Llamamiento al Pueblo de la India del Comité Central del PC de la India (Maoísta) ¡Romper los grilletes del imperialismo y el feudalismo, destruir este podrido sistema! 1 Septiembre 2014

 

Nota – El pasado mes de Septiembre Gran Marcha Hacia el Comunismo ofreció en  primicia un amplio extracto en lengua española del importante llamamiento que el  Comité Central del Partido Comunista de la India (Maoísta) hizo al pueblo de la India el  1 de Septiembre de 2014 con ocasión del 10º aniversario de su fundación, documento de  gran significado político, extraído del blog Maoist Road – La Vía Maoísta  
A continuación ofrecemos el texto completo que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos  traducido al español:

¡LLAMAMIENTO AL PUEBLO DE LA INDIA!
¡ROMPER LOS GRILLETES DEL IMPERIALISMO Y EL FEUDALISMO,
DESTRUIR ESTE PODRIDO SISTEMA!
¡CONSTRUIR VUESTRO FUTURO Y EL DEL PAÍS CON VUESTRAS PROPIAS
MANOS!

Querido pueblo:

Calurosos saludos a vosotros del Partido Comunista de la India (Maoísta) con ocasión del 10º  aniversario de su fundación. Hace diez años acudimos a vosotros para anunciaros un acontecimiento jubiloso –la unión de  las corrientes revolucionarias. Un único partido maoísta, el Partido Comunista de la India  (Maoísta) se formó el 21 de septiembre de 2004, para asumir las tareas de la revolución. Ha sido  una década de heroica lucha y sacrificios por las mejores hijas e hijos de esta tierra. Cerca de
dos mil quinientos de ellos, de Dandakaranya (Chattisgarh), Bihar, Jharkhand, Andhra Pradesh,  Telengana, Maharashtra, Odisha, Paschim Banga, Karnataka, Tamil Nadu, Uttar Pradesh,  Uttarakhand y Asom, sacrificaron sus preciadas vidas, incluyendo centenares de grandes  dirigentes de la revolución, desde el nivel más alto de nuestro Partido hasta los niveles más  básicos. Miles de valientes combatientes del Ejército Guerrillero de Liberación Popular  derramaron su sangre en la batalla contra los mercenarios del opresor. Muchos de entre las  masas también hicieron el sacrificio máximo.
La sangre no se derramó en vano. Se ha cimentado sobre logros pasados y valiosas experiencias.  Ha alimentado una década de lucha resuelta en las esferas política, militar, económica y  cultural. Este ha sido un periodo que ha visto una mayor movilización militante de centenares  de miles de personas, gentes del pueblo en los niveles más bajos de la sociedad, en una poderosa  revuelta para destruir la opresión y explotación que pesa sobre ellos desde hace siglos. Años  gloriosos cuando los brotes de un nuevo poder político se nutrieron aún más a través de la  destrucción del viejo poder y la construcción más extensa de una nueva sociedad en una fase  inicial. Y, en este proceso, el Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP) se fortaleció
aún más en su capacidad combativa. Esta fuerza de base, la Milicia Popular, está ahora  compuesta por miles. Estos valientes hombres y mujeres se alzan firmes, con las armas en la  mano, para defender cada conquista del pueblo –política, económica, cultural, medioambiental-  particularmente, la emergente nueva sociedad que están construyendo.

Sí, hemos realizado grandes esfuerzos para cumplir el compromiso que os hicimos y avanzar.  Es así, porque somos comunistas. Nuestras palabras están selladas en hechos, sirviendo al  pueblo. Heredando las mejores tradiciones de las incontables rebeliones desarrolladas por los  pueblos de esta tierra a lo largo de siglos contra sus opresores, tanto locales como extranjeros,  inspirándose de las heroicas luchas de una extenso número de patriotas que combatieron por la  verdadera independencia del colonialismo británico, asumiendo valerosamente la bandera de la  lucha armada legada a nosotros por los combatientes rojos de la lucha armada de Telengana,
Tebhaga y Punnapra-Vayalar, sosteniendo constantemente la Bandera roja carmesí con la sangre  de los cientos de miles de mártires en el mundo entero, continuaremos luchando – hasta que  nuestro amado país sea liberado de las garras del imperialismo y sus lacayos, para convertirla en  una base de la revolución socialista mundial, para avanzar hacia el socialismo hasta el brillante  futuro del comunismo. Combatiremos como un contingente del proletariado internacional, como  camaradas de armas con todas las naciones y pueblos oprimidos y las amplias masas de los  países capitalistas. Es así, porque somos los hijos de aquel potente Trueno de Primavera que  sacudió la India entera –la gran rebelión campesina armada de Naxalbari en 1967. Hemos sido
educados y formados por nuestros dirigentes fundadores, los camaradas Charu Majumdar y  Kanhai Chatterjee y por varios otros queridos dirigentes. Nos guía la ideología del proletariado  internacional, el marxismo-leninismo-maoísmo.

