Las elucubraciones antimarxistas y reformistas de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe como inspiración teórica y filosófica de los ideólogos y dirigentes socialdemócratas de Podemos

“Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase. Los que abogan por reformas y mejoras se verán siempre burlados por los defensores de lo viejo, mientras no comprendan que toda institución vieja, por bárbara y podrida que parezca, se sostiene por la fuerza de determinadas clases dominantes. Y para vencer la resistencia de esas clases, sólo hay un medio: encontrar en la misma sociedad que nos rodea, las fuerzas que pueden –y, por su situación social, deben—constituir la fuerza capaz de barrer lo viejo y crear lo nuevo, y educar y organizar a esas fuerzas para la lucha.
Sólo el materialismo filosófico de Marx señaló al proletariado la salida de la esclavitud espiritual en que se han consumido hasta hoy todas las clases oprimidas.”
V.I. Lenin, TRES FUENTES Y TRES PARTES INTEGRANTES DEL MARXISMO

Nota – El pasado 20 de Mayo, Gran Marcha Hacia el Comunismo hizo público el comunicado Deslindar los campos con los socialdemócratas de Podemos y ganarse a sus elementos de izquierda e intermedios dispuestos a luchar consecuentemente contra el capitalismo.
En esta necesaria tarea de los marxistas-leninistas-maoístas por deslindar los campos con este nuevo partido reformista de inspiración socialdemócrata, el comprender los fundamentos ideológicos y filosóficos en que se basan los ideólogos y dirigentes de Podemos es de carácter vital para combatir sus ideas.
“Chantal Mouffe (Charleroi, Bélgica, 1943) – escribe el periodista Francesco Manetto en la introducción a la entrevista con Chantal Mouffe publicada en el suplemento “Domingo” del diario El País, el 19-04-2015, pág. 8- habla (…) de populismo y posmarxismo, la corriente que inició junto a su marido, el filósofo argentino Ernesto Laclau, fallecido hace un año. En 1985 escribió con él “Hegemonía y estrategia socialista”, uno de los textos que inspiraron a los fundadores de Podemos. Esta politóloga, docente de la Universidad de Westminster, es una de las principales referentes teóricas de Pablo Iglesias [secretario general de Podemos] e Íñigo Errejón [responsable de la Secretaría Política de Podemos] con quien está a punto de publicar un libro de conversaciones.”
Y en esta misma entrevista la propia Mouffe no duda en afirmar el haber formado parte de la corriente burguesa anticomunista de los años 70 del siglo XX conocida como “eurocomunismo”, elaborada por el trio archirrevisionista Carrillo-Marchais-Berlinguer; sienta cátedra declarando que: “Lo que ha caducado es (…) el planteamiento anticapitalista ultraizquierdista” , y se jacta de que: “Me es particularmente grato ver que nuestras ideas son una referencia importante para Podemos y que hay muchos puntos de convergencia entre nuestras concepciones de la política”.
Efectivamente, las elucubraciones teórico-filosóficas antimarxistas, reformistas, y de defensa de la democracia burguesa, elaboradas en los últimos años por la pareja Laclau-Mouffe, han inspirado a los ideólogos y líderes españoles de Podemos, y sobre ellas éstos han conformado el entramado ideológico de este partido al servicio de la burguesía y caballo de Troya en el seno del pueblo.
Por su interés, y esclarecedor a este respecto, reproducimos a continuación un amplio extracto del artículo La era K y el doble discurso publicado en la revista del Partido Comunista Revolucionario (PCR) de la Argentina Política y Teoría nº 72, Marzo-Junio de 2011:

(…) Es justo (….) analizar algunas de las corrientes ideológicas de “última generación”, que en estos siete años han sido la inspiración y justificación de estas prácticas políticas. Y aquí es donde debemos nombrar a Ernesto Laclau y su mujer, Chantal Mouffe (…)

Respecto a la teoría del conocimiento de la realidad
Los autores Laclau y Mouffe, alineados en lo que podríamos llamar el “post-modernismo” (1) y el “post-estructuralismo”; y que además aceptan – no sabríamos decir por qué – la denominación de “postmarxistas”, afirman junto a Derrida, que al “significante”, es decir, las palabras o formas del lenguaje que nos sirven para comunicarnos, no les corresponde un “significado”, o sea un concepto que refleje la realidad y se exprese en dicho significante. Tampoco el “significado” tendría, según esta teoría, una correspondencia con la realidad.
Respecto a esa concepción de Laclau y Mouffe acerca de la radical contingencia de la realidad, dicen:
”Si tener accidentes es una característica esencial de una sustancia -o si lo contingente es una parte esencial de lo necesario-, ello implica que dentro de cualquier estructura hay una indecidibilidad necesaria (entendiendo por “estructura” una identidad compleja constituida por una pluralidad de momentos). Pues la estructura requiere las conexiones contingentes como parte indispensable de su identidad, pero éstas, precisamente por ser contingentes, no pueden derivarse lógicamente de ningún punto de la estructura.” (2)
La imposibilidad de encontrar racionalidad en la estructura interna de la realidad, se origina para estos autores, en el hecho de que los objetos o hechos objetivos, tienen múltiples rasgos accidentales o contingentes – o sea aquellos que pueden ser de una forma o de otra -, y éstos, por su propio carácter de accidentes, están en el terreno de lo indeterminado o “indecidible”, aquello sobre lo que no se puede decidir. Por consiguiente, lo que el hombre conoce de la realidad objetiva, está en el terreno de lo relativo, lo contingente, y el lenguaje pasa a ser el que estructura esta realidad.
A esto respondemos, que si bien lo contingente está presente en la esencia de la sustancia, no la agota, es justamente esta esencia de la estructura de todo lo real la que trasciende las distintas contingencias o accidentes, es el rasgo constitutivo fundamental que hace que una cosa sea lo que es y no otra, y es precisamente lo que hace que podamos conocerla.
En lugar de basarse en que cada realidad material, incluidas las relaciones sociales, tienen rasgos esenciales que exceden a cualquier accidente, y es eso lo que le permite ser conocida por el hombre; llegan por el contrario, a la formulación de que debido al carácter contingente de la realidad, el hombre no puede conocerla y es el lenguaje el que terminará estructurando la realidad, o como ellos mismos dicen “construyendo” la realidad; acción a la que llaman intervención hegemónica. El conocimiento que dará como consecuencia este proceso, serán construcciones arbitrarias, contingentes, que pueden ser de una manera u otra:
“…este es el momento deconstructivo en el análisis de Derrida – es que el “significado” y “la intuición del objeto” no se relacionan entre sí de un modo teleológico, es indecidible (desde el punto de vista del significado) si el segundo estará o no subordinado al conocimiento……Ahora bien: una intervención contingente que ocurre en un terreno indecidible es precisamente lo que nosotros hemos llamado intervención hegemónica.” (3)
Por el contrario, para el materialismo dialéctico, la realidad, más allá de los accidentes, como color y tamaño, que pueden ser de una forma u otra; posee rasgos esenciales, está recorrida por múltiples contradicciones, entre las cuales encontramos la contradicción principal de cada realidad, que más allá de lo coyuntural y lo accidental puede conocerse. Y es el hombre el que posee esa cualidad de aprehender y comprender los procesos inteligibles de la realidad, la dialéctica que la recorre y sus leyes. Es el que puede conocerla por sucesivas aproximaciones: partiendo de la experiencia y yendo de lo simple a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto; formando conceptos, juicios y razonamientos a partir de la misma, y formulando un lenguaje a través del cual expresarla y transmitirla.
Lo que ocurre es que las afirmaciones que acabamos de citar, llevan convenientemente a los autores, a que el lenguaje termine estructurando la realidad al margen de la misma, ya que ésta es contingente. Esta tesis ha motivado que nos detengamos más de lo deseado en su análisis, debido a que esta teoría que sustentan, nos conducirá – según veremos – a justificar una serie de premisas que les son del todo necesarias para manipular con justificaciones teóricas – con “chapa de ciencia” – sus afirmaciones políticas, tan arbitrarias como útiles a sus propósitos de terminar salvando la democracia burguesa.
Laclau-Mouffe llegan a la conclusión de que la realidad es inefable, y que solo mediante la intervención de un sujeto podemos referirnos a ella, esto es, usando la deconstrucción teorizada por Derrida, que a un significante este sujeto tiene el derecho de atribuirle a su arbitrio un significado. Es entonces “el lenguaje”, como entidad abstracta, el que determina y construye realidades. Niegan que sea el sujeto que habla el que realice esta tarea, aunque nosotros sospechamos que así es y que en definitiva es este sujeto, oculto tras “el lenguaje” o lo que luego en sus textos se va transformando en “lo político” o “el poder”, el que construye una realidad al margen de ésta, a su mejor conveniencia y de acuerdo a lo que en cada momento le es más útil. En algunos textos niegan esta intervención del sujeto, para evitar la acusación de haber caído en el clásico idealismo, donde lo objetivo, o está en la mente de un sujeto en forma innata, o es construido por este; o en su defecto en el relativismo respecto del conocimiento, o sea en alguna de esas teorías que bajo las más variadas máscaras están en el terreno del idealismo, y que después de negar los descubrimientos del materialismo dialéctico e histórico, también se encogen de hombros frente a la existencia de la realidad más allá de que el hombre la conozca o se refiera a ella, ya que consideran fuera de la posibilidad del sujeto conocerla tal cual es, y por ende transformarla, como propone el marxismo.
Aquí apelan a lo que llaman “articulaciones hegemónicas”, consideradas “desde el comienzo como construcciones contingentes, precarias y pragmáticas”. En este marco consideran a lo político, mediante el lenguaje, como el constructor de la realidad, y en algunos puntos usan directamente la terminología kantiana de “la cosa-en-sí”. Cosa-en-sí, que según Kant, para el conocimiento humano es una completa incógnita, ya que ignora si existe o no, y en caso de que exista, no puede llegar a ella tal cual es, sino a través de las categorías de su mente – por ejemplo el espacio y el tiempo, la relación causa-efecto, etc. –, tanto en el terreno de las sensaciones, de las percepciones o del entendimiento y la razón. Debido a esto, el sujeto que conoce ordena y estructura la realidad, establece y dicta sus leyes, y concluye en que sus conocimientos acerca de ella son producto de “construcciones” de la mente del sujeto y no propiedades de la materia.
Laclau-Mouffe abundan en la mayoría de sus escritos sobre el tema, baste como ejemplo su libro Hegemonía y Estrategia Socialista, texto donde sientan el fundamento filosófico que les permitirá pasar a la categoría de politólogos y verdaderos oráculos en el campo de la política, al menos de la política argentina.
Por eso insiste en este caso Laclau:
“Si la contingencia radical ha ocupado el terreno del cimiento, todo significado social será una construcción social y no un reflejo intelectual de lo que son las “cosas-en-sí”. La consecuencia es que en esta “guerra de interpretaciones”, el poder, lejos de ser meramente aparente, pasa a ser constitutivo de la objetividad social.” (4*)
Este tipo de argumentos ya fue refutado hace más de cien años, primero por Marx y Engels en varias de sus obras por ejemplo, el Antidühring de Engels, y por Lenin en Materialismo y Empiriocriticismo. Es decir que lo “posmoderno” es más viejo de lo que los autores que se inscriben en él, creen.
Baste un párrafo con la coherencia de la teoría materialista dialéctica del conocimiento, en las palabras de Engels, después de este fárrago de argumentaciones:
“Pero, ¿de dónde saca el pensamientos esos axiomas? ¿Los saca de sí mismo?….los principios no son ya el punto de partida de la investigación, sino sus resultados finales; no se aplican a la naturaleza y a la historia humana, sino que se abstraen de ella; no son la naturaleza y el mundo humano los que se rigen por los principios, sino que estos sólo tienen razón de ser en cuanto coinciden con la naturaleza y con la historia.” (5*)

