Declaración Conjunta ¡Viva el 1º de Mayo Rojo e Internacionalista!

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡1° DE MAYO ROJO E INTERNACIONALISTA!

¡Crisis, guerras, represión, opresión, desempleo, pobreza!
¡Proletarios y pueblos oprimidos, unámonos y tomemos el futuro en nuestras manos!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN!
El imperialismo sigue atravesando una profunda crisis económica y descargándola sobre el proletariado y los pueblos del mundo. Hablan de recuperación, pero lo único que se recupera es la carrera por ganancias, las riquezas y las armas.
Por el contrario, para los proletarios, los campesinos pobres y otras masas populares de todos los países del mundo, vemos el desempleo, leyes laborales que aumentan, la precarización, la explotación y la esclavitud, miseria, saqueo de materias primas y recursos energéticos, devastación ambiental y territorial.
Los jóvenes sin trabajo son ahora la mayoría, a pesar de su crecimiento educativo y cultural.
Las nuevas tecnologías se utilizan para hacer más beneficios, intensificar la explotación y el dominio y control sobre los trabajadores y para aumentar el poder destructivo de las armas.
Contra esta situación los proletarios y las masas del pueblo se rebelan, en los países imperialistas, así como en los países oprimidos por el imperialismo. Los proletarios y las masas no pueden aceptar unas condiciones de vida y trabajo cada vez peores; una vida de penurias sin esperanza ni futuro y odian cada vez más a sus opresores y verdugos.
En los países oprimidos, los obreros, campesinos y jóvenes han tomado varias veces las calles desafiando la feroz represión para resistir a los ataques a sus condiciones de vida; el campesinado, fuerza principal de la revolución de Nueva Democracia, resiste a las reaccionarias políticas anticampesinas de desplazamiento y aniquilamiento, y persiste en la lucha por la tierra contra las viejas y “nuevas” formas de dominación semifeudal, base de la dominación imperialista.
En los países imperialistas las rebeliones de jóvenes e inmigrantes, de Ferguson a Estocolmo, a las banlieues de Paris, las luchas generales de los trabajadores, a menudo se enfrentan con el aparato represivo del Estado
Todo esto muestra que la revolución, como tendencia y necesidad, está emergiendo cada vez más y choca con la reaccionarización y fascistización de los Estados y gobiernos.
En todas partes, en las luchas y guerras populares, avanza el protagonismo de las mujeres para suprimir la odiosa opresión de clase y de género que llena las calles del mundo de violaciones, feminicidios, y para exigir una revolución que sea verdadera liberación.
Para enfrentar y conjurar la rebelión popular, el imperialismo, sus Estados, sus gobiernos, tanto de derecha como de una pretendida “izquierda”, responden con una represión feroz, masacres, persecución, demagogia y manipulación; crean estados policiales que suprimen libertades políticas, sociales e individuales, en un vano intento por detener la ola popular y la organización revolucionaria de las masas.
Ellos también han empleado el señuelo de la farsa electoral de los reformistas, socialdemócratas y revisionistas para contener la furia de las masas dentro del sistema reaccionario.
Estas fuerzas fomentan la ilusión de que algún gobierno “a favor del pueblo” puede superar los estragos de la crisis; por ejemplo, en Grecia, la máxima expresión de la crisis en Europa, fuerzas de la nueva socialdemocracia como SYRIZA, llegan al poder como un último recurso, pero no son capaces de alzarse contra los dictados del capital europeo y los bancos ni de dar respuesta a las necesidades y luchas de las masas.
Además si el servicio realizado al imperialismo por tales fuerzas farsantes permanece aún como un obstáculo, en muchos países las masas responden con la intensificación de la lucha de clases y la creciente abstención masiva y el boicot.
En Ucrania y la reaccionaria Europa oriental, también avanzan fuerzas de tipo nazi, con el apoyo de los EE.UU., la Unión Europea y la OTAN, en un marco de confrontación interimperialista con la Rusia de Putin.
Las masas están de forma justa luchando contra el fascismo y el imperialismo occidental, pero necesitan una auténtica dirección comunista para no ser peones del expansionismo del imperialismo ruso.
La rebelión del proletariado y de las masas exige un cambio radical y el único medio para lograrlo es el derrocamiento, con las armas en la mano, de las clases dominantes y la construcción de una nueva sociedad libre de explotación, opresión e imperialismo.
Dentro de la crisis, las contradicciones interimperialistas se agudizan y la tendencia para una nueva guerra por el reparto mundial se hace más y más insistente– aunque la contradicción entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidas sigue siendo la contradicción principal en el mundo – y la revolución sigue siendo la tendencia principal y se encarna en una potencial nueva ola de la revolución proletaria mundial.
Para convertirse en exitosas revoluciones de nueva democracia en los países oprimidos por el imperialismo en marcha hacia el socialismo y en revolución proletaria y socialista en los países imperialistas en marcha hacia el comunismo, las rebeliones de las masas necesitan en cada país de un auténtico partido comunista revolucionario, un frente unido de todas las masas explotadas y oprimidas dirigido por el proletariado, y un ejército popular revolucionario.
Donde las masas carecen de estas herramientas, sus luchas valientes y heroicas luchas son derrotadas y/o son presas de fuerzas reaccionarias, siempre ligadas al sistema imperialista, fuerzas que no las pueden liberar de sus cadenas sociales, económicas y políticas.
El imperialismo, en nombre de la lucha contra el terrorismo, desata guerras y el terror local. Pero el imperialismo es el auténtico terrorismo, el monstruo al que debemos combatir y derrocar.
¿Qué hay hoy en el mundo que sea peor que el imperialismo?
El imperialismo, especialmente yanqui, intensifica la política de guerra, invasión y agresión en Irak, Afganistán y fomenta las guerras en Siria, Libia, Yemen y en todo el Oriente Medio y Asia Occidental. Responde a la revueltas populares en los países árabes, instalando en el poder a fuerzas que continúan la política de los viejos déspotas y regímenes, como en Egipto, en confabulación y alianza con el gendarme sionista, Israel, y otros regímenes reaccionarios en la región, desde Turquía a Irán, y hasta Arabia Saudita.
En estas guerras e intervenciones arman a las fuerzas reaccionarias feudales que luego se vuelven en su contra, llevando la guerra dentro de los propios países imperialistas con feroces ataques que minan la seguridad y la fuerza de esos estados, en los cuales existen masas y sectores de inmigrantes rebeldes que odian el imperialismo.
En el terreno donde se han desarrollado estas intervenciones directas e indirectas, el imperialismo sigue aplicando su política de Guerra de Baja Intensidad (GBI), con agentes y tramas para enfrentar masas contra masas, para desviar el blanco de las luchas de los pueblos oprimidos de su enemigo principal, con el objetivo de dividir el frente único antiimperialista tal como ahora en Siria enfrentando masas árabes y kurdas.
Donde el ISIS avanza, las masas combaten y resisten, como las masas kurdas, con un papel dirigente de la mujeres, en la vanguardia en Rojava, Kobane. Pero sólo combatiendo a través de la Guerra Popular, no sólo al ISIS sino también al imperialismo y a los regímenes reaccionarios de la región, las masas pueden liberarse de la opresión nacional y social.
La burguesía y sus intelectuales sofisticados, en las ciudadelas imperialistas al igual que en los centros de cultura de los países oprimidos por el imperialismo, se alegran de lo que ellos denominan el entierro de la clase obrera y su ideología poderosa trazada por Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao. Pero en todos los rincones del mundo asistimos a una recuperación gigantesca de la lucha obrera, clasista y combativa que sacude las ciudadelas del capital, también en China, así como en todos los países del supuesto desarrollo del capital, los llamados “países emergentes”.
Dentro del sistema imperialista, grandes países, como Brasil, Turquía, etc., están atravesados por grandes luchas de los obreros, campesinos y otras masas, y muestran cómo el crecimiento económico de estos países bajo la dominación del imperialismo los hace “gigantes con pies de barro” y tierra de revolución.
No hay lugar en el mundo que no asista a tensiones y agudización de la lucha de clases.
En este marco, la Guerra Popular dirigida por partidos marxistas-leninistas-maoístas, es la única referencia estratégica de la lucha de liberación.
La Guerra Popular en la India, golpeando directamente en uno de los mayores bastiones del imperialismo y de la reacción en el mundo, ha suscitado un gran entusiasmo entre las masas revolucionarias del mundo entero y se ha convertido en un poderoso punto de encuentro internacionalista. Junto con las Guerras Populares en Filipinas, Perú y Turquía, continúa minando al imperialismo y muestra el camino para derrocar el sistema de explotación y opresión del imperialismo y las fuerzas reaccionarias feudales y para la construcción de un nuevo poder y sociedad.
Los comunistas marxistas-leninistas-maoístas del mundo deben construir y fortalecer Partidos Comunistas para cumplir sus tareas de dirección y desarrollo, librándose de sus filas de tendencias revisionistas y capitulacionistas como el prachandismo en Nepal, el avakianismo en los EE.UU., la Línea Oportunista de Derecha, en todas sus formas, en Perú, etc., sin caer, al mismo tiempo, en el estéril revolucionarismo pequeñoburgués y el dogmatismo.
La construcción de los partidos comunistas debe darse en el fuego de la lucha de clases en estrecha ligazón con las masas, en función de la lucha revolucionaria por el poder.
Este 1º de Mayo de 2015 nos llama a levantar alto y fuerte la bandera roja del comunismo y la revolución en todas las manifestaciones, en todas las luchas antiimperialistas en el mundo, trayendo y renovando con fuerza el lema de: “¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!”
¡Unámonos para detener las guerras imperialistas y reaccionarias, para aplastar al imperialismo y la reacción de todo el mundo!
¡Saludemos a los mártires del pueblo y de la revolución, apoyemos la lucha y por la libertad de los presos políticos revolucionarios y comunistas de todo el mundo!
¡Promovamos el auténtico internacionalismo proletario en la dirección de las luchas proletarias y en las luchas de los pueblos para crear las condiciones y avanzar hacia una organización internacional de los comunistas.
¡Apoyemos las guerras populares hasta la victoria!
¡Tomemos el futuro del comunismo en nuestras manos!