Querido pueblo:
Nos condujeron a creer que nuestro país se convirtió en independiente en 1947. Sí, es verdad  que el odiado dominio colonial concluyó. Pero la miseria de nuestras vidas nos fuerza a  reconocer una verdad amarga –los amos extranjeros sólo han dado un paso atrás tras una  cortina. Todos los controles vitales siguen aún en sus manos. Vemos la presencia de las grandes  empresas multinacionales que vienen a explotar nuestro trabajo y saquear nuestros recursos; en  el escaso valor que prestan a nuestras vidas, como se ha visto en el incidente de gas criminal de  Bhopal. Lo vemos en el control que las potencias extranjeras tienen sobre todo nuestro país de  miles de formas. Lo vemos en la promoción agresiva del consumismo e individualismo  indulgente. Lo experimentamos en la invasión de sus decadentes valores y el desprecio que
siembran por nuestras ricas formas diversas de vida y culturas. Sentimos su peso opresor en las  desastrosas políticas económicas que imponen a través de sus agencias como el FMI, el Banco  Mundial, la OMC; políticas que erradican al pueblo, crean nuevos grilletes de dependencia y  contaminan el aire, el agua y la tierra. Vemos sus manos siniestras en el armamento y  entrenamiento del Estado indio en la contrarrevolucionaria `guerra contra el pueblo´ emprendida  contra la guerra revolucionaria agraria armada. Eso es el imperialismo, una de las grandes
montañas que pesan sobre nosotros.
Existen dos más.
Los gobernantes nos dicen que estamos avanzando rápidamente hacia las autopistas de la  información, los trenes de alta velocidad, las ciudades de alta tecnología y qué no. No paran. Pero mirar en torno vuestro, mirar vuestras vidas. Pese a todos esos artilugios, los teléfonos  inteligentes, la televisión por cable, las moticicletas y los vestidos glamurosos, ¿por qué las  cadenas de la tradición reaccionaria pesa tanto? ¿Por qué el terrateniente, viejo o nuevo, y el  avaricioso prestamista siguen apoderándose de la parte principal del excedente de los  campesinos? ¿Por qué sus deseos son inviolables, su palabra la ley, cuando supuestamente todos  somos iguales? ¿Por qué la mayor parte de la tierra está en manos de unos pocos, mientras que  la inmensa mayoría vive una existencia pobre vendiendo su fuerza de trabajo o caminando  pesadamente sobre trozos de tierra? ¿Por qué las mujeres están encadenadas a costumbres  aborrecibles? ¿Por qué sigue siendo el dalit una presa? ¿Por qué los adivasis son pisoteados?  ¿Por qué este ridículo espectáculo de los rituales brahmánicos anunciado el lanzamiento de  vehículos de alta tecnología espacial? ¿Por qué el inhumano sistema de castas está aún vivo y  fuerte? Hay muchos cambios, cosas nuevas nunca vistas antes. Pero las viejas estructuras y
valores del sistema de castas, del patriarcado, del latifundismo permanecen aún. Esto es  feudalismo inseparablemente ligado a la casta, otra de las grandes montañas que nos aplasta.  Sí, los gobernantes a veces admiten que perviven aún vestigios de todo lo viejo. Pero dirigirán  nuestra mirada a la ostentación de las ciudades de rápido crecimiento, a las monumentales  fábricas, a las grandes corporaciones, algunas de las cuales incluso se han expandido al  extranjero. Muy bien, ¿pero se necesita que nos lo recuerden? ¿No las habéis sufrido viviendo y  sudando en la miseria de los barrios pobres de esas resplandecientes ciudades? ¿No las conocéis  ya por como acaparan tierras, saquean los recursos, por su avaricia que os expulsó de las tierras  de vuestros antepasados? ¿No habéis conocido su explotación rapaz, experimentado la negación
por su parte de los derechos básicos y habéis sido testigos de sus criminales ataques contra  aquellos que los exigen? Pero eso no es todo. Sin duda existen los grandes capitalistas. Pero, por  todas sus pretensiones, son meros servidores de los intereses extranjeros, de los imperialistas.  Nacidos como agentes a comisión de los gobernantes coloniales, han dependiendo de ellos para  siempre en todos los aspectos de su existencia y crecimiento. Prosperan en base a su  dependencia. Venden nuestro país, a su pueblo y sus recursos a los delincuentes extranjeros. Y  en su corazón conservan valores feudales brahmánicos, no importa cuan moderna sea la  tecnología que emplean. Desde su nacimiento han permanecido atados al feudalismo. Son los
capitalistas burocráticos-compradores, representando al capitalismo burocrático, siendo así otra  de las grandes montañas que pesan sobre nosotros.
Estas son las tres grandes montañas que nos aplastan. Exprimen nuestro aliento, nos destrozan  nuestras espaldas. Bloquean el desarrollo y progreso de nuestro país. Para tomar el destino en  nuestras manos, alzaos libres, respirad el aire fresco de la democracia y la igualdad, gozar de los  frutos de nuestro trabajo, limpiad el aire, el agua, la tierra, que la sociedad quede libre de los  males de casta, del patriarcado y el comunalismo, dinamitar el Brahmanismo que yace en el  corazón de todo lo reaccionario en la India. Sí, para vivir como seres humanos, debemos  derrocarles. Eso es por lo que luchamos. Ese es el significado de la revolución de nueva  democracia que desarrollamos. Esta revolución traerá la independencia nacional erradicando el
esclavismo, explotación y control imperialistas, y establecerá el gobierno de los obreros,  campesinos, pequeña burguesía urbana y burguesía nacional bajo la dirección de la clase obrera.  El Estado de Nueva Democracia reconocerá inequívocamente el derecho a la autodeterminación  de las nacionalidades, incluido el derecho a la secesión.
Dicen que la India es una república, una democracia laica. ¡La Constitución incluso reivindica  ser `socialista´! ¿No es esto una burla descarada para los millones que se ven forzados a vivir  con 20 rupias al día? ¿Y su laicidad? ¿Acaso no ha habido un día siquiera desde 1947 sin  ataques comunales, dirigidos principalmente contra la minoría musulmana? ¿Quién puede  olvidar los miles masacrados en los progromos contra los sijs bajo el gobierno del Partido del  Congreso en 1984 y contra los musulmanes en el 2002 bajo el gobierno del BJP? Los  gobernantes afirman que la fuerza de la India reside en su unidad y diversidad´. ¿Pero cómo son  las diversidades nacionales y culturales tratadas? Con desprecio arrogante, injurias racistas y de  casta y ataques. Ese ha sido el drama no sólo de los adivasis y dalits. Es la abrasadora experiencia de todos los pueblos nacionales en los Estados Nororientales de la India. Muchas  nacionalidades combatiendo por su libertad, como los cachemires, nagas y manipuris, han  estado bajo la bota del Ejército indio durante décadas. Están sometidos a las peores atrocidades  y se les niegan todas las compensaciones jurídicas por parte de leyes que protegen al Ejército de  ser juzgado. Todo, sus crímenes, violaciones, torturas, sí, ¡todo está aprobado  constitucionalmente! La situación de miles de presos, encerrados en condiciones inimaginables,  completa este retrato condenable de la democracia india. Su inmensa mayoría proceden de los  niveles más bajos de la sociedad. Condenados por crímenes triviales cuyo castigo no sería de  más de un año o dos, languidecen en las cárceles durante años sin fianza o juicio. En cuanto a
los presos políticos maoístas, la tortura en los campamentos de la policía se extiende a las  cárceles, negándoles los derechos más básicos incluidos el tratamiento médico, bloqueándoles  su acceso a poder leer y conocer las noticias, limitándoles o incluso impidiéndoles las visitas  familiares y obstruyendo sus derechos legales.