Los “posmarxistas”
Como dice Lenin: “Toda una serie de escritores que pretenden ser marxistas han emprendido…una verdadera campaña contra la filosofía del marxismo….Es el revisionismo filosófico típico, pues los revisionistas son los únicos que han adquirido un triste renombre por haber abjurado de las concepciones fundamentales del marxismo y por haberse mostrado timoratos o incapaces para, en forma franca, directa, decidida y clara, “liquidar cuentas” con los puntos de vista abandonados” (6/7)
Tanto Ernesto Laclau, que militó en el Partido de Izquierda Nacional, para luego emigrar de la Argentina a una cátedra en Inglaterra, al igual que su mujer Chantal Mouffe, son dos pragmáticos de la política. Toman de diferentes autores lo que les conviene para llegar a su propósito. Reconocen la influencia de Derrida, Heidegger, y Lacan entre otros.
A lo largo de sus escritos, dos temas están siempre presentes, como muestra de su preocupación por ellos:
Uno es refutar y dar por superado al marxismo – nosotros entendemos que darlo por enterrado, aunque sin lograrlo en absoluto -. Otro es cómo demostrar que la democracia burguesa de las tres últimas décadas, una de las formas de gobierno del capitalismo y del imperialismo en nuestros días; es conveniente y aceptable para las masas, no sólo como la única sino también como la deseable forma política que los pueblos y sus gobernantes deben profundizar y fortalecer. Esto aún a costa de tener que recurrir al conocido ideólogo nazi Carl Schmitt para reforzar sus argumentos.

Sus posiciones respecto del marxismo
En primer lugar Laclau-Mouffe consideran que a partir de mediados del siglo XX, se demuestra cabalmente el fracaso de las experiencias del marxismo en el poder. Les parece justo emitir este juicio sólo con poco más de cincuenta años de experiencias de gobiernos socialistas; sin recordar los cientos de años que llevó terminar con un sistema de dominación de clases para pasar a otro, como en los casos del esclavismo o del feudalismo por ejemplo.
Pero más allá de esta descalificación, cuestionan al marxismo, no desde los últimos períodos, en que la URSS y luego China cambian el socialismo por el retorno al capitalismo; sino desde sus orígenes y en sus tesis fundamentales. Además de que prácticamente en sus textos no aparezcan términos como “materialismo dialéctico”, “materialismo histórico”, “plusvalía” o “frente único”; niegan la preponderancia de lo económico y su influencia en las relaciones de producción, la existencia de clases sociales y de la lucha de clases. También digno de destacar es que en general, cuando critican al marxismo, lo hacen de segunda mano, reproduciendo las opiniones muchas veces de ignotos terceros autores, sin polemizar con los grandes teóricos marxistas (Marx, Engels, Lenin, Mao) y con los textos directamente escritos por ellos.
Cuando hablan de deconstruir la “modernidad”, el “racionalismo”, el “esencialismo”, las concepciones “fisicalistas o naturalistas”, se refieren por lo general elíptica o expresamente al marxismo y a su interpretación la realidad.
Entre otros muchos textos, refiriéndose a su particular modo de efectuar “un proceso de reapropiación” del marxismo como “tradición intelectual”, con la intención de “ir más allá de esta última”, dicen al respecto:
“Para nosotros esta reactivación debe mostrar la contingencia originaria de aquellas síntesis que las categorías marxistas intentaban establecer. En lugar de adherirnos a nociones tales como “clase”, la tríada de niveles (lo económico, lo político y lo ideológico) o la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción como fetiches sedimentados, lo que intentamos fue revivir las precondiciones que hicieron posible su operatividad discursiva (la de el marxismo), y nos interrogamos sobre su continuidad o discontinuidad en el capitalismo contemporáneo.” (8)
Para concluir finalmente con esta confesión: “Releer la teoría marxista a la luz de los problemas contemporáneos implica necesariamente deconstruir las categorías centrales de esta teoría. Eso es lo que ha sido denominado nuestro “posmarxismo”. (9)
En virtud de la brevedad de este artículo nos detendremos en sólo dos puntos más de las posiciones de estos “posmarxistas” respecto a los fundamentos de las tesis marxistas.
Algo que es preocupación a lo largo de toda su obra es el concepto de hegemonía. Para ellos es de crucial importancia porque es fundamental para negar la posibilidad de la revolución con hegemonía de la clase obrera. Por lo tanto deconstruyen el concepto marxista de hegemonía y lo transforman de acuerdo a sus propósitos.
Uno de sus argumentos es que en este período de la globalización y de crecimiento desigual del capitalismo, la clase obrera se encuentra fragmentada y no está en condiciones ser protagonista principal y hegemonizar el resto de los sectores oprimidos para protagonizar los cambios fundamentales hacia otra sociedad, ni la revolución en marcha al socialismo y al comunismo, ni las luchas de emancipación de los pueblos oprimidos. Para estas afirmaciones de que la clase obrera como tal, como clase, no existe; usan un estereotipo de “clase obrera” que según ellos constituía la visión marxista de la misma: léase clase obrera homogénea, unida, organizada, y conciente de su carácter de clase. Muy por el contrario, los marxistas que dirigieron revoluciones triunfantes jamás tuvieron esa visión simplista e irreal de la clase obrera, sino que la vieron en su extraordinaria complejidad y potencialidad.
El otro argumento que se destaca es el surgimiento de “un conjunto de fenómenos nuevos y positivos”. Cuando los enumeran, para Laclau–Mouffe son tan novedosos hechos como “la aparición del nuevo feminismo, los movimientos de minorías sexuales, la lucha antinuclear y los movimientos ecologistas”; como las luchas de sectores oprimidos por sucesivos regímenes de producción a lo largo de la historia como lo son “los movimientos contestatarios de las minorías étnicas y nacionales, y las luchas sociales en los países de la periferia capitalista”. Ya a esta altura, no sorprende que consideren “nuevos” a fenómenos con siglos de existencia, movimientos sociales originados en la resistencia a las distintas formas que reviste la opresión del estado: ese órgano de las clases dominantes para sojuzgar y oprimir a las grandes mayorías, sea cual sea el traje político que vista. Movimientos sociales que llevan cientos de años resistiendo, triunfando o siendo derrotados, pero enfrentando tanto a las minorías en el poder, como a la dominación colonial de opresores sobre pueblos sometidos y, actualmente, la dominación imperialista de un puñado de potencias sobre el resto del planeta.
Denominan a esta situación de los “nuevos” fenómenos en la política mundial “un exceso de lo social” respecto a los cuadros racionales y organizados que nos presentaba según ellos el marxismo. Por eso concluyen:
“Lo que está actualmente en crisis es toda una concepción del socialismo fundada en la centralidad ontológica de la clase obrera, en la afirmación de la Revolución como momento fundacional en el tránsito de un tipo de sociedad a otra, y en la ilusión de la posibilidad de una voluntad colectiva perfectamente una y homogénea que tornaría inútil el momento de la política. El carácter plural y multifacético que presentan las luchas sociales contemporáneas ha terminado por disolver el fundamento último en el que se basaba este imaginario político, poblado de sujetos “universales” y constituido en torno a una Historia concebida en singular: esto es, el supuesto de “la sociedad” como una estructura inteligible, que puede ser abarcada y dominada intelectualmente a partir de ciertas posiciones de clase y reconstituida como orden racional y transparente a partir de un acto fundamental de carácter político. Es decir, que la izquierda está asistiendo al acto final de la disolución del imaginario jacobino.” (10)
Debemos agregar que también desde este análisis que desconoce la dialéctica y la unidad y lucha de contrarios como movimiento interno de toda realidad, descartan la existencia de las llamadas clases dominantes, y consideran distintos tipos de relaciones entre las cuales distinguen las siguientes categorías: de “subordinación”, de “opresión” o de “dominación”. Para los autores, sorprendentemente, es “relación de subordinación aquélla en la que un agente está sometido a las decisiones de otro – un empleado respecto a un empleador por ejemplo…”
A lo cual agregan:
“Está claro por qué las relaciones de subordinación, consideradas en sí mismas, no pueden ser relaciones antagónicas: porque una relación de subordinación establece simplemente, un conjunto de posiciones diferenciadas entre agentes sociales…” (11)
Como vemos, los autores no dejan piedra sobre piedra de lo que ellos interpretan como marxismo. Y con esta sencilla argumentación creen dar por terminado el tema de la lucha de clases más allá de los infinitos datos de la realidad que demuestran lo contrario.
Pero estas teorías, sin demasiadas diferencias, ya existían hace prácticamente un siglo, cuando Lenin en su libro Materialismo y Empiriocriticismo escrito en 1908, desarrolla su polémica con ellas. Y aunque es preferible leer su texto completo, sólo referiremos un corto fragmento al respecto:
“El punto de vista de la vida, de la práctica debe ser el punto de vista primero y fundamental de la teoría del conocimiento. Y conduce infaliblemente al materialismo, apartando desde el comienzo mismo las elucubraciones interminables de la escolástica profesoral. Naturalmente, no hay que olvidar aquí que el criterio de la práctica no puede nunca, en el fondo, confirmar o refutar completamente una representación humana cualquiera que sea. Este criterio también es lo bastante “impreciso” para no permitir a los conocimientos del hombre convertirse en algo “absoluto”; pero, al mismo tiempo, es lo bastante preciso para sostener una lucha implacable contra todas las variedades del idealismo y del agnosticismo. Si lo que confirma nuestra práctica es la verdad única, última, objetiva, de ello se desprende el reconocimiento del camino de la ciencia, que se mantiene en el punto de vista materialista, como el único camino conducente a esta verdad.” (12)