Bloque Rojo (Unificación de los maoístas) – Francia
Colectivo de Maoístas Iraní
Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galicia, Estado español
Comité de Construcción del Partido Marxista-Leninista-Maoísta (MLM-PAK) – Alemania
Comités para la Fundación del Partido Comunista (maoísta), Austria
Democracia y Lucha de Clases – Estado británico
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile (FR-PCCh)
Frente Cultural Intelectual Revolucionario (Nepal)
Gran Desorden WSRP– Gales, Estado británico
Gran Marcha Hacia el Comunismo (España)
Grupo Comunista Maoísta (EE.UU.)
Liga Revolucionaria Maoísta – Sri Lanka
Movimiento Comunista de Serbia
Movimiento Comunista Maoísta (Túnez)
Movimiento Popular Perú (Comité Reorganizador) – MPP (CR)
Nuevo Partido Comunista (Comité Coordinador) – EE.UU.
Partido Comunista de Brasil (Fracción Roja) – PCB (FR)
Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo (PCE-SR)
Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán
Partido Comunista de la India (Maoísta)
Partido Comunista Maoísta de Manipur
Partido Comunista maoísta – Italia
Partido Comunista de Turquía / Marxista-Leninista (TKP/ML)
Partido Comunista Revolucionario (PCR-RCP Canadá)
Praxis Revolucionaria – Reino Unido
Red de Blogs Comunistas (RBC)
Servir al Pueblo – Liga Comunista de Noruega
Servir al Pueblo – Sheisau Sorelh – Occitania – Estado francés
Voz Obrera – Malasia

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Declaración conjunta de partidos y organizaciones maoístas celebrando los 10 años de la creación del PC de la India (Maoísta)

NOTA: Reproducimos a continuación una reciente declaración de partidos y organizaciones maoístas celebrando los 10 años de la creación del Partido Comunista de la India (Maoísta) que nos ha sido enviada:

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡VIVA LOS 10 AÑOS DEL HEROICO PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA PCI(M)!

