Movimiento Femenino Popular del Ecuador: 8 de Marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora, oprimida, explotada, pero rebelde y dispuesta a conquistar la mitad del cielo

Nota – Con ocasión del pasado 8 de Marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora los camaradas del Frente de Defensa de Luchas del Pueblo (FDLP)-Ecuador nos envían el siguiente comunicado y cartel del Movimiento Femenino Popular (MFP) del Ecuador que reproducimos:

8 DE MARZO DIA DE LA MUJER TRABAJADORA, OPRIMIDA, EXPLOTADA, PERO REBELDE Y DISPUESTA A CONQUISTAR LA MITAD DEL CIELO
El régimen patriarcal en la comunidad primitiva y su tránsito al régimen de la propiedad privada y la construcción del Estado como instrumento que permita la detención del Poder, ha ido delineando, históricamente, los distintos fundamentos y formas de dominación de la mujer con la finalidad de garantizar el debilitamiento de las clases oprimidas para que éstas no pueden conquistar su definitiva liberación.
En países como el nuestro, semifeudal y semicolonial, donde pervive un régimen económico, político, social y cultural bajo las premisas del capitalismo burocrático, las mujeres estamos sujetas a distintas formas de opresión y dominación. La persistencia de relaciones de producción semifeudal ha ido dibujando rústicas formas de explotación donde los aspectos raciales son decidores. Ser indígena es un fundamento de discriminación. Ser campesina pobre, es otro elemento que abona a la discriminación y a la explotación. Ser mujer y esposa bajo las mismas premisas del arcaico patriarcado hace que las formas de discriminación, explotación, opresión se reproduzcan de manera vertiginosa hasta ponernos en condiciones serviles, también esclavizantes bajo la figura del odioso régimen salarial y desde luego, de ser objetos sexuales.
Pero todo esto es uno de los aspectos de la condición de la mujer en el país, hay otro que “cierra la pinza”, la emboscada a la que somos sometidas cotidianamente, y es la que ejercita el viejo estado colocándonos en el contexto económico-político a cumplir roles secundarios o suplementarios en la producción, en la política, en la educación, en la cultura, todo con la finalidad de neutralizar nuestros bríos revolucionarios que han tenido insignes representantes a lo largo de la historia y el escenario internacional de la lucha de clases.
Lorenza Avimañay, Manuela León, Rosita Paredes, entre muchísimas más, han sabido marcar el paso legado por Rosa Luxemburgo, la camarada Nora, Edith Lagos y una interminable lista de mujeres comprometidas y luchadoras que han sabido reflejar ese espejo necesario y urgente en el que debemos mirarnos para aunar esfuerzos con los hombres consientes y en minguería de clase enterrar todas las formas de opresión, discriminación y explotación que anidan en el capitalismo burocrático, el capitalismo, el imperialismo y sus engendros mimetizados en el fascismo, los fundamentalismos religiosos y otros desafueros que argumentan las clases dominantes para detentar el Poder.
Las compañeras y camaradas que han hecho de la Guerra Popular en la India, en Filipinas, en Turquía y en el Perú, un escenario donde la participación de la mujer del pueblo y de la clase, actoras protagónicas en la irrenunciable destrucción de lo viejo y la construcción de lo nuevo, del nuevo Poder que toma formas definidas en la dictadura del proletariado, que es lo más próximo al cielo: al comunismo.
La gloriosa participación de la mujer en defensa de Kobani, que en realidad es la defensa de nuestros valores revolucionarios y voluntad de lucha antiimperialista, es otro ejemplo de cómo identificadas por nuestra condición de clase y nuestros propósitos revolucionarios, podemos ir eliminando paulatinamente todos los factores que hoy nos tienen en condiciones de explotación.
Las mujeres explotadas, oprimidas pero consientes y rebeldes no somos nada sin los hombres explotados oprimidos conscientes y rebeldes; porque cargamos sobre nuestros hombros la mitad del cielo, la otra mitad los hombres, pero entender que el cielo es solo uno, y nos pertenece y que conquistarlo es una tarea conjunta.
Con la decidida participación de la mujer en la revolución de Nueva Democracia, definitivamente eliminaremos aquellos elementos de discriminación y explotación que utiliza el racismo y la precariedad productiva para oprimirnos. Con la revolución proletaria (socialismo) eliminaremos todas las formas subsistentes de explotación; con el comunismo, pues bien, con él conquistamos el cielo, las alturas.
¡HONOR Y GLORIA A LAS MÁRTIRES DE CHICAGO!
¡HONOR Y GLORIA A LAS MÁRTIRES DEL PUEBLO EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y EL PERÚ!.
¡HONOR Y GLORIA A LAS MÁRTIRES QUE HAN DELINEADO EL CAMINO REVOLUCIONARIO EN EL ECUADOR!
¡DESATAR LA FURIA DE LA MUJER COMO FUERZA PODEROZA PARA LA REVOLUCIÓN!
¡VIVA EL MOVIMIENTO FEMENINO POPULAR DEL ECUADOR!

Sobre el Movimiento Femenino Popular (MFP) del Ecuador ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Movimiento Femenino Popular de Ecuador: El Mundial de fútbol un insulto al pueblo y la razón

*Movimiento Femenino Popular de Ecuador: 8 de Marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora, oprimida pero rebelde (8 de Marzo 2014)

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8 de Marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora: Las Mujeres en la Revolución India

En la India, segundo país más poblado del mundo, con más de 1.100 millones de habitantes, avanza un proceso revolucionario encarnado en la Guerra Popular dirigida por el Partido Comunista de la India (Maoísta) contra el semifeudalismo, el semicolonialismo y el imperialismo, que venciendo todo tipo de dificultades, construye un nuevo poder y un nuevo Estado a través de los llamados “Janatana Sarkar” (Comités Populares Revolucionarios) en miles de aldeas de las zonas liberadas en las extensas zonas bajo su control principalmente en las regiones central y nororiental del país.
Con ocasión de celebrarse hoy el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y símbolo de la lucha de las mujeres por su liberación, expresamos nuestro apoyo militante e internacionalista a esta heroica epopeya revolucionaria y queremos destacar muy en particular el papel de vanguardia que las mujeres están ocupando en esa revolución tanto en las filas del PCI (Maoísta) y del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP) como en las diversas organizaciones revolucionarias de mujeres y de masas.
Con este motivo presentamos a continuación la sección titulada “Las Mujeres en la Revolución” que fuera publicada dentro del Suplemento de “People´s March” (La Marcha del Pueblo – Voz de la Revolución India) titulado “Una década de lucha y sacrificio – Conmemoración del 10º Aniversario del PCI (Maoísta)”, de fecha Septiembre 2014 – págs. 57-60, que hemos tomado del blog Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India  y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

LAS MUJERES EN LA REVOLUCIÓN
En el amanecer de este nuevo siglo se están produciendo acontecimientos extraordinarios en el frente de las mujeres en la India. En la profundidad de los bosques y en las llanuras de la India central, en Bihar y Jharkhand, en las atrasadas aldeas de Telangana, en Odisha, las mujeres se están organizando activamente para romper los grilletes del patriarcado feudal y llevar a cabo la revolución de nueva democracia. El crecimiento y difusión de la guerra popular dirigida por el PCI (Maoísta) ha desatado la furia de la mujer como una poderosa fuerza de la revolución. Ha emergido un movimiento revolucionario de mujeres, uno de los movimientos más fuertes y poderosos entre las mujeres del país..