¿A quién atacan y qué defienden Laclau-Mouffe?
Cuando Ernesto Laclau dice: “ningún sistema político es estable si no ha logrado un cierto equilibrio entre lógicas equivalenciales (la movilización autónoma de las masas) y las lógicas diferenciales (la absorción institucional de las demandas).” (13), no debe sorprendernos a partir de lo que hemos visto, que ni sueñe con hablar de “resolución” respecto a las demandas de los distintos grupos que reclaman. Usa el término “absorberlas”, digno de cualquier gobierno que quiere tener la fiesta en paz.
Y por si esto fuera poco insiste: “En una situación de gran desorden, la necesidad de un orden, cualquiera que sea, es más imperiosa que el contenido concreto que éste asuma; y cuanto más generalizado esté el desorden, mayor será la distancia entre estas dos dimensiones y más indiferencia manifestará la gente ante el contenido concreto de las formas políticas que restauran una cierta normalidad” (14)
Creemos que coherentes con esta visión, se ubican netamente en el lugar de los que detentan el poder, y de acuerdo con eso agregan:
“Es importante, ciertamente, entender que la democracia liberal no es el enemigo a destruir para crear, a través de la revolución, una sociedad enteramente nueva. Esto es, desde luego, lo que ya argumentábamos en este libro mediante nuestra insistencia en redefinir el proyecto de la izquierda en términos de una “radicalización” de la democracia. Desde nuestra perspectiva, el problema con las democracias liberales “actualmente existentes” no es con sus valores constitutivos cristalizados en los principios de libertad e igualdad para todos, sino con el sistema de poder que redefine y limita la operación de esos valores. Por esto, nuestro proyecto de “una democracia radical y plural” fue concebido como una etapa en la profundización de la “revolución democrática”, como la extensión de las luchas democráticas por la igualdad y la libertad a un número crecientemente amplio de relaciones sociales.” (15)
Y para continuar con la panacea de la democracia capitalista agregan:
“Es la noción misma de ciudadanía la que sido transformada con el Estado social, puesto que se atribuyen ahora al ciudadano “derechos sociales”. Como consecuencia, las categorías de “justicia”, “libertad”,”equidad” e “igualdad” han sido redefinidas, y el discurso liberal democrático ha sido profundamente modificado por esta ampliación de la esfera de los derechos. La nueva concepción “socialdemócrata” de la realidad, que ha llegado a ser hegemónica se inscribe sin duda en el cuadro del liberalismo, pero de un liberalismo profundamente transformado por su articulación con la idea democrática.” (16)
Lo que más les interesa demostrar es que la situación de los oprimidos es lo bastante satisfactoria como para conformarlos con algunos retoques, sin incursionar en cambios mayores, como la destrucción del estado de las clases dominantes y su reemplazo por un estado de nuevo tipo, que represente a las mayorías, con la forma política que cada realidad haga necesaria en el camino al socialismo.
Tampoco figura en este examen el tema del imperialismo, ya que consideran que ha finalizado la época de un mundo unipolar, bajo la égida de EEUU, y es preciso avanzar hacia una conformación multipolar, mediante diferentes “polos regionales con sus instituciones específicas.” (17) Esta idílica propuesta hecha en plena época de expansión imperialista, en medio de la mayor crisis del capitalismo y de una lucha feroz entre las potencias para no salir de la misma como principales perjudicadas; nos lleva a una pregunta obligada: el imperialismo se esfumará espontáneamente, y de lo contrario – como descontamos ocurrirá – ninguna potencia se dará por muerta antes de tiempo; y falta saber qué potencias les simpatizan a Laclau-Mouffe y sus seguidores, como para hegemonizar a cada uno de estos “polos regionales”; ya que no existe por el momento, libertad para que los países oprimidos decidan al respecto. Solo la lucha de los pueblos y las revoluciones permitirán cambiar la situación, que se expresa tanto en feroces luchas interimperialistas por esferas de influencia, como en la más tenaz resistencia de parte de los sojuzgados, lo que vemos a diario en su más cruda expresión en todo el continente africano, en nuestra propia América Latina y en el mundo entero.

¿El discurso lo puede todo? Una ideología de la pobreza y la dependencia
Cuando estas teorías se llevan a la práctica, y se pretende trastocar la realidad a través del discurso, todo parece volverse posible. En pos de ese objetivo y sin que ningún escrúpulo la detenga, Chantal Mouffe apela incluso al conocido ideólogo nazi Carl Schmitt, buscando argumentos para mejor manejar la voluntad popular. Así le reconoce que “es un adversario del que debemos aprender”.
De él recoge la teoría de que “la democracia consiste fundamentalmente en la identidad de gobernantes y gobernados”, pero le enmienda la plana agregando que “si es el pueblo el que va a gobernar, es necesario determinar quiénes pertenecen al pueblo” (18)
Mouffe considera que para llevar a la práctica estas propuestas de Schmitt es necesario “poner en cuestión “toda la idea de “pueblo” como algo ya dado y con una identidad sustantiva”. Afirma, por el contrario que pueblo “es el resultado de una construcción”, que se logra gracias a la llamada “articulación hegemónica”, cuyo carácter es contingente, -y que de acuerdo a las conveniencias del poder, hoy puede ser una y mañana otra, según resulte más útil -.
Para “suturar” – como gustan decir los autores, aunque nosotros preferimos términos más caseros como “coser”, “remendar” o “zurcir” – este proyecto de poder, en función de lo que llaman “democracia radical”; después de construir al pueblo, Laclau agrega un broche de oro, cuando dice que “el significante vacío” (llamado a unificar la “cadena equivalencial” de todo tipo de demandas populares no satisfechas), es el punto “en que esa unidad se plasma y no puede ser de naturaleza conceptual” (es decir de naturaleza racional). “…el significante vacío es un nombre y no un concepto y, por tanto, constituye el movimiento político como singularidad. Pero la forma por antonomasia de un nombre (singular) es un nombre propio, lo que explica el rol del líder: en su nombre cristaliza la unidad del movimiento.” (19)
Por si lo asombroso de lo que sostienen hasta ahora fuera poco, como complemento necesario, incorporan la teoría del “agonismo” o enfrentamiento político. Este “agonismo” implica constituir arbitrariamente un ellos por oposición a un nosotros – lo que llamaríamos con mayor sencillez “bandos” –. Un “nosotros”, integrado por el gobierno y el pueblo a quien se supone representa, enfrentado y opuesto a un “ellos”, que integran de acuerdo a los distintos conflictos políticos, los sectores que están en desacuerdo:
“…en el dominio de las identificaciones colectivas – en que se trata de la creación de un “nosotros” por la delimitación de un “ellos – siempre existe la posibilidad de que esta relación nosotros/ellos se transforme en una relación de amigo/enemigo, es decir que se convierta en sede de un antagonismo. Esto se produce cuando se comienza a percibir al otro, al que hasta aquí se consideraba según el simple modo de la diferencia., como negación de nuestra identidad y como cuestionamiento de nuestra existencia. A partir de ese momento, sean cuales fueren las relaciones nosotros/ellos, ya se trate del orden religioso, étnico, económico o de cualquier otro, se convierte en político en el sentido schmittiano de relación amigo/enemigo” (20)
(…)
Es una vez más el gatopardismo de cómo hacer creer que se cambia todo, para que todo siga igual y cuando en realidad no se cambia nada.
Palabras y más palabras, utopías, engañapichangas, para lograr que esos “nuevos” movimientos no terminen unidos a la “peligrosa” clase obrera, que tanto los desvela y a la que tanto temen; y encuentren finalmente un camino hacia la liberación.
Esa clase obrera que es como es; con sus obreros en negro y sus tercerizados; luchando contra por su legítima organización clasista, luchando tanto con patronales como con dirigentes sindicales asesinos, corruptos y traidores; con sus millones de desocupados excluidos del sistema a los que solo resta caerse del mapa; con sus hijos jóvenes que ni estudian ni trabajan; con sus viejos jubilados que día a día engrosan las filas de la pobreza y la indigencia; en síntesis, esa clase obrera que logrará unirse con aquellos para los cuales el horizonte está cerrado; con todos los que surgen de la marginación, la injusticia y el sufrimiento; con los crecientes miles de sin techo; con sus aliados de los pueblos originarios, campesinos pobres despojados de su tierra y víctimas de un verdadero genocidio; con los sectores patrióticos y democráticos que asisten y resisten la entrega creciente de la energía, las comunicaciones, el subsuelo, los servicios esenciales de un país que sin haber pasado por una guerra ha regalado y sigue regalando su inconmensurable riqueza. Ese es el discurso que habla de la verdad, ese es el discurso que necesitamos porque habla de lo posible, aunque esto aterre el poder.
(…) Como marxistas seguimos pensando que nuestra teoría, el materialismo histórico y el materialismo dialéctico están vigentes, y la realidad cada día se encarga de demostrarlo. Seguimos pensando que no se puede tapar el sol con un dedo, y que tarde o temprano se impone la fuerza de la realidad, cueste lo que cueste.

Notas
1. Ver el art. de Rosa Nasiff, “Sobre el “Imaginario social”, Política y Teoría 38, pag. 58
2.  Ernesto Laclau ,Poder y representación. Artículo publicado originalmente en Politics, Theory and Contemporary Culture, editado por Mark Poster, Nueva York, Columbia University Press, 1993. Tradujo Leandro Wolfson.
3. Ernesto Laclau ,Poder y representación. Artículo publicado originalmente en Politics, Theory and Contemporary Culture, editado por Mark Poster, Nueva York, Columbia University Press, 1993. Tradujo Leandro Wolfson. Pag.4
4. Ibid.pag.12
* la negrita es siempre de la redacción.
5. Federico Engels, Antidühring, Buenos Aires, 1975, pag. 33-34
* Nota de la redacción: Engels se refiere aquí a Dühring, que anuncia “la filosofía como el desarrollo de la forma suprema de la conciencia del mundo y de la vida y abarca, en el sentido más amplio los principios de todo conocimiento y voluntad….”
6. V.I.Lenín, Materialismo y empiriocriticismo. Pag. 5
7. “Nuestros revisionistas se dedican todos ellos a impugnar el materialismo, aún cuando aparentan impugnar sólo al materialismo de Plejanov y no al materialismo de Engels….” Ibid. Pag. 9
8. E. Laclau y Ch. Mouffe, Hegemonía y estrategia socialista, Buenos Aires, 2010. pag. 8
9. Ibid. pag. 10
10. Ibid. pag.26
11. Ibid. pag.196
12. V.I.Lenín, Materialismo y empiriocriticismo. Pag.174-175
13. Consideraciones sobre el populismo latinoamericano Caracas, 2006. Cuadernos del CENDES Nº 62 p. 118-119
14. Poder y representación Ernesto Laclau. Artículo publicado originalmente en Politics, Theory and Contemporary Culture, editado por Mark Poster, Nueva York, Columbia University Press, 1993. Tradujo Leandro Wolfson. .pag. 6-7
15. Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, Hegemonía y Estrategia socialista. pag 16
16. Ibid, pag 207
17.Chantal Mouffe,Política Agonística en un mundo multipolar, Barcelona, 2010
18. Chantal Mouffe, Carl Schmitt y la paradoja de la democracia liberal, 2002,Tópicos, Nº 010,Revista de Filosofía de Santa Fe
19. Consideraciones sobre el populismo latinoamericano Caracas, 2006. Cuadernos del CENDES Nº 62 p. 118-119
20. Chantal Mouffe, El retorno a lo político, Barcelona , 1999. pag.15-16

Otros artículos referentes al partido socialdemócrata Podemos en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Las nuevas palabras del viejo electoralismo caduco

*El nuevo Suresnes

*Podemos: ganó la abstención

*A propósito de la oportunidad de la crítica al partido Podemos

*¿Campaña contra Podemos o campaña a su favor?

 

Colombia: 9 de Abril de 1948. Insurrección popular sin dirección revolucionaria – Artículo de “Revolución Obrera”, órgano de la Unión Obrera Comunista (mlm)

 

Nota – Los camaradas de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia nos han enviado la hoja especial de su órgano Revolución Obrera de fecha 9 de abril de 2015, con un artículo con motivo del cumplirse hoy el 67º aniversario de la insurrección popular que tuvo lugar en la capital de Colombia, Bogotá, conocida como el “Bogotazo” y en la cual, tal y como ellos señalan, gobernantes, reformistas y oportunistas aprovechan para hacer propaganda a la paz y conciliación de clases, artículo que reproducimos a continuación, y que ilustramos con el óleo titulado “9 de Abril” del artista colombiano Alipio Jaramillo:

9 de Abril de 1948
INSURRECCIÓN POPULAR SIN DIRECCIÓN REVOLUCIONARIA
El régimen conservador de Mariano Ospina Pérez, desde 1946 consolidó el poderío de los explotadores en el campo, impulsando el terrorismo de Estado en la zona cafetera con el propósito de expropiar violentamente a los campesinos que habitaban dichas tierras; así las masas llegan a las ciudades y el odio contra el régimen se acrecienta. En este contexto político estalla El Bogotazo del 9 de abril de 1948, insurrección de las masas armadas contra la violencia oficial. A partir de entonces se atiza la sanguinaria guerra del Estado contra el pueblo y la resistencia guerrillera de los campesinos. Fue una guerra con disfraz de lucha entre conservadores y liberales, pero en realidad, guerra reaccionaria contra el pueblo en disputa interburguesa por la renta extraordinaria de las tierras cafeteras y por satisfacer la demanda de fuerza de trabajo exigida por el auge industrial desde 1945. Esa guerra reaccionaria se extendió por 10 años más, hasta 1958, dejando a su paso 300 mil muertos y más de 2 millones de desplazados. Fue la época conocida vulgarmente como la “Violencia liberal conservadora”.
Gaitán, abogado liberal populista, aprovechando que el Partido Comunista Colombiano desnaturalizado por el oportunismo, se había convertido en el furgón de cola del Partido Liberal, logra canalizar el odio hacia el gobierno conservador. Fue la Marcha del Silencio, convocada por él, realizada el 7 de Febrero de 1948, lo que hizo reaccionar al régimen conservador. El propósito del caudillo no era convocar a las masas frente al palacio presidencial para lanzarlas contra éste, pero sin embargo lo asesinan por ser una amenaza de un eventual levantamiento popular, pues un populista que orientaba un silencio hoy, mañana podía jugar con la indignación del pueblo.
Lo que no quiso Gaitán en vida, lo pudo la indignación que generó su asesinato a manos del régimen. Las masas inmediatamente entendieron este hecho como un desafío, ante lo cual se desató la insurrección más radical que ha conocido la historia de Colombia. Un levantamiento que inició con la captura del supuesto asesino material. Las masas enfurecidas lo golpearon y lincharon hasta causarle la muerte, arrastraron el cuerpo, lo escupieron, pretendieron pasarle el tranvía por encima. Seguidamente miles de personas se embarcaron desde sus barrios al centro de la ciudad en lo primero que encontraron, y con machetes, tubos, armas de corto alcance, piedras, ladrillos, vigas, garrotes, etc., comenzó una fiera lucha campal que se dirigía incontenible hacia el palacio presidencial por la cabeza del presidente…. La lucha de barricadas acompañó el avance: cojines, madera, muebles sirvieron para iniciar los bloqueos con hogueras y cercar con fuego el Palacio de Nariño.
En menos de una hora, los insurrectos ya estaban a las puertas de su objetivo, y enfrentados con escasos veinte nueve efectivos que al momento custodiaban como parte de la guardia presidencial, toman la iniciativa, alcanzan a romper un cerrojo de la puerta para llegar a la guarida de Ospina Pérez, pero sin dirección y sin vanguardia organizada no coronan su objetivo de entrar por el trofeo de esta revolución espontánea; ni logran atrincherarse y proveerse de armamento pesado, para iniciar una contraofensiva.
La insurrección sin dirección sigue su extensión, pese a que se estanca en la presidencia. La masa estaba decidida a acabar con el orden existente: “atacaban a la policía que estaba en guardia, los apedreaban, los despojaban de sus armas. Llenaban de piedras los carros recolectores de basura, se aprovisionaban de gasolina en galones para incendiar los edificios del centro.” (1) Sin embargo no hubo como encauzar toda la ira del movimiento a la destrucción del Estado; la indignación se desvió a atacar todo aquello que sonara a vulgar conservador.
En adelante, la insurrección no siguió avanzando, empezó a degenerar en incendios y saqueos y dio tiempo al ejército para tomar posiciones y contraatacar. Mientras tanto la dirección del Partido Comunista Colombiano en Bogotá lanza una orientación absurda por medio de su secretario de organización, solo explicable en el interés de alejar al Partido del “peligro” de la insurrección, de la furia de las masas: “¡ir a los barrios a hacer mítines!”, cuando las masas de los barrios obreros ya estaban insurrectas en el centro de la ciudad.
Por su parte las fuerzas de la reacción se dividen en medio de la revuelta: los policías de base y algunos mandos medios se pasan al lado de los insurrectos, mientras tanto los curas jesuitas del San Bartolomé, que predican la caridad y amor al prójimo, ¡comienzan a disparar sobre las masas sublevadas! desde la torre de la iglesia de San Ignacio (contigua al palacio presidencial), evitando que los insurrectos coronen por fin su objetivo.
En cuatro horas el terrorífico régimen conservador de Mariano Ospina Pérez cayó hecho trizas. Sólo faltaba el golpe de gracia, pero sin dirección revolucionaria no puede pasar otra cosa que dar tiempo a que la reacción recupere la iniciativa y dé el golpe de gracia a los insurrectos, y así pasó.
Los tanques del ejército entraron al centro de la ciudad, uno de ellos izando bandera blanca. Las masas con ingenuidad y confundidas pensaron que venían por la cabeza de Ospina, pero una vez en la Plaza de Bolívar inició el tiroteo contra el pueblo alzado en armas.
Importantísimas lecciones dejó esta experiencia, algunas de ellas:
1- La organización de las masas y la organización de una vanguardia obrera revolucionaria es decisiva para hacer triunfar los levantamientos populares. Gaitán estaba en contra de ello y por esto su máxima era “el movimiento soy yo”, y era cierto, él era el movimiento; nunca quiso hacer una organización porque no le interesaba la revolución. Por su parte el Partido Comunista ya estaba contaminado en su dirección por la ideología burguesa, por lo que no pudo cumplir su misión histórica. Al momento del levantamiento, el Partido Comunista, dependiente de la ideología burguesa, marchaba atrás de la dirección del movimiento, rezagado en su deber revolucionario, tanto que la insurrección cogió almorzando a los dirigentes del partido de aquel entonces.
2- El movimiento obrero sí tiene la fuerza social capaz de hacer una insurrección y coronar una Revolución Socialista en Colombia. Si así fue en 1948, ahora 67 años después la clase obrera es más capaz y numerosa. Las masas en Colombia han tenido un inagotable ímpetu revolucionario, pero carente de su vanguardia revolucionaria no han podido encausarla hacia el triunfo de la Revolución. Se requiere un verdadero Partido Comunista Revolucionario.
3- Los permanentes estallidos que se presentan en la sociedad Colombiana entre explotados y explotadores, oprimidos y opresores son un indicativo de lo caldeadas que se encuentran las contradicciones de clase. Y la forma más efectiva de canalizar este potencial es preparar un buen contingente de agitadores profesionales entre los obreros y revolucionarios (a los que le teme la burguesía como el diablo a la cruz y persiguen sin descanso los organismos represivos), que actuando como auténticos tribunos populares orienten al movimiento en sus impredecibles estallidos hacia el combate y destrucción del Estado burgués.
Son enormes las lecciones de la insurrección de 1948 conocida como “El Bogotazo”, sin embargo los reformistas quieren ayudar a la burguesía para hacer de esta fecha una bandera de la reconciliación de clases, de perdón a los expropiadores; cuando fue todo lo contrario: un ejemplo de que la clase obrera y las masas populares son capaces y deben derrocar a sus opresores, y destruir el Estado que los sostiene.
Esta fecha es un motivo para agitar que es imposible alcanzar una verdadera paz para el pueblo en Colombia sin una insurrección popular contra el poder de los capitalistas, que la clase obrera no debe claudicar jamás ante el poder de la burguesía; que es el odio a los explotadores, no la conciliación con ellos, la justa respuesta a los crímenes que cometen; que contrario al desarme de los brazos y las mentes de los de abajo para obligarse a reconocer el monopolio de las armas en manos de los ejércitos de los explotadores, la clase obrera y sus aliados campesinos necesitan de la lucha armada como forma superior de la lucha política, para poder derrotar a sus enemigos.
Mientras los capitalistas sigan gobernando, la guerra reaccionaria será la constante contra el pueblo. El reformismo ayuda a esta dominación de clase al difundir que las masas acepten la dominación de los reaccionarios, es un aliado de su poderío y un enemigo del pueblo.
¡EL CAPITALISMO ESTÁ EN CRISIS! ¡VIVA EL SOCIALISMO!
¡ABAJO LA CONCILIACIÓN Y CONCERTACIÓN DE CLASES! ¡VIVA LA LUCHA REVOLUCIONARIA DEL PUEBLO!
¡ABAJO EL PODRIDO ESTADO BURGUÉS! ¡VIVA EL FUTURO ESTADO DE OBREROS Y CAMPESINOS!

(1) Arturo Alape, El Bogotazo

Otros editoriales y artículos de Revolución Obrera órgano de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia, disponibles en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Editorial – Al respaldo imperialista a la farsa de paz ¡Unir y generalizar la lucha, preparar la Guerra Popular! ( 15 de Marzo 2015)

*Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. (I) En Cuba: Diplomacia burguesa, negocios y mentiras

*Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. (II) El régimen económico cubano

*Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. (III) El régimen político cubano

*Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. (IV) El nacionalismo como programa

 *8 de Marzo ¡El triunfo de la Revolución Proletaria es inconcebible sin la participación de la mujer! (2 de marzo 2015)

*¿La pacificación propuesta por las FARC a quien sirve? (21 de Febrero 2015)

*En Colombia: pacifismo armado. En la India Guerra Popular (23 Enero 2015)

*¿Qué es la Federación Sindical Mundial (FSM)? (1º  de Agosto 2014)

*Las guerras de rapiña imperialista deben ser enfrentadas con la guerra revolucionaria de masas (21 de agosto 2014)

*Editorial – ¡Contribuir a la unión y generalización de las luchas del pueblo!

*A cien años de la Primera Guerra Mundial imperialista (4 de Julio 2014)

*¡Contra la mentirosa paz de los ricos y la farsa electoral: NO VOTAR, UNIR Y GENERALIZAR LA LUCHA OBRERA Y POPULAR  (8 de Junio 2014)

*A propósito de la muerte de Gabo. Cuando murió hacía mucho tiempo que lo habíamos enterrado

*La Comuna de París: Primer Estado proletario (14 de Marzo 2014)

*La emancipación de la mujer exige su participación en la construcción del Partido (28 de Febrero 2014)

*Editorial – Paz y elecciones: Dos grandes farsas de los explotadores (17 de Febrero 2014) 

 

 

Desencadenar a las masas, entrar al futuro ¡Mao es la clave! – Editorial de “Un Mundo que Ganar” 15/1990

 

UnMundoqueGanar1990-15Nota – Cuando se cumple el 25º aniversario de la caída del muro de Berlín, exponente de la profunda crisis que sacudió a los regímenes falsamente comunistas de Europa Oriental y el hundimiento del revisionismo contemporáneo del tipo que existía en la URSS en aquellos momentos, reproducimos un amplio extracto del Editorial “Desencadenar a las masas, entrar al futuro ¡Mao es la clave” publicado en la hoy desaparecida revista marxista-leninista-maoísta “Un Mundo que Ganar”, nº 15/1990, y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos transcrito para nuestro blog:

Hundimiento del revisionismo en el Este
DESENCADENAR A LAS MASAS, ENTRAR AL FUTURO –
¡MAO ES LA CLAVE!
La década de los 90 se ha iniciado con una serie de acontecimientos de estremecedoras proporciones: el hundimiento de los regímenes anteriormente existentes en Europa Oriental y el abandono casi completo de todo rastro de Marxismo-Leninismo por parte de los gobernantes soviéticos y de Europa del Este. Para los maoístas, que han sido los adversarios decididos de estos regímenes durante las últimas tres décadas, esta evolución es bienvenida. La existencia de estos horribles regímenes que se disfrazaban de “proletarios” y “socialistas” ha sido durante mucho tiempo una carga para los verdaderos revolucionarios. Es mejor que estos revisionistas muestren abiertamente su verdadera faz y no que continúen amparando sus crímenes bajo el nombre de nuestra ideología.
(…) Los enemigos revisionistas de los comunistas revolucionarios no sólo son débiles en los países donde han tenido el poder: todo el movimiento revisionista pro-soviético mundial se ha estremecido y desorientado profundamente por los acontecimientos del otoño del 89 e invierno del 90.
Pero aunque parte de enemigo está desorganizado, otra parte, las clases dominantes de los estados imperialistas occidentales son engreídas y arrogantes. Estos bandidos reaccionarios están tratando de utilizar los problemas de las bandas rivales del Este para proclamar la victoria final del capitalismo, el mercado y la “democracia” sobre lo que continúan motejando de “comunismo” o “estalinismo”.
(…) Nuestra mejor arma para entender la situación actual y combatir al enemigo son las enseñanzas de Mao Tsetung sobre la naturaleza de la sociedad socialista, la lucha de clases en el socialismo, y el peligro de restauración capitalista como la que tuvo lugar en la Unión Soviética y los países de Europa del Este tras la muerte de Stalin, y que Mao analizó.
Mao no sólo entendió el socialismo desde el punto de vista teórico, sino que dirigió a las amplias masas en la construcción del socialismo y en el desarrollo de la Gran Revolución Cultural Proletaria, un movimiento de masas sin precedentes con el objetivo de derribar a los altos cargos del Partido Comunista que, como sus semejantes de la Unión Soviética y Europa Oriental, estaban convirtiendo la propiedad pública socialista en una mera fachada que ocultaba su expropiación privada, cuya esencia era la misma que la de todos los demás explotadores capitalistas. En Europa Oriental se ha utilizado fraseología comunista para encubrir la desigualdad y la explotación existentes. (…) A diferencia de muchos revisionistas, no hemos de sorprendernos ni impresionarnos porque las masas en estos países enarbolen pancartas anticomunistas, ya que la palabra “comunismo” se ha empleado para justificar toda la explotación, desigualdad y reacción de esos regímenes. Como tan enérgicamente señaló Mao al hablar de los seguidores del camino capitalista en China, “es justo rebelarse contra los reaccionarios”. Nos incumbe a nosotros, los auténticos comunistas revolucionarios, los maoístas, quitarles la máscara “roja” a estos reaccionarios y mostrarle a todo el mundo su horrible cara capitalista.
Lo más importante a entender de los regímenes desacreditados del Este no son principalmente sus diferencias ideológicas y gubernamentales con el Oeste, sino la esencia de clase de estos regímenes que es la misma del Occidente capitalista.
1) Una pequeña minoría de la sociedad controla (y de hecho, posee) los medios de producción a través de su control del aparato del Estado.
2) Esta minoría actúa como clase en todos los aspectos. Miles de lazos visibles e invisibles, secretos y abiertos, ligan a los políticos de la dirección del partido, directores de fábricas, escuelas y hospitales, figuras destacadas de los medios de comunicación y del campo cultural. Además, esta clase se perpetúa del mismo modo que la burguesía occidental, legando su riqueza y su poder a sus hijos.
3) Esta clase dominante utiliza a la policía, al ejército, los tribunales y las cárceles para ejercer una dictadura enmascarada sobre la mayoría de la sociedad y aplastar con saña a quien se oponga a ello.
4) Los obreros están reducidos a la condición de esclavos asalariados; no controlan los asuntos de Estado ni tienen voz en el funcionamiento de sus fábricas y empresas. Su tarea es callar y trabajar duro, y recibir a cambio su paga.
5) La producción no está en función de las necesidades del pueblo, sino de la obtención de la máxima ganancia, aunque con frecuencia se disfrace con el plan estatal.
6) El sistema educativo y el campo cultural exaltan la situación actual y propagan la concepción de la clase dominante. Apenas se permite la crítica al orden establecido.
Todos estos rasgos de los regímenes de Europa Oriental son muy conocidos para nuestros lectores del Occidente imperialista, pues son rasgos típicos de todos los estados capitalistas.
(…) El falso “Marxismo-Leninismo” y verdadero revisionismo ha sido la ideología oficial, la religión del Estado, en los países del bloque oriental. (…)
Es absolutamente necesario que el proletariado y las masas revolucionarias tomen el poder donde sea posible y comiencen a construir el socialismo. Las victorias en este proceso, como las logradas en la URSS con Lenin y Stalin y en China con Mao, ayudan a impulsar el movimiento revolucionario mundial en su conjunto, especialmente al servir como ejemplo vivo de que la explotación del hombre por el hombre no ha de ser necesariamente el principio organizativo de la sociedad. Sirven a los oprimidos como faro que anuncia un futuro mejor. (…)
La profunda crisis de los regímenes del bloque oriental y el hundimiento del revisionismo contemporáneo de tipo soviético proporciona una oportunidad excelente para los auténticos comunistas. Aunque suenen fuerte las trompetas del anticomunismo, el Movimiento Revolucionario Internacionalista* y otras fuerzas maoístas están equipadas con el instrumento necesario para aprovechar esta excelente situación y hacer avanzar la lucha revolucionaria. Este instrumento no es otro que el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung**: el enemigo decidido del pesimismo, el agnosticismo y todas las formas de revisionismo. Las lecciones que ha aprendido el proletariado al hacer la revolución y construir el socialismo no son inútiles; nos permitirán barrer el colosal montón de basura y construir lo nuevo. Que la revolución socialista sea compleja y prolongada no es un argumento para no hacer la revolución; por el contrario, evidencia la grandeza de la tarea de crear un mundo nuevo. (….)

Notas
(*) El Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) se constituyó el 12 de marzo de 1984, agrupando a partidos y organizaciones revolucionarias maoístas de distintos países con el objetivo de unirse a escala internacional para reanudar la marcha hacia una nueva Internacional Comunista. Durante más de dos décadas el Movimiento Revolucionario Internacionalista, dado que estaba basado en el marxismo-leninismo-maoísmo, obtuvo importantes logros teóricos y prácticos.. Los documentos aprobados en las conferencias internacionales y reuniones ampliadas del MRI (como la Declaración del Movimiento Revolucionario Internacionalista, ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo! y el Comunicado del 1º de Mayo de 2000), pese a algunas debilidades y deficiencias, fueron todos importantes contribuciones teóricas para el avance del Movimiento, como parte del movimiento comunista internacional. El apoyo internacionalista a la guerra popular en Perú y al Partido Comunista del Perú, incluida la histórica campaña en defensa del Dr. Abimael Guzmán (más conocido como Presidente Gonzalo), la contribución y apoyo para el inicio y continuación de la guerra popular en Nepal durante sus diez años, la edición de la revista Un Mundo que Ganar en varios idiomas que permitió que se conocieran los acuerdos políticos e ideológicos y el análisis del Movimiento y de sus partidos y organizaciones en distintos países, y las declaraciones emitidas, fueron rasgos notables del papel jugado por el MRI en el movimiento comunista internacional.
Sin embargo el MRI no pudo cumplir las tareas que había asumido y entró en crisis. Cuando el revisionismo de la variedad de la “nueva síntesis” post MLM de Bob Avakian se convirtió en dominante en el Partido Comunista Revolucionario, EU, y la variedad Prachanda-Bhattarai se convirtió en dominante en el Partido Comunista Unificado de Nepal (Maoísta), no sólo estos partidos -que formaban parte del MRI- se desviaron del sendero de la revolución y el comunismo, sino que los efectos destructivos y despectivos de sus líneas contrarrevolucionarias afectaron negativamente a los partidos y organizaciones dentro del MRI, especialmente al Comité del MRI (CoMRI), de manera extensa y profunda. Estas son las fuentes ideológicas inmediatas que condujeron a la crisis y colapso final del MRI.
(**) En aquellas fechas el MRI defendía el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung como la ideología revolucionaria del proletariado. Posteriormente, en Diciembre de 1993, el MRI dio un paso trascendental al adoptar la Resolución ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo! con el reconocimiento del marxismo-leninismo-maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo.

Colombia: ¡Contra la mentirosa paz de los ricos y la farsa electoral: NO VOTAR, UNIR Y GENERALIZAR LA LUCHA OBRERA Y POPULAR! – Comunicado de la Unión Obrera Comunista (mlm)


Nota – Reproducimos el comunicado de los camaradas de la Unión Obrera Comunista (m-l-m) de Colombia llamando a no votar en las elecciones del próximo 15 de junio publicado en su periódico “Revolución Obrera” nº 399, 8 de Junio 2014 http://blogrevolucionobrera.blogspot.com.es/:

NI POR SANTOS, NI POR ZULUAGA, NI EN BLANCO, NI NULO:
QUIEN GANE SERÁ EL VERDUGO DEL PUEBLO
Se acerca la segunda ronda para la elección del presidente, y todos los representantes de los partidos, los curas y pastores, los medios de comunicación y sus periodistas, los catedráticos y politólogos, despliegan una gran campaña de mentiras: ¡hay que votar por Santos para alcanzar la paz! dicen unos, ¡hay que votar por Zuluaga para impedir la impunidad! pregonan otros, ¡hay que votar en blanco porque ninguno nos representa! argumentan otros más… ¡Hay que votar! por quien sea, en blanco e incluso nulo, pero hay que votar, vociferan todos. ¡Hay que salvar la institucionalidad! ¡Hay que barnizar el podrido Estado de los explotadores!
Sí, en eso están de acuerdo los azules y los rojos, los verdes y los amarillos, los morados y los blancos, los tricolores y multicolores… y quieren convencer al pueblo de ir a las urnas para salvar la institución de las elecciones, porque esta es la mejor envoltura de la república democrática. Sin embargo, todos ocultan las verdades que el pueblo intuye y por eso mayoritariamente no vota, pero que debe comprender para convertir su desconfianza en los politiqueros y en el Estado en organización, movilización y lucha consciente.
Todos los que llaman a votar ahora, ocultan que la disputa entre Santos y Zuluaga es una lucha entre dos sectores de las clases que viven de la sangre y el sudor del pueblo colombiano, ambos defensores de los intereses de los burgueses, terratenientes e imperialistas.
Es una lucha entre dos facciones de las clases dominantes, que resolverán el 15 de junio eligiendo a quién ejercerá la dictadura contra el pueblo: o los señores de la motosierra o los señores de los mal llamados falsos positivos; de los cuales solo se puede esperar más leyes antiobreras y antipopulares, más hambre, miseria y opresión.
Todos, los partidos burgueses —Liberal, Conservador, De la U, Centro Democrático, Cambio Radical, etc.—, los partidos de la pequeña burguesía —Alianza Verde, Progresistas, Marcha Patriótica, Unión Patriótica, Polo Democrático— y los falsos partidos comunistas y revolucionarios —Partido Comunista Colombiano, Partido Comunista de Colombia (ml), Partido Comunista de Colombia (maoísta), MOIR, ELN, FARC— engañan haciendo creer que es el pueblo quien elige cuando en realidad son sus enemigos quienes deciden cual representante de su clase gobernará el país: el Gobierno bajo el capitalismo es el administrador de los negocios comunes de los explotadores, el ejecutor de su dictadura de clase y dispensador de la violencia organizada (militar y paramilitar) para impedir que el pueblo se levante.
Quienes ocultan esas verdades y llaman a votar por Zuluaga les están aconsejando a los trabajadores apoyar a la facción mafiosa y paramilitar, la mayor responsable de las masacres y del despojo de los pobres del campo, el régimen de los señores de la motosierra que gobernó el país durante la presidencia de Uribe.
Quienes llaman a votar por Santos, el cerebro de los mal llamados falsos positivos, como lo hacen los falsos comunistas, los que posan de revolucionarios y progresistas, los jefes vendeobreros de las centrales sindicales —CUT, CGT y CTC— se postran servilmente a la oligarquía y traicionan las aspiraciones obreras y populares; por cuanto la paz no vendrá de los de arriba, porque son ellos los responsables de la guerra contra el pueblo, los planificadores y ejecutores de las masacres, del asesinato, del despojo, de la violencia… la paz que necesita el pueblo solo será posible cuando se acaben las causas de la guerra: la división de la sociedad entre ricos y pobres, entre explotados y explotadores y sea suprimida la propiedad privada, siendo entregadas a los trabajadores las grandes explotaciones mineras y agrícolas, las grandes fábricas y comercios.
Quienes llaman a votar en blanco con la mentira de que así se rechaza a los candidatos, la corrupción y la politiquería también apoyan la trampa de los ricachones, haciendo creer que en la farsa de las elecciones es el pueblo quien decide. Así las elecciones no fueran manipuladas, compradas y tuviera algún valor el voto en blanco, lo único que lograría sería repetir el circo electorero con otros candidatos; pero además, en las próximas elecciones del 15 de junio es una gran estupidez porque el voto en blanco no tiene siquiera un efecto jurídico. Santos o Zuluaga, uno de los dos, será el próximo presidente.
Por fortuna, contra las mentiras de los defensores de la dictadura de los explotadores, la mayoría del pueblo NO VOTA y a la par con esta actitud de rechazo a la politiquería y de hostilidad hacia la farsa electoral, se ha venido acentuando la desconfianza en el Estado y generalizando la lucha del pueblo. Obreros, campesinos, desplazados, maestros, estudiantes… todos los explotados y oprimidos vienen luchando por sus reivindicaciones, enfrentándose directamente con el Estado como representante de los explotadores y por eso se les llama Huelgas Políticas de Masas. Sin embargo, esta magnífica forma de lucha no ha tenido la suficiente contundencia para hacer retroceder a los ricachones y su Estado porque todavía se desarrolla de forma dispersa y aislada, siendo necesario unirla y generalizarla en una gran y poderosa huelga que se extienda por todo el país. Por esta otra razón los obreros revolucionarios, además de no sumarse a la farsa de las elecciones, han enarbolado la consigna: ¡Contra la Mentirosa Paz delos Ricos y la Farsa Electoral: No Votar, Unir y Generalizar la Lucha Obrera y Popular!
Pero más allá de esto, el pueblo debe saber que para resolver los grandes problemas creados por la explotación capitalista y la opresión de los imperialistas sobre el pueblo colombiano no es suficiente NO VOTAR; hay que participar activamente en ayudar a generalizar la lucha de los pobres contra los ricos en una gran Huelga Política de Masas, pensando en preparar y organizar la Revolución Socialista que derroque a los burgueses y terratenientes, socios y lacayos de los imperialistas.
Hay que enlazar la lucha de ahora con la preparación y organización de la insurrección que, mediante la violencia revolucionaria del pueblo, destruya todo el poder del Estado de los explotadores e instaure un nuevo tipo de Estado; un Estado donde las masas de obreros y campesinos armados reemplacen las fuerzas militares que hoy aplastan a los trabajadores; donde las Asambleas del pueblo armado, legislativas y ejecutivas al mismo tiempo, ejerzan el Poder directamente y sin intermediarios acabando con la vagabundería del parlamento burgués; donde todos, absolutamente todos, los funcionarios del Estado sean elegibles y removibles en cualquier momento y sus salarios sean iguales a los de cualquier obrero, acabando para siempre con la burocracia estatal ladrona y corrupta. Esa es la brillante perspectiva que los comunistas le proponen al pueblo.
Por eso, para las próximas elecciones del 15 de junio, el proletariado revolucionario llama al pueblo en general a ¡NO VOTAR! y se compromete a proseguir en la lucha y convoca a los trabajadores conscientes a apoyar las tareas por construir el Partido Revolucionario de la Clase Obrera, el instrumento necesario para dirigir la lucha de todos los explotados y oprimidos para instaurar el nuevo Estado de los Obreros y los Campesinos.
¡Contra la Mentirosa Paz de los Ricos y la Farsa Electoral:
No Votar, Unir y Generalizar la Lucha Obrera y Popular!
¡Abajo el Podrido Estado Burgués y sus Elecciones,
Viva el Futuro Estado de Obreros y Campesinos!
Unión Obrera Comunista (MLM)

Colombia, Junio de 2014

PC maoísta Italia: Publicado el nº 3 del periódico “Proletari Comunisti” Especial Elecciones Europeas


El blog de los camaradas del Partido Comunista maoísta (PCm) de Italia http://proletaricomunisti.blogspot.com.es/ informa de la publicación del número 3 (Nueva Serie), Junio 2014, de su periódico “Proletari Comunisti” Especial Elecciones Europeas.
En la portada el periódico se reproduce el cartel editado por los maoístas italianos tras las recientes elecciones europeas y donde se lee:
La Europa imperialista alimenta el moderno fascismo en sus diversas formas.
El reformismo y el oportunismo sirven a la reacción.
La revolución proletaria y socialista es la única alternativa y la única solución.
Para hacer la revolución se necesita reforzar y construir –en el fuego de la lucha de clases en estrecho vínculo con las masas- el nuevo Partido Comunista revolucionario como sección de la vanguardia de la clase obrera, basado en la teoría marxista-leninista-maoísta aplicada a la realidad concreta de cada país.
Partido Comunista de nuevo tipo, dotado de una fuerza combatiente dentro de la estrategia y la táctica de la guerra popular para derrocar al Estado del capital
Es necesario un frente unido de las masas oprimidas dirigido por el proletariado y a nivel europeo un frente proletario antiimperialista
PCm Italia
Este número incluye además:
-Un análisis de parte de los datos – contra los euroconfundidos y europortunistas
-Todos en el vagón de Renzi
-Grillo y Farage son fascistas
-A propósito de Syriza y otros
-Las mujeres y los trabajadores que no votaron
-¿A quien sirven las elecciones europeas?
También la portada de este número reproduce el cartel del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India llamando a apoyar la campaña internacionalista de apoyo a la guerra popular, contra el régimen de Modi, contra la Operación Cacería Verde y por la libertad del Dr G N Saibaba.
Pedidos a: pcro.red@gmail.com

PCR Canadá: El circo electoral se reanuda en Québec. ¡Construir la oposición de los trabajadores a la austeridad, el racismo y la islamofobia!