¿Por qué debemos vivir en este infierno?
Los que gobiernan nos acusan de violencia, de destrucción. ¿Pero qué decir sobre la violencia de esta sociedad que ellos protegen? ¿Acaso su sistema social no es un continuo ataque sobre la existencia humana? ¿Cuándo darán cuenta de las innumerables vidas destruidas cada minuto, o de los muertos vivientes que apenas logran existir? ¿Dónde responderán por la destrucción y devastación que crean en la sociedad y el medio ambiente? Nuestra violencia es una justa respuesta a esto. Lo que destruimos es este sistema devorador de hombres, sus valores y cultura. Pero esto no es un acto insensato. Con la participación y el apoyo de las amplias masas del pueblo oprimido de este país, el EGLP dirigido por nuestro Partido destruye para crear. Su violencia es intencionada. Está arando la tierra para eliminar las relaciones, estructuras e instituciones antipopulares y obsoletas. Junto con las masas, planta y construye un nuevo poder político, un nuevo orden social. Este existe ahora a un nivel primario como Comités Populares Revolucionarios (conocidos popularmente como Krantikari Janatana Sarkars, Comités Krantikari Jan o Comités Viplava Praja) en las bases guerrilleras de la India central y oriental.
Estos centros de nuevo poder político son aún unas simples muestras en esta extensa tierra. Pero ya hacen posible una vida que tenga sentido, vibrante con la fortaleza de la cooperación, la colectividad, la riqueza en valores de cuidado e interés humanos. Comprenden el viejo sueño de los explotados durante siglos de ser sus propios dueños. Aseguran la tierra al campesinado. Permiten a los adivasis promover lo nuevo estimulando su peculiaridad. Permiten a los dalits vivir una vida digna. Crean espacios para las mujeres apoyando su lucha por la liberación. Esta es la promesa de un futuro para la India –una república popular democrática, federal y soberana; independiente, justa e igualitaria. Esto es lo que es posible si nos atrevemos a luchar y alcanzar las cimas.

