Rememorando el histórico IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (1-24 de Abril de 1969)

El 24 de abril de 1969, hace ahora 46 años, se clausuró el histórico IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, que desarrolló sus trabajos entre el 1 y el 24 de abril de 1969 en Pekín. En él se adoptaron decisiones históricas que lo señalan como un hito importantísimo no sólo de la larga historia, cuajada de luchas heroicas, del Partido Comunista de China sino también del movimiento comunista internacional. El IX Congreso sancionó la victoria de la línea roja y revolucionaria marxista-leninista-maoísta del camarada Mao Tsetung al igual que de la Gran Revolución Cultural Proletaria sobre la línea negra revisionista y contrarrevolucionaria de Liu Shao-shi y compañía. El IX Congreso alzó firmemente aún más alta la bandera roja de la revolución y el socialismo y significó un golpe demoledor para los revisionistas soviéticos, renegados de la gran causa de Lenin y Stalin.
Fueron las brillantes victorias alcanzadas por la Gran Revolución Cultural Proletaria, desencadenada y dirigida personalmente por el camarada Mao Tsetung, en los planos político, ideológico y de organización, las que prepararon las condiciones necesarias para la realización del IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China.

Los trabajos del Congreso
La sesión de apertura del Congreso, el 1 de abril de 1969, fue presidida por el camarada Mao Tsetung, el gran dirigente del pueblo chino y guía del proletariado internacional, que pronunció un destacado discurso.
Después que el camarada Mao Tsetung declarara abierto el IX Congreso, se procedió a la elección de los 176 miembros del Presidium del Congreso, siendo elegido por unanimidad como presidente del mismo el camarada Mao Tsetung y como vicepresidente el camarada Lin Piao.
El Congreso adoptó como orden del día:
1.- Presentación del informe político por el camarada Lin Piao en nombre del Comité Central del Partido Comunista de China.
2.- Modificación de los Estatutos del Partido Comunista de China;
3.  Elección del Comité Central del Partido.

Participaron en los trabajos del Congreso 1.512 delgados. Entre ellos se encontraban revolucionarios proletarios de la vieja generación del Partido Comunista de China y un gran número de elementos avanzados del Partido que se distinguieron durante la Gran Revolución Cultural Proletaria. El número de obreros procedentes de la producción industrial y de las minas, campesinos pobres y de la capa inferior de los campesinos medios de las comunas populares y mujeres oriundas de diversos frentes de la producción, nunca fue tan importante en los congresos del PC de China. Entre los delegados procedentes del Ejército Popular de Liberación (EPL), que dieron una notable contribución a la Gran Revolución Cultural Proletaria, se encontraban veteranos del Ejército Rojo, templados en los numerosos combates y nuevos combatientes, autores de acciones heroicas en los combates en defensa de las fronteras de la patria socialista. Delegados procedentes de la Guardia Roja participaron por primera vez en un congreso del Partido. Por decisión del Comité Central, todas las organizaciones del Partido en los diversos escalones llevaron a cabo amplias consultas democráticas y escuchado largamente la opinión de las amplias masas. Aguerridos en las batallas de la Gran Revolución Cultural Proletaria se mostraron plenos de dinamismo y de combatividad traduciendo plenamente la unidad en el seno del PC de China unidad establecida sobre la base del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung.

Siguiendo el orden del día, el camarada Lin Piao presentó el Informe ante el IX Congreso Nacional del  Partido Comunista de China. De acuerdo con la doctrina de Mao Tsetung sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, el informe hizo un balance de la rica experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria, un análisis de la situación externa e interna del país y estableció las tareas de combate del PC de China. El informe presentado por el camarada Lin Piao fue calurosamente aclamado por los delegados e intercalado con prolongados aplausos y consignas.
A partir del segundo día de trabajos, el Congreso inició la discusión por grupos, al igual que del proyecto modificado de los Estatutos del Partido.
Desde el 2 de abril de 1969, los delegados comenzaron a discutir y estudiar concienzudamente por grupos el discurso que pronunció el camarada Mao Tsetung en la sesión inaugural y la historia del PC de China. Así, en 1921, al celebrarse su I Congreso, el PC de China no contaba sino con algunos grupos y algunas decenas de miembros. Guiado por la justa línea del camarada Mao, el Partido Comunista de China se desarrolló a lo largo y en medio de impetuosas tempestades hasta convertirse en el dirigente del proletariado y el pueblo chino hasta instaurar la República Popular China en 1949. En opinión de los delegados, la historia confirmó que 48 años de existencia del PC de China fueron coronadas con grandes victorias así como la plena derrota del oportunismo de “izquierda” de Tchen Tu-Siu, Wang Ming y otros, oportunismo que causó un inmenso perjuicio a la revolución china. Sólo comprendiendo la Historia del Partido Comunista de China es posible conocer profundamente cómo el camarada Mao Tsetung salvaguardó y desarrolló el marxismo-leninismo, comprender la grandeza del camarada Mao y la grandeza de la teoría revolucionaria de Mao Tsetung. En su discurso al Congreso, el camarada Mao afirmó: “Esperamos que este Congreso llegue a ser un congreso de unidad, un congreso de victoria, y que después de su clausura, se alcancen victorias aún mayores en todo el país”. Los delegados al Congreso, declararon tras ello: “Una vez que el cuartel general burgués dirigido por Liu Shao-shi fue destruido, nuestro Partido está unido como nunca. Bajo la dirección personal del Presidente Mao, nuestro Congreso se desarrolla de forma más satisfactoria y magnífica en una atmósfera de unidad; es, sin lugar a dudas, un congreso de unidad, un congreso de victoria, un congreso donde nos comprometemos a arrancar victorias cada vez mayores en todo el país”.
Los delegados al Congreso discutieron a conciencia, a lo largo de muchas y repetidas veces, el Informe Político del vicepresidente Lin Piao, párrafo por párrafo, frase por frase. Consideraron que el informe alzaba bien alta la gran bandera roja del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, exponiendo con profundidad la teoría del camarada Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, sistematizando la experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria tal y como se desarrolló en China, analizando la situación en China y en el extranjero y definiendo con precisión las tareas de combate para todo el Partido, el Ejército Popular y del pueblo en su conjunto. El informe constituyó el programa que orientó a la revolución y la edificación socialista para los años venideros. Los delegados elaboraron también en relación con este informe numerosas propuestas para aumentarlo y modificarlo.
También los delegados al Congreso procedieron a una exhaustiva discusión, capítulo por capítulo, artículo por artículo, del proyecto de modificación de los Estatutos del Partido Comunista de China. Los delegados recalcaron cómo el proyecto de Estatutos afirmaba de nuevo que el fundamento teórico por el que se guiaba el Partido es el marxismo, el leninismo y la teoría revolucionaria de Mao Tsetung, estableciendo al mismo tiempo, explícitamente, que el camarada Lin Piao era el sucesor del Presidente Mao. Este hecho significó una gran victoria para el marxismo-leninismo-maoísmo.
En la sesión plenaria del 14 de abril de 1969, presidida por el camarada Mao Tsetung, éste pronunció un importante discurso, interviniendo también los camaradas Lin Piao, Chen Po-ta, Kang Sheng, Huang Yong-Cheng y otros, discursos que fueron frecuentemente interrumpidos con aplausos y consignas entusiastas. El Congreso aprobó por unanimidad el informe presentado por el camarada Lin Piao así como los nuevos Estatutos del PC de China. Al aprobarse por unanimidad ambos documentos, los congresistas prorrumpieron en gritos tales como “¡Viva la victoria de la Gran revolución Cultural Proletaria!, ¡Viva el Partido Comunista de China!, ¡Viva la siempre victoriosa teoría revolucionaria de Mao Tsetung! ¡Viva el presidente Mao!”.

La elección del Comité Central
A partir del 15 de abril de 1969, el IX Congreso Nacional del PC de China abordó el tercer punto del orden del día: la elección del nuevo Comité Central. Además, los delegados prosiguieron sus discusiones en grupos, para poder llevarlas mejor a cabo, tomando en consideración las condiciones existentes en sus regiones, sectores y unidades respectivas, las diversas tareas avanzadas por el Congreso.
En la tarde del 24 de abril de 1969 se clausuró victoriosamente el IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, tras una sesión plenaria, presidida por el camarada Lin Piao, que eligió el nuevo Comité Central del Partido. La votación se desarrolló en medio de una atmósfera revolucionaria extremadamente entusiasta. Según las disposiciones establecidas por el Presidium del Congreso, las diversas delegaciones propusieron en primer lugar a los candidatos de su elección para miembros del Comité Central; a continuación el Presidium recogió sus opiniones y preparó una lista preliminar de candidatos: Esta fue entregada posteriormente a los delegados. Tras diversas consultas, se estableció la lista de candidatos. En seguida se llevó a cabo una elección preliminar a través de voto secreto. La lista definitiva de los candidatos fue, así pues, establecida tras largas consultas democráticas realizadas, durante varias veces, de la base hacia arriba y de arriba hacia la base. Después fue sometida al Congreso por el Presidium para la elección oficial en escrutinio secreto. Así, el proceso de elección del Comité Central al IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China fue una expresión exacta del centralismo democrático y de la línea de masas practicada por el PC de China.

Para el Comité Central fueron elegidos 170 miembros efectivos y 109 miembros suplentes. El Congreso eligió al camarada Mao Tsetung como presidente del Comité Central y al camarada Lin Piao como vicepresidente. Entre los miembros elegidos para el nuevo Comité Central figuraban revolucionarios proletarios de la vieja generación del Partido y combatientes proletarios surgidos en el transcurso de la Gran Revolución Cultural proletaria. Entre los nuevos miembros figuraban cuadros dirigentes de los diversos frentes, cuadros del Partido, del Gobierno y del Ejército Popular de Liberación, comunistas que se distinguieron en el trabajo de producción en las fábricas y en el campo, héroes del Ejército Popular de Liberación, comunistas que habían trabajado en los frentes cultural y científico y combatientes comunistas de las diversas nacionalidades. La composición del nuevo Comité Central fue un exponente del dinamismo en el seno del PC de China.
El IX Congreso Nacional del PC de China hizo un llamamiento a todo el Partido, al ejército y a la población de todas las nacionalidades, para aplicar resueltamente la línea revolucionaria del camarada Mao, proseguir la consolidación y el reforzamiento de la dictadura del proletariado, conducir hasta el fin la revolución en el dominio de la superestructura, en particular, en el campo de la educación, de la literatura y el arte, de la prensa y la sanidad, y realizar las tareas de lucha-crítica-reforma formuladas por el vicepresidente Lin Piao en su informe político. El Congreso resaltó que era preciso tener confianza en las masas, apoyarse en ellas y respetar el espíritu de iniciativa.
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un llamamiento a los cuadros dirigentes de los diversos escalones del Partido y del ejército, al igual que a las amplias masas revolucionarias, para que tuvieran siempre presente la enseñanza del Presidente Mao de que : “La política y la táctica son la vida propia del Partido”, y para que concretizaran de forma consciente los diversos principios políticos proletarios establecidos por el camarada Mao. “Es necesario, bajo la dirección del proletariado –determinaron los delegados- que conquistemos y nos unamos a todos los que son susceptibles de ser unidos con vistas a la lucha conjunta contra el enemigo”. Y “Es preciso acompañar el desarrollo de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, combatir al puñado de contrarrevolucionarios que intentan en vano llevar a cabo una restauración, luchar contra las tendencias erróneas “de izquierda” o de derecha, y contra las diversas manifestaciones de la concepción burguesa del mundo”.
El IX Congreso Nacional del PC de China invitó a todos los miembros del Partido y a los Comités revolucionarios de todos los escalones a aplicar concienzudamente la línea de masas y a orientarse por el método científico. “Los camaradas dirigentes de todos los escalones –preconizó el Congreso- deben estar al corriente del conjunto de la situación, esforzarse por erigir ejemplos-tipo, hacer el balance de la experiencia adquirida y seguir de cerca los nuevos desarrollos de la situación; en la victoria, los camaradas deben conservar su estilo de vida sencillo y de ardua lucha, continuar modestos y prudentes y no ser ni presumidos ni irresponsables, y estar alerta contra las balas envueltas en azúcar de la burguesía y contra otras tentativas de ésta para corromper y dividir el Partido y las filas revolucionarias.”
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un caluroso saludo revolucionario proletario a los obreros, campesinos pobres y capa inferior de los campesinos medios, guardias rojos, cuadros revolucionarios e intelectuales revolucionarios de toda China que llevaron a cabo grandes acciones durante la Gran Revolución Cultural Proletaria, así como a los comandantes y combatientes del Ejército Popular de Liberación, a los patriotas chinos residentes en el extranjero y a los de Hong Kong y Macao, a los compatriotas de Taiwan (Formosa) y a todos cuantos defendían el socialismo y amaban a la patria socialista y que, desde tiempo atrás, ofrecieron una contribución útil a la revolución y a la edificación del socialismo. El Congreso hizo un llamamiento a la clase obrera, a la capa inferior de los campesinos medios y a las poblaciones de las diversas nacionalidades a fin de que edificaran el socialismo persistiendo en los principios de: independencia y autonomía; apoyarse en las propias fuerzas; desarrollar el máximo esfuerzo; vencer todas las dificultades; cantidad, rapidez, calidad, economía; llamó a que promoviesen la producción y mejorar el trabajo y activar los preparativos en previsión de una guerra (como consecuencia de las agresiones armadas de los socialimperialistas soviéticos contra la República Popular China). Llamó a realizar nuevas proezas en los tres grandes movimientos revolucionarios: la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica.
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un caluroso saludo de combate al Partido del Trabajo de Albania y a otros partidos y agrupaciones hermanos marxistas-leninistas del mundo; a los pueblos revolucionarios de los cinco continentes que estaban luchando contra el imperialismo, contra el revisionismo moderno encabezado por la camarilla de los renegados revisionistas soviéticos y contra la reacción mundial, al igual que al heroico pueblo vietnamita que persistía en aquellos días en su guerra popular contra la agresión yanqui y por el derrocamiento del régimen títere de Saigón.