Nota – Recientemente hemos recibido del Buró de Información Política del Partido Comunista Revolucionario (PCR-RCP) de Canadá http://www.pcr-rcp.ca/ el comunicado titulado “El circo electoral se reanuda en Québec. ¡Construir la Oposición de los Trabajadores a la Austeridad, el Racismo y la Islamofobia!” que reproducimos a continuación y que el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

EL CIRCO ELECTORAL SE REANUDA EN QUÉBEC
3 Marzo 2014
¡Construir la Oposición de los Trabajadores a la Austeridad, el Racismo y la Islamofobia!
Es casi seguro que el Gobierno en minoría del Partido Quebequés (PQ) infringirá su propia ley sobre las fechas fijadas para las elecciones y convocará unas elecciones generales a celebrar en Abril, muy probablemente el 7 de Abril. Esta será la altamente predecible culminación de la campaña racista, xenófoba e islamófoba que el PQ lanzó el verano pasado, de la cual la denominada “Carta de Valores de Québec” es la pieza central. El PQ desea ganar una mayoría para revivir su proyecto nacionalista de construir un “Estado fuerte” para apoyar a los capitalistas de Québec y completar su exitosa integración en el campo dominante dentro del sistema imperialista internacional.
Las medidas de austeridad ya presentadas por el Gobierno Marois desde las últimas elecciones hace 18 meses muestran la auténtica naturaleza de este proyecto. Sólo tenemos que pensar en los diversos aumentos de tarifas (matrículas universitarias, atención a la infancia, electricidad), que afectan principalmente a las personas con pocos ingresos, y reconocer que, al mismo tiempo, el PQ mantuvo los recortes masivos de impuestos a los empresarios llevados a cabo por el anterior Gobierno Liberal. O podemos recordar también los recortes sistemáticos al sistema de asistencia social, salud y educación que realizaron o anunciaron en su pasado presupuesto. En contra de las promesas que hicieron durante la última campaña electoral, el PQ también defiende de manera entusiasta el desarrollo de la lucrativa explotación minera y petrolífera, mientras que rechaza los derechos territoriales de las naciones indígenas y la protección del medio ambiente.
Mientras tanto, el PQ ha completado su giro desde el autodenominado “nacionalismo cívico y abierto” que defendía previamente a un nacionalismo abiertamente conservador e incluso étnico, del que claramente se inspiró de la experiencia del ya difunto “Acción Democrática de Québec” y del éxito de algunos partidos de extrema derecha de Europa, particularmente el Frente Nacional de Francia.
Desde que el PQ elaboró la Carta que tiene como objetivo específico a los quebequenses –y especialmente mujeres- de origen musulmán, una ola de racismo e islamofobia azotó la provincia. El número de incidentes en los que los musulmanes son víctimas de agresiones está en aumento y diversas formas de acoso se están convirtiendo en una realidad diaria.
El PQ y los peces gordos que le apoyan –como Pierre-Karl Péladeau del Québecor/Sun Media- están muy contentos con ver a los proletarios tradicionalmente nacidos en Québec atacando a sus compañeros trabajadores de diversos orígenes en vez de combatiendo a aquellos que realmente tienen el poder en Québec y son responsables de los problemas a los que se enfrentan.
Por lo que sabemos, no hay muchos musulmanes entre los políticos burgueses que decidieron recortar la asistencia social, que saquean el Seguro de Desempleo y aumentan cerca de un 6% las tarifas de Hydro-Québec. Tampoco hay muchos musulmanes en la Junta Directiva del Consejo Patronal de Québec o en la Cámara de Comercio de Metropolitan Montréal, las cuales se quejaron de que el miserable “aumento” de 20 céntimos en el salario mínimo anunciado por el PQ era demasiado generoso. Pero para los bocazas al estilo de Richard Martineau en los medios de difusión empresariales, que viven confortablemente en el sistema actual, el “Islam político” es aparentemente el principal problema al que se enfrentan los trabajadores de Québec.
Para nosotros proletarios, dicha propaganda es una peligrosa trampa. Si el PQ consigue verse reelegido, poniendo en práctica su Carta y reviviendo su proyecto nacionalista, toda nuestra clase quedará debilitada y pagará entonces el precio. Por tanto, durante la campaña electoral de 33 días, ¡no debemos dar tregua al racista Partido Quebequés y sus candidatos! Debemos desarrollar la batalla política donde cuenta –es decir, en las calles- para que se traguen su Carta y sus medidas de austeridad que tienen como objetivo que los trabajadores paguen para la recuperación de los beneficios capitalistas.
Los lectores de este comunicado están invitados a participar en masa en cualquier manifestación en la calle, al igual que convertir en objetivo a los políticos burgueses que apoyan la Carta y la agenda de austeridad. Debemos apoyar las diversas iniciativas emprendidas por grupos como el “Colectivo Quebequés Contra la Islamofobia” y la red “Alianza Contra la Carta Xenófoba”. O podemos unirnos a los comités por el boicot a las elecciones que lucharán contra el sistema burgués, por el socialismo y el poder de los trabajadores.
¡Contra la incitación al odio de los bocazas racistas e islamófobos, planteemos alto y claro nuestro punto de vista –el de la clase obrera multinacional unida contra los capitalistas y su Estado!

 * * *

Manifestación y Marcha: Contra el colonialismo, el racismo y la propuesta Carta de Valores (Ley 60)
VIERNES, 21 DE MARZO 2014
Concentrarse a las 6 de la tarde en el Metro Mt-Royal (Mt-Royal Avenue, entre Berri y Rivard), Montreal
Organizada por la Ensemble contre la Charte xenophobe (Alianza Contra la Carta Xenófoba)

Colombia: La emancipación de la mujer exige su participación en la construcción del Partido – Editorial de “Revolución Obrera”, órgano de la Unión Obrera Comunista (mlm)

Nota – Reproducimos a continuación el Editorial firmado por el Comité Ejecutivo de la Unión Obrera Comunista (m-l-m) de Colombia y publicado en su órgano “Revolución Obrera”, Nº 391, de fecha 28 de Febrero de 2014 y extraído de su blog http://blogrevolucionobrera.blogspot.com.es/

EDITORIAL
LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER EXIGE SU PARTICIPACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO
Desde la antigüedad, la mujer le ha servido a las sociedades opresoras como sostén del propio sistema, que las oprime no solo a ellas, sino a los hombres trabajadores, por eso ella ha sido parte activa, beligerante y consecuente en todas las luchas revolucionarias que han ido transformando la sociedad.
En la sociedad colombiana dominada por el imperialismo, bajo el yugo de la explotación asalariada, los trabajadores en general, y las mujeres en particular, son expropiadas de toda propiedad privada y lanzadas en masa a la producción fabril en calidad de obreras asalariadas, lo cual trae consigo una mejor condición material para luchar de una vez por todas por la emancipación definitiva de la mujer, como parte de la emancipación general de la clase obrera, mediante la Revolución Proletaria Mundial.
Pero en este sistema las únicas oprimidas no son las mujeres proletarias, también lo son las burguesas y pequeño burguesas, lo que también las hace parte de la lucha por la emancipación. Pero el camino del feminismo burgués que proponen las mujeres de otras clases no sirve para este fin, porque no se puede acabar con la opresión de género, si no se acaba con toda la opresión y explotación.
La sociedad burguesa ofrece a las mujeres la “igualdad” de género sin necesidad de acabar con el sistema de explotación asalariada, pero dicho ofrecimiento solo puede ser cumplido formal y jurídicamente, pues este sistema se sostiene oprimiendo y explotando, donde una doble
opresión y doble explotación se ejerce sobre las mujeres: la marital y la burguesa.
La ideología opresora de la burguesía llega a ser tan dominante en un momento dado, que lleva al propio hombre obrero a comportarse en la relación con la mujer como un burgués. Pero la mejor forma de liberarse de tal dominación es elevando el nivel de conciencia de la clase
obrera de que no podrá emanciparse sin la participación activa de las mujeres en la revolución social; y viceversa, la mujer no podrá emanciparse a sí misma sin la lucha mancomunada con sus hermanos de clase contra este sistema de dominación.
Solo con la Revolución Socialista la situación de doble opresión de las mujeres se transformará, pero para ello se necesita al decir de Marx, que en contra del poder colectivo de las clases poseedoras el proletariado pueda actuar, como clase, constituyéndose en Partido Político distinto, opuesto a todos los añejos o nuevos partidos creados por las clases dominantes; que esta constitución del proletariado en un Partido Político es indispensable para asegurar la victoria de la revolución social y de su objetivo final, la supresión de las clases. Ese Partido debe basarse en la ciencia de la revolución proletaria: el marxismo leninismo maoísmo; un Partido en el que las mujeres jugarán un papel destacado, como luchadoras de vanguardia de la clase obrera. ¡Y ellas no serán inferiores a este reto!, porque hay razones suficientes para combatir este sistema capitalista hasta destruirlo, erigiendo sobre las ruinas de su Estado,
uno de dictadura del proletariado que sí garantizará la igualdad real entre hombres y mujeres. Por esto y mucho más, hay razones suficientes para ingresar a las filas revolucionarias, hay razones suficientes para levantar las banderas de las mujeres revolucionarias como Clara
Zetkin, Chiang Ching, Rosa Luxenburgo, Nadiesda Kruspkaya, Ines Arman, entre otras destacadas dirigentes del Movimiento Comunista Internacional que ofrendaron su vida por la causa emancipadora del yugo del capital, y en Colombia María Cano que luchó por dotar a la clase obrera de su organización de vanguardia, el Partido político.
Hoy las mujeres como parte de los oprimidos y explotados no deben prestarse para hacerle juego a las ideas burguesas que llegan a través de los partidos pequeño-burgueses como las de participar en la farsa electoral, de respaldar la paz de los ricos, etc. Estos “cantos de sirena”
convidan a las mujeres a aceptar este sistema que oprime y vive a costa de la explotación de la fuerza de trabajo; que es mucho más cruel para ellas.
El puesto de las mujeres como doblemente oprimidas y explotadas está reservado en la lucha directa y revolucionaria que libran los trabajadores contra el capitalismo, en las organizaciones de masas y en el Partido Comunista Revolucionario, que es el dispositivo estratégico principal
para garantizar la victoria del proletariado y sus aliados campesinos contra este sistema, sin cuya derrota no se podrá suprimir la desigualdad entre el hombre y la mujer.
¡Por la participación activa de las mujeres en la construcción del Partido del proletariado!
¡Adelante!

Comité Ejecutivo
Unión Obrera Comunista (marxista leninista maoísta)