¿Qúe es esta nueva sociedad? ¿Qué ha conseguido hasta ahora?
En estas aldeas el Estado indio ha sido destruido. La obsoleta autoridad de los feudales y aquellos ancianos tribales, que avasallaban al pueblo, ha acabado. La esclavitud de casta ha sido aplastada y el terreno preparado para su aniquilación. Los órganos del poder político del pueblo han sido establecidos. Este poder de nueva democracia es el mayor éxito alcanzado por el pueblo a través de la guerra popular. El Comité Popular Revolucionario a nivel de aldea, con entre 9 y 11 miembros, es directamente elegido cada dos/tres años por todos los adultos, excepto unos pocos que se oponen al pueblo y se alzan en apoyo del Estado reaccionario y sus bandas y fuerzas armadas. Los votantes tienen el `Derecho a Revocar´. Las mujeres tienen el derecho a la mita del poder político a través de la representación paritaria. El pueblo cuenta con todos los derechos democráticos fundamentales: Derecho de reunión, Derecho a formar una organización
Derecho a realizar huelgas y manifestaciones, Derecho a vivir conforme a sus deseos, Derecho a la educación primaria, Derecho a la salud médica primaria, Derecho a obtener un mínimo empleo, etc.
El CPR aborda todos los aspectos de las vidas del pueblo a través de sus departamentos de defensa, financiación, agricultura, comercio e industria, judicial, educación y cultura, salud y bienestar social, protección forestal y relaciones públicas.
Sobre la base de ´La Tierra Para el que la Trabaja´ las tierras forestales fueron distribuidas por los CPR a todos aquellos que carecen de tierra o disponen de poca tierra. Donde el pueblo está bien organizado, las mujeres poseen la mitad del derecho de propiedad sobre la tierra. Se está implementando el principio de “A trabajo igual salario igual”. Los comités de mercados trabajan para acabar con la explotación indiscriminada en los bazares semanales. Las luchas de masas exigiendo salarios justos se llevaron a cabo con éxito y hubo un incremento en la recogida de fondos para acometer las necesidades del pueblo. Todo tipo de restricciones e impuestos sobre la recogida de productos del bosque fueron anuladas. La producción en los bosques puede ser recogida y consumida libremente. La consigna “Todos los derechos a los Adivasis/pueblo sobre los Bosques” ha sido llevada a cabo. Existe una prohibición para que se arrebate cualquier tipo de recursos de los bosques sin permiso de los CPR. Se ha bloqueado la entrada de nuevas compañías multinacionales imperialistas y empresas compradoras.
Aparte de crear instalaciones de regadío para cultivos con el fin de aumentar el rendimiento medio y fomentar el uso de abonos orgánicos y semillas locales de alta calidad, los CPR ayudan al campesinado pobre en todas las formas posibles para cultivar sus tierras. Donde las condiciones lo permiten, con el objetivo de elevar los niveles de vida, satisfaciendo las necesidades alimenticias de las masas y las del EGLP, se realizan todos los esfuerzos para desarrollar la producción agrícola y, así, evitar la dependencia respecto del mercado. Los CPR están creando granjas agrícolas. Equipos de ayuda y trabajo mutuo se han formado para acometer diversas tareas y servicios productivos. Se han formado Asociaciones Cooperativas de Cereales. El esfuerzo para proporcionar alimentos nutritivos al pueblo a través de la plantación de huertos y de cultivo de hortalizas y verduras ha comenzado. Se fomenta la cría de peces en los lagos. El partido y el EGLP participan en el trabajo productivo como una responsabilidad.
El desarrollo de la lucha de clases y la construcción de los CPR ha abierto las puertas a un nuevo desarrollo en la vida cultural del pueblo. Dado que se ha acabado con el trabajo gratis realizado para los ancianos tribales, se ha incrementado el hecho que el pueblo acomete sus necesidades a través de los equipos de ayuda /trabajo mutuos. En las zonas adivasis, la caza colectiva que solía desarrollarse durante semanas fue disuadida gradualmente. De forma contraria, está aumentando invertir fuerza de trabajo en nivelado de tierras y creación de instalaciones de regadío que prometen crecimiento en el rendimiento de los productos agrícolas.
Dado que las costumbres y ritos celebrados con fe ciega han demostrado ser un obstáculo a la producción y las fuerzas productivas en las nuevas condiciones, se están celebrando reuniones con los curanderos tradicionales y sacerdotes y se están realizando los cambios necesarios a través de discusiones. Aparte de desaconsejar el consumismo, los CPR se oponen a la conversión religiosa forzada de los adivasis al hinduismo y cristianismo. También inculcan el pensamiento científico y el ateísmo. Se han reducido los gastos excesivos en las ceremonias de bodas y rituales funerarios.
Hoy día las mujeres son más respetadas. Con el desarrollo de la lucha de clases y la construcción de organizaciones de mujeres, la explotación sexual de los señores feudales y las prácticas degradantes han sido eliminadas. Los matrimonios forzados y el sistema Gotul (practicado en algunas zonas adivasis) han descendido considerablemente. Esto ha liberado a las mujeres y mujeres jóvenes de las presiones sociales y psicológicas.
Las escuelas están abiertas como parte de satisfacer las necesidades básicas del pueblo. Por primera vez en la historia, en Dandakaranya, la educación es impartida en `Koya´, la lengua materna de la mayoría del pueblo. Se han elaborado programas de estudio a la luz de las ideas democrático-socialistas. También en Bihar-Jharkhand, se ha dado un especial énfasis a que la educación llegue a los aivasis, dalits y otros sectores privados de ella. La sanidad se ofrece como parte de acometer las necesidades básicas del pueblo. El trabajo sanitario y el proporcionar instalaciones de agua potable son realizadas de forma activa formando a los doctores del pueblo en las aldeas. La construcción de casas por medio de la cooperación mutua es asumida por las personas que carecen de casas adecuadas.
La tala indiscriminada de bosques y el saqueo de la valiosa madera por el Gobierno y las mafias madereras ha acabado. Por el contrario, el pueblo tala árboles de acuerdo con la voluntad y deseo de sus necesidades agrícolas y domésticas. Los CPR se esfuerzan por acometer las necesidades del pueblo y están regularizando la tala de árboles. Se ha impuesto la prohibición al derrame de sustancias venenosas en las aguas de los ríos con el fin de pescar peces y cazas pájaros que acuden a las fuentes acuíferas en el transcurso del verano. Se ha impuesto la prohibición de la caza realizada con objetivos comerciales para vender la carne. Así pues, se fomenta el mantenimiento de la vida salvaje.
Los delegados elegidos de los CPR a nivel de aldea constituyen los CPR de Zona. Delegados elegidos de forma similar de los niveles de Zona forman los CPR Divisionales (a nivel de Distrito). Esto representa una ampliación del territorio sobre el que el pueblo ejerce el poder político y crea lo nuevo. Fortalece el avance hacia la construcción de zonas liberadas y el establecimiento del Gobierno Popular, confrontando al Estado indio.