Declaración solemne del IX Congreso del PC de China
El IX Congreso Nacional del PC de China proclamó solemnemente que: “El Partido Comunista de China, creado y educado por el gran dirigente camarada Mao, será siempre fiel al internacionalismo proletario; el PC de China apoya resueltamente la lucha revolucionaria del proletariado mundial y de los pueblos y naciones oprimidas del mundo entero; el PC de China está determinado a unirse a todos los auténticos marxistas-leninistas de todo el mundo, al proletariado mundial y a todos los pueblos revolucionarios para aplastar completamente la conspiración tramada en conjunto por los Estados Unidos y la Unión Soviética con vistas a una nueva partición del mundo, y para llevar hasta el fin la gran lucha contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción. El imperialismo americano, el revisionismo soviético y todos los reaccionarios son tigres de papel. No escaparán a su ineluctable fin. Las dificultades que los minan no pueden ser torneadas. La causa revolucionaria de los pueblos del mundo triunfará. Sabemos claramente que nos depararemos en nuestra marcha adelante con toda suerte de dificultades y vicisitudes y que los reaccionarios tanto del interior como del exterior, en su agonía, van aún a debatirse desesperadamente. Todo eso, sin embargo, no impedirá que nuestra grandiosa causa socialista avance triunfalmente”.
La celebración del IX Congreso Nacional del PC de China creó por toda China una atmósfera de alegría y efervescencia, como jamás se había visto. Centenares de millones de revolucionarios de las diferentes nacionalidades de China, organizaron importantes manifestaciones y concentraciones al igual que produjo un impetuoso movimiento de masas para el estudio y aplicación vivas de la teoría del presidente Mao Tsetung, para llevar a cabo la revolución y promover la producción y estar preparados ante la eventualidad de una guerra.

Mensajes de saludo y felicitación al IX Congreso
Al IX Congreso Nacional del PC de China llegaron millares de telegramas y mensajes de felicitación por parte de partidos y organizaciones comunistas hermanas de numerosos países, de organizaciones progresistas y de grupos y personalidades amigas del extranjero.
Entre los partidos y grupos políticos que enviaron mensajes de felicitación al IX Congreso podemos citar: el Partido del Trabajo de Albania, el Partido de los Trabajadores de Vietnam, el Partido Comunista de Rumanía, el Partido Comunista de Australia (Marxista-Leninista), el Partido Comunista de Nueva Zelanda, el Partido Comunista de Ceilán, el Partido Comunista de Birmania, el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, el Partido Comunista de Indonesia, el Partido Comunista de Polonia (clandestino), el Partido Marxista-Leninista de Austria, el Partido Comunista de Japón (Izquierda), el Partido Comunista Marxista-Leninista de Francia, el Partido Comunista de Italia (Marxista-Leninista), la Liga de los Marxistas-Leninistas de Holanda, “Línea Roja” (periódico marxista-leninista de Francia), el Movimiento Comunista Marxista-Leninista de San Marino, la Liga de la Juventud Comunista de Japón, el Partido Comunista de Tailandia, el Partido Comunista de Malasia, el Partido Comunista de Bolivia, el Partido Comunista de Brasil, el Partido Comunista Revolucionario de Chile, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Alemania, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Bélgica, la Organización de los Comunistas de Suiza, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de España, la Organización Marxista-Leninista de los Emigrantes Políticos Griegos, la Federación de los Marxistas-Leninistas de Holanda, las Ediciones Oriente de Italia, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Gran Bretaña, el Grupo Marxista-Leninista de Grecia, el Grupo Marxista-Leninista de Guayana, Marxistas-Leninistas de Hungría, la Organización de los Marxistas-Leninistas de Yugoslavia, la Liga de la Juventud Socialista de Noruega, el Consejo Nacional de la Revolución de Congo (B.), Grupo de la Organización Nacional de Guadalupe, Frente Patriótico de Tailandia, Fuerzas de la Juventud para la Liberación Nacional de Jamaica, Liga Comunista de Suecia (Marxista-Leninista), Partido Progresista del Trabajo de EE.UU., Comité ad hoc por un partido marxista-leninista de EE.UU., Asociación de Marxistas-Leninistas de Helsinki, Partido de los Trabajadores de Haití, el periódico indio “Liberación”, Unión Nacional Africana de Zimbabwe, Unión Nacional de Sudoeste Africano, Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA), Congreso Panafricano de Tanzania, Frente de Liberación de Eritrea, Vanguardia Comunista de Argentina, Asociación de Obreros Revolucionarios Austríacos (Marxista-Leninista), Partido Comunista Marxista-Leninista de Ecuador y Comité Marxista-Leninista Portugués.

I Reunión Plenaria del Comité Central elegido en el IX Congreso del PC de China
El Comité Central elegido en el IX Congreso Nacional del PC de China realizó su primera reunión plenaria el 28 de abril de 1969 para la elección del órgano central, el Buró Político. Participaron todos los miembros efectivos y suplentes, que fue presidida por el camarada Mao Tsetung. El Comité Central eligió como presidente al camarada Mao Tsetung y como vicepresidente al camarada Lin Piao.

El IX Congreso abrió una nueva etapa de la Revolución china…
Tras la celebración del IX Congreso Nacional del PC de China, por todo el país se desencadenó una entusiástica campaña de estudio de sus documentos, para la aplicación del espíritu del Congreso y la concretización de los principios políticos y las tareas de combate allí formuladas, impulsando la grandiosa causa de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado.
El IX Congreso Nacional del PC de China abrió una nueva etapa de desarrollo de la revolución y de la edificación del socialismo en China y, aún más, de la lucha por el triunfo del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung sobre el revisionismo, sobre el capitalismo y de la revolución sobre la contrarrevolución en todo el mundo. Sus decisiones y proclamaciones inspiraron a los comunistas y revolucionarios del mundo entero, transmitiéndoles fuerza y coraje en su lucha contra el imperialismo, contra el revisionismo moderno y contra todos los reaccionarios.

…pero la lucha de clases no concluyó
La lucha de clases en China no se detuvo con este Congreso y el combate se agudizó en los meses siguientes entre quienes deseaban avanzar y continuar la Gran Revolución Cultural Proletaria (liderados por el camarada Lin Piao y el camarada Chen Po-ta) y los revisionistas agazapados que querían frenarla y paralizarla (liderados por Chou En-lai). Esta lucha acabó, primero, con la eliminación de Lin Piao y sus partidarios en 1971 y, finalmente, tras la muerte de Mao Tsetung en 1976, con el golpe de estado contrarrevolucionario liderado por los revisionistas Hua Kuo-feng, Teng Hsiao-ping y compañía, restaurándose el capitalismo en China y convirtiéndola en un país socialimperialista.
El IX Congreso Nacional del PC de China quedará como un hito en la historia del PC de China y del movimiento comunista internacional, colofón de la lucha desarrollada durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China, y sus documentos deben ser estudiados por los comunistas y revolucionarios del siglo XXI.
Pero como señalara con gran acierto el propio camarada Mao Tsetung un mes después de clausurado el IX Congreso del PC de China:
“Hemos obtenido una gran victoria. Pero la clase derrotada continuará la lucha. Estas personas están aún alrededor y ésta clase aún existe. Por tanto, no podemos hablar de victoria final. Ni siquiera en décadas. No debemos perder nuestra vigilancia. Según el punto de vista leninista, la victoria final de un país socialista no sólo requiere los esfuerzos del proletariado y las amplias masas populares en el país, sino que también implica la victoria de la revolución mundial y la abolición del sistema de explotación del hombre por el hombre en el mundo entero, sobre cuya base toda la humanidad se emancipará. Por tanto, es erróneo hablar a la ligera de la victoria final de la revolución en nuestro país; va en contra del leninismo y no se ajusta a los hechos”.
(Mao Tsetung, 23 de Mayo de 1969)

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: «A propósito del porvenir» (1969)

*Prestar atención a los métodos de trabajo – Editorial de «Renmin Ribao» (Diario del Pueblo) – 5 de Noviembre 1969

*Sobre la acumulación de experiencias- Editorial de «Hongqi», nº 3-4 (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero

Extracto del libro «Los Subterráneos de la Libertad» de Jorge Amado

Nota – La página web de los camaradas del Movimiento Estudiantil Popular Revolucionario (MEPR) – Brasil publicó recientemente un extracto del libro del escritor brasileño Jorge Amado “Los Subterráneos de la Libertad – Luz en el túnel (vol. III) que reproducimos a continuación junto con una nota introductoria de los camaradas del MEPR:

En estos tiempos de creciente fascistización del viejo Estado, de prisiones y persecuciones políticas, publicamos un extracto del volumen III “Luz en el túnel”, parte de la trilogía “Los Subterráneos de la Libertad”. Importante obra del escritor de Bahía Jorge Amado (1912-2001), escrita a comienzos de la década de los años 50. El libro retrata, a partir del realismo socialista, mezclando personajes y acontecimiento históricos con ficción, la lucha del clandestino Partido Comunista del Brasil contra el régimen del Estado Nuevo de Getúlio Vargas (1937-1945). En el extracto que publicamos a continuación, el autor relata las torturas cometidas por el Estado brasileño contra el dirigente comunista Carlos Marighella (João), demostrando la superioridad moral de la clase obrera ante la degenerada moral burguesa y su justicia hipócrita.

“(…) El juez era un licenciado con ciertas veleidades intelectuales. En su casa,
los sábados, se reunía una tertulia de amigos para «oír música y discutir».
Elogiaban su integridad y el brillo de sus sentencias. Aquél era el primer proceso
político que tenía que instruir, y les dijo a los amigos que estaba contento. Era una
ocasión para estudiar «la inexplicable psicología de los comunistas». Como muchas
otras personas, había leído y oído mucho sobre los comunistas, sobre la Unión
Soviética. Tenía la cabeza llena de ideas absurdas, pero su curiosidad no era
malsana: quería explicarse a sí mismo la abnegación de aquellos hombres por una
causa que le parecía tan discutible.
Como la policía había dicho que el traslado de los presos era
extremadamente peligroso, había decidido ir a oírles en la propia cárcel. Había
estudiado la documentación enviada por la Delegación de Orden Político y Social,
una serie de acusaciones monstruosas, basadas casi todas en las declaraciones de
los policías. De creer las acusaciones, los procesados eran modelo de depravación
moral. La curiosidad del juez había aumentado, y se dirigió a la cárcel con un
interés especial para oír al primer acusado. Iba a tener materia para apasionantes
discusiones en la tertulia del sábado.
Habían dispuesto un despacho para el juez y sus auxiliares en la
administración de la cárcel. El director se acercó a saludarle y se quedaron
hablando mientras llegaba el preso. El juez mandó llamar al acusado Aguinaldo
Penha, y el director le ordenó a un policía:
—Traiga a João.
Le explicó al juez:
—Usan siempre nombres de guerra.
—¿Y qué hacen en la cárcel?
—Estudian. Los más ilustrados dan charlas para los otros, organizan un
«colectivo»…
—¿Un colectivo? ¿Qué es eso?
El director se rió:
—Un término de su argot. Quiere decir que se organizan colectivamente
para todo: el estudio, el trabajo, para repartir la comida que algunos reciben. La
verdad es que son gente ordenada y con ánimo solidario…
Entró João, seguido de un guardia del presidio. El juez levantó la cabeza y
se estremeció. El rostro flaco del preso estaba aún lleno de cardenales, el labio
apenas cicatrizado, un brazo en cabestrillo.
—¿Se ha hecho daño? —preguntó.
—La policía me apaleó día tras día durante un mes.
El juez inclinó la cabeza sobre los papeles que tenía delante:
—A ver… Se llama usted Aguinaldo Penha… —ante una señal de
asentimiento de João, le invitó—: Siéntese. Vamos a tomarle declaración.
Los funcionarios estaban dispuestos. João quiso saber:
—¿Es usted el juez?
—Sí.
—Sí.
João empezó por protestar contra las violencias y brutalidades de que
habían sido víctimas él y otros detenidos. Su voz martilleaba las palabras. Era una
acusación terrible contra la policía, contra el Estado Novo, contra el fascismo.
Después de las primeras palabras, el mecanógrafo dejó de teclear. Miraba para el
juez como consultando: ¿tengo que escribir esas frases del preso? El juez se quedó
un momento indeciso. El director de la cárcel iba a decir algo, pero João se
adelantó:
—Señor juez, basta mirarme para comprobar las violencias que hemos
sufrido. Si usted no desea ser un cómplice más en la farsa de este proceso, debe
ordenar que quede registrada mi protesta. Y, por otra parte, me niego a efectuar
cualquier otra declaración. Fui objeto de la violencia de la policía, mis compañeros
lo fueron también, y exijo que conste mi protesta y que se abra una investigación
sobre el mal trato que hemos recibido.

