Rememorando el histórico IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (1-24 de Abril de 1969)

El 24 de abril de 1969, hace ahora 46 años, se clausuró el histórico IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, que desarrolló sus trabajos entre el 1 y el 24 de abril de 1969 en Pekín. En él se adoptaron decisiones históricas que lo señalan como un hito importantísimo no sólo de la larga historia, cuajada de luchas heroicas, del Partido Comunista de China sino también del movimiento comunista internacional. El IX Congreso sancionó la victoria de la línea roja y revolucionaria marxista-leninista-maoísta del camarada Mao Tsetung al igual que de la Gran Revolución Cultural Proletaria sobre la línea negra revisionista y contrarrevolucionaria de Liu Shao-shi y compañía. El IX Congreso alzó firmemente aún más alta la bandera roja de la revolución y el socialismo y significó un golpe demoledor para los revisionistas soviéticos, renegados de la gran causa de Lenin y Stalin.
Fueron las brillantes victorias alcanzadas por la Gran Revolución Cultural Proletaria, desencadenada y dirigida personalmente por el camarada Mao Tsetung, en los planos político, ideológico y de organización, las que prepararon las condiciones necesarias para la realización del IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China.

Los trabajos del Congreso
La sesión de apertura del Congreso, el 1 de abril de 1969, fue presidida por el camarada Mao Tsetung, el gran dirigente del pueblo chino y guía del proletariado internacional, que pronunció un destacado discurso.
Después que el camarada Mao Tsetung declarara abierto el IX Congreso, se procedió a la elección de los 176 miembros del Presidium del Congreso, siendo elegido por unanimidad como presidente del mismo el camarada Mao Tsetung y como vicepresidente el camarada Lin Piao.
El Congreso adoptó como orden del día:
1.- Presentación del informe político por el camarada Lin Piao en nombre del Comité Central del Partido Comunista de China.
2.- Modificación de los Estatutos del Partido Comunista de China;
3.  Elección del Comité Central del Partido.

Participaron en los trabajos del Congreso 1.512 delgados. Entre ellos se encontraban revolucionarios proletarios de la vieja generación del Partido Comunista de China y un gran número de elementos avanzados del Partido que se distinguieron durante la Gran Revolución Cultural Proletaria. El número de obreros procedentes de la producción industrial y de las minas, campesinos pobres y de la capa inferior de los campesinos medios de las comunas populares y mujeres oriundas de diversos frentes de la producción, nunca fue tan importante en los congresos del PC de China. Entre los delegados procedentes del Ejército Popular de Liberación (EPL), que dieron una notable contribución a la Gran Revolución Cultural Proletaria, se encontraban veteranos del Ejército Rojo, templados en los numerosos combates y nuevos combatientes, autores de acciones heroicas en los combates en defensa de las fronteras de la patria socialista. Delegados procedentes de la Guardia Roja participaron por primera vez en un congreso del Partido. Por decisión del Comité Central, todas las organizaciones del Partido en los diversos escalones llevaron a cabo amplias consultas democráticas y escuchado largamente la opinión de las amplias masas. Aguerridos en las batallas de la Gran Revolución Cultural Proletaria se mostraron plenos de dinamismo y de combatividad traduciendo plenamente la unidad en el seno del PC de China unidad establecida sobre la base del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung.

Siguiendo el orden del día, el camarada Lin Piao presentó el Informe ante el IX Congreso Nacional del  Partido Comunista de China. De acuerdo con la doctrina de Mao Tsetung sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, el informe hizo un balance de la rica experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria, un análisis de la situación externa e interna del país y estableció las tareas de combate del PC de China. El informe presentado por el camarada Lin Piao fue calurosamente aclamado por los delegados e intercalado con prolongados aplausos y consignas.
A partir del segundo día de trabajos, el Congreso inició la discusión por grupos, al igual que del proyecto modificado de los Estatutos del Partido.
Desde el 2 de abril de 1969, los delegados comenzaron a discutir y estudiar concienzudamente por grupos el discurso que pronunció el camarada Mao Tsetung en la sesión inaugural y la historia del PC de China. Así, en 1921, al celebrarse su I Congreso, el PC de China no contaba sino con algunos grupos y algunas decenas de miembros. Guiado por la justa línea del camarada Mao, el Partido Comunista de China se desarrolló a lo largo y en medio de impetuosas tempestades hasta convertirse en el dirigente del proletariado y el pueblo chino hasta instaurar la República Popular China en 1949. En opinión de los delegados, la historia confirmó que 48 años de existencia del PC de China fueron coronadas con grandes victorias así como la plena derrota del oportunismo de “izquierda” de Tchen Tu-Siu, Wang Ming y otros, oportunismo que causó un inmenso perjuicio a la revolución china. Sólo comprendiendo la Historia del Partido Comunista de China es posible conocer profundamente cómo el camarada Mao Tsetung salvaguardó y desarrolló el marxismo-leninismo, comprender la grandeza del camarada Mao y la grandeza de la teoría revolucionaria de Mao Tsetung. En su discurso al Congreso, el camarada Mao afirmó: “Esperamos que este Congreso llegue a ser un congreso de unidad, un congreso de victoria, y que después de su clausura, se alcancen victorias aún mayores en todo el país”. Los delegados al Congreso, declararon tras ello: “Una vez que el cuartel general burgués dirigido por Liu Shao-shi fue destruido, nuestro Partido está unido como nunca. Bajo la dirección personal del Presidente Mao, nuestro Congreso se desarrolla de forma más satisfactoria y magnífica en una atmósfera de unidad; es, sin lugar a dudas, un congreso de unidad, un congreso de victoria, un congreso donde nos comprometemos a arrancar victorias cada vez mayores en todo el país”.
Los delegados al Congreso discutieron a conciencia, a lo largo de muchas y repetidas veces, el Informe Político del vicepresidente Lin Piao, párrafo por párrafo, frase por frase. Consideraron que el informe alzaba bien alta la gran bandera roja del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, exponiendo con profundidad la teoría del camarada Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, sistematizando la experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria tal y como se desarrolló en China, analizando la situación en China y en el extranjero y definiendo con precisión las tareas de combate para todo el Partido, el Ejército Popular y del pueblo en su conjunto. El informe constituyó el programa que orientó a la revolución y la edificación socialista para los años venideros. Los delegados elaboraron también en relación con este informe numerosas propuestas para aumentarlo y modificarlo.
También los delegados al Congreso procedieron a una exhaustiva discusión, capítulo por capítulo, artículo por artículo, del proyecto de modificación de los Estatutos del Partido Comunista de China. Los delegados recalcaron cómo el proyecto de Estatutos afirmaba de nuevo que el fundamento teórico por el que se guiaba el Partido es el marxismo, el leninismo y la teoría revolucionaria de Mao Tsetung, estableciendo al mismo tiempo, explícitamente, que el camarada Lin Piao era el sucesor del Presidente Mao. Este hecho significó una gran victoria para el marxismo-leninismo-maoísmo.
En la sesión plenaria del 14 de abril de 1969, presidida por el camarada Mao Tsetung, éste pronunció un importante discurso, interviniendo también los camaradas Lin Piao, Chen Po-ta, Kang Sheng, Huang Yong-Cheng y otros, discursos que fueron frecuentemente interrumpidos con aplausos y consignas entusiastas. El Congreso aprobó por unanimidad el informe presentado por el camarada Lin Piao así como los nuevos Estatutos del PC de China. Al aprobarse por unanimidad ambos documentos, los congresistas prorrumpieron en gritos tales como “¡Viva la victoria de la Gran revolución Cultural Proletaria!, ¡Viva el Partido Comunista de China!, ¡Viva la siempre victoriosa teoría revolucionaria de Mao Tsetung! ¡Viva el presidente Mao!”.

La elección del Comité Central
A partir del 15 de abril de 1969, el IX Congreso Nacional del PC de China abordó el tercer punto del orden del día: la elección del nuevo Comité Central. Además, los delegados prosiguieron sus discusiones en grupos, para poder llevarlas mejor a cabo, tomando en consideración las condiciones existentes en sus regiones, sectores y unidades respectivas, las diversas tareas avanzadas por el Congreso.
En la tarde del 24 de abril de 1969 se clausuró victoriosamente el IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, tras una sesión plenaria, presidida por el camarada Lin Piao, que eligió el nuevo Comité Central del Partido. La votación se desarrolló en medio de una atmósfera revolucionaria extremadamente entusiasta. Según las disposiciones establecidas por el Presidium del Congreso, las diversas delegaciones propusieron en primer lugar a los candidatos de su elección para miembros del Comité Central; a continuación el Presidium recogió sus opiniones y preparó una lista preliminar de candidatos: Esta fue entregada posteriormente a los delegados. Tras diversas consultas, se estableció la lista de candidatos. En seguida se llevó a cabo una elección preliminar a través de voto secreto. La lista definitiva de los candidatos fue, así pues, establecida tras largas consultas democráticas realizadas, durante varias veces, de la base hacia arriba y de arriba hacia la base. Después fue sometida al Congreso por el Presidium para la elección oficial en escrutinio secreto. Así, el proceso de elección del Comité Central al IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China fue una expresión exacta del centralismo democrático y de la línea de masas practicada por el PC de China.

Para el Comité Central fueron elegidos 170 miembros efectivos y 109 miembros suplentes. El Congreso eligió al camarada Mao Tsetung como presidente del Comité Central y al camarada Lin Piao como vicepresidente. Entre los miembros elegidos para el nuevo Comité Central figuraban revolucionarios proletarios de la vieja generación del Partido y combatientes proletarios surgidos en el transcurso de la Gran Revolución Cultural proletaria. Entre los nuevos miembros figuraban cuadros dirigentes de los diversos frentes, cuadros del Partido, del Gobierno y del Ejército Popular de Liberación, comunistas que se distinguieron en el trabajo de producción en las fábricas y en el campo, héroes del Ejército Popular de Liberación, comunistas que habían trabajado en los frentes cultural y científico y combatientes comunistas de las diversas nacionalidades. La composición del nuevo Comité Central fue un exponente del dinamismo en el seno del PC de China.
El IX Congreso Nacional del PC de China hizo un llamamiento a todo el Partido, al ejército y a la población de todas las nacionalidades, para aplicar resueltamente la línea revolucionaria del camarada Mao, proseguir la consolidación y el reforzamiento de la dictadura del proletariado, conducir hasta el fin la revolución en el dominio de la superestructura, en particular, en el campo de la educación, de la literatura y el arte, de la prensa y la sanidad, y realizar las tareas de lucha-crítica-reforma formuladas por el vicepresidente Lin Piao en su informe político. El Congreso resaltó que era preciso tener confianza en las masas, apoyarse en ellas y respetar el espíritu de iniciativa.
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un llamamiento a los cuadros dirigentes de los diversos escalones del Partido y del ejército, al igual que a las amplias masas revolucionarias, para que tuvieran siempre presente la enseñanza del Presidente Mao de que : “La política y la táctica son la vida propia del Partido”, y para que concretizaran de forma consciente los diversos principios políticos proletarios establecidos por el camarada Mao. “Es necesario, bajo la dirección del proletariado –determinaron los delegados- que conquistemos y nos unamos a todos los que son susceptibles de ser unidos con vistas a la lucha conjunta contra el enemigo”. Y “Es preciso acompañar el desarrollo de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, combatir al puñado de contrarrevolucionarios que intentan en vano llevar a cabo una restauración, luchar contra las tendencias erróneas “de izquierda” o de derecha, y contra las diversas manifestaciones de la concepción burguesa del mundo”.
El IX Congreso Nacional del PC de China invitó a todos los miembros del Partido y a los Comités revolucionarios de todos los escalones a aplicar concienzudamente la línea de masas y a orientarse por el método científico. “Los camaradas dirigentes de todos los escalones –preconizó el Congreso- deben estar al corriente del conjunto de la situación, esforzarse por erigir ejemplos-tipo, hacer el balance de la experiencia adquirida y seguir de cerca los nuevos desarrollos de la situación; en la victoria, los camaradas deben conservar su estilo de vida sencillo y de ardua lucha, continuar modestos y prudentes y no ser ni presumidos ni irresponsables, y estar alerta contra las balas envueltas en azúcar de la burguesía y contra otras tentativas de ésta para corromper y dividir el Partido y las filas revolucionarias.”
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un caluroso saludo revolucionario proletario a los obreros, campesinos pobres y capa inferior de los campesinos medios, guardias rojos, cuadros revolucionarios e intelectuales revolucionarios de toda China que llevaron a cabo grandes acciones durante la Gran Revolución Cultural Proletaria, así como a los comandantes y combatientes del Ejército Popular de Liberación, a los patriotas chinos residentes en el extranjero y a los de Hong Kong y Macao, a los compatriotas de Taiwan (Formosa) y a todos cuantos defendían el socialismo y amaban a la patria socialista y que, desde tiempo atrás, ofrecieron una contribución útil a la revolución y a la edificación del socialismo. El Congreso hizo un llamamiento a la clase obrera, a la capa inferior de los campesinos medios y a las poblaciones de las diversas nacionalidades a fin de que edificaran el socialismo persistiendo en los principios de: independencia y autonomía; apoyarse en las propias fuerzas; desarrollar el máximo esfuerzo; vencer todas las dificultades; cantidad, rapidez, calidad, economía; llamó a que promoviesen la producción y mejorar el trabajo y activar los preparativos en previsión de una guerra (como consecuencia de las agresiones armadas de los socialimperialistas soviéticos contra la República Popular China). Llamó a realizar nuevas proezas en los tres grandes movimientos revolucionarios: la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica.
El IX Congreso Nacional del PC de China dirigió un caluroso saludo de combate al Partido del Trabajo de Albania y a otros partidos y agrupaciones hermanos marxistas-leninistas del mundo; a los pueblos revolucionarios de los cinco continentes que estaban luchando contra el imperialismo, contra el revisionismo moderno encabezado por la camarilla de los renegados revisionistas soviéticos y contra la reacción mundial, al igual que al heroico pueblo vietnamita que persistía en aquellos días en su guerra popular contra la agresión yanqui y por el derrocamiento del régimen títere de Saigón.