El lanzamiento de la lucha armada a comienzos de los años 80 por parte de las fuerzas comunistas revolucionarias en diversas partes del país, la lucha militante contra la opresión feudal dio confianza a un amplio número de mujeres campesinas para participar en las luchas y más tarde para alzarse y combatir por sus derechos. Las mujeres, que son las más oprimidas de entre los oprimidos, las mujeres campesinas y campesinas sin tierra a las que se les ha denegado no solo la identidad y la voz, sino incluso el nombre, se han convertido en activistas para las organizaciones de mujeres en sus aldeas y en combatientes guerrilleras. La movilización de las mujeres y de las organizaciones de mujeres ha ido creciendo hasta el surgimiento de un movimiento de mujeres revolucionarias, el más poderoso en la actualidad en el país. Pero esto no es reconocido y es ignorado, tratándose de una estratagema de las clases dominantes que intentan reprimir cualquier noticia y mención de ello en tanto puedan hacerlo. Es un movimiento de liberación de las mujeres, de las mujeres campesinas en la India rural, como parte de la guerra popular desarrollada por el campesinado oprimido bajo la dirección del PCI (Maoísta). En los últimos años miles de mujeres se ha agrupado por centenares en las aldeas para celebrar el 8 de Marzo. Las mujeres están manifestándose por las calles de ciudades como Narayanpur para oponerse al concurso de belleza de Miss Universo; se han manifestado con sus hijos por las ciudades y aldeas del atrasado Bastary Jharkhand, por los baluartes feudales en Bihar y Odisha, en Lalgarh y otros lugres exigiendo el fin a la opresión y explotación por parte de los explotadores forasteros, los comerciantes sin escrúpulos, los contratistas y funcionarios forestales, las corporaciones mineras, las fuerzas policiales y paramilitares, las bandas de vigilantes privados patrocinadas por el Estado. Están bloqueando las carreteras para protestar contra las violaciones, exigiendo que la venta de licor sea prohibida y que las denominadas fuerzas de seguridad sean retiradas de las escuelas y que sus hijos puedan seguir sus estudios. Nari Mukti Sangh en Bihar y Jarkhand, Krantikari Adivasi Mahila Sanghatana en Dandakaranya y varias otras organizaciones en otros Estados se encuentran a la vanguardia organizándolas y dirigiéndolas. Cientos de jóvenes mujeres se están convirtiendo en combatientes guerrilleras en el ejercito de los oprimidos, el Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP), deshaciéndose de los grilletes de su fatigosa vida tradicional. Vestidas con uniformes militares, con la estrella roja sobre sus gorras verde oliva, rifle sobre el hombro, éstas jóvenes mujeres rebosantes de confianza en que la lucha contra el patriarcado está vinculada integralmente a la lucha contra las clases dominantes de la India semicolonial y semifeudal, se están equipando con los conocimientos militares para vencer al cuarto ejército mundial más importante de los explotadores. Este es un despertar social y político entre los más pobres de entre los pobres, principalmente entre los dalits y adivasis. Las normas brahmánicas están siendo derrocadas. El patriarcado y la casta están siendo destruidos desde su misma raíz. Estos son signos de transformación que llegan a las vidas de las mujeres y hombres pobres del campo mientras participan en esta gran lucha por la revolución.

Cuando los comunistas revolucionarios se reagruparon y comenzaron a desarrollar las luchas campesinas antifeudales a fines de los años 70, hubo nuevamente un aumento de la participación de las mujeres en las luchas. En las llanuras de Bihar central, en los campos y aldeas de Telangana, el movimiento campesino creció como una tormenta. Entre las primeras cuestiones a los que se enfrentó el movimiento fueron los privilegios feudales de los terratenientes sobre las esposas e hijas de los jornaleros trabajando en sus campos, especialmente de los dalits. Sujetas a las peores formas de abusos y vulgaridades por parte de los hombres al servicio de los terratenientes, arrodilladas debido al hambre y la pobreza, estas mujeres pobres fueron fácil presa para los terratenientes y sus secuaces. Muchas de las violentas luchas en Bihar y Telangana en la primera parte del movimiento campesino en los años 70 y 80 fueron para acabar con estos abusos y violencia, que se producen en nombre de la “tradición”. Estas luchas fueron el trasfondo para el crecimiento del movimiento de las mujeres.

RANITA -Guerrillera en Dandakaranya
El 20 de agosto a primeras horas de la mañana, tres guerrilleros incluida la camarada Ranita fueron a la aldea de Makadchuvva para contactar con el pueblo. Entre tanto, cientos de miembros de Cobra (Comando d Acción Resuelta), C-60 y policías habían rodeado la aldea la noche del día 19. Ranita dio instrucciones a los dos guerrilleros que la acompañaban para romper el cerco de la policía. A las 7 de la mañana, comenzó un feroz enfrentamiento entre los tres guerrilleros con armas inferiores (sólo Ranita tenía un fusil 303) y los doscientos comandos entrenados y con modernas armas letales. Dos camaradas burlaron el cerco pero Ranita no pudo hacerlo. Se escondió en un pequeño campo de maíz (de menos de una hectárea) cerca de la casa de un campesino. La policía persiguió a los dos guerrilleros durante un tramo pero les perdió la pista y regresaron. Comenzaron a pegar a los aldeanos y a amenazarles. No sabían que una mujer guerrilla estaba escondiéndose pero Ranita podía ver claramente a la policía desde su escondite. Buscó a un comando y disparó. Su objetivo fue tan perfecto que éste cayó muerto allí mismo. La policía no sabía de donde provino el disparo y todos se concentraron en torno al comando muerto en medio de una confusión por levantarle. Ranita buscó un nuevo objetivo y disparó contra ellos. Otro comando murió. Dos más resultaron heridos gravemente. Fue entonces que los policías jawans comprendieron que la guerrillera se estaba escondiendo en el maizal. Uno de los comandos trató de penetrar en él llevando un chaleco antibalas, casco, etc. Ranita le dejó acercarse y disparó una bala directamente a su cabeza matándole en el acto. Todos los “valientes” comandos comenzaron a huir y no se atrevieron a entrar en el maizal. Continuaron disparando desde una distancia y gritando a sus oficiales superiores a través de sus aparatos de comunicación que ¡“el enfrentamiento es con una docena de maoístas desde hace tres horas y que necesitaban refuerzos”! Hacia las 10 de la mañana un total de 600 comandos convirtieron el lugar en un acantonamiento militar. Después que llegaran las fuerzas adicionales, los comandos se atrevieron a avanzar hacia el campo de maíz pero una vez más la intrépida Ranita les dio una respuesta apropiada con su rifle 303. Dos comandos más fueron heridos gravemente y todos huyeron. A la tercera vez comenzaron a lanzar granadas explotando cerca de 25. La mayor parte del maizal ardió. Ranita se escondió en un hoyo dentro del campo resistiendo este asalto. Las balas que la acosaban y la metralla que caía en torno suyo no la amedrentaron en absoluto. Esperaba como una leona centrada en disparar hacia su nuevo objetivo. Los policías forzaron al propietario del campo de maíz a cortarlo para poder matar a los guerrilleros ocultos. Uno de los comandos se subió a un árbol. Finalmente pudo localizar a Ranita y disparó contra ella desde la cima del árbol y la querida hija de Gadchiroli expiró.

“Las sencillas mujeres campesinas, adivasis y de la pequeña burguesía se han convertido en soldados y dirigentes militares. La salud no está de su parte y uno se sorprendería cuánto pueden lograr en la esfera militar estas mujeres desnutridas, flacas, de corta estatura. La respuesta nuevamente es la misma –su determinación de combatir contra todas las nociones patriarcales sobre la mujer y su compromiso hacia el pueblo como constructoras de una nueva sociedad. Aquí reside la fuerza de su ideología comunista que hace que esas cosas sean posibles. Puede dar origen a esa clase de abnegación y sus vidas, a cambio, garantizan el triunfo final de esta ideología sobre los intereses de clase y creadores en la sociedad comunista. Por ello las masas se movilizan en cientos de miles para rendir homenaje a estas grandes mártires”.
[Del prólogo al libro “Mujeres Mártires de la Revolución India” (De Naxalbari al 2010)]


“`Las mujeres sostienen la mitad del cielo´. Sin desatar la contenida furia de la mujer como una poderosa fuerza de la revolución, la victoria de la revolución es imposible. Es un motivo de orgullo que las masas de mujeres, particularmente de entre las campesinas pobres y sin tierra, estén dando el paso cada vez más por asumir un papel activo y a veces de vanguardia en el avance de la revolución armada agraria. Por tanto, es indispensable la movilización de las mujeres en el avance de la guerra popular contra el imperialismo y el feudalismo. Junto a la lucha de clases, tenemos que llevar a cabo la lucha en las esferas política, económica, ideológica y cultural por la igualdad de derechos de las mujeres e iguales oportunidades para el desarrollo. La auténtica igualdad entre hombres y mujeres sólo puede realizarse en el curso de la revolución de nueva democracia y más adelante en el proceso de transformación socialista del conjunto de la sociedad. De esta forma, nuestro Partido debe prestar especial atención a despertar, movilizar, organizar y ayudar a las mujeres a que den un paso al frente para unirse a las diversas luchas en curso, en particular la guerra popular, y a la organización de mujeres revolucionarias. Debemos también concentrarnos en desarrollar de entre ellas a dirigentes comunistas firmes y clarividentes”.
[Del “Programa del Partido Comunista de la India (Maoísta)” ]

Sobre el decisivo papel de las mujeres en el desarrollo y avance de la Guerra Popular en la India que dirige el Partido Comunista de la India (Maoísta) ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*India: El papel de las mujeres en la dirección de la Guerra Popular crece a pasos agigantados

*India – Camarada Janaki (Anuradha Gandhy): “¡La guerra popular ha hecho añicos las vacilaciones de las mujeres de Dandakaranya!” (1ª parte)