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EL CAMINO LUMINOSO DE OCTUBRE – Fausto Arruda (A Nova Democracia)


Nota – Con ocasión de cumplirse hoy 7 de noviembre de 2014 el 97º aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, que dirigida por el gran maestro del proletariado V.I. Lenin aplastó el aparato del viejo Estado burgués a través de la revolución violenta, fundando el primer Estado de dictadura del proletariado y abriendo una nueva época en la historia de la humanidad, reproducimos a continuación el artículo publicado en el periódico brasileño A Nova Democracia nº 39, Enero 2008, titulado El Camino Luminoso de Octubre de Fausto Arruda, Profesor y miembro del Consejo Editorial de “A Nova Democracia” y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español por su interés:

EL CAMINO LUMINOSO DE OCTUBRE
Profesor Fausto Arruda

Todos los años, el aniversario de la Revolución de Octubre de 1917, los revolucionarios y demócratas avanzados en todo el mundo celebran el gran acontecimiento que cambió el rumbo de la historia de la humanidad e inauguró una Nueva Era. La reacción, a través de todos los medios, no deja de aprovechar oportunidad como ésta para, una vez más, destilar su más rabioso rencor contra la revolución proletaria.
Transcurridos 90 años, los reaccionarios y sus potentes medios de comunicación, a pesar que ya han decretado por mil veces la muerte y fin de comunismo, gastan ríos de tinta y montañas de papel en un esfuerzo frenético por reescribir la historia, sepultar toda la verdad y arrojar un mar de lodo sobre los gloriosos y heroicos hechos de las masas revolucionarias y especialmente de sus grandes jefes.
Interesante notar que, en este intento obstinado, las publicaciones y difusores de la reacción insultan y maldicen al gran dirigente comunista José Stalin, tras abarrotar montañas de mentiras y sandeces sobre su honrada y revolucionaria trayectoria. Con el mismo empeño, que llega a rayar en lo grotesco y ridículo, ensalzan la figura de Leiva Davidovich Bronstein –Trotsky- como el mayor discípulo de Lenin al igual que como la “inteligencia sin igual” en la dirección de la revolución. Los más empedernidos trotskistas ganan espacios nobles en los principales medios de los monopolios de comunicación para dar sus versiones pequeño-burguesas de la Revolución de Octubre de 1917 y, claro, engrosar el coro de la reacción en su triste tarea de difamación de Stalin.
En verdad, dígase de paso, Trotsky después de una trayectoria sinuosa y oportunista, marcada por profundas contradicciones con Lenin, en cuestiones teóricas e ideológicas, sólo llegó al Partido Bolchevique en vísperas de la revolución. Y pocos años después del triunfo de la revolución fueron suficientes para revelar completamente su verdadero papel traicionero.
La Revolución de Octubre de 1917 es un inmortal e impagable acontecimiento histórico. Llegará el tiempo que nuevos vientos revolucionarios barrerán toda la inmundicia lanzada contra ella.

Cómo y por qué triunfó la Revolución de Octubre
Hace 90 años las masas de obreros, campesinos y soldados rusos derrumbaron el Estado autocrático del zar Nicolás II e hicieron dos revoluciones. En febrero la revolución democrática dio lugar a un régimen burgués e imperialista feudal y, contra él, la revolución socialista triunfó el 25 de Octubre (7 de Noviembre en el calendario occidental). Después de un breve periodo, levantaron su propio Estado, inaugurando un periodo que llenaría de esperanzas a los trabajadores y de temor a los reaccionarios del mundo entero.
La existencia de un partido de nuevo tipo, armado con la poderosa línea ideológico-política marxista fue el factor decisivo para la victoria de la revolución, y además, claro está de la acertada conducción en la alianza obrero-campesina y la propia situación concreta de crisis que existía en Rusia. Este partido, con lazos indisolubles con las masas, tomó el poder político, promovió la expropiación de los capitalistas y latifundistas, socializó los medios de producción, destruyó la maquinaria burocrática-administrativa-policial-militar y estableció el poder estatal del proletariado sobre nuevas bases, todo apoyado por la fuerza de las masas armadas.
En 1917 el mundo se encontraba sumergido en una crisis. Hacía ya tres años que los países imperialistas se habían arrojado a una guerra por el reparto de las colonias y semicolonias, teniendo a Rusia, país atrasado en relación a las demás potencias imperialistas, ingresado en una de las coaliciones que promovían el conflicto, la I Guerra Mundial. Centenas de millares de soldados del ejército zarista eran campesinos sedientos de tierra y justicia, insatisfechos con una guerra injusta. Se sumaba a esto la existencia de un proletariado con gran experiencia en la lucha de clases y muy concentrado en algunas ciudades. Solamente los bolcheviques, dirigidos por Lenin y forjados a lo largo de duras luchas contra el oportunismo y el revisionismo, comprendieron que allí, en Rusia, estaban reunidas las condiciones para la realización de la primera revolución proletaria victoriosa de la historia.

Grandes hechos y conquistas
Así, la política acertada del Partido Bolchevique condujo no solo al triunfo a la insurrección armada sino que aseguró el establecimiento y construcción de un nuevo poder, el de los Soviets, el Poder político del proletariado basado en la alianza obrero-campesina y la más avanzada democracia, la Dictadura del Proletariado. El primer decreto del nuevo poder estatal socialista fue el de la paz con Alemania. Estableció todos los derechos reclamados por los trabajadores y pasó el control de las fábricas a los obreros, entregó la tierra a los campesinos pobres, instituyó la igualdad de la mujer y respondió al problema de las nacionalidades y minorías nacionales oprimidas basado en el derecho de los pueblos a la autodeterminación, creando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ya en los primeros años.
En cuanto la reacción y el imperialismo emprendían inútiles sabotajes y agresiones, el pueblo soviético, dirigido por los bolcheviques, levantaba monumentos a la capacidad y creatividad humanas, cosas que sólo el mismo pueblo es capaz de realizar.
Primero en la guerra civil contra los parásitos burgueses, feudales y zaristas y para expulsar a los ejércitos de 15 países que ocuparon Rusia en socorro de las clases explotadoras derrotadas. Luego emprendió el camino de la construcción del socialismo en un solo país en las condiciones de cerco imperialista, para lo que contó con el apoyo y solidaridad de millones y millones de trabajadores y progresistas en todo el mundo.
En el corto periodo de 25 años, el naciente poder del proletariado se enfrentó a la guerra civil, realizó la electrificación e industrialización, la cooperativización del campo y aún soportó la devastación indescriptible practicada por las hordas hitleristas, con el genocidio, la matanza y muerte de más de 25 millones de sus compatriotas. Ayudó en la liberación de numerosas naciones de las garras nazi-fascistas y reconstruyó una vez más el país, adelantando a las naciones capitalistas más desarrolladas en el campo de la ciencia y la técnica.

EL SIGNIFICADO INTERNACIONAL
La Revolución de Octubre sacudió el yugo del capital en todo el mundo, haciendo estremecer los cimientos del imperialismo. Y forjó una nueva arma para el proletariado –la teoría y la táctica de la revolución proletaria-, apuntando a los pueblos oprimidos de todos los países el camino para el triunfo del socialismo, lo que elevó al marxismo a su segunda etapa, el marxismo-leninismo. Era la ruptura del monopolio del poder político por la burguesía en el mundo y de la condición del mercado capitalista como mercado mundial único.
Alentados por los acontecimientos en Rusia, los proletarios de todo el mundo redoblaron de iniciativa revolucionaria a Europa y Estados Unidos, además de incontables movimientos de liberación nacional en las colonias y semicolonias. Como se verificó en China, la revolución democrático-burguesa ganó nueva forma con la dirección del Partido Comunista y del Presidente Mao Tsetung, dirigida ahora contra el feudalismo, el capitalismo burocrático y el imperialismo.
Como impacto de la Revolución de Octubre y su significado internacional, el impulso de la revolución china fue la confirmación de que, en la época del imperialismo, las luchas de liberación nacional se convirtieron en parte integrante de la Revolución Proletaria Mundial.

EL REVISIONISMO MODERNO
Con todo, todos los avances alcanzados en la lucha revolucionaria en la aplicación de las tareas de construcción socialista –para el desarrollo de las fuerzas productivas y la máxima satisfacción de las necesidades de las personas- se mostraron insuficientes para asegurar el desarrollo continuado de la revolución y conjurar el peligro de la restauración capitalista. Lenin afirmaba que socializar los medios de producción era la tarea más fácil de la revolución proletaria después de su triunfo. Y que las tareas de eliminar las clases y sus restos y vestigios (las diferencias entre la ciudad y el campo, entre obreros y campesinos y entre trabajo manual e intelectual) eran las más difíciles y complejas, que por tanto demandaría muchos y muchos años (1).
La jefatura bolchevique, bajo la dirección de Stalin, a pesar de los grandes progresos en la resolución de gigantescos nuevos problemas en la construcción socialista, no fue capaz de obtener a tiempo la suficiente comprensión sobre una cuestión crucial como el de la continuidad de la revolución en las condiciones del socialismo y de la Dictadura del Proletariado, en que la lucha de clases seguía y se tornaba más encarnizada y compleja. Además, como demuestran los hechos históricos, fue después de la muerte de Stalin que la contrarrevolución tuvo serios obstáculos para imponerse.
Jruschov dirigió la restauración capitalista en la URSS difamando la dictadura del proletariado a través de las falsas denuncias de los “crímenes” de Stalin. Como el Partido Comunista de la URSS, hasta entonces, tenía reconocido el papel de vanguardia del movimiento comunista internacional, las orientaciones de los restauracionistas arrastraron a los países del campo socialista y a los partidos comunistas en el resto del mundo, llevándolos al campo de la contrarrevolución. Pero a eso se resistió un grupo de partidos liderados por el Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania. Bajo el liderazgo del Presidente Mao y después de algunos años de lucha sorda, en 1963 se destapó la más tenaz batalla ideológica jamás vista. Mao, sustentando el Camino de Octubre y en la defensa del marxismo-leninismo, identificó en el XX Congreso del PCUS (realizado en 1956), el surgimiento y sistematización del nuevo revisionismo y desenmascaró la podrida teoría jruschovista de las “tres pacíficas” y “de los dos todos” (2).
La investigación de las causas de la restauración capitalista en la URSS realizadas por el Presidente Mao confirmaba la concepción marxista-leninista de que en el socialismo las clases y la lucha de clases seguían existiendo, aunque bajo nuevas formas. Mao afirmaba que después de la toma del poder por el proletariado, la lucha entre el camino socialista y el capitalista se agudizaba y que no estaba garantizado de antemano quien vencería a quien, lo que demandaría muchos años e inclusive también muchas décadas. Que dependía de la continuidad de la lucha de clases y de una correcta dirección del Partido Comunista para llevar a cabo la abolición de las mismas.
Defendió la necesidad de distinguir la diferencia de las contradicciones en la sociedad socialista que se dan entre “nosotros y el enemigo” y de aquellas que se dan “en el seno del pueblo”, contradicciones de naturalezas distintas y que para su solución demandan de métodos diferentes.
Mao afirmó: “Nunca debemos olvidar la lucha de clases”, lanzando la gran Campaña de Educación Socialista y el Gran Salto Adelante que finalmente desembocaron en la Gran Revolución Cultural Proletaria. La Gran Revolución Cultural Proletaria movilizó a centenares de millones de chinos en defensa del poder para el proletariado como garantía del socialismo y de la abolición de las clases para pasar al comunismo, meta final de la revolución proletaria; aportó grandes desarrollos al marxismo-leninismo, elevándolo a una nueva y tercera etapa, el maoísmo, e impidió por diez años la restauración capitalista en China.
Entre tanto, aunque desenmascarados, astutamente los revisionistas modernos siguieron defendiendo la vía pacífica y la participación en los parlamentos, negando el Camino de Octubre, sirviendo a los imperialistas y a sus lacayos en los países dominados y provocando la confusión entre las masas para separarlas del camino revolucionario.

