, el cual es una modalidad de control sindical que se implanta por la fuerza y generalmente en oposición a la voluntad de los trabajadores, caracterizándose por el empleo de las fuerzas armadas o policiales (y en la actualidad gente del crimen organizado) del poder público o del poder empresarial( con esquiroles y guardia blancas pagados) para apoyar una dirección sindical postiza, usos sistemáticos de la violencia, violación permanente de los derechos individuales y colectivos de los trabajadores, abandono total de los métodos democráticos, malversación y robos de fondos sindicales, corrupción en todas sus formas, etc.

DESARROLLAR UN VERDADERO MOVIMIENTO POPULAR
El viejo Estado se apresta a reestructurarse a través de una nueva Constitución y eso no traerá solución a los profundos problemas de nuestro pueblo. La propuesta constitucional sólo apunta a sellar el pacto de las clases dominantes y a implementar el programa de la burguesía burocrática, dando así un respiro al viejo Estado terrateniente burocrático.
Las condiciones de miseria, explotación y servidumbre no serán solucionadas con una reforma constitucional. Para una verdadera solución es necesario hacer una verdadera revolución y acabar con la fuente de todos estos males: la semifeudalidad (la explotación del pueblo a manos de los terratenientes), el capitalismo burocrático (la explotación que hace la gran burguesía) y la opresión imperialista.
El pueblo no conquista sus derechos y su liberación haciendo un cambio de leyes sino aplicando violencia revolucionaria y tomando el poder en sus manos para transformar nuestro país en una sociedad justa, que acabe con la explotación, reconquiste nuestros recursos de verdad, transforme nuestro aparato productivo y garantice la alimentación, la educación y la salud del pueblo.
El pueblo mexicano necesita construir un movimiento popular independiente del gobierno con una visión de clase. Construir el campo popular no será fácil, pero con una dirección revolucionaria lo conseguirá y así dejará el engaño reformista para encaminarse en un camino revolucionario.
El pueblo no puede esperar nada de estas elecciones, por el contrario debe rechazar este acto convocado por el viejo Estado y sus clases dominantes. Nuestro rechazo es al sistema mismo que es el que genera hambre, miseria y explotación. Somos conscientes de que nuestro llamado es aún una voz pequeña, pero nuestra posición es de principio.
La historia ha enseñado que quienes en este momento son minoría, mañana pueden ser mayoría, lo principal es coger la ideología correcta y señalar el camino. Nuestro camino es sinuoso pero el futuro es brillante, señala los clásicos del marxismo-leninismo. No es menos cierto eso hoy, principalmente porque nadamos contra la corriente y es necesario aprender a hacerlo. Nos oponemos con fuerza a este sistema de explotación y por ello rechazamos el llamado de las clases dominantes a votar. Es necesario que el pueblo se organice y retome su camino revolucionario.
En México existen pocos trabajos sobre historia general del movimiento obrero y ninguno que rescaten los principales movimientos del mismo, pero se destaca en 1917 la inclusión en la Constitución de los artículos 27 y 123, los anteriores al Constituyente del 17, donde se redactan algunas de las más importantes demandas de los trabajadores: avances sociales en materia de trabajo, derecho de huelga, salario decoroso, jornadas reglamentadas, prestaciones, etc., que son aceptados por Carranza cuando los principales líderes de oposición estaban en prisión y para evitar que el movimiento de la oposición organizada resurgiera y que hoy en día el proyecto neoliberal que hace más de 30 años ha estado minando estas conquistas poco a poco para beneficiar al grupo político y empresarial en turno.
FUENTES:
Carlos Marx t F. Engels. “Manifiesto del Partido Comunista” Cap. II Obras Escogidas en Dos Tomos; t. I págs. 31,32, Edición en español Moscú
Hobsbawm, Eric. The Age of Revolution: 1789-1848. London: Peter Smith Pub Inc., 1999.
Droz, Jacques. Historia general del socialismo. 1976.

MARTINEZ, GONZALEZ, ALVARO “ACERCA DEL PRIMERO DE MAYO”. EDITORIAL: ARIEL. PÁG:258.
VARIOS AUTORES, “HISTORIA DEL MOVIMIETO OBRERO” EDITORIAL: PROGRESO, TOMO 1 PÁG: 650.