*India – Camarada Janaki (Anuradha Gandhy): “¡La guerra popular ha hecho añicos las vacilaciones de las mujeres en Dandakaranya!” (2ª parte)

*India – Camarada Janaki (Anuradha Gandhy): “¡La guerra popular ha hecho añicos las vacilaciones de las mujeres de Dandakaranya!” (y 3ª parte)

Colombia: 8 de Marzo ¡El triunfo de la revolución proletaria es inconcebible sin la participación de la mujer! – Selección de artículos de “Revolución Obrera”, órgano de la Unión Obrera Comunista (mlm)

Nota – Con motivo del próximo 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el órgano de los camaradas de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia Revolución Obrera nº 423, de 2 de Marzo de 2015 publica diversos artículos sobre esta cuestión de los cuales reproducimos varios de ellos:

¡EL TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA ES INCONCEBIBLE SIN LA PARTICIPACIÓN DE LA MUJER!
La opresión de la mujer tuvo su origen, al igual que el Estado, con el surgimiento de la propiedad privada, donde se derrocó el derecho materno. Desde ese momento, a lo largo de la historia de la humanidad, la mujer sufre una doble opresión. Hoy bajo el capitalismo, la clase obrera que está destinada a abolir para siempre el oprobioso sistema que la subyuga, es la única que podrá garantizar realmente la emancipación de la mujer.
En Colombia la sociedad capitalista, dominada semicolonialmente por el imperialismo, agudiza todas las contradicciones sociales y es cuando se hace más feroz el ataque del enemigo antagónico del proletariado: la burguesía. Dicha arremetida se descarga con más fiereza sobre las mujeres, lo que no se puede disimular ni con las campañas en defensa de sus derechos, ni con los discursos de los gobiernos representantes de la burguesía, los terratenientes e imperialistas, que por apariencia, son pacifistas y de mucha preocupación por las oprimidas, pero que en realidad velan las injusticias de esta sociedad capitalista, que incrementa la miseria de forma absoluta, atranca el desarrollo de la humanidad y exacerba al máximo todas las contradicciones, como por ejemplo entre explotados y explotadores, entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y el manual y entre el hombre y la mujer. Contradicciones que solo se empezarán a resolver bajo la Dictadura del Proletariado, con las medidas que la Revolución Socialista adopte en estos terrenos.
Sostener el dominio de una clase minoritaria dueña ña de los medios de producción sobre una mayoría que solo posee su fuerza de trabajo para venderla al mejor postor, no puede hacerse si no es reforzando la opresión e infundiendo todo lo reaccionario. Así es como el dominio de las clases dominantes legitima al hombre − donde el obrero espontáneamente es impulsado a comportarse de igual modo−, para ser un opresor en la relación con la mujer, particularmente con su esposa e hijas. Es decir, que el capitalismo no se puede sostener sin la doble opresión y explotación que ejerce sobre las mujeres obreras: la marital y la del burgués.
Los medios de comunicación burgueses hablan de la igualdad de la mujer, pero en realidad, para esta clase explotadora y parásita son objetos de placer y bestias de carga para producir ganancias, y es por ello que se ensañan especialmente contra ellas, haciéndolas por ejemplo, la principal víctima de la guerra contra el pueblo, donde en Colombia son la mayoría de los más de 6 millones de desplazados.
La pequeña burguesía ilusiona a las masas con resolver el problema de la igualdad de la mujer sin la necesidad de derrocar a la burguesía, mediante la revolución proletaria, desviando la lucha del pueblo contra su enemigo principal y la solución para su liberación, consistente en preparar la insurrección popular que destruya el Estado, sostén principal de esta dominación de clase, para dar paso al ejercicio de la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo, donde la mujer sí podrá tener plenos derechos y libertades.
La clase obrera necesita comprender la importancia de la participación de la mujer en su lucha inmediata y estratégica; solo la clase obrera podrá jugar su papel de vanguardia en la revolución social y política si comprende la relación de doble opresión a la que el capitalismo somete a las mujeres, y que su emancipación como clase obrera será imposible sin la lucha por la emancipación de las mujeres, que a su vez solo podrán emanciparse participando en la lucha de los obreros por la revolución social y política.
En una sociedad capitalista, basada en la propiedad privada y en la explotación del trabajo asalariado, no puede haber emancipación para el género femenino, sino únicamente una igualdad formal y jurídica −la que reza en la burguesa Constitución Política de Colombia−, que es la máscara perfecta para engañar a las mujeres desplazadas, indígenas, a las campesinas y obreras, manteniendo su verdadera situación de sometimiento en la fábrica, en el campo y en el hogar.
De acuerdo a lo anterior, las mujeres deben confiar en que una revolución social y política dirigida por el proletariado podrá destruir de raíz las relaciones de explotación, acabar con la propiedad privada y establecer unas relaciones sociales de producción; es decir, el socialismo. Esta es una necesidad y solo se puede lograr con la participación de las mujeres. La historia de los grandes cambios sociales, ha demostrado que su participación ha sido decisiva, por ejemplo en la Comuna de París en 1871, donde las comuneras jugaron un papel determinante; en la revolución bolchevique de 1917 y en la revolución China en 1949, donde la lucha de las mujeres no solo fue crucial en la revolución socialista, sino en la construcción del socialismo y en la lucha por ejercer la dictadura omnímoda sobre la burguesía.
Es indispensable que las mujeres se integren al proceso de construcción del Partido de la clase obrera en Colombia y a la lucha por la revolución socialista; sin su participación no se podrá cumplir bien el papel de vanguardia de dicho Partido, y le será imposible dirigir bien. Hoy las mujeres en la India son protagonistas en la Guerra Popular que dirige el Partido Comunista de la India Maoísta, e incluso son mayoría en muchos de sus organismos de dirección, y esto es un ejemplo para los revolucionarios del mundo. Es una necesidad que hoy la mujer participe conscientemente en la lucha de clases, en la preparación de la Huelga Política de Masas y en las organizaciones sindicales.
Comité Ejecutivo – Unión Obrera Comunista (mlm)

LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER, FORMA PARTE DE LA EMANCIPACIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO
Todos los días suceden nuevos y más horrendos casos de opresión contra la mujer, que despiertan mayor odio contra este podrido sistema. Las fuerzas reaccionarias encuentran en el género femenino una gran fuente de lucro y una forma de reforzar su dominación sobre los oprimidos, por esto se ensañan por ellas. La mujer está sometida a una doble opresión –por parte del régimen y por parte del género masculino−, y condenada a una doble jornada –en su trabajo y en la casa llevando la principal carga de las labores domésticas−, haciendo más difícil su organización y resistencia.
Todas las clases se pronuncian ante tan evidente y repudiable opresión a las mujeres, ofreciendo ayuda y solución. Los capitalistas son hipócritas cuando plantean el problema, porque su deplorable sistema es el engendro de la injusticia, la discriminación y el sometimiento; declaran que la Constitución Política y su ley ofrecen igualdad burguesa a la mujer, pero en los hechos los fallos y acciones jurídicas no garantizan una protección real y efectiva para ellas, aún cuando se cuente con recursos económicos para la defensa. Cada vez se hace más palpable la desigualdad real de la mujer en la sociedad, pues el capitalismo no las libera de su sometimiento y discriminación, por el contrario acentúa su doble opresión. La pequeña burguesía es inconsecuente cuando plantea una salida, porque no acepta que la opresión de la mujer, solo puede resolverse definitivamente en una sociedad donde no exista la propiedad privada y explotación del trabajo. Difundir que la igualdad de la mujer se puede lograr con la justicia que ofrece este sistema, es alabar y embellecer el capitalismo.
Solo el movimiento obrero tiene un verdadero interés en resolver el problema de la mujer y responder de inmediato revolucionariamente a la agresión, porque es ésta la mitad de la sociedad, porque su fuerza poderosa es vital para luchar contra la injusticia y por la emancipación, porque su doble condición de oprimida y explotada le da al movimiento mucha más radicalidad y firmeza en su combate. Solo el movimiento obrero puede ofrecer la garantía a las mujeres para que se organicen y luchen con independencia, contra los abusadores, violadores, explotadores y opresores, porque es el más interesado en desatar todas las fuerzas revolucionarias contra este putrefacto orden de cosas, para agudizar todas sus contradicciones y golpearlo mortalmente.
La burguesía, contiene y desvía la rebeldía de las masas para evitar la revolución; la pequeña burguesía es tímida y prefiere no radicalizar demasiado la lucha de clases, porque sus aspiraciones de vivir de la explotación asalariada siempre están latentes. El proletariado es la única clase, de las enfrentadas a la burguesía, verdaderamente revolucionaria. Por esto las mujeres y sus organizaciones, que buscan justicia a los crímenes cometidos en su contra, no deben dudar que solo en el movimiento obrero encontrarán un apoyo consecuente para acabar de raíz las causas de sus males, que están en el sistema de opresión y explotación, basado en la expropiación absoluta de los trabajadores y el sometimiento de la mayoría por una escasa minoría opresora y parásita. El proletariado revolucionario llama a al movimiento femenino a unir desde ahora su lucha contra la opresión de género, a la lucha de la clase obrera como clase oprimida por el capitalismo.
Los objetivos y las tareas de la lucha del proletariado, son a largo plazo, la conquista violenta del poder político y la instauración del socialismo, pero ante la terrible situación de superexplotación, hay que obtener las reivindicaciones para evitar la degeneración y exterminio físico y moral del proletariado, y en esta lucha de resistencia también hay que organizar la respuesta revolucionaria de las mujeres a los abusos en esta sociedad.
¡Solo la dictadura del proletariado puede ofrecer a la mujer grandes avances hacia su emancipación definitiva.
¡Los hipócritas capitalistas, con una mano ofrecen ayudas “humanitarias” a la mujer, y por el otro, aprietan el grillete de la superexplotación rebajando el salario a más no poder!, ¡por un lado crean decretos de protección, y por el otro intensifican las medidas opresoras contra el pueblo!; ¡no ofrecen soluciones de empleo, cercenan la salud y la educación públicas para las familias obreras, siendo la mujer la que más padece estas consecuencias!
¡Infames embaucadores!, hablan de estar preocupados por los niveles de desigualdad entre hombres y mujeres y ofrecen “oportunidades” para que ellas tengan capacitación, subsidios y trabajo, cuando en los hechos, los más beneficiados de tener un mercado abundante de fuerza laboral más oprimida y dócil a las duras jornadas y a los pírricos salarios, son los patronos chupasangre.
¡Falsos humanistas! Que se muestran como campeones de la lucha contra los flagelos que azotan a las mujeres, mientras llenan sus bolsillos con los beneficios que otorga “atender” asus calamidades.
Para el capitalismo la mujer trabajadora no tiene otro significado que mano de obra barata, ahorro en los costes de fuerza de trabajo, plusvalía. En esta sociedad la mujer es trofeo de supremacía y poder, objeto de lujuria, fuente de ganancia que se compra y se vende al mejor postor, por esto detener su esclavista comercialización, no puede ser posible en este régimen del becerro de oro.
Mientras prosiga el reino de la explotación, todas las mujeres seguirán siendo doblemente oprimidas; y las obreras, doblemente explotadas ¡No es posible su plena igualdad y libertad, si prosigue la dictadura de la minoría opresora sobre la inmensa mayoría! ¡La equidad de género es una utopía en un sistema donde se arruina y expropia a los trabajadores! ¡No habrá justicia para los oprimidos, mientras los engranajes del derecho y la moral se muevan con la ganancia capitalista.
Deben organizarse con independencia y como parte del movimiento obrero. Usar los medios de la denuncia política y de la lucha directa y revolucionaria para resistir a los casos de opresión y superexplotación. Es necesario sumar la poderosa fuerza de la mujer a la lucha por la construcción del Partido, a la organización de los luchadores, al fortalecimiento del movimiento sindical, a la preparación de la insurrección en Colombia.
El movimiento revolucionario de la clase obrera, tiene como tarea principal del momento la formación de un Partido político, independiente y revolucionario, que de verdad represente a esta clase en la lucha contra sus enemigos. Las mujeres luchadoras y dirigentes de masas tienen un lugar especial en dicho Partido, que por sus métodos y estilos de trabajo, deberá garantizar las condiciones para que ejerzan sus labores en la revolución, al igual que los hombres.

CONSTRUYENDO EL PARTIDO – UN SEGUNDO MOVIMIENTO PARA ATRAER A LAS MUJERES DE VANGUARDIA
La crisis económica del capitalismo mundial pone al sistema en un callejón sin salida. Las poderosas fuerzas del trabajo social se ven constreñidas, crece la miseria de los trabajadores, la especulación, el desempleo… agravando la crisis social y exacerbando la lucha de clases en todos los países. La burguesía es incapaz de gobernar las fuerzas económicas y sociales que se rebelan contra las relaciones de explotación. La situación empuja a los trabajadores a tomar las riendas de la dirección de la sociedad en la perspectiva del socialismo y el comunismo.
Una magnífica situación objetiva; sin embargo, también la crisis multiplica por cientos las lacras del sistema, como la delincuencia y la prostitución; despierta las pasiones más bajas mostrando en toda su extensión el avanzado estado de agonía de un sistema caduco, que destila podredumbre por todos los poros y exige darle muerte para enterrar con él la contaminación.
Pero la crisis no solo acrecienta el hambre y la miseria en la parte de la sociedad trabajadora, sino también la opresión y la degradación de la mujer y los niños. Es tal la situación que la burguesía se ve obligada a emprender campañas hipócritas en defensa de las mujeres ante el incremento de la violencia y el maltrato físico y sicológico contra ellas, ya no solo como víctimas de la guerra reaccionaria, sino además de quemaduras con ácido, violación, asesinato, mercantilización abierta y disimulada (trata de blancas, pornografía, concursos…), profundizando cada vez más la gran desigualdad entre el hombre y la mujer. La supuesta igualdad bajo la sociedad burguesa, en estos tiempos se revela como la gran mentira que es, ante la brutal explotación y opresión, que son centuplicadas para las mujeres y cuya solución solo es posible con la revolución socialista del proletariado y la destrucción del sistema capitalista.
Corresponde a los comunistas entonces elevar aún más el nivel de comprensión frente al problema de la doble explotación y opresión que soportan las mujeres, pues la revolución proletaria es inconcebible sin su participación. No se trata de un problema cualquiera, por cuanto es obligación de los comunistas sin distingos de sexo atraer a la vanguardia a las trabajadoras, cuya participación en la vida social y política es muy inferior a la de los hombres.
Y no podrán los comunistas atraer a las mujeres a la lucha revolucionaria si en el seno de la organización de vanguardia, en el Partido, se acepta la opresión a la mujer. No es fácil para las mujeres, tener que soportar la doble explotación y la doble opresión en la sociedad, y además, encontrar entre sus propios camaradas de lucha manifestaciones mezquinas e incluso algunas expresiones de los enemigos.
En tal sentido debemos librar una batalla contra el machismo, para erradicar no sólo el maltrato físico a las camaradas, sino todo asomo de maltrato verbal y sicológico, donde el machismo en ocasiones se disfraza de arrogancia, engreimiento, jactancia, autosatisfacción, presunción entre los comunistas, defectos todos que por enseñanza de la Internacional Comunista, exigen su derrota como condición para la bolchevización del partido.
Debemos elevar la conciencia sobre la situación y el papel de la mujer en la transformación de la sociedad, haciendo que nuestros camaradas comprendan que la lucha contra el machismo es permanente porque obstruye, minimiza e impide ese papel; y que solo así podremos garantizarles a las mujeres las condiciones para que engrosen las filas de la Unión, del Partido y se formen como cuadros dirigentes de la revolución.
No basta con echar raíces en el proletariado industrial; para hacer invencible nuestra causa también debemos atraer a las mujeres a la vanguardia, comprometerlas; tal compromiso le da a la organización del Partido una singular firmeza; un alto espíritu de autosacrificio, decía la Internacional Comunista; una capacidad singular para recoger el sentimiento de las masas; un sentido especial para hacer y ordenar las cosas; cualidades difíciles de encontrar en los camaradas hombres y muy naturales en nuestras camaradas.
Tales razones inspiraron a la X Asamblea de la Unión Obrera Comunista (mlm) para lanzarse a desarrollar un Segundo Movimiento Contra las Manifestaciones de Opresión a la Mujer en Nuestras Filas.
Un movimiento ideológico que se propone denunciar las manifestaciones concretas de opresión a las camaradas, confrontar ideológicamente tales manifestaciones y elevar la conciencia comunista frente a este problema decisivo de la revolución proletaria. Un movimiento para aprehender la esencia más profunda de por qué los comunistas, siendo enemigos de toda forma de opresión y explotación, deben figurar en la vanguardia de la lucha contra la opresión de la mujer y, especialmente, porque sin la participación de las mujeres no habrá Partido ni Revolución. Un movimiento para atraer a las mujeres de vanguardia a la gran tarea de preparar el Congreso que dote a la clase obrera de su Partido político independiente, el instrumento estratégico imprescindible para el triunfo de la revolución socialista.
Hay mucho por decir a este respecto y por ello ponemos esta tribuna de denuncia y esclarecimiento a disposición de las mujeres y los hombres comprometidos en acercar el día de la victoria.