El 21 de septiembre de 2004 ocurrió un importante evento que contribuyó al avance de las fuerzas revolucionarias en la India y en todo el mundo, esto es, la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta). Este evento es fuente de inspiración para los revolucionarios del mundo porque demuestra que es posible alcanzar unidad sólida y de principios a nivel político mediante lucha de dos líneas basada en el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y la estrategia de la guerra popular prolongada.
India es el segundo país más poblado del mundo. Es un país semicolonial y semifeudal. La presencia maoísta en India es significativa. De hecho, áreas del territorio indio están controladas por fuerzas revolucionarias maoístas. El PCI (Maoísta) es el genuino partido del proletariado y las masas oprimidas y explotadas de la India. Los reaccionarios que mantienen el poder político en la India ven en la guerra popular prolongada la principal amenaza para su seguridad.
Los maoístas del mundo saludamos al Partido Comunista de la India (Maoísta), al Ejército Guerrillero Popular de Liberación y a las masas populares de la India que libran una lucha heroica contra el imperialismo y los reaccionarios locales por la construcción de un nuevo poder y una nueva sociedad.
El régimen reaccionario aplica una terrible y brutal represión contra los maoístas y las masas que se identifican y luchan con ellos. Asimismo, el régimen está apuntando a la dirección del partido y a su estructura organizacional mediante el asesinato selectivo y el arresto de cuadros y activistas, al mismo tiempo que reprime a las masas populares y al movimiento democrático que condena y denuncia la represión a los maoístas, esto con el fin de aislar al Partido y evitar su avance y desarrollo.
La omnipotencia de la guerra popular prolongada y la aplicación de una línea política correcta hacen que la revolución en la India avance. Los maoístas no entran en pánico frente a la represión ni las adversidades.
La revolución en la India es una esperanza para las masas oprimidas y explotadas del mundo. Las masas revolucionarias de la India, su ejército revolucionario, sus organizaciones de masas y su Partido son dignos de nuestro apoyo. Ellas son nuestras tropas y debemos mover cielo y tierra para apoyarlas. El internacionalismo proletario nos exige que movilicemos a las fuerzas populares y democráticas en cada país para combatir la Operación Cacería Verde – la campaña de represión del gobierno indio.
El gobierno de la India odia y teme a las masas populares, específicamente a los obreros y campesinos, a las nacionalidades oprimidas, a los adivasis, dalits y mujeres. El Marxismo-Leninismo-Maoísmo es lo que mejor resume sus experiencias y aspiraciones revolucionarias. El gobierno de la India no quiere que las masas organicen su propio poder político; su único objetivo es servir a los imperialistas, al capitalismo burocrático y a los terratenientes feudales. Los maoístas indios nos convocan a denunciar y desenmascarar frente a las masas de todos los países del mundo el carácter reaccionario del régimen indio y llamarlas a actuar en solidaridad con las masas indias que construyen un nuevo futuro.

Es nuestro deber apoyar todas las campañas internacionales en apoyo a la guerra popular en la India y en repudio a la represión de parte del estado reaccionario.
Necesitamos tomar el ejemplo de la guerra popular en la India y su esfuerzo de aplicación del maoísmo de acuerdo a las condiciones concretas de la revolución en cada país.
Debilitar el capitalismo imperialista allí donde uno esté es otra forma de apoyar a la revolución y a las masas indias que luchan contra la semicolonialidad, la semifeudalidad y el imperialismo.

¡Viva el Partido Comunista de la India (Maoísta)!
¡Viva la Guerra Popular en la India!
¡Condenar la represión genocida en la India!
¡Sigamos el ejemplo del Partido Comunista de la India (Maoísta)!

Movimiento Popular Perú (Comité Reorganizador) – MPP (CR)
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile – FRPCCh
Partido Comunista del Brasil Fracción Roja – P.C.B. (FV)
Partido Comunista de Ecuador Sol Rojo – PCE (SR)
Organización Maoísta por la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia – OMRPCC
Frente Revolucionario del Pueblo de Bolívia – MLM (FRP-MLM)
Partido Comunista Revolucionario– PCR/RCP Canada
Partido Comunista Maoísta – PCM Italia

Octubre 2014

Declaración conjunta con motivo del 1º de Mayo de 6 organizaciones y partidos marxistas-leninistas-maoístas de América Latina

Nota: Hemos recibido de los camaradas de Brasil la siguiente Declaración Conjunta con motivo del 1º de Mayo de 6 organizaciones y partidos marxistas-leninistas-maoístas de América Latina que reproducimos a continuación:

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Declaración Conjunta con motivo del 1° de Mayo

En este 1º de Mayo, llenos de optimismo revolucionario, saludamos al proletariado internacional, última clase de la historia, quien tiene la tarea histórica de emanciparse de sus opresores al mismo tiempo que libera al conjunto de las clases oprimidas y explotadas; saludamos al proletariado revolucionario, vanguardia que mediante su partido tiene la irrenunciable tarea de conquistar el poder político en cada país y conducir a la humanidad hacia el amanecer rojo del resplandeciente y dorado comunismo.

Saludamos también a las masas revolucionarias de cada país, a los miles de combatientes de los destacamentos de este ejército guerrillero internacional; saludamos a los militantes, cuadros y dirigentes comunistas que día a día bregan, combaten y resisten poniéndose a la cabeza de las masas avanzadas.

Honramos también, la memoria de los caídos, de aquellos que conscientes en la necesidad de regar con sangre las ideas no temieron sacrificarse para que ellas florecieran en el pueblo; honramos a los comunistas que pagaron con sus vidas la cuota de sangre para hacer fértil la tierra en la que la siembra roja hará inevitable una cosecha revolucionaria.

1. Situación internacional:
1.1 La colusión interimperialista es circunstancial y relativa, la pugna absoluta
Se agudizan las contradicciones interimperialistas

El imperialismo yanqui, continúa siendo superpotencia hegemónica única, y como tal extiende sus tentáculos a todo el orbe, de forma cada vez más militarizada, sin respetar la propia institucionalidad jurídica internacional que ha levantado, sembrando guerras, aplicando genocidio, todo para asegurar su descompuesta y decadente condición dominante. En este afán, el imperialismo estadounidense quiere engullir a Rusia, la cual, debilitada y sin poder reponerse trata de resistir y conservar sus posiciones en lo que considera su propio patio trasero.

