Discurso de Rafael Alberti en nombre de la A.E.A.R. de España al Primer Congreso de los Escritores Soviéticos (1934)

Nota – Reproducimos a continuación el discurso del escritor y poeta Rafael Alberti (1902-1999) en nombre de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios (A.E.A.R.) de España en el Primer Congreso de los Escritores Soviéticos, que tuvo lugar en la Casa de los Sindicatos de Moscú del 17 de Agosto al 1 de Septiembre de 1934. Fue publicado originalmente en francés en la revista de la A.E.A.R. de Francia Commune* bajo el apartado titulado España y su texto en castellano ha sido extraído del libro de José Esteban y Gonzalo Santonja Los novelistas sociales españoles (1928-1936). Antologia, Editorial Ayuso, Madrid 1977, págs. 138-140, y Gran Marcha Hacia el Comunismo lo hemos transcrito para nuestro blog:

RAFAEL ALBERTI
DISCURSO AL PRIMER CONGRESO DE LOS ESCRITORES SOVIÉTICOS (1934)
Mis camaradas de la A.E.A.R me encargan dirigir su saludo fraterno al primer congreso de los Escritores Soviéticos.
Trabajamos en nuestro país en medio de la represión más violenta, mientras las cárceles están repletas de obreros y campesinos revolucionarios, mientras están prohibidos los mítines, nuestra prensa perseguida, nuestros paseos por las afueras de Madrid interrumpidos por las balas de los fascistas, y nuestras fiestas, cuando llegan a celebrarse, rodeadas por camiones llenos de policías, siempre preparados para intervenir.
Cuando, al salir de semejante vida de angustia perpetua, de amenaza incesante, llegamos aquí, entonces realmente, en vuestras calles tranquilas, las únicas que no están ocupadas por bayonetas, entonces verdaderamente sentimos que sois los constructores de una edad nueva.
Resulta inútil hablar de las dificultades de un escritor revolucionario en España, las cuales sufren igualmente la mayoría de los escritores que se mantienen en un terreno pretendidamente neutral. Es preciso declararse fascista, partidario del gobierno o agrario para gozar de algunos privilegios.
Nuestra literatura, como corresponde a un país que fue neutral durante la guerra de 1914-18, no es deliberadamente militarista. Sin embargo, hay que señalar la reciente aparición de una literatura de exaltación histórica y social que está ganando sobre todo a la juventud universitaria. Al exhumar la momia del emperador Carlos V, putrefacta en el Monasterio de El Escorial, su consigna fue: “Catolicidad e Imperio”. Frente a ella, nos levantamos lo escritores y artistas revolucionarios de España. Nuestra revista Octubre nos sirve para combatir y para expresarnos. Es una revista ilustrada y literaria, acogida con gran entusiasmo por las masas trabajadoras, sin distinción de partido. Está ilustrada, abundantemente provista de fotos de la Unión Soviética, porque algunas de nuestras provincias deben tener alrededor de un 70 por 100 de analfabetos. Sabemos que después de haber tendido sus redes, los pescadores de Málaga se reúnen para escuchar la lectura en voz alta de nuestra revista revolucionaria. Y sabemos que se encuentran en los muros de las casas, recortadas y pegadas las fotos que publicamos. Nos escriben igualmente que en el campo de Jaén y Córdoba, una vez acabadas las faenas, los campesinos se reúnen para comentar algún poema recitado por uno de sus compañeros de trabajo.
El maravilloso folklore español, en el que late todavía el sentido de la epopeya, evoluciona sin cesar, enriqueciendo su canto con anatemas a la Guardia Civil, por la sangre vertida en la represión, con todos los graves problemas de la realidad campesina. A la revista Octubre llegan constantemente testimonios de esa literatura popular y se divisan a través de toda España los primeros síntomas de la aparición de una literatura revolucionaria. Hay que añadir que numerosos escritores profesionales pasan al campo de la revolución: Joaquín Arderius, María Teresa León, César M. Arconada, Ramón J. Sender, Emilio Prados, Arturo Serrano Plaja, Luis Cernuda y otros novelistas y poetas, de quienes se puede decir que son los iniciadores de una literatura de carácter social, prácticamente sin precedentes en nuestra patria. Como España es un país de gran tradición literaria y artística, se puede esperar que los nombres que hoy surgen podrán elevarse a la altura de nuestros grandes clásicos del siglo XVII. Teniendo sobre ellos la ventaja de cantar el momento en que se realiza el ideal de justicia de la revolución española.
Vosotros, escritores soviéticos, que ya vivís en plena construcción socialista, sois el ejemplo que admiran los escritores de los demás países. En España se os conoce. Entre los poetas, el nombre de Maiakovski goza de gran popularidad, pese a que sus versos sean casi ignorados. La revista Octubre ha publicado algunos pasajes de Svetlov y de Aseev. Por el contrario, los libros de Gorki, Ehremburg, Ivanov, Leónov, Gladkov, Fedin, Fadeev y de otros autores figuran en los escaparates de las librerías, pero generalmente tan mal traducidos que de su belleza literaria apenas sí conservan el tema. Quería pediros, a vosotros que tanta facilidad tenéis para aprender las lenguas extranjeras, que cultivaseis un poco más el estudio del español. Así podríais protestar enérgicamente contra los traductores que os asesinan de forma traicionera, ya que estáis lejos para poderlos fusilar contra un muro. También desearía que aumentase vuestro interés por la literatura española, una de las más bellas del mundo, y que su popularización en la Unión Soviética estuviese, como lo desearíamos para la literatura soviética en España, rigurosamente controlada por los escritores.
Sufro al no poder invitaros a ver de cerca nuestro hermoso país y sus luchas revolucionarias. La actual reacción española no lo permite. Un día, quince fascistas armados con pistolas destruyeron la exposición contra la guerra y el fascismo, organizada por nuestros artistas revolucionarios. La impunidad asegurada por el Gobierno a esta hazaña os demuestra que sólo los fascistas tienen el derecho de actuar y pasearse libremente por las calles. Pero llegará un día en que la España soviética abrirá sus fronteras. Llegará un día en que, al triunfar nuestra revolución, podremos recorrer juntos las ciudades y el campo de nuestro país, rodeados de banderas rojas.

(*) Commune, París, núms. 13-14, año 2, septiembre-octubre de 1934, págs. 80-82.

También del poeta Rafael Alberti en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Un fantasma recorre Europa … (1933)

Chu Teh: Sobre algunos principios tácticos fundamentales (1933)

Nota: La historia de las grandes revoluciones del siglo XX –tanto de carácter socialista como de nueva democracia- ofrece al proletariado y a las masas populares del siglo XXI importantes experiencias sobre la conformación de las fuerzas armadas revolucionarias que hicieron posible el triunfo de las mismas.
Chu Teh [Zhu De] (1886-1976) fue un gran revolucionario y estratega proletario, un destacado dirigente del Partido Comunista de China, del Ejército Popular de China y de la República Popular China. Junto con Mao Tsetung, consagró su vida a la lucha por la causa del comunismo y perseveró en la continuación de la revolución.
Reproducimos a continuación el artículo escrito en 1933 por Chu Teh “Sobre algunos principios tácticos fundamentales”, texto originalmente insertado en la “Antología Campo de Batalla Rojo”, editada en junio de 1933 por la Academia del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China. El texto ha sido extraído de “Obras Escogidas de Zhu De”, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín [Beijing] 1986, págs. 24-26, y Gran Marcha Hacia el Comunismo lo hemos transcrito para nuestro blog.

SOBRE ALGUNOS PRINCIPIOS TACTICOS FUNDAMENTALES*
Chu Teh
“Es práctica ciega aquella que se divorcie de la teoría, y teoría hueca aquella que se aparte de la práctica”. Esta es una consigna de las academias militares de la Unión Soviética, consigna que aconseja combinar la teoría con la práctica. El Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China, creado en la Guerra Revolucionaria Agraria antiimperialista y antifeudal, ha acumulado indiscutiblemente muchas experiencias prácticas; sin embargo, debido a las circunstancias que lo rodean, aún le faltan, en términos generales, estudios teóricos. Ante los ataques masivos que, al dictado y con la ayuda de los imperialistas, han lanzado los caudillos militares del Guomindang en sus cuatro campañas de “cerco y aniquilamiento” ** y en vísperas de un choque directo entre el imperialismo y las fuerzas armadas de los obreros y campesinos chinos, el Ejército Rojo, encargado de la gran misión de llevar a cabo la Revolución Agraria, lograr la liberación nacional, derribar el sistema feudal y establecer el poder de los soviets*** a escala nacional, con mayor razón debe mejorar sus habilidades militares tanto en la teoría como en la práctica, y sus mandos y comisarios políticos, sobre todo, deben dar el ejemplo en este sentido. A continuación, quisiera formular, integrando las experiencias adquiridas en los combates concretos con el estudio de la teoría militar, los siguientes principios tácticos fundamentales.
1. Los militares del Ejército Rojo deben aplicar la dialéctica materialista al estudio y empleo de las tácticas. Deben saber, antes que nada, que todo está sujeto a cambios, que las circunstancias son mutables y que, por consiguiente, es absolutamente inadmisible seguir métodos rutinarios e inmutables para mandar las tropas. En la guerra, cada decisión la debemos tomar según sean nuestras tareas, la situación del enemigo y las condiciones topográficas. Puesto que estos factores cambian a cada instante, deben variar en consecuencia nuestras decisiones y, con mayor razón, los principios que nos guíen en el empleo de las tácticas. Por ejemplo, en los encuentros inesperados hay que actuar con rapidez para adelantarse al enemigo, mientras que en las ofensivas contra un enemigo en actitud defensiva, es necesario dividir nuestras disposiciones en varias etapas sucesivas: acercamiento, ataque, asalto, etc. Huelga decir que “tomar sopa” y “roer huesos” son dos acciones distintas.
2. Tanto las grandes agrupaciones de tropas como las pequeñas unidades militares deben, en cada acción ofensiva, elegir y determinar una dirección principal de asalto y concentrar el mayor número posible de efectivos en esa dirección para lograr un desenlace decisivo. Y a las direcciones secundarias sólo cabe destinar fuerzas meramente suficientes para contener al enemigo; pero estas fuerzas deben actuar activamente para atraer hacia sí mismas la atención del enemigo y asegurar de este modo que sea más fácil el ataque en la dirección principal del asalto. Si se intenta atender bien a todas las partes y distribuir por igual los efectivos, el resultado será la carencia de fuerzas por doquier, la inoperancia generalizada o incluso el fracaso.
3. Por regla general, es necesario buscar, en lo estratégico, el grueso de las fuerzas del enemigo y, en lo táctico, sus puntos vulnerables. Si en la táctica se buscan exclusivamente sus puntos fuertes para atacarlo, sus puntos débiles se volverán fuertes. Una vez que por ello resulte imposible conseguir la victoria en lo táctico, será difícil asimismo alcanzar el objetivo estratégico. Sépase que el triunfo total en un combate es la suma total de numerosos éxitos pequeños. Si uno no se molesta en conquistar pequeños éxitos, ¿cómo podrá alcanzar una gran victoria?
4. Para efectuar una acción coordinada entre grandes agrupaciones de tropas, es indispensable conseguir que cada agrupación o unidad, al aceptar sus tareas, entienda con claridad lo esencial de las decisiones de los superiores y la significación que dentro de dichas decisiones revisten las tareas que se le asignen. En el curso del cumplimiento de sus tareas, las agrupaciones o unidades deben mantener la comunicación con los superiores para poder ejecutar conjuntamente las decisiones de estos últimos. En caso de que cambie la situación y la comunicación quede interrumpida, deben saber obrar con agilidad y resolución en consonancia con las decisiones de los superiores y las condiciones reales, sin que esto signifique que, obrando con agilidad y resolución, se pueda ir en sentido contrario a las decisiones de los superiores.
5. La tarea principal del reconocimiento es esclarecer la situación del enemigo y las condiciones topográficas para que los mandos tomen una decisión adecuada. Por eso, los mandos de todos los niveles deben, dentro del ámbito de sus propias tareas, efectuar acciones de reconocimiento. Sin embargo, semejantes acciones sólo permiten conocer hasta cierto punto la situación del enemigo, y la falta de informaciones completas se agrava sobre todo en los encuentros inesperados. Por lo tanto, la necesidad del reconocimiento no debe causar vacilación e indecisión en los mandos, haciendo que desperdicien una ocasión favorable. De este modo, es frecuente que estos últimos tengan que acudir a las avanzadas para anticipar el reconocimiento a fin de poder tomar una decisión con prontitud y dictar la orden adecuada sin dejar escapar la oportunidad.
6. Cuando las operaciones militares se efectúan en zonas montañosas a cargo de varias columnas paralelas, el hecho de que sean pocos y estrechos los senderos y que difícilmente se encuentren caminos paralelos adecuados obliga a alargar la formación de las tropas en marcha, retarda su despliegue, dificulta la coordinación de unas con otras y entorpece, en particular, todo cambio de línea frontal. Una fuerza inferior enfrentada en plena zona montañosa a un adversario superior logrará paralizar indudablemente el movimiento de éste y neutralizar sus refuerzos siempre que sepa aprovechar las circunstancias antedichas y, recurriendo a medios tales como el sigilo, la rapidez y el aplastamiento por partes, sea capaz de concentrar, en el momento propicio para una acción decisiva, una parte tan grande de sus efectivos que en el teatro de tal acción decisiva resulte superior a una determinada columna enemiga, a fin de poder aniquilarla resuelta y cabalmente para pasar luego a hacer otro tanto con las demás columnas. En caso de que, hallándose en el fuego cruzado entre varias columnas enemigas o encontrándose asediada por ellas, nuestra fuerza tenga que asaltar a una de esas columnas, debe tratar de mantener un arco interno relativamente extenso como espacio de fácil maniobra y aprovechar los terrenos de difícil acceso para contener las columnas enemigas restantes; si no están dadas estas condiciones, conviene asaltar a una determinada columna enemiga por su flanco expuesto o por su retaguardia.
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(*) Texto originalmente insertado en la “Antología Campo de Batalla Rojo”, editada en junio de 1933 por la Academia del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China.
(**) Se refiere a la primera, segunda, tercera y cuarta campañas de “cerco y aniquilamiento”, desencadenadas por el ejército guomindanista contra las bases revolucionarias en el periodo de la Segunda Guerra Civil Revolucionaria.
(***) “Soviet”, transcripción fonética de la palabra rusa “CoBeT”, significa “consejo” o “consejo de representantes”. Este fue el nombre que se les dio a los órganos de poder creados en Rusia después de la Revolución de Octubre. Durante la Segunda Guerra Civil Revolucionaria, el poder establecido por el PC de China en diversas partes del país se denominó también poder de los soviets, y las zonas bajo su control, zonas de los soviets.

Del gran estratega proletario y comunista chino Chu Teh y sobre la etapa de la guerra de guerrillas y el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China (más tarde denominado Ejército Popular de Liberación) ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Chu Teh: Cómo imprimir férrea solidez al Ejército Rojo (1931)

*Guerra de Guerrillas – VI Congreso del Partido Comunista de China (1928)

*Canción de los Soldados Rojos

Las elucubraciones antimarxistas y reformistas de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe como inspiración teórica y filosófica de los ideólogos y dirigentes socialdemócratas de Podemos

“Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase. Los que abogan por reformas y mejoras se verán siempre burlados por los defensores de lo viejo, mientras no comprendan que toda institución vieja, por bárbara y podrida que parezca, se sostiene por la fuerza de determinadas clases dominantes. Y para vencer la resistencia de esas clases, sólo hay un medio: encontrar en la misma sociedad que nos rodea, las fuerzas que pueden –y, por su situación social, deben—constituir la fuerza capaz de barrer lo viejo y crear lo nuevo, y educar y organizar a esas fuerzas para la lucha.
Sólo el materialismo filosófico de Marx señaló al proletariado la salida de la esclavitud espiritual en que se han consumido hasta hoy todas las clases oprimidas.”
V.I. Lenin, TRES FUENTES Y TRES PARTES INTEGRANTES DEL MARXISMO

Nota – El pasado 20 de Mayo, Gran Marcha Hacia el Comunismo hizo público el comunicado Deslindar los campos con los socialdemócratas de Podemos y ganarse a sus elementos de izquierda e intermedios dispuestos a luchar consecuentemente contra el capitalismo.
En esta necesaria tarea de los marxistas-leninistas-maoístas por deslindar los campos con este nuevo partido reformista de inspiración socialdemócrata, el comprender los fundamentos ideológicos y filosóficos en que se basan los ideólogos y dirigentes de Podemos es de carácter vital para combatir sus ideas.
“Chantal Mouffe (Charleroi, Bélgica, 1943) – escribe el periodista Francesco Manetto en la introducción a la entrevista con Chantal Mouffe publicada en el suplemento “Domingo” del diario El País, el 19-04-2015, pág. 8- habla (…) de populismo y posmarxismo, la corriente que inició junto a su marido, el filósofo argentino Ernesto Laclau, fallecido hace un año. En 1985 escribió con él “Hegemonía y estrategia socialista”, uno de los textos que inspiraron a los fundadores de Podemos. Esta politóloga, docente de la Universidad de Westminster, es una de las principales referentes teóricas de Pablo Iglesias [secretario general de Podemos] e Íñigo Errejón [responsable de la Secretaría Política de Podemos] con quien está a punto de publicar un libro de conversaciones.”
Y en esta misma entrevista la propia Mouffe no duda en afirmar el haber formado parte de la corriente burguesa anticomunista de los años 70 del siglo XX conocida como “eurocomunismo”, elaborada por el trio archirrevisionista Carrillo-Marchais-Berlinguer; sienta cátedra declarando que: “Lo que ha caducado es (…) el planteamiento anticapitalista ultraizquierdista” , y se jacta de que: “Me es particularmente grato ver que nuestras ideas son una referencia importante para Podemos y que hay muchos puntos de convergencia entre nuestras concepciones de la política”.
Efectivamente, las elucubraciones teórico-filosóficas antimarxistas, reformistas, y de defensa de la democracia burguesa, elaboradas en los últimos años por la pareja Laclau-Mouffe, han inspirado a los ideólogos y líderes españoles de Podemos, y sobre ellas éstos han conformado el entramado ideológico de este partido al servicio de la burguesía y caballo de Troya en el seno del pueblo.
Por su interés, y esclarecedor a este respecto, reproducimos a continuación un amplio extracto del artículo La era K y el doble discurso publicado en la revista del Partido Comunista Revolucionario (PCR) de la Argentina Política y Teoría nº 72, Marzo-Junio de 2011:

(…) Es justo (….) analizar algunas de las corrientes ideológicas de “última generación”, que en estos siete años han sido la inspiración y justificación de estas prácticas políticas. Y aquí es donde debemos nombrar a Ernesto Laclau y su mujer, Chantal Mouffe (…)

Respecto a la teoría del conocimiento de la realidad
Los autores Laclau y Mouffe, alineados en lo que podríamos llamar el “post-modernismo” (1) y el “post-estructuralismo”; y que además aceptan – no sabríamos decir por qué – la denominación de “postmarxistas”, afirman junto a Derrida, que al “significante”, es decir, las palabras o formas del lenguaje que nos sirven para comunicarnos, no les corresponde un “significado”, o sea un concepto que refleje la realidad y se exprese en dicho significante. Tampoco el “significado” tendría, según esta teoría, una correspondencia con la realidad.
Respecto a esa concepción de Laclau y Mouffe acerca de la radical contingencia de la realidad, dicen:
”Si tener accidentes es una característica esencial de una sustancia -o si lo contingente es una parte esencial de lo necesario-, ello implica que dentro de cualquier estructura hay una indecidibilidad necesaria (entendiendo por “estructura” una identidad compleja constituida por una pluralidad de momentos). Pues la estructura requiere las conexiones contingentes como parte indispensable de su identidad, pero éstas, precisamente por ser contingentes, no pueden derivarse lógicamente de ningún punto de la estructura.” (2)
La imposibilidad de encontrar racionalidad en la estructura interna de la realidad, se origina para estos autores, en el hecho de que los objetos o hechos objetivos, tienen múltiples rasgos accidentales o contingentes – o sea aquellos que pueden ser de una forma o de otra -, y éstos, por su propio carácter de accidentes, están en el terreno de lo indeterminado o “indecidible”, aquello sobre lo que no se puede decidir. Por consiguiente, lo que el hombre conoce de la realidad objetiva, está en el terreno de lo relativo, lo contingente, y el lenguaje pasa a ser el que estructura esta realidad.
A esto respondemos, que si bien lo contingente está presente en la esencia de la sustancia, no la agota, es justamente esta esencia de la estructura de todo lo real la que trasciende las distintas contingencias o accidentes, es el rasgo constitutivo fundamental que hace que una cosa sea lo que es y no otra, y es precisamente lo que hace que podamos conocerla.
En lugar de basarse en que cada realidad material, incluidas las relaciones sociales, tienen rasgos esenciales que exceden a cualquier accidente, y es eso lo que le permite ser conocida por el hombre; llegan por el contrario, a la formulación de que debido al carácter contingente de la realidad, el hombre no puede conocerla y es el lenguaje el que terminará estructurando la realidad, o como ellos mismos dicen “construyendo” la realidad; acción a la que llaman intervención hegemónica. El conocimiento que dará como consecuencia este proceso, serán construcciones arbitrarias, contingentes, que pueden ser de una manera u otra:
“…este es el momento deconstructivo en el análisis de Derrida – es que el “significado” y “la intuición del objeto” no se relacionan entre sí de un modo teleológico, es indecidible (desde el punto de vista del significado) si el segundo estará o no subordinado al conocimiento……Ahora bien: una intervención contingente que ocurre en un terreno indecidible es precisamente lo que nosotros hemos llamado intervención hegemónica.” (3)
Por el contrario, para el materialismo dialéctico, la realidad, más allá de los accidentes, como color y tamaño, que pueden ser de una forma u otra; posee rasgos esenciales, está recorrida por múltiples contradicciones, entre las cuales encontramos la contradicción principal de cada realidad, que más allá de lo coyuntural y lo accidental puede conocerse. Y es el hombre el que posee esa cualidad de aprehender y comprender los procesos inteligibles de la realidad, la dialéctica que la recorre y sus leyes. Es el que puede conocerla por sucesivas aproximaciones: partiendo de la experiencia y yendo de lo simple a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto; formando conceptos, juicios y razonamientos a partir de la misma, y formulando un lenguaje a través del cual expresarla y transmitirla.
Lo que ocurre es que las afirmaciones que acabamos de citar, llevan convenientemente a los autores, a que el lenguaje termine estructurando la realidad al margen de la misma, ya que ésta es contingente. Esta tesis ha motivado que nos detengamos más de lo deseado en su análisis, debido a que esta teoría que sustentan, nos conducirá – según veremos – a justificar una serie de premisas que les son del todo necesarias para manipular con justificaciones teóricas – con “chapa de ciencia” – sus afirmaciones políticas, tan arbitrarias como útiles a sus propósitos de terminar salvando la democracia burguesa.
Laclau-Mouffe llegan a la conclusión de que la realidad es inefable, y que solo mediante la intervención de un sujeto podemos referirnos a ella, esto es, usando la deconstrucción teorizada por Derrida, que a un significante este sujeto tiene el derecho de atribuirle a su arbitrio un significado. Es entonces “el lenguaje”, como entidad abstracta, el que determina y construye realidades. Niegan que sea el sujeto que habla el que realice esta tarea, aunque nosotros sospechamos que así es y que en definitiva es este sujeto, oculto tras “el lenguaje” o lo que luego en sus textos se va transformando en “lo político” o “el poder”, el que construye una realidad al margen de ésta, a su mejor conveniencia y de acuerdo a lo que en cada momento le es más útil. En algunos textos niegan esta intervención del sujeto, para evitar la acusación de haber caído en el clásico idealismo, donde lo objetivo, o está en la mente de un sujeto en forma innata, o es construido por este; o en su defecto en el relativismo respecto del conocimiento, o sea en alguna de esas teorías que bajo las más variadas máscaras están en el terreno del idealismo, y que después de negar los descubrimientos del materialismo dialéctico e histórico, también se encogen de hombros frente a la existencia de la realidad más allá de que el hombre la conozca o se refiera a ella, ya que consideran fuera de la posibilidad del sujeto conocerla tal cual es, y por ende transformarla, como propone el marxismo.
Aquí apelan a lo que llaman “articulaciones hegemónicas”, consideradas “desde el comienzo como construcciones contingentes, precarias y pragmáticas”. En este marco consideran a lo político, mediante el lenguaje, como el constructor de la realidad, y en algunos puntos usan directamente la terminología kantiana de “la cosa-en-sí”. Cosa-en-sí, que según Kant, para el conocimiento humano es una completa incógnita, ya que ignora si existe o no, y en caso de que exista, no puede llegar a ella tal cual es, sino a través de las categorías de su mente – por ejemplo el espacio y el tiempo, la relación causa-efecto, etc. –, tanto en el terreno de las sensaciones, de las percepciones o del entendimiento y la razón. Debido a esto, el sujeto que conoce ordena y estructura la realidad, establece y dicta sus leyes, y concluye en que sus conocimientos acerca de ella son producto de “construcciones” de la mente del sujeto y no propiedades de la materia.
Laclau-Mouffe abundan en la mayoría de sus escritos sobre el tema, baste como ejemplo su libro Hegemonía y Estrategia Socialista, texto donde sientan el fundamento filosófico que les permitirá pasar a la categoría de politólogos y verdaderos oráculos en el campo de la política, al menos de la política argentina.
Por eso insiste en este caso Laclau:
“Si la contingencia radical ha ocupado el terreno del cimiento, todo significado social será una construcción social y no un reflejo intelectual de lo que son las “cosas-en-sí”. La consecuencia es que en esta “guerra de interpretaciones”, el poder, lejos de ser meramente aparente, pasa a ser constitutivo de la objetividad social.” (4*)
Este tipo de argumentos ya fue refutado hace más de cien años, primero por Marx y Engels en varias de sus obras por ejemplo, el Antidühring de Engels, y por Lenin en Materialismo y Empiriocriticismo. Es decir que lo “posmoderno” es más viejo de lo que los autores que se inscriben en él, creen.
Baste un párrafo con la coherencia de la teoría materialista dialéctica del conocimiento, en las palabras de Engels, después de este fárrago de argumentaciones:
“Pero, ¿de dónde saca el pensamientos esos axiomas? ¿Los saca de sí mismo?….los principios no son ya el punto de partida de la investigación, sino sus resultados finales; no se aplican a la naturaleza y a la historia humana, sino que se abstraen de ella; no son la naturaleza y el mundo humano los que se rigen por los principios, sino que estos sólo tienen razón de ser en cuanto coinciden con la naturaleza y con la historia.” (5*)

Los “posmarxistas”
Como dice Lenin: “Toda una serie de escritores que pretenden ser marxistas han emprendido…una verdadera campaña contra la filosofía del marxismo….Es el revisionismo filosófico típico, pues los revisionistas son los únicos que han adquirido un triste renombre por haber abjurado de las concepciones fundamentales del marxismo y por haberse mostrado timoratos o incapaces para, en forma franca, directa, decidida y clara, “liquidar cuentas” con los puntos de vista abandonados” (6/7)
Tanto Ernesto Laclau, que militó en el Partido de Izquierda Nacional, para luego emigrar de la Argentina a una cátedra en Inglaterra, al igual que su mujer Chantal Mouffe, son dos pragmáticos de la política. Toman de diferentes autores lo que les conviene para llegar a su propósito. Reconocen la influencia de Derrida, Heidegger, y Lacan entre otros.
A lo largo de sus escritos, dos temas están siempre presentes, como muestra de su preocupación por ellos:
Uno es refutar y dar por superado al marxismo – nosotros entendemos que darlo por enterrado, aunque sin lograrlo en absoluto -. Otro es cómo demostrar que la democracia burguesa de las tres últimas décadas, una de las formas de gobierno del capitalismo y del imperialismo en nuestros días; es conveniente y aceptable para las masas, no sólo como la única sino también como la deseable forma política que los pueblos y sus gobernantes deben profundizar y fortalecer. Esto aún a costa de tener que recurrir al conocido ideólogo nazi Carl Schmitt para reforzar sus argumentos.

Sus posiciones respecto del marxismo
En primer lugar Laclau-Mouffe consideran que a partir de mediados del siglo XX, se demuestra cabalmente el fracaso de las experiencias del marxismo en el poder. Les parece justo emitir este juicio sólo con poco más de cincuenta años de experiencias de gobiernos socialistas; sin recordar los cientos de años que llevó terminar con un sistema de dominación de clases para pasar a otro, como en los casos del esclavismo o del feudalismo por ejemplo.
Pero más allá de esta descalificación, cuestionan al marxismo, no desde los últimos períodos, en que la URSS y luego China cambian el socialismo por el retorno al capitalismo; sino desde sus orígenes y en sus tesis fundamentales. Además de que prácticamente en sus textos no aparezcan términos como “materialismo dialéctico”, “materialismo histórico”, “plusvalía” o “frente único”; niegan la preponderancia de lo económico y su influencia en las relaciones de producción, la existencia de clases sociales y de la lucha de clases. También digno de destacar es que en general, cuando critican al marxismo, lo hacen de segunda mano, reproduciendo las opiniones muchas veces de ignotos terceros autores, sin polemizar con los grandes teóricos marxistas (Marx, Engels, Lenin, Mao) y con los textos directamente escritos por ellos.
Cuando hablan de deconstruir la “modernidad”, el “racionalismo”, el “esencialismo”, las concepciones “fisicalistas o naturalistas”, se refieren por lo general elíptica o expresamente al marxismo y a su interpretación la realidad.
Entre otros muchos textos, refiriéndose a su particular modo de efectuar “un proceso de reapropiación” del marxismo como “tradición intelectual”, con la intención de “ir más allá de esta última”, dicen al respecto:
“Para nosotros esta reactivación debe mostrar la contingencia originaria de aquellas síntesis que las categorías marxistas intentaban establecer. En lugar de adherirnos a nociones tales como “clase”, la tríada de niveles (lo económico, lo político y lo ideológico) o la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción como fetiches sedimentados, lo que intentamos fue revivir las precondiciones que hicieron posible su operatividad discursiva (la de el marxismo), y nos interrogamos sobre su continuidad o discontinuidad en el capitalismo contemporáneo.” (8)
Para concluir finalmente con esta confesión: “Releer la teoría marxista a la luz de los problemas contemporáneos implica necesariamente deconstruir las categorías centrales de esta teoría. Eso es lo que ha sido denominado nuestro “posmarxismo”. (9)
En virtud de la brevedad de este artículo nos detendremos en sólo dos puntos más de las posiciones de estos “posmarxistas” respecto a los fundamentos de las tesis marxistas.
Algo que es preocupación a lo largo de toda su obra es el concepto de hegemonía. Para ellos es de crucial importancia porque es fundamental para negar la posibilidad de la revolución con hegemonía de la clase obrera. Por lo tanto deconstruyen el concepto marxista de hegemonía y lo transforman de acuerdo a sus propósitos.
Uno de sus argumentos es que en este período de la globalización y de crecimiento desigual del capitalismo, la clase obrera se encuentra fragmentada y no está en condiciones ser protagonista principal y hegemonizar el resto de los sectores oprimidos para protagonizar los cambios fundamentales hacia otra sociedad, ni la revolución en marcha al socialismo y al comunismo, ni las luchas de emancipación de los pueblos oprimidos. Para estas afirmaciones de que la clase obrera como tal, como clase, no existe; usan un estereotipo de “clase obrera” que según ellos constituía la visión marxista de la misma: léase clase obrera homogénea, unida, organizada, y conciente de su carácter de clase. Muy por el contrario, los marxistas que dirigieron revoluciones triunfantes jamás tuvieron esa visión simplista e irreal de la clase obrera, sino que la vieron en su extraordinaria complejidad y potencialidad.
El otro argumento que se destaca es el surgimiento de “un conjunto de fenómenos nuevos y positivos”. Cuando los enumeran, para Laclau–Mouffe son tan novedosos hechos como “la aparición del nuevo feminismo, los movimientos de minorías sexuales, la lucha antinuclear y los movimientos ecologistas”; como las luchas de sectores oprimidos por sucesivos regímenes de producción a lo largo de la historia como lo son “los movimientos contestatarios de las minorías étnicas y nacionales, y las luchas sociales en los países de la periferia capitalista”. Ya a esta altura, no sorprende que consideren “nuevos” a fenómenos con siglos de existencia, movimientos sociales originados en la resistencia a las distintas formas que reviste la opresión del estado: ese órgano de las clases dominantes para sojuzgar y oprimir a las grandes mayorías, sea cual sea el traje político que vista. Movimientos sociales que llevan cientos de años resistiendo, triunfando o siendo derrotados, pero enfrentando tanto a las minorías en el poder, como a la dominación colonial de opresores sobre pueblos sometidos y, actualmente, la dominación imperialista de un puñado de potencias sobre el resto del planeta.
Denominan a esta situación de los “nuevos” fenómenos en la política mundial “un exceso de lo social” respecto a los cuadros racionales y organizados que nos presentaba según ellos el marxismo. Por eso concluyen:
“Lo que está actualmente en crisis es toda una concepción del socialismo fundada en la centralidad ontológica de la clase obrera, en la afirmación de la Revolución como momento fundacional en el tránsito de un tipo de sociedad a otra, y en la ilusión de la posibilidad de una voluntad colectiva perfectamente una y homogénea que tornaría inútil el momento de la política. El carácter plural y multifacético que presentan las luchas sociales contemporáneas ha terminado por disolver el fundamento último en el que se basaba este imaginario político, poblado de sujetos “universales” y constituido en torno a una Historia concebida en singular: esto es, el supuesto de “la sociedad” como una estructura inteligible, que puede ser abarcada y dominada intelectualmente a partir de ciertas posiciones de clase y reconstituida como orden racional y transparente a partir de un acto fundamental de carácter político. Es decir, que la izquierda está asistiendo al acto final de la disolución del imaginario jacobino.” (10)
Debemos agregar que también desde este análisis que desconoce la dialéctica y la unidad y lucha de contrarios como movimiento interno de toda realidad, descartan la existencia de las llamadas clases dominantes, y consideran distintos tipos de relaciones entre las cuales distinguen las siguientes categorías: de “subordinación”, de “opresión” o de “dominación”. Para los autores, sorprendentemente, es “relación de subordinación aquélla en la que un agente está sometido a las decisiones de otro – un empleado respecto a un empleador por ejemplo…”
A lo cual agregan:
“Está claro por qué las relaciones de subordinación, consideradas en sí mismas, no pueden ser relaciones antagónicas: porque una relación de subordinación establece simplemente, un conjunto de posiciones diferenciadas entre agentes sociales…” (11)
Como vemos, los autores no dejan piedra sobre piedra de lo que ellos interpretan como marxismo. Y con esta sencilla argumentación creen dar por terminado el tema de la lucha de clases más allá de los infinitos datos de la realidad que demuestran lo contrario.
Pero estas teorías, sin demasiadas diferencias, ya existían hace prácticamente un siglo, cuando Lenin en su libro Materialismo y Empiriocriticismo escrito en 1908, desarrolla su polémica con ellas. Y aunque es preferible leer su texto completo, sólo referiremos un corto fragmento al respecto:
“El punto de vista de la vida, de la práctica debe ser el punto de vista primero y fundamental de la teoría del conocimiento. Y conduce infaliblemente al materialismo, apartando desde el comienzo mismo las elucubraciones interminables de la escolástica profesoral. Naturalmente, no hay que olvidar aquí que el criterio de la práctica no puede nunca, en el fondo, confirmar o refutar completamente una representación humana cualquiera que sea. Este criterio también es lo bastante “impreciso” para no permitir a los conocimientos del hombre convertirse en algo “absoluto”; pero, al mismo tiempo, es lo bastante preciso para sostener una lucha implacable contra todas las variedades del idealismo y del agnosticismo. Si lo que confirma nuestra práctica es la verdad única, última, objetiva, de ello se desprende el reconocimiento del camino de la ciencia, que se mantiene en el punto de vista materialista, como el único camino conducente a esta verdad.” (12)

¿A quién atacan y qué defienden Laclau-Mouffe?
Cuando Ernesto Laclau dice: “ningún sistema político es estable si no ha logrado un cierto equilibrio entre lógicas equivalenciales (la movilización autónoma de las masas) y las lógicas diferenciales (la absorción institucional de las demandas).” (13), no debe sorprendernos a partir de lo que hemos visto, que ni sueñe con hablar de “resolución” respecto a las demandas de los distintos grupos que reclaman. Usa el término “absorberlas”, digno de cualquier gobierno que quiere tener la fiesta en paz.
Y por si esto fuera poco insiste: “En una situación de gran desorden, la necesidad de un orden, cualquiera que sea, es más imperiosa que el contenido concreto que éste asuma; y cuanto más generalizado esté el desorden, mayor será la distancia entre estas dos dimensiones y más indiferencia manifestará la gente ante el contenido concreto de las formas políticas que restauran una cierta normalidad” (14)
Creemos que coherentes con esta visión, se ubican netamente en el lugar de los que detentan el poder, y de acuerdo con eso agregan:
“Es importante, ciertamente, entender que la democracia liberal no es el enemigo a destruir para crear, a través de la revolución, una sociedad enteramente nueva. Esto es, desde luego, lo que ya argumentábamos en este libro mediante nuestra insistencia en redefinir el proyecto de la izquierda en términos de una “radicalización” de la democracia. Desde nuestra perspectiva, el problema con las democracias liberales “actualmente existentes” no es con sus valores constitutivos cristalizados en los principios de libertad e igualdad para todos, sino con el sistema de poder que redefine y limita la operación de esos valores. Por esto, nuestro proyecto de “una democracia radical y plural” fue concebido como una etapa en la profundización de la “revolución democrática”, como la extensión de las luchas democráticas por la igualdad y la libertad a un número crecientemente amplio de relaciones sociales.” (15)
Y para continuar con la panacea de la democracia capitalista agregan:
“Es la noción misma de ciudadanía la que sido transformada con el Estado social, puesto que se atribuyen ahora al ciudadano “derechos sociales”. Como consecuencia, las categorías de “justicia”, “libertad”,”equidad” e “igualdad” han sido redefinidas, y el discurso liberal democrático ha sido profundamente modificado por esta ampliación de la esfera de los derechos. La nueva concepción “socialdemócrata” de la realidad, que ha llegado a ser hegemónica se inscribe sin duda en el cuadro del liberalismo, pero de un liberalismo profundamente transformado por su articulación con la idea democrática.” (16)
Lo que más les interesa demostrar es que la situación de los oprimidos es lo bastante satisfactoria como para conformarlos con algunos retoques, sin incursionar en cambios mayores, como la destrucción del estado de las clases dominantes y su reemplazo por un estado de nuevo tipo, que represente a las mayorías, con la forma política que cada realidad haga necesaria en el camino al socialismo.
Tampoco figura en este examen el tema del imperialismo, ya que consideran que ha finalizado la época de un mundo unipolar, bajo la égida de EEUU, y es preciso avanzar hacia una conformación multipolar, mediante diferentes “polos regionales con sus instituciones específicas.” (17) Esta idílica propuesta hecha en plena época de expansión imperialista, en medio de la mayor crisis del capitalismo y de una lucha feroz entre las potencias para no salir de la misma como principales perjudicadas; nos lleva a una pregunta obligada: el imperialismo se esfumará espontáneamente, y de lo contrario – como descontamos ocurrirá – ninguna potencia se dará por muerta antes de tiempo; y falta saber qué potencias les simpatizan a Laclau-Mouffe y sus seguidores, como para hegemonizar a cada uno de estos “polos regionales”; ya que no existe por el momento, libertad para que los países oprimidos decidan al respecto. Solo la lucha de los pueblos y las revoluciones permitirán cambiar la situación, que se expresa tanto en feroces luchas interimperialistas por esferas de influencia, como en la más tenaz resistencia de parte de los sojuzgados, lo que vemos a diario en su más cruda expresión en todo el continente africano, en nuestra propia América Latina y en el mundo entero.

¿El discurso lo puede todo? Una ideología de la pobreza y la dependencia
Cuando estas teorías se llevan a la práctica, y se pretende trastocar la realidad a través del discurso, todo parece volverse posible. En pos de ese objetivo y sin que ningún escrúpulo la detenga, Chantal Mouffe apela incluso al conocido ideólogo nazi Carl Schmitt, buscando argumentos para mejor manejar la voluntad popular. Así le reconoce que “es un adversario del que debemos aprender”.
De él recoge la teoría de que “la democracia consiste fundamentalmente en la identidad de gobernantes y gobernados”, pero le enmienda la plana agregando que “si es el pueblo el que va a gobernar, es necesario determinar quiénes pertenecen al pueblo” (18)
Mouffe considera que para llevar a la práctica estas propuestas de Schmitt es necesario “poner en cuestión “toda la idea de “pueblo” como algo ya dado y con una identidad sustantiva”. Afirma, por el contrario que pueblo “es el resultado de una construcción”, que se logra gracias a la llamada “articulación hegemónica”, cuyo carácter es contingente, -y que de acuerdo a las conveniencias del poder, hoy puede ser una y mañana otra, según resulte más útil -.
Para “suturar” – como gustan decir los autores, aunque nosotros preferimos términos más caseros como “coser”, “remendar” o “zurcir” – este proyecto de poder, en función de lo que llaman “democracia radical”; después de construir al pueblo, Laclau agrega un broche de oro, cuando dice que “el significante vacío” (llamado a unificar la “cadena equivalencial” de todo tipo de demandas populares no satisfechas), es el punto “en que esa unidad se plasma y no puede ser de naturaleza conceptual” (es decir de naturaleza racional). “…el significante vacío es un nombre y no un concepto y, por tanto, constituye el movimiento político como singularidad. Pero la forma por antonomasia de un nombre (singular) es un nombre propio, lo que explica el rol del líder: en su nombre cristaliza la unidad del movimiento.” (19)
Por si lo asombroso de lo que sostienen hasta ahora fuera poco, como complemento necesario, incorporan la teoría del “agonismo” o enfrentamiento político. Este “agonismo” implica constituir arbitrariamente un ellos por oposición a un nosotros – lo que llamaríamos con mayor sencillez “bandos” –. Un “nosotros”, integrado por el gobierno y el pueblo a quien se supone representa, enfrentado y opuesto a un “ellos”, que integran de acuerdo a los distintos conflictos políticos, los sectores que están en desacuerdo:
“…en el dominio de las identificaciones colectivas – en que se trata de la creación de un “nosotros” por la delimitación de un “ellos – siempre existe la posibilidad de que esta relación nosotros/ellos se transforme en una relación de amigo/enemigo, es decir que se convierta en sede de un antagonismo. Esto se produce cuando se comienza a percibir al otro, al que hasta aquí se consideraba según el simple modo de la diferencia., como negación de nuestra identidad y como cuestionamiento de nuestra existencia. A partir de ese momento, sean cuales fueren las relaciones nosotros/ellos, ya se trate del orden religioso, étnico, económico o de cualquier otro, se convierte en político en el sentido schmittiano de relación amigo/enemigo” (20)
(…)
Es una vez más el gatopardismo de cómo hacer creer que se cambia todo, para que todo siga igual y cuando en realidad no se cambia nada.
Palabras y más palabras, utopías, engañapichangas, para lograr que esos “nuevos” movimientos no terminen unidos a la “peligrosa” clase obrera, que tanto los desvela y a la que tanto temen; y encuentren finalmente un camino hacia la liberación.
Esa clase obrera que es como es; con sus obreros en negro y sus tercerizados; luchando contra por su legítima organización clasista, luchando tanto con patronales como con dirigentes sindicales asesinos, corruptos y traidores; con sus millones de desocupados excluidos del sistema a los que solo resta caerse del mapa; con sus hijos jóvenes que ni estudian ni trabajan; con sus viejos jubilados que día a día engrosan las filas de la pobreza y la indigencia; en síntesis, esa clase obrera que logrará unirse con aquellos para los cuales el horizonte está cerrado; con todos los que surgen de la marginación, la injusticia y el sufrimiento; con los crecientes miles de sin techo; con sus aliados de los pueblos originarios, campesinos pobres despojados de su tierra y víctimas de un verdadero genocidio; con los sectores patrióticos y democráticos que asisten y resisten la entrega creciente de la energía, las comunicaciones, el subsuelo, los servicios esenciales de un país que sin haber pasado por una guerra ha regalado y sigue regalando su inconmensurable riqueza. Ese es el discurso que habla de la verdad, ese es el discurso que necesitamos porque habla de lo posible, aunque esto aterre el poder.
(…) Como marxistas seguimos pensando que nuestra teoría, el materialismo histórico y el materialismo dialéctico están vigentes, y la realidad cada día se encarga de demostrarlo. Seguimos pensando que no se puede tapar el sol con un dedo, y que tarde o temprano se impone la fuerza de la realidad, cueste lo que cueste.

Notas
1. Ver el art. de Rosa Nasiff, “Sobre el “Imaginario social”, Política y Teoría 38, pag. 58
2.  Ernesto Laclau ,Poder y representación. Artículo publicado originalmente en Politics, Theory and Contemporary Culture, editado por Mark Poster, Nueva York, Columbia University Press, 1993. Tradujo Leandro Wolfson.
3. Ernesto Laclau ,Poder y representación. Artículo publicado originalmente en Politics, Theory and Contemporary Culture, editado por Mark Poster, Nueva York, Columbia University Press, 1993. Tradujo Leandro Wolfson. Pag.4
4. Ibid.pag.12
* la negrita es siempre de la redacción.
5. Federico Engels, Antidühring, Buenos Aires, 1975, pag. 33-34
* Nota de la redacción: Engels se refiere aquí a Dühring, que anuncia “la filosofía como el desarrollo de la forma suprema de la conciencia del mundo y de la vida y abarca, en el sentido más amplio los principios de todo conocimiento y voluntad….”
6. V.I.Lenín, Materialismo y empiriocriticismo. Pag. 5
7. “Nuestros revisionistas se dedican todos ellos a impugnar el materialismo, aún cuando aparentan impugnar sólo al materialismo de Plejanov y no al materialismo de Engels….” Ibid. Pag. 9
8. E. Laclau y Ch. Mouffe, Hegemonía y estrategia socialista, Buenos Aires, 2010. pag. 8
9. Ibid. pag. 10
10. Ibid. pag.26
11. Ibid. pag.196
12. V.I.Lenín, Materialismo y empiriocriticismo. Pag.174-175
13. Consideraciones sobre el populismo latinoamericano Caracas, 2006. Cuadernos del CENDES Nº 62 p. 118-119
14. Poder y representación Ernesto Laclau. Artículo publicado originalmente en Politics, Theory and Contemporary Culture, editado por Mark Poster, Nueva York, Columbia University Press, 1993. Tradujo Leandro Wolfson. .pag. 6-7
15. Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, Hegemonía y Estrategia socialista. pag 16
16. Ibid, pag 207
17.Chantal Mouffe,Política Agonística en un mundo multipolar, Barcelona, 2010
18. Chantal Mouffe, Carl Schmitt y la paradoja de la democracia liberal, 2002,Tópicos, Nº 010,Revista de Filosofía de Santa Fe
19. Consideraciones sobre el populismo latinoamericano Caracas, 2006. Cuadernos del CENDES Nº 62 p. 118-119
20. Chantal Mouffe, El retorno a lo político, Barcelona , 1999. pag.15-16

Otros artículos referentes al partido socialdemócrata Podemos en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Las nuevas palabras del viejo electoralismo caduco

*El nuevo Suresnes

*Podemos: ganó la abstención

*A propósito de la oportunidad de la crítica al partido Podemos

*¿Campaña contra Podemos o campaña a su favor?

 

Réquiem a un soldado (1945) – Un poema de Alexéi Nedogónov

Nota: Con motivo del 70º aniversario de la victoria del glorioso Ejército Rojo de la Unión Soviética sobre el nazi-fascismo hitleriano, el 9 de Mayo de 1945, reproducimos a continuación el poema Réquiem a un soldado del poeta soviético Alexéi Nedogónov (1914-1948), extraído del libro de Alexander Nakarov Antología de la Poesía Soviética, Ediciones Júcar, Madrid 1974, págs. 196-197, y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos transcrito para nuestro blog:

REQUIEM A UN SOLDADO
A miles de verstas del hogar paterno
cayó atravesado por la bala enemiga:
en la estepa húngara, cerca de Esztergom,
moría un joven moscovita.

De pronto el soldado, tendido en la estepa,
sintió la caricia del aire natal,
igual que si viera agitarse de nuevo
los arces vetustos de Arbat.

El último impulso del corazón recio,
y se alzó en los codos, en la nieve ardiente,
por ver a los suyos lanzarse al combate
contra el alemán y vencer a la muerte.

Y como a lo lejos de su agrupación,
él vio que avanzaba la tierra, tan suya.
Los ojos del héroe captaron fugaces
del Kremlin las áureas cúpulas.

A miles de verstas del hogar paterno
se alza un obelisco que guarda una estrella:
bajo el cielo húngaro, cerca de Esztergom,
la gloria de Moscú canta la húngara estepa.

Alexéi Nedogónov (1945)

Versión de Vicente Arana

Otro poema de autor soviético en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*Héroe (1928) – Un poema de Alexei Surkov

 

José Stalin – Discurso de la Victoria (Moscú, 9 de Mayo 1945)

Nota – Hoy 9 de Mayo, se cumple el 70º aniversario de la histórica jornada de la victoria del glorioso Ejército Rojo de la Unión Soviética sobre el nazi-fascismo hitleriano, el 9 de Mayo de 1945.
Tal y como se señala en el artículo 70 años de la victoria sobre el nazismo: “¡La gloria de estos combates no se apagará jamás!”, publicado en el periódico de los camaradas brasileños de A Nova Democracia Nº 149, 1ª quincena de Mayo de 2015:
“El 9 de Mayo de 1945, la humanidad progresista celebraba la grandiosa victoria de la Unión Soviética sobre la máquina de guerra más reaccionaria que la Historia había conocido hasta entonces, el ejército imperialista nazifascista del Tercer Reich de Adolfo Hitler.
En cuatro años de heroica defensa de la Patria Internacionalista del Proletariado, 22 millones de soviéticos (entre ellos millones de militantes del Partido Comunista de la URSS), dieron su cuota de sangre por la libertad, ya sea en las trincheras de combate o en los ataques cobardes e indiscriminados lanzados por las hordas nazis contra la población civil. Sin duda –y esto hasta los historiadores burgueses lo reconocen – la batalla del pueblo soviético durante la Gran Guerra Patria, pasando por Stalingrado y otros combates legendarios, es el mayor hecho militar de la historia, hazaña que sólo pudo ser alcanzada por un pueblo amante de la libertad y que tenía como objetivo defender el primer Estado socialista que el mundo conoció.
Justeza, estrategia militar y política, una dirección revolucionaria, un pueblo dispuesto a pagar el precio de la libertad con la vida: estas fueron las razones por las cuales, como dice una de las versiones en español de clásico Himno Guerrillero, “¡la gloria de estos combates no se apagará jamás!”. La serpiente fue aplastada en Berlín y, aquel 9 de Mayo, hace 70 años, la bandera que ondeaba sobre el Reichstag alemán era roja con el martillo y la hoz”.
Con ocasión de este 70º aniversario, reproducimos a continuación el Discurso de la Victoria que pronunció el Camarada José Stalin el 9 de Mayo de 1945 en Moscú, que hemos extraído del libro J. V. Stalin, Works, Volume 16 (November 1944 – 1952), Red Star Press Ltd, London 1986, págs. 48-50 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:

J.V. Stalin
DISCURSO DE LA VICTORIA
Emitido radiofónicamente desde Moscú a las 20.00 horas (hora de Moscú) el 9 de Mayo de 1945
¡Camaradas! ¡Compatriotas hombres y mujeres!
El gran día de la victoria sobre Alemania ha llegado. La Alemania fascista, forzada a arrodillarse por el Ejército Rojo y las tropas de nuestros aliados, ha reconocido su derrota y declarado su rendición incondicional.
El 7 de Mayo, el protocolo preliminar de rendición fue firmado en la ciudad de Reims. El 8 de Mayo, representantes del Alto Mando alemán, ante la presencia de representantes del Mando Supremo de las Tropas Aliadas y el Mando Supremo de las Tropas Soviéticas, firmaron en Berlín el acta final de rendición, cuya aplicación comenzó a las 24.00 horas del 8 de Mayo.
Conscientes de los carroñeros hábitos de los cabecillas alemanes, que consideran los tratados y acuerdos como trozos de papel vacíos, no tenemos razones para confiar en sus palabras. Sin embargo, esta mañana, en cumplimiento del acta de rendición, las tropas alemanas comenzaron a deponer sus armas y se rindieron masivamente a nuestras tropas. Esto ya no es un trozo de papel vacío. Esta es la rendición efectiva de las fuerzas armadas de Alemania. En verdad, un grupo de tropas alemanas en la zona de Checoslovaquia está aún evadiendo la rendición. Pero confío que el Ejército Rojo será capaz de conducirles a la sensatez.
Ahora podemos afirmar con plena justificación que el día histórico de la derrota final de Alemania, el día de la gran victoria de nuestro pueblo sobre el imperialismo alemán, ha llegado.
Los grandes sacrificios que hicimos en nombre de la libertad y la independencia de nuestra Patria, las privaciones y sufrimientos incalculables experimentados por nuestro pueblo en el curso de la guerra, el intenso trabajo en el frente y la retaguardia, colocados sobre el altar de la patria, no han sido en vano, y han sido coronados por la victoria completa sobre el enemigo. La lucha secular de los pueblos eslavos por su existencia y su independencia ha concluido con la victoria sobre los invasores alemanes y la tiranía alemana.
A partir de ahora la gran bandera de la libertad de los pueblos y la paz entre los pueblos ondeará sobre Europa.
Hace tres años Hitler declaró para que todos lo escucharan que sus objetivos incluían el desmembramiento de la Unión Soviética y arrebatarle a ella el Cáucaso, Ucrania, Bielorrusia, las tierras del Báltico y otras zonas. Él declaró sin rodeos: “Destruiremos a Rusia para que nunca más sea capaz de alzarse”. Esto fue hace tres años. Sin embargo, las alocadas ideas de Hitler no tuvieron el destino de convertirse en realidad –el avance de la guerra las dispersó a los cuatro vientos. De hecho ha ocurrido todo lo contrario a los delirios hitlerianos. Alemania ha sido completamente derrotada. Las tropas alemanas se están rindiendo. La Unión Soviética está celebrando la Victoria, aunque su intención no es ni desmembrar ni destruir Alemania.
¡Camaradas! La Gran Guerra Patria ha finalizado con nuestra victoria completa. El periodo de guerra en Europa ha pasado. Ha comenzado el periodo de desarrollo pacífico.
¡Os felicito por la victoria, mis queridos compatriotas hombres y mujeres!
¡Gloria a nuestro heroico Ejército Rojo que enarboló la independencia de nuestra Patria y obtuvo la victoria sobre el enemigo!
¡Gloria a nuestro pueblo, el pueblo victorioso!
¡Gloria eterna a los héroes que cayeron en la lucha contra el enemigo y dieron sus vidas por la libertad y la felicidad de nuestro pueblo!
(“Discursos de Guerra de Stalin, etc.”, p. 135)

Otros textos del Camarada José Stalin en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*A todos los obreros del Cáucaso. Claro resultado de tres meses de lucha (1905)

*El problema de los combates de clase del proletariado (1928)

*Ligar los intereses cotidianos del proletariado con los intereses básicos de la revolución proletaria

*Carta de J. Stalin al Presidente Mao Tsetung (2 de Septiembre 1951)

*Lenin y Stalin acerca de la crisis revolucionaria

Comunicado de la Red de Blogs Comunistas (RBC) con motivo del 1º de Mayo de 2015

Nota – Reproducimos a continuación el comunicado de la Red de Blogs Comunistas (RBC) con motivo del 1º de Mayo 2015:

COMUNICADO DE RBC CON MOTIVO DEL 1 DE MAYO “DIA EN QUE LOS OBREROS DE TODOS LOS PAÍSES CONMEMORAN SU DESPERTAR A UNA VIDA CON CONCIENCIA DE CLASE”
“¡Camaradas obreros! Se acerca el Primero de Mayo, día en que los obreros de todos los países conmemoran su despertar a una vida con conciencia de clase, su solidaridad en la lucha contra toda violencia y toda opresión del hombre por el hombre, en la lucha por liberar a millones de trabajadores del hambre, la miseria y la humillación. Dos mundos se alzan frente a frente, en esta grandiosa lucha: el mundo del capital y el del trabajo, el mundo de la explotación y la esclavitud, y el de la fraternidad y la libertad”.
Hemos querido empezar esta llamada a la lucha el próximo 1 de mayo, día de los trabajadores, citando al camarada Lenin, en el manifiesto publicado como volante por el Comité Central y el Órgano Central del POSDR en 1904. Y lo hacemos porque en la actualidad la clase trabajadora parece haber olvidado qué es el 1 de mayo, por qué fue proclamado por la Unión Soviética como día de paro general, y cuáles son sus orígenes y sus objetivos.
Desde 1890, el 1 de mayo es celebrado como jornada de lucha por todos los trabajadores conscientes del mundo, en homenaje tanto a los inolvidables Mártires de Chicago de 1886 como a los héroes del 25 de Octubre de 1917, y en realidad, en honor y gloria de todos los que han luchado, en muchas ocasiones incluso dando su vida, por lograr ese mundo sin explotación del hombre por el hombre que es el faro y la guía de todo comunista.
Vivimos tiempos en el que el capitalismo muestra cada vez con mayor descaro su verdadero rostro de barbarie criminal contra la clase trabajadora y los pueblos del mundo. Su carácter necesariamente imperialista hace que las agresiones contra los pueblos que desean seguir siendo soberanos sea brutal, ya sea como injerencia encubierta en los asuntos internos o como directa intervención armada en forma de matanzas, sangrías o destrucción de fuerzas productivas creadas y acumuladas a lo largo de cinco siglos por parte de su maquinaria de guerra, especialmente la OTAN.
Del mismo modo, asistimos a un periodo de ofensiva del capital contra el trabajo, de constantes recortes de derechos llevados por la euforia del aparente triunfo de la ley del mercado frente a la ley de la igualdad y solidaridad, dos requisitos necesarios para que cualquier hombre pueda disfrutar de la verdadera libertad.
Acogotada por el bombardeo ideológico y el control absoluto de los medios de comunicación e información, la clase obrera, en su mayoría asumiendo involuntariamente la cultura y la ideología burguesa, está en pleno proceso de entrega y sometimiento a la clase que les explota, desorganizados y faltos de un partido de vanguardia que les dirija y les de esperanza en la lucha por su emancipación social.
Por ello, creemos que es necesario pasar de nuevo a la contraofensiva, dejar de recular, y empezar a unir fuerzas, por encima de dogmatismos y personalismos, tan habituales en el movimiento comunista internacional hoy día y, en especial, en el mundo virtual, donde la organización, la disciplina y la autosuperación personal y como partido con el fin de convertirnos en mejores revolucionarios dejan mucho que desear, pues en definitiva dentro del MCI algunos han echado en saco roto el mandato de derrocar la barbarie capitalista mediante una revolución.
Cambiar la propia consciencia de la vanguardia revolucionaria para que cumpla su obligación de serlo, empezar a ganar a las masas trabajadoras para que vuelvan a recuperar la dignidad combatiente que les hizo conquistar derechos inimaginables a lo largo de la historia, y que hoy se están perdiendo sin apenas resistencia, es nuestra labor, como hemos dicho, por encima de dogmas, oportunismos, siglas y personalismos.
Además de la lucha a nivel estatal, es imprescindible una coordinación creciente de toda la clase obrera internacional. El sanguinario imperialismo se combate con internacionalismo; la barbarie capitalista con organización comunista; la explotación con revolución obrera. Hagamos frente al capital, a la clase burguesa, al fascismo imperialista, con todos nuestros medios, pues, como dejo escrito Carlos Marx, en el Manifiesto Comunista, en las palabras que son el lema de la Red de Blogs Comunistas, “los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus intenciones, abiertamente declaran que sus objetivos solo pueden alcanzarse derrocando por la violencia el orden social existente”.
Volviendo, para terminar, a las palabras de Lenin, no hemos de olvidar, y tenemos la obligación de hacérselo comprender a los trabajadores, que “Sólo el proletariado consciente y organizado podrá conquistar para el pueblo la verdadera libertad, no una libertad falsificada. Sólo el proletariado consciente y organizado podrá desbaratar todo intento de engañar al pueblo, de coartar sus derechos, de convertirlo en mero instrumento en manos de la burguesía”.
¡POR UN 1 DE MAYO DE LUCHA Y RESISTENCIA!
¡POR LA UNIDAD DE ACCIÓN DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL EN POS DE LA REVOLUCIÓN!
¡POR LA CONTRAOFENSIVA COMUNISTA FRENTE A LA BARBARIE CAPITALISTA Y POR LA CONQUISTA DEL SOCIALISMO!
¡VIVA EL 1 DE MAYO REVOLUCIONARIO!

145º aniversario del nacimiento de Lenin – Cómo trabajaba Vladimir Ilich. Por M. Gliasser


Nota – Hoy, 22 de abril, se cumple el 145º aniversario del nacimiento de Vladimir Ilich Lenin, el gran maestro revolucionario del proletariado, de los trabajadores y las naciones oprimidas del mundo entero.
“Al dirigir el movimiento revolucionario del proletariado en Rusia y la lucha contra el revisionismo en el movimiento comunista internacional, -señalaba la Declaración ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo! de 26 de Diciembre de 1993 del hoy desaparecido Movimiento Revolucionario Internacionalista- V.I. Lenin llevó el marxismo a una etapa completamente nueva.
Uno de sus muchos aportes es el análisis del desarrollo del capitalismo a su última y superior etapa: el imperialismo. Lenin demostró que el mundo estaba dividido entre un puñado de grandes potencias por un lado, y la gran mayoría de naciones y pueblos oprimidos por el otro, y que periódicamente las potencias imperialistas se verían obligadas a lanzarse a guerras para hacer un nuevo reparto del mundo. La época en que vivimos, afirmó, es la época del imperialismo y de la revolución proletaria. Lenin forjó un partido político de nuevo tipo, el Partido Comunista, como el arma indispensable del proletariado para dirigir a las masas revolucionarias a la conquista del Poder.
Lenin elevó la teoría y la práctica de la revolución proletaria a un nivel completamente nuevo cuando dirigió al proletariado a conquistar y consolidar el Poder -su dictadura revolucionaria- por primera vez en 1917, con el triunfo de la Revolución de Octubre en la Rusia zarista.
Lenin libró una lucha implacable contra los revisionistas de la Segunda Internacional, que traicionaron la revolución proletaria y exhortaron a los obreros a defender los intereses de sus amos imperialistas durante la I Guerra Mundial.
Los “fusiles de octubre” y la lucha de Lenin contra el revisionismo impulsaron el movimiento comunista por todo el mundo y unieron las luchas de los pueblos oprimidos con la revolución proletaria mundial. Así se fundó la Tercera Internacional (Comunista).
El profundo desarrollo global del marxismo por Lenin representa el segundo gran hito de la ideología del proletariado”
Con motivo de este 145º aniversario del nacimiento de V. I. Lenin, reproducimos a continuación el artículo de M. Gliasser “Cómo trabajaba Vladimir Ilich”, publicado en el libro “Lenin”, -recopilación por L. Guerrero, bajo la dirección de M. Gliasser, jefe del departamento biográfico del Instituto Lenin de Moscú-, Ediciones Europa-América, Barcelona, 1936, págs. 182-186 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos transcrito para nuestro blog.

COMO TRABAJABA VLADIMIR ILICH
M. Gliasser
En su libro “Lenin y el leninismo”, el compañero Stalin escribe:
“El leninismo es la escuela teórica y práctica que elabora un tipo especial de militante del partido y del gobierno, que crea un estilo particular en el trabajo, el estilo leninista.”
Los rasgos característicos de este estilo son, el vuelo revolucionario ruso y el espíritu práctico americano. El estilo leninista consiste en la unión de estas dos particularidades en el trabajo de partido y del estado.
¿Qué representan estas dos particularidades?
“El vuelo revolucionario ruso –escribe el camarada Stalin-, es el antídoto contra la inercia, la rutina, el conservatismo, el estancamiento ideológico, la sumisión ante las viejas tradiciones. El vuelo revolucionario ruso es la fuerza vivificadora que despierta el pensamiento, le mueve hacia adelante, quiebra el pasado y abre perspectivas. Sin él es imposible moverse hacia adelante. Pero hay la posibilidad de que degenere en la práctica, en un “revolucionarismo” estéril, si no va unido en el trabajo, al espíritu práctico americano.
“El espíritu practico americano es la fuerza indomable que no sabe ni reconoce barreras, destruye con su insistencia y su tenacidad todos los obstáculos que no puede dejar de terminar una obra empezada, aunque no sea importante y sin la cual es inconcebible cualquier labor seria. Pero el espíritu práctico americano corre el riesgo de degenerar en un practicismo estrecho y sin principios, si no va unido al vuelo revolucionario ruso”.
“Tan sólo esta unión nos da el tipo acabado del militante leninista, el estilo leninista en el trabajo”.
Estas palabras definen mejor que nada el carácter del trabajo de Vladimir Ilich. Justamente la combinación de estas dos particularidades es lo que se manifestaba siempre en su trabajo, cualquiera que fuese. Y esto es justamente lo que enseñaba a los demás.
Vladimir Ilich era siempre muy severo y exigente en el trabajo. Odiaba el “charlatanismo” y el “proyectismo”, exigía siempre atención a los detalles, a los hechos sencillos y diarios, que se pensase en el pud de trigo y el pud de carbón; pero, al propio tiempo, tampoco podía soportar la falta de principios y el practicismo estrecho. Ver un fin en cada pequeño trabajo diario, comprender toda la responsabilidad, no sólo de la propia labor, sino también de la causa común, de la lucha por el comunismo, crearse una perspectiva en cada trabajo, esto era lo que él exigía sobre todo.
Los peores enemigos de Vladimir Ilich eran la despreocupación y la negligencia, el abandono, en una palabra, la pereza y la apatía. Los militantes despreocupados o los que trabajan solo para “hacer acto de presencia” capaces de contentarse con una respuesta verbal, sin comprobarla en los hechos, eran para Lenin insoportables, y los echaba despiadadamente. Exigía de cada uno, sobre todo, que tuviese conciencia de su responsabilidad, que supiese organizarle, cumplirle bien y con puntualidad y que llevase cada asunto hasta el fin, venciendo todos los obstáculos y sin detenerse a mitad del camino.
Ilich no sólo sabía “exigir”. En cada pequeña tarea diaria mostraba cómo había que trabajar y enseñaba su método.
Por ejemplo, encargaba a su secretario que hiciese llegar un papel cualquiera –petición de informes urgentes o una indicación a algún camarada o institución-, cuando decía: “lleve esto a fulano”, no dejaba de agregar: telefonee primero, pregunte donde está fulano para dar la dirección exacta al ciclista; pida también que se anote la hora de recepción; cuando traigan el recibo me lo enseñan”. Y después de la expedición de la carta, el secretario debía vigilar su destino, separando de su camino todos los obstáculos, pues en cualquier momento podía sonar el timbre del gabinete de Lenin y a sus preguntas: ¿ha recibido fulano mi carta?, ¿hay recibo?, ¿cuándo habrá respuesta?, había que responder con precisión. Si no se contestaba así, Lenin decía: “infórmese inmediatamente” o lo hacía él mismo. Descolgaba el teléfono y preguntaba al camarada a que había escrito si había recibido su carta.
Este es un ejemplo insignificante, pero muy característico de Vladimir Ilich. Dos condiciones se unen en él: asegura la rapidez y la exactitud en la ejecución del encargo y comprueba su ejecución. Estas dos condiciones pueden ser aplicadas igualmente tanto a un hecho insignificante como a otro de mucha importancia. No basta dar una orden, decía siempre Vladimir Ilich, hay que hacer de suerte que pueda ser ejecutada y verificar si lo ha sido.
Vladimir Ilich seguía siempre con atención el control de la ejecución de las resoluciones del Soviet de Comisarios del Pueblo y del Soviet de Trabajo y de defensa. Cuando una decisión quedaba incumplida, el culpable no era solamente el encargado de su cumplimiento, sino que también merecía ser severamente castigado el que debía vigilar por su ejecución.
“Por qué no se queja –decía en estos casos Vladimir Ilich-, ¡debía habérmelo dicho y poner el asunto a la orden del día!”
Vladimir Ilich era extraordinariamente puntual en su trabajo. Concurría siempre a las reuniones con cinco minutos de anticipación, y con su ejemplo personal influía en los camaradas, obligándolos a ser puntuales. Si alguien se retrasaba nunca dejaba de reprochárselo, exigiendo que la sesión se abriese a la hora citada.
De cómo presidía Vladimir Ilich las reuniones se ha escrito mucho. Estas reuniones eran verdaderas escuelas para todos sus participantes. Sólo se podrá abarcar por completo el trabajo de Ilich cuando se reúna y estudie todo el enorme material que ellas dejaron.
Además de su trabajo directo como presidente de las reuniones, tarea que exigía una gran tensión nerviosa, Vladimir Ilich lograba resolver enorme cantidad de asuntos: repartía documentos, materiales o telegramas entre los camaradas de la dirección de diversos departamentos, para que le diesen su opinión, pues él, como presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Consejo del Trabajo de Defensa recibía de todas partes una enorme cantidad de materiales. Enviaba notas a los camaradas preguntando sobre diversos problemas que le interesaban, daba distintos encargos, revisaba los libros recién aparecidos o la corrección de su último artículo. El centro de su atención, como presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Soviet de Trabajo y Defensa, eran algunos problemas importantísimos, particularmente para la existencia de la República Soviética, problemas que Lenin dirigía, observaba y conocía en sus más íntimos pormenores.
De esta suerte, durante la guerra civil su gabinete era “el Estado Mayor” de todas las operaciones militares. En su mesa había casi siempre mapas militares, en los que Vladimir Ilich se orientaba mejor que cualquier comandante del frente. Exigía que se le informase detalladamente de todos los pormenores de las operaciones, enviaba decenas de telegramas a todos los frentes, convocaba (a veces de noche) comisiones o reuniones para resolver los asuntos del frente. Era capaz de hablar por teléfono varias horas seguidas con Jarkov y Petrogrado. La mayoría de sus discursos y artículos de aquel entonces están saturados de una sola idea: organizar a toda costa la victoria, impedir que los especuladores rompiesen el monopolio del pan, asegurar todo lo necesario para el triunfo del Ejército Rojo. Los años de la guerra civil fueron años de trabajo intensísimo para Vladimir Ilich, años que quebrantaron su salud. En el orden del día del Sovnarkom figuraban siempre las “crisis”: “crisis” de víveres, de combustible, del transporte, de materias primas.
Era un círculo vicioso; para conseguir pan, había que tener transporte, para el transporte hacía falta combustible, para conseguir combustible hacía nuevamente falta pan. Vladimir Ilich resolvía este rompecabezas. Trabajaba en tal forma, como si por cada pud de pan o vagón de leña que se retenía por culpa de alguien, fuese él personalmente el responsable. Por eso Ilich exigía de los demás que no sólo cumpliesen con su trabajo, sino que supieran vencer todos los obstáculos que impedían el cumplimiento del trabajo necesario. Se informaba también de la cantidad que había de pan o de leña en Siberia o en el Cáucaso, si había llegado a los centros importantes industriales, cómo había que repartirlo y para cuánto tiempo alcanzaba. Convocaba reuniones diarias para buscar y tomar todas las medidas urgentes necesarias y ligar el trabajo de distintos departamentos.
Pero a pesar de estar absorbido por este inaplazable trabajo cotidiano, Vladimir Ilich encontraba siempre tiempo y energías, por penosa que fuese la situación, para sentar las bases del desarrollo socialista de su país.
Nadie ha hecho más que Vladimir Ilich para el desarrollo de la ciencia y la técnica en la Rusia Soviética. Todos saben con qué interés y participación activa Vladimir Ilich seguía los trabajos de elaboración el grandioso plan de electrificación de Rusia, aún en el periodo más difícil de la guerra civil. Con la misma atención apoyó los trabajos de la Hidroturba, la construcción de la “Anomalía Magnética de Kursk” y otras muchas empresas técnicas y científicas.
En este pequeño artículo es imposible abarcar ni la centésima parte del trabajo múltiple y genial de Vladimir Ilich.

De V.I. Lenin y sobre el gran dirigente del proletariado y el pueblo soviético y del proletariado internacional ver también en el blog de Gran Marcha Hacia el Comunismo:

*V.I. Lenin – No trafiquéis con los principios, no hagáis concesiones teóricas (otoño 1901- febrero 1902)

*V.I.Lenin – Necesitamos partidos que estén en contacto efectivo y permanente con las masas (23 de julio 1920)

*V.I. Lenin – A la Asociación Revolucionaria de la India (1920)

*N. Krupskaya – El estudio de Lenin y el leninismo en la escuela (1925)

*Guión de la película soviética “Lenin en Octubre” (1937)

*Lenin y Stalin acerca de la crisis revolucionaria

*7 de Noviembre: La Revolución Socialista de Octubre de1917 es la mejor confirmación en la realidad de las justas tesis de Lenin

*¡Viva el 95º aniversario de la Revolución de Octubre!