LA LUCHA EN BRASIL
En Brasil, como ocurrió en innumerables países, de la misma forma que la Revolución de Octubre impactó profundamente, concurriendo como uno de los factores que llevaron a la fundación del Partido Comunista en 1922, también los resultados del XX Congreso del PCUS y el revisionismo jruschovista provocaron grandes contradicciones.
Una fracción del partido se levantó contra el revisionismo de la dirección de Prestes y en defensa del marxismo-leninismo y del Camino de Octubre, reconstruyendo el partido en 1962. En breve irguió la bandera del Pensamiento Mao Tsetung y de la Guerra Popular. Por insuficiencias de asimilación y dogmatismo de la dirección del partido, la Guerrilla de Araguaia fue derrotada. Esto bastó para que los enemigos del maoísmo en el partido saboteasen el balance crítico de aquella rica experiencia, hecha con la sangre vertida por decenas de heroicos cuadros comunistas y masas, para abandonar la línea revolucionaria y capitular.
Hundiéndose en el revisionismo hoxhista (3) la dirección de Joao Amazonas, a fines de la década de los años70, liquidó por completo el Partido Comunista de Brasil en cuanto partido revolucionario del proletariado, lo que dio lugar, en los años siguientes, a otra organización revisionista bajo las siglas de PCdoB.
Transcurridos 90 años de la Revolución Rusa, el revisionista PCdoB de Renato Rabelo, como todo revisionista que se precia, corrió a exaltarla como “el más destacado acontecimiento social y político de la humanidad” (4), para concluir que eso, no obstante, es cosa del pasado. En su nota, criticó un supuesto “mando centralizador” (5) del Estado Soviético, que habría “debilitado la democracia socialista” (6). Esto, para atacar a la Dictadura del Proletariado y sustentar la dictadura burguesa-burocrática-semifeudal instalada en Brasil, clasificada por él de “democracia”.
Señala además la nota que las condiciones objetivas, en cuanto a la Revolución de Octubre, ya no existen en la actualidad, teniendo en cuenta que “los rasgos actuales del capitalismo cambiaron” (7), lo que llevaría a la necesidad de luchar por el socialismo en las nuevas condiciones del siglo XXI. Obviedades comprendidas por cualquier colegial. Pero, observaciones hechas para defender las tesis revisionistas como las presentadas por Luiz Fernandes, extraídas “de las lecciones de las experiencias fracasadas del socialismo en el siglo XX”, de nuevos caminos a través de la “preservación de mecanismos de democracia representativa” (8).
Hoy, además del jruschovismo clásico, surgen nuevas modalidades de revisionismo. No existen sólo posiciones como las del PCdoB o las de Chávez en Venezuela, que habla sobre un socialismo del siglo XXI sin destrucción de la máquina burocrática-administrativa-militar de la burguesía, sin Dictadura del Proletariado, sin expropiación de la burguesía, de los latifundistas y del imperialismo y sin socialización de los medios de producción.
Existen además procesos en que, tras años de luchas heroicas de las masas en la guerra revolucionaria, sus direcciones pasan a predicar argumentos semejantes, deponiendo las armas e integrándose en el Estado reaccionario. Y además acusan de dogmáticos a quienes persisten en la defensa intransigente de los postulados esenciales del marxismo y del Camino de Octubre, para justificar su capitulación ante el imperialismo y embellecer al capitalismo y perpetuar su Estado. El Presidente Mao ya había alertado sobre tal truco, respondiendo a los ataques jruschovistas afirmando que todas las desviaciones, entre ellas el dogmatismo, eran maléficas, pero que, ineluctablemente, el peligro principal seguía siendo el revisionismo.

EL TRIUNFO ELECTORAL DEL OPORTUNISMO
El predominio del revisionismo moderno de Jruschov en el interior del movimiento comunista de América Latina lo adiestró en las ilusiones constitucionales y causó profundas secuelas y reacciones de todo tipo como la influencia del foquismo. Después de la derrota de los procesos revolucionarios en la región en las décadas de los años 60 y 70, y en función de la carencia de una dirección proletaria que fuera rota por la contrarrevolución y con el consiguiente reinado del revisionismo, se creó el ambiente para el surgimiento de una tal “nueva izquierda” con discursos radicales y grandes apetitos oportunistas y electoreros.
Exguerrilleros arrepentidos, nacionalistas, trotskistas de diversas sectas, sectores de la Iglesia católica y sindicalistas formados por los institutos yanquis para el “sindicalismo libre”, se conformaron en un verdadero cártel de oportunismo. De las fuerzas que continuaron la lucha armada, con raras excepciones, capitularon y renegaron de la revolución en las décadas siguientes de los años 80 y 90. De las que continuaron n la luchar armada revolucionaria, rigurosamente sólo el Partido Comunista del Perú siguió sustentando el marxismo-leninismo a través del maoísmo y de la guerra popular. Y también con los duros golpes sufridos en el auge de la ofensiva general de la contrarrevolución mundial en el inicio de los años 90, la Revolución Peruana siguió adelante con la guerra popular combatiendo la capitulación y enfrentándose a viento y marea. En otras partes del mundo continuaron guerras populares en Turquía, en las Filipinas y en la India. También luchas clasistas y revolucionarias continuaron en muchos países y han propiciado el surgimiento o resurgimiento de partidos comunistas auténticos. La lucha antiimperialista crece cada día y tiene inspiración en la heroica resistencia patriótica en Irak, en la resistencia palestina y en Afganistán.
Cabalgando sobre las masas que iniciaron el siglo XXI resistiendo desesperadamente las políticas del imperialismo de saqueo y superexplotación y prometiéndoles el cielo, el cártel del oportunismo triunfó electoralmente y de forma encadenada en la mayoría de los países de la región. Ya a través de la administración del viejo Estado, presentando las mínimas promesas, se dedicaron a aplicar las políticas que decían combatir y a presidir la represión de las masas.
Integrando el cártel oportunista, también se encuentran curtidos revisionistas y partidos que se escudan bajo la máscara de marxistas-leninistas o incluso de maoístas. Juntos anuncian el surgimiento y papel central de nuevos “actores sociales”, según ellos, revelados por la nueva realidad social surgida en el mundo con la bancarrota del “socialismo real” y el establecimiento del “Nuevo Orden” de la “Globalización”. Proclamando el fin o secundarización de las clases, apuntan como agentes transformadores a la gama de manifestaciones denominadas como “movimientos sociales”: las “ONGs”, el “ecologismo”, la “cuestión de género” y “homosexualismo”, el “indigenismo” y el “neoanarquismo”, la “cuestión racial” y “antiglobalización”.
A pesar del discurso de “transparencia” y “horizontalidad” anunciados a bombo y platillo, la práctica de sus organizaciones y de sus gobiernos no van más allá de los más vulgares y rastreros métodos burgueses de autoritarismo, de populismo, de tutelaje de las organizaciones sociales, de corporativización de las masas y de mero asistencialismo.
Pero en toda América Latina, incluso dentro del ambiente aún de ofensiva de carácter general de la contrarrevolución a nivel mundial, las masas resisten y cada vez crecen más las luchas combativas. Aunque el oportunismo haya prevalecido temporalmente, desviando a las masas del camino revolucionario para mantenerlas eternamente atadas al viejo Estado, las luchas y rebeliones son preludio de un nuevo momento de la situación revolucionaria en desarrollo.
La base objetiva de esta situación fue generada por la crisis crónica de un sistema semicolonial, secularmente impuesto en el continente por el imperialismo, principalmente yanqui, que empuja al pueblo al combate. En los últimos años, esta crisis se agravó como consecuencia directa de la descomposición de la propia base material y del impacto sobre ella de la restructuración mundial del capitalismo denominada “globalización”.
El surgimiento de estos gobiernos caracterizados por los analistas burgueses como viraje a la izquierda en América Latina, representa nada más que, en última instancia, la reacción de la fracción burocrática de la gran burguesía de los países de la región. Éstas, que fueron –después de décadas enteras de hegemonía- destronadas del centro del aparato del Estado, y hacen del proyecto electoral de los oportunistas reformistas burgueses, la esperanza de retomar la posición perdida, reestructurar el Estado e impulsar el capitalismo burocrático.
Existe una relación indisoluble entre la existencia del imperialismo, de las colonias y semicolonias por él esclavizadas y dominadas, con el problema nacional, la democracia y la conquista del Poder por el proletariado. Por eso mismo, en América Latina, el verdadero camino del socialismo, muy lejos de las caricaturas de socialismo y quimeras vía “referéndums”, es el de la lucha dura y prolongada de la revolución de nueva democracia. Esto como condición indispensable para barrer la semifeudalidad, el capitalismo burocrático y la dominación imperialista, llevar a cabo la revolución de Nueva Democracia y pasar ininterrumpidamente a la revolución socialista, sirviendo al mismo tiempo a la revolución mundial y a la meta final del comunismo.
Así es que, en este cuadro, el gran desafío para las masas populares latinoamericanas, como del resto del mundo, es más que nunca el de seguir el Camino de Octubre. El Camino de Octubre, confirmado por la experiencia de todas las demás revoluciones populares y proletarias, enseña que es necesario desenmascarar al oportunismo y al revisionismo, liberando las inmensas energías revolucionarias de las masas y crear la fuerza armada revolucionaria, para derrotar a la reacción local y al enemigo común, el imperialismo. Por último, los factores que aseguraron el triunfo del Gran Octubre, se pueden traducir todos en una sola verdad proferida por Lenin: “Educar al partido y a las masas en el combate implacable al oportunismo y en la violencia revolucionaria”.
Al asestar un golpe certero al enemigo común, la Revolución de Octubre dio a los pueblos de todos los países un ejemplo y mostró el camino de la lucha de liberación de las masas explotadas y oprimidas. Mostró los medios de las masas para concretizar el derecho de decidir sobre sus propios destinos. ¡Las enseñanzas de la Revolución de Octubre y el Camino de Octubre seguirán vigentes hasta que toda la burguesía y toda la reacción sean barridas del poder en todo el mundo!

Notas
(1) Lenin – Economía y Política en el periodo de la Dictadura del Proletariado – Obras Completas.
(2) Las “tres pacíficas” y los “dos todos” fue como denominó el Presidente Mao al conjunto de las tesis de Jruschov presentadas en el XX Congreso del PCUS y sistematizadas en el XXII. Las Tres pacíficas son: la coexistencia pacífica, la transición pacífica y la emulación pacífica, con las cuales preconizaba la imposibilidad del camino revolucionario en los países capitalistas y de la lucha de liberación delos pueblos y naciones oprimidas, en un mundo en que existían bombas atómicas. Por tanto, sólo restaba al proletariado y a los pueblos oprimidos intentar el camino del parlamento burgués para su liberación; la paz debería conseguirse a cualquier precio y el socialismo vencería probando al mundo por la comprobación práctica (en la URSS) que él era el mejor sistema social. Los Dos todos son: Estado de todo el pueblo y Partido de todo el pueblo, con que fundamentaba que el Estado socialista era ahora un Estado de todo el pueblo, pues no existían más clases antagónicas en la URSS y, por tanto, ya no había necesidad de Dictadura del Proletariado. Con esto, negaba la existencia de las clases y la lucha de clases en todo el periodo del socialismo y revisaba el concepto marxista del Estado, según el cual el Estado es el producto de la sociedad de clases siendo él el instrumento especial de represión de la clase dominante. Y además, negaba el carácter de clase del Partido Comunista, denominándolo el partido de todo el pueblo y ya no más partido del proletariado.
(3) De Hoxha, líder del Partido del Trabajo de Albania. El revisionismo de Hoxha consiste en negar la existencia de las clases y de la lucha de clases en el socialismo y de aferrarse al dogmatismo. Después de reconocer las contribuciones de Mao al marxismo-leninismo, reculó pasando a negarlo y a atacarlo, haciendo coro con la reacción imperialista.
(4) Nota del PCdoB sobre los 90 años de la Revolución Socialista de 1917, en Rusia, 29 de octubre de 2007 (sitiovermelho.org.com.br)
(5) Idem
(6) Ibidem
(7) Ibidem
(8) Desafíos del socialismo en el siglo XXI – Luis Fernandes PCdoB – sitiovermelho.org.com.br

Sobre la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917 ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*7 de Noviembre: La Revolución Socialista de Octubre de 1917 es la mejor confirmación en la realidad de las justas tesis de Lenin

*¡Viva el 95º Aniversario de la Revolución de Octubre!