Declaración solemne del IX Congreso del PC de China
El IX Congreso Nacional del PC de China proclamó solemnemente que: “El Partido Comunista de China, creado y educado por el gran dirigente camarada Mao, será siempre fiel al internacionalismo proletario; el PC de China apoya resueltamente la lucha revolucionaria del proletariado mundial y de los pueblos y naciones oprimidas del mundo entero; el PC de China está determinado a unirse a todos los auténticos marxistas-leninistas de todo el mundo, al proletariado mundial y a todos los pueblos revolucionarios para aplastar completamente la conspiración tramada en conjunto por los Estados Unidos y la Unión Soviética con vistas a una nueva partición del mundo, y para llevar hasta el fin la gran lucha contra el imperialismo, el revisionismo y la reacción. El imperialismo americano, el revisionismo soviético y todos los reaccionarios son tigres de papel. No escaparán a su ineluctable fin. Las dificultades que los minan no pueden ser torneadas. La causa revolucionaria de los pueblos del mundo triunfará. Sabemos claramente que nos depararemos en nuestra marcha adelante con toda suerte de dificultades y vicisitudes y que los reaccionarios tanto del interior como del exterior, en su agonía, van aún a debatirse desesperadamente. Todo eso, sin embargo, no impedirá que nuestra grandiosa causa socialista avance triunfalmente”.
La celebración del IX Congreso Nacional del PC de China creó por toda China una atmósfera de alegría y efervescencia, como jamás se había visto. Centenares de millones de revolucionarios de las diferentes nacionalidades de China, organizaron importantes manifestaciones y concentraciones al igual que produjo un impetuoso movimiento de masas para el estudio y aplicación vivas de la teoría del presidente Mao Tsetung, para llevar a cabo la revolución y promover la producción y estar preparados ante la eventualidad de una guerra.

Mensajes de saludo y felicitación al IX Congreso
Al IX Congreso Nacional del PC de China llegaron millares de telegramas y mensajes de felicitación por parte de partidos y organizaciones comunistas hermanas de numerosos países, de organizaciones progresistas y de grupos y personalidades amigas del extranjero.
Entre los partidos y grupos políticos que enviaron mensajes de felicitación al IX Congreso podemos citar: el Partido del Trabajo de Albania, el Partido de los Trabajadores de Vietnam, el Partido Comunista de Rumanía, el Partido Comunista de Australia (Marxista-Leninista), el Partido Comunista de Nueva Zelanda, el Partido Comunista de Ceilán, el Partido Comunista de Birmania, el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, el Partido Comunista de Indonesia, el Partido Comunista de Polonia (clandestino), el Partido Marxista-Leninista de Austria, el Partido Comunista de Japón (Izquierda), el Partido Comunista Marxista-Leninista de Francia, el Partido Comunista de Italia (Marxista-Leninista), la Liga de los Marxistas-Leninistas de Holanda, “Línea Roja” (periódico marxista-leninista de Francia), el Movimiento Comunista Marxista-Leninista de San Marino, la Liga de la Juventud Comunista de Japón, el Partido Comunista de Tailandia, el Partido Comunista de Malasia, el Partido Comunista de Bolivia, el Partido Comunista de Brasil, el Partido Comunista Revolucionario de Chile, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Alemania, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Bélgica, la Organización de los Comunistas de Suiza, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de España, la Organización Marxista-Leninista de los Emigrantes Políticos Griegos, la Federación de los Marxistas-Leninistas de Holanda, las Ediciones Oriente de Italia, el Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Gran Bretaña, el Grupo Marxista-Leninista de Grecia, el Grupo Marxista-Leninista de Guayana, Marxistas-Leninistas de Hungría, la Organización de los Marxistas-Leninistas de Yugoslavia, la Liga de la Juventud Socialista de Noruega, el Consejo Nacional de la Revolución de Congo (B.), Grupo de la Organización Nacional de Guadalupe, Frente Patriótico de Tailandia, Fuerzas de la Juventud para la Liberación Nacional de Jamaica, Liga Comunista de Suecia (Marxista-Leninista), Partido Progresista del Trabajo de EE.UU., Comité ad hoc por un partido marxista-leninista de EE.UU., Asociación de Marxistas-Leninistas de Helsinki, Partido de los Trabajadores de Haití, el periódico indio “Liberación”, Unión Nacional Africana de Zimbabwe, Unión Nacional de Sudoeste Africano, Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA), Congreso Panafricano de Tanzania, Frente de Liberación de Eritrea, Vanguardia Comunista de Argentina, Asociación de Obreros Revolucionarios Austríacos (Marxista-Leninista), Partido Comunista Marxista-Leninista de Ecuador y Comité Marxista-Leninista Portugués.

I Reunión Plenaria del Comité Central elegido en el IX Congreso del PC de China
El Comité Central elegido en el IX Congreso Nacional del PC de China realizó su primera reunión plenaria el 28 de abril de 1969 para la elección del órgano central, el Buró Político. Participaron todos los miembros efectivos y suplentes, que fue presidida por el camarada Mao Tsetung. El Comité Central eligió como presidente al camarada Mao Tsetung y como vicepresidente al camarada Lin Piao.

El IX Congreso abrió una nueva etapa de la Revolución china…
Tras la celebración del IX Congreso Nacional del PC de China, por todo el país se desencadenó una entusiástica campaña de estudio de sus documentos, para la aplicación del espíritu del Congreso y la concretización de los principios políticos y las tareas de combate allí formuladas, impulsando la grandiosa causa de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado.
El IX Congreso Nacional del PC de China abrió una nueva etapa de desarrollo de la revolución y de la edificación del socialismo en China y, aún más, de la lucha por el triunfo del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung sobre el revisionismo, sobre el capitalismo y de la revolución sobre la contrarrevolución en todo el mundo. Sus decisiones y proclamaciones inspiraron a los comunistas y revolucionarios del mundo entero, transmitiéndoles fuerza y coraje en su lucha contra el imperialismo, contra el revisionismo moderno y contra todos los reaccionarios.

…pero la lucha de clases no concluyó
La lucha de clases en China no se detuvo con este Congreso y el combate se agudizó en los meses siguientes entre quienes deseaban avanzar y continuar la Gran Revolución Cultural Proletaria (liderados por el camarada Lin Piao y el camarada Chen Po-ta) y los revisionistas agazapados que querían frenarla y paralizarla (liderados por Chou En-lai). Esta lucha acabó, primero, con la eliminación de Lin Piao y sus partidarios en 1971 y, finalmente, tras la muerte de Mao Tsetung en 1976, con el golpe de estado contrarrevolucionario liderado por los revisionistas Hua Kuo-feng, Teng Hsiao-ping y compañía, restaurándose el capitalismo en China y convirtiéndola en un país socialimperialista.
El IX Congreso Nacional del PC de China quedará como un hito en la historia del PC de China y del movimiento comunista internacional, colofón de la lucha desarrollada durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China, y sus documentos deben ser estudiados por los comunistas y revolucionarios del siglo XXI.
Pero como señalara con gran acierto el propio camarada Mao Tsetung un mes después de clausurado el IX Congreso del PC de China:
“Hemos obtenido una gran victoria. Pero la clase derrotada continuará la lucha. Estas personas están aún alrededor y ésta clase aún existe. Por tanto, no podemos hablar de victoria final. Ni siquiera en décadas. No debemos perder nuestra vigilancia. Según el punto de vista leninista, la victoria final de un país socialista no sólo requiere los esfuerzos del proletariado y las amplias masas populares en el país, sino que también implica la victoria de la revolución mundial y la abolición del sistema de explotación del hombre por el hombre en el mundo entero, sobre cuya base toda la humanidad se emancipará. Por tanto, es erróneo hablar a la ligera de la victoria final de la revolución en nuestro país; va en contra del leninismo y no se ajusta a los hechos”.
(Mao Tsetung, 23 de Mayo de 1969)

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: “A propósito del porvenir” (1969)

*Prestar atención a los métodos de trabajo – Editorial de “Renmin Ribao” (Diario del Pueblo) – 5 de Noviembre 1969

*Sobre la acumulación de experiencias- Editorial de “Hongqi”, nº 3-4 (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero

Sobre la acumulación de experiencias – Editorial de “Hongqi”, nº 3-4 (1969)

Nota – Reproducimos a continuación el artículo “Sobre la acumulación de experiencias”, que fue publicado originalmente por la revista “Hongqi” (Bandera Roja), nº 3-4, 1969, y posteriormente reproducido en “Peking Review” (Pekín Informa), nº 12, 21 de marzo de 1969, en el transcurso de la Gran Revolución Cultural Proletaria en China. La traducción al español es una colaboración del camarada F. González para el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo.