DEL PROGRAMA DE LA UNION OBRERA COMUNISTA (MLM) PARA LA REVOLUCION EN COLOMBIA
La revolución socialista debe transformar esta situación, para lo cual desde el comienzo mismo, la Dictadura del Proletariado debe romper todas las ataduras que impiden a la mujer su plena participación en la sociedad:
1– Prohibir de inmediato toda forma de discriminación contra la mujer: en su participación en los órganos de poder, en el trabajo, en los salarios y en los demás ámbitos de la vida social.
2– Socializar las tareas del hogar, creando por zonas de producción, guarderías, restaurantes y lavanderías comunales, en cuya atención se deben vincular por igual hombres y mujeres.
3– Promover la socialización de la crianza. Ello además contrarresta tanto la tendencia opresora de los padres sobre los hijos por considerarlos de “su propiedad”, como la costumbre de inculcarles ideas tradicionales y contrarias al rumbo revolucionario de la sociedad.
4– Atender con especial cuidado asuntos tales como el embarazo, que afectan a la mujer trabajadora, y otorgar, además de los derechos plenos a la atención médica y nutricional, permiso remunerado de ocho semanas antes y ocho después del parto.
5– Las relaciones socialistas de producción garantizarán las condiciones materiales para la reproducción y crianza de los hijos, por lo cual el proletariado no necesita promover el aborto, pero sí favorece el derecho de la mujer a elegir, garantizándole si así lo desea el derecho a un aborto atendido adecuadamente, combatiendo al mismo tiempo todas las prácticas y técnicas para la esterilización forzada.
6– Impulsar una gran actividad ideológica y política para educar a hombres y mujeres, extirpando su punto de vista burgués –expreso o encubierto-, sobre el “derecho” del hombre a dominar a la mujer. Comenzando por erradicar toda forma de maltrato físico, verbal y psicológico de los hombres sobre las mujeres.
Una base material así permite suprimir el
permite suprimir el papel de unidad económica de la sociedad que hasta ahora ha jugado la familia individual y lo cede a la comunidad socialista; crea condiciones para una forma superior de familia y de relaciones entre sexos; y, favorece la real liberación de la mujer obrera y campesina del yugo doméstico que ha soportado en sociedades anteriores.
[Programa para la Revolución en Colombia (Unión Obrera Comunista mlm)]

DECLARACION DE LA UNION OBRERA COMUNISTA (MLM) SOBRE LA SITUACION Y EMANCIPACION DE LA MUJER
Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la Unión Obrera Comunista (marxista leninista maoísta), al analizar la situación de la mujer y la necesidad de su emancipación declara:
1. La opresión de la mujer tuvo su origen, al igual que el Estado, en el surgimiento de la propiedad privada, pues la propiedad privada fue la causa del derrocamiento del derecho materno, “la gran derrota del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción”, como lo dice con toda exactitud Engels.
2. En cada formación económica social, la condición de la mujer se sustenta en las relaciones de propiedad, en la forma de propiedad que se ejerce sobre los medios de producción y en las relaciones sociales de producción que sobre aquellas se levantan. En todas las formaciones económicas sociales basadas en la propiedad privada (el esclavismo, el feudalismo, el capitalismo) la situación de la mujer ha sido de opresión.
3. El capitalismo, la sociedad burguesa, basada en la propiedad privada, no da a la mujer la emancipación, sino únicamente la igualdad formal, jurídica. Lo que sí logra es crear las condiciones para que, con el triunfo del movimiento obrero, con el socialismo, las mujeres conquisten su emancipación. De un lado, la incorporación masiva de las mujeres a la producción, hace que en su inmensa mayoría se conviertan en obreras iguales a los obreros en la fábrica y en el movimiento obrero, en parte inseparable del movimiento más revolucionario y emancipador que ha conocido la humanidad. De otro lado, la conquista de la igualdad formal, jurídica hace más palpable la desigualdad real, pues el capitalismo no exonera a las mujeres de su condición de esclavas domésticas, implantando una doble opresión y doble explotación: la marital y la del burgués.
4. En todas las luchas de las clases oprimidas las mujeres han participado decididamente, hasta tal punto que, según Marx: “Cualquiera que conozca algo de historia sabe que los grandes cambios sociales son imposibles sin el fermento femenino”. Por consiguiente, el triunfo de la revolución proletaria es inconcebible sin la participación de la mujer. “La experiencia de todos los movimientos liberadores confirma que el éxito de la revolución depende del grado en que participen las mujeres”, al decir de Lenin.
5. La lucha por la emancipación completa de la mujer es parte del movimiento obrero y sólo se hace realidad, como lo ha comprobado la experiencia, en el socialismo. “La manumisión de la mujer exige, como condición primera, la reincorporación de todo el sexo femenino a la industria social, lo que a su vez requiere que se suprima la familia individual como unidad expresara Mao Tse-tung: “La verdadera igualdad entre el hombre y la mujer solo puede alcanzarse en el proceso de la transformación socialista en su conjunto”.
6. De todo lo anterior se deduce que debemos prestar atención especial, preferencial, a atraer a las mujeres proletarias (no solo a las obreras, sino incluso a las proletarias que no están en la producción de mercancías) para que participen hombro a hombro, con los compañeros en todas las luchas del movimiento obrero. Prestar atención especial es tener en cuenta la situación especial de la mujer, sus reivindicaciones, su falta de igualdad real. Según la orientación de Lenin: “Debemos educar a las mujeres que hayamos podido sacar de la pasividad, debemos reclutarlas y armarlas para la lucha, no sólo a las proletarias que trabajan en las fábricas o se afanan en el hogar, sino también a las campesinas, a las mujeres de las distintas capas de la pequeña burguesía. Ellas también son víctimas del capitalismo”.
7. Por tanto, es obligación de los marxistas leninistas maoístas, sin distingo de sexo, levantar la bandera de la emancipación de la mujer. La propaganda y la agitación sobre la emancipación de la mujer, así como la labor en torno a su organización deben figurar en todos los planes, tareas y actividades de los comunistas.
8. Igualmente, es obligatorio luchar contra las ideas burguesas en nuestras propias filas respecto a la situación de la mujer, sobre todo las ideas que pretenden que basta con la igualdad jurídica, formal, que se alcanza en el capitalismo, porque esto es, de hecho, una forma de alabar y embellecer el capitalismo. Así mismo, debemos luchar contra las ideas y prácticas de menosprecio a nuestras compañeras y camaradas.
9. Toda nuestra posición con respecto a la situación de la mujer y a su emancipación se resumen en las consignas del dirigente obrero alemán Augusto Bebel: “¡La mujer y el trabajador tienen en común su condición de oprimidos!”, “¡La emancipación de las mujeres forma parte de la liberación del proletariado!”
“El progreso social puede medirse exactamente por la posición social del sexo femenino”
           Carlos Marx
Comité Ejecutivo
Unión Obrera Comunista (marxista leninista maoísta)
Colombia, 8 de Marzo de 2000

Otros editoriales y artículos de Revolución Obrera órgano de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia, disponibles en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. El régimen económico cubano. (21 de Febrero 2015)

*¿La pacificación propuesta por las FARC a quien sirve? (21 de Febrero 2015)

*En Cuba: diplomacia burguesa, negocios y mentiras (7 de Febrero 2015)

*En Colombia: pacifismo armado. En la India Guerra Popular (23 Enero 2015)

*¿Qué es la Federación Sindical Mundial (FSM)? (1º  de Agosto 2014)

*Las guerras de rapiña imperialista deben ser enfrentadas con la guerra revolucionaria de masas (21 de agosto 2014)

*Editorial – ¡Contribuir a la unión y generalización de las luchas del pueblo!