*Guión de la película soviética “Lenin en Octubre” (1937)

El gran guía de la Revolución Proletaria Mundial – Núcleo de Estudios de Marxismo-Leninismo-Maoísmo («A Nova Democracia» de Brasil)


Nota – Los camaradas brasileños del periódico “A Nova Democracia” http://www.anovademocracia.com.br/ nos han remitido el artículo “El gran guía de la Revolución Proletaria Mundial”, escrito por el Núcleo de Estudios de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (NEMLM) y publicado en el nº 124, 2ª quincena de Enero de 2014, y que reproducimos a continuación:

EL GRAN GUÍA DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL

Nota de la redacción: En 26 de diciembre de 2013 se completaron 120 años del nacimiento del Presidente Mao Tsetung, el gran líder de la Revolución China, héroe y gran maestro del proletariado internacional. En la China, decenas de millares tomaron las calles de varias ciudades con pancartas y banderas rojas, entonando cantos para celebrar la fecha. El gobierno reaccionario de Pekín, del revisionista PCCh, reaccionó con declaraciones oficiales de que el pueblo no debería “endiosar” el gran dirigente comunista. En conmemoración a esa fecha celebrada por los revolucionarios de todo el mundo, publicamos este artículo del Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo – Brasil enviado a nuestra redacción.

“Los imperialistas y todos los reaccionarios son tigres de papel.”
“O la revolución conjura la guerra mundial o la guerra mundial atiza la revolución.”
Presidente Mao Tsetung

De los tres mayores hitos de la Revolución Proletaria Mundial del siglo XX, fuera la Revolución Bolchevique (1917), dirigida por el gran Lenin, el Presidente Mao Tsetung dirigió dos de ellos. Líder incontestable de la revolución en el país más populoso del mundo y gran guía del más alto nivel alcanzado por la Revolución Proletaria Mundial, la gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP). El Presidente Mao, gran continuador de Marx y Lenin y gran dirigente del proletariado internacional, aportó imperecederas contribuciones a la Revolución Proletaria y al tesoro del marxismo-leninismo, las cuales se constituyeron en una nueva etapa del desarrollo de la ciencia del comunismo.

Así como Marx y Engels fundaron el marxismo en lucha contra las corrientes filosóficas idealistas y metafísicas, dialéctica-idealistas y el materialismo antiguo, así como las teorías e ideologías correspondientes a esas concepciones de las clases dominantes explotadoras y opresoras, Lenin lo elevó a una segunda etapa de desarrollo, en dura lucha contra el revisionismo que pretendía negar su esencia revolucionaria. El leninismo se constituyó, por lo tanto, como segunda etapa de este desarrollo. Como lo afirmó Stalin, “el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria”. Correspondió al Presidente Mao en su tormentosa época, como jefe de la Revolución China, el reto, rol y labor semejante, confirmando los precedentes del surgimiento con Marx y desarrollo con Lenin, de que la ciencia del proletariado sólo puede desarrollarse en lucha inconciliable contra todas las tentativas de su negación.

Aplicación creadora

Desde el triunfo de la revolución en China (1949) después de 22 años de lucha armada y la construcción del socialismo con el “Gran salto adelante” y las “Comunas populares”, pasando por el desenmascaramiento del kruschovismo (la Gran polémica-1963) a la GRCP (1966), toda la labor del Presidente Mao fue resultante de su magistral manejo de la dialéctica y creativa aplicación de las verdades universales del marxismo-leninismo a la realidad china, a la práctica de su revolución, del análisis preciso del imperialismo y de su demoledor e inseparable combate al nuevo revisionismo, en la defensa irrenunciable del carácter revolucionario del marxismo. Sus aportes, por los grandes y nuevos problemas a que dio respuestas, ya en los años de 1960, se constituyeron en el desarrollo de una nueva etapa que demandaba el marxismo, deviniéndose el marxismo-leninismo en marxismo-leninismo-maoísmo. Así como la comprensión y aceptación del leninismo como segunda y nueva etapa del marxismo fue uno divisor de aguas entre comunistas y revisionistas en la primera mitad del siglo XX, también lo es desde los años de 1960, la comprensión de que el maoísmo es el marxismo-leninismo de la época. Hoy, más que nunca, el maoísmo es el deslinde entre comunistas y todo el revisionismo, incluido sus manifestaciones más ‘novedosas’. Es la nueva, tercera y superior etapa del desarrollo del marxismo.

Fue el Presidente Gonzalo, jefe del Partido Comunista del Perú y de la Revolución Peruana, y en medio a la gran Guerra Popular que dirigía quien, por primera vez y acertadamente, sintetizó los gigantescos aportes del Presidente Mao como maoísmo, como nueva, tercera y superior etapa del desarrollo del marxismo. Como había cumplido Stalin la tarea de definir y sintetizar el leninismo, cupo al Presidente Gonzalo la de definir y sintetizar el maoísmo. Y lo hizo con la profunda comprensión de que una nueva etapa de desarrollo se caracteriza cuando determinados aportes de determinado proceso revolucionario se dan en las tres partes constitutivas del marxismo – la filosofía marxista, la economía política marxista y el socialismo científico –, como un salto cualitativo de estas como unidad, por exigencia objetiva de la época y necesidad de desarrollo del marxismo para responderla.

En la Entrevista del Siglo concedía a El Diario desde la clandestinidad, luego después del histórico I Congreso del PCP, en 1988, el Presidente Gonzalo expuso las bases de esa comprensión:

“Para nosotros, el marxismo es un proceso de desarrollo y este grandioso proceso nos dio una nueva, tercera y superior etapa. (…) Decimos esto porque viendo las tres partes integrantes del marxismo es claramente evidente que el Presidente Mao Tsetung desarrolló cada una de estas tres partes.”

“Así, simplemente para enumerar: en la filosofía marxista nadie puede negar su grandioso desarrollo en la dialéctica, centralmente en la ley de la contradicción estableciendo que es la única ley fundamental; si nos colocamos el problema de la economía política, podemos decir que en este campo basta destacar dos cosas: una, para nosotros de peso inmediata y concreta, el capitalismo burocrático, y, dos, el desarrollo de la economía política del socialismo, pues, en síntesis, podríamos decir que es él quien realmente estableció y desarrolló la economía política del socialismo; en cuanto al socialismo científico bastaría destacar la guerra popular, pues, es con el Presidente Mao Tsetung que el proletariado internacional logra una teoría militar cabal, desarrollada y nos da así la teoría militar de la clase, del proletariado, con aplicación en todas las partes.

Creemos que estas tres cuestiones nos demuestran que hay un desarrollo de carácter universal. Visto el problema de esta manera, entonces estamos frente a una nueva etapa y la llamamos de tercera, porque el marxismo tiene dos etapas precedentes: la de Marx y la de Lenin, de ahí que hablemos de marxismo-leninismo. En lo pertinente a la superior: en el maoísmo, la ideología del proletariado universal alcanza el más alto desarrollo adquirido hasta hoy, su nivel superior; sin embargo, en la comprensión de que el marxismo es una – disculpen la reiteración – unidad dialéctica que da grandes saltos y esos grandes saltos son los que generan etapas. Así, para nosotros, lo que existe en el mundo hoy es marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo.”

Y además aseveró que “Lo fundamental en el maoísmo es el poder. El poder para el proletariado, el poder para la dictadura del proletariado, el poder basado en una fuerza armada y dirigida por el partido comunista. Más explícitamente: 1) el poder bajo dirección del proletariado en la revolución democrática; 2) el poder para la dictadura del proletariado en las revoluciones socialista y culturales y 3) el poder basado en una fuerza armada dirigida por el partido comunista, conquistado y defendido mediante la guerra popular”. Y esta es cuestión medular.

Magistral manejo de la dialéctica

En brillantes síntesis el Presidente Mao, de forma clara y profunda, analiza el materialismo dialéctico, establece que la contradicción es la única ley fundamental que rige la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Sistematiza la cuestión sobre la contradicción: la contradicción principal y el aspecto principal de la contradicción, el aspecto particular y universal de la contradicción, el papel del antagonismo en la contradicción, contradicción antagónica y no antagónica, la identidad y lucha de los contrarios. Sobre la relación de la práctica y la teoría, profundizó Lenin, afirmando que el conocimiento surge de la práctica indicando sus dos saltos, el que va de la práctica al conocimiento y de este a la práctica, siendo el segundo el principal.

En la economía política profundiza tesis leninistas en el análisis del imperialismo con la conceptuación del capitalismo burocrático, o sea, como que en la época del imperialismo, a través de la exportación de capitales y de la política colonial, el capitalismo se desarrolla en los países dominados engendrado por el imperialismo y atado a él. También desarrolló la tesis leninista de que “la política es expresión concentrada de la economía”, que “el trabajo político es la línea vital del trabajo económico” apuntando “poner la política en el puesto de mando”. Aún en economía política del socialismo apunta grandes cuestiones con el Gran Salto Adelante y las Comunas Populares.

En la esfera de la lucha de clases, de la lucha revolucionaria y del socialismo, el Presidente Mao, asentado en una experiencia de más de cincuenta años de lucha partidaria y más de veinte de lucha armada, desarrolló la concepción de la línea de masas como método de movilizar las masas, conocer la realidad para formular correctamente la línea general, aplicar el centralismo democrático, construir los tres instrumentos fundamentales de la revolución y organizar las masas en ella. Partiendo de la concepción marxista de que son las masas que hacen la historia formuló que para una correcta y acertada práctica revolucionaria los comunistas y activistas revolucionarios deben de modo sistemático y continuado “recoger las ideas de las masas (ideas dispersas, no sistemáticas), concentrarlas (transformarlas por medio del estudio en ideas sintetizadas y sistematizadas), ir de nuevo a las masas para propagarlas y explicarlas de modo que las masas las tomen como suyas, persistir en ellas y que las traduzcan en acción; y aún verificar la justeza de esas ideas en el transcurrir de la propia acción de las masas. Después es preciso volver a concentrar las ideas de las masas y llevarlas otra vez a las masas, para que estas persistan en ellas y las apliquen firmemente”.

Desarrolló la tesis marxista-leninista del partido al formular el concepto de la lucha de dos líneas en el partido, que se expresa como reflejo de las contradicciones de clases existentes en la sociedad e, inclusive, durante todo el período de la construcción del socialismo. Razón por la cual postula como determinante la necesidad de la permanente lucha ideológica contra el oportunismo, contra el dogmatismo, contra el revisionismo, teniendo siempre en cuenta el revisionismo como peligro principal, para afirmación y dominio de la línea proletaria en el partido, condición indispensable para la victoria de la revolución, de la construcción del socialismo y de su tránsito al comunismo.

Potencializó la línea político-ideológica de la revolución proletaria estableciendo los Tres Instrumentos Fundamentales de la Revolución como siendo el Partido Comunista, Ejército Popular y Frente Único Revolucionario. Llamándolos de “las tres varitas mágicas”, afirmó que “La experiencia… nos demuestra que el frente único y la lucha armada son las dos armas básicas para vencer el enemigo. El frente único es un frente para mantener la lucha armada. Y las organizaciones del Partido son los heroicos combatientes que manejan estas dos armas – para asaltar y destruir las posiciones del enemigo”. En la construcción y manejo de los mismos, el Presidente Mao comprendió tratarse de la construcción del nuevo poder y en esto definió que “El poder nace del fusil” y que el “el partido manda en el fusil y jamás permitiremos que el fusil mande en el partido”.