Tales son los frutos de la guerra popular prolongada. Más de tres décadas de duro sacrificio han conseguido ya un significativo avance en las zonas de guerra de Dandarankaya, Bihar-Jharkhand. Dada la distinta situación en estas dos regiones, el avance ha adoptado diferentes formas, pero siempre ha estado guiado por la política de la revolución de nueva democracia. En Bihar-Jharkhand, se ha desarrollado una tenaz lucha, respaldada con las armas, para romper las cadenas del feudalismo-casta, derrotar a los ejércitos privados de las castas superiores, tomar y distribuir las tierras, abriendo el camino para el desarrollo de los Comités Krantikari Kisan como centros dirigentes. En Dandakaranya, se ha establecido el terreno a través de la lucha en que el campesinado adivasi fue movilizado, con las armas en la mano, para aplastar la autoridad del departamento forestal, los contratistas privados y, en algunas zonas, los señores feudales o los ancianos feudales de las tribus y poner fin a la explotación. El Partido y las organizaciones de masas fueron construidos. Las fuerzas armadas revolucionarias, el Ejército Guerrillero Popular y el Ejército Guerrillero de Liberación Popular, se formaron paso a paso. De esta manera, emergieron formas embrionarias de poder popular. La unidad de las dos corrientes en 2004 logró estas conquistas, sus experiencias y lecciones, los sólidos cimientos para un impulso audaz y poderoso. Sus resultados los tenéis ante vosotros.
El crecimiento de las poderosas luchas de masas dirigidas por nuestro Partido contra los proyectos antipopulares y la represión estatal es otro desarrollo significativo. Entre ellas destacan las luchas en Nandigram, Lalgarh, Narayanpatna y Kalinga Nagar por las nuevas formas de lucha que trajeron y la amplia unidad que lograron. Las fuerzas dirigidas por nuestro Partido han contribuido mucho al éxito de la prolongada lucha por una Telengana separada. También ha proporcionado un fuerte apoyo a muchas otras luchas de masas. Esto las ha ayudado a resistir la represión estatal y los intentos por dividirlas. A través de todas estas luchas, se ha hecho valer el derecho del pueblo sobre el agua, la tierra y los bosques (jal-jangal- zameen), y su derecho a dirigir una vida digna.
En esta ocasión, debemos mencionar especialmente el papel sin precedente jugado por el pueblo en las principales zonas guerrilleras del movimiento revolucionario. Es él quien ha soportado el peso de la represión. Es él quien nos ha dado confianza. Sin sus inmensos sacrificios y entusiasmo ilimitado esta guerra popular prolongada habría sido imposible. Tachado y menospreciado como `atrasado´, y en el proceso en que se está convirtiendo en lo avanzado, en el pionero. Le defendemos, éste creador de la historia, modelo brillante ante el país entero. ¡Le saludamos y homenajeamos!
La formación del PCI (Maoísta) como un centro de dirección único de la revolución india fue aclamado por el pueblo en la India y por todo el mundo. Donde el pueblo se estimuló, sus enemigos se desesperaron. Fieles a la naturaleza de sus moribundas fuerzas, reunieron sus fuerzas para emprender más y más criminales ataques contra las fuerzas revolucionarias. Esto representó un ataque total. La fuerza militar bruta se combinó con la captura específica y el asesinato de dirigentes del PCI (Maoísta). Falsas conversaciones de paz se emparejaron con asquerosas mentiras y patrañas. Bandas de asesinos y fuerzas de vigilancia fueron armadas y dejadas sueltas en un intento para enfrentar al pueblo contra el pueblo. Incluso entonces, desafiando duros ataques y sobreponiéndose a graves pérdidas, el Partido, el EGLP, los Comités Populares Revolucionarios (CPR) y las masas revolucionarias se alzaron firmes. El histórico Congreso de Unidad – 9º Congreso (la reunión de delegados del Partido a escala nacional) de partido unido, se celebró con éxito. La unidad ideológica y política se profundizó. Su pensamiento unificado se alzó a un nivel superior. Su capacidad de combate aumentó.
Rechazados en sus planes contrarrevolucionarios, las clases dominantes indias lanzaron la “Operación Cacería Verde” a mediados del año 2009 y la están intensificando día tras día. Fueron respaldados y guiados por el imperialismo, particularmente el imperialismo de EE.UU. Esta es una mortal `guerra contra el pueblo´. No es verde sino roja. Roja con la sangre de los adivasis y otras masas asesinadas a tiros por las tropas mercenarias del Estado indio. Roja con la sangre de los hijos e hijas del pueblo que combatieron valerosamente hasta la muerte, pese a estar pobremente armados y en inferioridad de número, combatieron hasta morir. Se trata de una caza del hombre. Los miembros del Partido y del EGLP son envenenados y asesinados elementos encubiertos y bandas de contrarrevolucionarios como la Trithiya Prasthuthi Samithi. Es una borrachera frenética de ataques contra el pueblo –asesinatos, violaciones, arrasando casas, pillaje, destrucción de cosechas y graneros, saqueo y matanza de aves de corral y ganado por bandas contrarrevolucionarias, y fuerzas policiales y paramilitares. En Bihar, Jharkhand y Paschim Banga, apoyándose en las peores tradiciones de la represión colonial británica, conocida como `kurki japthi´, las casas y propiedades de aquellos asociados al movimiento maoísta son arrebatadas por órdenes judiciales. El repugnante ataque en la zona de Chintalnar del Distrito de Bijapur, donde arrasaron cuatro aldeas, los asesinatos y violaciones son un reciente y espantoso ejemplo de la represión estatal. Los disparos contra una reunión de aldeanos, masacrando a 17, la mayoría mujeres y niños, en Sarkeguda, Distrito de Bijapur, es otro más. Las clases dominantes indias y sus partidos políticos citan frecuentemente la falta de fondos para no proporcionar incluso los servicios básicos a las masas. Pero no piensan nada en cuanto a gastar cientos de millones de rupias para emplear la tecnología más moderna en la guerra contra el pueblo. Ya han sido lanzados a esta guerra 500.000 miembros de las tropas mercenarias centrales y de los Estados. Otros 50.000 están en camino. La Fuerza Aérea proporciona drones. Está preparando ahora ataques aéreos. El Ejército está involucrado a nivel de brigada en la dirección y entrenamiento. Con gran rapidez está alzando una fuerza especial dentro del Ejército para emplearla contra la revolución dirigida por los maoístas.