EEUU necesita incrementar su dominio político y militar sobre el planeta para sostener su desfalleciente economía. Esto último no es óbice para que las demás potencias imperialistas sueñen con reemplazarlo y convertirse en los próximos gendarmes del orden mundial. Alemania, Francia, Japón o Inglaterra sueñan con constituirse en superpotencias y ser cualquiera de ellos el próximo Estado imperialista hegemonista a nivel mundial.

Por su parte Rusia, pesar de su caída económica con el desplome de la URSS socialimperialista, ha mantenido su condición de superpotencia atómica y con Putin a la cabeza ha venido haciendo vanos intentos por recuperar la posición que en algún momento alcanzó con Jruschov y sucesores en la URSS usurpada y convertida en socialimperialista tal como en los delirantes sueños de la Rusia zarista.

Rusia no se ha recuperado, Putin a la cabeza de los monopolistas rusos intenta conservar las zonas de influencia que aún les queda, para ello ha intentado levantar la imagen de un país con un destino manifiesto en la zona, cuestión que no es nueva. Lenin en su lucha contra la monarquía zarista acusaba “el chovinismo gran ruso y paneslavista”, denunciando también que Rusia se había transformado en una cárcel de naciones. El caso de Ucrania es un ejemplo de la disputa interimperialista, EEUU ha ganado terreno en una zona reclamada tradicionalmente por Rusia. En último término es una agresión contra el proletariado, las masas y nación ucranianas por parte de los imperialistas y sus lacayos en el país.

A propósito de la intervención rusa en Ucrania nuevamente se escucha la monserga de que Rusia quiere de regreso la URSS, pero es necesario hacer una profunda distinción. Lo que cayó en la URSS en 1991 no fue el socialismo, sino el socialimperialismo, cayó un régimen de carácter socialfascista y fue reemplazado por otro de la misma catadura. El socialimperialismo soviético se sacó la máscara y al fin dejó ver su rostro de imperialismo descompuesto que había sido comandado por el podrido revisionismo restaurador del capitalismo. Esta URSS no tiene nada que ver con la URSS de Lenin y Stalin, la que derrotó al nazifascismo y construyó el auténtico socialismo hasta 1956.

El socialimperialismo chino viene desarrollando su aparato militar y sueña con fortalecerse desafiando a Japón y al propio imperialismo yanqui, o bien en medio de colusión con ellos compartir el reparto de los países oprimidos. Que la pugna sea absoluta lo demuestra como también China se colude con Rusia para actuar en Síria, Irán o Venezuela. Colusión y pugna, principal pugna, entre los distintos imperialismos. Sin embargo ni Rusia ni China alcanzan la capacidad militar estadounidense.

Las contradicciones del imperialismo yanqui con Francia e Inglaterra, o la contención que practica sobre China indica lo que ya advirtiera Lenin como característica del imperialismo en sus primeros tiempos, rasgo que hoy lo encontramos varias veces más agudizado; al respecto señala en 1916: “Es indudable, por consiguiente, el hecho de que el paso del capitalismo a la fase de capitalismo monopolista, al capital financiero, se halla relacionado con la exacerbación de la lucha por el reparto del mundo.”

Lenin expuso con exactitud científica la tendencia de desarrollo del imperialismo y la base material de la contradicción interimperialista y de la contradicción principal entre imperialismo y naciones oprimidas. Escribía Lenin lo siguiente: “Cuanto más adelantado se halla el desarrollo del capitalismo, cuanto con mayor agudeza se siente la insuficiencia de materias primas, cuanto más dura es la competencia y la caza de las fuentes de materias primas en todo el mundo, tanto más encarnizada es la lucha por la adquisición de colonias.”

Barak Obama es prueba viviente de que el imperialismo solo siembra disturbio y cosechará fracasos hasta su ruina total. El oportunismo y el revisionismo intentaron sembrar la ilusión de un presidente norteamericano de nuevo tipo, que traerían la paz al mundo además de una nueva era de prosperidad. No debía caber la menor duda que Obama es más de lo mismo, tal como a los Bush o cualquier otro, son hijos del mismo estercolero; todos ellos siguen cumpliendo las mismas tareas: reimpulsar una economía imperialista que se debate en su crisis última y final; llevar adelante la contrarrevolución golpeando al movimiento obrero y popular de todos los países y principalmente acabar con las luchas armadas de liberación nacional y las guerras populares.

Hoy, cuando los preparativos de una tercera guerra mundial imperialista se muestra más patente, resultan proféticas las palabras de Lenin dichas hace 100 años respecto a las tareas imperialistas: “La lucha por los mercados y por el saqueo de países ajenos, el afán de reprimir el movimiento revolucionario del proletariado y de la democracia en el orden interno, y el afán de engañar, dividir y aniquilar a los proletarios de todos los países, lanzando a los esclavos asalariados de una nación contra los esclavos asalariados de otra, en beneficio de la burguesía: ese es el único contenido real y significación de la guerra.”

1.2. El sistema imperialista en su crisis última

Ya en el Manifiesto Comunista se explicó la naturaleza de las crisis capitalistas; hoy cuando el sistema capitalista se ha transformado en sistema imperialista, contra los “sesudos” pronósticos de las burguesías monopolistas, este sistema sigue produciendo crisis cada vez más profundas.

En este sentido el imperialismo yanqui (principalmente) hace 6 años desenvuelve una crisis económica de forma ininterrumpida. En incontables ocasiones los necios del imperialismo han decretado el fin de la crisis y el comienzo de la recuperación. Sin embargo lo único con que nos hemos encontrado es la profundización de esta crisis, tal que ya no queda otra cosa que la guerra interimperialista o bien el brutal saqueo a las semicolonias.

Una importante tesis del Presidente Mao Tsetung sostiene que el imperialismo es un tigre de papel, parece poderoso pero realmente es el pueblo el poderoso. Pero además, sostuvo que el imperialismo sería barrido de la faz de la tierra en los próximo cincuenta a cien años, esto en medio de guerras de agresión y guerras revolucionarias.