SOBRE LA ACUMULACIÓN DE EXPERIENCIAS
Editorial de “Hongqi”, Nº 3-4, 1969
La Gran Revolución Cultural Proletaria ha ganado una gran victoria decisiva. Un movimiento de masas revolucionaria, en pro de la transformación de todas las partes de la superestructura que no se corresponde con la base económica socialista, se está desarrollando en profundidad en todos los frentes. Una marea de cólera contra las rabiosas ambiciones de la camarilla revisionista soviética ha barrido las ciudades y el campo de toda nuestra patria. Un tremendo levantamiento se ha dado en todos los campos, apoderándose de la revolución, promoviendo la producción y fomentando la preparación contra la guerra, para acoger el 9º Congreso Nacional del Partido con acciones concretas. La revolución avanza. La situación es excelente, y las masas populares están entusiasmadas.
En estas condiciones, una importante tarea a la que se enfrentan los cuadros de todo nivel del Partido, el Gobierno y el ejército es utilizar el pensamiento de Mao Tse Tung para sintetizar las experiencias de forma consciente, y modificar su propia concepción del mundo, y mejorar el liderazgo de las masas revolucionarias, cumpliendo las tareas históricas de lucha-crítica-transformación. Como Mao nos enseña: «El deber de un líder no es sólo señalar la orientación de la lucha y establecer sus tareas, sino que también debe resumir las experiencias concretas y extenderla rápidamente entre las masas, para favorecer lo correcto y que lo falso no se repita.»
Esto incluye dos aspectos: reunir de una forma hábil las experiencias fundamentales del movimiento proletario revolucionario durante un período histórico determinado y reunir oportunamente las experiencias concretas de las luchas actuales. En ambos aspectos, el Presidente Mao nos ha dado un brillante ejemplo. Durante los dos años pasados, con la gran amplitud y profundidad de la Gran Revolución Cultural Proletaria, durante los ataques que golpearon los cuarteles generales de la burguesía dirigida por el renegado y traidor Liu Shao-chi, y en la feroz y extremadamente compleja lucha de clases que ha afectado al pueblo en su íntima esencia, la clase trabajadora, los pobres, los campesinos de la clase media baja y otros revolucionarios han demostrado su carácter, acumulando experiencias ricas y vitales.
Esto incluye la experiencia positiva sobre cómo impulsar globalmente a las masas hacia la revolución bajo la dictadura del proletariado, y las experiencias negativas extraídas de los errores de algunos. Ambas cosas son valiosas y profundas, y debieran ser recordadas. El Presidente Mao valora en alto grado las creaciones y la sabiduría de las masas. Realiza una generalización teórica y científica , y un resumen de sus experiencias avanzadas, lo cual tiene una significación fundamental y universal; llama a una oportuna atención sobre las erróneas tendencias de derecha o de extrema “izquierda” que deben ser enfrentadas y vigiladas, educa constantemente a los cuadros y proporciona continuamente nuevas instrucciones. Todo ello es después trasladado a la práctica revolucionaria de las masas.
De esta manera, la resistencia y el sabotaje de la clase enemiga se ven derrotados, y se ganan nuevas victorias, una tras otra. Al mismo tiempo, el Presidente Mao asume la investigación y el estudio de ejemplos típicos y descubre, resume y difunde de forma oportuna la experiencia avanzada que representa la dirección y el desarrollo en cada nivel del movimiento y la guía para avanzar de forma continua. La teoría del Presidente Mao sobre la continuidad de la revolución bajo la dictadura del proletariado, la línea y la política que ha formulado, la serie de sus últimas instrucciones y las experiencias distintivas que ha recomendado constituyen un desarrollo creativo del marxismo-leninismo y la vitalidad de la vigorosa Gran Revolución Cultural Proletaria.
Son los elementos que han iluminado el curso histórico de la revolución. El Presidente Mao nos ha enseñado una vez más recientemente que: «Es necesario acumular la experiencia de forma consciente.» «Cuando vamos a una unidad para conocer como es allí la situación, debemos familiarizarnos con el proceso del movimiento en su conjunto, sus principios, su desarrollo y su estado presente, como han actuado las masas y como ha actuado la dirección, que contradicciones y luchas han surgido y que cambios han ocurrido en estas contradicciones, que progresos ha hecho el pueblo en su conocimiento, así como encontrar que reglas han gobernado todo lo anterior».
Los camaradas dirigentes a todos los niveles deben prestar seria atención a esta instrucción del Presidente Mao, estudiándola y ejecutándola de forma consciente. Mao nos enseña lo que significa “consciente”. Significa que debemos bajar la mirada y convertirnos en auténticos alumnos de las masas. En una situación victoriosa, los cuadros dirigentes deben ser especialmente modestos y prudentes, precaviéndose contra la arrogancia y la precipitación. Deben escuchar atentamente las diferentes opiniones presentadas por las masas de trabajadores, campesinos y soldados, y poner en acción la fuerza revolucionaria del proletariado y su excelente estilo de aprender con modestia de las masas. Nada de esto debe ser olvidado. Mao nos enseña que debemos familiarizarnos con la “globalidad del proceso” del movimiento. Esto es lo más importante.
Solo conociendo el proceso total del movimiento podemos dominar las condiciones reales de una manera global; solamente así podemos comprender el proceso histórico de cómo el proletariado ha luchado contra la burguesía y sus agentes en el Partido y de cómo consiguió la victoria en la Gran Revolución Cultural Proletaria; solo así podemos conocer que trucos ha aplicado el enemigo del proletariado bajo diferentes circunstancias, y como hemos descubierto las intrigas enemigas, que cambios a lo largo del proceso ha efectuado el enemigo y nosotros; conoceremos las diferentes clases y las diferentes fuerzas políticas, que cambios han tenido lugar entre los líderes y las masas y que retrocesos han existido. Solamente así podremos hacer un claro y adecuado análisis de las contradicciones entre las masas y hallar que problemas deben solucionarse en el presente y en el futuro durante el curso de la lucha-crítica-transformación, y que métodos hay de solución.
En resumen, solo de esta manera podemos entender las leyes objetivas para llevar a cabo la revolución bajo la dictadura del proletariado y cumplir lo que Mao nos enseña en la siguiente instrucción: «Debemos partir de las condiciones actuales dentro y fuera del país, de la provincia, comarca o distrito, y derivar de las mismas, como guía para la acción, las leyes inherentes a las mismas y no otras supuestas; es decir, encontrar las relaciones internas de los hechos que suceden a nuestro alrededor». La Gran Revolución Cultural Proletaria es una gran revolución política ejecutada en condiciones de socialismo, por el proletariado contra la burguesía y contra otras clases explotadoras. Es una gran batalla en la que la fracción revisionista dentro del Partido ha sido golpeada por los revolucionarios proletarios y por centenares de millones de revolucionarios chinos, enarbolando el marxismo, el leninismo y el pensamiento Mao Tse Tung.
Esta gran revolución política no es accidental en ningún aspecto. Es el inevitable resultado de las agudas y repetidas luchas existentes en la sociedad socialista entre dos clases, proletariado y burguesía; entre dos caminos, el socialista y el capitalista, y entre las dos líneas, la proletaria revolucionaria representada por el Presidente Mao y la línea reaccionaria burguesa, representada por Liu Shao-chi. Pero muchos no estábamos preparados ideológicamente para la revolución socialista, y a menudo fracasamos en la comprensión de muchas sabias previsiones y directrices de Mao, de profundísimo significado, o bien erramos en su honda comprensión cuando las mismas fueron realizadas.
Pudimos entenderlo mejor solo cuando el desarrollo del movimiento revolucionario de masas tocó nuestro interior, y nos permitió obtener experiencias y extraer lecciones de las nuestras. En orden a elevar el nivel de nuestra comprensión, debemos estudiar y recopilar la experiencia histórica de la lucha entre dos clases, los caminos y las dos líneas, observar todas las etapas del desarrollo del movimiento revolucionario de masas y estudiar sus características; revisar como durante los pasados dos años las masas han realizado las directrices de Mao, que pensamos y que hicimos. Que parte de nuestros pensamientos y acciones siguen las instrucciones del Presidente Mao y son correctas y cuales no se atienen a esas instrucciones y son erróneas, y así reunir experiencias, extraer lecciones y descubrir los motivos.
Solo cuando unificamos las experiencias de la Gran Revolución Cultural Proletaria de esta forma podemos absorberla totalmente. La directiva de Mao sobre la necesidad de comprender el proceso histórico es muy importante para nosotros, en orden a llegar a una profunda comprensión de la naturaleza del imperialismo norteamericano, del revisionismo soviético y de todos los reaccionarios del mundo. «¿Y sobre el Kuomintang? Miremos su pasado, y podremos decir su presente; miremos pasado y presente, y podremos decir su futuro.» Observemos la experiencia histórica del pueblo chino en su lucha contra el imperialismo, observemos como la Rusia zarista, predecesora del revisionismo soviético, invadió y ocupó brutalmente vastas extensiones del territorio chino, observemos cuantos crímenes ha cometido la camarilla de renegados revisionistas soviéticos y su inútil intento de ocupar más territorio chino desde su llegada al poder, y observemos simplemente como muchas teorías fascistas, tales como la denominada teoría de la “dictadura internacional” y la teoría de la “soberanía limitada” han presentado la camarilla de renegados revisionistas soviéticos, ese puñado de fascistas, para justificar el envío de tropas agresoras al territorio de otros países, en un vano intento de materializar su rabiosa ambición de redividir el mundo mediante el choque URSS-USA, y veremos cómo las recientes provocaciones armadas de los revisionistas soviéticos no son de ninguna manera accidentales, y que la naturaleza del socialismo revisionista soviético, como el imperialismo de los EE.UU. no cambiará nunca.
La Gran Revolución Cultural Proletaria ha derrotado de forma total a Liu Shao-chi y compañía, al puñado de agentes del imperialismo estadounidense y del revisionismo soviético, arruinando de esa forma el sueño de los revisionistas soviéticos de convertir a China en una colonia del social-imperialismo revisionista soviético por medios “pacíficos”. En estas circunstancias, los revisionistas soviéticos han recurrido en vano a las aventuras militares en una lucha desesperada.
Por ello debemos denunciar y repudiar las teorías fascistas del moderno revisionismo soviético. Debemos mantener alta la vigilancia y golpear sin descanso las ambiciones agresivas de la camarilla de renegados revisionistas soviéticos. Respecto a tropas agresoras que osen invadir nuestro país, actuaremos resueltamente en la forma señalada por el Presidente Mao de tratar a todos los reaccionarios en el mundo: «Si entablan batalla, les barreremos. Así es como funcionan las cosas: si atacan y les barremos tendrán su merecido, si solo barremos a algunos, tendrán parte de su merecido, cuantos más eliminemos, mayor será su merecido; si eliminamos a todos, tendrán su total merecido».
Esto es una lección histórica. La lucha de clases es una realidad objetiva. Las ideas correctas existen de forma invariable en contraste con las ideas erróneas, y se desarrollan en la lucha contra estas. La lucha entre la adhesión a la línea proletaria revolucionaria del Presidente Mao, y la violación de esta línea, la lucha entre la concepción proletaria del mundo y la concepción burguesa, y la lucha entre las concepciones correctas y las erróneas; estas contradicciones existen siempre. Es también preciso analizar el proceso del movimiento, y resumir la experiencia a tiempo a fin de conseguir la unidad de pensamiento respecto a las contradicciones ideológicas de una u otra clase que ahora existen en los grupos dirigentes de los diversos niveles y entre las masas revolucionarias. Es decir, debemos usar el pensamiento Mao Tse Tung para examinar el trabajo que hayamos hecho, hacer análisis globales de las contradicciones que han surgido en el transcurso del desarrollo, distinguir entre las correctas y las equivocadas, aplicar de forma consciente la crítica y la autocrítica, especialmente esta última, y levantar y apoyar lo que se alinee con el pensamiento Mao Tse Tung, y rechazar y derrotar todo lo que vaya contra el.
Sintetizando las experiencias, podemos discernir las contradicciones entre nosotros mismos y el enemigo, y las contradicciones en el seno del pueblo, extraer una distinción clara entre estos dos tipos de contradicciones, realizar un análisis adecuado (que se corresponda totalmente con la situación real) de lo que es correcto y erróneo en cada uno de nosotros y sus logros y avances en el trabajo que hemos hecho, apoyando las ideas correctas y venciendo las falsas. Esto permitirá reforzar nuestra unidad contra el enemigo, basándonos en los principios del pensamiento de Mao.
La mala costumbre de ser arrogante y presuntuoso, enorgulleciéndose de los propios “méritos”, divorciándose de las masas, desdeñando las opiniones distintas de las propias, la mala práctica de aquel que dice una cosa mientras hace otra, y la mala práctica de colocar los intereses propios por delante de todo y proceder siempre con egoísmo, son manifestaciones de la concepción burguesa del mundo, y son un formidable enemigo en la vía de conseguir una correcta síntesis de experiencias y, por tanto, deben ser criticadas y rechazadas. El Presidente Mao nos enseña que debemos “observar cuidadosamente las experiencias avanzadas de las masas en una localidad, sintetizarlas y popularizarlas.”
Existen en todos los lugares unidades relativamente avanzadas. Debemos profundizar en ellas, no de manera superficial, mediante el estudio y la investigación, conseguir material de primera mano, de manera consciente y establecer buenos ejemplos de puesta en práctica de las últimas directrices del Presidente Mao. Normalmente, la experiencia avanzada es de alcance universal y muy convincente. Actualmente los camaradas dirigentes de los diversos departamentos centrales, y aquellos en los niveles provinciales, regionales y comarcales, debieran de forma consciente hacer un buen trabajo en la investigaciones sobre los ejemplos más frecuentes de lucha-crítica-transformación en los frentes industrial agrícola y en la revolución educativa, e informar oportunamente de los resultados y de cualquier otro material al Comité Central del Partido.
Solamente contemplando la situación global y con los ejemplos más frecuentes podremos tomar la iniciativa en la dirección del movimiento. El Presidente Mao señala de forma aguda: «En cualquier sociedad en la que existan clases sociales la lucha de clases nunca acabará. En una sociedad sin clases la lucha entre lo nuevo y lo viejo, y entre la verdad y la falsedad nunca acabará. En los campos de la lucha por la producción y la investigación científica, la humanidad realiza constantes progresos e introduce constantes cambios en la naturaleza; nunca permanecen en el mismo nivel. Por consiguiente, el hombre siempre tiene que acumular experiencias y seguir descubriendo, investigando, creando y avanzando. Las ideas de parálisis, pesimismo, inercia y complacencia son todas erróneas.»
Esta tesis científica de largo alcance del Presidente Mao, generalizando la historia de la sociedad humana y la historia de la naturaleza, explica de forma penetrante la importancia de las experiencias revolucionarias en la guía de la práctica revolucionaria. En el transcurso de la Gran Revolución Cultural Proletaria, tan grande, tan rica en contenidos y tan profunda, en el momento en el que está próximo el Noveno Congreso Nacional del Partido con acciones concretas, camaradas de todo el Partido y todo el Ejército, cuadros revolucionarios y masas revolucionarias a lo largo y ancho del país emplearán de forma consciente el pensamiento de Mao Tse Tung para recopilar sus experiencias en la lucha revolucionaria, incluyendo la experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria de años recientes, la experiencia histórica de la lucha de dos líneas y la reciente experiencia del actual movimiento de lucha-crítica-transformación.
De esta manera, seremos capaces con seguridad de explotar la capacidad revolucionaria del pensamiento de Mao, modificando el mundo subjetivo y el objetivo, y cumpliendo las grandes tareas históricas de lucha-crítica-transformación. Bajo el liderazgo de los cuarteles generales del proletariado, con el Presidente Mao como líder y el vicesecretario Lin como segundo al mando, derrotaremos el sabotaje de las clases enemigas en el país y fuera de él, llevaremos a cabo la lucha contra el imperialismo, el moderno revisionismo y la reacción hasta el fin, avanzado vigorosamente para conseguir nuevas victorias en la revolución socialista y en la construcción del socialismo.

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: “A propósito del porvenir” (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero

 

El alcance universal de la Revolución Cultural (1975) – Documento del Grupo para la Fundación de la Unión de los Comunistas de Francia Marxista-Leninista (U.C.F.M.L.)

 

“Ningún partido político puede en modo alguno dirigir un gran movimiento revolucionario a la victoria a menos que posea una teoría revolucionaria y un conocimiento de la historia y cuente con una profunda comprensión del movimiento práctico”.
             Mao Tse-tung

Nota – Conocer la historia del movimiento maoísta internacional desde su origen en los años 60 del siglo XX hasta la actualidad, estudiar la labor ideológica y política de los partidos y organizaciones maoístas, de sus experiencias con el fin de poder extraer las lecciones positivas y negativas, nos ayudarán a los comunistas y revolucionarios a seguir avanzando en la gran marcha hacia el comunismo.

En Francia, una de las organizaciones que trabajó por la construcción de un partido de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta y llevar a cabo la revolución proletaria en dicho país fue el Grupo para la Fundación de la Unión de los Comunistas de Francia Marxista-Leninista (U.C.F.M.L.)
Surgido en el año 1969 -y desarrollando su labor política hasta 1985-, la U.C.F.M.L. nació, tal y como lo señaló uno de sus dirigentes en el mitin-debate celebrado en la Mutualité de París el 6 de Noviembre de 1976:
“en el punto álgido de los asaltos populares de los sesenta. Nuestra fecha histórica de origen es la tormenta revolucionaria de Mayo del 68”.
Manteniendo una crítica y lucha tanto contra el revisionismo del P.“C”.F. como contra el putschismo y el neorrevisionismo de otros grupos, la U.C.F.M.L. afirmaba en el mencionado mitin-debate que:
“Nuestro objetivo es la revolución proletaria en Francia. Declaramos que la cuestión del poder está en el orden del día; esto no significa que la situación es inmediatamente prerrevolucionaria. Pero significa que las tareas políticas del proletariado revolucionario han quedado suficientemente claras para la propia lucha de clases para dotar de significado y fuerza a su realización
(…) organizar la revolución proletaria es hoy el único significado y la única fuerza.
(…) practicar la cuestión de la organización comunista, necesaria para la victoria popular, significa practicar la política revolucionaria maoísta.
Ser maoísta, y no sólo marxista-leninista, declararse uno mismo maoísta, es una elección política precisa. Nuestra organización, la UCFML, que ahora cuenta con siete años de existencia, es la única que adopta esta elección. (…)
Nuestra base de apoyo ideológica y teórica es la Gran Revolución Cultural Proletaria. MAYO DEL 68 Y LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA: estas son, si queréis, las dos fuentes del maoísmo en Francia, en la forma que vemos su fuerza y duración”. (…)
La U.C.F.M.L. realizó un extenso trabajo de masas entre el proletariado de las fábricas y los barrios, entre los campesinos, con los emigrantes, entre los estudiantes, en el frente del arte y la cultura, en la solidaridad internacional y antiimperialista, etc. Para ello creó organizaciones de masas: como los Comités Populares de Acción Anticapitalista (C.P.A.C.); los Comités Martins Soares (más tarde denominados Comités Portugal Rojo Obrero Campesino Vencerá)
de solidaridad con la lucha revolucionaria del proletariado y el pueblo portugués y su vanguardia política, el Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.); el grupo Foudre (Relámpago) de intervención en el arte y la cultura, etc.
La U.C.F.M.L. editó a partir de 1973 la revista Le Marxiste-Leniniste.

Ofrecemos a continuación el texto de la U.C.F.M.L. “El alcance universal de la Revolución Cultural” del año 1975, extraído de la web de Les Materialistes La traducción al español es una colaboración del camarada F. González para el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo.