Dio superior dimensión a la cuestión militar, desarrollando y sistematizando la teoría y línea militar del proletariado, la guerra popular, como guerra de masas dirigida por el partido comunista, con que se resolvió el problema de la estrategia de la conquista del poder del proletariado paso a paso con las bases de apoyo, su conquista en todo el país y su defensa. Además el Presidente Mao desarrolló la teoría marxista del Estado con la teoría de la revolución democrática burguesa de nuevo tipo o Nueva Democracia, expresada como dictadura conjunta de las clases revolucionarias. Tesis de suma importancia, dado que la inmensa mayoría de los países son dominados por el imperialismo y la gran mayoría de la población de la tierra se localiza en ellos.

Además de la innovadora y monumental contribución con la GRCP, pues con ella se resolvió la cuestión de cómo conducir la lucha de clases en las condiciones de la dictadura del proletariado, para desarrollar la construcción del socialismo, luchar contra las líneas defensoras del camino capitalista y la inevitable tentativa de restauración burguesa.

El gran legado del presidente Mao

Una generación de valerosos dirigentes y militantes comunistas que sucedió a la muerte del Presidente Mao Tsetung pasó a estudiar y aplicar sus enseñamientos. De ella, entre otros, forman parte Ibrahim Kayppakkaya, asesinado bajo torturas por el Estado fascista turco en 1973, fundador del Partido Comunista de la Turquía (Marxista-Leninista) – TKP/ML que sigue levantando la bandera de la guerra popular; Charu Mazumdar, dirigente del Partido Comunista de la India Marxista-Leninista que se apoyó en el histórico levantamiento campesino de Naxalbari para fundamentar el camino de la guerra popular en la India y que en los días de hoy tiene continuidad bajo la dirección de su sucesor Partido Comunista de la India (Maoísta) – PCI (M); Pedro Pomar, gran dirigente del Partido Comunista del Brasil, asesinado por el régimen militar fascista en 1976 después de la derrota de la Guerrilla de Araguaia, en el balance de la cual defendió la evaluación crítica de los errores de la concepción aplicada, para superar errores y proseguir la estrategia de la guerra popular.

Pero, de todos estos, se destacó Abimael Guzmán Reynoso, el Presidente Gonzalo, que supo, con mayor acierto, cumplir la tarea de sistematizar la experiencia de la Revolución China de forma más profunda y completa a la cabeza de la Fracción Roja del Partido Comunista del Perú. En 17 años de lucha y retomando a Mariátegui, reconstituyó el PCP al final de 1979, iniciando en 17 de mayo de 1980 la Guerra Popular. Estremeciendo los Andes y sacudiendo las viejas y podridas estructuras semifeudales y burocráticas de la sociedad peruana, golpeando duramente sus fuerzas armadas y policiales genocidas condujo la guerra hasta su etapa del Equilibrio Estratégico. En el histórico I Congreso de 1988, hijo del partido reconstituido y de la guerra popular, el PCP, bajo la jefatura del Presidente Gonzalo, estableció de forma cabal que la ideología del proletariado había alcanzado una nueva, tercera y superior etapa, el maoísmo. Congreso que estableció la Base de Unidad Partidaria (BUP) con sus tres elementos: la Ideología como marxismo-leninismo-maoísmo pensamiento Gonzalo, principalmente pensamiento Gonzalo; el Programa y la Línea Política General, con línea internacional y línea militar como centro de la revolución de nueva democracia ininterrumpida al socialismo, como parte e al servicio de la revolución proletaria mundial, rumbo a la meta final del siempre dorado Comunismo.

La iniciativa del MRI en los años de 1980 fue un importante paso en la dirección de la reconstitución de la Internacional Comunista, aglutinando y coordinando la lucha ideológica en el MCI. Con la contribución decisiva del PCP, el MRI avanzó en la comprensión del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo, sin embargo las posiciones oportunistas en su interior, temiendo la creciente influencia del pensamiento Gonzalo, sabotearon el apoyo a la guerra popular y difundieron capitulación. Cuestión que se condensó en la capitulación en Nepal por la dirección de Prachanda del PCN(m) que, traicionando el pueblo y la revolución puso fin a la heroica guerra popular. Tal episodio representó la bancarrota del MRI y su liquidación, principalmente por las posiciones de Bob Avakian del PCR-USA. En los días actuales, siguen los ataques abiertos y velados al marxismo-leninismo-maoísmo producidos por el imperialismo y toda la reacción, por los trotskistas de siempre, por los revisionistas kruschovistas y titistas , los dogmato-revisionistas hoxhistas, los revisionistas tengsiaopinistas y los más nuevos próceres del revisionismo contemporáneo, tales como las LOD (línea oportunista de derecha) en el Perú de los “acuerdistas” de MOVADEF y sus ratas Mírian, Morote, etc., y de la guerrilla mercenaria de la rata José, detractor del Presidente Gonzalo, del pensamiento Gonzalo y del histórico I Congreso del PCP, además de Avakian del PCR-USA con su “nueva síntesis”, Prachanda del PCN (Nepal), con su “Socialismo del Siglo XXI” y “Competición multipartidaria”. Los maoístas peruanos, después de los duros golpes sufridos con la prisión de su dirección, el Presidente Gonzalo, y la capitulación de varios miembros del CC, enfrentando el viento y la marea contrarrevolucionarias, luchan por la reorganización del PCP en todo el país, llevando su BUP establecida por su histórico I Congreso.

Encarnar el maoísmo

Hoy más que nunca, en medio de la profunda crisis de descomposición del imperialismo, cuando todas las contradicciones fundamentales se agudizan, particularmente la que es principal que opone naciones/pueblos oprimidos al imperialismo, en función de que la rebelión de las masas populares explota en todos los continentes, en que se fortalece la resistencia de los pueblos contra las guerras imperialistas de agresión y reparto, en que guerras populares levantan alto la bandera de la revolución de nueva democracia, del socialismo y del comunismo en la India, Filipinas, Turquía y Perú, en que en diferentes países contingentes de revolucionarios maoístas preparan el desencadenamiento de nuevas guerras populares, configurándose desarrollo desigual de la situación revolucionaria en el mundo, es tarea central de los verdaderos revolucionarios desencadenar, defender y aplicar, principalmente aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, o sea, encarnarlo.

Y se hace necesario, como parte de un más acertado balance de la experiencia de la revolución proletaria, de forma general y de la experiencia de la dictadura del proletariado en particular, realizar el balance de la aplicación del maoísmo. Exactamente partiendo de la GRCP, tomar de las diferentes experiencias de los partidos comunistas maoístas y de los procesos que dirigen, para cosechar lecciones positivas y negativas de todos, pero principalmente comprender donde más se avanzó en la comprensión y aplicación del maoísmo.

De esto deducimos que el proceso de la Revolución Peruana, que con la aplicación magistral del maoísmo por el Presidente Gonzalo y decurrente Guerra Popular, trajo, por consecuencia, contribuciones universales a la teoría de la revolución proletaria de los días actuales. Pues, pese a los duros golpes recibidos, lo que se pasa con la Revolución Peruana nada más es que momentos cruciales presentes en todos los procesos revolucionarios triunfantes. Tal como se vivenció en Rusia entre la derrota de la Revolución de 1905 hasta las vísperas del triunfo de Octubre de 1917, o en China del periodo de las cinco grandes operaciones de cerco y aniquilamiento por el Kuomintang, el de la Larga Marcha, hasta el establecimiento de la base de apoyo central y retaguardia general y cuartel general de la revolución que representó Yenan y el triunfo el 1º de Octubre de 1949. Ni el gran Lenin y ni el Presidente jamás evaluaron que esas derrotas y duros golpes recibidos por la revolución en sus países fueron principalmente debido a errores de línea, aunque en China, en medio a todo, tuvo que se imponer a línea del Presidente Mao. Muy por el contrario, la práctica de cada una de estas revoluciones confirmó que solamente triunfaron porque persistieron con la misma y correcta línea. De ahí la correcta comprensión de los maoístas peruanos en luchar por la reorganización del PCP centrados en la defensa de su histórico I Congreso, su BUP, el maoísmo, el pensamiento Gonzalo, la defensa de la vida del Presidente Gonzalo, impulsando la guerra popular.

La síntesis del maoísmo expresada por el pensamiento Gonzalo y sus contribuciones de vigencia universal, tales como su magistral análisis del curso y trayectoria de la Revolución Proletaria Mundial, apuntando que la misma se encuentra en la etapa de la Ofensiva Estratégica, dentro de la cual el proletariado revolucionario tiene que organizar su contraofensiva, impulsando una Nueva Gran Ola de la Revolución, cuando la crisis de descomposición y agonía del imperialismo alcanzó niveles avanzados, cuando la revolución se ha convertido en tendencia principal histórica y política, donde se hace necesario constituir/reconstituir y desarrollar partidos comunistas maoístas, bregar para que el maoísmo sea mando y guía de la revolución proletaria mundial; de aplicar la construcción concéntrica de los tres instrumentos fundamentales de la revolución; partido comunista militarizado de cuyo proceso desarrolle correspondientes dirección y pensamiento guía; de que la Guerra Popular tiene vigencia universal aplicada a las particularidades de cada país, para desencadenar nuevas guerras populares y oponer a la guerra imperialista mundial la guerra popular mundial; guerra popular hasta el luminoso Comunismo.

Cuando la crisis de descomposición y agonía del imperialismo se profundizó de modo tan formidable, dentro de la cual las condiciones objetivas para la revolución proletaria nunca estuvieron tan maduras, con explosión de gigantescas revueltas de las masas populares en todo el mundo, de crecimiento de las guerras de resistencia antiimperialistas y de la persistencia heroica de las guerras populares de la India, Filipinas, Turquía y Perú, el necesario desarrollo de las condiciones subjetivas para impulsar la nueva gran ola de la revolución cobra un salto de calidad. Y este sólo puede ser alcanzado con la elevación de la lucha de dos líneas en el MCI para dar lucha implacable a todo oportunismo, combatiendo el revisionismo como peligro principal y especificándolo, asumir cabalmente el maoísmo, encarnarlo.

Brasil: Honor a Manoel Lisboa – Un artículo de «A Nova Democracia»

Nota – Con ocasión de cumplirse hoy, 21 de febrero, el 70º aniversario del nacimiento del destacado dirigente comunista brasileño Manoel Lisboa, reproducimos a continuación el artículo “Honor a Manoel Lisboa” publicado en el periódico brasileño “A Nova Democracia” http://www.anovademocracia.com.br/ , nº 126, 2ª quincena de Febrero de 2014 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español para nuestro blog:

HONOR A MANOEL LISBOA

Hace 70 años, el 21 de Febrero de 1944, nació en Maceió –AL, Manoel Lisboa de Moura, “Galego”, “Celso”, “Zé” o “Mário”, como era conocido por los obreros, campesinos y estudiantes en las condiciones de clandestinidad.
Desde muy joven, ingresó en las filas del Partido Comunista de Brasil (PCB) y, cuando contaba apenas 18 años de edad, participó en el proceso de Reconstrucción del Partido en 1962 que dio origen al PCdoB.
A partir de 1966, al lado de Amaro Luiz de Carvalho, el “Capivara” –que regresara de China, donde realizó cursos de formación político-militar y se convencerá de que el Nordeste era la principal región de actuación de los comunistas para el estallido de la revolución en Brasil-, Manoel Lisboa y otros militantes comunistas rompen con el PCdoB y organizan, a partir del Nordeste del país, el Partido Comunista Revolucionario (PCR).
Manoel Lisboa combatió implacablemente el revisionismo. Encarnando de forma más profunda la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-Pensamiento Mao Tsetung (como era designado el marxismo en su época), se colocó al frente de la lucha para que los comunistas brasileños comprendiesen que “el núcleo de la estrategia del proletariado y de su Partido es la guerra popular a través de la guerra de guerrillas”, posición expresada en la Carta de 12 puntos a los comunistas revolucionarios, documento fundamental del Partido Comunista Revolucionario.
Defendiendo y aplicando esa comprensión, el PCR, dirigido por Manoel Lisboa, Amaro Luiz de Carvalho, Emanuel Bezerra, Manoel Aleixo, entre otros valerosos cuadros, encabezó históricas luchas de los cortadores de caña de azúcar y combativas huelgas, organizó un vigoroso y combativo movimiento estudiantil y emprendió importantes acciones armadas, como el incendio de monocultivos del latifundio y la expropiación de armas para la lucha revolucionaria.
En 1973, Manoel Lisboa fue detenido y asesinado por medio de brutales torturas. Él contaba apenas 19 años de edad. Su juventud contrastaba con su madurez política, firmeza ideológica e inquebrantable decisión de servir a las masas y a la revolución. Él dejó un conjunto de escritos y ejemplos que continúan inspirando a las nuevas generaciones de hombres y mujeres que luchan por un Brasil libre de opresión y explotación.