*A cien años de la Primera Guerra Mundial imperialista (4 de Julio 2014)

*¡Contra la mentirosa paz de los ricos y la farsa electoral: NO VOTAR, UNIR Y GENERALIZAR LA LUCHA OBRERA Y POPULAR  (8 de Junio 2014)

*A propósito de la muerte de Gabo. Cuando murió hacía mucho tiempo que lo habíamos enterrado

*La Comuna de París: Primer Estado proletario (14 de Marzo 2014)

*La emancipación de la mujer exige su participación en la construcción del Partido (28 de Febrero 2014)

*Editorial – Paz y elecciones: Dos grandes farsas de los explotadores (17 de Febrero 2014) 

India: Un millar de aldeanos adivasis armados cercan una comisaria de policía en Chhattisgargh exigiendo la libertad de un presunto maoísta detenido


INDIA: UN MILLLAR DE ALDEANOS ADIVASIS ARMADOS CERCAN UNA COMISARÍA DE POLICÍA EN CHHATTISGARGH EXIGIENDO LA LIBERTAD DE UN PRESUNTO MAOÍSTA DETENIDO
Diversos medios de comunicación de la India recogen la noticia de que cerca de un millar de aldeanos adivasis, armados en su mayoría con arcos y flechas, cercaron a comienzos de esta semana la comisaría de policía de Tongpal, en el estado de Chhattisgarh, exigiendo la libertad de Hadma Deva, de 40 años, vecino de la aldea de Hamirgarh en el bloque de Chhingarh, distrito de Sukma, estado de Chhattisgargh.
Hadma Deva trabaja como cocinero en una escuela de primaria y fue detenido la semana pasada por la policía que le acusa de estar involucrado en actividades de la organización maoísta bajo los cargos de asociación ilegal, asesinato, crear disturbios, portar armas y otros. Durante 17 horas, entre el lunes día 16 de febrero y el martes día 17, los manifestantes, incluidos mujeres y niños, cercaron la comisaría situada junto a la Autopista 30 cortando el tráfico de vehículos que conecta Chhattisgarh con Andhra Pradesh. Los adivasis llevaban consigo también comida y utensilios, cacerolas y sartenes y se sentaron en la carretera negándose a irse hasta que Hadma Deva no fuese puesto en libertad. Los adivasis provenían de ocho aldeas, incluyendo del bloque de Chhingarh del distrito de Sukma, pero también de los bloques de Darbha y Kuakonda del distrito de Dantewada, habiendo recorrido muchos de ellos más de 20 km para acudir a la manifestación. El jueves día 19 persistía la acción de protesta.
La detención de Hadma Deva se produjo la noche del domingo día 15 cuando agentes de la policía incursionaron en el barrio de Kolakonta de la aldea de Hamirgarh, entrando a la fuerza en varias casas, robando en varias de ellas dinero y comida que encontraron, golpeando a hombres, mujeres y ancianos, y deteniendo a once hombres, que fueron puestos posteriormente en libertad con excepción de Hadma Deva. Según los adivasis, este acto es uno más de la larga cadena de acoso contra adivasis de la zona después que hace seis meses un informador de la policía fuese aniquilado por la guerrilla maoísta. La policía acusa a Hadma Deva de haber estado presente en la ejecución del informador.
Hidma Kawasi, presente en la concentración de protesta frente a la comisaría de Tongpal, declaró a unos periodistas que él mismo había sido recientemente detenido y permanecido en comisaría cinco días donde fue brutalmente golpeado por la policía, teniendo que ser asistido en el hospital a causa de la brutal paliza recibida. Al conocer la detención de Hadma Deva se enfureció y decidió acudir a la protesta, afirmando: “Sentimos que es enormemente difícil vivir una vida normal en estas circunstancias. Permanecemos constantemente bajo el temor de ser detenidos en nuestros hogares o cuando acudimos al mercado a hacer compras. ¡Ya basta! ¡Esto no se puede tolerar más!”, afirmaciones que fueron corroboradas por varios aldeanos presentes.
Esta es la segunda gran movilización de este tipo en la región este año. El pasado mes de enero, los adivasis llevaron a cabo una manifestación que agrupó a unas 5.000 personas en el distrito de Dantewada para protestar contra el asesinato de un hombre a manos de las fuerzas represivas del régimen fascista indio en el bloque de Kuakonda. En la protesta participaron adivasis de unas 20 aldeas.
Los distritos de Sukma y Dantewada que forman parte de la región de Bastar en Chhattisgargh sur llevan más de tres décadas de actividad de la guerra popular maoísta contra el Estado indio.
Según los medios de comunicación indios, durante la última década la policía y los paramilitares han intensificado su labor represiva contra los aldeanos a los que consideran como miembros o simpatizantes de la guerrilla maoísta, llevando a cabo registros en sus hogares y detenciones e interrogatorios, los que ha creado un elevado espíritu de furia y resentimiento entre la población local de adivasis.

India: El papel de las mujeres en la dirección de la Guerra Popular crece a pasos agigantados


Nota – El creciente papel de las mujeres indias en los organismos de dirección del Partido Comunista de la India (Maoísta), en el Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP) y organizaciones de masas revolucionarias en la Guerra Popular en curso que dirige el PCI (Maoísta) no pasa desapercibido a los medios de comunicación de la burguesía india. Reproducimos a continuación un amplio extracto del reciente artículo “Las mujeres naxalitas ocupan un papel de combate”, de Rabindra Nath Choudhury, publicado en la web del periódico indio The Asian Age y que Gran Marcha hacia el Comunismo hemos traducido al español:

LAS MUJERES NAXALITAS OCUPAN UN PAPEL DE COMBATE
Rabindra Nath Choudhury
The Asian Age – Raipur – 14 Octubre 2014 –  La dirección del PC de la India (Maoísta) ha efectuado últimamente un cambio radical estructural en la organización involucrando a cada vez más cuadros femeninos en tareas de combate asegurando su rápido ascenso en la jerarquía rebelde, declararon fuerzas de la inteligencia el martes. El cambio en la estructura organizativa ha sido planteado desde un punto de vista estratégico para transformarla de una organización con dominio masculino a una orientada a la mujer.
En 2008 la máxima jerarquía de los maoístas apenas se componía de un 25 por ciento de mujeres. Ahora la representación de las mujeres en la jerarquía máxima ha crecido a pasos agigantados hasta un 60 por ciento. Esto indica claramente que el PCI (Maoísta) está encaminándose a una fuerza radical dominada por mujeres en los próximos tiempos.
Los informes de la inteligencia han mostrado que la tendencia de varones maoístas dirigiendo unidades de combate se ha invertido recientemente con dirigentes femeninos actualmente encabezando varios pelotones y compañías del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP) así como varios comités de área y comités de división del PCI (Maoísta). Los recientes nombramientos de Sujata como líder del comité militar del Estado de Dandakaranya, Niti como jefe del comité de la división de Bastar Sur y Madhavi al frente del comité de la división de Bastar Occidental, son un ejemplo de ello.
Antes, el papel de los cuadros femeninos estaba restringido a asistir a sus compañeros masculinos en sus respectivas unidades. Ahora, los cuadros femeninos han sido reclutados en papeles de combate. La emboscada del año pasado al convoy del Partido del Congreso en Jiram Ghati en el distrito Bastar de Chhattisgarh, en que resultaron muertos 27 miembros del mismo, fue un testimonio de ello. Se descubrió que las mujeres rebeldes superaban en número al de varones rebeldes en el grupo de combate. También a los cuadros femeninos se ha dado papeles significativos en tareas de rango menor.

Un puente con las mujeres en lucha en la India: Intervención del MFPR-Italia en el Encuentro Internacional con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta)

Nota: Reproducimos a continuación la intervención de las camaradas del Movimiento Feminista Proletario Revolucionario (MFPR) – Italia en el exitoso Encuentro Internacional con motivo del 10º aniversario del Partido Comunista de la India (Maoísta) celebrado los pasados días 27 y 28 de septiembre 2014:

UN PUENTE CON LAS MUJERES EN LUCHA EN LA INDIA – INTERVENCIÓN DEL MOVIMIENTO FEMINISTA PROLETARIO REVOLUCIONARIO (MFPR) – ITALIA
El Movimiento Feminista Proletario Revolucionario, organización generada del PCm Italia, saluda hoy, desde este encuentro internacional, con profunda alegría revolucionaria, el 10º aniversario de la formación del Partido Comunista de la India (Maoísta), partido que dirige la gran guerra popular en la India contra el cada vez más reaccionario Estado indio y el imperialismo; saludamos a todos los miembros del Partido y las masas revolucionarias en la India y, en particular, a las muchas mujeres que en la marcha hacia la conquista de un nuevo poder, el poder popular, representan una parte integral decisiva y amplia de él; y también rendimos homenaje a todos los hombres y mujeres que cayeron mártires en la batalla, alzando aún más alta la bandera roja de la revolución.
En la Conferencia Internacional de Hamburgo en noviembre de 2012, coincidiendo con el Día Internacional contra la Violencia a las Mujeres, lanzamos la propuesta de construir un puente que sirviera de vínculo de apoyo solidario con las mujeres indias “tanto para dar a conocer, a las masas de mujeres populares y proletarias en nuestro país, la guerra popular en la India y el protagonismo directo en ella de muchas camaradas mujeres y de miles de mujeres indias, y, por otro lado, encontrar la fortaleza y ejemplo para hacer progresar también en nuestro país el proceso revolucionario en que las mujeres serán protagonistas, especialmente las mujeres proletarias”.
Y, efectivamente, comenzamos a construir ese puente desde el 25 de noviembre, cuando a nivel internacional dedicamos ese día en particular a las mujeres maoístas en la India y avanzando luego en nuestro país hacia nuevas e importantes etapas de lucha en las esferas de la mujer, especialmente con la histórica primera huelga de mujeres el 25 de noviembre de 2013 y más recientemente el 8 de Marzo de este año, dirigiendo cada vez nuestra mirada internacionalista a todas las mujeres proletarias y trabajadoras que luchan en el mundo, especialmente a todas las mujeres revolucionarias que están en la vanguardia de las guerras populares. Queríamos alzar más y más alto nuestras manos y apretarlas con las de nuestras hermanas de la India, porque la India se está convirtiendo en un símbolo de la violencia del sistema capitalista e imperialista, particularmente en todos los aspectos contra las mujeres, y hoy, con el nuevo Gobierno fascista y proimperialista de Modi, este proceso está aumentado rápidamente. En la India, las viejas tradiciones feudales, el tribalismo familiar, el fundamentalismo religioso en las extensas zonas fuera de las grandes ciudades, se combinan en las modernas megalópolis con el salvajismo de grupo, el nuevo acoso, donde el imperialismo añade nuevas aberración a las antiguas.
Anuradha Gandhy, la Camarada Janaki, fallecida dirigente del PCI (Maoísta), que desarrolló la teoría del movimiento femenino revolucionario en la India y organizó a las mujeres en varias zonas, en una entrevista en marzo de 2001 para “Poru Mahila”, órgano del Krantikari Adivasi Mahila Sanghatan KAMS [Organización de Mujeres Revolucionarias Adivasis] , hablando sobre las mujeres en las zonas urbana decía:
“Aunque todas las mujeres en la India se encuentran bajo la opresión feudal, capitalista, imperialista y patriarcal, ésta aparece en varias formas en áreas distintas, las áreas urbanas y las rurales. Las mujeres de la clase obrera y las mujeres de la clase media en las zonas urbanas tienen algunos problemas específicos. En primer lugar, si contemplamos los problemas en el seno de la familia, incluso en áreas urbanas, las mujeres están oprimidas por la cultura feudal. (…) Las muchachas solteras están bajo la presión de casarse con hombres de la misma casta y misma religión (…) Incluso si una mujer desea trabajar fuera del hogar, necesitará tener el permiso del padre, hermano o marido. A algunas personas de castas y religiones (por ejemplo, los musulmanes y kshatriyas) no les gusta que sus mujeres trabajen. Por lo tanto se convierte en inevitable para las mujeres luchar incluso por su independencia económica. (…) Especialmente en los últimos 25-30 años, quizás sea la India el único país donde el nuevo crimen de quemar novias por la dote se ha convertido en una moda. (…) Las mujeres en las zonas urbanas tienen muchas oportunidades para salir de casa y trabajar. Consiguen empleos en fábricas, oficinas, escuelas, hospitales y tiendas. Pero en muchos trabajos no reciben el mismo salario que los hombres (…) Además, tienen que enfrentarse al acoso de los patronos y los hombres bajo quienes trabajan. Esto se produce de muchas maneras. No sólo las mujeres de la clase obrera sino incluso mujeres de la clase media con educación se enfrentan a un acoso así. (…) Finalmente, otra cuestión es la influencia de la cultura imperialista, muy grande entre las mujeres de las ciudades. No sólo están influidas por el consumismo sino que además son víctimas de él. Esto aumenta día tras día. En lugar de valores humanos están dando más importancia a la belleza y los productos de belleza. Como resultado, existe un ambiente de inseguridad debido a las atrocidades y acoso en las zonas urbanas”.
Pero especialmente en la India, la violencia, los asesinatos de mujeres –contra los cuales en un periodo reciente tuvieron lugar grandes manifestaciones de masas en varios Estados, en que la participación de mujeres y jóvenes fue extensa- son perpetrados directamente por el Estado indio como un instrumento de represión, especialmente en las zonas rurales donde avanza la guerra popular, y las violaciones de campesinas, de mujeres dalits por las fuerzas policiales, militares y paramilitares, se ha convertido en una rutina como parte de la Operación Cacería Verde, y las violaciones se combinan repugnantemente con las torturas contra las mujeres maoístas detenidas. Sin embargo, muchas mujeres, camaradas, han transformado esta violencia, las duras condiciones de su vida, la represión estatal, en un poderoso factor de rebelión, uniéndose a la guerra popular. Cerca del 40% de la fuerza combativa consiste en mujeres y constituyen una parte fundamental de la guerra popular revolucionaria dirigida por el PCI (Maoísta).
“La Guerra Popular ha hecho añicos las vacilaciones de las mujeres”, declaró Anuradha Gandhy hablando sobre las mujeres adivasis que se han unido masivamente a la guerra popular en Dandakaranya (DK), pero ha ocurrido en todas las zonas afectadas por la guerra popular, por lo que el Estado teme la participación numerosa de las mujeres y trata de oponerse a ellas de muchas maneras.
Así, la cuestión de la mujer es una de las cuestiones básicas abordadas por el PCI (Maoísta) para desarrollar y fortalecer la militancia revolucionaria de las mujeres. Muchas de ellas son cuadros del EGLP, aunque se tienen que dar pasos aún para hacer valer plenamente su papel dirigente. Anuradha Ghandhy escribió: “… Allí donde el Partido está trabajando sistemáticamente, podemos ver que la participación de la mujer es mayor en todas las actividades y movimientos políticos… Igualmente existe una necesidad de proporcionar una formación especial social y política a las mujeres miembros de los escuadrones y pelotones … Aunque se están oponiendo a enemigos y fuerzas tan grandes, la timidez y sentido de subordinación que están aún presentes, son igualmente grandes enemigos que están obstaculizando su desarrollo … Tienen que luchar contra el enemigo en su interior… Para hacer frente a todos estos desafíos nuestras camaradas deben alcanzar madurez política e ideológica y tener autoconfianza … exponer sus posiciones sobre la auténtica liberación de la mujer en el movimiento de la mujer que se está desarrollando a través de diversas corrientes en el país.”
La lucha contra la opresión feudal/patriarcal/sexista en las zonas donde el nuevo poder emergió es una lucha concreta, diaria. Aunque difícil y compleja, ha avanzado tanto ideológicamente como en la práctica a través de organizaciones de masas especiales dirigidas por el Partido. Pero esta lucha continúa dentro del Partido, entre las filas revolucionarias contra las formas patriarcales que persisten o se reproducen, a través también de campañas de rectificación específicas.
El papel dirigente de las mujeres en la Guerra Popular en la India muestra que mientras que se desarrolla la lucha de clases, pone en marcha la lucha por una transformación de las ideas, la cultura, la familia, las tradiciones religiosas, …
Por tanto, la guerra popular en la India es un ejemplo internacional para la lucha de liberación de la mujer y de hacer la revolución dentro de la revolución. Un ejemplo que las camaradas del Movimiento Feminista Proletario Revolucionario siempre han contemplado junto con el nada fácil pero excitante camino, en un país imperialista como Italia, con el objetivo de ganarse a la mayoría de las mujeres para la lucha revolucionaria.
El lazo/apoyo con la lucha revolucionaria de los camaradas en la India es, y debe ser, un estímulo, una inspiración y un aliento muto. En particular, hoy en nuestro país, el principal terreno de nuestra lucha, es la lucha sobre el terreno de las mujeres en cuanto a sus condiciones de vida y trabajo, la doble opresión de las proletarias, las trabajadoras precarias, las desempleadas, las mujeres inmigrantes. Es un terreno en que las mujeres miembros del MFPR han dirigido varias luchas. Por ejemplo, en noviembre del año pasado, como ya hemos mencionado, estas luchas convergieron en un acontecimiento único e histórico, la “huelga de mujeres”, a la que se unieron y participaron miles de mujeres: obreras de las fábricas, trabajadoras de la enseñanza, mujeres precarias de diversos sectores, desempleadas, estudiantes. Fue una huelga en que la lucha contra el sistemático surgimiento de los feminicidios y la violencia sexual contra las mujeres en nuestro país, llamado “civilizado”, se relaciona con la condición completa de la doble opresión y explotación que sufren la mayoría de las mujeres, como resultado de las cada vez mayores políticas reaccionarias de la moderna Edad Media implementadas por los gobernantes. Una huelga que los patronos, el Gobierno, el Estado, los partidos políticos, los sindicatos oficiales, las feministas burguesas y pequeñoburguesas sintieron como un “peligro”, pero también fue menospreciada o ignorada por las organizaciones “comunistas” economicistas, porque ha colocado en el centro la cuestión de la doble lucha revolucionaria de las mujeres como crucial para derrocar, de arriba abajo, este sistema social, según el concepto de revolución dentro de la revolución para construir una nueva sociedad en la vida en su conjunto deba cambiar. De hecho, ha sido una brillante chispa que, prendiendo muchos fuegos de luchas de mujeres, de norte a sur en el país, puede, a través del tiempo, “incendiar la pradera”. Durante la huelga de mujeres conectamos nuestra lucha con la de las mujeres indias y de todas las mujeres del mundo contra el sistema capitalista e imperialista, como una poderosa fuerza para la revolución.
A través de las experiencias de lucha como la huelga de mujeres, las camaradas del Movimiento Feminista Proletario Revolucionario, organización generada por el Partido, dirigido por el marxismo-leninismo-maoísmo, que se encuentra a la vanguardia en la organización y dirección de las mujeres proletarias en particular, dio un paso adelante para jugar un papel dirigente en todos los campos, en el movimiento sindical, en el movimiento de la mujer y, especialmente, en la lucha por la transformación revolucionaria de nuestro país, comenzando por la construcción del Partido para la revolución. Un Partido Comunista de nuevo tipo, que se plantee como estrategia la cuestión de la mujer, como una línea de demarcación; un Partido donde las mujeres son objetivamente la vanguardia más radical, la fuerza motriz dentro de la lucha política e ideológica contra las ideas e influencia patriarcales, burguesas/sexistas, contra la mera aceptación “en principio” de la cuestión de la mujer, que no transforma eso en una fuerza material, empuñando el concepto de revolución dentro de la revolución que ya existe dentro del Partido, como una riqueza global en el Partido y para el Partido. En medio de avances y retrocesos, nuestras camaradas contribuyen al proceso revolucionario en este país.
Con esto en mente, el principal objetivo es estar firmemente ligadas a los maoístas de las guerras populares en el mundo, y hoy especialmente con las mujeres combatientes en la Guerra Popular más avanzada y efectiva a nivel internacional.
A la luz de todo esto, finalizando nuestra intervención, en nombre del MFPR creemos necesario asumir el compromiso para una iniciativa específica respecto de las mujeres indias, el corazón vital de la guerra popular contra la ferocidad del Estado indio, genocida de su propio pueblo, una iniciativa que proponemos al CIAGPI, organizador de este Encuentro y al movimiento de mujeres a nivel internacional, para que el puente que construimos se fortalezca y extienda.