EL ALCANCE UNIVERSAL DE LA REVOLUCIÓN CULTURAL
U.C.F.M.L. – 1975

Sobre la sólida base política que viene de nuestra historia, hay que apropiarse de la cuestión del marxismo, del maoísmo como corriente revolucionaria mundial, como base teórica e ideológica, como sistematización de la mayor experiencia revolucionaria de nuestro tiempo: la Gran Revolución Cultural Proletaria.
La Revolución Cultural no es una simple fase táctica de construcción del socialismo en China. No es un simple movimiento de masas para rectificar y regenerar el Partido. Como los camaradas chinos dicen «no tiene precedentes en la historia». Es LA gran revolución de nuestro tiempo. Significa para la segunda mitad del siglo XX lo que la Comuna de París significo a finales del siglo XIX, lo que significó Octubre a principios del siglo XX. La posición respecto a este punto distingue de forma radical el marxismo-leninismo del moderno revisionismo. Nuestra máxima es la que declara «Dime lo que piensas de la revolución cultural, y yo te diré si eres un revolucionario marxista-leninista».
La Revolución Cultural es una REVOLUCION en el pleno sentido del término: las masas populares se apoderan de la cuestión del Estado, intervienen en los asuntos de Estado. Se trata de desalojar y abatir a los representantes políticos de una clase: la nueva burguesía presente en el Partido Comunista.
La Revolución Cultural es una REVOLUCION PROLETARIA. La clase obrera realiza y ejecuta la consigna: «LA CLASE OBRERA DEBE DIRIGIRLO TODO». A partir de los choques revolucionarios obreros en Shangai en enero de 1967, el proletariado efectúa, a una escala sin precedentes, su entrada masiva en la escena política. Penetra en las universidades, y va a dirigir directamente en la superestructura.
La Revolución Cultural hace surgir a la realidad novedades socialistas anteriormente desconocidas:
– Los COMITES REVOLUCIONARIOS DE TRIPLE UNION, que toman en sus manos la gestión de las unidades de producción.
– Las UNIVERSIDADES LIGADAS A LAS FABRICAS, la entrada de campesinos pobres y obreros en las universidades. Todo ello organiza la reducción de la DIFERENCIA ENTRE TRABAJO MANUAL Y TRABAJO INTELECTUAL.
– EL ESTUDIO POR LAS MASAS DEL MARXISMO, y en particular de la FILOSOFIA, a fin de obstaculizar el monopolio elitista de la concepción cerrada del Partido.
– LA MOVILIZACION POR UN ARTE Y UNA CULTURA REALMENTE PROLETARIOS.
– LA PARTICIPACION GENERALIZADA DE TODOS LOS CUADROS EN EL TRABAJO PRODUCTIVO.
– LA IMPLANTACION ENTRE LOS AMBIENTES DE CAMPESINOS POBRES DE JOVENES INSTRUIDOS.
Y tantas otras transformaciones revolucionarias, que tienen por objetivo hacer de las masas una muralla invencible contra la restauración del capitalismo.
Sobre la base de la Revolución Cultural, el maoísmo profundiza y transforma todos los grandes conceptos del marxismo. El mismo concepto de clase social se ve sometido a exagente: esta «burguesía en el seno del Partido» de la que habla Mao Tsé Tung no está definida en términos de posesión de medios de producción. Lo que se cuestiona es su proyecto de Estado, su proyecto político. La tarea marcada es poner la política en el puesto de mando, buscar la base social de la nueva burguesía revisionista, de su proyecto político. Para el programa común, eso es una directriz decisiva.
La Revolución Cultural y el maoísmo, de forma esencial, transforman la propia noción de dictadura del proletariado. Ponen de manifiesto que el eje no es la construcción del socialismo. El eje es la lucha de clases. Decía Lenin que «no es marxista quien no extiende el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado». La Revolución Cultural nos enseña que «no es marxista quien no extiende el reconocimiento de la dictadura del proletariado al reconocimiento de la lucha de clases».
En primer término, el socialismo no es una «construcción»; es una lucha de clases. Ese es el motivo por el cual la Revolución Cultural es la revolución de nuestra época.
Y afirmamos:
¡VIVA LA GRAN REVOLUCION CULTURAL PROLETARIA, VIVA LA LUCHA DE CLASES BAJO LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

Otros textos y documentos sobre el movimiento maoísta en Francia durante los años 60 del siglo XX en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sobre la Revolución Cultural (1ª parte)

*Sobre la Revolución Cultural (2ª parte)

*Sobre la Revolución Cultural (3ª parte)

*Sobre la Revolución Cultural (y 4ª parte)

*La barricada cierra la calle pero abre el camino. En el 45º aniversario de las jornadas revolucionarias de Mayo de 1968 en Francia (II)

*La barricada cierra la calle pero abre el camino. En el 45º aniversario de las jornadas revolucionarias de Mayo de 1968 en Francia (IV)

*La barricada cierra la calle pero abre el camino. En el 45º aniversario de las jornadas revolucionarias de Mayo de 1968 en Francia (y V)

India: “La Guerra Popular Prolongada está cercana”, anuncia Ganapathy, Secretario General del PCI (Maoísta)

 

Nota – El blog Revolución en la India ha publicado la siguiente información:
«LA GUERRA POPULAR PROLONGADA ESTÁ CERCANA”, ANUNCIA GANAPATHY, SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOISTA)
Traducido por camarada para ODC
El secretario general del Partido Comunista de India (Maoísta), Ganapathy, en una entrevista con el Maoist Information Bulletin, habló entre otros temas de los desafíos que su partido tiene que vencer.
«Tras su acceso al poder, el BPJ [Bharatiya Janata Party, Partido Popular Indio, Nota de O.d.C.] está llevando a cabo políticas pro-imperialistas y vendepatrias a un ritmo frenético, sirviendo las necesidades de los grandes capitalistas indios y extranjeros y de los grandes terratenientes, y al mismo tiempo ejecutando un programa indo-fascista en diversas maneras. Por ello hay una necesidad de unidad de todas las fuerzas democráticas, progresistas, seculares y patrióticas. Unas nuevas y más abundantes capas sociales, clases y fuerzas sociales entrarán en la lucha, y se abrirán nuevas oportunidades para hacer progresar la Guerra Popular Prolongada.» «La economía imperialista mundial aún está atravesando una seria crisis, y todas las contradicciones fundamentales en el mundo se van agudizando. Por consiguiente, las fuerzas revolucionarias, democráticas y de liberación nacional de todo el mundo están ganando fuerza contra el imperialismo y sus apoyos locales. Las fuerzas maoístas también se están consolidando.»
Sobre el plan del partido para acelerar el desarrollo del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (PLGA) y la intensificación de la lucha guerrillera, Ganapathy declaró que «a medida que el enemigo emplea nuevas contra-tácticas, surgen nuevas situaciones. Por ello tendremos que adoptar nuevas tácticas que nos puedan dar la ventaja para enfrentarnos a las fuerzas superiores del enemigo mediante la lucha guerrillera y la movilización popular. Un factor crucial en la construcción y desarrollo de la guerrilla será el afianzamiento de nuestras masas de apoyo.»
Respecto a la necesidad de la Campaña de Bolchevización, el máximo dirigente maoísta dijo que su partido lanzó en 2013 una llamada para bolchevizar el partido, que se está ejecutando ahora por éste, por el PLGA (Ejército Guerrillero de Liberación Popular), y por las organizaciones de masas. «Llevará más tiempo completar la campaña, y solamente entonces podremos evaluar el éxito de remodelar nuestro partido en un partido bolchevique».
«Fue el Partido Comunista de la Unión Soviética, el partido ruso bolchevique, quién venció a la burguesía y estableció la dictadura proletaria por primera vez. Cuando ningún partido comunista estaba en el poder en el mundo, este partido fue el que llevó a la clase obrera y a las masas asalariadas al poder. Fue el partido bolchevique el que llevó al socialismo por primera vez en la historia de la humanidad. Por ello tomamos este partido como modelo, esforzándonos en convertir a nuestro partido en un partido proletario de ese tipo, aprendiendo lecciones de él y absorbiendo las cualidades que hicieron todo ello posible», declaró Ganapathy, añadiendo que esas fueron las causas por las que se dio el nombre a la Campaña de Bolchevización.
«Por otro lado, el Partido Comunista Chino es un modelo muy importante para los maoístas, ya que China e India comparten bastantes similitudes. Es necesario conocer y adquirir las cualidades del PCCh que ayudaron a una revolución victoriosa y a construir el socialismo en un país atrasado semicolonial y semifeudal, en donde el campesinado es mayoría, desarrollando la Guerra Popular Prolongada, formando un ejército popular y un frente unido, estableciendo áreas liberadas. El Partido Comunista de China se reforzó a si mismo tomando como modelo al Partido Comunista de la Unión Soviética.»
«Decidimos realizar esta campaña teniendo en mente las experiencias de este partido, especialmente de el Gran Debate, a la luz de las lecciones extraídas de la Revolución Cultural Proletaria. Mantenemos a esos dos partidos como modelos en la bolchevización del partido, y a la luz de la experiencia alcanzada en la larga historia revolucionaria de nuestro partido», declaró también el secretario general del Partido Comunista de India (maoísta).
Traducido de: https://revolutionaryfrontlines.wordpress.com/2015/03/20/india-protracted-peoples-war-at-hand-warns-top-maoist-cpi/#more-28806

 

Entrevista con el camarada Lin Piao sobre los Dieciséis Puntos de la Gran Revolución Cultural Proletaria (“El Diario Revolucionario”, Agosto 1966)

ENTREVISTA DE “EL DIARIO REVOLUCIONARIO” CON EL CAMARADA LIN PIAO SOBRE LOS DIECISEIS PUNTOS DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA (Agosto 1966)

10 de Agosto de 1966
Zhao Ya, Redactor
El Diario Revolucionario habló ayer con el Camarada Lin Piao, Ministro de Defensa y Vicepresidente de la Comisión Militar sobre los llamados “Dieciséis Puntos”. Adoptados el 8 de Agosto en el XI Pleno del Comité Central, los Dieciséis Puntos subrayan una nueva etapa en la Revolución Socialista, denominada la Gran Revolución Cultural Proletaria.
La entrevista se publicará próximamente.

ENTREVISTA CON EL CAMARADA LIN PIAO
El Diario Revolucionario: Camarada Lin, gracias por conversar con “El Diario Revolucionario” sobre los planes para implementar la Gran Revolución Cultural Proletaria. Querríamos primero comprender el propósito de esta nueva etapa en la Revolución Socialista. ¿Puede explicarlo?
Lin Piao: Sí, por supuesto. Gracias por preguntar esta cuestión esencial. Tal y como el camarada Presidente Mao Tsetung subrayó en su cartel de grandes caracteres, “¡Bombardear el Cuartel General!”, la burguesía y los elementos derechistas perseveran en sus viles intentos para desbaratar la Revolución Socialista. La Gran Revolución Cultural Proletaria llama al proletariado a enfrentarse directamente a esta amenaza contrarrevolucionaria. Llama a las masas a desarrollar y emplear nuevas ideas para cambiar la perspectiva mental de toda la sociedad. Nuestro objetivo es luchar contra y derrocar a cualquier persona que crea en el sistema capitalista. Bajo la guía de nuestro Gran Timonel, expulsaremos y repudiaremos la educación derechista y nos desharemos de las denominadas formas culturales burguesas. Es nuestra intención transformar la educación, la literatura y el arte, para crear un Estado –socialista- más armonioso.
El Diario Revolucionario: ¿Acaso no existe el riesgo de que este gran cambio pueda conducir a tiempos tumultuosos para el Partido y la nación?
Lin Piao: Desde luego, camarada, es probable que suceda. Pero no debemos temer a la energía revolucionaria de las masas. Tal y como afirma nuestra camarada Presidente Mao Tsetung, debemos seguir al pueblo, apoyarnos en él y confiar en sus iniciativas. Es el Pueblo el que debe dar caza a los elementos antisocialistas y tratarles de la manera más adecuada. Nuestro Gran Maestro deja claro que la revolución no es un esfuerzo de una persona o de un grupo. Es el esfuerzo colectivo de todo un Pueblo para transformar finalmente China en una nación verdaderamente Socialista. Durante esta transformación, los contrarrevolucionarios serán identificados, su pensamiento criticado y serán aislados. Si golpeamos como una entidad única contra la camarilla de derechistas dentro del Partido, la victoria está asegurada.
El Diario Revolucionario: ¿Qué debe hacer además el Pueblo (y los miembros del Partido) con el fin de asegurar la victoria total?
Lin Piao: Durante la Gran Revolución Cultural Proletaria, es imperativo mantener en alto la gran bandera roja del pensamiento Mao Tsetung. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para adoptar y encarnar la visión de nuestro Supremo Comandante en favor de la nación. El estudio detallado de (y la adhesión a) los escritos del Presidente, por tanto, es esencial para el éxito de esta revolución; los comités del Partido a todos los niveles deben estudiar y aplicar las obras del Presidente Mao más concienzudamente y de manera creativa. El Pueblo (y especialmente los miembros del Partido) deben comprender que son a la vez profesores y alumnos del pensamiento Mao Tsetung, que se basa en el principio de “de las masas, a las masas”. En contraposición con el sistema neocapitalista burgués (que fomenta el escolasticismo, la desigualdad y la pobreza), el pensamiento maoísta permite que se escuchen las voces de todo el Pueblo. Seremos victoriosos en nuestros esfuerzos si nos empeñamos en escucharnos unos a otros al tiempo que cumplamos de todo corazón el pensamiento de nuestro Gran Timonel, Mao Tsetung.
El Diario Revolucionario: Gracias por su tiempo Camarada Lin y ¡gracias por sus esfuerzos por contribuir a la Revolución Socialista! ¡Viva el Partido Comunista de China! ¡Viva la República Popular China! ¡Viva el pensamiento maoísta! ¡Máo Zhǔxí Wànsuì!
Lin Piao: ¡Máo Zhǔxí Wànsuì! [¡Viva el Presidente Mao!]

Nota – Texto publicado en David G. Atwill & Yurong Y. Atwill, Sources in Chinese History: Diverse Perspectives from 1644 to the Present (Upper Saddle River, NJ: Prentice Hall, 2009), pp. 284-287. Traducción de Gran Marcha Hacia el Comunismo.

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: “A propósito del porvenir” (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero

 

La influencia de la Revolución China en el Movimiento Comunista de Grecia (2006) – Documento de la Organización Comunista de Grecia (KOE)


Nota – La Organización Comunista de Grecia (Kommounistiki Organosi Elladas – KOE) fue una organización que se definía a sí misma como “popular, militante y democrática. Nuestras raíces están en el movimiento comunista de Grecia, que está unido con el Pueblo griego a través de lazos indestructibles por la sangre vertida en innumerables décadas de luchas por la Liberación Nacional y Social. Nuestra base teórica es el marxismo revolucionario, fundado por Marx y Engels y enriquecido por el leninismo y las obras de Mao Tsetung, continuamente enriquecido por los esfuerzos colectivos por producir las necesarias nuevas respuestas a los nuevos problemas que surgen en la época moderna”.
En julio de 2013, diez días antes del I Congreso de SYRIZA, KOE anunció su “decisión de suspender su presencia pública autónoma como un paso necesario para el fortalecimiento de SYRIZA y de su expresión unificada”.
Con anterioridad, en el año 2006, KOE elaboró un extenso documento titulado “La influencia de la revolución china en el movimiento comunista de Grecia”.
Gran Marcha Hacia el Comunismo comparte la inmensa mayoría de las posiciones políticas que KOE mantiene en este documento (en cuanto a la defensa de Mao Tsetung y sus enseñanzas, la Gran Revolución Cultural Proletaria, etc.), aunque discrepamos en algunas de sus afirmaciones (como, por ejemplo, cuando escribe que “en las décadas siguientes [a la de los años 70 del siglo XX], una serie de fuerzas mostraron una tendencia por reducir el maoísmo a la estrategia de la Guerra Popular y aclamaron la Guerra Popular como la línea general del movimiento comunista. Esta postura obstaculizó a esa corriente de estudiar en profundidad los cambios que se estaban produciendo en el mundo en ese momento” o también cuando señala que el último intento serio de elaborar una línea general del movimiento comunista internacional fuese el realizado por el Partido Comunista de China en los años 60 del siglo pasado, omitiendo la importancia que supuso la creación del hoy desaparecido Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) y su  Declaración fundacional de Marzo de 1984 al igual que la histórica declaración del MRI ¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo! de 26 de Diciembre de 1993).
Sin embargo consideramos que se trata de un documento de gran interés, tanto por ser ilustrativo de la historia del movimiento comunista y maoísta en Grecia, como por su análisis crítico y autocrítico, estando alejado de posturas dogmáticas y por plantear además cuestiones de vital importancia sobre la lucha contra el revisionismo contemporáneo y muy útil para que los comunistas no olvidemos las enseñanzas del gran maestro del proletariado Mao Tsetung y la necesaria tarea de la unidad de los comunistas del mundo con una línea general que, en la actualidad, en opinión de Gran Marcha Hacia el Comunismo, no puede ser otra que el dar pasos en la construcción de una nueva organización internacional basada en el marxismo-leninismo-maoísmo para poder avanzar con éxito por el camino hacia la nueva gran ola de la Revolución Proletaria Mundial.
Reproducimos a continuación el documento de KOE “La influencia de la revolución china en el movimiento comunista de Grecia” que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español.