Este año se cumplen 100 años desde el inicio de la primera guerra imperialista. Son cien años de la primera gran guerra imperialista mundial, guerra que está caracterizada por el termino del reparto del mundo, guerra por el saqueo de los mercados y fuentes de materias primas, guerra por la explotación a destajo de trabajo gratuito en colonias y semicolonias, guerra por mantención del atrasado sistema feudal y semifeudal, y del capitalismo burocrático en dichos países. No olvidar, sin embargo que también el gran Lenin constató que con la guerra maduran las condiciones para la revolución.

2. Las guerras de agresión: manifestación de las contradicciones entre imperialismo y naciones oprimidas

Tenemos un mundo dividido entre superpotencias imperialistas, potencias, y países oprimidos. Opresión imperialista por dondequiera a los países coloniales y semicoloniales, esto es, hoy, las naciones oprimidas.

En América Latina, Asia o África, el imperialismo desenvuelve guerras de agresión. África es un triste ejemplo de esta situación. Tanto Francia como Inglaterra o Alemania, han aumentado su intervención. Incluso en Centroáfrica se planea una intervención conjunta. China viene ampliando su radio comercial y no pretende quedarse atrás en este nuevo reparto.

Las guerras de agresión y los genocidios no han parado en las semicolonias; el imperialismo cada vez más militarizado muestra más la falsedad de su promesa de “paz y prosperidad para el mundo”. No puede concretarla porque sería ir contra su propia naturaleza bestial. El saqueo y reparto de las colonias y semicolonias tensa la situación internacional. Los distintos imperialistas, para capear las crisis presionan y pugnan entre sí por un nuevo reparto del mundo.

La opresión imperialista a los países oprimidos coloniales y semicoloniales se ha hecho más aguda. Las invasiones basadas en las propias leyes imperialistas tienen en la más absoluta bancarrota a la ONU y al contrario adquiere más peso la acción militar directa cínicamente conceptualizada como “defensa activa”.

Las exigencias del FMI, del BM, OMC son cada vez mayores para con los pueblos y naciones oprimidas. Estas exigencias constituyen el programa monopolista para salvar tanto al capitalismo burocrático en los respectivos países semicoloniales así como también y, principalmente, salvar la desfalleciente economía imperialista. Incluso esta crisis debe exigir a las propias masas de los países imperialistas más y más medidas de austeridad. ¿Dónde quedó el milagro griego, que fue del despegue español, qué ocurrió con la prometedora Irlanda o el señero Portugal?

Los comunistas estamos advertidos del modus operandi del imperialismo yanqui, pero también de los otros imperialismos. Se coluden entre sí temporariamente para hacer la guerra a un tercero, pero lo permanente es la pugna, la disputa interimperialista y ésta también se manifiesta en las disputas que se desenvuelven en las naciones imperialistas, sin olvidar que lo principal en ellas es la contradicción entre imperialismo y naciones oprimidas. Ejemplo de ello fueron la guerra de Georgia contra Osetia del Norte, la guerra de Chechenia, la guerra de Afganistán en los 80 y ahora, la guerra de Irak-Irán, las guerras de Bosnia y de Kosovo; ejemplo también es la situación en África y sus “guerras civiles” incitadas por uno u otro imperialismo y ejecutadas por uno u otro señor de la guerra.

3. ¡La rebelión se justifica!

Hoy estamos presenciando cómo las guerras de agresión se vuelven contra los propios agresores. En todas partes el imperialismo siembra disturbios y cosecha fracasos. Esto, porque aun cuando su promesa de estabilidad y felicidad busca ilusionar a sectores del pueblo, tarde o temprano estos terminan por darse cuenta de la estafa, del engaño. El imperialismo es experto en mentir, engañar, estafar, falsear con el objetivo de mantener su posición hegemónica y asegurar las ganancias monopolistas. No conoce límites en el cumplimiento de sus ambiciones y no escatima gastos para emprender todo tipo de acciones a lo largo y ancho del planeta, causando dolor y pesar en los pueblos y naciones oprimidas del mundo. Sin embargo, sobre el imperialismo ya en 1948 advertía el presidente Mao Tsetung: “Este enemigo tiene una base frágil, se desintegra internamente, está separado del pueblo y sumergido en inextricables crisis económicas; por tanto, puede ser derrotado. Sería un error muy grave sobreestimar la fuerza del enemigo y subestimar la de la revolución.”

Pero la opresión imperialista, sus guerras de agresión y su afán hegemonista van provocando resistencia y combate. En pocas palabras nos reafirmamos en que la opresión engendra rebelión. Esta situación agudiza la lucha de clases y va colocando a la orden del día el problema de la violencia revolucionaria como necesaria, justa, legítima e inaplazable respuesta. Junto a esto último, es de cardinal importancia la dirección de dicha rebelión, la necesidad de resolver los problemas que entraña una guerra justa, y estos problemas hacen la diferencia sustancial entre la victoria de la revolución o su derrota temporaria.

Resolver estos problemas es imposible sin un centro revolucionario que dirija esta guerra revolucionaria de masas; sin un partido comunista, un partido marxista-leninista-maoísta militarizado que dirija esta guerra como guerra popular, sin todo esto, nada tendrá el pueblo y cualquier victoria será imposible. Sin un partido comunista, sin un ejército revolucionario, sin un frente único revolucionario, sin estos tres instrumentos fundamentales nada tendrán el proletariado y el pueblo. Sin emprender la lucha armada, sin establecer bases de apoyo revolucionarias, nada tendrá el proletariado y el pueblo. Nada.

El imperialismo históricamente ha utilizado a las masas y los sentimientos nacionales de éstas para maniobrar en sus pugnas interimperialistas o bien para remover gobiernos que no les resulten afines y serviles. De estas guerras nada bueno ha obtenido la clase y el pueblo. Los movimientos de liberación nacional conducidos por la burguesía o la pequeña burguesía no tienen perspectiva, entre otras razones por el carácter vacilante de estas clases. Al contrario, los movimientos de liberación nacional toda vez que han estado encabezados por el proletariado y su partido han alcanzado importantes victorias que se han proyectado en el tiempo, en particular, como fuerza motriz de la revolución proletaria mundial.

Sólo la revolución democrática nacional dirigida por el proletariado y su partido resolverá los problemas fundamentales de cada país que conforma las naciones oprimidas; sólo mediante la guerra popular se destruirán los viejos Estados y las relaciones imperialistas y semifeudales que amparan y se alcanzará la victoria de dicha revolución; solo con violencia revolucionaria será destruido el capitalismo burocrático en las naciones oprimidas; sólo con violencia revolucionaria encarnada en guerra popular se establecerá nuevo poder en camino a formar repúblicas populares de nueva democracia; sólo con violencia revolucionaria, con guerra popular, se podrá pasar en avance ininterrumpido al socialismo y de ahí mediante revoluciones culturales proletarias al comunismo. Indudablemente el avance de la guerra popular en los distintos países será desigual y según sus respectivas particularidades. En los países imperialistas y capitalistas la revolución será socialista; el centro de la guerra popular mundial son las naciones oprimidas de Asia, África y América Latina: los países oprimidos que son base de la revolución mundial.

Las protestas se han multiplicado por todos los continentes. En las potencias imperialistas las protestas se han intensificado estos últimos años. La lucha contra las medidas de ajuste económico exigidas por ejemplo en Europa por los gobiernos, la Unión Europea y el propio Banco Central Europeo, han provocado masivas protestas contra las unilaterales medidas de “austeridad”. Ante la creciente protesta los reaccionarios han desatado la represión, medidas políticas de corte fascista y leyes anti-populares. Es la lucha entre revolución y contrarrevolución.

Las guerras de resistencia se multiplican, sin embargo ahí donde no existen partidos comunistas, estas guerras son utilizadas por una u otra potencia imperialista en su pugna por repartirse y reordenar el mapa mundial. Estas guerras expresan la creciente disposición de las masas a utilizar la violencia revolucionaria y comprensión de que solo por esta vía es posible liberarse. Tarea nuestra es pugnar por conducir a las masas, hacia el inicio de la guerra popular. Al valorar la situación nos reafirmamos en que la revolución es tendencia histórica y política principal.

4. Nuestra perspectiva: iniciar y desarrollar guerras populares

Como nos enseña el presidente Gonzalo enarbolamos y nos reafirmamos en la omnipotencia de la guerra popular. Las guerras populares son medulares en la situación internacional, en Perú, Turquía, Filipinas e India constituyen nuestros bastiones, nuestras avanzadas revolucionarias, principalmente Perú pues ha definido y aplicado lo más avanzado, esto es, el maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo-leninismo. Estos procesos han durado largos años, atravesando sendos baños de sangres que la reacción a desatado, sus direcciones han sido golpeadas no pocas veces objeto del aniquilamiento selectivo por el enemigo. Sin embargo, las vueltas y revueltas, los retrocesos, los recodos y los golpes asestados por la contrarrevolución abierta son incomparablemente insignificantes al lado de las capitulaciones, traiciones y cambios de línea como se ha pasado en Perú con la LOD capitulacionista y vivido en Nepal de la mano del prachandismo.

Pero estos reveses forman parte del avance general que se viene experimentando, avance inscrito dentro de los próximos 50 a 100 años en que será barrido el imperialismo de la faz de la tierra, dentro de la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. Por más fuertes que sean las ofensivas contrarrevolucionarias desatadas por la reacción y el imperialismo (principalmente el yanqui), por más traiciones que el revisionismo (burguesía infiltrada en las filas proletarias) logre o intente, la revolución es la tendencia política e historia principal.

Nos encontramos en una nueva gran ola de la revolución proletaria mundial. Las revoluciones en cada país, han venido sorteando todo tipo de dificultades, los partidos comunistas que impulsan las revoluciones, las organizaciones que bregan por constituir o reconstituir, forman todos los destacamentos del ejército rojo internacional.

Estamos en la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. Las perspectivas no pueden ser más brillantes. El porvenir es luminoso para los pobres y oprimidos del mundo. Desde 1871, pasando por todo el Siglo XX, hasta lo que va transcurrido del presente, se ha generado una gloriosa historia del movimiento comunista y revolucionario mundial. Los más importantes avances vistos desde la Comuna de París, hito histórico y político trascendental en el cual comenzó la defensiva estratégica mencionada, nos señalan la importancia de la violencia revolucionaria, pero también nos advierte sobre un peligroso enemigo.

5. El oportunismo, el reformismo y el revisionismo:
pertinaces aliados del imperialismo, enemigos a muerte del pueblo

La Revolución de Octubre, dirigida por los bolcheviques tras largos años de infinito sacrificio, lucha y preparación, es fruto de la violencia revolucionaria; indudablemente que sin una justa y correcta dirección pueden producirse derrotas como ocurrió en Alemania en 1918, en Hungría en 1919, más tarde en las insurrecciones de Cantón en 1926, el levantamiento en El Salvador en 1933, el levantamiento de Ránquil en Chile en 1934, el levantamiento de 1935 en Brasil, o la lucha armada en Telengana-India en 1947. Todas estas experiencias nos reafirman en la violencia revolucionaria. Pero también nos enseñan la caducidad de las elecciones y el uso del parlamento como táctica empleada por los partidos comunistas.

En este sentido, no podemos ser indulgentes con los errores pues ellos también expresan problemas de línea, en especial aquellos que representan el peligro del revisionismo y de las líneas oportunistas de derecha, capituladoras, tal como lo testimonió Grecia, España, Italia, Francia, Yugoslavia, Indonesia, Tailandia, Birmania inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Esto, por mencionar algunas de las luchas armadas o levantamientos e insurrecciones armadas dirigidas por comunistas a lo largo de los últimos 150 años. Es tarea de los comunistas extraer profundas lecciones de los fracasos y errores; una de estas lecciones es el revisionismo (en especial al interior del propio partido) como peligro principal, y que por lo tanto lo debemos combatir indesligablemente del combate contra el imperialismo y toda la reacción.

Ya lo denunciaba Lenin, que el revisionismo es un peligro ante el cual no se debe dar tregua en ningún instante. Tras sucesivas batallas ideológicas el marxismo-leninismo-maoísmo se ha forjado en medio de la lucha contra las distintas corrientes revisionistas y oportunistas en el seno del movimiento obrero y comunista internacional. Ejemplo notable de ello ocurrió en 1963, con la Carta de los 25 puntos, en la cual el CC del Partido Comunista de China con el Presidente Mao a la cabeza denunciaba a Jruschov y la dirección del PCUS por el abandono de los principios marxista-leninistas (tal como se suscribía en la época) y advertía del peligro del revisionismo y la necesidad de combatirlo implacablemente. Ya antes en 1960 la Declaración de Moscú advertía que el revisionismo es el peligro principal en el MCI.

Nuestra herramienta para combatir el oportunismo y el revisionismo es la lucha de dos líneas tanto en los propios partidos y organizaciones comunistas así como también en el seno del movimiento comunista internacional. Tanto más cuando en la actualidad los revisionistas han adoptado como etiqueta el maoísmo, pero siguen practicando el revisionismo. Indudablemente todo esto también se expresa en las propias filas revolucionarias como desviaciones de “izquierda” y de derecha, de las cuales debemos cuidarnos. Para ello debemos aprender a manejar correctamente la lucha de dos líneas, la crítica y autocrítica, y la forja ideológica; además debemos desarrollar permanentemente la formación teórica y la educación política.

En periodos como los actuales, adquieren notable vigencia las palabras de Lenin escritas en 1916: “La única línea marxista en el movimiento obrero mundial consiste en explicar a las masas que la escisión con el oportunismo es inevitable e imprescindible, en educarlas para la revolución en una lucha despiadada contra él, en aprovechar la experiencia de la guerra para desenmascarar todas las infamias de la política obrera liberal-nacionalista, y no para encubrirlas.”

6. El MCI y la necesidad de reconstituir la Internacional Comunista

La revolución proletaria mundial, necesita de su vanguardia proletaria, necesita para conquistar el poder de partidos distintos y opuestos a los partidos burgueses, estos son los partidos comunistas, fuerzas-núcleos indispensables para el triunfo de la revolución. Así mismo necesitamos no sólo constituir o reconstituir partidos comunistas militarizados, sino que también necesitamos reconstituir la Internacional Comunista que fundara Lenin en 1919. En esta perspectiva, reiteramos la importancia de la lucha de dos líneas para mantener la unidad del movimiento y el de los propios partidos en cada país en niveles cada vez más altos.

A 150 años de fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores:
enarbolar y defender la bandera roja del Comunismo!

En 1864 fue fundada la I Internacional, creada en medio de tenaz lucha contra las corrientes oportunistas del periodo, logró establecer los fundamentos políticos e ideológicos del movimiento revolucionario que finalmente terminaron por imponerse en la gran mayoría de los partidos socialistas europeos de aquel entonces. Un breve pero ejemplar balance lo encontramos en las Base de Unidad Partidaria del Partido Comunista del Perú:
“La Asociación Internacional de los Trabajadores o I Internacional fue fundada por Marx y Engels en 1864 y en dura lucha y aplastamiento de las posiciones anarquistas de Bakunin, establece que es una sola la doctrina del proletariado: el marxismo. Lenin dice el papel que cumplió la I Internacional es el poner las bases ideológicas de la doctrina del proletariado. La Internacional se dividió y se imputó a Marx y Engels el haber escindido, ellos respondieron que si esa división no se hubiera producido, la Internacional de todas maneras hubiera muerto asesinada por la unidad poniendo de lado los principios.” (PCP, 1987)

Ya antes, el Presidente Mao Tsetung constató la capacidad de prenunciar de los fundadores de la Internacional, y así lo hizo ver en 1957: “Marx y Engels, no obstante ser dos personas solamente, ya en su tiempo declararon que el capitalismo sería derribado en el mundo entero.”

Los avances hechos en el movimiento obrero revolucionario por la I y la II Internacional (fundada en 1889 esta última) fueron sintetizados, aplicados y desarrollados consecuentemente por Lenin, la Revolución de Octubre es viva plasmación de ellos. Y como el oportunismo hubiera también llevado la II Internacional a la bancarrota Lenin ha fundado la III Internacional, la memorable Internacional Comunista.

Por último, no nos queda más que concluir la siguiente declaración con lo sostenido por Marx y Engels en 1879:
“Al ser fundada la Internacional, formulamos con toda claridad su grito de guerra: la emancipación de la clase obrera debe ser obra de los obreros mismos.”

¡VIVA EL 1º DE MAYO ROJO Y COMBATIVO!
¡ABAJO EL IMPERIALISMO YANQUI! ¡YANQUIS, GO HOME!
¡ABAJO LA GUERRA IMPERIALISTA! ¡VIVA LA GUERRA POPULAR!
¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

1º de Mayo de 2014

Partido Comunista del Brasil – Fracción Roja
Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo
Frente Revolucionario del Pueblo (marxista-leninista-maoísta) de Bolivia
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile
Asociación Nueva Democracia (Perú), Alemania
Organización Maoísta por la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia

Declaración conjunta – Defender la vida del Presidente Gonzalo

Nota – Reproducimos a continuación una nueva versión de la declaración conjunta de partidos y organizaciones maoístas “Defender la vida del Presidente Gonzalo” emitida el pasado mes de septiembre y que ha sido secundada por más partidos y organizaciones. Es de fundamental importancia ampliar su distribución en el Movimiento Comunista Internacional. La declaración está disponible en inglés, español, portugués e italiano.

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Declaración conjunta

DEFENDER LA VIDA DEL PRESIDENTE GONZALO

Desde septiembre de 1992 el Presidente Gonzalo, jefe de la revolución peruana, está como rehén en el más absoluto aislamiento de los regímenes corruptos, genocidas y antipopulares que se han sucedido en el Perú, apoyados por el imperialismo, principalmente yanqui.
En todos estos años la clase dominante peruana y el imperialismo han intentado constantemente de difamar su integridad revolucionaria, presentándolo como jefe de la capitulación en vez que de la revolución, pero siempre negándole el derecho a tomar la palabra públicamente y hacer conocer su posición. Hoy, se está intensificando la amenaza a su integridad física y a su propia vida.
En el día 24 de septiembre, se cumple el 21º aniversario de su magistral discurso, pronunciado desde la obscena jaula en cual lo presentó el régimen de Fujimori, con objetivo de humillarlo frente a la prensa internacional.
En todos estos años nunca hemos renunciado a la defensa de este discurso y del Presidente Gonzalo, al apoyo del PCP. Ahora, mientras la Guerra Popular en el Perú sufre una fase de seria dificultad y el Partido lucha por superarla, apoyamos a los compañeros y compañeras que en el Perú y en el extranjero llevan adelante la ideología, la línea y la práctica de la Guerra Popular defendida por el Presidente Gonzalo, como se estableció en el I Congreso de Partido, del cual se cumple el 25º aniversario:
En ese 24 de Septiembre, el Presidente Gonzalo declaró fuerte y claro:
“Nosotros estamos aquí como hijos del pueblo y estamos combatiendo en estas trincheras, que son también trincheras de combate y lo hacemos porque ¡somos comunistas!, Porque nosotros defendemos aquí los intereses del pueblo, los principios del Partido, la Guerra Popular, ¡Eso es lo que hacemos, lo estamos haciendo y seguiremos haciendo! …
El camino es largo y con ese llegaremos, y, ¡triunfaremos! …
¿qué necesitamos? necesitamos que el maoísmo sea encarnado y lo está haciendo y que pase generando Partidos Comunistas, a manejar, a dirigir, esa nueva gran ola de la revolución proletaria mundial que se nos viene.”
Estas palabras continúan a ser hoy el punto de referencia para avanzar en el Perú y de gran importancia en el mundo. Como comunistas, renovamos nuestro empeño en defender la vida del Presidente Gonzalo contra la tentativa del imperialismo y de la reacción en Perú, de aniquilarlo, destruir al PCP y a la Guerra Popular.

Partido Comunista de Brasil – Fracción Roja
Asociación de Nueva Democracia (Perú), Alemania
Comité de Construcción del Partido Comunista Maoísta de Galicia
Partido Comunista Maoísta de Francia
Partido Comunista maoísta – Italia
Partido Comunista de Ecuador – Sol Rojo
Partido Comunista de Turquia Marxista-Leninista (TKP/ML)
Partido Comunista Revolucionario (PCR-RCP), Canadá
Gran Marcha Hacia el Comunismo, Madrid – España

Defender la vida del Presidente Gonzalo – 24 de Septiembre 2013 – Declaración Conjunta

Nota – Reproducimos a continuación la declaración conjunta “Defender la Vida del Presidente Gonzalo” que nos han remitido los camaradas del blog Maoist Road (La Vía Maoísta) http://maoistroad.blogspot.com.es
Gran Marcha Hacia el Comunismo manifiesta su completo apoyo a esta declaración, reiterando, tal y como lo expresa la misma, “nuestro empeño en defender la vida del Presidente Gonzalo contra la tentativa del imperialismo y de la reacción en Perú, de aniquilarlo, destruir al PCP y a la Guerra Popular”. Madrid, septiembre 2013.

DEFENDER LA VIDA DEL PRESIDENTE GONZALO – 24 SEPTIEMBRE 2013 – DECLARACIÓN CONJUNTA

Desde septiembre de 1992 el Presidente Gonzalo, jefe de la revolución peruana, está como rehén en el más absoluto aislamiento de los regímenes corruptos, genocidas y antipopulares que se han sucedido en el Perú, apoyados por el imperialismo, principalmente yanqui.
En todos estos años la clase dominante peruana y el imperialismo han intentado constantemente de difamar su integridad revolucionaria, presentándolo como jefe de la capitulación en vez que de la revolución, pero siempre negándole el derecho a tomar la palabra públicamente y hacer conocer su posición. Hoy, se está intensificando la amenaza a su integridad física y a su propia vida.
En el día 24 de septiembre, se cumple el 21º aniversario de su magistral discurso, pronunciado desde la obscena jaula en cual lo presentó el régimen de Fujimori, con objetivo de humillarlo frente a la prensa internacional.
En todos estos años nunca hemos renunciado a la defensa de este discurso y del Presidente Gonzalo, al apoyo del PCP. Ahora, mientras la Guerra Popular en el Perú sufre una fase de seria dificultad y el Partido lucha por superarla, apoyamos a los compañeros y compañeras que en el Perú y en el extranjero llevan adelante la ideología, la línea y la práctica de la Guerra Popular defendida por el Presidente Gonzalo, como se estableció en el 1º Congreso de Partido, del cual se cumple el 25º aniversario:
En ese 24 de Septiembre, el presidente Gonzalo declaró fuerte y claro:
“Nosotros estamos aquí como hijos del pueblo y estamos combatiendo en estas trincheras, que son también trincheras de combate y lo hacemos porque ¡somos comunistas!, Porque nosotros defendemos aquí los intereses del pueblo, los principios del Partido, la Guerra Popular, ¡Eso es lo que hacemos, lo estamos haciendo y seguiremos haciendo! …
El camino es largo y con ese llegaremos, y, ¡triunfarémos! …
¿qué necesitamos? necesitamos que el maoísmo sea encarnado y lo está haciendo y que pase generando Partidos Comunistas, a manejar, a dirigir, esa nueva gran ola de la revolución proletaria mundial que se nos viene.”
Estas palabras continúan a ser hoy el punto de referencia para avanzar en el Perú y de gran importancia en el mundo. Como comunistas, renovamos nuestro empeño en defender la vida del Presidente Gonzalo contra la tentativa del imperialismo y de la reacción en Perú, de aniquilarlo, destruir al PCP y a la Guerra Popular.

Partido Comunista de Brasil (Fracción Roja)
Comité de Construcción del Partido Comunista Maoísta de Galicia
Partido Comunista Maoísta de Francia
Partido Comunista maoísta de Italia