Declaración Conjunta ¡Viva el 1º de Mayo Rojo e Internacionalista!

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡1° DE MAYO ROJO E INTERNACIONALISTA!

¡Crisis, guerras, represión, opresión, desempleo, pobreza!
¡Proletarios y pueblos oprimidos, unámonos y tomemos el futuro en nuestras manos!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN!
El imperialismo sigue atravesando una profunda crisis económica y descargándola sobre el proletariado y los pueblos del mundo. Hablan de recuperación, pero lo único que se recupera es la carrera por ganancias, las riquezas y las armas.
Por el contrario, para los proletarios, los campesinos pobres y otras masas populares de todos los países del mundo, vemos el desempleo, leyes laborales que aumentan, la precarización, la explotación y la esclavitud, miseria, saqueo de materias primas y recursos energéticos, devastación ambiental y territorial.
Los jóvenes sin trabajo son ahora la mayoría, a pesar de su crecimiento educativo y cultural.
Las nuevas tecnologías se utilizan para hacer más beneficios, intensificar la explotación y el dominio y control sobre los trabajadores y para aumentar el poder destructivo de las armas.
Contra esta situación los proletarios y las masas del pueblo se rebelan, en los países imperialistas, así como en los países oprimidos por el imperialismo. Los proletarios y las masas no pueden aceptar unas condiciones de vida y trabajo cada vez peores; una vida de penurias sin esperanza ni futuro y odian cada vez más a sus opresores y verdugos.
En los países oprimidos, los obreros, campesinos y jóvenes han tomado varias veces las calles desafiando la feroz represión para resistir a los ataques a sus condiciones de vida; el campesinado, fuerza principal de la revolución de Nueva Democracia, resiste a las reaccionarias políticas anticampesinas de desplazamiento y aniquilamiento, y persiste en la lucha por la tierra contra las viejas y “nuevas” formas de dominación semifeudal, base de la dominación imperialista.
En los países imperialistas las rebeliones de jóvenes e inmigrantes, de Ferguson a Estocolmo, a las banlieues de Paris, las luchas generales de los trabajadores, a menudo se enfrentan con el aparato represivo del Estado
Todo esto muestra que la revolución, como tendencia y necesidad, está emergiendo cada vez más y choca con la reaccionarización y fascistización de los Estados y gobiernos.
En todas partes, en las luchas y guerras populares, avanza el protagonismo de las mujeres para suprimir la odiosa opresión de clase y de género que llena las calles del mundo de violaciones, feminicidios, y para exigir una revolución que sea verdadera liberación.
Para enfrentar y conjurar la rebelión popular, el imperialismo, sus Estados, sus gobiernos, tanto de derecha como de una pretendida “izquierda”, responden con una represión feroz, masacres, persecución, demagogia y manipulación; crean estados policiales que suprimen libertades políticas, sociales e individuales, en un vano intento por detener la ola popular y la organización revolucionaria de las masas.
Ellos también han empleado el señuelo de la farsa electoral de los reformistas, socialdemócratas y revisionistas para contener la furia de las masas dentro del sistema reaccionario.
Estas fuerzas fomentan la ilusión de que algún gobierno “a favor del pueblo” puede superar los estragos de la crisis; por ejemplo, en Grecia, la máxima expresión de la crisis en Europa, fuerzas de la nueva socialdemocracia como SYRIZA, llegan al poder como un último recurso, pero no son capaces de alzarse contra los dictados del capital europeo y los bancos ni de dar respuesta a las necesidades y luchas de las masas.
Además si el servicio realizado al imperialismo por tales fuerzas farsantes permanece aún como un obstáculo, en muchos países las masas responden con la intensificación de la lucha de clases y la creciente abstención masiva y el boicot.
En Ucrania y la reaccionaria Europa oriental, también avanzan fuerzas de tipo nazi, con el apoyo de los EE.UU., la Unión Europea y la OTAN, en un marco de confrontación interimperialista con la Rusia de Putin.
Las masas están de forma justa luchando contra el fascismo y el imperialismo occidental, pero necesitan una auténtica dirección comunista para no ser peones del expansionismo del imperialismo ruso.
La rebelión del proletariado y de las masas exige un cambio radical y el único medio para lograrlo es el derrocamiento, con las armas en la mano, de las clases dominantes y la construcción de una nueva sociedad libre de explotación, opresión e imperialismo.
Dentro de la crisis, las contradicciones interimperialistas se agudizan y la tendencia para una nueva guerra por el reparto mundial se hace más y más insistente– aunque la contradicción entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidas sigue siendo la contradicción principal en el mundo – y la revolución sigue siendo la tendencia principal y se encarna en una potencial nueva ola de la revolución proletaria mundial.
Para convertirse en exitosas revoluciones de nueva democracia en los países oprimidos por el imperialismo en marcha hacia el socialismo y en revolución proletaria y socialista en los países imperialistas en marcha hacia el comunismo, las rebeliones de las masas necesitan en cada país de un auténtico partido comunista revolucionario, un frente unido de todas las masas explotadas y oprimidas dirigido por el proletariado, y un ejército popular revolucionario.
Donde las masas carecen de estas herramientas, sus luchas valientes y heroicas luchas son derrotadas y/o son presas de fuerzas reaccionarias, siempre ligadas al sistema imperialista, fuerzas que no las pueden liberar de sus cadenas sociales, económicas y políticas.
El imperialismo, en nombre de la lucha contra el terrorismo, desata guerras y el terror local. Pero el imperialismo es el auténtico terrorismo, el monstruo al que debemos combatir y derrocar.
¿Qué hay hoy en el mundo que sea peor que el imperialismo?
El imperialismo, especialmente yanqui, intensifica la política de guerra, invasión y agresión en Irak, Afganistán y fomenta las guerras en Siria, Libia, Yemen y en todo el Oriente Medio y Asia Occidental. Responde a la revueltas populares en los países árabes, instalando en el poder a fuerzas que continúan la política de los viejos déspotas y regímenes, como en Egipto, en confabulación y alianza con el gendarme sionista, Israel, y otros regímenes reaccionarios en la región, desde Turquía a Irán, y hasta Arabia Saudita.
En estas guerras e intervenciones arman a las fuerzas reaccionarias feudales que luego se vuelven en su contra, llevando la guerra dentro de los propios países imperialistas con feroces ataques que minan la seguridad y la fuerza de esos estados, en los cuales existen masas y sectores de inmigrantes rebeldes que odian el imperialismo.
En el terreno donde se han desarrollado estas intervenciones directas e indirectas, el imperialismo sigue aplicando su política de Guerra de Baja Intensidad (GBI), con agentes y tramas para enfrentar masas contra masas, para desviar el blanco de las luchas de los pueblos oprimidos de su enemigo principal, con el objetivo de dividir el frente único antiimperialista tal como ahora en Siria enfrentando masas árabes y kurdas.
Donde el ISIS avanza, las masas combaten y resisten, como las masas kurdas, con un papel dirigente de la mujeres, en la vanguardia en Rojava, Kobane. Pero sólo combatiendo a través de la Guerra Popular, no sólo al ISIS sino también al imperialismo y a los regímenes reaccionarios de la región, las masas pueden liberarse de la opresión nacional y social.
La burguesía y sus intelectuales sofisticados, en las ciudadelas imperialistas al igual que en los centros de cultura de los países oprimidos por el imperialismo, se alegran de lo que ellos denominan el entierro de la clase obrera y su ideología poderosa trazada por Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao. Pero en todos los rincones del mundo asistimos a una recuperación gigantesca de la lucha obrera, clasista y combativa que sacude las ciudadelas del capital, también en China, así como en todos los países del supuesto desarrollo del capital, los llamados “países emergentes”.
Dentro del sistema imperialista, grandes países, como Brasil, Turquía, etc., están atravesados por grandes luchas de los obreros, campesinos y otras masas, y muestran cómo el crecimiento económico de estos países bajo la dominación del imperialismo los hace “gigantes con pies de barro” y tierra de revolución.
No hay lugar en el mundo que no asista a tensiones y agudización de la lucha de clases.
En este marco, la Guerra Popular dirigida por partidos marxistas-leninistas-maoístas, es la única referencia estratégica de la lucha de liberación.
La Guerra Popular en la India, golpeando directamente en uno de los mayores bastiones del imperialismo y de la reacción en el mundo, ha suscitado un gran entusiasmo entre las masas revolucionarias del mundo entero y se ha convertido en un poderoso punto de encuentro internacionalista. Junto con las Guerras Populares en Filipinas, Perú y Turquía, continúa minando al imperialismo y muestra el camino para derrocar el sistema de explotación y opresión del imperialismo y las fuerzas reaccionarias feudales y para la construcción de un nuevo poder y sociedad.
Los comunistas marxistas-leninistas-maoístas del mundo deben construir y fortalecer Partidos Comunistas para cumplir sus tareas de dirección y desarrollo, librándose de sus filas de tendencias revisionistas y capitulacionistas como el prachandismo en Nepal, el avakianismo en los EE.UU., la Línea Oportunista de Derecha, en todas sus formas, en Perú, etc., sin caer, al mismo tiempo, en el estéril revolucionarismo pequeñoburgués y el dogmatismo.
La construcción de los partidos comunistas debe darse en el fuego de la lucha de clases en estrecha ligazón con las masas, en función de la lucha revolucionaria por el poder.
Este 1º de Mayo de 2015 nos llama a levantar alto y fuerte la bandera roja del comunismo y la revolución en todas las manifestaciones, en todas las luchas antiimperialistas en el mundo, trayendo y renovando con fuerza el lema de: “¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!”
¡Unámonos para detener las guerras imperialistas y reaccionarias, para aplastar al imperialismo y la reacción de todo el mundo!
¡Saludemos a los mártires del pueblo y de la revolución, apoyemos la lucha y por la libertad de los presos políticos revolucionarios y comunistas de todo el mundo!
¡Promovamos el auténtico internacionalismo proletario en la dirección de las luchas proletarias y en las luchas de los pueblos para crear las condiciones y avanzar hacia una organización internacional de los comunistas.
¡Apoyemos las guerras populares hasta la victoria!
¡Tomemos el futuro del comunismo en nuestras manos!