LA INFLUENCIA DE LA REVOLUCIÓN CHINA EN EL MOVIMIENTO COMUNISTA DE GRECIA (2006)
Contribución al proyecto del Camarada Bao Yu Ching
Introducción
Sin lugar a dudas, la lucha de los comunistas chinos ha influido, y hasta cierto grado definido el desarrollo del movimiento comunista internacional. No podemos saber cuál sería el alcance de la resistencia contra el revisionismo y la restauración capitalista si no hubiese tenido lugar la contribución esencial del Partido Comunista de China (PCCh), de los comunistas chinos y de Mao Tsetung.
Sin embargo, la verdadera cuestión que nos debe importar y apunta hacia una evaluación crítica es la siguiente: ¿se ha hecho todo lo máximo posible para oponerse al revisionismo y a la restauración capitalista? Los acontecimientos internos en China y a nivel internacional durante los años 60 y70 no son fáciles de “descifrar”, ni sería correcto de una forma metodológica juzgar a través del “resultado”. Por un lado, existe el hecho de que el “cuartel general” que condujo la lucha contra el revisionismo soviético durante los años 60 (y parecía unido en ese momento), se dividiría posteriormente, durante la Revolución Cultural. De otro lado, el cambio en la política exterior china caracterizado por el acercamiento chino-norteamericano y la aplicación de la “Teoría de los Tres Mundos”, plantea muchas cuestiones que deben ser analizadas, porque no debemos limitarnos a un canto de alabanza ceremonial. Somos conscientes de la seriedad y dificultad de un esfuerzo así, pero no podemos pretender, 50 años después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y 40 años después del inicio de la Revolución Cultural, que no existan dichos asuntos.
Nuestra contribución puede alcanzar el punto de formular una opinión (abierta al debate) y compartir la experiencia de una pequeña sección del proletariado internacional, el movimiento comunista griego.

Los comunistas griegos y la Revolución China
“Nuestros países tienen dos cosas en común: nuestra antigua civilización, y dos números funestos, 6 y 7. Vosotros estáis en el paralelo 36 y nosotros en el 37. Vosotros tenéis la 6ª Flota estadounidense y nosotros la 7ª”.
(De un discurso del Presidente Mao durante un encuentro con representantes de la Liga de Amistad Grecia-China en 1965).
Es de interés exponer la opinión dada por el gran comunista griego que fue pionero en la lucha antirrevisionista en Grecia. Es la del camarada Yannis Hontzeas quien, en la siguiente nota, nos ofrece un testimonio de lo que era la percepción de los comunistas griegos sobre el PCCh, y cuáles eran sus expectativas, antes de iniciarse el conflicto con los revisionistas rusos:
“Cuando I.V. Stalin murió, muchos comunistas en nuestro país, la mayoría miembros del veterano EAM [Frente de Liberación Nacional] que permaneció fiel al PCG [Partido Comunista de Grecia o KKE) y a las tradiciones del EAM durante tiempos difíciles, esperaban que el Presidente Mao fuese invitado a Moscú a fin de asesorar, dirigir, y organizar las cosas. No importa lo que uno pueda decir hoy, Mao era entonces, tras la muerte de Stalin, calificado como el dirigente del proletariado mundial, el guía del movimiento comunista internacional. Si se trataba de una fe simplista, este es un asunto de distinta naturaleza. Mao visitó Moscú en dos ocasiones separadas. La primera vez en 1950 a fin de firmar el tratado con Stalin, y la segunda en 1957 con objeto de asistir a la Conferencia de Partidos Comunistas. Tras los acontecimientos de ese periodo, el nombre de Mao fue transformado de la leyenda a la blasfemia –para convertirse en leyenda nuevamente en los años 60 y 70, ganándose las mentes tanto de la juventud como del pueblo trabajador, obteniendo incluso mayor gloria tras años de calumnias. ¿Pero cómo se conoció en Grecia a Mao y a la Revolución china?
La generación que creció en los años 30 tenía una percepción “mítica” de lo que estaba ocurriendo en China. Por supuesto los comunistas y simpatizantes leían en los periódicos comunistas sobre el heroísmo y victorias del Ejército Rojo chino, del Gobierno soviético chino, etc. Los viejos comunistas recordaban entonces a los jóvenes que la Revolución china no era un juego. Les recordaban la sangrienta invasión japonesa, orgullosos de haber participado en las protestas durante los años 20 bajo la consigna de “¡Fuera las manos de China!”, etc. Instintivamente, esa auténticamente magnífica y legendaria revolución tocaba de tal manera los corazones y las mentes de nuestro pueblo, que incluso la prensa burguesa se interesó en ella para aumentar sus ventas, y así contribuyó enormemente a la información general sobre China y su revolución, no importa cuán precisa fuera de hecho esta información.
El nombre de Mao Tsetung comenzó a ser mencionado relativamente tarde. Los nombres de otros líderes del Ejército Rojo fueron inicialmente mencionados con mayor frecuencia –pero siempre de un modo confuso. No obstante, las campañas y contracampañas del Ejército Rojo llenaron de sorpresa a la burguesía y a nuestro pueblo de admiración.
A mediados de los años 30 el nombre de Mao comenzó a ser mencionado en la prensa burguesa como el de un general comunista satánico –especialmente porque nuestros periodistas burgueses informaban una y otra vez que había resultado muerto y luego siempre reaparecía vivo. Mientras tanto, desde 1936, Grecia vivía bajo otra dictadura fascista. La Guerra Civil española, pese a su lugar dominante en las noticias internacionales, aún dejaba espacio para la Revolución China, el Frente Unido, etc. Brotó una convicción entre los comunistas y simpatizantes griegos que el Ejército Rojo era invencible. Durante la ocupación [alemana de Grecia 1941-1944] y posteriormente, el PCCh, su Ejército, al igual que Mao, se hicieron incluso más populares. Durante el verano de 1946 hasta principios de 1947, cuando el Terror Blanco [en Grecia] estaba en su apogeo, Rizospastis [el entonces órgano del PC de Grecia aún legal] publicó los famosos principios de la guerra de guerrillas que fueron formulados por Mao en su trabajo “Una sola chispa puede encender la pradera” (“cuando el enemigo avanza, nosotros retrocedemos, etc.). Tras su publicación, el régimen reaccionario prohibió prácticamente la venta del Rizospastis.
Los comunistas, el pueblo de Grecia, seguían la marcha triunfal de la Guerra Revolucionaria del pueblo chino y saludaron calurosamente su victoria. La victoria en China se convirtió en un factor de gran ayuda, dado que se produjo simultáneamente (1949) a la “victoria” de las fuerzas reaccionarias del monarcofascismo en Grecia dirigidas por EE.UU.
Demos un ejemplo: en Makronisos [una pequeña isla griega transformada en el más feroz campo de concentración y tortura], un militante fue salvajemente torturado, pero rehusó denunciar sus convicciones. Los torturadores entonces trataron de convencerle con el “super argumento” siguiente: ¿por qué no te unes a la mayoría? (se referían a los militantes que se habían rendido por las insoportables torturas). Y les respondió: “¿Qué decís? ¡Soy yo quien pertenezco a la mayoría! ¿No son los 900 millones de chinos (exagerando el número de la población china dado el estado psicológico en que se encontraba) la mayoría? ¡Torturarnos, asesinarnos, pero un día seréis castigados, tanto vosotros como vuestros amos!” Este no es un caso aislado. La victoria de la Revolución china estimuló enormemente a los presos comunistas griegos en estos difíciles años.
Durante los años 1950-1956 comenzaron las traducciones de las obras de Mao, originalmente escritas a mano, que eran difundidas de mano en mano en las prisiones y campos de concentración, y más tarde a través de editoriales. La Guerra de Corea y el papel de China allí cosecharon nuevamente la admiración del pueblo griego.
Durante un breve periodo después de la “VI Conferencia” [la “VI Conferencia”, organizada con la violenta intervención de los revisionistas soviéticos en 1956 fue para el PCG lo que el XX Congreso para el PCUS] los nuevos dirigentes revisionistas del PCG desplegaron de todas las formas posibles su admiración y apoyo por el Presidente Mao, alabando la combinación de su “sabiduría occidental” con su marxismo-leninismo “antidogmático”.
Sin embargo, esta admiración cambió rabiosamente en el verano de 1957, cuando la Conferencia de Partidos Comunistas en Moscú declaró que el revisionismo era la principal amenaza para el movimiento comunista internacional. “Bien informados”, como siempre, los revisionistas griegos lo atribuyeron a Mao. Desde 1959 se incrementaron los ataques calumniosos contra Mao al igual que el veneno antiinternacionalista, anticomunista y antichino.”
Posteriormente, cuando nuestra organización examinó el periodo posterior a 1956, llegó a las siguientes conclusiones:
1. Durante los años 1953-1957 hubo muchos giros y cambios en la URSS y en muchos partidos comunistas. Los revisionistas en la camarilla dirigente del PCUS permanecieron tranquilos para promover todas sus decisiones y poderse estabilizar. Aquí reside una cierta responsabilidad en cuanto a cuándo y qué tipo de crítica en contra del revisionismo se realizó, o incluso como las posiciones revisionistas fueron inicialmente favorecidas (incluyendo por parte del PCCh). [Cualquiera que lea los artículos “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado” y “Más sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado” de 1956 podrá ver claramente nuestro punto de vista.].
Del mismo modo, aunque las declaraciones de las conferencias internacionales de 1957 y 1960 calificaban al revisionismo como la principal amenaza, no bloquearon realmente el predominio del revisionismo moderno. Cuanto ocurrió a nivel internacional hasta el comienzo de la polémica pública entre el PCUS y el PCCh, fue en realidad muy insuficiente, ofreciendo así al revisionismo moderno un tiempo precioso para estabilizarse, calumniar a sus oponentes y aislar a las fuerzas comunistas coherentes.
2. La X Conferencia del PCCh a finales de 1962 es la primera vez en que se adoptaron directrices relativas a la lucha de clases bajo el socialismo, los “dos caminos”, el peligro de restauración capitalista y la crítica de la construcción socialista en la URSS. Todas estas conclusiones se expresarían a través de la polémica pública durante el conflicto abierto con la URSS en 1963-1964. De hecho, muchas cosas ya habían ocurrido tales como el Gran Salto Adelante, la retirada de los expertos soviéticos y la ruptura de relaciones entre la URSS y China, la histeria antichina y antialbanesa en la prensa y los congresos de los partidos revisionistas.
Pese al hecho que las mencionadas conclusiones constituyeron un avance histórico y fomentaron y armaron la lucha de los comunistas coherentes de todo el mundo, la mayor parte del Partido chino se encontraba bajo el control de Liu Shao-chi y Teng Xiao-ping, que no hicieron sino minar la lucha antirrevisionista. Esta cuestión es importante, porque cuando en 1964 surge el problema de la separación organizativa de los partidos revisionistas, ésta camarilla domina el PCCh con todas las consecuencias que esto tuvo. No obstante, existen muchas cuestiones en este periodo en China que parecían ser o eran realmente controvertidas.
3. El estallido de la Revolución Cultural muestra en la práctica lo inadecuado de la respuesta inicial, al igual que la necesidad de una más profunda crítica y revolucionarización del programa, así como de la acción de las masas. A diferencia del documento “secreto” de N. Jruschov sobre Stalin (que fue suministrado deliberadamente a la CIA y publicado por ésta, tratándose del primer gran intento de cooperación soviético-norteamericano), que supuso un gran golpe para los comunistas del mundo entero, la consigna de la Revolución Cultural de “¡Bombardear el Cuartel General!” fue un grito de batalla para la rebelión, para la creación de una nueva generación de comunistas que crearían un nuevo programa, enriquecido con todas las conclusiones sobre las características de las sociedades socialistas, la necesidad de profundizar la dictadura del proletariado y el impulso de la lucha contra el imperialismo a escala internacional. Además, estuvo ligado al surgimiento de una nueva ola revolucionaria por todo el mundo. Surge una pregunta: habiendo de enfrentarse a enemigos unidos y bien organizados (el imperialismo, el socialimperialismo, el revisionismo moderno, etc.), ¿acaso avanzó la reestructuración y reagrupamiento a escala internacional del movimiento comunista de una forma suficientemente organizada? ¿Con qué programa?
4. En el contexto anterior, existe un asunto que es la actitud del PCCh relativo a la situación en Europa (y no nos referimos a la “teoría de los tres mundos”, que vendría después). En lo que respecta a Europa, hubo una desconcertante declaración: “debemos unirnos al revisionismo secundario para oponernos al revisionismo principal”. Tanto el “flirteo” del PCCh con el eurocomunismo y sus relaciones con el Partido Comunista de Rumanía y el Partido Comunista de España de Santiago Carrillo constituyen el resultado de determinadas valoraciones. De manera simultánea, reflejan un modo estatista de pensar por parte del PCCh, al menos en lo que concierne a Europa. Muchas cosas pueden ser explicadas por la compleja situación interna y las luchas en China, pero permanece el hecho que todo lo anterior no resultó ser de ayuda para las fuerzas antirrevisionistas a nivel internacional, y especialmente en Europa. Por el contrario, crearon dificultades. El análisis que puede residir tras esto es que no se esperaban grandes movimientos revolucionarios en Europa. En combinación con el análisis de que se debía dar prioridad a las zonas revolucionarias, el resultado fue “descuidar” el deber de proporcionar ayuda y análisis y dirección específicos a los comunistas de Europa. El otro campo (el revisionismo soviético) no descuidó este deber en absoluto. Esto fue un error, especialmente tras la “tormenta” provocada por el “Mayo del 68” y el alejamiento a gran escala por parte de las masas de la influencia burguesa y revisionista. El error fue mayor cuando las posiciones y opiniones informales de los chinos se expresaron en Europa a través de …. intelectuales, y cuando se permitieron e incluso se fomentaron que aparecieran ejemplos denigrantes de partidos “prochinos” .
5. ¿Cuál fue la razón por el hecho de que, en la lucha contra el revisionismo, una gran parte del movimiento comunista internacional fracasó en agruparse y grupos que se crearon sobre la base de esta lucha con frecuencia fracasaron en lograr una base mayor y más masiva? Existen razones a nivel objetivo y subjetivo.
Entre las primeras podemos reconocer el hecho que, en contraste con el viejo revisionismo, el revisionismo moderno contó con el apoyo de Estados. Esto es muy significativo. Aunque el apoyo por parte de Estados hacia los partidos revisionistas tuvo muchas caras y fue continuo, lo mismo no puede aplicarse respecto del PCCh y del PTA (Partido del Trabajo de Albania) hacia el movimiento comunista antirrevisionista internacional. El revisionismo, pese a sus contradicciones, actuó de un modo organizado mientras el marxista-leninista actuó dividido en muchos pedazos, no sólo a nivel de coordinación sino también a nivel de clarificar los asuntos básicos teóricos, políticos, etc. Esto en lo referente al nivel objetivo.
A nivel subjetivo, y este aspecto no es, por supuesto, independiente del objetivo, existieron varias corrientes entre las fuerzas que se oponían al revisionismo. Había quienes creían que una cierta “mala suerte” golpeó al movimiento comunista en cierto “momento”, alterando su curso y que las cosas se corregirían “automáticamente” algún día. Otros estaban más unidos a expresiones de discusión general de las creencias básicas. Y otros, según sus experiencias específicas, vieron que muchos asuntos deberían ser reexaminados en profundidad, etc. Finalmente, había una tendencia mayoritaria, según la cual los problemas debían ser solventados por “alguien distinto”.
Los conflictos entre estas tendencias se intensificaron debido a la forma en que se interpretó la Revolución Cultural, al igual que por algunos análisis semiformales que circularon en Europa y afectaban al pasado del movimiento comunista. La incapacidad de las fuerzas organizadas en Europa en países como Francia e Italia para elaborar un análisis correcto e intervenir –en grado suficiente- en acontecimientos como Mayo de 1968, pese al hecho de que en ambos casos hubo un gran interés por parte de ambos partidos (PCCh-PTA), convirtieron el problema en mayor, porque en ese periodo amplias masas estaban desenganchándose del revisionismo, creando formaciones temporales o más estables de organizaciones políticas. Podríamos mencionar un extenso número de ejemplos que muestran las diferencias que existían (ya antes de la ruptura entre China y Albania) entre las fuerzas que combatían al revisionismo, y sus consecuencias.
Faltaban dos cosas en un período donde nuevos fenómenos y tendencias se estaban desarrollando en el mundo moderno: un proceso de discusión de todos los problemas a los que se enfrentaban los movimientos y organizaciones marxistas-leninistas, y una base común “central” ideológico-política.
Finalmente, tal como se esperaba, la “teoría de los tres mundos” jugó un negativo e importante papel especialmente en Europa. La crisis y división de los partidos marxistas-leninistas en Europa durante los años 70 y 80 no son irrelevantes a estos asuntos.