Sobre el Encuentro Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India con motivo del 10º Aniversario del Partido Comunista de la India (Maoísta) ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Comunicado de Prensa del Encuentro Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta) – 28 Septiembre 2014

*Mensaje del Comité Central del PC de la India (Maoísta) a la Conferencia Internacional de Milán en Solidaridad con la Guerra Popular en la India: 10 Años del PC de la India (Maoísta) – 10 de Septiembre 2014

*Introducción e Informe del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India en el Encuentro Internacional con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta) – 27 Septiembre 2014

*Intervención de la Alianza contra la Agresión Imperialista (BGIA) de Hamburgo (Alemania) en el Encuentro Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta)

*Intervenciones del TKP/ML (Turquía), FRDDP (Brasil) y Bloque Rojo (Unificación de los maoístas) de Francia en el Encuentro Internacional con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta)

*Intervenciones de Construcción Revolucionaria (Austria) y del Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galicia y Comité Gallego de Apoyo a la Guerra Popular en la India en el Encuentro Internacional con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta)

*Intervención del PC Maoísta de Italia en el Encuentro Internacional con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta)

*Mensaje del PC (Maoísta) de Afganistán al Encuentro Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India con motivo del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta)

*Mensaje de saludo de Gran Marcha Hacia el Comunismo al Encuentro Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India con ocasión del 10º Aniversario del PC de la India (Maoísta) – Septiembre 2014

 

Manipur: El PC Maoísta llama a intensificar el movimiento de liberación de la mujer con ocasión del 63º aniversario del fallecimiento del Camarada Hijam Irabot

Nota – El pasado 26 de Septiembre se cumplió el 63º aniversario del fallecimiento del Camarada Hijam Irabot, fundador del Partido Comunista de Manipur.
Nacido el 30 de septiembre de 1896, el Camarada Hijam Irabot estuvo a la cabeza de la lucha contra la opresión y la injusticia contra el pueblo de Manipur. Fue uno de los fundadores del Partido Comunista de la India en Manipur, asistiendo a su Segundo Congreso en Calcuta (28 Febrero – 6 Marzo de 1948). El Camarada Hijam Irabot sufrió por su labor política las penalidades de la cárcel y el exilio.
El 21 de septiembre de 1948 el Camarada Hijam Irabot, en nombre de las organizaciones Manipur Praja Sangha y Manipur Krishak Sabha, convocó un mítin en Imphal para protestar por la creación de Purbachal Pradesh, integrada por Manipur, Tripura,Ccachar y las Colinas Lushai. Las fuerzas represivas intervinieron para impedir el mitin y en los enfrentamientos que se produjeron un policía resultó muerto, declarando las autoridades ilegales a las organizaciones convocantes del mitin. Ese mismo día el Camarada Irabot pasó a la clandestinidad.
El 29 de Octubre de 1948 el Camarada Hijam Irabot fundó el Partido Comunista de Manipur en la clandestinidad, desarrollando la lucha armada contra el Gobierno reaccionario.
El Camarada Hijam Irabot falleció el 26 de Septiembre de 1951 al pie de las Colinas Anggo.
Con motivo del 63º aniversario del fallecimiento del Camarada Hijam Irabot, el Partido Comunista Maoísta de Manipur hizo público un comunicado, firmado por su secretario de prensa y propaganda Nonglen Metei. Las imágenes y el comunicado que reproducimos a continuación -que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español- han sido extraídos de la web
Signalfire

Imphal, 27 Septiembre 2014 – El Partido Comunista Maoísta de Manipur ha exhortado a las mujeres a unirse a su movimiento de liberación desarrollado con el objetivo de implantar una sociedad igualitaria para erradicar los crímenes contra las mujeres. En una reunión a la que asistieron únicamente dirigentes de sus 14 ramas femeninas con ocasión del aniversario de la muerte de Lamyanba Hijam Ireabot, se adoptaron las resoluciones de abordar severamente los crímenes cometidos contra las mujeres e intensificar el movimiento de liberación de la mujer creando ramas femeninas en todos los 60 distritos del Estado.
En el comunicado se señala que el Camarada Hijam Irabot siempre apoyó el activismo político de las mujeres y añade, entre otras cosas:
“Hoy, las mujeres no solo se han unido al Partido Comunista Maoísta de Manipur sino que se les presta el debido respeto formando secciones reservadas a las mujeres con el fin de elevar su condición. Esta acción será una nueva estrategia en el movimiento de liberación y las mujeres jugarán un papel decisivo en nuestro movimiento. También ayudará a frenar los incesantes crímenes contra las mujeres en el Estado. Las mujeres en Manipur tienen que hacer frente a inmensas penalidades sin que haya habido cambio alguno hasta ahora. A los hombres y mujeres de Manipur se les coloca una camisa de fuerza por muchos factores. Sin embargo, las mujeres en Manipur, además de este factor, son oprimidas y reprimidas por los hombres.
Existe además el peso añadido de los hombres imponiendo su voluntad a las mujeres. Si recorremos los capítulos de nuestra historia, Manipur siempre ha sido una sociedad patriarcal y, como resultado, las mujeres siempre han estado sometidas al hombre. Ejemplos de los grandes y poderosos forzando a su capricho a las mujeres no es nada nuevo. Abundan miles de ejemplos de estos casos. Dejando de lado las historias del pasado, si nos concentramos en recientes sucesos, es realmente descorazonador. Aún hoy en nuestra sociedad se desprecia a las mujeres y no hay entusiasmo cuando nace una niña.”
Tras mencionar que en lo que va de año se han cometido más de 50 crímenes contra las mujeres, hecho del cual “nuestra sociedad no debe sentirse orgullosa”, el comunicado recuerda al pueblo el comentario del Presidente Mao Tsetung de que `las mujeres sostienen la mitad del cielo´ y que las mujeres siempre han jugado un importante papel en momentos cruciales de la historia del Manipur, como durante la primera y segunda Nupi Lan [la guerra de las mujeres, uno de los más importantes movimientos de la historia de las mujeres de Manipur].
Resaltando que una nueva generación de mujeres ha emergido estos días y que las mujeres, de ahora en adelante, se enfrentarán a los que les hagan mal, el comunicado concluye que los cuadros femeninos del Partido representarán a las mujeres del pueblo de Manipur en tratar con aquellos que cometan crímenes contra las mujeres.