Brasil: «Por el camino de Pedro Pomar». Un artículo de Fausto Arruda (A Nova Democracia)

Nota – Tal  y como informamos  https://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/2013/09/23/viva-pedro-pomar-el-gran-dirigente-comunista-brasileno-nucleo-de-estudios-del-marxismo-leninismo-maoismo-brasil/, el pasado 23 de septiembre se cumplió el centenario  del nacimiento del gran dirigente comunista brasileño Pedro Pomar.

Reproducimos a continuación el artículo «Por el Camino de Pedro Pomar»  de Fausto Arruda, publicado en el periódico brasileño «A Nova Democracia», nº 120, 1ª quincena de noviembre de 2013 http://www.anovademocracia.com.br/ La traducción al español es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, noviembre 2013.

POR EL CAMINO DE PEDRO POMAR

Fausto Arruda

El centenario del nacimiento de Pedro Pomar fue conmemorado por el Frente Revolucionario de Defensa de los Derechos del Pueblo (FRDDP).*  Fue un acto solemne marcado por el compromiso ideológico expresado en las experiencias  de los viejos cuadros comunistas, por la emoción y también, por la juventud, por los campesinos, por los obreros, por las mujeres y por los profesores, todos representando a organizaciones clasistas de lucha. No fue una casualidad que la mayoría de las intervenciones apuntaron en el sentido de seguir el camino de Pedro Pomar.

El Partido Comunista de Brasil en sus diversas fases, hasta ser liquidado en cuanto partido revolucionario a fines de los años setenta por la camarilla revisionista de João Amazonas, produjo una gran cantidad de cuadros dirigentes que se destacaron en las luchas revolucionarias, ya sea como teóricos, ya sea como dirigentes prácticos o como detentores de ambas cualidades.

Correspondiendo con las oscilaciones ideológicas del Partido, la mayoría de estos cuadros dirigentes no sustentó la coherencia y firmeza que Pedro Pomar mantuvo desde cuando ingresó en el Partido, en 1932, hasta el final de su vida, en 1976.  Pomar fue brutalmente asesinado con mas de 50 orificios de bala de distintos calibres en la conocida «Matanza de Lapa», ejecutada por los órganos de represión del régimen militar, acción terrorista realizada por el comando del II Ejército, Operación Bandeirantes-OBAN y DOPs de Sao Paulo.

EN DEFENSA DEL PARTIDO Y DE LA REVOLUCIÓN

Consciente y con exhaustivo espíritu de vanguardia, Pedro Pomar estuvo directamente involucrado en todas las cuestiones importantes de la vida del Partido, empeñándose enormemente por asimilar y dominar la ciencia del proletariado revolucionario en su desarrollo, el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Tsetung (como entonces se conocía al maoísmo en aquella época). Y fue la luz de este esfuerzo que se desdobló en los estudios para sintetizar la realidad del país en las formulaciones programáticas, en sus grandes líneas de estrategia y táctica, así como en las cuestiones específicas de línea de masas para el movimiento sindical, campesino, estudiantil y de la intelectualidad, desde las cuestiones mundiales y de los problemas del movimiento comunista internacional, de los problemas de organización, logística y de seguridad de la estructura partidaria hasta el problema militar de la revolución brasileña.

Produjo una extensa literatura. Buena parte circuló en las páginas de la prensa legal del Partido, en la cual desempeñó un papel dirigente, y en las páginas del clandestino órgano central del Partido «A Classe Operaria», planteando en innumerables artículos y ensayos los distintos problemas nacionales, de nuestra revolución y de la revolución proletaria mundial.

Partidario de la lucha interna como método de defensa de los principios de la ideología proletaria y el desarrollo de la línea revolucionaria, Pomar, desde su ingreso en el PCB, participa en los principales momentos del auge revolucionario en la vida del partido en su línea de vanguardia, al igual que en los terribles momentos de baja. En estos, cuando la capitulación invade las filas comunistas, Pomar tuvo la firmeza inquebrantable en defensa del partido y la revolución.

Fue así que, como principiante en la militancia comunista, participó en el Levantamiento Popular de 1935 y en los años que le siguieron lo defendió siempre, al igual que en su madurez de militante comunista, cuando los revisionistas atacaban aquella experiencia revolucionaria, destacando más sus errores que la importancia de la ANL [Alianza Nacional Libertadora] y el Levantamiento. Escribió «La gloriosa bandera del 35», destacando la lucha antifascista tanto a nivel nacional como internacional y la lucha armada revolucionaria como el camino para la liberación nacional y social del pueblo brasileño.

Comprendiendo, como pocos, la necesidad de la existencia del partido revolucionario del proletariado como partido de cuadros y de carácter de masas, se empeñó en su reorganización, en 1943, participando de la Comisión Nacional de Organización Provisional – CNOP y de la histórica Conferencia de Mantiqueira.

Después de combatir las concepciones revisionistas de Prestes expresadas en la «Declaración de Mayo del 58» y en las tesis del V Congreso de 1960, refutándolas en defensa del marxismo-leninismo, Pomar tomó parte destacada en la comisión de reconstrucción del Partido Comunista del Brasil como la adopción de las siglas de PCdoB, para diferenciarse de las usurpadas PCB, con que el grupo de Prestes denominó al revisionista Partido Comunista Brasileño.

Levantando bien alto la bandera roja del marxismo-leninismo y avanzando luego para acercarse al Pensamiento Mao Tsetung, idea que, al contrario de muchos que apenas se adhirieron a ella formalmente, Pomar luchó para profundizar su comprensión y asimilación, al igual que difundiéndola en todo el partido. Dicho esfuerzo quedó expresado en la elaboración del documento «Guerra Popular, el camino de la lucha armada en Brasil» , con el cual el PCdoB buscó desencadenar la lucha armada revolucionaria en el campo que tuvo como resultado la Guerrilla de Araguaia y en la defensa de la Gran Revolución Cultural Proletaria con «Grandes éxitos de la Revolución Cultural».

POMAR Y EL INTERNACIONALISMO

Dando muestras de su indisociables internacionalismo proletario, se empeñó en la solidaridad hacia el Partido del Trabajo de Albania (PTA), enfrentándose en el Congreso del Partido Comunista de Rumanía al propio Jruschov, cuando éste destiló su ira revisionista contra el PTA, partido que, junto al Partido Comunista de China, llevaba a cabo la defensa del marxismo-leninismo, de Stalin, de la dictadura del proletariado, de la revolución mundial, de la lucha antiimperialista revolucionaria y del partido comunista como partido de clase del proletariado.

El hecho de estar en el ojo del huracán de la mayor batalla ideológica en el seno del movimiento comunista internacional le dio una visión privilegiada sobre el papel de vanguardia que desempeñaba el Presidente Mao Tsetung. Comprendió el tormentoso combate que el marxismo trababa contra el nuevo revisionismo moderno y del gran salto que representaba la Gran Revolución Cultural Proletaria como lucha omnímoda para llevar la lucha de clases bajo las condiciones del socialismo, asegurar el poder de la dictadura del proletariado firmemente en manos de la clase, superar las viejas ideas y la herencia de los privilegios de la sociedad de clases basada en la explotación y avanzar en la construcción del socialismo rumbo hacia el comunismo. Esto, Pomar lo dejó muy bien delimitado en su ya mencionado artículo «Grandes éxitos de la Revolución Cultural» publicado en «A Classe Operária».

En su esfuerzo por asimilar profundamente el significado de las contribuciones del Pensamiento Mao Tsetung al marxismo-leninismo, al contrario de los que ya renegaban de ellas en la práctica, Pomar más que nunca primó por el irreductible rigor científico en hacer el balance de la experiencia de Araguaia.

Empuñó con serenidad el método de la lucha de dos líneas y con la sagacidad de quien lucha para establecer la unidad del partido en una nueva y más elevada unidad, sin dejar de destacar el heroísmo y la decisión de los que se sacrificaron en Araguaia intentando abrir el camino a la revolución brasileña. Apuntó con firmeza los errores y sus causas sin concesiones de principios cualesquiera.

Demostró cómo la causa del fracaso de aquella experiencia no podía estar en factores circunstanciales, específicos y mucho menos técnicos, a despecho de su existencia. Mostró el error de la concepción sobre la Guerra Popular que la práctica en la región de Araguaia expresara. Este debate no pudo proseguir hasta el fondo, pues el brutal asesinato de Pomar, Arroyo y Drumond, partidarios que eran de la guerra popular –aunque con evaluaciones diferentes- desequilibrará la correlación de fuerzas desfavorablemente para la línea revolucionaria del partido. Y, consecuentemente, el Partido Comunista de Brasil fue liquidado por la camarilla de João Amazonas y Renato Rabelo, que enterraron el tema junto con el partido y sus héroes, transformándolos en iconos sin vida.

EL PARTIDO QUE BRASIL NECESITA

Partiendo de las enseñanzas dejadas por Pedro Pomar y examinando el camino por él recorrido, no podemos dejar de destacar como necesidad ineludible para dar continuidad a la lucha por la revolución brasileña, lo que los revolucionarios maoístas han defendido en el país y la reconstitución del Partido Comunista de Brasil en cuanto partido comunista marxista-leninista-maoísta. Es decir, la reconstitución del Partido Comunista de Brasil fundado en 1922, reorganizado en 1962 (en verdad en 1962 el partido fue verdaderamente constituido en cuanto partido marxista-leninista por el que luchara desde su fundación sin lograrlo de hecho) y que  fuera liquidado a finales de los años 70.

Reconstitución de acuerdo con los atributos que marcaron la teoría y práctica revolucionaria según las contribuciones de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tsetung, expresadas sintéticamente como tres etapas distintas y a la vez en unión, el marxismo-leninismo-maoísmo. Partido que está anclado en el «Manifiesto del Partido Comunista» escrito por Marx y Engels en 1848, cuya marcante actualidad lo vuelve el programa básico para los que, como Marx y Engels, reclaman la existencia de un partido diferente y opuesto a los partidos hasta entonces existentes. Un partido de nuevo tipo como defendía Lenin al defender el partido para hacer la revolución y atacaba a los partidos socialdemócratas de la II Internacional pudriéndose en el parlamento. Un partido, como enseñaba Stalin, que sea la vanguardia del proletariado y del pueblo, su Estado Mayor, su jefe político y militar, para establecer y mantener la dictadura del proletariado. Un partido para promover las necesarias revoluciones culturales proletarias para impulsar la construcción del socialismo, conjurar las inevitables tentativas de restauración burguesa y asegurar su transición al glorioso y luminoso comunismo, como bien aseveró el Presidente Mao Tsetung.

La experiencia histórica en cuanto a la reconstitución y reorganización de un partido revolucionario es la tarea que demanda no sólo tiempo sino también esfuerzo y dedicación de los que se empeñan en tan grandiosa tarea. No se trata de reunir una docena o más de estudiantes y profesores o de huelguistas, como alertaba Lenin. Como ha establecido el marxismo-leninismo-maoísmo, el partido revolucionario del proletariado debe tener muy clara su ideología, su programa y su línea política general tanto como su estrategia y táctica, en fin, su base de unidad partidaria y toda su metodología asentada en la línea de masas.

Al final de su lúcido y brillante balance de la experiencia de Araguaia, Pomar afirmó : «La bandera de la lucha armada, que empuñaron tan heroicamente y por la cual se sacrificaron los camaradas de Araguaia, debe ser levantada aún más alto. Si conseguimos ligarnos de hecho a las grandes masas del campo y de las ciudades y ganarlas para la orientación del Partido, no importa cual sea la ferocidad del enemigo, con toda certeza la victoria será nuestra». Sus palabras siguen tan actuales como nunca, reclamando de los revolucionarios brasileños encarnarlas con decisión. La conducta ejemplar de Pedro Pomar nos indica seguir este camino.

(*) Ver la crónica del acto publicada en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo https://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/2013/10/04/frddp-y-nem-l-m-organizan-vibrante-homenaje-a-pedro-pomar-en-rio-de-janeiro-brasil/

¡Viva Pedro Pomar, el gran dirigente comunista brasileño! – Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Brasil)


Nota – Con ocasión de cumplirse hoy día 23 de septiembre de 2013 el centenario del nacimiento del gran dirigente comunista brasileño Pedro Pomar -asesinado por la dictadura militar fascista brasileña en diciembre de 1976- reproducimos a continuación el artículo « ¡Viva Pedro Pomar, el gran dirigente comunista brasileño! » del Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo de Brasil y publicado en el periódico «A Nova Democracia» http://www.anovademocracia.com.br/ nº 96, 2ª quincena de septiembre de 2012. La traducción al español es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, septiembre 2013.

¡VIVA PEDRO POMAR, EL GRAN DIRIGENTE COMUNISTA BRASILEÑO !

Núcleo de Estudios del Marxismo-Leninismo-Maoísmo – Brasil

El camarada Pedro Pomar fue el principal y más alta expresión de la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, de la historia del Partido Comunista de Brasil y así debe ser reconocido por todos los verdaderos comunistas brasileños y de la misma forma reverenciada su memoria.
Pedro Ventura Fellipe de Araújo Pomar, el camarada Pomar, nació en la ciudad de Óbidos, en Pará, el día 23 de septiembre de 1913. Muy tempranamente tomó el camino de la lucha revolucionaria y después, en 1932, ingresó en el Partido Comunista de Brasil, habiendo vivido ya en sus filas la efervescencia de los preparativos y combates de Levantamiento Popular de 1935. Se educó en el fuego de los combates de la lucha de clases, en las peripecias del complicado camino del movimiento revolucionario y comunista de nuestro país y en la tenaz lucha ideológica en medio de la cual el movimiento comunista internacional atravesó el siglo XX. Así se forjó el mayor dirigente, auténticamente comunista, particularmente de la tercera etapa de la historia del Partido Comunista de Brasil en su primera fase (de 1962 hasta finales de los años 70). Una vida entera dedicada al Partido de la Clase, las masas y la revolución comunista mundial.
Las luchas a las que entregó su vida de forma tan desinteresada le forjaron la solidez marxista inquebrantable y modelaron su estatura de gran comunista y jefe revolucionario.
Abnegado militante comunista, aún jóven asumió el desafío de reorganizar en todo el país el Partido destrozado por la acción represiva del Estado Nuevo, siendo uno de los integrantes de la CNOP (Comisión Nacional de Organización Provisional).
En el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando la democracia ganó fuerzas en todo el mundo con la avasalladora victoria de los pueblos sobre la fuera bestia nazifascista, a la cual contribuyeron los esfuerzos y sacrificios de los pueblos de todo el mundo, destacando el sacrificio y el heroísmo supremos del gran pueblo soviético bajo la dirección del gran Stalin, el PCB pudo ganar la legalidad por vez primera. Contando con el creciente apoyo y entusiasmo de la clase obrera y de las masas populares, el Partido creció y al mismo tiempo se enredó en las redes de las ilusiones constitucionales. Aún así, supo el camarada Pomar demostrar su devoción al Partido, desempeñando múltiples tareas, sea como tribuno comunista en el parlamento burgués, en la prensa popular y partidaria, sea en el trabajo organizativo interno, en el movimiento de masas y en la articulación de las fuerzas democráticas y patrióticas para la construcción del frente único.
Disconforme con el rumbo reformista que tomaba la dirección del Partido, ya a fines de los años cincuenta, se alzó con otros camaradas para conformar la fracción roja en defensa de la línea revolucionaria y del carácter de clase proletario del Partido Comunista, lo que conduciría, en los años siguientes, a la escisión con el oportunismo revisionista.
Convicto militante internacionalista, cuando en el Movimiento Comunista Internacional se abría el escenario de extrema tensión en que se desencadenaría las más agudas y tormentosas luchas de líneas, Pomar se enfrentó abiertamente con el jefe del nuevo revisionismo que despuntaba. Interviniendo en el Congreso del Partido Comunista de Rumanía, Jruschov de forma traicionera atacó al Partido del Trabajo de Albania, acusando de dogmatismo y aventurerismo sus posiciones marxistas-leninistas. En el momento que le correspondía hablar para saludar en nombre de los comunistas brasileños, el camarada Pomar afirmó que como comunista internacionalista no se hurtaría en responder a los ataques del secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética. Contra la corriente, el camarada Pomar rechazó enérgicamente los rastreros ataques de Jrsuchov y se solidarizó con el Comité Central del Partido del Trabajo de Albania y el Gobierno de aquél país.
Hombre de Partido, Pomar estaba siempre por una posición de principios y partidario de la lucha interna, aún pese contra la corriente. Como en otros momentos, en 1960, delegado al V Congreso del PCB, sustentó una titánica lucha contra las posiciones derechistas lideradas por Prestes. Estas posiciones habían sido lanzadas por la Declaración de Marzo de 1958 con la cual se sepultó la línea revolucionaria del IV Congreso y buscaba consolidar en el Partido el camino reformista-revisionista del XX Congreso del PCUS de 1956. La tesis central de Prestes en aquel Congreso, al caracterizar la sociedad brasileña, afirmaba, como principal tarea revolucionaria, promover el desarrollo del capitalismo en Brasil. Fue contra estas tesis reformistas y antimarxistas como ésta que Pomar se colocó en la primera trinchera en defensa del marxismo-leninismo. Con la separación del camarada Mauricio Grabois del Comité Central, motivado por sus duros ataques a dicha « Declaración de Marzo del 58 », a la cual acertadamente caracterizó como expresión del revisionismo jruchovista en el Partido, el camarada Pomar adoptó la línea de frente de lucha desenmascarando y desmontando las tesis oportunistas de Prestes, expresadas en el camino de la « democratización » del viejo Estado brasileño de grandes burgueses y latifundistas al servicio del imperialismo y en la consigna de «Unión Nacional». Frente a la victoria del oportunismo reformista y liquidacionismo del Partido en el V Congreso de 1960, el camarada Pomar nuevamente se presentó como destacado militante de la Reconstrucción del Partido, llevada a cabo en 1962.
Antirrevisonista intransigente, rápidamente identificó en el pensamiento Mao Tsetung la fuerza robustecida del marxismo-leninismo y pasó a batirse decididamente por su asimilación como guía ideológica-política por todo el Partido. En 1968, cuando aún era tormentoso el curso de la Gran Revolución Cultural Proletaria desencadenada en China bajo la dirección del Presidente Mao, el camarada Pomar, como gran marxista que era, manifestó comprender que aquellos acontecimientos elevan la revolución proletaria mundial a un nuevo y más alto nivel. En su artículo « Grandes éxitos en la Revolución Cultural », publicado en el órgano central del Partido Comunista « A Classe Operária », afirmó que ella representaba « una contundente derrota para la coalición mundial contrarrevolucionaria del imperialismo, de la reacción y del revisionismo contemporáneo ». Y que : « Al movilizar masas de centenares de millones, en un movimiento de envergadura sin precedente, la Revolución Cultural Proletaria, en menos de dos años, ya se extendió a toda China y desbarató la trama revisionista burguesa, que buscaba la restauración del capitalismo ».
Mostrando comprender y ser partidario de una de las grandes cuestiones el marxismo suscitada enérgicamente por el Presidente Mao, la de la continuación de la luchas de clases en el socialismo y eje de la revolución cultural, destacaba que : « Ella es el resultado inevitable de la exacerbación de la lucha de clases en China y en todo el mundo ». Expresando su alta comprensión del marxismo, al igual que en los límites estrechos impuestos en el Partido por el dogmatismo en él superviviente, supo hacer la defensa del significado del maoísmo para la continuación de la revolución proletaria mundial, anunciando que « la Revolución Cultural Proletaria vino a demostrar la importancia histórico-mundial del pensamiento de Mao Tsetung, como el marxismo-leninismo de nuestro época ».
Cogiendo el maoísmo como la esencia de este poderoso acontecimiento de la historia universal, desafió a liberarlo y aplicarlo para impulsar la revolución brasileña y resaltó que « los comunistas brasileños, que han recibido con entusiasmo los grandes éxitos de la Revolución Cultural Proletaria, procuran estudiar sus enseñanzas y divulgar sus experiencias. Al mismo tiempo alzan, cada vez más alto, la bandera roja del pensamiento de Mao Tsetung, que descubre para nuestro pueblo el camino de la revolución y de la guerra revolucionaria de liberación ».
¿Por qué le cupo al camarada Pomar la tarea de viajar a la República Popular China en 1972, para comunicar a la dirección del Partido Comunista de China, la decisión histórica de iniciar la lucha armada como guerra popular en Brasil? Porque Pomar era el más convencido de la línea revolucionaria de la guerra popular, por la que se batía por su correcta comprensión y asimilación por toda la dirección del Partido y toda la militancia.
De temple inquebrantable, cuando los duros golpes del cerco represivo de la contrarrevolución alcanzaron profundamente la estructura de la organización del Partido, principalmente con los reveses de la guerra en Araguaia, haciendo precipitar la crisis que se hallaba incubada en su dirección, el camarada Pomar no se asombró. Dando pruebas de tenacidad de gran dirigente comunista en luchar en condiciones adversas y, principalmente, de saber como se debe llevar la lucha en el interior del Partido en esas circunstancias tan especiales. En su pelea por un balance profundo y crítico de la experiencia en Araguaia, mostró la sagacidad y paciencia necesarias para buscar las causas de la derrota y de como salir adelante, uniendo el Partido al máximo. En su magistral balance de la experiencia de Araguaia, enfocando la centralidad de la cuestión de la lucha armada para la revolución brasileña, afirmó que : « En Brasil el problema del camino revolucionario para librar al pueblo de la explotación y de la opresión ha sido dificilísimo. Es la determinación de plantearlo que se tonó la piedra de toque de las diferentes fuerzas revolucionarias, en especial de las marxistas-leninistas. En torno del camino, de la concepción y método de la lucha armada, siempre surgirán grandes divergencias».
En su análisis el camarada Pomar se negó a todas y cualesquiera explicaciones fáciles y simples justificativas. Combatiendo el subjetivismo y la unilateralidad de las posiciones capitaneadas por Joao Amazonas y las falsas críticas sobre « aventurerismo » de camuflados tránsfugas que no tardaron en renegar, ambas en verdad derechistas y capitulacionistas, procuró en todo ir al fondo de los problemas, sin conciliación alguna con los errores y desviaciones cometidos. Partiendo del hecho concreto, en su análisis buscó identificar las causas, además de las inmediatas como los defectos en las esferas política, militar y de organización, tomando la práctica del Partido en su conjunto desde sus raíces e históricamente desarrollada. Llamó a todo el Partido a sacar correctamente las lecciones de la experiencia y a apoyarse en los aciertos para seguir adelante, haciendo la defensa incondicional de la guerra popular prolongada y de su carácter científico y de la teoría militar del proletariado, como camino de liberación de las masas populares en nuestro país.
El camarada Pomar, como uno de los principales estudiosos del problema de la guerra popular y de su aplicación en las condiciones de nuestro país, fue, sin duda, el principal formulador del documento partidario « Guerra Popular, camino de la lucha armada en Brasil » , elaborado en 1969 para orientar y guiar el desencadenamiento de la lucha armada revolucionaria en Brasil, instrumento con que se combatió de manera inconciliable las concepciones militares revisionistas, burguesas y pequeñoburguesas tan en boga en la izquierda latinoamericana en aquella época y de la influencia principalmente de la revolución cubana. Con su brillante balance, el camarada Pomar mostró como la conducción de la experiencia de Araguaia se había alejado de las orientaciones de este documento.
Evocando el sacrifico heroico y supremo de los combatientes de Araguaia, Pomar defendió la justeza de la guerra popular, la necesidad de comprender las lecciones de esta experiencia y asimilar, ideológica, política y militarmente lo más profundamente posible, la justa concepción para retomar y proseguir la lucha armada revolucionaria y llevarla a su triunfo en el país. Con el optimismo que solamente los verdaderos revolucionarios y convencidos comunistas pueden desprender, afirmó de forma perentoria : « La bandera de la lucha armada, que empuñaron tan heroicamente y por la cual se sacrificaron los camaradas de Araguaia, debe ser levantada aún más alto. Si conseguimos de hecho ligarnos a las grandes masas del campo y de la ciudad y ganarlas para la orientación del Partido, no importa cual sea la ferocidad del enemigo, con toda certeza la victoria será nuestra ».
Al cumplirse noventa y nueve años de su nacimiento, el Núcleo de Estudios de Marxismo-Leninismo-Maoísmo rinde su más ardiente homenaje al camarada Pedro Pomar, a través de nuestro más profundo y convencido reconocimiento de su alta condición de Comunista marxista-leninista-maoísta, dirigente proletario ejemplar y gran jefe revolucionario. Aprovechamos la oportunidad llamando a todos los verdaderos marxistas-leninistas-maoístas, revolucionarios y demócratas consecuentes a preparar para todo el año 2013 las celebraciones del Centenario de su nacimiento.
¡Gloria eterna al Gran Camarada Pedro Pomar !
¡Viva el camarada Pedro Pomar, estandarte rojo de la Revolución Brasileña !