Volviendo a nuestra propia historia
En 1955, en Tashkent, capital del Kazajistán soviético (y base de los refugiados políticos comunistas griegos tras la derrota del Ejército Democrático de Grecia en 1949), comenzó una cruel intervención de los revisionistas soviéticos contra el Partido Comunista de Grecia. Los problemas se prolongaron durante meses, alcanzando su cima con el establecimiento de una “comisión internacional especial de partidos hermanos” con el objetivo de “resolver la crisis” –que los propios revisionistas habían provocado en el seno del PCG. El resultado fue la expulsión de miles de comunistas en todas las organizaciones de los refugiados políticos, al igual que el exilio de centenares de ellos a Siberia, incluido el del propio secretario general, Nikos Zachariadis. La razón fue la no conformidad y desacuerdo de los comunistas griegos con el “nuevo espíritu” de los revisionistas soviéticos, y, en última instancia, su oposición a las directrices del XX Congreso del PCUS.
Desde 1956 hasta 1964, tuvo lugar un gran enfrentamiento dentro del movimiento comunista griego, implicando a miles de comunistas griegos que vivían como refugiados políticos en la URSS y los países socialistas, al igual que en la propia Grecia, en las organizaciones clandestinas, en el exilio y en las prisiones. Desde comienzos de los años 60, las obras de Mao y los documentos del PCCh comenzaron a ser distribuidos entre los comunistas griegos. Como resultado de este enfrentamiento, la primera expresión pública de los marxistas-leninistas griegos, la revista Anagennisi (Renacimiento) fue publicada en Octubre de 1964. Muchos documentos del PCCh fueron reeditados en esta revista, y la Gran Revolución Cultural Proletaria fue apoyada públicamente –hecho que provocó la furia de los revisionistas griegos.
En este momento, es necesaria una clarificación histórica: históricamente, el PCG, el movimiento comunista griego, se formó y desarrolló con la decisiva contribución del PC de la URSS y de la Internacional Comunista. Esta realidad se expresó en todos los aspectos de sus actividades, en su política organizativa y en sus métodos de dirección y educación. Estas relaciones especiales entre el PCG y el PC de la URSS, al igual que la aguda y ruda lucha de clases en Grecia (legislación anticomunista, dictaduras fascistas, complots de la policía secreta, la guerra civil, los castigos especiales anticomunistas en las islas de la tortura y exilio, etc.) se reflejaron inevitablemente en la realidad del movimiento comunista griego –y sus reflejos no fueron exclusivamente positivos, dado que también adoptamos los aspectos negativos del “modelo” soviético. Por tanto, se creó un “sistema”, teniendo como consecuencia que el movimiento comunista griego no ha experimentado ninguna campaña de rectificación tales como las realizadas por el PCCh en 1941-1942. Esto puede explicar muchas cosas.
Lo que denominamos dirección revolucionaria del movimiento marxista-leninista en Grecia no fue algo que tuvo un único color o monolítico, y no fue algo unificado desde su inicio en cuanto a lo que declaraba o combatía. Esto constituyó un cierto tipo de fortaleza y debilidad a la vez. Su fortaleza residió en que no fue la causa de un grupo minoritario de personas, sino que expresó una reivindicación profundamente enraizada en una extensa masa de militantes. Los aspectos débiles se superarían si aquellos en puestos de dirección en este movimiento cumplieran sus deberes en momentos decisivos y determinantes.
Los militantes que se rebelaron contra el revisionismo dentro y fuera de Grecia, fueron los más disciplinados y fieles al Partido soviético de antes de 1956, comparados con otros miembros que no se rebelaron. Esta “paradoja” es una peculiaridad aún más importante del movimiento marxista-leninista griego en comparación con otros países. La lucha antirrevisionista en Grecia no fue una cuestión de mecanismos o estudiantes; por el contrario, lo que propulsó la lucha antirrevisionista fue la rebelión de los militantes de base del movimiento comunista griego. Por tanto, la historia de la lucha antirrevisionista en Grecia es mucho más antigua que lo que mucha gente piensa, y definitivamente no se originó sólo como una rebelión juvenil, tal y como ocurrió en diversos países europeos. Por el contrario, la juventud griega de aquella época conoció la corriente antirrevisionista a través de un ritmo lento y tortuoso.
Durante los años 1956-58, cuando el “nuevo espíritu” (XX Congreso) ya había iniciado una gran masacre contra los comunistas griegos viviendo en la URSS y otros países socialistas, y expulsado a la mayoría de los comunistas de Tashkent, dentro de Grecia el equilibrio de fuerzas era el siguiente: las organizaciones clandestinas (especialmente tras la postura de la dirección favoreciendo la autodisolución de las organizaciones clandestinas, tal y como fue ordenado por los jruchovistas), la mayoría de los comunistas en el campo de exiliados de Ai-Stratis (el principal campo de exiliados en Grecia), un extenso número de los militantes detenidos y la mayoría de los cuadros medios e inferiores de las organizaciones legales allí, en diverso grado, se opusieron a la “nueva situación” provocada por la intervención jruchovista en el PCG. Este equilibrio de fuerzas, junto con los 7.000 comunistas expulsados de Tashkent, ofreció una abrumadora ventaja positiva para la corriente antirrevisionista. Este equilibrio de fuerzas no fue utilizado adecuadamente y finalmente las luchas que se desarrollaron en ese periodo tuvieron lugar de un modo que permitió a los dirigentes revisionistas extender la confusión y aprovecharse de la deserción o inacción de un gran número de antiguos altos cuadros –de los que se esperaba dirigieran la lucha antirrevisionista. En conclusión, en el caso griego tuvimos una rebelión masiva de los comunistas contra el revisionismo, a pesar de la imperfección de las declaraciones o la influencia de determinados cuadros “antirrevisionistas” que no adoptaron una postura correcta.
Entre los comunistas griegos que resistieron al revisionismo moderno, coexistieron dos situaciones. La primera, la dominante, fue el vano deseo y esperanza de la restauración de la soberanía de las normas del Partido y el regreso a un pasado reciente que se caracterizó por la lucha revolucionaria de los comunistas. La segunda, concerniente a una minoría, fue la comprensión de que el pasado no podía volver, que las condiciones habían cambiado y que nos encontrábamos en una nueva época.
La gran masa de comunistas, debido a la forma en que fueron educados, no podían aceptar la idea de una separación organizativa del Partido, pese a su simpatía por los marxistas-leninistas. Por esta razón, no les siguieron cuando aparecieron públicamente. La mayor responsabilidad por este hecho radica en los cuadros superiores del Partido, quienes, pese a su desacuerdo con el XX Congreso del PCUS, consideraron que cualquier corrección sólo era posible “desde dentro”. Pero incluso entre aquellos que se atrevieron y asumieron la responsabilidad de una separación organizativa del viejo Partido, hubo un sector que lo que tenía en mente era “el regreso al grandioso pasado”. Por tanto, este sector estaba desarmado frente a las grandes conmociones que sacudirían China posteriormente; recurrieron fácilmente a una posición irreflexiva de sumisión prochina y finalmente alabaron la “teoría de los tres mundos” y se volvieron en contra de la llamada “Banda de los Cuatro” y la Revolución Cultural.
El movimiento marxista-leninista necesariamente entró en contacto con sectores de la juventud rebelde que se encontraba presente en los grandes estallidos antiimperialistas de los años 1963-1965 en Grecia. Esta juventud fue más receptiva a las ideas radicales que surgieron durante la Revolución Cultural, pero era más inestable y con menos experiencia en la lucha de clases en comparación con los comunistas veteranos. Posteriormente, y debido a los duros golpes bajo la dictadura fascista en 1967-74 (gran cantidad de detenciones, incluyendo la dirección central), la dirección pasó a manos de jóvenes. Durante estos años difíciles hubo cuadros que “descubrieron” fácilmente el revisionismo entre nuestras propias filas y avanzaron –con igual facilidad- hacia nuevas escisiones. Dado que “uno se divide de forma determinista en dos, y la lucha de dos líneas es inevitable”, todo fue aplaudido “de forma determinista” como justificación para nuevas escisiones. Así, la corriente marxista-leninista quedó registrada como una corriente de continuas escisiones y pareció estar alejada de la realidad griega y sus acontecimientos, particularmente en los convulsos años 70.
Un documento de nuestra organización, KOE, contiene la siguiente evaluación de este periodo:
No fue accidental que la separación organizativa del movimiento marxista-leninista griego respecto del revisionista PCG (iniciada con la publicación de la revista Anagennisi en 1964) fuese el resultado de la lucha e iniciativa de los cuadros medios del viejo PCG, y no de cuadros dirigentes superiores. Pese a la rebelión de los militantes de base en contra del XX Congreso del PCUS y la denominada VI Conferencia del PCG, no se originó como resultado de una lucha de dos líneas o una división en los organismos dirigentes del PCG. La razón de ello reside en la composición peculiar de los organismos dirigentes del PCG (bajo la orientación directa del PCUS) y en percepciones específicas que dominaron al PCG durante décadas.
Pero incluso tras la publicación de Anagennisi y posteriormente, en todo el curso de este movimiento, nunca se constituyó un núcleo dirigente marxista-leninista con una planificación y puntos de vista clarificados y comunes. Esta fue la principal fuente de los problemas de la inestabilidad, de los retrocesos que se expresaron en el seno de la corriente marxista-leninista griega y que condujeron finalmente a su disolución.
Sin embargo, el movimiento marxista-leninista en Grecia superó las escalas de un pequeño grupo que editó una revista, gozó de una base de masas, obtuvo la adhesión de una extensa cantidad de militantes y creó un elevado número de cuadros. Esto se debió principalmente al hecho que demostró ser capaz, en gran medida, de analizar y conformar estimaciones y evaluaciones programáticas.
Apoyamos el punto de vista que Anagennisi formuló importantes elementos programáticos, confirmados por los acontecimientos. Tales elementos fueron: la posición de Grecia y el papel especial de la lucha antiimperialista en nuestro país; la evaluación del papel del revisionismo y la necesidad del reagrupamiento del movimiento de izquierda; el apoyo al movimiento comunista internacional y una posición bastante clara de la confrontación que se estaba produciendo en ese momento; la formulación de criterios sobre asuntos críticos (como el de lograr enraizarse en las masas, cultivar un espíritu “independiente” en lugar de depender de centros internacionales); la evaluación de cuestiones críticas del movimiento comunista griego del pasado y, simultáneamente, la confrontación con otras corrientes y “modas” de aquella época, así como la insistencia en el elección de la lucha de masas popular.
Pese al hecho que al principio se intentó la consolidación y profundización de estos elementos críticos, finalmente este objetivo no se logró. Los resultados de esta debilidad se expresaron a través de una vacilación permanente, de retrocesos y cambios de relaciones coherentes, de crisis permanente en la dirección, en el momento mismo cuando la extensión e influencia de este movimiento entre las masas exigía un curso diferente. Esta crisis se intensificó a finales de los años 70, cuando el horizonte internacional se oscureció, cuando cesaron de existir las “certezas” y las “bases” internacionales, y cuando se desarrollaron diversos “círculos” y “personalidades”, conformando un entorno que ya era irreversible.
La segunda peculiaridad del movimiento marxista-leninista griego es el hecho que su organización política nunca obtuvo una acción política que pudiera enfrentarse a problemas como los descritos, o problemas de desarrollo. Este asunto adquiere mayor importancia porque ésta no fue una debilidad que se comprendiese al final del transcurso de este movimiento, sino ya desde su inicio. De hecho, nunca se intentó realmente superar esta debilidad. Un intento así hubiese requerido la adopción de las necesarias medidas políticas y organizativas, y principalmente involucrarse con actividades que condujeran a un cambio en cuanto a la base de clases de este movimiento, a fin de obtener unas profundas relaciones y raíces con las masas populares.
Por el contrario, lo que prevaleció fue la lógica de un “fuerte activismo” y “hacer ruido” sin preocuparse por las líneas políticas e ideológicas del movimiento, es decir, los elementos políticos e ideológicos del movimiento, es decir, los elementos programáticos que necesitaban ser redefinidos en un periodo de grandes cambios y realineamientos en el conjunto mundial. En vez de una forma organizativa pesada y complicada con un contenido muy insuficiente de la discusión interna, lo que era necesario era una actividad política que armara al conjunto de la organización para las necesidades particulares de un fortalecimiento ideológico, político y organizativo. Al mismo tiempo, debían haberse adoptado medidas contra la creación de “reinos independientes” dentro de la organización en varias ciudades griegas, contra el estrangulamiento del deseo por estudiar e investigar, contra el dogmatismo y la autoconfianza ciega y contra el cultivo de diversas “mitologías”.
En los años en que un nuevo curso era posible, en particular después de 1974 y la caída de la junta militar fascista, se produjo una reversión de los elementos políticos programáticos básicos, se manifestaron cambios en las posiciones previas y se produjo una desorientación de las tareas principales y básicas. Dominaron entonces el “fare política” (término negativo del movimiento italiano), el economicismo y la copia ciega de otras experiencias, al igual que un seguidismo respecto del PCCh.
Yiannis Hontzeas, la mente más brillante y fresca de esta corriente, que jugó un importante papel en la configuración política e ideológica inicial del movimiento marxista-leninista griego (fue detenido durante la junta fascista en lo que se demostró fue el golpe más duro contra los marxistas-leninistas griegos) pero también, posteriormente, de nuestra organización, KOE, escribió en una nota:
“El “comienzo” y el “resultado” no ofrecen nada sustancial como conclusión si se ignora el “desarrollo”. El “desarrollo” es siempre una historia molesta para las conciencias en “calma” ”.
(Notas para El Movimiento Obrero y el Leninismo, página 55, A/synechia 1996).
KOE está en desacuerdo con aquellos que, sólo ahora, apoyan que el “mal comienzo” fue el útero de la crisis final y disolución a principios de los años 80. Pues, el “mal comienzo” no impidió en ciertos momentos a este movimiento que agrupase a miles de militantes, que jugara un papel importante en actos de masas, que concentrara las necesaria masa de fuerzas para desarrollar raíces entre las masas populares y convertirse en un polo de atracción para amplios sectores de militantes. Hubo ciertas posibilidades que no se utilizaron en la forma en que debieron hacerse. En conclusión, el “resultado”, es decir, la disolución a comienzos de los años 80, no permite la adopción de argumentos pragmáticos, del tipo de “dado que este fue el resultado, entonces esto o aquello en el inicio conduciría inevitablemente a ese resultado”, etc., sin examinar los verdaderos términos y causas del resultado, es decir, el “desarrollo”.