El Estado indio está cada vez más desesperado y feroz en sus ataques. Existe una lógica para su locura en emprender la `guerra contra el pueblo´, de `enfrentar al pueblo contra el pueblo´. Día a día las auténticas condiciones del país se desvelan. Con el 70% de la población disponiendo de 20 rupias al día, la afirmación de los gobernantes que la India está entrando en la liga de las potencias mundiales es vista como un cuento cruel. En oposición a ello se alza la nueva fuerza armada, los nuevos movimientos populares, un nuevo poder político y sociedad emergiendo en la India Central y Oriental Esto está empezando a atraer una mayor atención, no sólo entre los desheredados sino también entre un amplio sector de patriotas y progresistas. Se le ve cada vez más como una alternativa real a la destrucción de los recursos humanos y naturales por parte de la explotación rapaz, saqueo y opresión llevadas cabo en nombre del desarrollo por parte de las empresas imperialistas e indias. Enarbola un modelo democrático donde las clases oprimidas y sectores sociales –obreros, campesinos, pequeña burguesía urbana, mujeres, adivasis, dalits, minorías nacionales y religiosas- serán liberadas de la dominación del feudalismo de casta brahmánico y de todos los valores reaccionarios que promueve, sirviendo como base social del imperialismo y en connivencia con la burguesía burocrática-compradora. Muestra lo que es posible –cómo los campesinos pobres y sin tierra tendrán tierra; cómo las ingentes energías del trabajo colectivo pueden desatarse; como el conocimiento tradicional se puede aprovechar al servicio de lo nuevo; cómo es posible preservar el medio ambiente teniendo en mente los intereses populares y alcanzar un auténtico desarrollo sostenible. Muestra en forma embrionaria el inmenso potencial de una nueva India. Una India que sólo puede surgir de las cenizas de la existente, tras destruir al Estado indio. Sí, existen todas las razones para que los gobernantes indios estén desesperados. Diariamente este nuevo poder y sociedad existen. Coloca un nuevo clavo en sus ataúdes. Ven su muerte en ello. Por tanto se apresuran locamente a destruirlo.
Hay algo más. Los gobiernos central y estatales en estas regiones ya habían firmado un gran número de acuerdos, vendiendo los recursos a las empresas extranjeras e indias. Pero el avance y expansión de la guerra popular, con la implicación del pueblo, y el establecimiento del poder popular sobre la tierra, el agua y los bosques ha arruinado sus planes. Ahora se encuentran bajo una presión mayor. El sistema imperialista está afectado por la crisis económica internacional. Esto está impactando severamente a la economía india. Esta situación de crisis convierte a los enemigos del pueblo, a las empresas multinacionales imperialistas y a los burguesía compradora india, en que se encuentren más desesperados por saquear los recursos de nuestro país y explotar al máximo a las clases trabajadoras. De ahí la prisa añadida por aplastar al pueblo luchador, sin importar cuanta sangre se derrame
Las botas de las tropas mercenarias pisotean al pueblo. Le golpean y disparan sobre él. Pero eso no es todo. También vienen con `regalos´. Le inundan con todo tipo de artilugios, le entregan ropas y alimentos e insisten en dar a los niños adivasis albergue y una educación gratis. Le llevan desde las remotas aldeas a “viajes por la India”. Este es el `toque suave´ que complementa a las botas y bayonetas. Este es el plan siniestro del imperialismo norteamericano y sus lacayos para atraer a un sector del pueblo y convertirle en la base para construir una red de informadores. Vienen con promesas de reformas y desarrollo, pero sólo para dividir al pueblo. El objetivo es aislar a los maoístas y acelerar la represión del movimiento revolucionario, la destrucción del nuevo poder político y bloquear la expansión de la guerra popular. Y una vez que se lleve a cabo, las cosas volverán a como era al principio, el negocio de negar los derechos y servicios básicos denegados al pueblo, la venta de los recursos naturales. Si queréis una prueba mirar a Saranda en Jharkhand. Primero, un ataque súbito y brutal con más de 10.000 tropas para destruir a las organizaciones revolucionarias y expulsar al EGLP. Luego el establecimiento de una Autoridad de Desarrollo Especial de Saranda, con la promesa de proporcionar servicios básicos para todos. Y, finalmente, lo auténtico –una venta generalizada de miles de hectáreas de tierras de bosques vírgenes a Tata para su minería de mineral de hierro y la entrada de cerca de 100 empresas imperialistas y compradoras a esta zona de ricos recursos; el regreso del odiado dominio de las comisarías de policía, de los burócratas y los explotadores locales. Este es el actual curso de las campañas contrarrevolucionarias desarrolladas por el Estado indio.
En la India la revolución armada está enfrentándose a la contrarrevolución armada. Combatiendo a las fuerzas superiores del Estado indio con tácticas guerrilleras de guerra popular, el EGLP combate. Contrariamente al agresor, su fuerza reside en los estrechos lazos con las masas., en su creatividad y determinación de acero. La aniquilación de una compañía entera de la Fuerza Policial de la Reserva Central (FPRC) en Mukkaram (Dandakaranya) por parte del EGLP fue un estrepitoso revés para la ´guerra contra el pueblo´ del Estado indio. En una guerra popular prolongada, no es el control del territorio sino preservar la fuerza militar revolucionaria lo que es decisivo. Empuñando este principio, el EGLP ha evadido los esfuerzos del Estado indio para inmovilizarle y destruirle. Ha logrado evitar importantes cercos atacando a pequeñas unidades del enemigo y romper el círculo. Retirándose en la propia cara de fuerzas masivas a las que cerca para golpear con toda su fuerza cuando surge la oportunidad. La emboscada de Tongpal (Dandakaranya) en que 15 mercenarios fueron aniquilados y 20 armas así como gran cantidad de munición apresada y la emboscada de Farsagaon (Jharkhand) donde 5 mercenarios fueron eliminados y capturadas 5 armas testifican la fortaleza de una guerra popular prolongada, una guerra que es dirigida por un partido maoísta y arrastra a las masas por millares. Es significativo que estas emboscadas se produjeran en una zona que el estado indio afirma está “despejada”. De enero a junio de este año, en medio de dos intensas campañas de represión a nivel estatal, abarcando 9 estados, llevadas a cabo entre Diciembre-Enero 2013-1014 y en marzo, el EGLP emprendió 39 acciones.
La resistencia a la agresión del Estado indio contra la nueva fuerza política, el nuevo movimiento, nuevo poder y nueva sociedad no es sólo una tarea del EGLP. Las masas están implicadas enormemente. Participan en acciones y en sus preparativos, proporcionan comida, cobijo e información, ayudan en el mantenimiento de los suministros y rehúsan cooperar con el enemigo. La Milicia Popular es un componente muy importante del EGLP. Aparte de su papel en las acciones, ha jugado un papel excepcional en derrotar la Salwa Judum y los ataques de Sendra y otras bandas de vigilantes contrarrevolucionarios en diversos Estados. Existen muchos ejemplos cuando las masas han afrontado la represión para recuperar los cadáveres de los mártires y darles un entierro digno. En algunas ocasiones han recogido todos los artículos distribuidos por las fuerzas del enemigo y quemado en hogueras. En Minpa el pueblo se unió con el EGLP y desarrolló una lucha continuada de más de una semana forzando al enemigo a clausurar su campamento militar. En Herrakoder las masas se movilizaron desde las aldeas vecinas y forzaron la clausura de un nuevo campamento por medio de la agitación pacífica, pero resuelta. Las mujeres jugaron un papel ejemplar en ello. Amplios sectores de intelectuales, progresistas y demócratas también se han pronunciado en un número extenso, en la India y en el extranjero, para protestar contra la ´guerra contra el pueblo´ del Estado indio y denunciar sus atrocidades.