Bloque Rojo (Unificación de los maoístas) – Francia
Colectivo de Maoístas Iraní
Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galicia, Estado español
Comité de Construcción del Partido Marxista-Leninista-Maoísta (MLM-PAK) – Alemania
Comités para la Fundación del Partido Comunista (maoísta), Austria
Democracia y Lucha de Clases – Estado británico
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile (FR-PCCh)
Frente Cultural Intelectual Revolucionario (Nepal)
Gran Desorden WSRP– Gales, Estado británico
Gran Marcha Hacia el Comunismo (España)
Grupo Comunista Maoísta (EE.UU.)
Liga Revolucionaria Maoísta – Sri Lanka
Movimiento Comunista de Serbia
Movimiento Comunista Maoísta (Túnez)
Movimiento Popular Perú (Comité Reorganizador) – MPP (CR)
Nuevo Partido Comunista (Comité Coordinador) – EE.UU.
Partido Comunista de Brasil (Fracción Roja) – PCB (FR)
Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo (PCE-SR)
Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán
Partido Comunista de la India (Maoísta)
Partido Comunista Maoísta de Manipur
Partido Comunista maoísta – Italia
Partido Comunista de Turquía / Marxista-Leninista (TKP/ML)
Partido Comunista Revolucionario (PCR-RCP Canadá)
Praxis Revolucionaria – Reino Unido
Red de Blogs Comunistas (RBC)
Servir al Pueblo – Liga Comunista de Noruega
Servir al Pueblo – Sheisau Sorelh – Occitania – Estado francés
Voz Obrera – Malasia

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El extraordinario impacto de la Declaración Conjunta del 1º de Mayo 2014 (Maoist Road – La Vía Maoísta)

EL EXTRAORDINARIO IMPACTO DE LA DECLARACIÓN CONJUNTA DEL 1º DE MAYO 2014
Las condiciones de los trabajadores y las luchas de los trabajadores en el mundo en la Declaración Conjunta del 1º de Mayo 2014 afirma un nuevo papel en el mundo del maoísmo y los partidos maoístas – ¡La firma del Partido Comunista de la India (maoísta) con nuevos partidos maoístas en los países imperialistas liga al movimiento obrero a la guerra popular más grande e importante en el mundo! – ¡Viva el Internacionalismo Proletario!
¡El extraordinario impacto de la Declaración Conjunta 2014 difundida en millones de copias en el mundo!
Maoist Road (La Vía Maoísta) http://maoistroad.blogspot.com.es/

LLEGA OTRO 1º DE MAYO…
Llega otro 1º de Mayo, en un mundo donde la miseria y la depravación sufridas por miles de millones de personas se ven agravadas enormemente por la prolongada crisis del sistema imperialista. Millones han sido despedidos de sus trabajos. La seguridad social se recorta. El creciente aumento de los precios reduce aún más los niveles de vida. Los cuidados médicos y la educación superior se han convertido en atrozmente caros. Mientras tanto, los responsables de este cruel sistema diseñan medidas antipopulares más sanguinarias, mientras a la vez hacen una odiosa ostentación de sus abultadas riquezas y presumen de las listas de multimillonarios.
Otro 1º de Mayo, donde los trabajadores inmigrantes son forzados a trabajar como esclavos, donde el tráfico de mujeres y niños continúa y aumenta en proporciones asombrosas; donde las mujeres continúan sufriendo la brutalidad de las violaciones y asesinatos, no importa que sea en el “atrasado” Afganistán o en el “avanzado” EE.UU.; donde las minorías son aisladas y reprimidas; donde la juventud es cazada y perseguida; donde la demanda por algo tan mínimo como salarios y condiciones de vida dignas se recorta con balas y encarcelamientos.
Otro 1º de Mayo, en medio de las devastaciones medioambientales causadas por el ciego afán de lucro, en medio del rápido y creciente abismo en las desigualdades dentro de cada sociedad y entre los países imperialistas y los países oprimidos.
La opresión y explotación generan resistencia. Y esta resistencia crece. Este mundo es testigo de la creciente ola de lucha de clases y rebeliones populares en país tras país. Este es un mundo en agitación. Un amplio espectro de fuerzas están siendo impulsadas a la lucha contra el sistema. La ocupación de las calles sin duda es insuficiente para una ruptura radical, para la construcción de una nueva sociedad. Pero abre tremendas oportunidades para conectar con toda una nueva generación y ganarla para la misión revolucionaria del comunismo. Abre el camino a la revolución. Esto es lo principal. Debe ser aprovechado con firmeza.
Hace apenas una década, aproximadamente, la existencia del propio proletariado era cuestionado. La lucha de clases era declarada superflua y considerada ser reemplazada por movimientos de “multitudes”. Hoy el mundo está marcado por repetidas ocasiones de combativas luchas obreras, no sólo en países como India o China, pero aún más en las ciudadelas del imperialismo. Existen todas las razones para ello. Pues, pese a la grandilocuente verborrea sobre las maravillas técnicas del siglo XXI, ya sea en los campos de exterminio de la industria de la confección en Bangladesh, los campos de trabajo esclavo de Qatar, los barracones de trabajo en China o los talleres clandestinos en los países imperialistas, las condiciones en que la inmensa mayoría de los proletarios trabajan son tan atroces como aquellas del siglo XVIII. Mientras tanto, los explícitamente métodos opresivos de control y los cada vez mayores volúmenes de trabajo en los modernos centros de esclavitud salarial, ahogan de manera incesante a los proletarios.
En una dimensión distinta, los estragos de la globalización han marcado profundamente a los países oprimidos. La privatización y liberalización han borrado a sectores enteros de trabajo y pequeños negocios. Las condiciones laborales, ya de por sí malas, se han hecho insoportables. Esto se ha agravado con la crisis mundial. En proporción inversa al empeoramiento de las condiciones de vida de la gran mayoría, la corrupción y el lucro entre los gobernantes ha alcanzado cotas astronómicas. Mientras que la miseria del pueblo se multiplica, los gobernantes se embarcan ostensiblemente en grandiosos proyectos oteando los suculentos beneficios que obtendrán.
Todo esto está en la base de los repetidos estallidos de rebelión que tienen lugar en el mundo. No se puede continuar así. En cierto sentido esto vale tanto para los imperialistas como para sus lacayos. Sus crecientes disputas lo demuestran con creces.
Llega otro 1º de Mayo, en un mundo que pide a voces la revolución, el comunismo; una jornada para que el proletariado con conciencia de clase y su vanguardia, los maoístas, hagan balance de la misión transformadora del proletariado y las grandes tradiciones del internacionalismo proletario.
Hoy no existe ningún país socialista. Ni siquiera un Gobierno que pueda ser ampliamente calificado como progresista, o que se coloque del lado del pueblo. Hay mucho, mucho, que hacer. Pero existen también factores que dan fuerza y confianza por insistir en la misión emancipadora del mundo del proletariado –la claridad del marxismo-leninismo-maoísmo y la profundización de la lucha contra el revisionismo de todo tipo incluidos aquellos de la camarilla Prachanda-Bhattarai y el avakianismo, la oleada de luchas a las que asistimos por todo el mundo, las guerras populares en la India y Filipinas y su reorganización o preparación en varios otros países, el fortalecimiento de lazos y actividades internacionalistas entre partidos y organizaciones maoístas.
Aprovechando estos puntos fuertes, los maoístas deben desarrollar de manera creativa formas de organización adecuadas para orientar la energía rebelde de las calles hacia la revolución, con la construcción y fortalecimiento de partidos maoístas como centro. Deben asumir la tarea de construir una organización internacional de los partidos y organizaciones maoístas. Esto debe ser el núcleo de un frente organizado internacional antiimperialista de los proletarios y pueblos oprimidos. Así, los maoístas serán capaces de establecer y desarrollar el marxismo-leninismo-maoísmo, forjar una nueva unidad del movimiento comunista internacional, colocarla a la cabeza de las luchas populares en todo el mundo para desatar y llevar a cabo plenamente el potencial revolucionario.

¡El imperialismo no tiene futuro! ¡El futuro pertenece al comunismo!
¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!
¡Abajo el imperialismo y todos sus guardianes!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva la revolución proletaria mundial!

Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galicia – Estado español
Democracia y Lucha de Clases – Estado británico
Gran Desorden PRSG – Gales, Estado británico
Gran Marcha Hacia el Comunismo (España)
Grupo Comunista Maoísta – EE.UU.
Liga Maoísta Revolucionaria – Sri Lanka
Movimiento Comunista Maoísta de Túnez
Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán
Partido Comunista de la India (Maoísta)
Partido Comunista maoísta Francia
Partido Comunista maoísta Italia
Partido Comunista Maoísta – Turquía Kurdistán Norte
Partido Comunista Revolucionario (PCR-RCP Canadá)
Praxis Revolucionaria – Reino Unido
Servir al Pueblo – Liga Comunista de Noruega
Servir al Pueblo – Sheisau – Sorelh – Occitania – Estado francés
Voz Obrera – Malasia

 

Llega otro 1º de Mayo… – Declaración conjunta internacionalista 2014

LLEGA OTRO 1º DE MAYO…

Llega otro 1º de Mayo, en un mundo donde la miseria y la depravación sufridas por miles de millones de personas se ven agravadas enormemente por la prolongada crisis del sistema imperialista. Millones han sido despedidos de sus trabajos. La seguridad social se recorta. El creciente aumento de los precios reduce aún más los niveles de vida. Los cuidados médicos y la educación superior se han convertido en atrozmente caros. Mientras tanto, los responsables de este cruel sistema diseñan medidas antipopulares más sanguinarias, mientras a la vez hacen una odiosa ostentación de sus abultadas riquezas y presumen de las listas de multimillonarios.

Otro 1º de Mayo, donde los trabajadores inmigrantes son forzados a trabajar como esclavos, donde el tráfico de mujeres y niños continúa y aumenta en proporciones asombrosas; donde las mujeres continúan sufriendo la brutalidad de las violaciones y asesinatos, no importa que sea en el “atrasado” Afganistán o en el “avanzado” EE.UU.; donde las minorías son aisladas y reprimidas; donde la juventud es cazada y perseguida; donde la demanda por algo tan mínimo como salarios y condiciones de vida dignas se recorta con balas y encarcelamientos.

Otro 1º de Mayo, en medio de las devastaciones medioambientales causadas por el ciego afán de lucro, en medio del rápido y creciente abismo en las desigualdades dentro de cada sociedad y entre los países imperialistas y los países oprimidos.

La opresión y explotación generan resistencia. Y esta resistencia crece. Este mundo es testigo de la creciente ola de lucha de clases y rebeliones populares en país tras país. Este es un mundo en agitación. Un amplio espectro de fuerzas están siendo impulsadas a la lucha contra el sistema. La ocupación de las calles sin duda es insuficiente para una ruptura radical, para la construcción de una nueva sociedad. Pero abre tremendas oportunidades para conectar con toda una nueva generación y ganarla para la misión revolucionaria del comunismo. Abre el camino a la revolución. Esto es lo principal. Debe ser aprovechado con firmeza.

Hace apenas una década, aproximadamente, la existencia del propio proletariado era cuestionado. La lucha de clases era declarada superflua y considerada ser reemplazada por movimientos de “multitudes”. Hoy el mundo está marcado por repetidas ocasiones de combativas luchas obreras, no sólo en países como India o China, pero aún más en las ciudadelas del imperialismo. Existen todas las razones para ello. Pues, pese a la grandilocuente verborrea sobre las maravillas técnicas del siglo XXI, ya sea en los campos de exterminio de la industria de la confección en Bangladesh, los campos de trabajo esclavo de Qatar, los barracones de trabajo en China o los talleres clandestinos en los países imperialistas, las condiciones en que la inmensa mayoría de los proletarios trabajan son tan atroces como aquellas del siglo XVIII. Mientras tanto, los explícitamente métodos opresivos de control y los cada vez mayores volúmenes de trabajo en los modernos centros de esclavitud salarial, ahogan de manera incesante a los proletarios.

En una dimensión distinta, los estragos de la globalización han marcado profundamente a los países oprimidos. La privatización y liberalización han borrado a sectores enteros de trabajo y pequeños negocios. Las condiciones laborales, ya de por sí malas, se han hecho insoportables. Esto se ha agravado con la crisis mundial. En proporción inversa al empeoramiento de las condiciones de vida de la gran mayoría, la corrupción y el lucro entre los gobernantes ha alcanzado cotas astronómicas. Mientras que la miseria del pueblo se multiplica, los gobernantes se embarcan ostensiblemente en grandiosos proyectos oteando los suculentos beneficios que obtendrán.

Todo esto está en la base de los repetidos estallidos de rebelión que tienen lugar en el mundo. No se puede continuar así. En cierto sentido esto vale tanto para los imperialistas como para sus lacayos. Sus crecientes disputas lo demuestran con creces.

Llega otro 1º de Mayo, en un mundo que pide a voces la revolución, el comunismo; una jornada para que el proletariado con conciencia de clase y su vanguardia, los maoístas, hagan balance de la misión transformadora del proletariado y las grandes tradiciones del internacionalismo proletario.

Hoy no existe ningún país socialista. Ni siquiera un Gobierno que pueda ser ampliamente calificado como progresista, o que se coloque del lado del pueblo. Hay mucho, mucho, que hacer. Pero existen también factores que dan fuerza y confianza por insistir en la misión emancipadora del mundo del proletariado –la claridad del marxismo-leninismo-maoísmo y la profundización de la lucha contra el revisionismo de todo tipo incluidos aquellos de la camarilla Prachanda-Bhattarai y el avakianismo, la oleada de luchas a las que asistimos por todo el mundo, las guerras populares en la India y Filipinas y su reorganización o preparación en varios otros países, el fortalecimiento de lazos y actividades internacionalistas entre partidos y organizaciones maoístas.

Aprovechando estos puntos fuertes, los maoístas deben desarrollar de manera creativa formas de organización adecuadas para orientar la energía rebelde de las calles hacia la revolución, con la construcción y fortalecimiento de partidos maoístas como centro. Deben asumir la tarea de construir una organización internacional de los partidos y organizaciones maoístas. Esto debe ser el núcleo de un frente organizado internacional antiimperialista de los proletarios y pueblos oprimidos. Así, los maoístas serán capaces de establecer y desarrollar el marxismo-leninismo-maoísmo, forjar una nueva unidad del movimiento comunista internacional, colocarla a la cabeza de las luchas populares en todo el mundo para desatar y llevar a cabo plenamente el potencial revolucionario.

¡El imperialismo no tiene futuro! ¡El futuro pertenece al comunismo!
¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!
¡Abajo el imperialismo y todos sus guardianes!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva la revolución proletaria mundial!

Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galicia – Estado español

Democracia y Lucha de Clases – Estado británico

Gran Desorden PRSG – Gales, Estado  británico

Gran Marcha Hacia el Comunismo (España)

Grupo Comunista Maoísta – EE.UU.

Liga Maoísta Revolucionaria – Sri Lanka

Movimiento Comunista Maoísta de Túnez

Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán

Partido Comunista de la India (Maoísta)

Partido Comunista maoísta Francia

Partido Comunista maoísta Italia

Partido Comunista Maoísta – Turquía Kurdistán Norte

Partido Comunista  Revolucionario (PCR-RCP Canadá)

Praxis Revolucionaria  – Reino Unido

Servir al Pueblo – Liga Comunista de Noruega

Servir al Pueblo – Sheisau – Sorelh – Occitania – Estado francés

Voz Obrera – Malasia

 

Nota – Esta Declaración Conjunta del 1º de Mayo 2014 está disponible además en inglés, francés, italiano, gallego, cingalés e hindi.