El maoísmo como corriente política e ideológica en los años 60 y 70

“Los próximos 50 a 100 años más o menos, a partir de hoy, serán una gran época de cambio radical del sistema social en el mundo, una época que estremecerá la Tierra, una época con la que ninguna época anterior pueda compararse. Viviendo en tal era, debemos estar listos para librar una gran lucha cuyas formas tendrán muchas características diferentes de las épocas pasadas”.
(Mao, 1970)

Igual que el bolchevismo fue una corriente política e ideológica diferenciada del movimiento revolucionario en el marco nacional de Rusia, el maoísmo se desarrolló y se formó en el marco de China.
Tras la victoria de la Revolución de Octubre, el bolchevismo adquiere gloria mundial y forma una corriente política internacional dentro del movimiento internacional del proletariado. La Tercera Internacional es, en cierta medida, la expresión de esta formación.
Respectivamente, el maoísmo adquiere dimensiones internacionales, es decir, se conforma como una corriente política e ideológica internacional a mediados de los años 60, pero con ciertas particularidades:
1. No deriva directamente de la victoria de una revolución, como fuera la Revolución de Octubre, sino de la necesidad de enfrentarse al estancamiento de la revolución y del peligro de restauración capitalista.
2. Entra en contacto con todos los procesos de las tormentas de los años 60 y las afecta en gran medida. No consiste sólo en un proceso de polémicas en el movimiento comunista, sino que agrupa en torno suyo a numerosas y distintas fuerzas que, de una u otra manera, combaten contra el sistema uniforme de relaciones sociales en Oriente y Occidente: los movimientos y frentes de liberación nacional, los movimientos juveniles de todo el mundo, el movimiento de la Revolución Cultural en China, el movimiento negro en EE.UU., los movimientos anticapitalistas en las metrópolis capitalistas, etc.
3. Está principalmente relacionado con los procesos de formación de una corriente a nivel internacional tras una conmoción revolucionaria. Existieron varias razones para ello. Básicamente, porque el movimiento de restauración y la lucha de clases en China estaban desatándose violentamente en China y la cuestión de quien derrotaría a quien aún no se había resuelto.
4. Existía heterogeneidad y objetivos divergentes incluso en el seno del frente de las fuerzas antirrevisionistas y en la propia China.
5. Este movimiento tampoco escapó a la influencia negativa del estatismo (adoración del Estado y predominio de los intereses estatales sobre los intereses del movimiento) que inevitablemente existieron y alteraron muchos elementos.
Estas particularidades no rebaten ni invalidan el balance en cuanto a que esta corriente político-ideológica ha sido la más importante nacida de la tormenta de los años 60 por las razones siguientes:

1. La extensión, profundidad y agrupamiento de fuerzas que consiguió e influencia que ejerció
En primer lugar, se debe sopesar a la Izquierda en China y los movimientos que impulsó, especialmente la Gran Revolución Cultural Proletaria.
En segundo lugar, se deben tener en cuenta todos los movimientos de liberación nacional en el mundo y el hecho de que adoptaron las consignas y políticas de la Línea General “china” en esa época. Muchas organizaciones guerrilleras y otros movimientos se basaron en la teoría de la Guerra Popular que estudiaron y se educaron a través de los escritos militares de Mao.
Se debe estimar la influencia e impacto que el maoísmo ejerció en la juventud del mundo, por todo el planeta.
Además, se debe tener en cuenta la influencia que ejerció en los movimientos rebeldes, como el movimiento de los Panteras Negras en EE.UU., los movimientos anticapitalistas como el de Mayo del 68, etc.
Finalmente, no debemos olvidar mencionar su influencia sobre intelectuales de todo el mundo (Jean Paul Sartre, Charles Bettelheim, Robert Linhart, Benjamin Coriat, William Hinton, Edgar Snow, Thompson, Samir Amin, La Grassa, Rossana Rossada, Luis Althusser, etc.)

2. Ha sido la única corriente ideológica y política internacional que ha llamado a una lucha firme contra el imperialismo.
Miles de luchadores emergieron de entre sus filas y se enfrentaron a la reacción y al imperialismo con heroísmo y abnegación. La militancia y heroísmo de esta corriente, su capacidad de unirse con los pobres y oprimidos, ayudó a echar raíces en el terreno de la realidad y en la vida de diversos países y regiones, y de abrir nuevos senderos de lucha.
Se desarrolló particularmente en la “zona de las tempestades”, en los llamados países del Tercer Mundo, donde actuaron importantes movimientos de liberación nacional y en donde estallaron insurrecciones y rebeliones. En estas zonas hay múltiples ejemplos de dirigentes y cuadros de este movimiento que sacrificaron sus vidas por la causa del pueblo y encontraron una muerte trágica a manos de las fuerzas contrarrevolucionarias.

3. Sus posiciones y teoría se confirmaron en importantes asuntos de carácter histórico
Fue el único sector del entonces movimiento comunista “oficial” que saludó, participó y jugó un papel en la tormenta de los años 60. Este es un elemento extremadamente importante en sí mismo.
Fue el único sector que dio un paso al frente para poner al descubierto y denunciar al revisionismo moderno y llamó a los comunistas a rebelarse contra él.
Fue el único sector que previno y advirtió sobre la restauración capitalista, que arrojó luz sobre las contradicciones de clase en el socialismo, que impulsó y apoyó a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China.
En resumen,
A diferencia de otras corrientes existentes, como el guevarismo-foquismo y el trotskismo [que no comprendió el carácter del periodo, lo que estaba en juego a nivel internacional y tenía además otras posiciones básicas falsas que le condujeron a errores políticos –principalmente de subjetivismo de izquierda para el primero y de subjetivismo de derecha para el segundo, que a veces llevó a los trotskistas incluso a la adopción de posiciones proimperialistas], el maoísmo estaba mejor enraizado en los problemas reales, agrupó en sus filas a fuerzas amplias y probablemente heterogéneas, fue un frente que el imperialismo y la reacción tuvieron que tomar en consideración, y en gran medida determinó la correlación de poder a nivel mundial.
No fue accidental que la derrota de la Izquierda en China en 1976 fuera un acontecimiento para un contraataque frontal generalizado de la burguesía, el imperialismo y el revisionismo. El contraataque reaccionario dio como resultado la restauración capitalista, el “Nuevo Pensamiento Político” de la perestroika e, inmediatamente, el Nuevo Orden Mundial.

Una breve referencia sobre las debilidades y carencias de esta corriente:
1. La “parcialidad” (el modo unilateral de pensar y actuar), la espontaneidad, el voluntarismo son fenómenos bastante explicables durante los primeros pasos de esta corriente ideológico-política, cuando la revolución parece próxima y en unas circunstancias en que fuerzas heterogéneas se agruparon. Tenemos el precedente histórico de la intervención de Lenin contra las “parcialidades” a través de su obra “La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo”, que fue dirigida a los animados miembros de la izquierda proletaria en esa época, y les invitó a crear partidos comunistas importantes y ganarse a la mayoría de la clase obrera. Las particularidades de la lucha de clases en China no permitieron intervenciones necesarias parecidas.
2. Formas en que se expresan la parcialidad y la espontaneidad.
Arrastrar al límite la posición correcta que la línea ideológica y política es lo decisivo para todo. Esto ha conducido a una serie de divisiones y prestar poca atención a la cuestión de la unidad, al margen de procesos de maduración y la creación de lazos con las masas populares. También condujo, en algunos casos, al autoaislamiento en un microcosmos que tenía poco contacto con la realidad.
La posición de que todo estaba en juego en la zona de las tempestades (el denominado Tercer Mundo) condujo a una serie de fuerzas en los países capitalistas a rebajar la necesidad de un esfuerzo sistemático por abrir una nueva vía en sus propios países, y, como consecuencia, convertirse en simples defensores y partidarios de movimientos de otros países.
La mecanicista y a veces exagerada contradicción de Stalin frente a Mao.
3. El curso de la lucha de clases en China, la política exterior que siguió y la implicación del estatismo que emergió a comienzos de los años 70 con la errónea “teoría de los tres mundos”, condujo al maoísmo como corriente internacional a grandes aventuras y dio origen a un seguidismo en su seno que, no difería, desde un aspecto cualitativo, del revisionismo. Todo esto prácticamente denigró la obra de Mao y el maoísmo.
4. En esa época, al igual que en las décadas siguientes, una serie de fuerzas mostraron una tendencia por reducir el maoísmo a la estrategia de la Guerra Popular y aclamaron la Guerra Popular como la línea general del movimiento comunista. Esta postura obstaculizó a esta corriente de estudiar en profundidad los cambios que se estaban produciendo en el mundo en ese momento.

La necesidad de reagrupamiento de los comunistas sobre la base de una Línea General
Es verdad que han pasado muchos años sin ningún debate serio relativo a la Línea General del movimiento comunista en las condiciones contemporáneas. El último intento serio que planteó asuntos relativos a la Línea General en el movimiento comunista internacional tuvo lugar a comienzos de los años 60 por parte del Partido Comunista de China. Sin embargo, desde entonces han transcurrido muchos años. El panorama actual del mundo es muy distinto del panorama de comienzos de los años 60. Se han producido muchas transformaciones, cambios en la correlación de poder, retrocesos, hasta llegar a la situación actual. Se han combatido muchas batallas de significación histórica, tales como la tempestad incompleta de las luchas revolucionarias de los años 60, con su cima, la Gran Revolución Cultural Proletaria en China. La cuestión histórica que se ha planteado y necesita ser respondida es si el curso del movimiento revolucionario hubiese sido diferente, es decir, si las diversas batallas hubiesen podido ser realizadas desde posiciones mejores, si se llevaron a cabo intentos serios para una confrontación común y general con la línea burguesa y revisionista.
Esta pregunta exacta va ligada y se conecta con toda la cuestión de la Línea General. La falta de reconocimiento del significado que la cuestión de la Línea General tuvo siempre y aún tiene, tuvo efectos desastrosos para el movimiento marxista-leninista, especialmente en los años 80. El movimiento marxista-leninista atravesó una gran prueba y desintegración en esa década. Pese a honrosas excepciones por parte de partidos y movimientos que enarbolaron la bandera roja de la revolución baja unas extremadamente difíciles condiciones, la mayoría de los partidos y organizaciones experimentaron grandes crisis y su fuerza declinó de manera significativa.
El proceso de apartarse de la problemática de la Línea General, al igual que la evidente crisis del movimiento marxista-leninista (que había emergido previamente, también, a través de las aventuras, la “línea” y la posición de los dos “centros”, China y Albania) condujo o bien a unos sustitutos insuficientes de la Línea General (y este fue el “mejor” caso) o a un importante distanciamiento de las posiciones antirrevisionistas, o incluso posiciones prosocialimperialistas, y a una negación silenciosa de todos los asuntos que la obra de Mao Tsetung sacara a la superficie.
Sin embargo, incluso con posterioridad a los difíciles años 80, durante los años 90 y a comienzos del siglo XXI, en las condiciones de gradual reagrupamiento del movimiento revolucionario y de un cada vez más intenso surgimiento del descontento popular a nivel global, se observa que diversas iniciativas y reuniones de partidos y organizaciones comunistas no se enfocan en la discusión sobre el asunto vital de la Línea General. El grado de coordinación es muy bajo y otras prioridades parecen motivar las diversas iniciativas, en lugar de fomentar de forma estable y resuelta el debate y la discusión de la Línea General. Todo esto ocurre en unas circunstancias en que tienen lugar grandes cambios alrededor nuestro, en que existe un gran conmoción causada por el curso de la reestructuración capitalista/imperialista y el arsenal ideológico y político de la burguesía logra plantear asuntos y tomar la iniciativa escala mundial.
Las exigencias de la nueva etapa del movimiento revolucionario imponen la existencia de partidos y organizaciones que tengan los pies en tierra y se valgan por sí mismos y piensen con su propia cabeza, que sean capaces de analizar las condiciones específicas de las situaciones específicas y tengan la habilidad de innovar, de abrir nuevos senderos. Estas exigencias no se pueden cumplir si no hacemos frente con la autocrítica al hecho de que se ha hecho un gran daño por: (a) el seguidismo, (b) la falta de opinión sobre una serie de asuntos importantes y cruciales, (c) la pobreza en cuestiones de Línea General, y (d) “fácil” ideologización de todos los asuntos.
En nuestra opinión, el revisionismo moderno en todas sus variantes, incluyendo la neorrevisionista, tiene que ser denunciado en el movimiento comunista internacional. Las características esenciales y específicas del revisionismo deben ser estudiadas y generalizadas, a fin de rastrear el óxido revisionista, localizar la influencia revisionista y aislar a los revisionistas (no importa cómo se denominen a sí mismos, como revolucionarios, marxistas-leninistas, internacionalistas, etc., etc.). Pensamos que los principales rasgos del revisionismo moderno son los siguientes:
El revisionismo moderno se opone a la profundización de la lucha de clases. Consecuentemente, conduce a la cooperación con la burguesía; persigue una concertación con el estado de cosas burguesas. En los países capitalistas-imperialistas, el revisionismo moderno apoya los “intereses nacionales” y las “instituciones democráticas”. Participa o trata de participar en las formaciones gubernamentales junto con la burguesía y se inspira por el gubernamentalismo, ofreciendo la absolución a la antipopular política burguesa y, aún más, ayudando directamente a su realización. Atenta contra la bandera de la lucha antiimperialista y promueve una “postura responsable y realista” de cumplir con las condiciones del Nuevo Orden Mundial imperialista. El revisionismo moderno rehúsa luchar contra las integraciones imperialistas y los resultados de la reestructuración capitalista. No combate las políticas de división entre las masas y la clase obrera. No combate el racismo y la xenofobia y continuamente descubre “vías nacionales al socialismo”.
El revisionismo moderno apoya la teoría de las fuerzas productivas y adopta el productivismo. Limita el papel de las masas al “deber” de acelerar un supuesto proceso automático a través del “progreso científico y técnico”. Adora la “revolución científico-técnica” y la considera un proceso objetivamente progresista, positivo y neutral. El revisionismo moderno admiró los “éxitos” del capitalismo e intentó “importarlos” en las sociedades de transición, con el objetivo de “acelerar el desarrollo y creciente productividad”. El resultado fue por supuesto distinto de lo que esperaba, porque es exactamente así como se restauró el capitalismo. Incluso en la actualidad, el revisionismo alaba el “socialismo de mercado”.
El revisionismo moderno está impregnado de estatismo. Reproduce la superstición de adorar al Estado, lo que no tiene nada en común con el punto de vista marxista-leninista del poder proletario. Teme a la movilización y espontaneidad de las masas; no confía ni en las masas ni en la clase obrera. Se apoya en los métodos burocráticos y administrativos y aumenta la distancia entre los mecanismos y las masas. Arrastra estos puntos de vista incluso en las relaciones entre partidos comunistas, manteniendo una postura y práctica arrogantes, que nada tienen en común con las ideas comunistas. Juega un papel activo en calumniar las luchas, organizaciones, individuos y círculos de la izquierda revolucionaria. Coopera con las fuerzas represivas o asume el propio papel de represor en movilizaciones específicas. Al llegar al poder, adopta la política socialimperialista.
Negación de la lucha de clases; promoción de la cooperación de clases, el productivismo y el estatismo son las características esenciales del revisionismo en nuestra época. Las declaraciones, palabras, etc., pueden esclarecer su esencia sólo un poco. Las altisonantes declaraciones y juramentos grandilocuentes de lealtad al marxismo-leninismo sólo pueden engañar a aquellos que quieren ser engañados, o que quieren unirse estrechamente con el revisionismo. La Gran Revolución Cultural Proletaria profundizó en estos asuntos, enriqueció el programa comunista, ofrece un rico material e inspira a aquellos que se empeñan en abrir nuevos senderos para la revolución proletaria en el siglo XXI.