Querido pueblo:
Nuestras vidas, dignidad y existencia misma están bajo múltiples ataques por parte de las políticas neoliberales que intensifican la explotación de las empresas extranjeras e indias. En nombre de megaproyectos, minas, plantas de energía, presas, puertos, aeropuertos, superautopistas, metros, ciudades de alta tecnología, resorts turísticos y deportivos y Zonas Económicas Especiales, etc., centenares de miles de personas están siendo desplazadas desde sus hábitats. Las políticas destructivas de los gobernantes están desencadenando desastres medioambientales que arrebatan las vidas de centenares y convierten a miles en gentes pobres y sin hogar. Están promulgando leyes para cortar, uno tras otro, los derechos conquistados por los trabajadores. Están entregando cada vez más sectores de la economía al control de las multinacionales imperialistas. La agricultura está siendo diseñada para una profundización mayor del capital y la tecnología extranjeras, como las plantas de ingeniería genética. La concentración de tierras se está desarrollando bajo nuevas formas como “bancos regionales” y Zonas Económicas Especiales. Se está promoviendo la agricultura empresarial. Las leyes existentes están siendo modificadas para asegurar que los jefes de las empresas multinacionales no puedan ser juzgados aquí, no importa cual sea el crimen que cometan.
Mientras se apoderan de tierra para sus proyectos, no se hace nada para abordar grito en pro de tierra por parte de los sectores desfavorecidos del campesinado. Los grandes terratenientes continúan monopolizando este precioso recurso. Se han desarrollado convirtiéndose en vendedores de fertilizantes químicos y otros materiales modernos y en compradores de producción agrícola. Actúan o bien directamente como usureros o controlan las sociedades cooperativas. Son también miembros de la asamblea legislativa, parlamentarios y ministros de los partidos políticos de la clase dominante; controlan los organismos locales y ejercen influencia sobre las fuerzas políticas. Por tanto, ejercen un control total en alianza con la burguesía burocrático-compradora sobre los campesinos y los pobres del campo y son un gran obstáculo para el progreso del país.
Donde quiera que el pueblo protesta se enfrenta a la fuerza brutal y leyes discriminatorias. Mientras que la farsa de la democracia se representa con elecciones, la realidad es la de la creciente fascistización. Con el genocida Modi, esta herramienta de los fascistizantes RSS [organización derechista nacionalista hindú], en el sillón del Primer Ministro, el fascismo brahmánico hindú, es promocionado conscientemente por parte de las clases dominantes y sus amos imperialistas. Se fomenta el fanatismo religioso más reaccionario para instigar la violencia sectaria, teniendo como objetivo principal a la minoría musulmana. El chovinismo estrecho se agota para sembrar ilusiones de convertirse en una potencia mundial y, así, encubrir la dependencia abyecta del país. Las culturas nacionales y las diversidades religiosas, e incluso la estructura federal formal del país, buscan ser borradas a través de siniestros pasos para imponer un molde “indio-hindú” como supremo.
Los gobernantes saben muy bien que la furia del pueblo se está cociendo. Cada uno de los partidos políticos ha estado en el gobierno a nivel central o de estado o se encuentra en el poder. Todos ellos han sido igualmente desenmascarados como antipopulares y corruptos. De vez en cuando hacen un simulacro de reformas, a través de las cuales confían en pacificar a las masas y generar inactividad y una mayor intensificación de su opresión y explotación. Así, la horrenda penetración del imperialismo en la forma de la globalización, privatización y liberalización, se maquilla como “globalización con rostro humano”. Sí, estarán sonriendo mientras os expulsan de vuestras casas, os echan de vuestros empleos, u os entierran vivos en vuestras tierras ancestrales. Es como en la táctica de la `guerra contra el pueblo´. ¡Primero os tratan brutalmente y luego os dan regalos!

Querido pueblo:
Nuestro país se encuentra en una coyuntura crítica. ¿Qué camino debe tomar? ¿Hacia adelante, para extender las llamas de la guerra popular por todo el país y conquistar la auténtica liberación? ¿O hacia atrás, para más privaciones, más dependencia y más devastación? Esperamos vuestra decisión, convencidos que reconoceréis vuestro destino también en lucha que desarrollamos. Mientras tanto, nos apresuramos lanzándonos nosotros y todo cuanto tenemos a la batalla contra el Estado indio y sus consejeros extranjeros. Comenzando desde los mártires de la histórica rebelión campesina armada de Naxalbari hasta hoy, más de doce mil han sacrificado sus vidas por la gran causa de destruir las tres montañas que pesan sobre nosotros. Sabemos bien que muchos más tendrán que cargar con ese sacrificio supremo a medida que combatimos. Nosotros comunistas nunca eludiremos el sacrificio, de servir al pueblo, de liberar el país. Pero nos apresuramos. Nos apresuramos a acelerar el advenimiento de ese día cuando los enemigos de nuestro pueblo y el país sean finalmente destruidos, cuando los imperialistas sean expulsados y podamos comenzar a construir un futuro de independencia, de un desarrollo general y equitativo de nuestro país, de todos nuestros pueblos nacionales y étnicos. Celebremos el 10º aniversario de la formación de nuestro glorioso Partido en cada una de las zonas guerrilleras y zonas de resistencia roja, en las aldeas y en las ciudades, en el país y en el extranjero con fervor y espíritu revolucionarios; difundiendo el mensaje de la guerra popular a gran escala; y llevar el movimiento revolucionario adelante con redoblada determinación.

¡Celebrar el 10º aniversario de la formación del PCI (Maoísta) con fervor revolucionario!
¡Uniros a nosotros en esta gran empresa para construir una India de Nueva Democracia!
¡Uniros al PCI (Maoísta) y al EGLP, son vuestros!
¡Asumir la guerra popular en la India, extenderla y llevarla adelante!
¡Extender las llamas de la revolución agraria armada!
¡Oponerse, resistir y derrotar la `Operación Cacería Verde´, la `guerra contra el pueblo´ del Estado indio!
¡Alzaros por millones, organizaros, luchad contra las políticas antipopulares y vendepatria del Estado indio!
¡Uníos en lucha contra el Gobierno brahmánico hindú fascista de Modi!
¡Atreverse a Luchar! ¡Atreverse a vencer!
¡Atrevéos a Asumir Vuestro Destino en Vuestras Propias Manos!

Comité Central, Partido Comunista de la India (Maoísta)

1 de Septiembre de 2014

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