Portugal – Comunicado del Comité Ejecutivo del Comité Lenin del M.R.P.P. acerca del 28 de Mayo de 1975

Nota: Hoy, 28 de Mayo, se cumple el 40º aniversario del ataque terrorista fascista de la contrarrevolución portuguesa contra el Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.).
El M.R.P.P. era una organización política marxista-leninista-maoísta, fundada el 18 de septiembre de 1970, con el objetivo de dotar a la clase obrera de Portugal de un partido marxista-leninista-maoísta capaz de dirigir la Revolución Democrática Popular.
Tras el golpe de estado del 25 de abril de 1974, el M.R.P.P. llamó al proletariado y a las masas populares portuguesas a no dejarse engañar por las ilusiones del régimen político nacido tras él e intensificar la lucha contra el imperialismo norteamericano y sus agentes así como contra las maniobras de los revisionistas cunhalistas del P “C”.P., lacayos del socialimperialismo soviético, que trataban de imponer una dictadura socialfascista en Portugal. El M.R.P.P. y sus dirigentes desempeñaron un importante papel revolucionario en el desarrollo de la lucha de clases en Portugal entre 1970 y 1975.
En la sesión del 21 de mayo de 1975, el autodenominado “Consejo de la Revolución” (organismo de gobierno del Ejército portugués al servicio de la burguesía constituido tras el golpe militar del 25 de abril de 1974) decidió llevar a cabo una operación de desmantelamiento y consecuente ilegalización del M.R.P.P. para preparar el terreno a la dictadura socialfascista e impedir el avance de la Revolución Democrático Popular en Portugal dirigida por el M.R.P.P. La burguesía portuguesa nombró a Otelo Saraiva de Carvalho y Ramiro Correia para dirigir la planificación y ejecución de la represión contra el M.R.P.P. La operación consistió en un asalto simultáneo, en la noche del 28 de mayo de 1975, de las fuerzas armadas de la nueva PIDE del COPCON contra las sedes del M.R.P.P. , principalmente en la región de Lisboa, deteniendo a todos los que allí se encontraban, hasta un total de 432 personas, incluido el Secretario General Arnaldo Matos y los miembros del Comité Central Fernando Rosas, Danilo Matos y Carlos Santos. Fueron también asaltadas las sedes de la AAP-C (Asociación de Amistad Portugal-China), la guardería infantil popular Ribeiro Santos, la librería Viento del Este, la sede de la revista “Yenán”, la Facultad de Derecho de Lisboa y el liceo Pedro Nunes.
La formidable campaña que se desarrolló en solidaridad y por la libertad de los presos políticos del M.R.P.P. obligó a las autoridades militares a que los detenidos fueran puestos en libertad escalonadamente, sobre todo a partir de finales del mes de junio, siendo finalmente liberados todos ellos el 11 de julio de 1975.
Reproducimos a continuación el “Comunicado del Comité Ejecutivo del Comité Lenin, Comité Central del M.R.P.P. acerca del 28 de Mayo”, de fecha 29 de Mayo de 1975, publicado en el boletín del M.R.P.P. “Documentos” Nº 3-4, Septiembre de 1975, páginas, 24 y 25 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

COMUNICADO DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL COMITÉ LENIN ACERCA DEL 28 DE MAYO
Ayer, día 28 de Mayo, día grato a los fascistas, el COPCON, bajo el mando del conspirador fascista y asesino colonial Jaime Neves, lanzó un ataque terrorista fascista a nuestra sedes y delegaciones, detuvo, golpeó y torturó a más de 400 camaradas nuestros, entre los cuales el secretario general de nuestro Movimiento, camarada ARNALDO MATOS, así como a los camaradas del COMITÉ CENTRAL, Fernando Rosas, Danilo Matos y Carlos Santos.
Fue un ataque cobarde y traicionero llevado a cabo a las 22.30 horas, simultáneamente en todas las sedes y delegaciones de Lisboa, con el apoyo de [vehículos] Panhards y [vehículos blindados] Chaimites, conducidos por centenares de fusileros navales armados hasta los dientes y bien entrenados y experimentados en las masacres a los pueblos hermanos de las colonias. En Lisboa, Santárem, Peniche, Bombarral, Vila Franca de Xira, Barreiro, Setúbal, Alhos Vedros, Montijo, Seixal y otras localidades, nuestros camaradas resistieron firmemente a esta agresión y las masas populares la repudiaron prontamente.
Además de nuestras sedes y delegaciones, los comandos fascistas atacaron, saquearon y destruyeron la sede de la Asociación de Amistad Portugal-China, la guardería infantil popular Ribeiro Santos, la Librería Viento del Este, la sede de la revista de cultura nueva “Yenán”, la Facultad de Derecho así como las casas de algunos antifascistas.
Las tropas colonial-fascistas realizaron ráfagas de disparos, hirieron a varios camaradas y elementos de las masas y pintaron en varias paredes frases contrarrevolucionarias y provocadoras.
El asalto terrorista planeado por los mismos que invadieron la República de Guinea Conakry en 1970 y millares de casas y aldeas de los pueblos de las colonias, sería llevado a la práctica por fascistas y socialfascistas.
El P “C” P controla la llamada “Comisión de Extinción de la PIDE” y se apoderó no sólo de los ficheros como de los manuales transformando así esa comisión en “Comisión de Reorganización de la Nueva PIDE”, controlando también los medios de “información” y la 5ª División del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas. Los socialfascistas del P “C” P prepararon a la opinión pública para la acción terrorista del 28 de Mayo, a través de una pérfida campaña de calumnias y mentiras.
A un fascista perteneciente al ELP, preso por las masas populares y por nuestros simpatizantes en Coimbra, le es dado el derecho de utilizar los micrófonos de radio para vomitar una serie de torpes calumnias y frases provocadoras contra el MRPP. La finalidad de la campaña de contrapropaganda reaccionaria, durante todo el día 28, es aislarnos de las masas, lanzar la confusión en el seno del pueblo, para que después, más fácilmente la represión se abata sobre nuestro Movimiento.
Fascistas y socialfascistas estrechan su abrazo. En cuanto la red terrorista-fascista descubierta por nuestro Movimiento continúa en pie y notorios fascistas y pides [miembros de la antigua policía política del régimen fascista de Salazar y Caeano] son puestos en libertad, una feroz represión cae sobre la clase obrera y su vanguardia. “Los intereses de la burguesía como un todo encuentran en la dictadura militar y en la alianza de esta con el partido socialfascista la forma de su representación” –tal es la justa tesis de nuestro Movimiento salida de la Conferencia Nacional comprobada más de una vez por los recientes acontecimientos.
La represión que ahora se abate sobre nuestro Movimiento de una forma terrorista, no puede envidiar nada a los métodos utilizados durante la dictadura de Salazar y Caetano, y el comienzo de una persecución implacable a todos los demócratas, patriotas y antifascistas de nuestro país. Al atacar la cabeza de la clase obrera, y todo el cuerpo, es el pueblo al que la burguesía y los reaccionarios quieren aniquilar. Es preciso estar preparados. Es preciso formar el más amplio frente contra el fascismo y el socialfascismo.
Además, fascistas y socialfascistas saben que para llevar a buen término su infame “batalla de la producción”, sería necesario que la clase obrera y el pueblo perdieran el norte, quedaran sin brújula, sin su abanderado, su Cuartel-General. Sueños de locos… ¡NADIE HA DE CALLAR LA VOZ DE LA CLASE OBRERA!
El ataque a nuestra Sede Central, solicitud públicamente formulada por el cacique revisionista Varela Gomes, fue llevado a cabo por el fascista Jaime Neves, implicado en el golpe fascista spinolista del 11 de Marzo y uno de los cabecillas de la red terrorista que prepara el nuevo golpe fascista.
Este simple hecho prueba hasta qué punto los fascistas dominan el aparato del Estado, como la contrarrevolución se consolidó en el poder, se prepara para bañar a nuestro pueblo en un mar de sangre y hasta qué punto llegó la criminal política de los encubridores y lacayos de los lamebotas revisionistas del P “C” P.
Mientras tanto, la consolidación de la contrarrevolución a nivel de poder no significa que hayan cesado de manifestarse las contradicciones existentes entre los diversos sectores de la burguesía y entre los diversos imperialismos. El acuerdo entre imperialistas y socialimperialistas, entre fascistas y socialfascistas es temporal y trae ya en sus entrañas el germen de una disputa aún mayor. Un nuevo golpe fascista o socialfascista es el que se prepara y se desarrolla ya ante nuestros ojos.
Como nos apunta el Comité Lenin en su comunicado acerca de los acontecimientos pasados hace poco más de una semana: “Los acontecimientos del último fin de semana prueban que, precisamente en las vísperas de los golpes fascistas, los partidos conciliadores oportunistas y traidores, así como el Gobierno Provisional, como pocilga donde todos ellos se revuelcan y el autodenominado Consejo de la Revolución reclaman y ponen en práctica toda clase de medidas terroristas sobre la clase obrera, el pueblo y nuestro Movimiento, de tal forma que siempre que la represión se intensifica podemos afirmar de inmediato que es un nuevo golpe fascista y su correlativo contragolpe socialfascista que está en vías de desencadenarse. En consecuencia, toda la intensificación de la represión sobre el MRPP y las masas populares tiene el significado preciso y objetivo de abrir y preparar el camino del avance del fascismo y el socialfascismo”.
Todos los golpes fascistas han estado indisolublemente ligados a las amenazas de intervención, chantaje e injerencias del imperialismo yanqui y de su política de cañonera aplicada a través de la escuadra y de las maniobras de la OTAN. Lo mismo acontece en la reciente escalada represiva contra nuestro Movimiento apoyada por las bayonetas y los buques de guerra de los imperialistas yanquis. Sólo un ciego es el que no ve.
En la inminencia del golpe fascista, los socialfascistas empalman a sus víctimas, persiguen y torturan a los comunistas, a los verdaderos demócratas y revolucionarios, pensando así aplacar la ira de sus dioses fascistas y ser recompensados con algunas migajas y benevolencias. En Caxias los socialfascistas del P “C” P torturan ya a nuestros camaradas y dictan órdenes de captura.
Pero donde hay represión hay resistencia y, en Caxias, los comunistas, teniendo a su cabeza a nuestro querido camarada Arnaldo Matos, alzan ya bien alto y de una manera irresistible la bandera roja que millares de personas y muchos camaradas nuestros se han atrevido a levantar antes del 25 de Abril.
La nueva PIDE-COPCON, fascistas y socialfascistas, se preparan para aplicar al camarada Arnaldo Matos y a todos los camaradas, toda la variedad de torturas que aprendieron en su larga y tristemente célebre experiencia de asesinos de los pueblos hermanos de las colonias. Es preciso arrancarlos de sus garras.
Es necesario movilizar al pueblo, pues sólo el pueblo, con nuestro Movimiento a la cabeza, los puede liberar.
Todo verdadero patriota, demócrata y antifascista, tiene el deber de alzarse contra el régimen de terror fascista que encubriéndolo de una pretendida palabrería hueca de “socialismo” está para instalarse en nuestra patria y contra las prisiones arbitrarias e ilegales de nuestros camaradas. Sólo hay dos alternativas: o dejarnos pisotear o atrevernos a alzarnos.
Camaradas:
Las justas tesis de nuestro Movimiento de que “la fase pacífica de la Revolución llegó a su término”, que “La Revolución está a la orden del día” y de que “la burguesía ya no puede gobernar, pero la clase obrera aún no está en condiciones de poder hacerlo ya”, se vuelven comprensibles a los ojos de las grandes masas del pueblo a medida que pasan los días y los hechos se suceden. La vida es la gran escuela.
Todas las esperanzas se agotan. La revolución portuguesa se encuentra en una encrucijada y su desenlace depende del papel que en la revolución desempeña la clase obrera: de que se limite a ser un mero auxiliar de la burguesía o de que asuma la dirección de la Revolución Democrática Popular.
Para alcanzar nuestro objetivo, es preciso tener una conciencia clara de la situación, la sangre fría y la firmeza del destacamento de vanguardia del proletariado.
Es preciso organizar todas las fuerzas teniendo en cuenta la necesidad de la Revolución.
No podemos tener ninguna ilusión legalista, ninguna ilusión pacifista. No debemos empeñarnos en acciones dispersas, sino preparar, organizar y concentrar nuestras fuerzas, empeñándonos sí en los momentos oportunos y en los lugares adecuados.
No debemos renunciar al trabajo legal –tenemos, aun así, que desarrollarlo e intensificarlo, organizarlo mejor, romper hacia nuevas vías y poner en juego nuevas formas y una nueva imaginación. No debemos exagerar su importancia, pero combinándolo con el trabajo ilegal y clandestino que es el centro de nuestra actividad. Debemos reforzar los subterráneos.
Debemos barrer todas las ideas hechas de impotencia y pesimismo.
La situación es más excelente que nunca. El futuro es luminoso pero el camino es sinuoso.
¡Conjugando nuestros esfuerzos con los esfuerzos de todo el pueblo liberaremos a nuestro camarada Arnaldo Matos, jefe incuestionable y educador de nuestro gran Partido y de nuestro pueblo, nos atreveremos a luchar y nos atreveremos a vencer!
¡Que todos los camaradas se unan en torno del Comité Central y del camarada Arnaldo Matos, se agarren a la roca, a las masas populares, encaren la lucha de frente, sigan y apliquen la línea roja de nuestro Movimiento, teniendo presente, siempre presente, el justo principio de que venceremos porque el PUEBLO VENCERÁ!
¡EL PUEBLO LIBERARÁ AL CAMARADA ARNALDO MATOS Y A TODOS LOS ANTIFASCISTAS PRESOS!
¡MUERTE AL FASCISMO Y AL SOCIALFASCISMO! ¡EL PUEBLO VENCERÁ!
¡CONTRA LA REPRESIÓN FASCISTA, RESISTENCIA POPULAR!
¡ABAJO LA DICTADURA MILITAR! ¡VIVA LA DEMOCRACIA POPULAR!
¡OTAN FUERA DE PORTUGAL! ¡INDEPENDENCIA NACIONAL!
¡ADELANTE POR EL GRAN CAMINO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA POPULAR!
¡VIVA EL M.R.P.P.!
¡VIVA EL PARTIDO!
29 de Mayo de 1975
Comité Ejecutivo del Comité Lenin,
Comité Central del M.R.P.P.

Sobre el Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (M.R.P.P.) de Portugal ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Declaración del Comité Lenin Órgano Central del M.R.P.P. el 25 de Abril de 1974

*Circular del Comité Lenin Órgano Central del M.R.P.P. a todos los Comités del Movimiento y a todos los camaradas (25 de Abril de 1974)

* ¡Viva el heroico camarada Ribeiro Santos que cayó en la lucha al servicio del pueblo!

*Con ocasión del 41º aniversario del asesinato de José Antonio Ribeiro dos Santos, primer marxista-leninista-maoísta portugués que dio la vida por la revolución proletaria y por el comunismo

*Honra al camarada Alexandrino de Sousa en el 39º aniversario de su asesinato

*¡Honra a la memoria del camarada Alexandrino de Sousa!

*Atrevámonos a librar también la lucha de clases en el seno de la familia – Circular de la FEML (22 de Mayo de 1975)

Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. (IV) El nacionalismo como programa


Nota – Después de la publicación de El régimen político cubano (Revolución Obrera 424),  El régimen económico cubano (Revolución Obrera 422), y En Cuba: Diplomacia burguesa, negocios y mentiras (Revolución Obrera 421), reproducimos a continuación el artículo “El Nacionalismo como Programa”, cuarto de la serie titulada “Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero”, aparecido en el órgano de los camaradas de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia Revolución Obrera nº 425, de 2 de abril de 2015:

CUBA: EL SOCIALISMO FICCIÓN Y EL CAPITALISMO VERDADERO
En la entrega anterior, dedicada al régimen político cubano, dijimos que sus gobernantes nunca han sido socialistas ni comunistas, por cuanto su programa está reducido, al igual que las guerras de liberación nacional dirigidas por la burguesía y la pequeña burguesía, a conquistar la independencia respecto del imperialismo yanqui; y nos propusimos dedicar esta entrega a explicar por qué ese programa nacionalista es utópico en la era del imperialismo; un problema ya resuelto por el movimiento obrero, ya que la liberación de los países oprimidos no es posible sin la trasformación revolucionaria de la sociedad.
IV. EL NACIONALISMO COMO PROGRAMA
Ya desde principios del siglo pasado, el movimiento obrero comprendió que en el paso del capitalismo a su fase imperialista se había dividido el mundo en un puñado de países opresores, explotadores, y una inmensa mayoría de países oprimidos, explotados. Que la política colonial de dominación directa propia de la fase del capitalismo de libre competencia, se había desarrollado hasta lograr la conquista de todas las tierras no ocupadas en el planeta por parte de los países desarrollados imperialistas; dando así paso a la lucha por un nuevo reparto del mundo ya repartido; donde impera el dominio de las asociaciones monopolistas de los grandes empresarios, el dominio a través de la red del capital, y se traduce en el sojuzgamiento económico, financiero y militar de países políticamente independientes por unos cuantos países imperialistas, esto es, en la dominación semicolonial de los países oprimidos con el yugo más pesado, más sanguinario, más explotador del capitalismo: el capital financiero.
La imposición de los monopolios en la economía capitalista, llevó a la monopolización política de la vida social, o sea, a que en la superestructura política de la sociedad la tendencia a la libertad, propia de los albores del capitalismo, fuera reemplazada por la tendencia a la subyugación, a la intensificación de la opresión sobre países y naciones.
De ahí que pretender resolver el problema de la liberación de los países oprimidos, por aparte y sin aniquilar el poder del capital en tales países, o antes de aniquilarlo, es política burguesa: luchar contra el imperialismo sin sobrepasar los límites del capitalismo. Se necesita derrotar a la burguesía y a los terratenientes, las clases socias y lacayas de los imperialistas en los países oprimidos.
Por consiguiente, el problema de la liberación nacional de los países oprimidos, pasó a ser parte del problema general de la revolución proletaria, de la lucha internacional del trabajo contra el capital, de la Dictadura del Proletariado y el Socialismo, único medio para suprimir la opresión de unos países y naciones sobre otros, para apaciguar la lucha nacional minando las diferencias, y proporcionar una nueva y superior base material para la igualdad nacional, la plena libertad de separación o de unión de las naciones, y la libertad de las naciones a existir como Estados independientes.
Derrocar a la burguesía y a los terratenientes para resolver el problema nacional en la época del imperialismo, es una condición “olvidada”, eludida y silenciada por el oportunismo y el reformismo pequeño burgués antiimperialista, en su vana pretensión de resolver la cuestión nacional del imperialismo de acuerdo con la burguesía y sin tocar su poder. La burguesía no puede resolver el problema nacional del imperialismo, porque ella misma es una clase opresora de pueblos, naciones y países; porque su política para unir a las naciones, es la política del imperialismo: explotación, opresión, anexiones, conquistas militares, preservación de la propiedad privada.
En ese sentido el proletariado no apoya el movimiento nacional por el solo hecho de ser antiimperialista, lo apoya y se alía con él, a condición de que sea un movimiento antiimperialista verdaderamente revolucionario, que no se oponga a la lucha obrera contra el capital, no impida su lucha y organización independientes, ni coarte la agitación y propaganda de su Programa en la educación y organización revolucionaria de las grandes masas populares, en especial de los campesinos para establecer con ellos una sólida alianza de clases.
Cuando esto se olvida o se ignora, se termina respaldando a nombre del internacionalismo proletario, el “antiimperialismo” burgués de la socialdemocracia europea o del bolivarianismo latinoamericano; justificando el apoyo a reconocidos dictadores que se dicen “antiimperialistas”, pero en realidad no son más que peleles de la lucha interimperialista; promoviendo el apoyo a determinados países imperialistas para enfrentar a otros, lo cual significa someterse y apoyar al imperialismo, como puede apreciarse ahora en la actitud de los partidos revisionistas y demócratas pequeñoburgueses frente a los conflictos en el Medio Oriente y Siria.
En esa línea nacionalista burguesa, los gobernantes cubanos se convirtieron en peones de brega del imperialismo ruso y no por ignorancia, porque justamente a principios de los años 60 el proletariado revolucionario, encabezado por el Partido Comunista de China, denunció a los gobernantes rusos como socialistas de palabra e imperialistas de hecho —socialimperialistas—, representantes de la nueva burguesía que había usurpado el poder en la Unión Soviética y se encontraba en la disputa por un nuevo reparto del mundo junto con el imperialismo yanqui y europeo.
Como instrumento del socialimperialismo, los gobernantes cubanos fundaron la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina – OSPAAAL, también conocida como “Tricontinental”, cuyo programa nunca ha ido más allá de “alcanzar la independencia y soberanía nacional de nuestros pueblos [se entiende que la independencia del imperialismo yanqui, porque minimizan a los europeos como enemigos y no consideran como imperialistas a los rusos y chinos] y así contribuir a un mundo de paz y de digna humanidad”, como dijera por estos días su Secretario Ejecutivo Internacional con motivo del 49 aniversario de ese esperpento. Tal fue la razón por la cual a la fundación de esa organización en el 66 solo fueron invitados los partidos revisionistas y algunas organizaciones demócratas pequeñoburguesas y no los partidos marxistas leninistas de la época.
Pero además, los gobernantes cubanos terminaron sirviendo de perros de presa en distintos países donde los imperialistas rusos disputaban territorio a los yanquis: Cuba participó en varias guerras en Asia (Yemen y Siria) y en África (Angola, Etiopía, Congo, Zaire, Guinea-Bisáu, República Árabe Saharaui Democrática) y dando apoyo económico, logístico y político a los partidos revisionistas y a varios grupos guerrilleros de la pequeña burguesía de América Latina, que terminaron todos, o haciendo la paz con el imperialismo y los enemigos internos del pueblo, como lo hicieron las guerrillas de El Salvador y Guatemala y como lo están haciendo las guerrillas colombianas; o convertidos nuevamente en lacayos de los imperialistas yanquis después de conquistar el poder, como en el caso de los sandinistas en Nicaragua, dicho sea de paso, los sandinistas persiguieron, encarcelaron y asesinaron a los comunistas inmediatamente después de derrocar a Somoza en 1979, cuando estos denunciaron su traición a las promesas hechas a los obreros y campesinos.
Pero esta no es una desgraciada casualidad, como pueden argumentar los seguidores de Castro, sino el resultado inevitable de separar la lucha de la liberación nacional de la lucha de la clase obrera por el socialismo; de pretender convertir el antiimperialismo en un programa aparte; a esto era a lo que se referían Lenin y la Internacional Comunista, y a esto obedeció la polémica del dirigente comunista peruano José Carlos Mariátegui contra la confusión surgida alrededor de la Alianza Popular Revolucionaria Americana – APRA del Perú, en la segunda década del siglo pasado; como se sabe, el APRA, que en la época de Mariátegui decía ser antiimperialista, y al que algunos comunistas calificaron de Kuomintang latinoamericano, también es ahora un partido burgués proyanqui en el Perú.
Con disculpas al lector por lo extenso del texto, publicamos apartes de las tesis Sobre el Antimperialismo de Mariátegui a la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana (Internacional Comunista) realizada en Montevideo en 1929:
“La divergencia fundamental entre los elementos que en el Perú aceptaron en principio el A.P.R.A. —como un plan de frente único, nunca como partido y ni siquiera como organización en marcha efectiva y los que fuera del Perú la definieron luego como un Kuo Min Tang latinoamericano, consiste en que los primeros permanecen fieles a la concepción económico-social revolucionaria del antimperialismo, mientras que los segundos explican así su posición: ‘Somos de izquierda (o socialistas) porque somos antimperialistas’. El antimperialismo resulta así elevado a la categoría de un programa, de una actitud política, de un movimiento que se basta a sí mismo y que conduce, espontáneamente, no sabemos en virtud de qué proceso, al socialismo, a la revolución social. Este concepto lleva a una desorbitada superestimación del movimiento antimperialista, a la exageración del mito de la lucha por la ‘segunda independencia’, al romanticismo de que estamos viviendo ya las jornadas de una nueva emancipación.
[…]
El antimperialismo, para nosotros, no constituye ni puede constituir, por sí solo, un programa político, un movimiento de masas apto para la conquista del poder. El antimperialismo, admitido que pudiese movilizar al lado de las masas obreras y campesinas, a la burguesía y pequeña burguesía nacionalistas (ya hemos negado terminantemente esta posibilidad) no anula el antagonismo entre las clases, no suprime su diferencia de intereses.
… El asalto del poder por el antimperialismo, como movimiento demagógico populista, si fuese posible, no representaría nunca la conquista del poder por las masas proletarias, por el socialismo. La revolución socialista encontraría su más encarnizado y peligroso enemigo —peligroso por su confusionismo, por la demagogia—, en la pequeña burguesía afirmada en el poder, ganado mediante sus voces de orden.”
He ahí la razón más profunda de por qué los gobernantes cubanos ahora, luego de que los imperialistas rusos mostraron su verdadera cara, abren las puertas de la isla al capital financiero, a los grandes monopolios y compañías imperialistas de América, Europa y Asia, y por qué el interés de restablecer las relaciones con su antaño enemigo, el imperialismo estadounidense. He ahí en qué termina el nacionalismo como programa.

Otros editoriales y artículos de Revolución Obrera órgano de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia, disponibles en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Editorial – Al respaldo imperialista a la farsa de paz ¡Unir y generalizar la lucha, preparar la Guerra Popular! ( 15 de Marzo 2015)

*8 de Marzo ¡El triunfo de la Revolución Proletaria es inconcebible sin la participación de la mujer! (2 de marzo 2015)

*¿La pacificación propuesta por las FARC a quien sirve? (21 de Febrero 2015)

*En Colombia: pacifismo armado. En la India Guerra Popular (23 Enero 2015)

*¿Qué es la Federación Sindical Mundial (FSM)? (1º  de Agosto 2014)

*Las guerras de rapiña imperialista deben ser enfrentadas con la guerra revolucionaria de masas (21 de agosto 2014)

*Editorial – ¡Contribuir a la unión y generalización de las luchas del pueblo!

*A cien años de la Primera Guerra Mundial imperialista (4 de Julio 2014)

*¡Contra la mentirosa paz de los ricos y la farsa electoral: NO VOTAR, UNIR Y GENERALIZAR LA LUCHA OBRERA Y POPULAR  (8 de Junio 2014)

*A propósito de la muerte de Gabo. Cuando murió hacía mucho tiempo que lo habíamos enterrado

*La Comuna de París: Primer Estado proletario (14 de Marzo 2014)

*La emancipación de la mujer exige su participación en la construcción del Partido (28 de Febrero 2014)

*Editorial – Paz y elecciones: Dos grandes farsas de los explotadores (17 de Febrero 2014) 

Sobre la acumulación de experiencias – Editorial de “Hongqi”, nº 3-4 (1969)

Nota – Reproducimos a continuación el artículo “Sobre la acumulación de experiencias”, que fue publicado originalmente por la revista “Hongqi” (Bandera Roja), nº 3-4, 1969, y posteriormente reproducido en “Peking Review” (Pekín Informa), nº 12, 21 de marzo de 1969, en el transcurso de la Gran Revolución Cultural Proletaria en China. La traducción al español es una colaboración del camarada F. González para el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo.

SOBRE LA ACUMULACIÓN DE EXPERIENCIAS
Editorial de “Hongqi”, Nº 3-4, 1969
La Gran Revolución Cultural Proletaria ha ganado una gran victoria decisiva. Un movimiento de masas revolucionaria, en pro de la transformación de todas las partes de la superestructura que no se corresponde con la base económica socialista, se está desarrollando en profundidad en todos los frentes. Una marea de cólera contra las rabiosas ambiciones de la camarilla revisionista soviética ha barrido las ciudades y el campo de toda nuestra patria. Un tremendo levantamiento se ha dado en todos los campos, apoderándose de la revolución, promoviendo la producción y fomentando la preparación contra la guerra, para acoger el 9º Congreso Nacional del Partido con acciones concretas. La revolución avanza. La situación es excelente, y las masas populares están entusiasmadas.
En estas condiciones, una importante tarea a la que se enfrentan los cuadros de todo nivel del Partido, el Gobierno y el ejército es utilizar el pensamiento de Mao Tse Tung para sintetizar las experiencias de forma consciente, y modificar su propia concepción del mundo, y mejorar el liderazgo de las masas revolucionarias, cumpliendo las tareas históricas de lucha-crítica-transformación. Como Mao nos enseña: «El deber de un líder no es sólo señalar la orientación de la lucha y establecer sus tareas, sino que también debe resumir las experiencias concretas y extenderla rápidamente entre las masas, para favorecer lo correcto y que lo falso no se repita.»
Esto incluye dos aspectos: reunir de una forma hábil las experiencias fundamentales del movimiento proletario revolucionario durante un período histórico determinado y reunir oportunamente las experiencias concretas de las luchas actuales. En ambos aspectos, el Presidente Mao nos ha dado un brillante ejemplo. Durante los dos años pasados, con la gran amplitud y profundidad de la Gran Revolución Cultural Proletaria, durante los ataques que golpearon los cuarteles generales de la burguesía dirigida por el renegado y traidor Liu Shao-chi, y en la feroz y extremadamente compleja lucha de clases que ha afectado al pueblo en su íntima esencia, la clase trabajadora, los pobres, los campesinos de la clase media baja y otros revolucionarios han demostrado su carácter, acumulando experiencias ricas y vitales.
Esto incluye la experiencia positiva sobre cómo impulsar globalmente a las masas hacia la revolución bajo la dictadura del proletariado, y las experiencias negativas extraídas de los errores de algunos. Ambas cosas son valiosas y profundas, y debieran ser recordadas. El Presidente Mao valora en alto grado las creaciones y la sabiduría de las masas. Realiza una generalización teórica y científica , y un resumen de sus experiencias avanzadas, lo cual tiene una significación fundamental y universal; llama a una oportuna atención sobre las erróneas tendencias de derecha o de extrema “izquierda” que deben ser enfrentadas y vigiladas, educa constantemente a los cuadros y proporciona continuamente nuevas instrucciones. Todo ello es después trasladado a la práctica revolucionaria de las masas.
De esta manera, la resistencia y el sabotaje de la clase enemiga se ven derrotados, y se ganan nuevas victorias, una tras otra. Al mismo tiempo, el Presidente Mao asume la investigación y el estudio de ejemplos típicos y descubre, resume y difunde de forma oportuna la experiencia avanzada que representa la dirección y el desarrollo en cada nivel del movimiento y la guía para avanzar de forma continua. La teoría del Presidente Mao sobre la continuidad de la revolución bajo la dictadura del proletariado, la línea y la política que ha formulado, la serie de sus últimas instrucciones y las experiencias distintivas que ha recomendado constituyen un desarrollo creativo del marxismo-leninismo y la vitalidad de la vigorosa Gran Revolución Cultural Proletaria.
Son los elementos que han iluminado el curso histórico de la revolución. El Presidente Mao nos ha enseñado una vez más recientemente que: «Es necesario acumular la experiencia de forma consciente.» «Cuando vamos a una unidad para conocer como es allí la situación, debemos familiarizarnos con el proceso del movimiento en su conjunto, sus principios, su desarrollo y su estado presente, como han actuado las masas y como ha actuado la dirección, que contradicciones y luchas han surgido y que cambios han ocurrido en estas contradicciones, que progresos ha hecho el pueblo en su conocimiento, así como encontrar que reglas han gobernado todo lo anterior».
Los camaradas dirigentes a todos los niveles deben prestar seria atención a esta instrucción del Presidente Mao, estudiándola y ejecutándola de forma consciente. Mao nos enseña lo que significa “consciente”. Significa que debemos bajar la mirada y convertirnos en auténticos alumnos de las masas. En una situación victoriosa, los cuadros dirigentes deben ser especialmente modestos y prudentes, precaviéndose contra la arrogancia y la precipitación. Deben escuchar atentamente las diferentes opiniones presentadas por las masas de trabajadores, campesinos y soldados, y poner en acción la fuerza revolucionaria del proletariado y su excelente estilo de aprender con modestia de las masas. Nada de esto debe ser olvidado. Mao nos enseña que debemos familiarizarnos con la “globalidad del proceso” del movimiento. Esto es lo más importante.
Solo conociendo el proceso total del movimiento podemos dominar las condiciones reales de una manera global; solamente así podemos comprender el proceso histórico de cómo el proletariado ha luchado contra la burguesía y sus agentes en el Partido y de cómo consiguió la victoria en la Gran Revolución Cultural Proletaria; solo así podemos conocer que trucos ha aplicado el enemigo del proletariado bajo diferentes circunstancias, y como hemos descubierto las intrigas enemigas, que cambios a lo largo del proceso ha efectuado el enemigo y nosotros; conoceremos las diferentes clases y las diferentes fuerzas políticas, que cambios han tenido lugar entre los líderes y las masas y que retrocesos han existido. Solamente así podremos hacer un claro y adecuado análisis de las contradicciones entre las masas y hallar que problemas deben solucionarse en el presente y en el futuro durante el curso de la lucha-crítica-transformación, y que métodos hay de solución.
En resumen, solo de esta manera podemos entender las leyes objetivas para llevar a cabo la revolución bajo la dictadura del proletariado y cumplir lo que Mao nos enseña en la siguiente instrucción: «Debemos partir de las condiciones actuales dentro y fuera del país, de la provincia, comarca o distrito, y derivar de las mismas, como guía para la acción, las leyes inherentes a las mismas y no otras supuestas; es decir, encontrar las relaciones internas de los hechos que suceden a nuestro alrededor». La Gran Revolución Cultural Proletaria es una gran revolución política ejecutada en condiciones de socialismo, por el proletariado contra la burguesía y contra otras clases explotadoras. Es una gran batalla en la que la fracción revisionista dentro del Partido ha sido golpeada por los revolucionarios proletarios y por centenares de millones de revolucionarios chinos, enarbolando el marxismo, el leninismo y el pensamiento Mao Tse Tung.
Esta gran revolución política no es accidental en ningún aspecto. Es el inevitable resultado de las agudas y repetidas luchas existentes en la sociedad socialista entre dos clases, proletariado y burguesía; entre dos caminos, el socialista y el capitalista, y entre las dos líneas, la proletaria revolucionaria representada por el Presidente Mao y la línea reaccionaria burguesa, representada por Liu Shao-chi. Pero muchos no estábamos preparados ideológicamente para la revolución socialista, y a menudo fracasamos en la comprensión de muchas sabias previsiones y directrices de Mao, de profundísimo significado, o bien erramos en su honda comprensión cuando las mismas fueron realizadas.
Pudimos entenderlo mejor solo cuando el desarrollo del movimiento revolucionario de masas tocó nuestro interior, y nos permitió obtener experiencias y extraer lecciones de las nuestras. En orden a elevar el nivel de nuestra comprensión, debemos estudiar y recopilar la experiencia histórica de la lucha entre dos clases, los caminos y las dos líneas, observar todas las etapas del desarrollo del movimiento revolucionario de masas y estudiar sus características; revisar como durante los pasados dos años las masas han realizado las directrices de Mao, que pensamos y que hicimos. Que parte de nuestros pensamientos y acciones siguen las instrucciones del Presidente Mao y son correctas y cuales no se atienen a esas instrucciones y son erróneas, y así reunir experiencias, extraer lecciones y descubrir los motivos.
Solo cuando unificamos las experiencias de la Gran Revolución Cultural Proletaria de esta forma podemos absorberla totalmente. La directiva de Mao sobre la necesidad de comprender el proceso histórico es muy importante para nosotros, en orden a llegar a una profunda comprensión de la naturaleza del imperialismo norteamericano, del revisionismo soviético y de todos los reaccionarios del mundo. «¿Y sobre el Kuomintang? Miremos su pasado, y podremos decir su presente; miremos pasado y presente, y podremos decir su futuro.» Observemos la experiencia histórica del pueblo chino en su lucha contra el imperialismo, observemos como la Rusia zarista, predecesora del revisionismo soviético, invadió y ocupó brutalmente vastas extensiones del territorio chino, observemos cuantos crímenes ha cometido la camarilla de renegados revisionistas soviéticos y su inútil intento de ocupar más territorio chino desde su llegada al poder, y observemos simplemente como muchas teorías fascistas, tales como la denominada teoría de la “dictadura internacional” y la teoría de la “soberanía limitada” han presentado la camarilla de renegados revisionistas soviéticos, ese puñado de fascistas, para justificar el envío de tropas agresoras al territorio de otros países, en un vano intento de materializar su rabiosa ambición de redividir el mundo mediante el choque URSS-USA, y veremos cómo las recientes provocaciones armadas de los revisionistas soviéticos no son de ninguna manera accidentales, y que la naturaleza del socialismo revisionista soviético, como el imperialismo de los EE.UU. no cambiará nunca.
La Gran Revolución Cultural Proletaria ha derrotado de forma total a Liu Shao-chi y compañía, al puñado de agentes del imperialismo estadounidense y del revisionismo soviético, arruinando de esa forma el sueño de los revisionistas soviéticos de convertir a China en una colonia del social-imperialismo revisionista soviético por medios “pacíficos”. En estas circunstancias, los revisionistas soviéticos han recurrido en vano a las aventuras militares en una lucha desesperada.
Por ello debemos denunciar y repudiar las teorías fascistas del moderno revisionismo soviético. Debemos mantener alta la vigilancia y golpear sin descanso las ambiciones agresivas de la camarilla de renegados revisionistas soviéticos. Respecto a tropas agresoras que osen invadir nuestro país, actuaremos resueltamente en la forma señalada por el Presidente Mao de tratar a todos los reaccionarios en el mundo: «Si entablan batalla, les barreremos. Así es como funcionan las cosas: si atacan y les barremos tendrán su merecido, si solo barremos a algunos, tendrán parte de su merecido, cuantos más eliminemos, mayor será su merecido; si eliminamos a todos, tendrán su total merecido».
Esto es una lección histórica. La lucha de clases es una realidad objetiva. Las ideas correctas existen de forma invariable en contraste con las ideas erróneas, y se desarrollan en la lucha contra estas. La lucha entre la adhesión a la línea proletaria revolucionaria del Presidente Mao, y la violación de esta línea, la lucha entre la concepción proletaria del mundo y la concepción burguesa, y la lucha entre las concepciones correctas y las erróneas; estas contradicciones existen siempre. Es también preciso analizar el proceso del movimiento, y resumir la experiencia a tiempo a fin de conseguir la unidad de pensamiento respecto a las contradicciones ideológicas de una u otra clase que ahora existen en los grupos dirigentes de los diversos niveles y entre las masas revolucionarias. Es decir, debemos usar el pensamiento Mao Tse Tung para examinar el trabajo que hayamos hecho, hacer análisis globales de las contradicciones que han surgido en el transcurso del desarrollo, distinguir entre las correctas y las equivocadas, aplicar de forma consciente la crítica y la autocrítica, especialmente esta última, y levantar y apoyar lo que se alinee con el pensamiento Mao Tse Tung, y rechazar y derrotar todo lo que vaya contra el.
Sintetizando las experiencias, podemos discernir las contradicciones entre nosotros mismos y el enemigo, y las contradicciones en el seno del pueblo, extraer una distinción clara entre estos dos tipos de contradicciones, realizar un análisis adecuado (que se corresponda totalmente con la situación real) de lo que es correcto y erróneo en cada uno de nosotros y sus logros y avances en el trabajo que hemos hecho, apoyando las ideas correctas y venciendo las falsas. Esto permitirá reforzar nuestra unidad contra el enemigo, basándonos en los principios del pensamiento de Mao.
La mala costumbre de ser arrogante y presuntuoso, enorgulleciéndose de los propios “méritos”, divorciándose de las masas, desdeñando las opiniones distintas de las propias, la mala práctica de aquel que dice una cosa mientras hace otra, y la mala práctica de colocar los intereses propios por delante de todo y proceder siempre con egoísmo, son manifestaciones de la concepción burguesa del mundo, y son un formidable enemigo en la vía de conseguir una correcta síntesis de experiencias y, por tanto, deben ser criticadas y rechazadas. El Presidente Mao nos enseña que debemos “observar cuidadosamente las experiencias avanzadas de las masas en una localidad, sintetizarlas y popularizarlas.”
Existen en todos los lugares unidades relativamente avanzadas. Debemos profundizar en ellas, no de manera superficial, mediante el estudio y la investigación, conseguir material de primera mano, de manera consciente y establecer buenos ejemplos de puesta en práctica de las últimas directrices del Presidente Mao. Normalmente, la experiencia avanzada es de alcance universal y muy convincente. Actualmente los camaradas dirigentes de los diversos departamentos centrales, y aquellos en los niveles provinciales, regionales y comarcales, debieran de forma consciente hacer un buen trabajo en la investigaciones sobre los ejemplos más frecuentes de lucha-crítica-transformación en los frentes industrial agrícola y en la revolución educativa, e informar oportunamente de los resultados y de cualquier otro material al Comité Central del Partido.
Solamente contemplando la situación global y con los ejemplos más frecuentes podremos tomar la iniciativa en la dirección del movimiento. El Presidente Mao señala de forma aguda: «En cualquier sociedad en la que existan clases sociales la lucha de clases nunca acabará. En una sociedad sin clases la lucha entre lo nuevo y lo viejo, y entre la verdad y la falsedad nunca acabará. En los campos de la lucha por la producción y la investigación científica, la humanidad realiza constantes progresos e introduce constantes cambios en la naturaleza; nunca permanecen en el mismo nivel. Por consiguiente, el hombre siempre tiene que acumular experiencias y seguir descubriendo, investigando, creando y avanzando. Las ideas de parálisis, pesimismo, inercia y complacencia son todas erróneas.»
Esta tesis científica de largo alcance del Presidente Mao, generalizando la historia de la sociedad humana y la historia de la naturaleza, explica de forma penetrante la importancia de las experiencias revolucionarias en la guía de la práctica revolucionaria. En el transcurso de la Gran Revolución Cultural Proletaria, tan grande, tan rica en contenidos y tan profunda, en el momento en el que está próximo el Noveno Congreso Nacional del Partido con acciones concretas, camaradas de todo el Partido y todo el Ejército, cuadros revolucionarios y masas revolucionarias a lo largo y ancho del país emplearán de forma consciente el pensamiento de Mao Tse Tung para recopilar sus experiencias en la lucha revolucionaria, incluyendo la experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria de años recientes, la experiencia histórica de la lucha de dos líneas y la reciente experiencia del actual movimiento de lucha-crítica-transformación.
De esta manera, seremos capaces con seguridad de explotar la capacidad revolucionaria del pensamiento de Mao, modificando el mundo subjetivo y el objetivo, y cumpliendo las grandes tareas históricas de lucha-crítica-transformación. Bajo el liderazgo de los cuarteles generales del proletariado, con el Presidente Mao como líder y el vicesecretario Lin como segundo al mando, derrotaremos el sabotaje de las clases enemigas en el país y fuera de él, llevaremos a cabo la lucha contra el imperialismo, el moderno revisionismo y la reacción hasta el fin, avanzado vigorosamente para conseguir nuevas victorias en la revolución socialista y en la construcción del socialismo.

Otros documentos y textos referentes a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1969) en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (I)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por la camarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Pao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (II)

*Sumario del Foro sobre el Trabajo Artístico y Literario en las Fuerzas Armadas convocado por lacamarada Chiang Ching por encargo del camarada Lin Piao – Del 2 al 20 de Febrero de 1966 (III)

*Carta escrita por el camarada Lin Piao sobre el estudio y aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao en el frente industrial y de comunicaciones (11 marzo 1966)

*Carta del camarada Lin Piao a los miembros de la Comisión Permanente del Comité Central del Partido Comunista de China (22 Marzo 1966)

*Carta de Mao Tsetung a los Guardias Rojos de la Secundaria Adjunta a la Universidad de Tsinghua (1 Agosto 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (31 Agosto 1966)

*¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! – Pekín Informa (14 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (15 Septiembre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1966)

*Los Guardias Rojos no temen la prueba de una Larga Marcha – Editorial de Diario del Pueblo (22 Octubre 1966)

*Discurso del camarada Lin Piao en el mitin celebrado en Pekín para recibir a los profesores y estudiantes revolucionarios que vinieron de diversos lugares del país (3 Noviembre 1966)

*Discurso de apertura de Chen Po-ta en el mitin de los trabajadores del arte y la literatura en pro de la Gran Revolución Cultural Proletaria (Pekín, 27 Noviembre 1966)

*¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! – Diario del Pueblo (28 Abril 1967)

*Discurso del Camarada Lin Piao en el mitin de celebración del XVIII Aniversario de la fundación de la República Popular China (1º Octubre 1967)

*Discurso del camarada Lin Piao en la concentración en Pekín en conmemoración del 50º Aniversario de la Revolución de Octubre (6 Noviembre 1967)

*Pintando “El Sol Rojo en nuestros corazones” – Comentario de Radio Pekín (9 Julio 1968)

*Discurso de la camarada Chiang Ching en el mitin de masas celebrando el establecimiento de los comités revolucionarios en toda China (7 Septiembre 1968)

*Crónica de una encuesta sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria en la enseñanza rural en la República Popular China – Diario del Pueblo (25 Octubre 1968)

*Discurso de Lin Piao en el acto de celebración del XIX aniversario de la fundación de la República Popular China  (1º de Octubre 1968)

*Refutación de la teoría de que las masas son retrógradas – Comité Revolucionario de Pekín – Pekín Informa (20 Diciembre 1968)

*La Gran Revolución Cultural Proletaria en China: “A propósito del porvenir” (1969)

*Arte y lucha de clases – El patio donde se cobraban los arriendos

*Cómo los enseñantes colaboraban con los obreros, campesinos, soldados y especialistas en la redacción de manuales durante la Gran Revolución Cultural Proletaria en China

*Cómo la Gran Revolución Cultural Proletaria transformó la Universidad china

*Los carteles revolucionarios chinos de la Gran Revolución Cultural Proletaria y su impacto en el extranjero

 

Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. El régimen político cubano

Nota – Reproducimos a continuación el artículo “El Régimen Político Cubano”, tercero de la serie titulada “Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero”, aparecido en el órgano de los camaradas de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia Revolución Obrera nº 424, de 15 de marzo de 2015:

CUBA: EL SOCIALISMO FICCIÓN Y EL CAPITALISMO VERDADERO

Dando continuidad a esta serie, luego de analizar  El régimen económico cubano  (Revolución Obrera 422) y En Cuba: Diplomacia burguesa, negocios y mentiras (Revolución Obrera 421), publicamos ahora nuestros puntos sobre el régimen político de la isla:
III. EL RÉGIMEN POLÍTICO CUBANO
Así como en las relaciones sociales de producción, la revolución cubana sólo cambió la forma de la explotación capitalista, igual sucedió con el régimen político de dictadura burguesa. La dictadura de Fulgencio Batista fue reemplazada por la dictadura de los nuevos sectores de la burguesía, en particular por los dirigentes del Movimiento 26 de Julio, que dos años más adelante se unieron con el partido revisionista y pacifista cubano en el Partido Comunista de Cuba, un instrumento en las manos de los imperialistas rusos a través del cual ejercieron la dominación del pueblo cubano.
Los dirigentes cubanos, incluido Ernesto Guevara, tuvieron la posibilidad de deslindar campos con los nuevos zares, ya por aquella época desenmascarados como falsos socialistas y comunistas por el proletariado internacional, encabezado por los partidos de China y Albania, pero no lo hicieron. Tras el pretexto de defender la revolución de la inminente agresión imperialista yanqui, se cobijaron bajo el ala de los también imperialistas rusos.
Tal dependencia, no solo impidió el avance de la revolución en el terreno económico social (capitalismo de Estado disfrazado de socialismo), sino también determinó el carácter del Estado y el sistema de gobierno: la dictadura de una camarilla empotrada en un partido disfrazado de comunista y, más concretamente, la dictadura de los hermanos Castro y sus amigos.
La burocracia privilegiada, común a todos los Estados burgueses quedó incólume, solo cambiaron sus nombres; el ejército profesional permanente, común a todos los Estados burgueses, solo cambió las consignas. La separación del pueblo de la administración del Estado, común a todos los Estados burgueses, no solo se mantuvo sino fue agravado por cuanto los obreros y campesinos fueron privados incluso de la libertad burguesa de criticar a los gobernantes —en los años sesenta y por orientación de los imperialistas rusos, fueron creadas las “Unidades Militares de Ayuda a la Producción – UMAP” también llamados “campos de trabajo” a donde se enviaba a todos los críticos o disidentes, medida reaccionaria que los imperialistas y el trotskismo le achacan a un supuesto stalinismo. En Cuba, como en todos los países capitalistas, las masas se encuentran desarmadas e impotentes para elegir, destituir o remover a los funcionarios del Estado.
Los “Comités de Defensa de la Revolución – CDR”, organismos que se pueden considerar las únicas instituciones democráticas, en el sentido de que allí, por ser organizaciones de las barriadas, participan todos los habitantes y eligen delegados a la “Asamblea Nacional del Poder Popular”, no tienen ningún poder real y cumplen más bien una función policial y de control de la población.
Toda la experiencia del movimiento obrero confirma que la verdadera revolución proletaria no puede dejar en pie la máquina burocrático-militar burguesa: debe destruirla; debe crear un nuevo tipo de Estado sustituyendo el ejército profesional permanente por el pueblo en armas, reemplazando la burocracia estatal privilegiada y separada de la sociedad por organismos de las masas legislativos y ejecutivos al mismo tiempo, donde los funcionarios del Estado sean elegibles y removibles en cualquier momento, y sus salarios no sean superiores al del obrero común. Tal es el rasero por el cual puede medirse el alcance de toda verdadera revolución en cuanto al Estado.
Estos asuntos, sobre el nuevo tipo de Estado necesario para llevar a cabo la completa emancipación de los trabajadores, eran justamente, los problemas que discutía el Movimiento Comunista Internacional en el momento de la revolución cubana. El proletariado ya había sido derrotado en la URSS y era la nueva burguesía, socialista y comunista de palabra pero imperialista de hecho, quien había tomado las riendas de la sociedad y fue esa burguesía quien entró a regir los destinos de la isla en connivencia con los nuevos gobernantes.
Los gobernantes cubanos nunca han sido socialistas ni comunistas, su programa está reducido, al igual que las guerras de liberación nacional dirigidas por la burguesía y la pequeña burguesía, a conquistar la independencia respecto del imperialismo yanqui. Un programa nacionalista, utópico en la era del imperialismo, por cuanto independiente de la voluntad y de los deseos de los hombres, siempre terminará bajo la tutela de uno u otro poder imperialista. Esto estaba ya claro para el movimiento obrero desde la aparición del imperialismo como etapa superior y última del capitalismo: la liberación de los países oprimidos no es posible sin la transformación revolucionaria de la sociedad. Es decir, el problema colonial del imperialismo hace parte de la revolución proletaria mundial, la lucha de los pueblos por su liberación solo puede triunfar si está unida a la lucha del proletariado por la revolución socialista… pero este es el tema de la siguiente entrega.

Otros editoriales y artículos de Revolución Obrera órgano de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia, disponibles en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Editorial – Al respaldo imperialista a la farsa de paz ¡Unir y generalizar la lucha, preparar la Guerra Popular! ( 15 de Marzo 2015)

*8 de Marzo ¡El triunfo de la Revolución Proletaria es inconcebible sin la participación de la mujer! (2 de marzo 2015)

*¿La pacificación propuesta por las FARC a quien sirve? (21 de Febrero 2015)

*En Colombia: pacifismo armado. En la India Guerra Popular (23 Enero 2015)

*¿Qué es la Federación Sindical Mundial (FSM)? (1º  de Agosto 2014)

*Las guerras de rapiña imperialista deben ser enfrentadas con la guerra revolucionaria de masas (21 de agosto 2014)

*Editorial – ¡Contribuir a la unión y generalización de las luchas del pueblo!

*A cien años de la Primera Guerra Mundial imperialista (4 de Julio 2014)

*¡Contra la mentirosa paz de los ricos y la farsa electoral: NO VOTAR, UNIR Y GENERALIZAR LA LUCHA OBRERA Y POPULAR  (8 de Junio 2014)

*A propósito de la muerte de Gabo. Cuando murió hacía mucho tiempo que lo habíamos enterrado

*La Comuna de París: Primer Estado proletario (14 de Marzo 2014)

*La emancipación de la mujer exige su participación en la construcción del Partido (28 de Febrero 2014)

*Editorial – Paz y elecciones: Dos grandes farsas de los explotadores (17 de Febrero 2014) 

La influencia de la Revolución China en el Movimiento Comunista de Grecia (2006) – Documento de la Organización Comunista de Grecia (KOE)


Nota – La Organización Comunista de Grecia (Kommounistiki Organosi Elladas – KOE) fue una organización que se definía a sí misma como “popular, militante y democrática. Nuestras raíces están en el movimiento comunista de Grecia, que está unido con el Pueblo griego a través de lazos indestructibles por la sangre vertida en innumerables décadas de luchas por la Liberación Nacional y Social. Nuestra base teórica es el marxismo revolucionario, fundado por Marx y Engels y enriquecido por el leninismo y las obras de Mao Tsetung, continuamente enriquecido por los esfuerzos colectivos por producir las necesarias nuevas respuestas a los nuevos problemas que surgen en la época moderna”.
En julio de 2013, diez días antes del I Congreso de SYRIZA, KOE anunció su “decisión de suspender su presencia pública autónoma como un paso necesario para el fortalecimiento de SYRIZA y de su expresión unificada”.
Con anterioridad, en el año 2006, KOE elaboró un extenso documento titulado “La influencia de la revolución china en el movimiento comunista de Grecia”.
Gran Marcha Hacia el Comunismo comparte la inmensa mayoría de las posiciones políticas que KOE mantiene en este documento (en cuanto a la defensa de Mao Tsetung y sus enseñanzas, la Gran Revolución Cultural Proletaria, etc.), aunque discrepamos en algunas de sus afirmaciones (como, por ejemplo, cuando escribe que “en las décadas siguientes [a la de los años 70 del siglo XX], una serie de fuerzas mostraron una tendencia por reducir el maoísmo a la estrategia de la Guerra Popular y aclamaron la Guerra Popular como la línea general del movimiento comunista. Esta postura obstaculizó a esa corriente de estudiar en profundidad los cambios que se estaban produciendo en el mundo en ese momento” o también cuando señala que el último intento serio de elaborar una línea general del movimiento comunista internacional fuese el realizado por el Partido Comunista de China en los años 60 del siglo pasado, omitiendo la importancia que supuso la creación del hoy desaparecido Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) y su  Declaración fundacional de Marzo de 1984 al igual que la histórica declaración del MRI ¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo! de 26 de Diciembre de 1993).
Sin embargo consideramos que se trata de un documento de gran interés, tanto por ser ilustrativo de la historia del movimiento comunista y maoísta en Grecia, como por su análisis crítico y autocrítico, estando alejado de posturas dogmáticas y por plantear además cuestiones de vital importancia sobre la lucha contra el revisionismo contemporáneo y muy útil para que los comunistas no olvidemos las enseñanzas del gran maestro del proletariado Mao Tsetung y la necesaria tarea de la unidad de los comunistas del mundo con una línea general que, en la actualidad, en opinión de Gran Marcha Hacia el Comunismo, no puede ser otra que el dar pasos en la construcción de una nueva organización internacional basada en el marxismo-leninismo-maoísmo para poder avanzar con éxito por el camino hacia la nueva gran ola de la Revolución Proletaria Mundial.
Reproducimos a continuación el documento de KOE “La influencia de la revolución china en el movimiento comunista de Grecia” que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español.

LA INFLUENCIA DE LA REVOLUCIÓN CHINA EN EL MOVIMIENTO COMUNISTA DE GRECIA (2006)
Contribución al proyecto del Camarada Bao Yu Ching
Introducción
Sin lugar a dudas, la lucha de los comunistas chinos ha influido, y hasta cierto grado definido el desarrollo del movimiento comunista internacional. No podemos saber cuál sería el alcance de la resistencia contra el revisionismo y la restauración capitalista si no hubiese tenido lugar la contribución esencial del Partido Comunista de China (PCCh), de los comunistas chinos y de Mao Tsetung.
Sin embargo, la verdadera cuestión que nos debe importar y apunta hacia una evaluación crítica es la siguiente: ¿se ha hecho todo lo máximo posible para oponerse al revisionismo y a la restauración capitalista? Los acontecimientos internos en China y a nivel internacional durante los años 60 y70 no son fáciles de “descifrar”, ni sería correcto de una forma metodológica juzgar a través del “resultado”. Por un lado, existe el hecho de que el “cuartel general” que condujo la lucha contra el revisionismo soviético durante los años 60 (y parecía unido en ese momento), se dividiría posteriormente, durante la Revolución Cultural. De otro lado, el cambio en la política exterior china caracterizado por el acercamiento chino-norteamericano y la aplicación de la “Teoría de los Tres Mundos”, plantea muchas cuestiones que deben ser analizadas, porque no debemos limitarnos a un canto de alabanza ceremonial. Somos conscientes de la seriedad y dificultad de un esfuerzo así, pero no podemos pretender, 50 años después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y 40 años después del inicio de la Revolución Cultural, que no existan dichos asuntos.
Nuestra contribución puede alcanzar el punto de formular una opinión (abierta al debate) y compartir la experiencia de una pequeña sección del proletariado internacional, el movimiento comunista griego.

Los comunistas griegos y la Revolución China
“Nuestros países tienen dos cosas en común: nuestra antigua civilización, y dos números funestos, 6 y 7. Vosotros estáis en el paralelo 36 y nosotros en el 37. Vosotros tenéis la 6ª Flota estadounidense y nosotros la 7ª”.
(De un discurso del Presidente Mao durante un encuentro con representantes de la Liga de Amistad Grecia-China en 1965).
Es de interés exponer la opinión dada por el gran comunista griego que fue pionero en la lucha antirrevisionista en Grecia. Es la del camarada Yannis Hontzeas quien, en la siguiente nota, nos ofrece un testimonio de lo que era la percepción de los comunistas griegos sobre el PCCh, y cuáles eran sus expectativas, antes de iniciarse el conflicto con los revisionistas rusos:
“Cuando I.V. Stalin murió, muchos comunistas en nuestro país, la mayoría miembros del veterano EAM [Frente de Liberación Nacional] que permaneció fiel al PCG [Partido Comunista de Grecia o KKE) y a las tradiciones del EAM durante tiempos difíciles, esperaban que el Presidente Mao fuese invitado a Moscú a fin de asesorar, dirigir, y organizar las cosas. No importa lo que uno pueda decir hoy, Mao era entonces, tras la muerte de Stalin, calificado como el dirigente del proletariado mundial, el guía del movimiento comunista internacional. Si se trataba de una fe simplista, este es un asunto de distinta naturaleza. Mao visitó Moscú en dos ocasiones separadas. La primera vez en 1950 a fin de firmar el tratado con Stalin, y la segunda en 1957 con objeto de asistir a la Conferencia de Partidos Comunistas. Tras los acontecimientos de ese periodo, el nombre de Mao fue transformado de la leyenda a la blasfemia –para convertirse en leyenda nuevamente en los años 60 y 70, ganándose las mentes tanto de la juventud como del pueblo trabajador, obteniendo incluso mayor gloria tras años de calumnias. ¿Pero cómo se conoció en Grecia a Mao y a la Revolución china?
La generación que creció en los años 30 tenía una percepción “mítica” de lo que estaba ocurriendo en China. Por supuesto los comunistas y simpatizantes leían en los periódicos comunistas sobre el heroísmo y victorias del Ejército Rojo chino, del Gobierno soviético chino, etc. Los viejos comunistas recordaban entonces a los jóvenes que la Revolución china no era un juego. Les recordaban la sangrienta invasión japonesa, orgullosos de haber participado en las protestas durante los años 20 bajo la consigna de “¡Fuera las manos de China!”, etc. Instintivamente, esa auténticamente magnífica y legendaria revolución tocaba de tal manera los corazones y las mentes de nuestro pueblo, que incluso la prensa burguesa se interesó en ella para aumentar sus ventas, y así contribuyó enormemente a la información general sobre China y su revolución, no importa cuán precisa fuera de hecho esta información.
El nombre de Mao Tsetung comenzó a ser mencionado relativamente tarde. Los nombres de otros líderes del Ejército Rojo fueron inicialmente mencionados con mayor frecuencia –pero siempre de un modo confuso. No obstante, las campañas y contracampañas del Ejército Rojo llenaron de sorpresa a la burguesía y a nuestro pueblo de admiración.
A mediados de los años 30 el nombre de Mao comenzó a ser mencionado en la prensa burguesa como el de un general comunista satánico –especialmente porque nuestros periodistas burgueses informaban una y otra vez que había resultado muerto y luego siempre reaparecía vivo. Mientras tanto, desde 1936, Grecia vivía bajo otra dictadura fascista. La Guerra Civil española, pese a su lugar dominante en las noticias internacionales, aún dejaba espacio para la Revolución China, el Frente Unido, etc. Brotó una convicción entre los comunistas y simpatizantes griegos que el Ejército Rojo era invencible. Durante la ocupación [alemana de Grecia 1941-1944] y posteriormente, el PCCh, su Ejército, al igual que Mao, se hicieron incluso más populares. Durante el verano de 1946 hasta principios de 1947, cuando el Terror Blanco [en Grecia] estaba en su apogeo, Rizospastis [el entonces órgano del PC de Grecia aún legal] publicó los famosos principios de la guerra de guerrillas que fueron formulados por Mao en su trabajo “Una sola chispa puede encender la pradera” (“cuando el enemigo avanza, nosotros retrocedemos, etc.). Tras su publicación, el régimen reaccionario prohibió prácticamente la venta del Rizospastis.
Los comunistas, el pueblo de Grecia, seguían la marcha triunfal de la Guerra Revolucionaria del pueblo chino y saludaron calurosamente su victoria. La victoria en China se convirtió en un factor de gran ayuda, dado que se produjo simultáneamente (1949) a la “victoria” de las fuerzas reaccionarias del monarcofascismo en Grecia dirigidas por EE.UU.
Demos un ejemplo: en Makronisos [una pequeña isla griega transformada en el más feroz campo de concentración y tortura], un militante fue salvajemente torturado, pero rehusó denunciar sus convicciones. Los torturadores entonces trataron de convencerle con el “super argumento” siguiente: ¿por qué no te unes a la mayoría? (se referían a los militantes que se habían rendido por las insoportables torturas). Y les respondió: “¿Qué decís? ¡Soy yo quien pertenezco a la mayoría! ¿No son los 900 millones de chinos (exagerando el número de la población china dado el estado psicológico en que se encontraba) la mayoría? ¡Torturarnos, asesinarnos, pero un día seréis castigados, tanto vosotros como vuestros amos!” Este no es un caso aislado. La victoria de la Revolución china estimuló enormemente a los presos comunistas griegos en estos difíciles años.
Durante los años 1950-1956 comenzaron las traducciones de las obras de Mao, originalmente escritas a mano, que eran difundidas de mano en mano en las prisiones y campos de concentración, y más tarde a través de editoriales. La Guerra de Corea y el papel de China allí cosecharon nuevamente la admiración del pueblo griego.
Durante un breve periodo después de la “VI Conferencia” [la “VI Conferencia”, organizada con la violenta intervención de los revisionistas soviéticos en 1956 fue para el PCG lo que el XX Congreso para el PCUS] los nuevos dirigentes revisionistas del PCG desplegaron de todas las formas posibles su admiración y apoyo por el Presidente Mao, alabando la combinación de su “sabiduría occidental” con su marxismo-leninismo “antidogmático”.
Sin embargo, esta admiración cambió rabiosamente en el verano de 1957, cuando la Conferencia de Partidos Comunistas en Moscú declaró que el revisionismo era la principal amenaza para el movimiento comunista internacional. “Bien informados”, como siempre, los revisionistas griegos lo atribuyeron a Mao. Desde 1959 se incrementaron los ataques calumniosos contra Mao al igual que el veneno antiinternacionalista, anticomunista y antichino.”
Posteriormente, cuando nuestra organización examinó el periodo posterior a 1956, llegó a las siguientes conclusiones:
1. Durante los años 1953-1957 hubo muchos giros y cambios en la URSS y en muchos partidos comunistas. Los revisionistas en la camarilla dirigente del PCUS permanecieron tranquilos para promover todas sus decisiones y poderse estabilizar. Aquí reside una cierta responsabilidad en cuanto a cuándo y qué tipo de crítica en contra del revisionismo se realizó, o incluso como las posiciones revisionistas fueron inicialmente favorecidas (incluyendo por parte del PCCh). [Cualquiera que lea los artículos “Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado” y “Más sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado” de 1956 podrá ver claramente nuestro punto de vista.].
Del mismo modo, aunque las declaraciones de las conferencias internacionales de 1957 y 1960 calificaban al revisionismo como la principal amenaza, no bloquearon realmente el predominio del revisionismo moderno. Cuanto ocurrió a nivel internacional hasta el comienzo de la polémica pública entre el PCUS y el PCCh, fue en realidad muy insuficiente, ofreciendo así al revisionismo moderno un tiempo precioso para estabilizarse, calumniar a sus oponentes y aislar a las fuerzas comunistas coherentes.
2. La X Conferencia del PCCh a finales de 1962 es la primera vez en que se adoptaron directrices relativas a la lucha de clases bajo el socialismo, los “dos caminos”, el peligro de restauración capitalista y la crítica de la construcción socialista en la URSS. Todas estas conclusiones se expresarían a través de la polémica pública durante el conflicto abierto con la URSS en 1963-1964. De hecho, muchas cosas ya habían ocurrido tales como el Gran Salto Adelante, la retirada de los expertos soviéticos y la ruptura de relaciones entre la URSS y China, la histeria antichina y antialbanesa en la prensa y los congresos de los partidos revisionistas.
Pese al hecho que las mencionadas conclusiones constituyeron un avance histórico y fomentaron y armaron la lucha de los comunistas coherentes de todo el mundo, la mayor parte del Partido chino se encontraba bajo el control de Liu Shao-chi y Teng Xiao-ping, que no hicieron sino minar la lucha antirrevisionista. Esta cuestión es importante, porque cuando en 1964 surge el problema de la separación organizativa de los partidos revisionistas, ésta camarilla domina el PCCh con todas las consecuencias que esto tuvo. No obstante, existen muchas cuestiones en este periodo en China que parecían ser o eran realmente controvertidas.
3. El estallido de la Revolución Cultural muestra en la práctica lo inadecuado de la respuesta inicial, al igual que la necesidad de una más profunda crítica y revolucionarización del programa, así como de la acción de las masas. A diferencia del documento “secreto” de N. Jruschov sobre Stalin (que fue suministrado deliberadamente a la CIA y publicado por ésta, tratándose del primer gran intento de cooperación soviético-norteamericano), que supuso un gran golpe para los comunistas del mundo entero, la consigna de la Revolución Cultural de “¡Bombardear el Cuartel General!” fue un grito de batalla para la rebelión, para la creación de una nueva generación de comunistas que crearían un nuevo programa, enriquecido con todas las conclusiones sobre las características de las sociedades socialistas, la necesidad de profundizar la dictadura del proletariado y el impulso de la lucha contra el imperialismo a escala internacional. Además, estuvo ligado al surgimiento de una nueva ola revolucionaria por todo el mundo. Surge una pregunta: habiendo de enfrentarse a enemigos unidos y bien organizados (el imperialismo, el socialimperialismo, el revisionismo moderno, etc.), ¿acaso avanzó la reestructuración y reagrupamiento a escala internacional del movimiento comunista de una forma suficientemente organizada? ¿Con qué programa?
4. En el contexto anterior, existe un asunto que es la actitud del PCCh relativo a la situación en Europa (y no nos referimos a la “teoría de los tres mundos”, que vendría después). En lo que respecta a Europa, hubo una desconcertante declaración: “debemos unirnos al revisionismo secundario para oponernos al revisionismo principal”. Tanto el “flirteo” del PCCh con el eurocomunismo y sus relaciones con el Partido Comunista de Rumanía y el Partido Comunista de España de Santiago Carrillo constituyen el resultado de determinadas valoraciones. De manera simultánea, reflejan un modo estatista de pensar por parte del PCCh, al menos en lo que concierne a Europa. Muchas cosas pueden ser explicadas por la compleja situación interna y las luchas en China, pero permanece el hecho que todo lo anterior no resultó ser de ayuda para las fuerzas antirrevisionistas a nivel internacional, y especialmente en Europa. Por el contrario, crearon dificultades. El análisis que puede residir tras esto es que no se esperaban grandes movimientos revolucionarios en Europa. En combinación con el análisis de que se debía dar prioridad a las zonas revolucionarias, el resultado fue “descuidar” el deber de proporcionar ayuda y análisis y dirección específicos a los comunistas de Europa. El otro campo (el revisionismo soviético) no descuidó este deber en absoluto. Esto fue un error, especialmente tras la “tormenta” provocada por el “Mayo del 68” y el alejamiento a gran escala por parte de las masas de la influencia burguesa y revisionista. El error fue mayor cuando las posiciones y opiniones informales de los chinos se expresaron en Europa a través de …. intelectuales, y cuando se permitieron e incluso se fomentaron que aparecieran ejemplos denigrantes de partidos “prochinos” .
5. ¿Cuál fue la razón por el hecho de que, en la lucha contra el revisionismo, una gran parte del movimiento comunista internacional fracasó en agruparse y grupos que se crearon sobre la base de esta lucha con frecuencia fracasaron en lograr una base mayor y más masiva? Existen razones a nivel objetivo y subjetivo.
Entre las primeras podemos reconocer el hecho que, en contraste con el viejo revisionismo, el revisionismo moderno contó con el apoyo de Estados. Esto es muy significativo. Aunque el apoyo por parte de Estados hacia los partidos revisionistas tuvo muchas caras y fue continuo, lo mismo no puede aplicarse respecto del PCCh y del PTA (Partido del Trabajo de Albania) hacia el movimiento comunista antirrevisionista internacional. El revisionismo, pese a sus contradicciones, actuó de un modo organizado mientras el marxista-leninista actuó dividido en muchos pedazos, no sólo a nivel de coordinación sino también a nivel de clarificar los asuntos básicos teóricos, políticos, etc. Esto en lo referente al nivel objetivo.
A nivel subjetivo, y este aspecto no es, por supuesto, independiente del objetivo, existieron varias corrientes entre las fuerzas que se oponían al revisionismo. Había quienes creían que una cierta “mala suerte” golpeó al movimiento comunista en cierto “momento”, alterando su curso y que las cosas se corregirían “automáticamente” algún día. Otros estaban más unidos a expresiones de discusión general de las creencias básicas. Y otros, según sus experiencias específicas, vieron que muchos asuntos deberían ser reexaminados en profundidad, etc. Finalmente, había una tendencia mayoritaria, según la cual los problemas debían ser solventados por “alguien distinto”.
Los conflictos entre estas tendencias se intensificaron debido a la forma en que se interpretó la Revolución Cultural, al igual que por algunos análisis semiformales que circularon en Europa y afectaban al pasado del movimiento comunista. La incapacidad de las fuerzas organizadas en Europa en países como Francia e Italia para elaborar un análisis correcto e intervenir –en grado suficiente- en acontecimientos como Mayo de 1968, pese al hecho de que en ambos casos hubo un gran interés por parte de ambos partidos (PCCh-PTA), convirtieron el problema en mayor, porque en ese periodo amplias masas estaban desenganchándose del revisionismo, creando formaciones temporales o más estables de organizaciones políticas. Podríamos mencionar un extenso número de ejemplos que muestran las diferencias que existían (ya antes de la ruptura entre China y Albania) entre las fuerzas que combatían al revisionismo, y sus consecuencias.
Faltaban dos cosas en un período donde nuevos fenómenos y tendencias se estaban desarrollando en el mundo moderno: un proceso de discusión de todos los problemas a los que se enfrentaban los movimientos y organizaciones marxistas-leninistas, y una base común “central” ideológico-política.
Finalmente, tal como se esperaba, la “teoría de los tres mundos” jugó un negativo e importante papel especialmente en Europa. La crisis y división de los partidos marxistas-leninistas en Europa durante los años 70 y 80 no son irrelevantes a estos asuntos.

Volviendo a nuestra propia historia
En 1955, en Tashkent, capital del Kazajistán soviético (y base de los refugiados políticos comunistas griegos tras la derrota del Ejército Democrático de Grecia en 1949), comenzó una cruel intervención de los revisionistas soviéticos contra el Partido Comunista de Grecia. Los problemas se prolongaron durante meses, alcanzando su cima con el establecimiento de una “comisión internacional especial de partidos hermanos” con el objetivo de “resolver la crisis” –que los propios revisionistas habían provocado en el seno del PCG. El resultado fue la expulsión de miles de comunistas en todas las organizaciones de los refugiados políticos, al igual que el exilio de centenares de ellos a Siberia, incluido el del propio secretario general, Nikos Zachariadis. La razón fue la no conformidad y desacuerdo de los comunistas griegos con el “nuevo espíritu” de los revisionistas soviéticos, y, en última instancia, su oposición a las directrices del XX Congreso del PCUS.
Desde 1956 hasta 1964, tuvo lugar un gran enfrentamiento dentro del movimiento comunista griego, implicando a miles de comunistas griegos que vivían como refugiados políticos en la URSS y los países socialistas, al igual que en la propia Grecia, en las organizaciones clandestinas, en el exilio y en las prisiones. Desde comienzos de los años 60, las obras de Mao y los documentos del PCCh comenzaron a ser distribuidos entre los comunistas griegos. Como resultado de este enfrentamiento, la primera expresión pública de los marxistas-leninistas griegos, la revista Anagennisi (Renacimiento) fue publicada en Octubre de 1964. Muchos documentos del PCCh fueron reeditados en esta revista, y la Gran Revolución Cultural Proletaria fue apoyada públicamente –hecho que provocó la furia de los revisionistas griegos.
En este momento, es necesaria una clarificación histórica: históricamente, el PCG, el movimiento comunista griego, se formó y desarrolló con la decisiva contribución del PC de la URSS y de la Internacional Comunista. Esta realidad se expresó en todos los aspectos de sus actividades, en su política organizativa y en sus métodos de dirección y educación. Estas relaciones especiales entre el PCG y el PC de la URSS, al igual que la aguda y ruda lucha de clases en Grecia (legislación anticomunista, dictaduras fascistas, complots de la policía secreta, la guerra civil, los castigos especiales anticomunistas en las islas de la tortura y exilio, etc.) se reflejaron inevitablemente en la realidad del movimiento comunista griego –y sus reflejos no fueron exclusivamente positivos, dado que también adoptamos los aspectos negativos del “modelo” soviético. Por tanto, se creó un “sistema”, teniendo como consecuencia que el movimiento comunista griego no ha experimentado ninguna campaña de rectificación tales como las realizadas por el PCCh en 1941-1942. Esto puede explicar muchas cosas.
Lo que denominamos dirección revolucionaria del movimiento marxista-leninista en Grecia no fue algo que tuvo un único color o monolítico, y no fue algo unificado desde su inicio en cuanto a lo que declaraba o combatía. Esto constituyó un cierto tipo de fortaleza y debilidad a la vez. Su fortaleza residió en que no fue la causa de un grupo minoritario de personas, sino que expresó una reivindicación profundamente enraizada en una extensa masa de militantes. Los aspectos débiles se superarían si aquellos en puestos de dirección en este movimiento cumplieran sus deberes en momentos decisivos y determinantes.
Los militantes que se rebelaron contra el revisionismo dentro y fuera de Grecia, fueron los más disciplinados y fieles al Partido soviético de antes de 1956, comparados con otros miembros que no se rebelaron. Esta “paradoja” es una peculiaridad aún más importante del movimiento marxista-leninista griego en comparación con otros países. La lucha antirrevisionista en Grecia no fue una cuestión de mecanismos o estudiantes; por el contrario, lo que propulsó la lucha antirrevisionista fue la rebelión de los militantes de base del movimiento comunista griego. Por tanto, la historia de la lucha antirrevisionista en Grecia es mucho más antigua que lo que mucha gente piensa, y definitivamente no se originó sólo como una rebelión juvenil, tal y como ocurrió en diversos países europeos. Por el contrario, la juventud griega de aquella época conoció la corriente antirrevisionista a través de un ritmo lento y tortuoso.
Durante los años 1956-58, cuando el “nuevo espíritu” (XX Congreso) ya había iniciado una gran masacre contra los comunistas griegos viviendo en la URSS y otros países socialistas, y expulsado a la mayoría de los comunistas de Tashkent, dentro de Grecia el equilibrio de fuerzas era el siguiente: las organizaciones clandestinas (especialmente tras la postura de la dirección favoreciendo la autodisolución de las organizaciones clandestinas, tal y como fue ordenado por los jruchovistas), la mayoría de los comunistas en el campo de exiliados de Ai-Stratis (el principal campo de exiliados en Grecia), un extenso número de los militantes detenidos y la mayoría de los cuadros medios e inferiores de las organizaciones legales allí, en diverso grado, se opusieron a la “nueva situación” provocada por la intervención jruchovista en el PCG. Este equilibrio de fuerzas, junto con los 7.000 comunistas expulsados de Tashkent, ofreció una abrumadora ventaja positiva para la corriente antirrevisionista. Este equilibrio de fuerzas no fue utilizado adecuadamente y finalmente las luchas que se desarrollaron en ese periodo tuvieron lugar de un modo que permitió a los dirigentes revisionistas extender la confusión y aprovecharse de la deserción o inacción de un gran número de antiguos altos cuadros –de los que se esperaba dirigieran la lucha antirrevisionista. En conclusión, en el caso griego tuvimos una rebelión masiva de los comunistas contra el revisionismo, a pesar de la imperfección de las declaraciones o la influencia de determinados cuadros “antirrevisionistas” que no adoptaron una postura correcta.
Entre los comunistas griegos que resistieron al revisionismo moderno, coexistieron dos situaciones. La primera, la dominante, fue el vano deseo y esperanza de la restauración de la soberanía de las normas del Partido y el regreso a un pasado reciente que se caracterizó por la lucha revolucionaria de los comunistas. La segunda, concerniente a una minoría, fue la comprensión de que el pasado no podía volver, que las condiciones habían cambiado y que nos encontrábamos en una nueva época.
La gran masa de comunistas, debido a la forma en que fueron educados, no podían aceptar la idea de una separación organizativa del Partido, pese a su simpatía por los marxistas-leninistas. Por esta razón, no les siguieron cuando aparecieron públicamente. La mayor responsabilidad por este hecho radica en los cuadros superiores del Partido, quienes, pese a su desacuerdo con el XX Congreso del PCUS, consideraron que cualquier corrección sólo era posible “desde dentro”. Pero incluso entre aquellos que se atrevieron y asumieron la responsabilidad de una separación organizativa del viejo Partido, hubo un sector que lo que tenía en mente era “el regreso al grandioso pasado”. Por tanto, este sector estaba desarmado frente a las grandes conmociones que sacudirían China posteriormente; recurrieron fácilmente a una posición irreflexiva de sumisión prochina y finalmente alabaron la “teoría de los tres mundos” y se volvieron en contra de la llamada “Banda de los Cuatro” y la Revolución Cultural.
El movimiento marxista-leninista necesariamente entró en contacto con sectores de la juventud rebelde que se encontraba presente en los grandes estallidos antiimperialistas de los años 1963-1965 en Grecia. Esta juventud fue más receptiva a las ideas radicales que surgieron durante la Revolución Cultural, pero era más inestable y con menos experiencia en la lucha de clases en comparación con los comunistas veteranos. Posteriormente, y debido a los duros golpes bajo la dictadura fascista en 1967-74 (gran cantidad de detenciones, incluyendo la dirección central), la dirección pasó a manos de jóvenes. Durante estos años difíciles hubo cuadros que “descubrieron” fácilmente el revisionismo entre nuestras propias filas y avanzaron –con igual facilidad- hacia nuevas escisiones. Dado que “uno se divide de forma determinista en dos, y la lucha de dos líneas es inevitable”, todo fue aplaudido “de forma determinista” como justificación para nuevas escisiones. Así, la corriente marxista-leninista quedó registrada como una corriente de continuas escisiones y pareció estar alejada de la realidad griega y sus acontecimientos, particularmente en los convulsos años 70.
Un documento de nuestra organización, KOE, contiene la siguiente evaluación de este periodo:
No fue accidental que la separación organizativa del movimiento marxista-leninista griego respecto del revisionista PCG (iniciada con la publicación de la revista Anagennisi en 1964) fuese el resultado de la lucha e iniciativa de los cuadros medios del viejo PCG, y no de cuadros dirigentes superiores. Pese a la rebelión de los militantes de base en contra del XX Congreso del PCUS y la denominada VI Conferencia del PCG, no se originó como resultado de una lucha de dos líneas o una división en los organismos dirigentes del PCG. La razón de ello reside en la composición peculiar de los organismos dirigentes del PCG (bajo la orientación directa del PCUS) y en percepciones específicas que dominaron al PCG durante décadas.
Pero incluso tras la publicación de Anagennisi y posteriormente, en todo el curso de este movimiento, nunca se constituyó un núcleo dirigente marxista-leninista con una planificación y puntos de vista clarificados y comunes. Esta fue la principal fuente de los problemas de la inestabilidad, de los retrocesos que se expresaron en el seno de la corriente marxista-leninista griega y que condujeron finalmente a su disolución.
Sin embargo, el movimiento marxista-leninista en Grecia superó las escalas de un pequeño grupo que editó una revista, gozó de una base de masas, obtuvo la adhesión de una extensa cantidad de militantes y creó un elevado número de cuadros. Esto se debió principalmente al hecho que demostró ser capaz, en gran medida, de analizar y conformar estimaciones y evaluaciones programáticas.
Apoyamos el punto de vista que Anagennisi formuló importantes elementos programáticos, confirmados por los acontecimientos. Tales elementos fueron: la posición de Grecia y el papel especial de la lucha antiimperialista en nuestro país; la evaluación del papel del revisionismo y la necesidad del reagrupamiento del movimiento de izquierda; el apoyo al movimiento comunista internacional y una posición bastante clara de la confrontación que se estaba produciendo en ese momento; la formulación de criterios sobre asuntos críticos (como el de lograr enraizarse en las masas, cultivar un espíritu “independiente” en lugar de depender de centros internacionales); la evaluación de cuestiones críticas del movimiento comunista griego del pasado y, simultáneamente, la confrontación con otras corrientes y “modas” de aquella época, así como la insistencia en el elección de la lucha de masas popular.
Pese al hecho que al principio se intentó la consolidación y profundización de estos elementos críticos, finalmente este objetivo no se logró. Los resultados de esta debilidad se expresaron a través de una vacilación permanente, de retrocesos y cambios de relaciones coherentes, de crisis permanente en la dirección, en el momento mismo cuando la extensión e influencia de este movimiento entre las masas exigía un curso diferente. Esta crisis se intensificó a finales de los años 70, cuando el horizonte internacional se oscureció, cuando cesaron de existir las “certezas” y las “bases” internacionales, y cuando se desarrollaron diversos “círculos” y “personalidades”, conformando un entorno que ya era irreversible.
La segunda peculiaridad del movimiento marxista-leninista griego es el hecho que su organización política nunca obtuvo una acción política que pudiera enfrentarse a problemas como los descritos, o problemas de desarrollo. Este asunto adquiere mayor importancia porque ésta no fue una debilidad que se comprendiese al final del transcurso de este movimiento, sino ya desde su inicio. De hecho, nunca se intentó realmente superar esta debilidad. Un intento así hubiese requerido la adopción de las necesarias medidas políticas y organizativas, y principalmente involucrarse con actividades que condujeran a un cambio en cuanto a la base de clases de este movimiento, a fin de obtener unas profundas relaciones y raíces con las masas populares.
Por el contrario, lo que prevaleció fue la lógica de un “fuerte activismo” y “hacer ruido” sin preocuparse por las líneas políticas e ideológicas del movimiento, es decir, los elementos políticos e ideológicos del movimiento, es decir, los elementos programáticos que necesitaban ser redefinidos en un periodo de grandes cambios y realineamientos en el conjunto mundial. En vez de una forma organizativa pesada y complicada con un contenido muy insuficiente de la discusión interna, lo que era necesario era una actividad política que armara al conjunto de la organización para las necesidades particulares de un fortalecimiento ideológico, político y organizativo. Al mismo tiempo, debían haberse adoptado medidas contra la creación de “reinos independientes” dentro de la organización en varias ciudades griegas, contra el estrangulamiento del deseo por estudiar e investigar, contra el dogmatismo y la autoconfianza ciega y contra el cultivo de diversas “mitologías”.
En los años en que un nuevo curso era posible, en particular después de 1974 y la caída de la junta militar fascista, se produjo una reversión de los elementos políticos programáticos básicos, se manifestaron cambios en las posiciones previas y se produjo una desorientación de las tareas principales y básicas. Dominaron entonces el “fare política” (término negativo del movimiento italiano), el economicismo y la copia ciega de otras experiencias, al igual que un seguidismo respecto del PCCh.
Yiannis Hontzeas, la mente más brillante y fresca de esta corriente, que jugó un importante papel en la configuración política e ideológica inicial del movimiento marxista-leninista griego (fue detenido durante la junta fascista en lo que se demostró fue el golpe más duro contra los marxistas-leninistas griegos) pero también, posteriormente, de nuestra organización, KOE, escribió en una nota:
“El “comienzo” y el “resultado” no ofrecen nada sustancial como conclusión si se ignora el “desarrollo”. El “desarrollo” es siempre una historia molesta para las conciencias en “calma” ”.
(Notas para El Movimiento Obrero y el Leninismo, página 55, A/synechia 1996).
KOE está en desacuerdo con aquellos que, sólo ahora, apoyan que el “mal comienzo” fue el útero de la crisis final y disolución a principios de los años 80. Pues, el “mal comienzo” no impidió en ciertos momentos a este movimiento que agrupase a miles de militantes, que jugara un papel importante en actos de masas, que concentrara las necesaria masa de fuerzas para desarrollar raíces entre las masas populares y convertirse en un polo de atracción para amplios sectores de militantes. Hubo ciertas posibilidades que no se utilizaron en la forma en que debieron hacerse. En conclusión, el “resultado”, es decir, la disolución a comienzos de los años 80, no permite la adopción de argumentos pragmáticos, del tipo de “dado que este fue el resultado, entonces esto o aquello en el inicio conduciría inevitablemente a ese resultado”, etc., sin examinar los verdaderos términos y causas del resultado, es decir, el “desarrollo”.

El maoísmo como corriente política e ideológica en los años 60 y 70

“Los próximos 50 a 100 años más o menos, a partir de hoy, serán una gran época de cambio radical del sistema social en el mundo, una época que estremecerá la Tierra, una época con la que ninguna época anterior pueda compararse. Viviendo en tal era, debemos estar listos para librar una gran lucha cuyas formas tendrán muchas características diferentes de las épocas pasadas”.
(Mao, 1970)

Igual que el bolchevismo fue una corriente política e ideológica diferenciada del movimiento revolucionario en el marco nacional de Rusia, el maoísmo se desarrolló y se formó en el marco de China.
Tras la victoria de la Revolución de Octubre, el bolchevismo adquiere gloria mundial y forma una corriente política internacional dentro del movimiento internacional del proletariado. La Tercera Internacional es, en cierta medida, la expresión de esta formación.
Respectivamente, el maoísmo adquiere dimensiones internacionales, es decir, se conforma como una corriente política e ideológica internacional a mediados de los años 60, pero con ciertas particularidades:
1. No deriva directamente de la victoria de una revolución, como fuera la Revolución de Octubre, sino de la necesidad de enfrentarse al estancamiento de la revolución y del peligro de restauración capitalista.
2. Entra en contacto con todos los procesos de las tormentas de los años 60 y las afecta en gran medida. No consiste sólo en un proceso de polémicas en el movimiento comunista, sino que agrupa en torno suyo a numerosas y distintas fuerzas que, de una u otra manera, combaten contra el sistema uniforme de relaciones sociales en Oriente y Occidente: los movimientos y frentes de liberación nacional, los movimientos juveniles de todo el mundo, el movimiento de la Revolución Cultural en China, el movimiento negro en EE.UU., los movimientos anticapitalistas en las metrópolis capitalistas, etc.
3. Está principalmente relacionado con los procesos de formación de una corriente a nivel internacional tras una conmoción revolucionaria. Existieron varias razones para ello. Básicamente, porque el movimiento de restauración y la lucha de clases en China estaban desatándose violentamente en China y la cuestión de quien derrotaría a quien aún no se había resuelto.
4. Existía heterogeneidad y objetivos divergentes incluso en el seno del frente de las fuerzas antirrevisionistas y en la propia China.
5. Este movimiento tampoco escapó a la influencia negativa del estatismo (adoración del Estado y predominio de los intereses estatales sobre los intereses del movimiento) que inevitablemente existieron y alteraron muchos elementos.
Estas particularidades no rebaten ni invalidan el balance en cuanto a que esta corriente político-ideológica ha sido la más importante nacida de la tormenta de los años 60 por las razones siguientes:

1. La extensión, profundidad y agrupamiento de fuerzas que consiguió e influencia que ejerció
En primer lugar, se debe sopesar a la Izquierda en China y los movimientos que impulsó, especialmente la Gran Revolución Cultural Proletaria.
En segundo lugar, se deben tener en cuenta todos los movimientos de liberación nacional en el mundo y el hecho de que adoptaron las consignas y políticas de la Línea General “china” en esa época. Muchas organizaciones guerrilleras y otros movimientos se basaron en la teoría de la Guerra Popular que estudiaron y se educaron a través de los escritos militares de Mao.
Se debe estimar la influencia e impacto que el maoísmo ejerció en la juventud del mundo, por todo el planeta.
Además, se debe tener en cuenta la influencia que ejerció en los movimientos rebeldes, como el movimiento de los Panteras Negras en EE.UU., los movimientos anticapitalistas como el de Mayo del 68, etc.
Finalmente, no debemos olvidar mencionar su influencia sobre intelectuales de todo el mundo (Jean Paul Sartre, Charles Bettelheim, Robert Linhart, Benjamin Coriat, William Hinton, Edgar Snow, Thompson, Samir Amin, La Grassa, Rossana Rossada, Luis Althusser, etc.)

2. Ha sido la única corriente ideológica y política internacional que ha llamado a una lucha firme contra el imperialismo.
Miles de luchadores emergieron de entre sus filas y se enfrentaron a la reacción y al imperialismo con heroísmo y abnegación. La militancia y heroísmo de esta corriente, su capacidad de unirse con los pobres y oprimidos, ayudó a echar raíces en el terreno de la realidad y en la vida de diversos países y regiones, y de abrir nuevos senderos de lucha.
Se desarrolló particularmente en la “zona de las tempestades”, en los llamados países del Tercer Mundo, donde actuaron importantes movimientos de liberación nacional y en donde estallaron insurrecciones y rebeliones. En estas zonas hay múltiples ejemplos de dirigentes y cuadros de este movimiento que sacrificaron sus vidas por la causa del pueblo y encontraron una muerte trágica a manos de las fuerzas contrarrevolucionarias.

3. Sus posiciones y teoría se confirmaron en importantes asuntos de carácter histórico
Fue el único sector del entonces movimiento comunista “oficial” que saludó, participó y jugó un papel en la tormenta de los años 60. Este es un elemento extremadamente importante en sí mismo.
Fue el único sector que dio un paso al frente para poner al descubierto y denunciar al revisionismo moderno y llamó a los comunistas a rebelarse contra él.
Fue el único sector que previno y advirtió sobre la restauración capitalista, que arrojó luz sobre las contradicciones de clase en el socialismo, que impulsó y apoyó a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China.
En resumen,
A diferencia de otras corrientes existentes, como el guevarismo-foquismo y el trotskismo [que no comprendió el carácter del periodo, lo que estaba en juego a nivel internacional y tenía además otras posiciones básicas falsas que le condujeron a errores políticos –principalmente de subjetivismo de izquierda para el primero y de subjetivismo de derecha para el segundo, que a veces llevó a los trotskistas incluso a la adopción de posiciones proimperialistas], el maoísmo estaba mejor enraizado en los problemas reales, agrupó en sus filas a fuerzas amplias y probablemente heterogéneas, fue un frente que el imperialismo y la reacción tuvieron que tomar en consideración, y en gran medida determinó la correlación de poder a nivel mundial.
No fue accidental que la derrota de la Izquierda en China en 1976 fuera un acontecimiento para un contraataque frontal generalizado de la burguesía, el imperialismo y el revisionismo. El contraataque reaccionario dio como resultado la restauración capitalista, el “Nuevo Pensamiento Político” de la perestroika e, inmediatamente, el Nuevo Orden Mundial.

Una breve referencia sobre las debilidades y carencias de esta corriente:
1. La “parcialidad” (el modo unilateral de pensar y actuar), la espontaneidad, el voluntarismo son fenómenos bastante explicables durante los primeros pasos de esta corriente ideológico-política, cuando la revolución parece próxima y en unas circunstancias en que fuerzas heterogéneas se agruparon. Tenemos el precedente histórico de la intervención de Lenin contra las “parcialidades” a través de su obra “La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo”, que fue dirigida a los animados miembros de la izquierda proletaria en esa época, y les invitó a crear partidos comunistas importantes y ganarse a la mayoría de la clase obrera. Las particularidades de la lucha de clases en China no permitieron intervenciones necesarias parecidas.
2. Formas en que se expresan la parcialidad y la espontaneidad.
Arrastrar al límite la posición correcta que la línea ideológica y política es lo decisivo para todo. Esto ha conducido a una serie de divisiones y prestar poca atención a la cuestión de la unidad, al margen de procesos de maduración y la creación de lazos con las masas populares. También condujo, en algunos casos, al autoaislamiento en un microcosmos que tenía poco contacto con la realidad.
La posición de que todo estaba en juego en la zona de las tempestades (el denominado Tercer Mundo) condujo a una serie de fuerzas en los países capitalistas a rebajar la necesidad de un esfuerzo sistemático por abrir una nueva vía en sus propios países, y, como consecuencia, convertirse en simples defensores y partidarios de movimientos de otros países.
La mecanicista y a veces exagerada contradicción de Stalin frente a Mao.
3. El curso de la lucha de clases en China, la política exterior que siguió y la implicación del estatismo que emergió a comienzos de los años 70 con la errónea “teoría de los tres mundos”, condujo al maoísmo como corriente internacional a grandes aventuras y dio origen a un seguidismo en su seno que, no difería, desde un aspecto cualitativo, del revisionismo. Todo esto prácticamente denigró la obra de Mao y el maoísmo.
4. En esa época, al igual que en las décadas siguientes, una serie de fuerzas mostraron una tendencia por reducir el maoísmo a la estrategia de la Guerra Popular y aclamaron la Guerra Popular como la línea general del movimiento comunista. Esta postura obstaculizó a esta corriente de estudiar en profundidad los cambios que se estaban produciendo en el mundo en ese momento.

La necesidad de reagrupamiento de los comunistas sobre la base de una Línea General
Es verdad que han pasado muchos años sin ningún debate serio relativo a la Línea General del movimiento comunista en las condiciones contemporáneas. El último intento serio que planteó asuntos relativos a la Línea General en el movimiento comunista internacional tuvo lugar a comienzos de los años 60 por parte del Partido Comunista de China. Sin embargo, desde entonces han transcurrido muchos años. El panorama actual del mundo es muy distinto del panorama de comienzos de los años 60. Se han producido muchas transformaciones, cambios en la correlación de poder, retrocesos, hasta llegar a la situación actual. Se han combatido muchas batallas de significación histórica, tales como la tempestad incompleta de las luchas revolucionarias de los años 60, con su cima, la Gran Revolución Cultural Proletaria en China. La cuestión histórica que se ha planteado y necesita ser respondida es si el curso del movimiento revolucionario hubiese sido diferente, es decir, si las diversas batallas hubiesen podido ser realizadas desde posiciones mejores, si se llevaron a cabo intentos serios para una confrontación común y general con la línea burguesa y revisionista.
Esta pregunta exacta va ligada y se conecta con toda la cuestión de la Línea General. La falta de reconocimiento del significado que la cuestión de la Línea General tuvo siempre y aún tiene, tuvo efectos desastrosos para el movimiento marxista-leninista, especialmente en los años 80. El movimiento marxista-leninista atravesó una gran prueba y desintegración en esa década. Pese a honrosas excepciones por parte de partidos y movimientos que enarbolaron la bandera roja de la revolución baja unas extremadamente difíciles condiciones, la mayoría de los partidos y organizaciones experimentaron grandes crisis y su fuerza declinó de manera significativa.
El proceso de apartarse de la problemática de la Línea General, al igual que la evidente crisis del movimiento marxista-leninista (que había emergido previamente, también, a través de las aventuras, la “línea” y la posición de los dos “centros”, China y Albania) condujo o bien a unos sustitutos insuficientes de la Línea General (y este fue el “mejor” caso) o a un importante distanciamiento de las posiciones antirrevisionistas, o incluso posiciones prosocialimperialistas, y a una negación silenciosa de todos los asuntos que la obra de Mao Tsetung sacara a la superficie.
Sin embargo, incluso con posterioridad a los difíciles años 80, durante los años 90 y a comienzos del siglo XXI, en las condiciones de gradual reagrupamiento del movimiento revolucionario y de un cada vez más intenso surgimiento del descontento popular a nivel global, se observa que diversas iniciativas y reuniones de partidos y organizaciones comunistas no se enfocan en la discusión sobre el asunto vital de la Línea General. El grado de coordinación es muy bajo y otras prioridades parecen motivar las diversas iniciativas, en lugar de fomentar de forma estable y resuelta el debate y la discusión de la Línea General. Todo esto ocurre en unas circunstancias en que tienen lugar grandes cambios alrededor nuestro, en que existe un gran conmoción causada por el curso de la reestructuración capitalista/imperialista y el arsenal ideológico y político de la burguesía logra plantear asuntos y tomar la iniciativa escala mundial.
Las exigencias de la nueva etapa del movimiento revolucionario imponen la existencia de partidos y organizaciones que tengan los pies en tierra y se valgan por sí mismos y piensen con su propia cabeza, que sean capaces de analizar las condiciones específicas de las situaciones específicas y tengan la habilidad de innovar, de abrir nuevos senderos. Estas exigencias no se pueden cumplir si no hacemos frente con la autocrítica al hecho de que se ha hecho un gran daño por: (a) el seguidismo, (b) la falta de opinión sobre una serie de asuntos importantes y cruciales, (c) la pobreza en cuestiones de Línea General, y (d) “fácil” ideologización de todos los asuntos.
En nuestra opinión, el revisionismo moderno en todas sus variantes, incluyendo la neorrevisionista, tiene que ser denunciado en el movimiento comunista internacional. Las características esenciales y específicas del revisionismo deben ser estudiadas y generalizadas, a fin de rastrear el óxido revisionista, localizar la influencia revisionista y aislar a los revisionistas (no importa cómo se denominen a sí mismos, como revolucionarios, marxistas-leninistas, internacionalistas, etc., etc.). Pensamos que los principales rasgos del revisionismo moderno son los siguientes:
El revisionismo moderno se opone a la profundización de la lucha de clases. Consecuentemente, conduce a la cooperación con la burguesía; persigue una concertación con el estado de cosas burguesas. En los países capitalistas-imperialistas, el revisionismo moderno apoya los “intereses nacionales” y las “instituciones democráticas”. Participa o trata de participar en las formaciones gubernamentales junto con la burguesía y se inspira por el gubernamentalismo, ofreciendo la absolución a la antipopular política burguesa y, aún más, ayudando directamente a su realización. Atenta contra la bandera de la lucha antiimperialista y promueve una “postura responsable y realista” de cumplir con las condiciones del Nuevo Orden Mundial imperialista. El revisionismo moderno rehúsa luchar contra las integraciones imperialistas y los resultados de la reestructuración capitalista. No combate las políticas de división entre las masas y la clase obrera. No combate el racismo y la xenofobia y continuamente descubre “vías nacionales al socialismo”.
El revisionismo moderno apoya la teoría de las fuerzas productivas y adopta el productivismo. Limita el papel de las masas al “deber” de acelerar un supuesto proceso automático a través del “progreso científico y técnico”. Adora la “revolución científico-técnica” y la considera un proceso objetivamente progresista, positivo y neutral. El revisionismo moderno admiró los “éxitos” del capitalismo e intentó “importarlos” en las sociedades de transición, con el objetivo de “acelerar el desarrollo y creciente productividad”. El resultado fue por supuesto distinto de lo que esperaba, porque es exactamente así como se restauró el capitalismo. Incluso en la actualidad, el revisionismo alaba el “socialismo de mercado”.
El revisionismo moderno está impregnado de estatismo. Reproduce la superstición de adorar al Estado, lo que no tiene nada en común con el punto de vista marxista-leninista del poder proletario. Teme a la movilización y espontaneidad de las masas; no confía ni en las masas ni en la clase obrera. Se apoya en los métodos burocráticos y administrativos y aumenta la distancia entre los mecanismos y las masas. Arrastra estos puntos de vista incluso en las relaciones entre partidos comunistas, manteniendo una postura y práctica arrogantes, que nada tienen en común con las ideas comunistas. Juega un papel activo en calumniar las luchas, organizaciones, individuos y círculos de la izquierda revolucionaria. Coopera con las fuerzas represivas o asume el propio papel de represor en movilizaciones específicas. Al llegar al poder, adopta la política socialimperialista.
Negación de la lucha de clases; promoción de la cooperación de clases, el productivismo y el estatismo son las características esenciales del revisionismo en nuestra época. Las declaraciones, palabras, etc., pueden esclarecer su esencia sólo un poco. Las altisonantes declaraciones y juramentos grandilocuentes de lealtad al marxismo-leninismo sólo pueden engañar a aquellos que quieren ser engañados, o que quieren unirse estrechamente con el revisionismo. La Gran Revolución Cultural Proletaria profundizó en estos asuntos, enriqueció el programa comunista, ofrece un rico material e inspira a aquellos que se empeñan en abrir nuevos senderos para la revolución proletaria en el siglo XXI.

Subrayada y codificada, la Línea General del movimiento comunista contemporáneo se podría formular de la forma siguiente:
“¡Resistir el Nuevo Orden Mundial, el mayor enemigo de la humanidad! ¡Aplastar el holocausto que está siendo preparado por la dirección imperialista y sus siervos!
¡Cambiar a nivel global, a través de las luchas y los movimientos, la correlación de poder a favor de las fuerzas del progreso, promoviendo la Comunidad Internacional de los Pueblos, que es el frente amplio de las clases y capas que luchan contra el Nuevo Orden Mundial y la sociedad dual!
¡Reconstruir, paso a paso, el movimiento comunista, la fuerza necesaria y decisiva que puede unir y ofrecer perspectiva a las luchas!
¡Construir el programa comunista, desechando cualquier cosa oxidada y anacrónica resultante de la dominación del revisionismo durante más de 30 años!
¡Difundir la posición de la actualidad del socialismo y el comunismo como la única salida positiva a la barbarie capitalista!”.

¡Promoviendo y, principalmente, verificando esta Línea General, pensamos que el movimiento comunista de nuestra época abrirá nuevos caminos, conduciendo a la Revolución Proletaria del siglo XXI!

Epílogo
En este pequeño rincón del mundo, Grecia, los comunistas han mejorado y refundado continuamente su ideología de forma revolucionaria. La obra de Mao Tsetung será una gran arma y lección en su camino. La Organización Comunista de Grecia (KOE), continuará estudiando, absorbiendo, tomando ejemplo de Mao y de la Gran Revolución Cultural Proletaria. KOE prestará atención para completar los puntos más esenciales del maoísmo y de la Gran Revolución Cultural Proletaria, la necesaria elaboración del programa comunista moderno y la Línea General del nuevo movimiento comunista. En la actualidad, no puede existir marxismo revolucionario sin el maoísmo y la Gran Revolución Cultural Proletaria.
Honramos la lucha de Mao Tsetung y de los comunistas chinos. Honramos la Gran Revolución Cultural Proletaria conquistando, o reconquistando si es necesario, simples verdades marxistas, y profundizando nuestro conocimiento en el curso de la evolución social. Hemos vivido revoluciones, pero ahora vivimos la dominación de contrarrevoluciones y nos preparamos para una nueva esperanzadora fase revolucionaria de luchas en todo el mundo.

Los comunistas griegos nunca olvidan las grandes verdades formuladas por Mao:
Debemos depender de nuestras propias fuerzas. Cuando los comunistas se desviaron de este principio, la victoria se alejó y nuevas adversidades golpearon a nuestros pueblos.
Debemos atrevernos a luchar, debemos atrevernos a vencer. Los comunistas deben estar preparados para la victoria, no deben sentirse como si fueran los últimos. Deben ser capaces de resolver problemas, de dirigir grandes batallas y grandes experimentos sociales.
Es justo rebelarse. Es correcto ir contra la corriente. Rebelarse contra la injusticia, la opresión y el revisionismo; ignorar las modas y las “soluciones” fáciles.
Debemos conquistar la dialéctica. Sin el materialismo dialéctico no es posible una refundación de nuestra ideología en una dirección militante.
El Partido dirige, no monopoliza. Contra el estrangulamiento de la iniciativa popular, contra las “soluciones sencillas”, contra los métodos administrativos.
Decimos no al “marxismo” de invernadero. Los marxistas no temen confrontarse a ideas erróneas. Sólo a través de la confrontación puede forjarse el marxismo, vigorizarlo e impedir que la revolución se “congele”.
La lucha de clases, las masas y su movilización, en última instancia, el ser humano, son los factores decisivos –no los técnicos, ni las armas, ni los expertos, etc. Las fuerzas productivas no son independientes de la lucha de clases y su desarrollo se ve afectado de forma decisiva por el rumbo de la lucha de clases.
Debemos servir al pueblo de todo corazón y con todo nuestro pensamiento. Debemos ser modestos y cuidadosos. Debemos protegernos de la arrogancia y la petulancia.
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Debemos despreciarlos estratégicamente, pero tener tácticamente en cuenta al oponente ¡especialmente en la actualidad en la lucha desarrollada por los pueblos contra el Nuevo Orden Mundial imperialista y el imperialismo norteamericano!

Organización Comunista de Grecia (KOE)

Cuba: El socialismo ficción y el capitalismo verdadero. El régimen económico cubano – Artículo de “Revolución Obrera”, órgano de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia

 

Nota – Reproducimos a continuación el artículo “El Régimen Económico Cubano”, segundo de la serie titulada “El socialismo ficción y el capitalismo verdadero”, aparecido en el órgano de los camaradas de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia Revolución Obrera nº 422, de 21 de Febrero de 2015:

CUBA: EL SOCIALISMO FICCIÓN Y EL CAPITALISMO VERDADERO
En el número anterior (ver En Cuba: Diplomacia burguesa, negocios y mentiras) planteamos que detrás de la diplomacia burguesa de las negociaciones entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, de los discursos y las mentiras se encontraban los negocios de las clases dominantes de los dos países; vimos la necesidad de que el proletariado revolucionario volviera a pronunciarse sobre el socialismo ficción con que se encubre el capitalismo verdadero de la isla y sobre varios asuntos que diferencian el socialismo y el capitalismo, al proletariado de la burguesía. Cumpliendo esa promesa, le damos continuidad a esta columna.
II. El Régimen Económico Cubano
Se dice y se acepta en general que en Cuba existe socialismo, así como que sus gobernantes son comunistas. Incluso por parte de la pequeña burguesía y de los grupos oportunistas se toma la isla como ejemplo a seguir por los pueblos. Nada más lejos de la verdad: en Cuba no ha existido socialismo, ni sus mandatarios son comunistas y su ejemplo es una vergüenza para los pueblos.
El socialismo es un régimen económico social que tiene unas características especiales que son contrarias y antagónicas a las relaciones capitalistas. Lo característico del capitalismo es la producción de mercancías sobre la base de la explotación asalariada; un sistema social donde el carácter social de la producción se enfrenta al carácter privado de la apropiación y reina la anarquía de la producción; donde el trabajo social del proletariado es apropiado privadamente por la burguesía. El socialismo, por el contrario pone en concordancia el carácter social de la producción que ya tiene el capitalismo, con el carácter social de la apropiación; donde los medios de producción no son solamente estatizados, sino puestos en manos de los trabajadores para que éstos dirijan la producción; la producción puede planificarse acabando no solo con la anarquía que caracteriza el capitalismo, sino además, rompiendo con la dependencia extranjera y superando la contradicción entre el campo y la ciudad al poner la agricultura como base y la industria como el factor dirigente.
En el caso de Cuba, antes del triunfo de la revolución que llevó al poder a los Castro, la explotación capitalista coexistía con la explotación de los campesinos por los grandes terratenientes y todo el país sufría la explotación y opresión semicolonial del imperialismo, principalmente el estadounidense. Era un país fundamentalmente productor y exportador de caña de azúcar, famoso por la producción de tabaco y la exportación de los habanos, de uso casi exclusivo de los grandes ricachones de todos los países; igualmente era conocido por el ron y por ser un paraíso tropical donde los magnates del mundo iban a gastar sus dólares en los casinos, bares, hoteles y prostíbulos.
La revolución que llevó al poder al Movimiento 26 de Julio en 1959, no cambió mucho, a pesar de que sus dirigentes se volvieron comunistas de la noche a la mañana y le llamaron a su revolución: socialista.
El hecho es que Cuba, independizada de Estados Unidos, quedó bajo la dominación del socialimperialismo ruso. Siguió siendo monocultivadora y exportadora de caña de azúcar, y su industria y tecnología quedaron dependiendo de los nuevos zares, quienes garantizaban la mayoría de los productos que no se daban en la isla y subsidiaban gran parte del gasto social. La caída del imperio ruso en 1989, puso al descubierto la dependencia sobreviniendo una profunda crisis económica y social. Con toda razón puede decirse que en la Cuba de 1959 hasta 1990 no existió socialismo, sino capitalismo monopolista de Estado al igual que el existente en Rusia.
Los gobernantes, ante un posible levantamiento popular ocasionado por la crisis, abrieron la isla a la inversión extranjera en los años 90, canalizándola sobre todo para el turismo, que pasó a convertirse en la principal fuente de ingresos sustituyendo la caña en esa década.
Hoy, después de más de 50 años de la revolución, Cuba depende del turismo, la caña de azúcar, los habanos, el café, el cacao y la exportación de algunos minerales. Han vuelto a establecerse grandes hoteles de lujo; aún cuando no existen casinos y la prostitución abierta y de carácter privado fue abolida con la revolución, ahora se practica de forma disimulada; no hay prostitutas, las llaman jineteras, solo una parte de ellas recibe dinero en efectivo (divisa llaman en la isla a los dólares), las demás venden su cuerpo a cambio de ropas, cosméticos y artículos de difícil acceso para el cubano común, comprados por sus clientes en los grandes supermercados y almacenes de lujo y a los que solo unos cuantos cubanos tienen acceso porque allí se paga en dólares también. Oficialmente no hay desempleados, sin embargo los llamados inventores son una capa creciente de personas dedicadas a inventar (rebuscarse se le dice en Colombia) la forma de ganarse la vida o completar el salario. Existe además un poderoso mercado negro manejado por los funcionarios estatales, la mayoría miembros del partido de gobierno, quienes trafican con artículos de primera necesidad como huevos y carne de res, viviendas, gasolina, jabón de baño, crema dental; entre otros artículos robados al Estado.
Tanto el tráfico ilegal de armas y marfil, así como el narcotráfico, han sido otras formas de ingreso de divisas a la isla, todos esos negocios oscuros y secretos han sido amparados por el Estado; un caso que llamó la atención mundial fue el de los altos militares juzgados por corrupción y narcotráfico entre 1989 y 1991, caso en el cual pagaron con su vida ilustres militares de carrera como Antonio de la Guardia, Amado Padrón, Martínez Valdés y el histórico general Arnaldo Ochoa, chivos expiatorios del régimen cuando ya no le fue posible seguir ocultando el negocio que el gobierno ejercía desde los años setenta, como atestigua Jorge Masetti en el libro El Furor y el Delirio (itinerario de un hijo de la revolución cubana); Masetti fue agente internacional del gobierno cubano en operaciones militares y comerciales secretas y es hijo del periodista argentino Ricardo Masetti fundador de la agencia Prensa Latina quien murió en la aventura guerrillerista en Salta al norte de Argentina en 1964.
Algunos compañeros, engañados por las apariencias, creen que los innegables progresos que alcanzó la isla en cuanto a la salud, la educación y la vivienda hasta finales del siglo pasado eran muestras de los avances del socialismo, cuando en realidad solo obedecían a la necesidad de apaciguar la lucha de clases y el inconformismo social. La mejora en las condiciones de vida de las masas no es sinónimo de socialismo, como puede constatarse en los países imperialistas, donde también la burguesía y como parte de la propaganda anticomunista, otorgó hasta los años 90 algunos beneficios sociales a sus trabajadores, mostrando que en el capitalismo también se podía vivir bien sin necesidad de revolución.
En los últimos años, como una forma de paliar la crisis y el escaso crecimiento de la economía, los gobernantes cubanos han abierto aún más sus puertas a la inversión extranjera en todos los ámbitos, incluida la extracción de níquel, petróleo, cobalto y otros minerales.
La llamada Zona Especial de Desarrollo de Mariel, un área de más de 450 kilómetros cuadros, es una zona franca —como se les llama en Colombia a las zonas en donde los imperialistas invierten libres de impuestos y sin someterse a la legislación del país—, considerada por los gobernantes el principal centro de atracción de inversiones extranjeras para la industria.
Hoy, China es uno de los más importantes socios de los gobernantes cubanos, junto con Venezuela, España, Canadá, Países Bajos, Brasil, México, Italia, Francia, Alemania, Argelia, Rusia y Vietnam, que se destacan entre los más de 46 países que tienen inversiones y operaciones en más de 400 empresas en la isla.
A esto se suma el auge del llamado “empleo por cuenta propia” autorizado por el gobierno y la entrega gratuita de tierras en usufructo a individuos. Una forma de legalizar y formalizar el mercado negro, así como de liberar al Estado de obligaciones sociales generalizando las relaciones abiertamente capitalistas.
A todo esto le llaman los gobernantes cubanos “actualizar el Modelo Económico y Social”, un eufemismo para decir que su plan es sustituir por completo el capitalismo monopolista de Estado por el capitalismo salvaje, incluyendo los recortes sociales que garantizaban la vivienda y la alimentación básica de todos los habitantes, en palabras de Raúl Castro: “en aras de incrementar la eficiencia y la productividad del trabajo, de modo que se puedan garantizar con estabilidad niveles de producción y oferta de los productos y servicios básicos a precios no subsidiados y a la vez accesibles a todos los ciudadanos”. (subrayado nuestro, Informe al VI Congreso, 17 abril 2011)
Como puede observarse, en el socialismo ficción de Cuba los medios de producción han estado en manos de la burguesía empotrada en el Estado y en usufructo exclusivo suyo, acumulando las ganancias en la burocracia, de igual forma que la burguesía en Rusia, luego de la derrota de los obreros, posterior a la muerte de Stalin en 1956. Los trabajadores jamás han tenido el control sobre los medios de producción, ni han participado en la planificación económica; la producción ha obedecido a la lógica de la ganancia, de los imperialistas rusos primero, y ahora además, a la de los imperialistas americanos, europeos y asiáticos, así como a los intereses de los capitalistas de otros países. Cuba no ha dejado de ser un paraíso para los explotadores.
Una cosa más, el bloqueo, que ha servido de caballito de batalla para justificar la entrega de la isla a los imperialistas rusos, no deja de ser una excusa ramplona. De hecho, el bloqueo impuesto por Estados Unidos sirvió a los imperialistas rusos para adquirir el dominio absoluto sobre la isla y ubicarla en su esfera de influencia como proveedora de caña de azúcar y receptora de sus mercancías, incluida mucha de su maquinaria en desuso; impedir el desarrollo de una industria básica e independiente y frenar cualquier intento de autosuficiencia y autoabastecimiento. Condición que aceptaron los mandatarios cubanos desde el principio mismo creyendo que los imperialistas rusos los estaban protegiendo de los yanquis. Las calamidades de la isla y su escaso desarrollo no obedecen al bloqueo, sino a su dependencia semicolonial del imperialismo ruso.
Pero esto no es todo, el bloqueo es un sofisma para ocultar no solo el compromiso de los gobernantes cubanos con el imperialismo ruso, sino su propia incapacidad para dirigir la sociedad. A pesar del bloqueo, Cuba siempre ha sostenido relaciones con otros países y ha tenido la posibilidad de liberarse de la dependencia imperialista pero su burguesía nunca ha estado interesado en ello.
El bloqueo impuesto por Estados Unidos a la isla sirvió además a los imperialistas rusos y a los gobernantes cubanos para mantener una vasta propaganda antiimperialista yanqui a quien siempre han culpado de las desgracias del pueblo cubano y éste así lo ha creído.
Hoy los Castro siguen utilizando el trillado argumento del bloqueo mostrándose muy dignos y poniendo su levantamiento como condición para normalizar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, cuando desde hace ya muchos años, el tal bloqueo dejó de existir: “En 2013 Cuba sostuvo relaciones comerciales con más de 160 países.” Según la Guía del Inversionista 2014 publicada en la página de Granma, órgano central del partido revisionista cubano.
Finalmente, quisiéramos incluir algunas de las conclusiones de Jorge Masetti de quien dirán los furibundos castristas que renegó de los gobernantes de la isla porque fusilaron a su suegro, Antonio de la Guardia, y seguramente el hecho influyó en la historia que relata, mas es incontrovertible que cada hecho narrado en su libro tiene comprobación empírica, entre otras, porque es la historia de su vida. Y lo más aleccionador es que desde esa época, finales de los años noventa, denunciaba lo que años más tarde todo el mundo reconoce:
“…no deja de ser doloroso constatar que Cuba, que se enorgullecía de haber erradicado la prostitución, hoy la practica masivamente. Los nuevos aliados de Fidel Castro son los capitales internacionales, a los que trata de seducir a toda costa; poco importa el origen del capital, ni como explotan y dejan sin trabajo a los obreros de sus países de origen.
Antes, profesar una religión en Cuba era un obstáculo que impedía el acceso a la universidad, hoy el Papa se ha convertido en el interlocutor privilegiado de Fidel.
Los jerarcas militares cubanos se han transformado en empresarios prósperos.
Hoy Cuba es un país destruido, una sociedad humillada. Al cubano que no recibe dólares del exterior no le queda otra opción que prostituirse. El dólar se ha convertido en la preocupación prioritaria, tanto del ciudadano común como del gobierno.”
(Continuará)

Otros editoriales y artículos de Revolución Obrera órgano de la Unión Obrera Comunista (MLM) de Colombia, disponibles en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*¿La pacificación propuesta por las FARC a quien sirve? (21 de Febrero 2015)

*En Colombia: pacifismo armado. En la India Guerra Popular (23 Enero 2015)

*¿Qué es la Federación Sindical Mundial (FSM)? (1º  de Agosto 2014)

*Las guerras de rapiña imperialista deben ser enfrentadas con la guerra revolucionaria de masas (21 de agosto 2014)

*Editorial – ¡Contribuir a la unión y generalización de las luchas del pueblo!

*A cien años de la Primera Guerra Mundial imperialista (4 de julio 2014)

*¡Contra la mentirosa paz de los ricos y la farsa electoral: NO VOTAR, UNIR Y GENERALIZAR LA LUCHA OBRERA Y POPULAR  (8 de Junio 2014)

*A propósito de la muerte de Gabo. Cuando murió hacía mucho tiempo que lo habíamos enterrado

*La Comuna de París: Primer Estado proletario (14 de Marzo 2014)

*La emancipación de la mujer exige su participación en la construcción del Partido (28 de Febrero 2014)

*Editorial – Paz y elecciones: Dos grandes farsas de los explotadores (17 de Febrero 2014) 

 

Un artículo de “Vanguardia Obrera” sobre el oportunismo y en defensa de Mao Tsetung

VO nº 4 Mensual Octubre 1977Nota: Los camaradas de los blogs Cuestionatelotodo y Victoria de los Oprimidos y Explotados han publicado el siguiente artículo que por su interés para el conocimiento de la historia del movimiento comunista internacional reproducimos a continuación:

UN ARTICULO DE VANGUARDIA OBRERA SOBRE EL OPORTUNISMO Y EN DEFENSA DE MAO TSE TUNG
Reproducimos a continuación, textualmente, un artículo de Raúl Marco del secretariado del Comité Central del P.C. de España (ML), publicado en Vanguardia Obrera mensual N°4 de Octubre de 1977, en el que se muestra como aquel partido veía con nitidez que la teoría de los tres mundos no fue creada por Mao Tse Tung sino por sus enemigos.
“En los años sesenta, los marxista-leninistas del mundo iniciamos una implacable y valerosa lucha contra el revisionismo jruschovisno que, enquistado en primer lugar en el PCUS corrompía a la práctica totalidad de los partidos comunistas existentes, con raras excepciones, entre las que hay que destacar el Partido del Trabajo de Albania, dirigido por el camarada Enver Hoxha, y el Partido Comunista de China, dirigido por el camarada Mao Tsetung“
Lamentablemente, el partido de Raul Marco, como el Partido Comunista de Albania y tantos otros, se dejaron arrastrar ellos mismos por el oportunismo y se sumaron a lo que podríamos llamar “el segundo gran ataque revisionista” de la historia del movimiento comunista internacional, los dos contra dos de sus grandes líderes, Stalin y Mao, y en ambos casos aprovechando taimadamente su muerte para cambiar radicalmente su discurso e intentar desprestigiarlos.
Veamos lo que pensaba el PCE-ML en octubre de 1977, recientemente fallecido el camarada Mao. Poco después cambiarían su discurso y comenzaran a atacar a Mao Tse Tung y su obra, tal y como los enemigos del comunismo hicieran en su día contra Stalin.
Cuestionatelotodo/Victoria de los Oprimidos y Explotados

LUCHA SIN CUARTEL CONTRA EL OPORTUNISMO
Por R. Marco
“El oportunismo, por su misma naturaleza, esquiva siempre plantear los problemas de un modo preciso y definido, busca la resultante, se arrastra como una culebra entre puntos de vista que se excluyen mutuamente, esforzándose, por “estar de acuerdo” con unos y otros…” (Lenin, “Un paso adelante, dos pasos atrás”)
La lucha contra el oportunismo ha sido una constante de los Partidos comunistas desde que estos existen. Y hoy esta lucha sigue siendo tan actual y determinante como en épocas pasadas. Por otra parte, en todas estas luchas hay una continuidad de fondo, esto es, de principios. Actualmente también se trata de una lucha por defender y aplicar los principios de Marx, Engels, Lenin y Stalin, los cuatro gigantes del comunismo.
En los años sesenta, los marxista-leninistas del mundo iniciamos una implacable y valerosa lucha contra el revisionismo jruschovisno que, enquistado en primer lugar en el PCUS corrompía a la práctica totalidad de los partidos comunistas existentes, con raras excepciones, entre las que hay que destacar el Partido del Trabajo de Albania, dirigido por el camarada Enver Hoxha, y el Partido Comunista de China, dirigido por el camarada Mao Tsetung.
El Partido del Trabajo de Albania se levanta hoy como una roca, como un verdadero faro de la revolución. El VII Congreso y el magistral Informe en él presentado por el camarada Enver Hoxha, son hoy piedras de toque entre marxista-leninistas auténticos y oportunistas de todo tipo y color.
El camarada Mao Tsetung, muerto hace un año, nos ha dejado obras cuyas enseñanzas debemos asimilar; obras que debemos defender. Y debemos prestar mucha atención a este problema, porque la “nueva” corriente oportunista que se manifieste a escala internacional, trata precisamente de encubrirse nombrando a Mao Tsetung contínuamente, citando frases de Mao (que en ninguna parte hemos leído), y demás artilugios que ya conocemos por ser los mismos que utilizaron los socialdemócratas de cara a Marx, y los jruschovistas de cara a Lenin. Alaban y ensalzan a Mao Tsetung, pero la práctica y la teoría de estos oportunistas es contrario a las enseñanzas de Mao.
Así, por ejemplo, pretenden hacernos creer que la podrida teoría de los “tres mundos”, fue formulada por Mao Tsetung. Esto no es cierto. Pretenden también, que esa “teoría” está comprendida en la magistral obra de Lenin “El Imperialismo fase superior del capitalismo”. Igualmente falso. Ni en la citada obra de Lenin, ni en ninguno de sus textos, ni en las obras de Mao Tsetung, encontramos algo que justifique esa teoría archirrevisionista, claudicante, que niega la lucha de clases como motor de la historia, que preconiza larvadamente la contemporización con el imperialismo yanqui, que confunde la noción de pueblo con la de país; que ignora las contradicciones esenciales y principales de nuestra época (época definida por Lenin y Stalin); que preconiza el apoyarse en una superpotencia para combatir a la otra, sin que por el momento se haya producido un deslinde de campos ni una correlación de fuerzas que lo justifique. Esa teoría, putrefacta, convierte ahora al renegado Tito en un “camarada”, cuando de sobra es sabido su triste papel de revisionista y vendido al imperialismo.
Mao Tse-tung, en un saludo dirigido al V Congreso del P.T.A., en 1966, decía:
“…la camarilla de Tito de Yugoslavia y las otras camarillas de renegados y vendeobreros de toda calaña no son más que un montón de polvo mientras ustedes [los comunistas albaneses] se yerguen como una elevada montaña que atraviesa las nubes. Ellos son sirvientes y cómplices del imperialismo ante quien se postran, en tanto que ustedes son intrépidos revolucionarios proletarios que se atreven a combatir contra todos los tiránicos enemigos del mundo”. (Pekín Informa N. 46, Noviembre de 1966).
En Pekín el 11 de Mayo de 1966 el Partido del Trabajo de Albania y el Partido Comunista de China, firmaron una importante Declaración Conjunta. La delegación albanesa iba dirigida por el camarada Mehmet Shehu, y se entrevistó con los dirigentes chinos, incluído el camarada Mao Tsetung. Por parte del Partido Comunista de China la Declaración la firmó el camarada Chou En Lai. Y en esa Declaración se puede leer:
“El Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania reiteran que, junto con la lucha resuelta e intransigente contra la camarilla revisionista jruschovista que es el centro del revisionismo contemporáneo internacional, es necesario combatir decididamente contra la traidora camarilla revisionista de Tito en Yugoslavia. Esta camarilla fue el primer grupo revisionista surgido en un país socialista. Produjo la degeneración del Partido y el Estado en Yugoslavia y restauró completamente el capitalismo. Es un destacamento especial del imperialismo norteamericano y desempeña el papel de saboteador del movimiento revolucionario nacional-democrático de los países de Asia, África y América Latina”. (Pekín Informa, N. 21, Mayo de 1966. Subrayado por nosotros).
Ahora, para los teorizantes de los “tres mundos”, Tito es un aliado, e incluso lo llaman “camarada”. ¿Qué ha cambiado? ¿Acaso Tito ya no es un “renegado y un vendeobreros”, como lo calificó Mao Tsetung? ¿Acaso la camarilla de Tito ya no es “revisionista y traidora”? ¿No ha restaurado el capitalismo en su país? ¿Ya no es un destacamento del imperialismo norteamericano? Está claro que Tito no ha cambiado, sino que por el contrario en estos once años transcurridos, ha acentuado su naturaleza revisionista y anticomunista. Entonces, si Tito no ha cambiado, la conclusión es muy sencilla: los que ahora lo alaban y se abrazan con él siguen su mismo camino, esto es, el de la degeneración, el revisionismo y la traición. Al pan lo llamamos pan y al vino, vino.
Los “nuevos” oportunistas, niegan que hayan dicho nunca que hay que apoyarse en una superpotencia para combatir a la otra. Veamos lo que dice uno de esos señores (que está en las antípodas nuestras, tanto en lo geográfico como en lo ideológico):
“El nuestro es un país del segundo mundo. Pero tiene afinidades con el tercer mundo y pertenece, incluso, a algunas de sus organizaciones. Por otra parte nuestro país está bajo la órbita del imperialismo americano, al que ahora desafía el socialimperialismo soviético. (…) [por lo tanto] es justo utilizar el hecho de que estemos en la órbita del imperialismo americano para golpear a la superpotencia soviética”. (Pekín Informa N°34, Agosto de 1977).
Naturalmente, para curarse en salud de tamaña aberración, añade que no hay que olvidar al imperialismo americano…
Lo cierto es que en estas frases está la esencia de lo que es apoyarse en un imperialismo para combatir a otro, y el autor del citado texto no golpea ni a uno ni a otro, sino que le hace el caldo gordo a los yanquis. De lucha de clases, ni media palabra. Por ello, le recordamos una sabrosa cita de Lenin:
“Quien, después de la experiencia de Europa y de Asia, hable de una política que no sea de clase y de un socialismo que no sea de clase, merece, simplemente, que se le meta en una jaula y se le exhiba junto a algún canguro australiano”.
Estamos pues, en medio de una aguda lucha ideológica, que se plantea cada día de forma más clara. Y en esta lucha a muerte entre el marxismo leninismo y el revisionismo de todo tipo y color, no caben los términos medios, no cabe el tratar de ignorarla, de no darse por enterado. Por el contrario, frente a las componendas sin principios que algunos proponen, no valen los silencios. Hay que hablar claro para que los trabajadores y las masas populares sepan que es lo que está en juego. La opinión de nuestro Partido es que, ante esta lucha los partidos marxista-leninistas deben definirse, sin embajes, tomar abiertamente posición, porque lo que está en juego es pura y simplemente el futuro de la revolución.
El II Congreso de nuestro Partido analizó y condenó rotundamente la nefasta teoría de los “tres mundos” y la práctica oportunista de los que la propagan y defienden. Esos señores se desgañitan citando la frase del camarada Mao Tse-tung de “trabajar por la unidad y no por la escisión”, pero al mismo tiempo, tratan de dividir los partidos que no aceptan las tesis de los “tres mundos”, tratan de corromperlos y fraccionarlos, y llegan incluso, a montar grupos antipartido compuestos por revisionistas y contrarrevolucionarios a los que presentan como “dirigentes marxista-leninistas”. En el fondo, son como los ladrones que al verse descubiertos salen gritando ¡”al ladrón, al ladrón!”.
La teoría de los “tres mundos” y la práctica oportunista y revisionista que conlleva, y que se pone cada vez más de manifiesto a la luz de las actividades de ciertos elementos en Francia, Alemania, Portugal, España, etc., conduce a la charca del revisionismo y de la traición a los pueblos: conduce al sometimiento al imperialismo yanqui, so pretexto de oponerse al socialimperialismo ruso, conduce en una palabra al abandono de la lucha de clases a nivel nacional e internacional. Mao Tsetung, con cuyo nombre pretenden enmascararse los nuevos oportunistas, ya advirtió que si se olvidara la lucha de clases y se olvidara la dictadura del proletariado (cosas que, entre otras, “olvida” la teoría de los “tres mundos”):
“…entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años, una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera totalmente una restauración contrarrevolucionaria a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformaría en revisionista o en partido fascista, y toda China cambiaría de color”. (Pekín Informa, febrero de 1976).
¿Por qué escribió lo anterior el camarada Mao Tse-tung? No hablaba por hablar, veía con claridad a donde podían conducir ciertas posiciones como la de los “tres mundos”.
Esa nefasta teoría ya fue formulada, aunque con otras palabras, en los años sesenta por Tito (con la aprobación de Jruschov). Y ahora algunos pretenden que fue formulada por el camarada Mao Tsetung. ¿Dónde? No se sabe, no hay ningún escrito de él al respecto. Lo que sí sabemos es, como señala nuestro Informe al II Congreso, que:
“Se ha oído por primera vez en boca de Teng Siao Ping. Y Teng Siao Ping ha sido por dos veces criticado y separado del Partido Comunista de China, por revisionista y complotador. Y esto cuando aún vivía el camarada Mao Tse-tung”. Los hechos acaecidos posteriormente, no nos hacen cambiar ni una coma del Informe del Comité Central a nuestro II Congreso.
Así pues, ¡adelante la unidad de los marxista-leninistas sobre la base de los principios! ¡Lucha sin cuartel contra el oportunismo de todo tipo y color! ¡¡EL MARXISMO-LENINISMO VENCERA!!

Sobre el Partido Comunista de España (marxista-leninista) ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Línea Política del Partido Comunista de España (m-l) – La Guerra Popular (1967)

*Mensaje de felicitación del Comité Ejecutivo del PCE (m-l) al Presidente Mao Tsetung con ocasión del Noveno Congreso del PC de China (5 Abril 1969)

*Las imperecederas enseñanzas del camarada Mao Tsetung para nuestro pueblo y para nuestra lucha (I)

*Las imperecederas enseñanzas del camarada Mao Tsetung para nuestro pueblo y para nuestra lucha (II)  

*En el 50º aniversario de la creación del PCE (m-l): Extraer las lecciones y experiencias positivas y negativas de su historia

*Rememorando al periódico “Vanguardia Obrera” con ocasión de la aparición de su número 1