Subrayada y codificada, la Línea General del movimiento comunista contemporáneo se podría formular de la forma siguiente:
“¡Resistir el Nuevo Orden Mundial, el mayor enemigo de la humanidad! ¡Aplastar el holocausto que está siendo preparado por la dirección imperialista y sus siervos!
¡Cambiar a nivel global, a través de las luchas y los movimientos, la correlación de poder a favor de las fuerzas del progreso, promoviendo la Comunidad Internacional de los Pueblos, que es el frente amplio de las clases y capas que luchan contra el Nuevo Orden Mundial y la sociedad dual!
¡Reconstruir, paso a paso, el movimiento comunista, la fuerza necesaria y decisiva que puede unir y ofrecer perspectiva a las luchas!
¡Construir el programa comunista, desechando cualquier cosa oxidada y anacrónica resultante de la dominación del revisionismo durante más de 30 años!
¡Difundir la posición de la actualidad del socialismo y el comunismo como la única salida positiva a la barbarie capitalista!”.

¡Promoviendo y, principalmente, verificando esta Línea General, pensamos que el movimiento comunista de nuestra época abrirá nuevos caminos, conduciendo a la Revolución Proletaria del siglo XXI!

Epílogo
En este pequeño rincón del mundo, Grecia, los comunistas han mejorado y refundado continuamente su ideología de forma revolucionaria. La obra de Mao Tsetung será una gran arma y lección en su camino. La Organización Comunista de Grecia (KOE), continuará estudiando, absorbiendo, tomando ejemplo de Mao y de la Gran Revolución Cultural Proletaria. KOE prestará atención para completar los puntos más esenciales del maoísmo y de la Gran Revolución Cultural Proletaria, la necesaria elaboración del programa comunista moderno y la Línea General del nuevo movimiento comunista. En la actualidad, no puede existir marxismo revolucionario sin el maoísmo y la Gran Revolución Cultural Proletaria.
Honramos la lucha de Mao Tsetung y de los comunistas chinos. Honramos la Gran Revolución Cultural Proletaria conquistando, o reconquistando si es necesario, simples verdades marxistas, y profundizando nuestro conocimiento en el curso de la evolución social. Hemos vivido revoluciones, pero ahora vivimos la dominación de contrarrevoluciones y nos preparamos para una nueva esperanzadora fase revolucionaria de luchas en todo el mundo.

Los comunistas griegos nunca olvidan las grandes verdades formuladas por Mao:
Debemos depender de nuestras propias fuerzas. Cuando los comunistas se desviaron de este principio, la victoria se alejó y nuevas adversidades golpearon a nuestros pueblos.
Debemos atrevernos a luchar, debemos atrevernos a vencer. Los comunistas deben estar preparados para la victoria, no deben sentirse como si fueran los últimos. Deben ser capaces de resolver problemas, de dirigir grandes batallas y grandes experimentos sociales.
Es justo rebelarse. Es correcto ir contra la corriente. Rebelarse contra la injusticia, la opresión y el revisionismo; ignorar las modas y las “soluciones” fáciles.
Debemos conquistar la dialéctica. Sin el materialismo dialéctico no es posible una refundación de nuestra ideología en una dirección militante.
El Partido dirige, no monopoliza. Contra el estrangulamiento de la iniciativa popular, contra las “soluciones sencillas”, contra los métodos administrativos.
Decimos no al “marxismo” de invernadero. Los marxistas no temen confrontarse a ideas erróneas. Sólo a través de la confrontación puede forjarse el marxismo, vigorizarlo e impedir que la revolución se “congele”.
La lucha de clases, las masas y su movilización, en última instancia, el ser humano, son los factores decisivos –no los técnicos, ni las armas, ni los expertos, etc. Las fuerzas productivas no son independientes de la lucha de clases y su desarrollo se ve afectado de forma decisiva por el rumbo de la lucha de clases.
Debemos servir al pueblo de todo corazón y con todo nuestro pensamiento. Debemos ser modestos y cuidadosos. Debemos protegernos de la arrogancia y la petulancia.
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Debemos despreciarlos estratégicamente, pero tener tácticamente en cuenta al oponente ¡especialmente en la actualidad en la lucha desarrollada por los pueblos contra el Nuevo Orden Mundial imperialista y el imperialismo norteamericano!

Organización Comunista de Grecia (KOE)

Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

Nota – La Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) fue la más alta cumbre alcanzada en el camino hacia el comunismo. Bajo la dirección de Mao Tsetung y su íntimo camarada de armas Lin Piao, el proletariado y las amplias masas populares chinas obtuvieron grandes victorias en los ámbitos de la vida política y social, en educación y por erradicar el analfabetismo, en la sanidad, en la liberación de la mujer, en la creación de un nuevo arte y cultura al servicio del pueblo, etc., etc. No es casual que, por este motivo, la Gran Revolución Cultural Proletaria en China, tanto ayer como hoy, sea el blanco de los rabiosos ataques de la burguesía y los revisionistas de todo tipo.
La Gran Revolución Cultural Proletaria en China es un valioso tesoro para el movimiento comunista internacional y para quienes anhelan un mundo libre de explotadores y explotados. Todos cuantos aspiran a una sociedad sin clases, al comunismo, deben estudiarla y aprender de ella.
Una pincelada sobre las importantes transformaciones que la Gran Revolución Cultural Proletaria realizó en el terreno universitario de la República Popular China lo ofrece el apartado titulado La Revolución Cultural dentro del capítulo Mao Tsetung del libro de Bernd Oelgart Ideólogos e ideologías de la Nueva Izquierda, Anagrama, Barcelona 1971, págs. 46-58, que ofrecemos a continuación y que Gran Marcha hemos transcrito para nuestro blog.

LA REVOLUCIÓN CULTURAL
No tenemos intención de trazar una descripción histórica de la revolución cultural –fenómeno único en el mundo socialista, pero conforme con la línea política maoísta.
(…) nuestra opinión es contraria a la de muchos comentaristas occidentales que pretenden que la revolución cultural comenzó desde arriba, y niegan con ello todo origen espontáneo a ese movimiento. En nuestra opinión, existen cierto número de indicios que demuestran lo contrario: por una parte, la publicación bastante tardía en agosto de 1966, de las directivas oficiales como la “Decisión respecto a la gran revolución cultural proletaria en dieciséis puntos”, cuando la crítica violenta había comenzado un año antes. Y, por otra parte, la libertad de acción bastante considerable de los guardias rojos en ese país inmenso. Las decisiones centrales se limitaban a la línea ideológica. (…)
La revolución cultural en el terreno universitario se realizó de entrada sobre el fondo político y solamente más tarde sobre los aspectos constructivos. Era necesario comenzar con el análisis de la función de la universidad en la sociedad, saber qué hace la autoridad en los establecimientos, para formar aquella clase de personas, antes de reconstruir un modelo de tipo nuevo. Las críticas expresadas en esta carta dirigida a Mao Tsetung por las alumnas femeninas son sintomáticas: “…Un gran número de estudiantes han sido gravemente indoctrinado por medio de ideas reaccionarias de las clases explotadoras tales como “la carrera de letras es la única honorable”, “crearse una reputación”, “convertirse en expertos”, “abrirse camino” (…) etc. El actual sistema de exámenes favorece la propagación de estas ideas (…) Muchas escuelas se preocupan unilateralmente de tener una gran proporción de alumnos admitidos en las escuelas superiores y por este motivo muchas se convierten en escuelas “especiales”, escuelas “clave” que únicamente admiten a los “estudiantes destacados”. Las escuelas han abierto las puertas de par en par a quienes sólo se interesan por los libros y no prestan ninguna atención a la política, pero las han cerrado a un gran número de destacados hijos de obreros, de campesinos y de cuadros revolucionarios…” (1).
Se desprende de esta carta la importancia concedida a la educación moral e ideológica. Los establecimientos escolares que en tiempos revolucionarios quieren estar al servicio del pueblo deben politizar e ideologizar una amplia parte de los cursos en perjuicio de materias de menor valor inmediato, como, por ejemplo, la segunda lengua extranjera. Después, aparece la abolición del sistema de exámenes tomado del modelo ruso, reduciendo la selección y la especialización demasiado restringida que contribuye a favorecer la creación de élites, y luego está ampliación del acceso a las escuelas para el mundo obrero y campesino, al que ya nos habíamos referido. Un medio de permitir el aumento del número de alumnos ha sido el de reducir el número de años escolares obligatorios de los ciclos del primario, del secundario y de los finales, ocupados parcialmente por los programas de trabajo transitorio. Parece evidente que ésta disminución rebaja el nivel de los estudios, pero en este inmenso país se trata fundamentalmente de aportar una instrucción cuantitativa. En ese sentido, una reducción de la escolaridad para una minoría permite a largo plazo aumentar el nivel general de toda la población. Resulta de ello: (1) una estratificación más igualitaria (aspecto humanista); (2) la instrucción mínima necesaria para la modernización de la agricultura y de la industria (aspecto económico); (3) una interacción de ambos aspectos. Se puede comprobar el acuerdo unánime de los observadores y sinólogos en cuanto a la constatación del esfuerzo realizado en ese terreno y del éxito conseguido. E. Snow comenta: “Después de haber visitado numerosas escuelas primarias, medias y superiores, he llegado a la conclusión de que ninguna nación ha conseguido liberar en tan poco tiempo las masas populares del analfabetismo, ni inculcar a millones de seres conocimientos de técnica científica e industrial. (…) En todos los terrenos de los estudios avanzados ya se han impuesto standards comparables a los de Rusia y Occidente”. (2) Escribía eso en 1960, es decir, exactamente once años después de la toma del poder en un país de los más atrasados del mundo, comparable a la Rusia de 1917, pero mucho más atrasado en 1949 que la India actualmente.
(…) Desde esta perspectiva, se comprenden las acusaciones al mandarinato universitario durante la revolución cultural, tendientes a impedir el restablecimiento de la función burguesa de la universidad –formación de élites- y a seguir adelante creando unidades teoría-praxis, que ensamblarían la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica. La primera etapa de este triptico fue la participación de los estudiantes en los trabajos manuales de las comunas y la industria. A este fin, el año universitario comprende algunos meses de trabajos manuales. Pero las pretensiones de una relación verdadera entre obreros y estudiantes necesitan una forma nueva de Universidad, pues la participación de los estudiantes en los trabajos rurales no cambia en su raíz la institución que es la universidad, pues la relación directa no se realiza. Los programas de ensayos para conseguir que los estudiantes, y luego los cuadros, no constituyan una capa privilegiada son numerosos. Así, por ejemplo, “más de cien personas de la Universidad Tongtsi de Shangai, han sido enviados por equipos para hacer investigaciones y estudios en los campos y en las fábricas en agosto y septiembre de este año. Sobre la base de sus investigaciones, ha sido elaborada una proposición audaz para reorganizar la Universidad Tongtsi, y convertirla en una nueva institución, en una comuna. Estará compuesta por una universidad, una sección de construcción y un centro de investigación, reuniendo así una triple función: la enseñanza, la investigación y la construcción”. (3)
Estas tentativas demuestran una voluntad encarnizada de hacer desaparecer el antiguo tipo de estudiante separado de las masas, y a largo plazo también el del obrero exclusivamente manual, acercándolos entre sí. (…)

Notas
(1) Cahiers de la Gauche prolétarienne, No 1, Paris, abril 1969, pág. 71.
(2) E. Snow: La Chine en marche, Stock, París 1962, pág. 168.
(3) Cahiers de la Gauche prolétarienne, ob. cit., pág. 82.

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: “A propósito del porvenir” (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero